Capítulo 4: Las trayectorias laborales y las dificultades de cambio: el relato de los
4.3 Análisis de las entrevistas: Valoraciones y maniobras de acción: saberes, oficios y
4.3.2 Trayectorias formales vulnerables: La educación como la articulación entre
Todos estos elementos parecieran incorporarse en el imaginario de la fuerza de trabajo, modelando sus percepciones, valoraciones, e incluso atravesando su cuota de decisión sobre los cambios laborales. Es allí donde la educación surge como una arista interesante en los relatos, ya que en sus discursos manifiestan que la ausencia de capacitaciones y saberes vinculados al mundo laboral los limita a la hora de pensar en un cambio. Para ellos la formación en ámbitos educativos es un factor que favorece el ascenso en la estructura ocupacional dando oportunidades de cambio positivo a lo largo de las trayectorias. Junto con la antigüedad, el mantenimiento de un empleo da cuenta de otro recurso que consideran a la hora de reflexionar sobre su movilidad o reproducción socio-laboral, así lo relata Roberto:
“E: ¿Esos cursos de capacitación te los da la empresa o lo haces aparte? R: No, los hago aparte.
E: ¿Y te sirven para la tarea que realizas en tu trabajo?
R: No. Es más porque me interesa aprenderlo para mí. Para la misma vida. O sino salgo a hacer trabajos afuera, y a veces salgo.” Roberto, operario maquinista en una empresa papelera, 27 años
“R: Lo que pasa es que hoy hasta para barrer te piden un quinto año, sino lo tenés el CV no lo dejes. Entonces me decidí. Me gustaría seguir un poquito más, si puede ser una carrera mejor…Me gustaría técnico electromecánico. Son algo de 3 o 4 años. Estuve mirando algo, pero bueno por ahí quiero primero enfocarme en cambiar de trabajo y después estudiar, cuando esté más tranquilo. Porque esto me genera mucho tiempo en viaje, pierdo mucho tiempo. Me voy temprano y vuelvo muy tarde, todo el día. Entonces quería algo más cerca que pueda ser de 6 u 8 hs pero no viajar tanto.
Yo por ejemplo estoy haciendo esto porque yo quiero ser chofer de colectivos. Y entonces al no tenerlo, bueno, busqué los medios rápidos para entrar. Entonces mientras pasa este año voy haciendo los requisitos que me piden. Es una posibilidad, después veremos qué es lo que sale. También el trabajo, me gusta el trabajo, pero es algo que me lleva mucho tiempo. Es como que me aburre, ya está hace 12 años que estoy ahí. Me lo se todo de memoria. Entonces quiero salir de ahí, me aburre.” Roberto, operario maquinista en una empresa papelera, 27 años
Ahora bien, un punto importante es que sus discursos incorporan la centralidad de la educación como medio por excelencia para que sus hijos superen en calidad a sus
propias experiencias y trayectorias laborales. La educación, el “saber” que concierne a los conocimientos, ya sean prácticos o teóricos, relacionados con recortes disciplinarios y formaciones en el sentido escolar del término se torna, desde su punto de vista, una herramienta indispensable en los discursos de estos entrevistados para que sus hijos alcancen mejores oportunidades laborales que las que alcanzaron o piensan podrían alcanzar ellos. Esta percepción está vinculada en algunos casos a la existencia de una valoración negativa de la relación de dependencia. De este modo lo expresan Manuel, Antonio y Martín:
“Voy a tratar por todos los medios que estudie, pero no por mí, a mí no me interesa, yo ya estoy, o sea yo siempre les digo a ellos, yo soy un mulo, sos una mula que trabajas para un tipo que tenes que hacer lo que te dice el tipo si no haces eso, te tenes que ir, es así funciona así, entonces porque vos vas a ir por el mismo camino, si vos tenes la opción de estudiar, estudiá, sé algo y trabajas para vos, que vos puedas decidir lo que vas a hacer. No trabajas para nadie, no tenes que rendirle cuentas a nadie ¿entendes? Es para vos, haces lo que vos queres, eso es lo que yo le digo siempre, estudien lo que ustedes quieran, lo que quieran, lo que sientan, más allá de eso que tenga una salida laboral ¿no?” Manuel, chofer- lechero, 42 años.
