2.3.3 (1) El reconocimiento de un objeto
XX. ¿Las expresiones de los personajes corresponden siempre a sus emociones?
5. Quinto capítulo Análisis e interpretación de los datos
5.4 Un target audience preescolar por cada serie
Después de argumentar en el primer capítulo la posibilidad de establecer qué programas son realmente aptos para los niños de diferentes edades, basándose en la evidencia de la evolución del ser humano, más allá de cualquier argumento ético o moral, procedemos a construir un modelo de análisis del contenido basado en las competencias fisiológicas y cognitivas del niño durante su desarrollo hasta los seis años y lo aplicamos a una muestra de la programación para preescolares retransmitida por las cadenas de televisión nacionales y autonómicas catalanas.
Objetivos y procedimiento operativo
Asociar cada programa a una edad estableciendo un criterio de clasificación. Trabajamos sobre la matiz de medias (episodios) debido a la diferente duración de las series y para poder incluir las 9 variables observadas una vez cada episodio en el análisis. Se observó dónde la media de cada variable se posicionaba en relación con los cuartiles para establecer la asociación con el target apropiado.
Resultados
Una vez observado que cada serie incluida en la muestra presenta en diferentes grados las variables consideradas, quisimos establecer un criterio de clasificación
por edades sobre la base de la sencillez o complejidad del conjunto de cada serie.
Para esto consideramos la matriz de medias (N=192) de los episodios y calculamos los cuartiles además de los valores percentiles con puntos de corte para 10 grupos iguales (deciles). Si bien decidimos basar nuestra interpretación en los cuartiles, los deciles nos permitieron efectuar una comparación más precisa.
En las tablas del Anexo 6 se visualizan los valores que representan la media de las medias de los 12 episodios, por cada variable; las celdas se rellenaron de colores diferentes dependiendo de la posición de cada valor en relación con la distribución en cuartiles. Los valores que estaban incluidos en el primer cuartil (de color rosa) correspondían a las variables que con relación al conjunto de los episodios tenían una frecuencia baja. Recordemos que la matriz de datos se modificó para que todas las variables identificaran algún aspecto que pudiera obstaculizar la comprensión del niño por lo que su ausencia venía considerada positivamente. Una frecuencia baja con relación a la distribución de las medias de la muestra (y no baja en absoluto) indicaría un índice favorable a la sencillez del programa y a su comprensibilidad para niños pequeños.
Un valor incluido en el primer cuartil indicaba un grado de sencillez máximo de la variable en cuestión (y significaba que la variable era muy poco presente, celda de color rosa); si el valor se encontraba en el segundo cuartil, la variable se había observado en más ocasiones y esto podía complicar la comprensión un poco más (variable poco presente, celda de color amarillo), problema que en el siguiente cuartil se presentaba aún más fuerte, hasta los valores que se encontraban en el cuarto cuartil de la distribución y que indicaban como en una determinada serie los ítems eran presentes más que en todas las demás series, maximizando el problema de comprensión (muy presente).
De este modo se pudo calcular un índice de complejidad del contenido que permitió asociar cada serie a un específico grupo de edad.
Según nuestras hipótesis la complejidad de un contenido televisivo infantil es inversamente proporcional a la edad del telespectador. Por esto decidimos basar
la clasificación sobre los límites inferiores de la edad a la que se pueda entender el contenido de la serie.
Teniendo la presencia de las variables un carácter negativo con relación a la comprensibilidad del contenido, decidimos que si el 40% de las medias se posicionaban en el cuarto cuartil, el programa se caracterizaba por un nivel de dificultad que podía complicar mucho la comprensión de niños de 4 años. El programa podía ser considerado entonces adecuado a niños a partir de 5 años de edad.
Si más del 60% de las medias se encontraban entre el 3º y 4º cuartil, siendo el programa en su conjunto más complejo que la media, se asociaba a los telespectadores de 4 años; en cambio, en el caso de observar un porcentaje acumulado igual o superior al 60% entre el 2º y el 4º cuartil, la serie venía considerada apta a niños a partir de los 3 años.
