CAPÍTULO III. MARCO TEÓRICO
3.5. Uso eficiente del recurso agua
De acuerdo a Palacios (2011), en general se puede asegurar que no hay una adecuada medición de los volúmenes de agua extraída. También debe señalarse que la medición del agua en general, en fuentes superficiales y subterráneas es muy deficiente, debido a que se redujeron sensiblemente los sitios de aforo a partir de mediados de la década de los ochenta, por lo que ha habido la necesidad de desarrollar métodos de estimación que puedan tener bases técnicamente confiables.
Se carece de mediciones en la mayoría de las obras de la pequeña irrigación (unidades de riego), tanto en el uso de aguas superficiales como en aguas del subsuelo, por lo que solo se tienen estimaciones, basadas principalmente en las superficies que se reportan como regadas.
Con base a cifras oficiales ajustadas, la superficie total regada prácticamente no ha tenido crecimiento durante veinte años, que consideran toda la vida de la Conagua, a pesar de la cantidad de obras de riego que se han construido, incluyendo presas de almacenamiento, derivadoras, plantas de bombeo, y pozos profundos. También se hace notar que la superficie regada en los distritos de riego ha disminuido; en cambio, ha aumentado notablemente la superficie regada en las unidades de riego, compensando la disminución en distritos. Parte de la explicación se debe a que mucha del agua, superficial o subterránea, que estaba destinada a los distritos se ha derivado a pequeñas unidades de riego. Por lo anterior, es que “se cosechan alrededor de cinco millones de hectáreas, y no ha habido variaciones en los últimos veinte años, las variaciones se han debido a condiciones climáticas, principalmente”.
Hay una baja eficiencia en el uso del agua. La mejora en el manejo del agua en las redes de distribución y durante la aplicación es una forma de aumentar las superficies regadas sin inversiones muy considerables, pero se requiere de la utilización de técnicas mejoradas que incluyan estructuras eficientes en las redes de distribución, nivelación de tierras, y en el uso de métodos de riego que apliquen el agua con menos perdidas.
Y por último,a pesar de los factores limitantes, la agricultura de riego tiene un gran potencial. La eficiencia del uso del agua actualmente es baja y mediante prácticas apropiadas puede mejorarse significativamente, lo cual permitirá aumentar la intensidad del uso de la tierra; es decir, levantar más de una cosecha con la misma agua y la infraestructura disponible.
CAPÍTULO IV. METODOLOGÍA
Este trabajo de investigación se desarrolló en tres fases bien diferenciadas:
Primera fase. Se seleccionó la comunidad de Alpoyeca, Guerrero., por sus
características de interés, entre ellas:
¾ Dispone de agua para riego que hace posible la práctica agrícola durante todo el año.
¾ Tiene importancia a nivel regional por la superficie sembrada y aportación a la economía regional, pues se sitúa dentro de una de las zonas productivas que es la “Cañada”.
¾ Aunque ya existen algunos estudios generales, se hace importante realizar uno en la comunidad.
¾ Por la experiencia laboral en la localidad.
Es importante mencionar que para desarrollar el marco teórico de la presente investigación recurrimos a la bibliografía más actualizada sobre el tema: artículos científicos, revistas especializadas y capítulos de libros para sustentar el presente trabajo de investigación.
Se realizaron recorridos en el área de riego, entrevistas abiertas a usuarios del agua de riego y a los directivos, también se tomaron fotos de algunas partes (canales, trompezones, bocatomas, principalmente) de la infraestructura existente.
Una de las partes que precisa de mayor tiempo y atención es el cuestionario, por lo que es considerado en esta fase. Su estructura abarcó los siguientes aspectos: Datos del regante, predio del productor, comercialización, infraestructura de riego y organización para riego. Martínez y Palerm (1997), apuntan, que para la capacidad autogestiva de los regantes, es importante abordar las siguientes tareas “siempre presentes” en un
sistema de riego, tales como el mantenimiento, la distribución del agua, conflicto y ampliación, rehabilitación y construcción de obra hidráulica.
Segunda fase. En esta etapa se definió la muestra, pues la población suele ser grande para ser considerada en su totalidad, por lo que se seleccionaron por el método de muestreo aleatorio según criterio6
: 37 productores, en su mayoría, con predios de riego. Sin embargo, el tiempo y el dinero son restricciones que tienen influencia al tomar la decisión de cuántas personas serán entrevistadas. Una vez definida esta muestra, se procedió a realizar las entrevistas, y previo a ello, hubo reunión del investigador con los encuestadores, para aclarar dudas.
Una vez hecho lo anterior, los encuestadores entrevistaron a los productores, algunos en su domicilio; otros, en el campo.
Tercera fase: Después del trabajo de campo, se sistematizó la información, creando una base de datos en Excel. Posteriormente, se transformaron estos en una base propia para su utilización en el paquete estadístico SPSS.
Se efectuó el análisis, utilizando la estadística descriptiva: frecuencias, porcentajes y tablas de contingencia; ésta para medir el grado de asociación entre algunas variables).
6Es un método no probabilístico. Se usa el criterio del investigador para decidir cuál elemento elegir para la muestra, según se crea representa mejor a la población (Estadística Inferencial. Unidad I. Muestreo.http://marcelrzm.comxa.com/EstadisticaInf/13MuestreoNoProb.pdf).
CAPÍTULO V. RESULTADOS Y DISCUSIÓN