Bajo esta la filosofía propuesta por Wittgenstein (1953/1988), algunos autores han basado sus estudios en el análisis praxiológico de diversos eventos; entre ellos, la práctica de la investigación y la formación de investigadores. Una revisión de los trabajos publicados en el marco del análisis de la práctica de la psicología como ciencia bajo la lógica de la praxis; del uso, nos permite conocer, por lo menos, tres investigaciones que reflejan el empleo de este recurso.
En el caso del desempeño de investigadores durante su formación, Campos (2013), mediante un análisis conceptual, propone algunos ajustes al MPCI, con fundamento es las especificaciones señaladas por Ribes (septiembre, 2011) en donde se plantea el uso de algunas
nociones heurísticas wittgensteinianas para la psicología. La propuesta de Campos está orientada hacia el uso congruente de dichas nociones en el Modelo de la Práctica Científica Individual planteado por Ribes, Moreno y Padilla (1996), pretendiendo que sus elementos se organicen coherentemente con los requisitos de la Ciencia del Comportamiento. Dicha propuesta fue sometida a verificación empírica a partir del diseño y aplicación de una matriz de valoración; construida bajo la lógica praxiológica, para la evaluación del nivel de desempeño de investigadores a partir de las categorías señaladas por el MPCI (Taxonómicas, Operacionales, De medida y Representacionales) en los artículos divulgados por el líder del grupo relacionado al tema de investigación de cada participante. Participaron nueve estudiantes, adscritos al cuerpo académico Comportamiento Humano (CACH) de la Maestría en Investigación en Psicología Aplicada a la Educación (MIAPE) generación 2011-2013; los cuales realizaron la valoración de los artículos especializados (teóricos y empíricos) mediante la matriz diseñada; una vez hecho lo anterior, Campos analizó el trabajo de investigación de cada participante en tres etapas distintas: al inicio del programa, al término del segundo semestre y al final del cuarto semestre. Los resultados muestran coincidencias entre los artículos publicados por el líder del grupo y la investigación realizada por los participantes; concluyendo que, la práctica de la investigación científica es un ejercicio dentro de un grupo de investigación el cual delimita las condiciones y criterios que regulan las conductas de sus integrantes; determinando así que la evidencia empírica sugiere que los ajustes propuestos al MPCI son viables.
En esta misma línea, Solano (2013) propone el estudio de la comprensión desde la Teoría de la Conducta y en concordancia con Wittgenstein; exponiendo que puede ser estudiada como un sistema de contingencias en donde el sujeto interactúa con un referente; dichas contingencias se analizan a partir de la concepción del lenguaje como comportamiento, como esa red de relaciones de la práctica social vistas como convenciones en donde la significación de las palabras está dada por el contexto. Desde este punto, se realizó el análisis a nivel funcional de la interacción con textos técnicos de Psicología en inglés como segunda lengua en función de la Taxonomía propuesta por Ribes y López (1985); pretendiendo evidenciar empíricamente que el lenguaje es adquirido por su uso en contexto; como resultado de las interacciones presentadas en una situación determinada y no del aprendizaje de sus reglas gramaticales. En el estudio participaron seis estudiantes del primer semestre de la Maestría en Investigación en Psicología Aplicada a la Educación, sin contacto previo a la teoría interconductual y con conocimientos
básicos de la gramática de la lengua inglesa; a quienes se les aplicó un instrumento de evaluación de la interacción que establecían con un texto en inglés, mismo que fue usado para evidenciar el contacto funcional de esta interacción. Con base en los resultados que el estudio arrojó, Solano concluye que las puntuaciones obtenidas a partir de las pruebas realizadas fueron representativas tanto de la presencia como de la ausencia de evidencias de contactos funcionales en cada nivel taxonómico. Por último, bajo un análisis praxiólogico, el autor puntualiza que el uso de textos escritos en inglés favorece la comprensión de los mismos, independientemente del nivel de dominio que exija el texto.
Finalmente, Ramírez (2013) desarrolló el estudio de La Lengua de Señas Mexicana (LSM) desde la concepción praxiológica del lenguaje y de los principios de la enseñanza ostensiva propuesta por Wittgenstein (1953/1988), el modelo de campo de Kantor (1967), y la perspectiva interconductual de Ribes y López (1985). La autora propone el establecimiento un nivel básico de la LSM en alumnos hipoacusicos, esto a través de la enseñanza ostensiva desde una perspectiva praxiológica de análisis funcional de la conducta. Participaron una instructora y seis estudiantes del Centro de Atención Múltiple de la ciudad de Xalapa, Veracruz; dichos estudiantes fueron expuestos a un repertorio básico de señas, entrenamiento y prueba de transferencia. Los resultados evidencian que los participantes nominaron los objetos presentados en el modo observar-señalar/gesticular ante la comida como objeto estímulo y para obtenerlos como consecuencia, pero no cuando las relaciones entre los objetos de estímulo fueran cambiantes. Ante lo anterior, Ramírez concluye que, la investigación empírica realizada es usada para evidenciar que el aprendizaje del lenguaje no se basa en la adquisición de signos, sino que un modo lingüístico puede participar en interacciones cualitativamente diferentes; demostrando así una relación de influencia positiva entre la enseñanza ostensiva de la LSM y su uso en situaciones de alimentación con niños hipoacusicos; esto mediante la significación por uso.
Es importante mencionar que los estudios arriba descritos no simbolizan la totalidad de investigaciones publicadas en el marco del análisis praxiológico, ni su producción se limita al estudio de la dimensión psicológica.