“A: Lo que a mí me hubiera gustado ser es lo que le estoy inculcando a mi hijo. O sea, él me dice: “vos lo que no pudiste hacer queres que lo haga yo” siempre dicen eso, es típico cuando se ponen rebeldes. Yo digo es para tu futuro yo digo, o sea….lo que a mí me hubiera gustado estudiar es música, por eso yo le compre una guitarra eléctrica a él, le gusta. Pero nunca mis padres tuvieron dinero como para mandarme a estudiar o comprarme una guitarra para que yo aprendiera de oído.” Antonio, vigilador, 46 años
“M: yo pienso que tienen que estudiar porque no porque no seas alguien sino para que tengas un mejor pasar. Yo no lo termine al secundario pero fui a una industrial, pero estoy arrepentido pero bueno…Pero para ellos que sea distinto, digamos. Que sea distinto, que se yo, que pasen esa etapa que yo no pase, que la superen, que sean qué se yo, no te pido que sean abogado, ingenieros, que tengan algo que digan bueno puedo trabajar de tal cosa, que no.
Y bueno entonces estudia o llega a un lugar donde vos tengas, cuando vos llegues y te des cuenta un poquito de, porque vos no te das cuenta hasta que te pasa… y ahora yo me acuerdo a veces cuando estoy cansado trabajando, que mi papa me decía: anda a estudiar dale” Martín, operario maquinista en una industria láctea, 28 años
Este grupo de trabajadores no pretenden al momento de las entrevistas nuevas oportunidades, no ansían romper con la inercia que parecen tener sus trayectorias, sino que se aferran a lo que ya tienen (un trabajo jornada completa de salario mínimo). Allí
construyeron sus vínculos y redes laborales, es dónde quieren permanecer porque para ellos, son sus hijos los que dejarán de ser pobres, mientras que ellos deberán educarlos velando por una efectiva integración social. Siguiendo a Márquez (2001), para estos trabajadores la superación de la pobreza es una apuesta intergeneracional32. Estos
trabajadores consideran que a través de una mayor y mejor formación sus hijos podrían superarlos a ellos mismos en la calidad de sus trayectorias laborales, en términos de alcanzar mayor capacidad de elección y decisión. Aquello que resignan en sus decisiones laborales, a cambio de conservar la estabilidad en sus empleos y ayudar a la reproducción del hogar, es lo que sus hijos podrán revertir. Conservar sus empleos pese a las contradicciones y valoraciones negativas que tengan sobre los mismos, permitiría entre otras cosas, lograr que sus hijos no tengan que posicionarse en ese mismo lugar en un futuro. Ubicarse en otra posición frente al mercado de trabajo no implica la estabilidad, las relaciones de formalidad que ellos alcanzaron, sino, ir un poco más lejos, y que bajo esas relaciones sus hijos puedan elegir, tomar otras decisiones frente a sus trayectorias laborales, esto es, tener otras herramientas, capacidades, calificaciones que los posicionen de diferente manera, e incluso permanecer ocupados a mayor edad. Siguiendo a Sala (2015), la permanencia en el mercado de trabajo en edades avanzadas también depende del grado de control sobre los medios de trabajo a lo largo de la vida activa. Así, los patrones y trabajadores por cuentapropia tienen más chances de permanecer ocupados a mayor edad. Podríamos pensar que la valoración negativa de la relación de dependencia para estos trabajadores tiene en parte que ver con esto, sobre todo analizando los beneficios jubilatorios que alcanza este sector.
Las decisiones laborales de sus hijos luego de acceder a niveles de educación a las que ellos no pudieron acceder, les permitiría una diferente articulación entre las mismas, y los elementos estructurales que determinarían sus trayectorias. La educación sería para estos trabajadores uno de los elementos que permite articular el nivel de decisión, el nivel micro de las estrategias, con las condiciones estructurales en que se insertan las mismas.
32Sobre este punto resulta de interés la emergencia de nociones ya abordadas en investigaciones sobre movilidad
intergeneracional que vinculan oportunidades socio-históricas, origen social y capacidad de agencia. Si bien no es objeto de esta investigación analizar la historia laboral de los hijos, y con ello realizar un estudio sobre la movilidad intergeneracional, es destacable la emergencia de este tipo de planteos en los relatos de los trabajadores. Véase Sautu, Boniolo, Dalle y Elbert, 2005.
Como veremos a continuación, este aspecto también resulta de interés y relevancia a la hora de analizar la movilidad socio ocupacional de los trabajadores de inserciones marginales. Lo que podremos identificar, es que la apuesta de estos trabajadores es al presente, y si la temporalidad es distinta, las acciones emprendidas también lo son. Mientras unos se aferran el tiempo que haga falta para terminar de educar a sus hijos, a la estabilidad y seguridad que le aportan los recursos de un empleo formal -por más “no integrado” que sea-, veremos que para otros la apuesta está en moverse entre sus contactos para no perder oportunidad alguna de empleo, con un oficio en las manos como única garantía de subsistencia en el mercado laboral.
4.3.3 Trayectorias informales marginales: Saberes y oficios en el marco de las