2. ESTADO DEL ARTE
2.3. Bridge Project
2.3.3 Utilización de la metodología
Una vez identificados los receptores y el valor natural de fondo, pueden comenzar a aplicarse las etapas propuestas (Figura 4), en las que se evalúa el impacto de la contaminación del agua subterránea sobre los receptores con precisión creciente. En la primera etapa se determinan los valores naturales de fondo y se comparan con las concentraciones de los contaminantes existentes. En el caso de sustancias sintéticas, este valor debe ser cero.
En una segunda fase se realiza la comparación con los estándares de calidad seleccionados en función de los receptores. Esta fase se subdivide en otras dos. En la primera (2a), el valor umbral se basa en la relación existente entre el valor natural de fondo y un estándar de referencia. En la etapa siguiente (2b) se realiza la comparación directa con los valores de referencia ya existentes.
En la tercera etapa se determinará el impacto debido al agua subterránea. Por ejemplo, en el caso de un río cuyo caudal se deba tanto escorrentía superficial como a recarga por parte de un acuífero, y cuya carga contaminante provenga básicamente de las aguas superficiales, es necesario calcular el porcentaje de impacto debido al agua subterránea con objeto de no penalizar innecesariamente el estado de la masa de agua subterránea. Se aplica el
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concepto de factor de dilución con objeto de calcular dicho porcentaje de impacto.
En la cuarta y última etapa se consideran
los procesos de
atenuación natural
que pueden ocurrir y cuya consecuencia final es la disminución del impacto en el receptor debido al agua subterránea. Por ejemplo, en el caso de que se
produzcan reacciones químicas entre el contaminante y las capas subterráneas de roca o de otros estratos geológicos del acuífero, de forma que los contaminantes no alcancen los receptores, no es necesario penalizar innecesariamente el estado de la masa de agua subterránea.
2.4. Programa de control de agua subterránea de la US EPA en
instalaciones de sustancias peligrosas
La Guía Unificada (USEPA, 2009) para el estudio de la calidad del agua subterránea en instalaciones industriales afectadas por Acciones de Recuperación RCRA (Resource Conservation and Recovery Act) proporciona un marco de actuación para el análisis estadístico de los datos procedentes de las redes de control. Dicha Ley para la Conservación y Recuperación de Recursos fue promulgada por el Congreso de los Estados Unidos con el objetivo de proteger la salud humana y el medio ambiente, reducir los residuos y conservar energía y recursos naturales y por último reducir o eliminar la producción de residuos peligrosos en el menor tiempo posible.
Is [pollutant] > NBL?
Is [pollutant] > QS?
Is [pollutant] > (QS/DF)?
Set threshold= (QS/DF)*AF
Is [pollutant] > (QS/DF)*AF? Status = POOR Yes Yes Yes Yes Tier 2 Tier 3 Set trigger= NBL Set trigger= QS Set trigger= QS/DF Status = GOOD Status = GOOD Status = GOOD No No No RULES
1. Use the appropriate quality standard, QS. If ecological risk use EQS. If human health risk use DWS. 2. If dilution factor, DF, not known assume = 1.0 3. For groundwater as a receptor DF = 1.0 4. If attenuation factor, AF, not known assume = 1.0 5. Any national threshold over-rides this approach. 6. In check for Trends use ALL’ triggers’ - consider need for trend reversal if crossing each tier
Tier 1 Check for Check for trends trends Check for Check for trends trends Check for Check for trends trends Check for Check for trends trends Status = GOOD No Tier4 MONITORED DATA
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Las regulaciones del Subtítulo C de la Ley identifican los residuos sólidos que se consideran como peligrosos, y a continuación establecen diferentes requisitos administrativos para las tres categorías de entidades que manejan residuos: generadores, transportadores y dueños u operadores de instalaciones de tratamiento.
Los requerimientos de la Ley obligan a caracterizar de forma precisa la calidad del agua subterránea en dichas instalaciones, evaluar si se ha producido el vertido de compuestos peligrosos y determinar si los niveles medidos cumplen los estándares de calidad.
Para ello se han definido tres programas de control: detección, tolerancia y acción correctora. La detección es la primera etapa, cuando no se han identificado fugas (o en cantidades mínimas) de compuestos peligrosos, y su objetivo es identificar cambios significativos en la calidad del agua en relación con los niveles de fondo o con niveles de base establecidos. Las medidas tomadas en pozos situados aguas abajo de las instalaciones se comparan con los niveles de fondo, incluyendo valores de pozos situados aguas arriba. Si se encuentran evidencias estadísticamente significativas de la fuga de algún compuesto peligroso es necesario iniciar el programa de control de tolerancia, cuyo objetivo es comparar las medidas de la calidad del agua subterránea con un estándar de protección. Si un compuesto químico supera el estándar de calidad deben iniciarse acciones de remediación, cuya eficacia debe ser probada por medio de análisis estadísticos que demuestren que la concentración de los compuestos químicos peligrosos detectados se encuentra por debajo de los estándares de calidad.