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1. INTRODUCCIÓN

1.4. Valoración del estado afectivo en personas mayores

Los estudios epidemiológicos sobre prevalencia de las diferentes alteraciones depresivas varían según el instrumento diagnóstico utilizado, sea la entrevista psiquiátrica o la aplicación de escalas orientativas143 . En lo que coinciden la mayoría de estudios y autores es que los trastornos afectivos del anciano están infra diagnosticados e infra tratados.

La detección de depresión y ansiedad en edades avanzadas puede resultar difícil por muy diversos motivos144 . Por un lado, los ancianos tienden a negar sentimientos de depresión o ansiedad, bien por intentar mostrar una apariencia de bienestar y autosuficiencia o por no ser conscientes de su existencia, y, por otro, la depresión y la ansiedad son un ejemplo claro de presentación atípica de la enfermedad en la vejez. Así, ambos trastornos se manifiestan con frecuencia en forma de quejas somáticas, a la vez que diferentes trastornos físicos (hipertiroidismo, tumores) pueden expresarse en forma de ansiedad o depresión. Además, la sintomatología propia de la depresión (apatía, disminución de la concentración y de la memoria, abandono de los hábitos higiénicos...) puede hacer que el clínico establezca erróneamente el diagnóstico de demencia (“pseudo-demencia”). El frecuente desarrollo de síntomas depresivos por parte de sujetos con demencia complica aún más el diagnóstico. Finalmente, los trastornos afectivos pueden tener su origen en los diferentes fármacos que consuma el anciano.

La existencia de sintomatología y ánimo depresivo podría constituir un marcador de riesgo de padecer enfermedad de Alzheimer67,145. La relación entre depresión y demencia es un tema muy debatido en el que se han obtenido resultados muy contradictorios, mientras hay autores que encontraron relación entre ambos

Evaluación y seguimiento del estado cognitivo y afectivo de una muestra de personas mayores institucionalizadas

cuadros146,147, otros no han encontrado relación alguna148.

Las escalas utilizadas en la valoración de la función afectiva (Tabla 9) son eficaces como instrumentos de detección de la depresión y de evaluación del tratamiento.

VALORACIÓN DEL ESTADO AFECTIVO EN PERSONAS MAYORES

TEST ORIGINAL VERSIÓN EN

CASTELLANO VENTAJAS INCONVENIENTES

Yesavage´s Geriatric Depression Scale (GDS)149 Escala de Depresión Geriátrica de Yesavage150,151 - Muy sencilla - Muy breve - La más utilizada en estudios nacionales e internacionales

- Específica para mayores

- Utilidad dudosa en pacientes con deterioro cognitivo

- Los ítems son de carácter único cognitivo- conductual Goldberg´s Depression Scale152 Escalas de ansiedad y depresión de Goldberg (EADG)153

- Sencilla, breve y de fácil manejo

- Posee buenos índices de sensibilidad

- No es específica para mayores

- Puede producir falsos positivos Hamilton Depression Rating Scale (HDRS)154 Escala de Hamilton para la depresión155 - La más utilizada para estimar la severidad y establecer el pronóstico de la depresión - No es específica para mayores - Largo tiempo de aplicación, requiere ser administrado en forma de entrevista por un clínico experimentado

- Resalta demasiado los síntomas somáticos Zung Self-Rating Depression Scale156 Escala autoaplicada para la depresión de Zung157

-Se utiliza fundamentalmente en la investigación geriátrica

- Resalta demasiado los síntomas somáticos

Escala de Depresión Geriátrica (GDS) de Yesavage149-151

Consta de 30 preguntas orientadas a la posible presencia de sintomatología psiquiátrica y a la calidad de vida, evitando las cuestiones sobre síntomas somáticos. La escala original construida específicamente para la valoración de depresión en personas mayores, constaba de 100 elementos, incluyendo 12 ítems de tipo somático, que fueron posteriormente reducidos a 30, eliminándose los elementos somáticos de su diseño definitivo. Aunque las manifestaciones somáticas son más frecuentes en el anciano, su valor en la detección de la depresión en la vejez es menor, ya que son difíciles de distinguir de los efectos de las enfermedades físicas (de mayor prevalencia en el anciano). Incluso en pacientes institucionalizados con demencia leve o moderada, es útil e indica la necesidad de una valoración en profundidad si los resultados son anormales, ya que discrimina a ancianos con demencia y depresión de los que tienen demencia pero no depresión y también, en ancianos con enfermedades físicas, discrimina a ancianos con depresión de los que no la tienen.

Existe una versión reducida de 15 ítems158. Esta escala tiene la particularidad de estar diseñada específicamente para la valoración de la depresión en personas mayores. Esta versión reducida ha demostrado ser tan efectiva, tanto en especificidad como en sensibilidad como la de 30 ítems. Está validada en castellano150,151.

Escalas de ansiedad y depresión de Goldberg (EADG)152,153

Valora tanto síntomas depresivos como ansiosos. Se interroga al paciente sobre la presencia o ausencia, en las 2 semanas previas, de 4 síntomas en la subescala de ansiedad y de 3 en la de depresión.

Escala para la depresión de Hamilton154,155

Consta de 21 ítems que valoran el estado anímico, existencia de sentimientos de culpabilidad, ideación suicida, alteraciones del ritmo del sueño, influencia del estado anímico en el trabajo y actividades habituales, cambios en el comportamiento, posible aparición de síntomas de afectación psicosomática y neuróticos. Este test más que como cribado de depresión en ancianos podría usarse como segunda prueba (por ejemplo tras un test de Yesavage que sugiera depresión) para valorar la

Evaluación y seguimiento del estado cognitivo y afectivo de una muestra de personas mayores institucionalizadas

con el tratamiento.

Escala autoaplicada para la depresión de Zung156,157

También puede emplearse como test de cribado. Existe una versión validada en español157 con 20 preguntas auto aplicadas cada una con 4 posibles respuestas y valor determinado de 1 a 4. Las puntuaciones más altas se correlacionan con síntomas depresivos más intensos y presentes.

Hay que tener en cuenta que en pacientes con trastornos cognitivos, incluso leves, estos test psicométricos afectivos pueden dar resultados anormales. También ocurre al contrario, test de valoración cognitiva aplicados a sujetos con cognición normal y estado depresivo pueden verse alterados.