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Una necesidad apremiente: proteger los recursos pesqueros locales

In document Energía, ambiente y desarrollo (página 146-149)

Para la población rural del Tercer Mundo, los peces de aguas i nteriores constituyen una importante fuente de proteínas de origen animal, de vitaminas y minerales. En nuestros días, al- gunas de estas especies sufren las consecuencias de la , sobreexplotación; otras se encuentran seriamente amenaza-

das por la alteración de su habitat y por los efectos de las descargas masivas de sustancias tóxicas al ambiente. ¿Cuál es el futuro de estos recursos? ¿Qué perspectivas existen pa- ra incorporarlos a programas de acuacultura, con vistas a protegerlos de la destrucción, y asegurar los alimentos que la creciente población mundial requiere con urgencia?

Las respuestas a estas interrogantes ofrecen un arduo campo de trabajo para científicos, planificadores y para quienes viven de estos recursos. En primer lugar, porque los métodos tradicionalmente empleados para evaluar los cam- bios en las dinámicas de las poblaciones de peces son, a me- nudo, extremadamente lentos; requieren por lo general de varios años para conocer las causas y la magnitud de las alteraciones en los recursos; en segundo lugar, porque tam- bién las técnicas para valorar los impactos directos de las múltiples sustancias tóxicas que'se emiten en la actualidad al ambiente no pueden captar la multidimensionalidad de las si- tuaciones que se presentan a lo largo de la vida de las espe- cies y la complejidad que ofrecen medios tan altamente diná- micos como son los costeros. Finalmente, resulta también en extremo difícil ponderar de un modo adecuado el peso de la sobreexplotación ocasionada por la población al usar téc- nicas inadecuadas o ante la necesidad de subsistir.

Todo lo cual plantea complejos problemas que deben abordarse desde ópticas diferentes a las que nos han guiado hasta ahora para valorar los recursos pesqueros. A su impor- tancia comercial, habrá que agregar su valor como alimento de las poblaciones locales. Es desde esta perspectiva que se han analizado algunas especies en la región del río Coatza- coalcos. De este análisis se ofrecen aquí los resultados más relevantes de los análisis contenidos en el volumen 1 1 de es- ta serie.

El cangrejo de tierra: Gecarcinus laterales

Presenta un potencial biológico de crecimiento y una adapta- ción al medio terrestre que hace pensar en un posible recur- so a explotar comercialmente.

La almeja bola: Mercenaria campechiensis

Constituye un recurso pesquero regional, que muestra una buena calidad como alimento. Sin embargo, su lento creci- miento impide sugerir a corto plazo el desarrollo de alguna infraestructura para su explotación a escala comercial en los sistemas costeros de la región.

Cangrejo azul: Cardisoma guanhumi

La tala de extensas áreas de manglar en los alredédores del sistema Lagunar del Ostión; la intensa captura durante la migración, así como el consumo del organismo completo, han terminado por ocasionar en el área una acentuada dismi- nución de las poblaciones del cangrejo azul. Todo ello plan- tea la urgente necesidad de realizar una extensa campaña de conservación del recurso, en estrecha colaboración con los pobladores dedicados a las actividades de captura. Tal cam- paña debe controlar ésta y convencer ala población de que únicamente se tomen las tenazas o manitas de los organis- mos y así aprovechar su capacidad de regeneración. Dicho manejo permitiría a estos cangrejos llegar a las playas a reali- zar sus funciones de reproducción. Por otra parte, resulta ne- cesario organizar a los ejidatarios de los alrededores de la laguna, para establecer un programa para la explotación controlada del cangrejo azul.

El bobo: Joturus pichardoi

Por primera vez se reportó la presencia de

Joturus pichardoi

en el río Coatzacoalcos y se estudió las condiciones ecológi- cas y la estructura poblacional de una especie catadrómica. De estas investigaciones podemos concluir que el circuito de migración del "Bobo" posiblemente esté regulado por un factor ambiental; la especie presenta un elevado potencial reproductivo y muestra un marcado dimorfismo sexual. Para

su conservación en el sureste de Veracruz son indispen- sables las siguientes medidas: 1) establecer la estadística pesquera del río Coatzacoalcos; 2) fijar una veda eficaz y 3) combatir la corrupción que existe entre los inspectores de pesca, que ahora permiten su captura en épocas de veda. El bagre: Arius me/anopus

La información colectada sobre esta especie permite vislumbrar que se puede lograr su utilización como sustituto de otras que son comercialmente aceptables; pero debido a los factores del mercado resulta una especie de escaso valor para los pescadores; y al no formar parte de la dieta de la población, su aprovechamiento es nulo,

Si bien no se han planteado alternativas para su explota- ción, es posible lograr que se difunda su consumo con es- fuerzo y dedicación. También es factible utilizarlo como ma- teria prima en la fabricación de harina; y ésta a su vez, ser insumo en la elaboración de productos alimenticios balan- ceados, que podrían destinarse a la engorda de animales ,para consumo humano.

El acocil: Procambarus (Austrocambarus) llamas¡

Es necesario continuar con los estudios de su biología, ecología y distribución geográfica, así como de las 1 2 espe- cies y subespecies reportadas para Veracruz, a fin de obte- ner información para entender algunos aspectos sobre su ciclo de vida, madurez, edad y crecimiento; esto se lograría por medio de monitoreos en zonas naturales y perturbadas y con estudios de mercado. Además, hay que estudiar el papel tráfico que guardan estas especies en los sistemas acuáticos del trópico húmedo, a fin de conocer la gran variedad de ni- veles y la posición clave que guardan en el flujo de nutrientes a través de la comunidad biótica. Convendría, de igual mo- do, usar las especies que se localizan en el trópico húmedo y pensar en su incorporación a la acuacultura con fines de ali- mento para humanos o peces.

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