Finalmente establecimos que un mínimo del 40% de las variables tenía que ser muy poco presente para que la serie fuese apta para niños entre 2 y 3 años y se tenía que encontrar en el primer cuartil.
La series que resultan ser casi totalmente privadas de elementos que pueden obstaculizar la comprensión del niño y que por esto se consideran aptas a los telespectadores entre 2 y 3 años son Tigga & Togga, El xai Shaun y El Jardín de los sueños.
Las series Carrer del Zoo 64, Capellito, Lazy Lucy, Calliou, Dougie se disfraza, Pocoyó y Harry y su cubo de dinosaurios; se pueden asociar por su escasez de variables complejas al grupo de edad entre 3 y 4 años; mientras que la mayoría de las demás series (Ja arriba en Noddy!, La vaca Connie, Todd y Isop) presentan en su conjunto un contenido más complejo, por esto se definen aptas a niños a partir de 4 años. Tanto Una Má de contes como Sam Sam por tener más del 40% de las medias en el 4º cuartil, se consideran series para niños a partir de 5 años.
Estos resultados no se tienen que considerar definitivos ya que sugieren simplemente la cantidad de variables observadas, cuya frecuencia puede constituir un obstáculo a la comprensión del niño dependiendo de su nivel de desarrollo. A través de una descripción más detallada de cada serie, que permitirá evidenciar no sólo la cantidad de las dificultades potenciales sino también el tipo, será posible confirmar o refutar las clasificaciones por edad propuesta. Esta descripción se realizará también a través del estudio de los factores, a partir del análisis factorial que exponemos en el siguiente párrafo.
5.5 Análisis factorial
Para el análisis factorial se empleó el modelo factorial de las Componentes Principales, basando el análisis en la matriz de correlaciones. Los resultados muestran que a través de 8 dimensiones es posible explicar el 61% de la varianza (véase Anexo 7).
Para el análisis factorial se empleó el total de las variables (29) trabajando sobre la matriz de medias (episodios).
Para facilitar la interpretación de las matrices de componentes, se seleccionó el método de rotación “Normalización Equamax con Kaiser”. Este método permite simplificar los factores además de las variables. Se ha observado que la rotación
consiente incrementar la finura del análisis, por esto se comentarán los resultados de la matriz de componentes rotados.
Si bien el programa estadístico encontró 10 factores, cuyo conjunto explicaba el 69% de la variaza, elegimos considerar sólo los primeros 8 factores, para facilitar la interpretación de los resultados.
Seguidamente se clasifican los 8 factores extraídos:
El primer factor es el LENGUAJE VERBAL y explica las variables que se refieren a la presencia y complejidad del lenguaje verbal, componente verbal del lenguaje. La sencillez y el papel del componente verbal del lenguaje de un programa para niños en edad preescolar influencia extremadamente la comprensión del contenido.
Si pensamos en un telespectador de 2 años de edad, el discurso debería estar libre de analogías, figuras retóricas, palabras poco cotidianas o, en otras palabras, lejos del ser similar al lenguaje de un adulto.
Específicamente este factor expresa las siguientes variables:
• Se utiliza un lenguaje figurado (como proverbios, frases hechas, palabras inventadas)
• Se utilizan pronombres
• Se hacen alusiones al pasado o al futuro
• Se utiliza un vocabulario poco cotidiano
• El lenguaje verbal añade informaciones respecto a las imágenes
• Se explicita verbalmente la motivación
• Se expresa explícitamente algún mensaje o moraleja
También explica la varianza de la variable “El episodio dura más de 5 minutos” sin embargo la mayoría de los episodios de duración inferior a los 5 minutos pertenecen a la serie Tigga & Togga, una serie donde el componente verbal del lenguaje es casi del todo ausente. Por esta razón decidimos excluir esta variable a la hora de definir el componente factorial “lenguaje verbal” en cada serie.
Tabla 7 Matriz de componente rotados, ordenados según los componentes factoriales de cada variable.
