Se han llevado a cabo tres estudios para determinar la tasa de inclusión óptima de los DDGS en dietas para cerdas durante la gestación y la lactación (Thong et al., 1978; Monegue y Cromwell,
1995; Wilson et al., 2003), y se han publicado recomendaciones de las tasas máximas de inclusión en la dieta con base en los resultados obtenidos por Thong et al., 1964 y Monegue y Cromwell, 1995 (Weigel et al., 1997; Pork Industry Handbook, 1998). Como resultado de la información limitada de la alimentación de DDGS a cerdas, son un poco diferentes las
recomendaciones actuales de la inclusión de esta materia prima en las dietas de cerdas. El Feed Co-Products Handbook (Weigel et al., 1997) enlista tasas máximas de inclusión de los DDGS de hasta 50% en las dietas de gestación y hasta 20% en las dietas de lactación. Sin embargo, el Pork Industry Handbook, , recomienda niveles ligeramente más bajos de uso de DDGS, en el que se indica hasta un 40% en las dietas de gestación y una tasa máxima de inclusión del 10% en las dietas de lactación (PIH Factsheet #112).
Thong et al. (1978) llevó a cabo un experimento con 64 marranas para evaluar el uso de los DDGS como sustituto de la harina de soya en una dieta de maíz - harina de soya alimentada durante la gestación. Para llevar a cabo este experimento, las cerdas se alimentaron durante la gestión con dietas que contenían 0, 17.7 o 44.2% de DDGS. Todas las dietas se formularon para contener 0.42% de lisina total de la dieta. El número de cerdos paridos por camada y el promedio de peso del lechón al nacimiento, no se vieron significativamente afectados por el tratamiento de la dieta. Los autores concluyeron que los DDGS podrían reemplazar la harina de soya con base en un equivalente de lisina como una fuente de aminoácidos suplementarios a niveles de hasta el 44.2% de la dieta de las cerdas en gestación.
Monegue y Cromwell (1995) compararon el desempeño reproductor de cerdas alimentadas con una dieta fortificada de maíz - harina de soya, con cerdas con dietas que contenían 40 u 80% de harina de gluten de maíz >20% de proteína (HGM) y cerdas alimentadas con dietas que
contenían 40 u 80% de DDGS durante la gestación. En este estudio se usaron un total de 90 cerdas híbridas con 4 partos (18 cerdas/tratamiento de dieta) . Las dietas contenían niveles similares de lisina total y se alimentaron a diferentes niveles para igualar el consumo de EM a 6.2 Mcal/cerda/día. Las cerdas consumieron ad libitum una dieta fortificada de maíz - harina de soya durante el periodo subsiguiente de 28 días de lactación. Las tasas de parición promediaron el 91% y no se vieron afectadas por el tratamiento de la dieta. Las ganancias de peso en la gestación tendieron a ser más grandes en las cerdas alimentadas con HGM y DGS, lo que indica que la energía en estos coproductos estaba bien utilizada. El consumo de alimento en la lactación y la reducción de peso de la cerda durante la lactación, fueron similares entre los tratamientos de dieta. El tamaño de la camada al nacimiento y los pesos al nacer, no se vieron afectados por el tratamiento de la dieta, aunque numéricamente las cerdas alimentadas con el 80% de DDGS tuvieron camadas ligeramente más pequeñas. El tamaño de la camada destetada y los pesos al destete no fueron diferentes entre los tratamientos de la dieta, aunque la alimentación de 80% de HGM y de las dietas de DDGS durante la lactación redujo numéricamente el tamaño de la
camada destetada y aumentó el peso de los cerdos individuales al destete. No hubo diferencias en el peso al destete de la camada y en el porcentaje de supervivencia de los cerdos al destete entre los tratamientos de la dieta. Los días para regresar al estro de las cerdas después del destete fueron similares entre los grupos de tratamiento de la dieta y promediaron 4.7 días. Los autores concluyeron que las dietas que contenían niveles altos de HGM y DDGS, hasta el 80% de la dieta de la gestación, se utilizan bien y no parecen afectar el desempeño reproductor o de la lactación.
