• No se han encontrado resultados

CAPÍTULO II Marco teórico

2.3 Triangulación de conceptos

Después de analizar las diferentes teorías del aprendizaje como lo son la cognoscitiva,

la psicogenética y la social, de revisar las estrategias de enseñanza aprendizaje de distintos

autores y los procesos metacognitivos que ocurren para la construcción del conocimiento,

además de las aportaciones al tema de otros expertos en educación, es evidente que cada uno

de ellos toma en cuenta uno o algunos factores determinados que intervienen en el

aprendizaje, esto desde el punto de vista de cada uno de ellos, y cada uno considera que su

teoría es el camino más adecuado para lograr en el alumno un aprendizaje significativo, que se

construya, todos los enfoques son importantes porque cada uno forma parte del total que

implica la transmisión de los conocimientos, del aprendizaje, se observa que todas las teorías

aportan al conocimiento, unas con otras se complementan para estructurarlo, porque “una

teoría es un conjunto científicamente aceptable de principios que explican un fenómeno”

(Schunk, 1997, p. 3).

Las teorías educativas son una guía para los profesores, deben tenerlas presentes en la

praxis para que sirvan de timón en el proceso de aprendizaje, su continua actualización y

búsqueda de avances ayudará a orientar la enseñanza hacia una inserción en la era de la

globalización donde los cambios suceden día a día y la enseñanza no se puede quedar atrás,

debe ir al ritmo que la sociedad exige. Chávez (2006) hace referencia a que la comprensión y

mejoramiento de los procesos educativos en pro del desarrollo intelectual de los niños y

adolescentes es una tarea posible y urgente en la nueva cultura del aprendizaje o sociedad del

81 La importancia de la selección de las estrategias de enseñanza, está muy ligada al

proceso de aprendizaje, los docentes tienen la responsabilidad de planear bien sus actividades

en el aula para que el discente logre un aprendizaje óptimo de las materias que estudia. Pensar

que el alumno, con sólo la presentación de cualquier material será capaz de desarrollar sus

estrategias metacognitivas y que así tenga un aprendizaje significativo no va de acuerdo con la

preparación que se debe tener al decidir responsabilizarse de la educación de los alumnos,

Díaz-Barriga y Hernández (2002, p. 3) mencionan que “el docente se constituye en un

organizador y mediador en el encuentro del alumno con el conocimiento”.

Desarrollar alumnos metacognitivamente competentes implica varios factores, entre

estos está la atinada participación del docente como guía del proceso, que controla la situación

en el aula para que el ambiente sea adecuado para el aprendizaje, que motiva a los alumnos

para que tengan la voluntad de hacer las cosas, que prepara las estrategias más eficientes de

acuerdo al tema que se estudia, que evalúa de una manera objetiva y propone metas para que

en conjunción con los alumnos las logren. Chávez (2006) dice que hoy se tiene que enseñar a

autoevaluar, a reflexionar, a comprender, a criticar, porque el flujo de información es mayor y

más complejo, siendo más importante un aprendizaje significativo que reestructure la mente,

por sobre un aprendizaje mecánico, memorístico, no selectivo y sin sentido”.

De acuerdo a la experiencia en el aula, es importante incluir el desarrollo del aspecto

ético de la persona para lograr que el aprendizaje se dé. Capacitarse como docente en los

diferentes enfoques de las teorías, programar estrategias de enseñanza, enseñar a los alumnos

82 desarrollo de los valores para poner al alumno en situación de aprendizaje. Siguiendo a Elliot

(1980, citado por Nogales, s/f, p. 32) “podemos considerar que la observación de la conducta

pretende descubrir regularidades de actuación práctica del profesor y sus posibles relaciones

causales con el rendimiento académico de los estudiantes”. La misión de los docentes es

guiar, informar y formar a los educandos para que el proceso sea integral. Cuando se hace

referencia a los valores que deben desarrollarse en la escuela, estos deben ser seleccionados y

trabajados continuamente para el éxito de su adquisición.

Los valores más importantes y que van de la mano con el aprendizaje son:

a) La responsabilidad incluye tener presente todos los compromisos que requiere

la tarea del aprendizaje, aportar el material necesario para la clase, entregar los

trabajos demandados, entre otros.

b) La disciplina es dotarse de la organización que requieren las tareas educativas y

realizarlas en el momento oportuno.

c) La constancia requiere llevar a cabo la rutina diaria que implica la participación

en clase, el desarrollo de las actividades, tanto en la clase como en casa.

d) La perseverancia demanda un esfuerzo por hacer mejor cada día las tareas que

implica el aprendizaje.

Para que el alumno desarrolle los valores anteriores es necesario que los vea reflejados

en el profesor y haga conciencia de su propia escala de valores para fijarse propósitos que lo

83 para el cambio es la educación y más precisamente en las aulas, verdaderos espacios de

construcción de los valores de los que serán futuros ciudadanos”. De esta manera "los valores"

dentro de la estructura curricular son un tema transversal en los procesos de enseñanza-

aprendizaje. La escuela es formadora de los ciudadanos del futuro próximo que no sólo estarán

dedicados a aprender conocimientos, sino que formarán parte de una sociedad en la cual, al

desempeñar cualquier actividad es necesario que los valores formen parte de los sujetos.

México necesita personas capaces en todos los ámbitos, la impuntualidad, la falta de

responsabilidad, de constancia, de perseverancia, de honestidad, permea toda la sociedad, es

urgente que los docentes guíen a los alumnos a una educación integral, donde el alumno

desarrolle tanto sus capacidades intelectuales como morales. Nos hemos ocupado en buscar

técnicas para alcanzar el bienestar, hemos rendido culto a la inteligencia pero se nos olvidó el espíritu del ser humano, el desarrollo integral de la persona (Cornejo, 2008).

84

CAPÍTULO III

Documento similar