2.3. Marco Conceptual
2.3.16. Tratamiento
25 Anemia Ferropénica: en este tipo de anemia se suele recetar la ingesta de suplementos de hierro y una mejor nutrición.
Anemia por Deficiencia de Folatos: el tratamiento consiste en la ingesta de suplementos dietéticos y el aumento de nutrientes en la dieta. Si el organismo de la persona es incapaz de absorber la vitamina B12 obtenida en la alimentación se deberá aplicar inyecciones de vitamina B12.
Anemia Aplásica: este tipo de anemia se trata mediante transfusiones sanguíneas con el fin de aumentar los niveles de glóbulos rojos. En caso de que el organismo no sea capaz de producir glóbulos rojos sanos se considerara el trasplante de medula ósea.
Anemia Hemolíticas: el tratamiento incluye no auto medicarse, tratar las infecciones relacionadas y tomar medicamentos que deprimen el sistema inmunitario.
Anemia Drepanocítica: puede incluir la administración de oxígeno, analgésicos y líquidos orales e intravenosos para reducir el dolor e evitar las complicaciones, así como una posible transfusión sanguínea, suplementos de ácido fólico y antibióticos (34).
2.3.17. Tratamiento en Gestantes
Debido a que no se puede predecir la evolución de la enfermedad es muy importante tratar la anemia a si esta sea leve, ya que es muy probable a que avance la enfermedad comprometiendo el estado de salud del binomio madre e hijo. El tratamiento se debe establecer hasta el momento del parto, a severidad de la anemia, los riesgos que se pueden presentar durante el embarazo como el parto prematuro, la comorbilidad materna y el deseo de la madre.
En el caso de pacientes testigos de Jehová se aplica un tratamiento diferente dos emanas antes de que el embarazo llegue a término, en la actualidad el tratamiento de
26 anemia para mujeres gestantes incluye hierro oral, hierro parenteral, la estimulación de la hematopoyesis con factores de crecimiento como la eritropoyetina recombinante humana y la administración de sangre heteróloga (35).
Hierro Oral
Las acciones con las que se busca prevenir y corregir la anemia por deficiencia de hierro durante el periodo de gestación incluye la administración de suplementos de hierro por parte de las gestantes, así como una dieta rica en hierro. A partir de que las gestantes necesitan una alta demanda de hierro se estableció una dosis normalizada de 60mg de hierro. La OMS en 1968 propuso una dosis profiláctica de 0,3mg diaria durante todo el periodo de gestación, a este mineral se le agrego 0,4mg diarios de ácido fólico en 1998 tras estudios que comprobaban que este contribuía a prevenir defectos del tubo neural.
La administración diaria de suplementos de hierro redujo un 70% el riesgo de anemia gestacional al término del embarazo y un 57% de anemia ferropénica al término del embarazo. Los suplementos de hierro orales están se encuentran en forma de capsulas o comprimidos solubles, efervescentes, disgregables o de liberación modificada. El consumo de hierro con el estómago vacío produce molestias gastrointestinales como estreñimiento, náuseas y diarrea (36).
Hierro Parenteral
La utilización del hierro parenteral tuvo su inicio a partir del siglo XX, su introducción se utilizó como una herramienta terapéutica ya que cubrió las situaciones en las cuales el hierro oral no tenía buenos resultados en los pacientes. En diversos ensayos se demostró que existe una eritropoyesis más rápida y prolongada a diferencia de los suplementos orales, también resulta mucho mejor en cuanto a la eficacia, tolerancia, efecto predecible y una más rápida recuperación.
27 Posee una rápida biodisponibilidad, el aumento de la hemoglobina es casi de 1g/dl por cada 150 a 200mg de hierro intravenoso administrado y su efecto eritropoyético se puede observar desde el séptimo y décimo día de tratamiento consiguiendo un aumento de hemoglobina mayor a 2g/dl en 2 a 4 semanas (37).
Estimulación de la Eritropoyesis
La estimulación de la eritropoyesis se realiza mediante la utilización de la eritropoyetina humana recombinante (rhEPO), una glicoproteína idéntica a la eritropoyetina endógena que contribuye con el crecimiento selectivo y el factor de supervivencia para las células eritroides. En los años ochenta se utilizaba en pacientes con anemia renal que tienen deficiencia de eritropoyetina endógena, en los últimos años incluyen al tratamiento de anemia en recién nacidos, pacientes oncológicos, con VIH y en el tratamiento perioperatorio en el caso de los testigos de Jehová, desde entonces forma parte del tratamiento de la anemia ferropénica severa durante el embarazo (35).
