4.2. Hallazgos de la investigación 122
4.2.4. Algunos argumentos que asumen protagonismo en las decisiones de incorporar
4.2.4.1. El umbral del nivel educativo 156
Aunque para ciertas labores principalmente asociadas al campo no es necesario el nivel medio completo, para la gran mayoría de puestos de trabajo de baja calificación sí se exige este requisito. Entre los argumentos que con mayor frecuencia justifican esta restricción se encuentran: el manejo de maquinarias, la presentación de informes regulares y el dominio básico de herramientas informáticas.
“Mientras unos hacen cosecha de frutas, otros, hacen tareas en el campo, tanto cultivo como plantación, como cosecha, y el restante es personal que está distribuido en las fábricas. Es gente que hace tanto operaciones básicas, como empacar el producto. Mano de obra directa y de relativamente baja calificación, que tiene en general incentivos a la producción (…) y el resto es personal con alguna calificación porque básicamente es personal de mantenimiento, que tienen que ser técnicos, mecánicos, técnicos electricistas, técnicos en electromecánica, PLC -controlador lógico programable-, todo ese tipo de automatización de fábricas. Y otros que tienen algún nivel de calificación porque tienen que operar máquinas con cierta complejidad (…) eso requiere algún grado de calificación (…).
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Todos estos procesos se manejan hoy todos por computadora. Por lo cual, el operario interactúa con pantallas de computadora donde va viendo caudales, presiones, temperaturas y demás. Y va moviendo -desde la computadora- válvulas en todos los procesos. Por lo cual, eso requiere un nivel de calificación mayor que el que hace el empaque del producto, llenar las bolsas o las bolsitas”
Cód. “D”
Como se menciona a continuación es recurrente la mención por parte de los entrevistados de la necesidad de dominio de herramientas informáticas y habilidades para la realización de informes, independientemente de la jerarquía del puesto.
(En relación a la tarea de los operarios de planta) “Nosotros tenemos más allá de la tarea manual que por ahí uno se imagina (…) un montón de trabajo de gestión que ellos también hacen. Desde un montón de indicadores que ellos les hacen seguimiento. Trabajamos con una metodología de trabajo basada en equipos, con lo cual no tienen supervisores en el turno noche, en el turno tarde, o sea, se autogestionan y tienen un líder de equipo que gestiona 50 personas pero que está solo en el turno central ¿no? entonces ellos tienen mucha autogestión y tienen mucho seguimiento de indicadores, mucha carga de planilla, manejo de Excel. Bueno, un montón de herramientas que por ahí con ese mínimo de calificaciones (secundario completo) nos hace más fácil poder enseñarles, transmitirles y demás. Porque hay requisitos que después ellos tienen que usar.
Cód. “G”
Cuando las fábricas/plantas se encuentran alejadas de los centros urbanos, la disponibilidad de personal para tareas más básicas con nivel secundario completo se reduce. Por consiguiente, en estos casos las empresas tienden a incorporar personal independientemente de su nivel educativo. Situación que no ocurre en las proximidades a centros urbanos donde la oferta de trabajo disponible suele ser mayor ¿Qué estaría indicando esta dinámica? Es posible pensar que la restricción del nivel medio cuando la tarea no lo requiere en forma determinante, obedezca a la realidad de limitar a los postulantes por un desajuste entre una oferta laboral considerablemente superior a la demanda disponible del lugar.
“Nosotros buscamos gente para búsquedas desde operadores en nuestra plantas, como vendedores, hasta por ahí en algunos casos como jefaturas y gerentes. Por lo cual, los perfiles que buscamos son muy diversos. Para cada una de las posiciones que tenemos, tenemos una descripción de qué es lo que vamos a buscar. Entonces para niveles de operadores o vendedores, que es el ingreso de
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menor ´seniority´ en la organización, sí exigimos que todos tengan secundario, digamos como requisito para ingresar a la compañía”.
Cód. “G” “Si el empresario puede llegar a renunciar a ese requisito mínimo (la educación) por ejemplo es en determinadas áreas como maestranza o cadetería. Pero el resto, no (…). Ahora bien, necesitas un chico para la limpieza, para empaque, y por ahí renuncias al secundario, pero hasta ahí nomás. Yo te diría que el secundario completo, hoy sería un requisito casi irrenunciable de la pyme”. Entrevistador: -¿Si no hubiera trabajadores disponibles?
“La realidad que hoy seguís teniendo una oferta de mano de obra muy importante en determinados sectores. Ahora vos pedís “técnico especializado en…”, te viene uno (…) pero en los menos calificados sí, hay una oferta considerable (…) vos sabés que se te va el cadete y lo reemplazás en cinco segundos. En cambio se te va un técnico y no lo remplazas tan fácilmente”
Cód. “M” “Hay un pre-requisito previo, tiene que tener el secundario terminado. No puede entrar nadie sin el secundario terminado. Eso es como un pre-requisito (…) cualquiera sea al puesto (…).
