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Un mapa de susceptibilidad a salinización de suelos

permite reducir el universo de

estudio, priorizar y seleccionar

zonas concretas y direccionar

los trabajos de campo para

una mayor eficiencia. De

igual manera, contribuye a

concentrar las actividades de

monitoreo y evaluación.

La información de susceptibilidad de los suelos a la salinización contribuye en el proceso de la elaboración de la zo- nificación preliminar. La metodología general para elaborar el mapa de dicha susceptibilidad consiste en:

Identificar los principales componen- tes o factores que inciden en los procesos de salinización. A partir de ellos se elabora un modelo conceptual y, luego, un mode- lo cartográfico que los integre para llegar a la delimitación de zonas con distintos grados de susceptibilidad.

En cada uno de los factores que in- tervienen en los procesos de saliniza- ción (litología y material parental de los suelos, condiciones climáticas, geofor- mas, relieve, características intrínsecas de los suelos y distintas prácticas reali- zadas en los usos de la tierra) se iden- tifican las variables determinantes que deben ser valoradas o calculadas. Entre las más importantes se distinguen las siguientes (ver Figura 12):

Clima: clasificación climática (Cal- das-Lang), índice de evapotranspira- ción potencial (ETP), trimestre más seco, escenarios de variabilidad climá- tica, entre otros.

Suelos: clasificación taxonómica, drenaje natural, textura y propiedades químicas como pH y saturación de bases.

Geomorfología: paisaje y tipo de relie- ve, rangos de gradientes de pendientes.

Geología: litología (tipos de roca o sedimentos), formaciones superficia- les, materiales parentales de los suelos.

Tabla 7. Ejemplo de clasificación de tipo de uso del suelo, según categorías Corine Land Cover

Tipo de uso Agrupación por tipo de uso

No intensivo Áreas húmedas, bosques y áreas seminaturales

Menor intensidad Cultivos permanentes, cultivos agroforestales,

pastos, mosaicos de cultivos, mosaico de pastos

Intensivo Cultivos transitorios, cultivos permanentes, cultivos confinados 1

2

Aguas: niveles freáticos, calidad de aguas someras, hidrogeología.

Coberturas y uso de la tierra: tipos y sistemas de uso, intensidad, prácticas agronómicas utilizadas, entre otras.

Cada una de las variables anali- zadas se califica de acuerdo con su relación o probabilidad de ocurren- cia de salinización, según cinco cate- gorías de susceptibilidad: “Muy alta (5)”, “Alta (4)”, “Media (3)”, “Baja (2)” y “Muy baja (1)”. En la Tabla 8 se iden- tifica la simbología que se puede uti- lizar para cada categoría.

Se determina la importancia re- lativa de cada uno de los factores y las variables por medio de la ponde- ración. Así, para la valoración del gra- do de susceptibilidad de los suelos a salinización, se asigna un peso en va- lor porcentual a cada factor evaluado y finalmente se integran las califica- ciones independientes por factor para obtener un valor final.

Con los insumos del paso anterior se realizan procesos cartográficos en un SIG hasta obtener el mapa de áreas susceptibles a la salinización de los suelos (ver Figura 12).

A manera de ejemplo, se presentan los pesos porcentuales de cada factor que fueron utilizados para el mapa a nivel nacional: Suelo: 31%. Geomorfología: 16%. Uso: 26%. Geología: 3%. Aguas: 3%. Clima: 21%.

El modelo cartográfico presentado en la Figura 12 se implementó en la ela- boración del mapa de susceptibilidad de los suelos a la salinización a nivel nacional, escala 1:100.000, elaborado por el IDEAM y la U.D.C.A en 2016. A partir del desarrollo de este modelo, se obtuvo el mapa nacional de suscep- tibilidad de los suelos a la salinización (Figura 13). Ahora bien, en cuanto al nivel regional, es necesario elaborar un mapa de susceptibilidad con infor- mación más detallada de la región.

Análisis de otros datos e información

De otra parte, es necesario conside- rar información y cartografía de otras posibles fuentes de salinización de los suelos, tales como actividades relacio- nadas con la minería, la contaminación del aire y, en particular, de las aguas por minería, industrias o zonas urba- nas, que pueden ser utilizadas para rie- go o tienen influencia en inundaciones o niveles freáticos.

Además, se deben tener en cuenta las zonas de los distritos de riego, así como los pequeños sistemas de irriga- ción. Asociada a lo anterior, se puede considerar otra información de apoyo y de referencia como datos hidrológicos (calidad de agua de niveles freáticos), calidad de agua de riego, zonas de in- fluencia de minería y urbana y, en gene-

ral, toda la información disponible sobre actividades antrópicas que estén influ- yendo en la salinización.