El segundo factor incluye las variables que componen el PROFÍLMICO17 y que
son:
• Se utiliza un objeto en sustitución de otro
• Se utilizan planos detalle de objetos o acciones
• No se emplean efectos sonoros
• El entorno de los personajes cambia más de dos veces
Estos ítems implican por parte del telespectador una deducción o reconstrucción de la información no verbal. El niño tendrá que hacer un esfuerzo para recomponer, a partir de los indicios ofrecidos, la información, siendo esta cambiante, ausente, sustituida o parcial. Estas características exigen un conocimiento del lenguaje audiovisual porque se distancian de la experiencia cotidiana y del entorno inmediato que tiene el niño.
Las EMOCIONES NEGATIVAS son el claro referente para las variables explicadas por el tercer factor:
• Se observa tristeza, rabia, depresión, ansia o vergüenza
• Se observa la presencia del sentimiento de temor o la emoción de miedo
• No se expresan solo emociones positivas o neutras
El cuarto factor se ha definido como DESCRIPCIONES porque expresa una finalidad descriptiva tanto en su matización visual como verbal.
• Se visualizan escenas del pasado o se imagina el futuro
• Se habla de las propiedades de los objetos
• Se describen o comparan los objetos basándose en sus características físicas
Estas variables presuponen unos conocimientos adquiridos por parte del niño sobre objetos o recursos audiovisuales, necesarios a la comprensión del discurso.
17 El el cine el profílmico se define como el “conjunto de elementos situados delante de la cámara” (Sánchez Noriega, 2002) como el decorado y los objetos enfocados, etc. Este concepto encuentra su origen en el libro de Etienne Souriau L’Univers filmique (1953).
La influencia del cuarto factor sobre la comprensión del niño depende entonces en gran parte de la edad de éste.
Las características que representan una fuerte discrepancia con la vida real se resumen con el factor FICCIÓN. Las variables expresadas por el quinto factor son:
• Se utilizan efectos especiales
• Los personajes humanos hacen cosas fantásticas
El sexto factor se centra en el componente metafórico icónico y verbal y puede ser llamado METÁFORAS. Dos variables se relacionan a este factor:
• Se utilizan analogías (comparaciones o metáforas) durante la narración
• Se utilizan objetos invisibles o simbólicos (p. ej. ! = atención)
Este factor se puede relacionar con el segundo (profílmico) en el sentido que respondería a un proceso más complejo del pensamiento. La comprensión del significado de objetos invisibles o simbólicos, implica una interpretación de la información no verbal, además esta vez en ausencia de indicios.
Las variables que componen el séptimo factor demuestran una voluntad formativa, una finalidad educativa, sin embargo en el momento de considerar el peso de este factor en una serie nos interesa sobre todo la parte que concierne a la tendencia en reiterar la información. Considerando también la escasa presencia de nociones matemáticas, decidimos prescindir de esta variable y definir el séptimo factor REITERACIONES.
• Se han utilizado nociones matemáticas
• No se resumen los hechos durante o después
• No se encuentran más de 2 repeticiones en la comunicación verbal
El último factor explica las variables que discriminan netamente un programa pensado para niños en edad preescolar de uno para mayores. Si bien no sean elementos exclusivos de un contenido para adultos su presencia en un programa para niños preescolares identifica una tendencia en ignorar su estatus de
telespectador en desarrollo y en desconocer sus límites. Por esta razón este factor se define ADULTIZACIÓN.
• Se habla a una velocidad normal
• Los hechos no siguen un orden temporal
• Las expresiones de los personajes no corresponden a sus emociones Frente a las situaciones que presentan estas últimas dos variables el telespectador necesita desvelar el “engaño” que se presenta. Siguiendo el aumentar de la complejidad del procesamiento mental que se exige al niño para alcanzar el significado de la información de tipo no verbal, el octavo factor sería posterior al segundo (profílmico) y al sexto (metáforas) ya que implica el descubrir que el indicio presentado tiene un significado diferente del manifiesto; el indicio en este caso no facilita, sino que dificulta la comprensión.