Nosotros en el pasado, o sea, hace muchos años atrás, en las posiciones sobre todo de verdulería, panadería, todo lo que es oficio, en lo que es manipulación de alimentos, tomábamos gente que pudiera tener el oficio. Y no exigíamos el tema del secundario para eso, digamos. Porque necesitamos ese saber hacer (…). Después eso se fue unificando y estandarizando, eso se puede aprender, el conocimiento. Entonces, lo que si vimos es que después a esa gente no la podíamos desarrollar dentro de la compañía por la falta de calificación en otras competencias. Que, también, son aptitudinales en gran parte. Y otra parte, tiene que tener un conocimiento básico para poder seguir creciendo. Y entonces, bueno, ahí sí vimos que ya teníamos los procesos estandarizados, les podíamos enseñar a la persona que entraba y era más fácil entrenar al que entra sin saber eso, que lograr que las personas que tienen el oficio tengan las otras cualidades que nosotros buscamos ¿si? Así que un poco por eso, digamos, se estandarizó en que necesitamos el secundario completo (…)
La gente de limpieza, no es directamente de la empresa, es a través de agencias de limpieza que son contratadas, el servicio, digamos. Con lo cual el personal de limpieza no sabemos si tiene secundario”
Cód. “E” “(…) el que tiene secundario completo siempre va a prevalecer sobre aquel que no tiene estudios. Cuanto más potencialidad académica la persona tiene mayor posibilidad de proyección. Digamos al momento que hoy en día se toma un operario de producción, el jefe de planta o el jefe de línea ya está pensando en quién va a ser su líder próximo. Ya está trabajando en su cuadro de reemplazo (…) y cuanto mayor capacitación uno tenga mayores van a ser las posibilidades de poder favorecer esos cuadros de reemplazo que los líderes de líneas tienen en su mente”
Cód. “I”
Un estudio publicado en 2006 por Neffa y Korinfeld acerca de la composición de la demanda de empleo en empresas de servicios eventuales en Argentina, indica que tanto para los puestos de operarios como
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administrativos, vendedores y promoteres es requisito mínimo el nivel secundario de educación.
Independientemente del requerimiento del nivel secundario, en reiteradas oportunidades los testimonios refirieron la dificultad de adquirir perfiles técnicos y la escasez de escuelas de este tipo.
“En las pymes del sector manufacturero la relación con las escuelas técnicas es importante, es un vehículo de reclutamiento. Pero no alcanzan. La cantidad de graduados de las escuelas técnicas es cuatro, cinco veces inferior a la demanda empresarial, ¿no? Nosotros alguna vez hemos mirado el tema, y lo miramos por región, y había como un recambio, una necesidad de 400 chicos por año. Y se graduaban en esa región, técnicos 70, 80. Entonces, ¿qué hacían las empresas? Reclutaban gente con secundario, sin ninguna calificación técnica, y después trataban de convertirlos en técnicos. Porque son chicos que vienen del bachillerato, de cualquier otra disciplina (…)
Nosotros tuvimos que armar una escuela de oficio en rubros como marroquinería o calzado porque no había técnicos. Y nuestros proveedores, los industriales, nos estaban diciendo: ´Che, no te puedo entregar más porque me faltan técnicos. Me faltan, me falta quien me siga en esta etapa de la producción. No necesito un ingeniero industrial, necesito un técnico´. Una gran faltante, eso implicó determinados problemas dentro de la estructura productiva, y justamente, bueno, el que se disputaba mucho es el que conocía el oficio. Entonces ¿qué hacía el industrial pyme? Iba al muchacho de confianza que le veía dotes para ser matricero y lo iba tratado de capacitar. Bueno, de oficial primero lo subía a encargado, de encargado a supervisor. Lo iba motivando, lo iba incentivando para que conozca el oficio. El problema es que una vez que se hacía fuerte en su oficio, empezaba a ser disputado por el resto de la competencia, ¿no?
En general el sector industrial, bueno, la parte administrativa era rotación. No necesito tener un administrativo especializado, pero sí un matricero especializado, sí un inyector especializado. Sí un tipo que me sepa manejar determinados puntos del sector productivo, ¿no? Yo creo que se buscó eso, se está pagando muy bien todavía. Al que conoce la tarea, ¿no? O sea, nosotros estamos pagando el precio de haber desactivado las escuelas técnicas en los años noventa. Es decir, digamos, al haber un cambio tan radical, con la maxi- devaluación que provocó una posibilidad de salir a competir local y externamente, hoy empezás a requerir gente capacitada técnicamente y ya no la tenés. Tuviste que desempolvar las viejas escuelas técnicas para empezar a formar chicos. Para que por lo menos de acá a cuatro años, tenga alguien que me venga a manejar la máquina”
Cód. “M” “Uno de los perfiles que más difícilmente logran cubrir es el de técnicos para trabajar en la industria que es un sector que perciben en expansión en los últimas años”
Cód. “I”
Un estudio realizado por la Universidad de General Sarmiento en relación al nivel de adecuación de las demandas de credenciales educativas que las firmas establecen para cubrir sus puestos de trabajo en la Provincia de
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Buenos Aires (Beccaria, L., Groisman, F., Maurizio, R. y Gonzalez, M., 2006) observó que en el 20% de los casos de los puestos de trabajo analizados las credenciales educativas demandadas por las empresas sobrepasaban los requerimientos que tendría el puesto de trabajo.
En concordancia con lo expuesto en esta sección del capítulo se pudo observar que la presencia de una exigencia de estudios superiores por parte de grandes compañías -básicamente secundario completo- impera en ocasiones independientemente de las habilidades que se requieren para el trabajo.
Para los casos de contrataciones en hogares particulares el nivel educativo no se manifestó como un aspecto que tuviera algún efecto en la decisión de contratar tanto empleadas del servicio doméstico como cuentapropistas para refacciones y afines.