2.3.18. Transfusión y embarazo
Por lo general realiza transfusiones sanguíneas a intervalos en los casos de que las gestantes presenten anemia falciforme, con el fin de mejorar la capacidad del transporte de oxigeno de la sangre ya que al aumentar la concentración sanguínea de hemoglobina y disminuir los niveles de hemoglobina S. como toda transfusión sanguínea este tratamiento tiene sus riesgos como por ejemplo el riesgo de infecciones transmitidas por la sangre y niveles excesivos de hierro (38).
2.3.19. Valoración nutricional
Durante el periodo de embarazo una correcta nutrición es esencial para el correcto desarrollo del niño, así como del bienestar materno, esto incluye tanta el periodo pre
28 gestacional como el gestacional durante el cual, se deben modificar el nivel nutricional de la madre en cada etapa del embarazo, ya que el embrión a medida que se desarrolla y crece exige más demandas nutricionales por parte de la madre. Para realizar una correcta valoración del estado nutricional de las gestantes es necesario conocer el índice de masa corporal (IMC), una adecuada anamnesis nutricional y el control de la ganancia de peso durante el periodo de gestación (39).
Ganancia de peso
Debido a los cambios físicos y requerimientos tanto de la madre como el niño, es normal que se tenga aumento de peso, pero esto debe ser controlado de debido a que no se recomienda el aumento exagerado de peso, la ganancia de peso adecuada dependerá principalmente del estado nutricional de la madre al comienzo del embarazo. La cantidad recomendada para una gestante con bajo peso es de 12 a 18kg, para las gestantes con normal peso se recomienda un aumento de 11 a 15kg y a su vez la cantidad adecuada de ganancia de peso para una gestante con sobrepeso es de 7 a 11,5kg. El aumento de peso sucede por lo general a partir del segundo trimestre de embarazo (40).
Índice de Masa Corporal
El índice de masa corporal (IMC) es un indicador con el cual se relaciona el peso y la estatura, con el cual se busca identificar el sobrepeso y la obesidad en adultos, se calcula mediante la división del peso en kilos por el cuadrado de la talla en metros (41).
2.3.20. Recomendación Nutricional
Durante el periodo de gestación la mujer debe consumir alimentos de origen animal ricos en hierro como vísceras y carnes, así como también alimentos de origen vegetal tomando en cuenta la biodisponibilidad de estos sabiendo que los alimentos de origen
29 animal tienen un 18 – 25 % de absorción de hierro mientras que los alimentos de origen vegetal un 5-8% de biodisponibilidad.
También se recomienda continuar con el consumo de ácido fólico con el fin de prevenir mal formaciones con el sistema nervioso. La ingesta de folatos con complejos vitamínicos durante todo el periodo de gestación es una base para el buen desarrollo del feto, así como garantizar un óptimo estado de salud para la gestante (42).
2.3.21. Complicaciones en la madre
Por lo general la anemia es el resultado de la disminución del volumen del eritrocitario con el aumento del volumen plasmático, seguido de la disminución de la perfusión tisular y función placentaria inadecuada, esta situación fisiológica da como resultado una serie de complicaciones para la madre entre las más frecuentes están: aborto o restricción del crecimiento fetal, ruptura prematura de membranas, parto prematuro y oligohidramnios, mayor predisposición a las infecciones, trastornos hipertensivos en el embarazo, así como también complicaciones hemorrágicas en el puerperio; la mayoría de las gestantes que presentan deficiencia de hierro suelen tener más riesgo de presentar un parto prematuro y el triple de tener un feto con bajo peso (30).
2.3.22. Complicaciones fetales
El feto y el recién nacido dependen mucho de los niveles de hierro de la madre, ya que si ella no tiene buenos niveles de hierro significaría que como consecuencia el feto en crecimiento presentara deficiencia de hierro, el cual es un micromineral esencial para el adecuado desarrollo y crecimiento de los órganos del feto, en especial de los órganos encargado de la hematopoyesis y el cerebro.
Estudios realizados demuestran que la deficiencia de hierro durante la gestación produce daños irreversibles en la función cerebral después del nacimiento, dando como
30 resultado niños con déficit cognitivo, motor, social, emocional y neurofisiológico de las funciones cerebrales; por otro lado también se observa mayor mortalidad perinatal del neonato (29).