Más recientemente, Wilson et al. (2003) llevaron a cabo un estudio de dos pariciones utilizando 93 cerdas multíparas para determinar los efectos de alimentar dietas que contenían 50% de DDGS en la gestación y 20% de DDGS en la lactación, sobre el desempeño reproductor
de la cerda. El balance de nutrientes también se determinó del día 100 al día 105 de la preñez en 14 cerdas gestantes. Las cerdas se distribuyeron con base en la parición y el peso corporal inicial a una o dos dietas de gestación (0 o 50% de DDGS, dietas de maíz - harina de soya) y una de dos dietas de lactación (dietas con 0 o 20% de DDGS, de maíz - harina de soya). Las cerdas se alimentaron una cantidad diaria de alimento con base en 1% del peso corporal de la cerda más 100 g, 300 g y 500 g al día en los días 0 a 30, 31 a 60 y 61 a 90 de la gestación, respectivamente. Las cerdas tuvieron acceso ad libitum al alimento durante la lactación. Se mantuvieron en las combinaciones del tratamiento de la dieta respectivo durante los dos ciclos reproductores. No se observaron diferencias en la ganancia de peso en la gestación de la cerda, en los cerdos nacidos vivos por camada, en el peso de la camada al nacimiento o en el peso promedio al nacimiento entre las cerdas alimentadas con 0 y 50% de DDGS durante la gestación en ambos ciclos reproductores. La combinación del tratamiento de la dieta no tuvo efecto sobre el tamaño de la camada, el peso al nacer de la camada o el peso al destete de la camada, durante el primer ciclo reproductor, pero las cerdas alimentadas con las dietas de 0% de DDGS de gestación y de lactación, destetaron menos cerdos por camada durante el segundo periodo reproductor. La mortalidad previa al destete fue más alta para las cerdas alimentadas con la dieta de gestación del 50% de DDGS y la dieta de lactación de 20% de DGS, en comparación con otras combinaciones de tratamiento durante el primer ciclo reproductor, pero las combinaciones de tratamiento de la dieta no tuvieron efecto sobre la mortalidad previa al destete durante el segundo ciclo
reproductor. Las cerdas alimentadas con 0% de DDGS en la dieta de gestación y 20% de DDGS en la dieta de lactación, tuvieron menos consumo de alimento de lactación, lo que ocurrió principalmente en los primeros siete días de lactación, aunque este efecto no se observó durante el segundo ciclo reproductor. El intervalo del destete al estro fue mayor para las cerdas
alimentadas con 0% de DDGS en la combinación del tratamiento de dieta de gestación y lactación, en comparación con las cerdas alimentadas con la combinación de dieta de gestación de 50% de DDGS y la dieta de lactación de 20% de DDGS y la combinación de la dieta de gestación de 50% de DDGS y 0% de DDGS en la dieta de lactación durante el primer ciclo reproductor. No se observaron diferencias en el intervalo del destete al estro durante el segundo ciclo reproductor. Las cerdas alimentadas con la dieta de 50% de DDGS al final de la gestación consumieron más energía, nitrógeno, azufre y potasio, y tuvieron una mayor retención de nitrógeno, azufre y fósforo, que las cerdas de alimentadas con la dieta de gestación de 0% de DDGS. Estos resultados indican que la alimentación de una dieta de gestación que contiene 50% de DDGS va sustentar un buen desempeño reproductor. Sin embargo, la alimentación de una dieta de lactación de 20% de DDGS puede reducir el consumo de alimento durante la primera semana posterior al parto, si las cerdas se alimentan con una dieta de maíz - harina de soya durante la gestación y no se les proporciona un periodo de ajuste para adaptarse a la dieta alta en DDGS durante la lactación.
Hill et al. (2005) llevaron a cabo un estudio para determinar si las cerdas lactantes podían utilizar dietas que contuvieran 15% de DDGS para mantener el peso corporal y el desempeño de la lactación mientras disminuían la excreción del fósforo en las heces. Sus resultados muestran que la inclusión de 15% de DDGS en la dieta de lactación sustenta un buen desempeño de las cerdas, mientras que mantiene, y tal vez reduzca, la excreción de fósforo en el estiércol.