Apoyo con el uso de sensores remotos

Si bien la salinización solo puede califi- carse bajo parámetros químicos que se miden con pruebas en campo y labora- torio, también es cierto que este proce- so de degradación se refleja de diversas maneras en el terreno. De este modo las técnicas de percepción remota, tales como las fotografías aéreas o las imá- genes de satélite y de drones, pueden representar una herramienta comple- mentaria en la zonificación preliminar, aun a pesar de la dinámica y los patro- nes superficiales en el suelo cambiantes que caracterizan al fenómeno.

Así las cosas, la percepción remo- ta a través de sensores en platafor- mas aéreas o espaciales se puede usar para apoyar la delimitación de unida- des y para precisar las delineaciones provenientes de los mapas de suelos y uso de la tierra, con técnicas como pro- cesamiento digital de imágenes, es- pectrometría y otras asociadas, en los diferentes niveles de detalle. Para ma- yor claridad del uso de sensores remotos en la elaboración de la zonificación pre- liminar y el trabajo de campo se puede consultar el capítulo 13 sobre recomen- daciones de uso de sensores remotos.

3

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Tabla 8. Simbología del grado de susceptibilidad de los suelos a la salinización

Susceptibilidad Código R - G - B Muy Alta 5 168 - 0 - 0 Alta 4 255 - 0 - 0 Media 3 255 - 170 - 0 Baja 2 255 - 255 - 0 Muy Baja 1 163 - 255 - 115 A B C D fase de zonificación b.metodología

74~75 identificación y evaluación de ladegradación de suelos por salinización

SUCEPTIBILIDAD A DEGRADACIÓN DE

SUELOS POR SALINIZACIÓN

FACTORES ACTIVIDADES PESOS PRODUCTO VARIABLES

· LITOLOGÍA · FORMACIONES SUPERFICIALES · MATERIAL PARENTAL

3%

SUSCEPTIBILIDAD GEOLOGÍA GEOLOGÍA · TAXONOMÍA · DRENAJE NATURAL · TEXTURA · PROPIEDADES QUÍMICAS

31%

SUSCEPTIBILIDAD SUELO SUELO · PAISAJE · TIPO RELIEVE · PENDIENTES

16%

SUSCEPTIBILIDAD GEOMORFOLOGÍA GEOMORFOLOGÍA · NIVEL FREÁTICO · CALIDAD DEL AGUA · HIDROGEOLOGÍA

3%

SUSCEPTIBILIDAD AGUAS AGUAS · CLASIFICACIÓN CLIMÁTICA · ETP

21%

SUSCEPTIBILIDAD CLIMA CLIMA · COBERTURA DE LA TIERRA

26%

SUSCEPTIBILIDAD TIPO DE USO USO RECLASIFICACIÓN

CALIFICACIÓN ( 1 A 5 )

UNIÓN Y RECLASIFICACIÓN UNIÓN Y RECLASIFICACIÓN

A B C D

fase de zonificación

b. metodología

7.1.3.2Generación de

unidades espaciales

Las unidades espaciales para calificar la degradación se obtienen esencial- mente a partir del cruce cartográfi- co de las unidades de suelos y las unidades de uso. También es posi- ble agregar información cartográfica de otras variables que se consideren pertinentes en la delimitación de las unidades espaciales: en particular, los límites de los distritos de riego, las zonas de minería de superficie, los rellenos sanitarios y otras fuen- tes de salinización.

La delimitación de estas unida- des espaciales se realiza por medio de cruces cartográficos. Estos con- sisten en un geoprocesamiento (pro- ceso espacial), denominado “unión”, que permite combinar las coberturas digitales de unidades de suelos y de las unidades de uso en una sola base de datos espacial.

Dichos cruces espaciales suelen incrementar considerablemente las unidades o polígonos, que en gran número no son representativos para la escala de trabajo. En ese senti- do, se deben realizar varios proce- sos de SIG que ayuden a depurar las unidades. Uno de ellos es el princi- pio del área mínima cartografiable, el cual permite lograr coherencia en la representación espacial, eficien- cia en la lectura y utilidad del mapa en formato impreso. Este principio indica que, a partir de determinada área espacial, los polígonos y sus co- rrespondientes contenidos deben ser generalizados; de lo contrario, difi- cultarían la distinción por parte del usuario cuando se lea en formato analógico (Salitchev, 1979) (ver Tabla 13). Con esto, se determina el área mínima cartografiable de 3x3 mm, lo cual corresponde, para una esca- la de trabajo 1:25.000, a 5.625 m2 o

0,56 ha y, para una escala de trabajo

1:100.000, a 90.000 m2 o 9 ha.

Al final se debe realizar un lista- do de todas las categorías que han sido generadas por los distintos cru- ces y analizar cada una, valorando su pertinencia. En la medida de lo posible, es preciso hacer una gene- ralización, de tal manera que se ob- tenga el menor número de categorías para la zonificación.

Generar estas unidades