6. ANÁLISIS DE LA PREVISIÓN DE LOS IMPACTOS SIGNIFICATIVOS SOBRE
6.2 VALORACIÓN DETALLADA Y SIGNOS DE LOS IMPACTOS PRODUCIDOS POR
FORMULADAS POR EL PGO.
Toda intervención antrópica sobre un territorio, de cualquier magnitud o intensidad, genera un efecto o impacto sobre los principales parámetros ambientales que caracterizan al mismo. Sin embargo, tales efectos pueden presentar distinto signo (positivo o negativo) y
niveles de reversibilidad (o de recuperación de las condiciones ambientales preexistentes a la ejecución de la actuación). El presente apartado pretende abordar un análisis de los efectos ambientales potenciales que pueden derivar de las alternativas planteadas para el modelo de ordenación que propone el Avance del Plan General de Ordenación Supletorio de San Bartolomé de Tirajana.
6.2.1 Efectos generales sobre las condiciones ambientales de las zonas de
mayor transformación inducida por el Plan
Pese a plantearse un modelo de ordenación preparatorio, se puede aventurar un análisis somero de los principales efectos que las determinaciones, del Avance del Plan General, pueden inducir en los entornos en los que las alternativas planteadas infieren una mayor intervención, es decir, en aquellas áreas donde se posibilita una mayor transformación territorial mediante el crecimiento urbano o el desarrollo de infraestructuras.
1. Efectos sobre la geología y geomorfología
La construcción de urbanizaciones y vías, por lo general, implicaban una modificación del relieve original, ya que es preciso obtener superficies de práctica horizontalidad de anchura y longitud dependiendo del oportuno proyecto de desarrollo. Aún en el caso de afectarse a espacios llanos, es necesario retirar los materiales no adecuados e incorporar otros que reúnan las características exigidas para la creación planeada. En caso de afectarse a un espacio de fuerte relieve, a lo anterior se le une la necesidad de abrirse paso excavando y terraplenando. La alteración topográfica, materializada en desmontes, terraplenes y nivelaciones, es sin duda el impacto de mayor entidad en el desarrollo de este tipo de acciones y desencadenante de la gran mayoría de los impactos que se producen sobre otros factores del medio.
Se observa que este es el impacto más relevante de los analizados hasta el momento, y al que se considera significativo globalmente aunque es puntual en las zonas de desarrollo planificadas.
2. Efectos sobre el suelo
Junto con la geología y geomorfología, el suelo es otro de los elementos que se verá afectados con intensidad por la eliminación parcial de la capa del horizonte superficial durante las obras de explanación y nivelación. Igualmente se producirán compactaciones y pavimentaciones del terreno, todo lo cual supondrá una variación en el régimen de absorción de agua procedente de lluvias y escorrentías; es por tanto importante que se tengan en cuenta estas circunstancias a la hora de diseñar la red de recogida de aguas, así como su transporte y disposición final.
La ubicación del parque de maquinaria, las infraestructuras asociadas a la obra, los viales de obra, etc., representa una pérdida de suelo por ocupación temporal, abarcando una superficie a definir en proyecto. Esta ocupación puede ser minimizada planteando la misma en los terrenos incluidos en la urbanización, pero evitándose siempre que sea posible aquellos en los que se prevén zonas verdes.
Todas estas acciones se desarrollarán sobre suelos poco evolucionados, en los que la diferenciación de perfiles es poco acusada y la mezcla previa de horizontes superficiales ha sido intensa como consecuencia de prolongadas labores agrícolas. Así mismo, dichas afecciones se encuentran muy localizadas espacialmente, pudiéndose limitar a la zona de actuación de las obras, con lo cual se puede decir que tendrán un mínimo efecto ambiental. La eliminación de la cubierta vegetal y la alteración de la superficie del terreno por urbanizaciones se infraestructuras podrán incrementar el riesgo de erosión del suelo, al tratarse en su mayor parte de áreas proclives a los tales procesos.
3. Efectos sobre el aire / atmósfera
En las actividades constructivas propiamente dichas y las inducidas, los procesos derivados como excavaciones, movimientos de tierras, carga, acopio de áridos, movimiento de maquinaria, hormigonado, etc., provocan la emisión de una serie de partículas en suspensión que alteran la calidad del aire.
La principal fuente de contaminación atmosférica es la debida a emisiones de partículas en los procesos de excavación y vertido, desbroces, tala de árboles y extracción de cultivos, así como las originadas por el transporte de materiales e instalaciones para su tratamiento. A ello hay que sumar la emisión de sustancias contaminantes por parte de los vehículos de transporte y maquinaria pesada empleada en las obras.
Se consideran como zonas vulnerables, cualquier núcleo habitado que se encuentre a menos de 200 metros del foco de emisión de partículas, así como los espacios naturales protegidos, zonas de cultivo y vías de comunicación públicas que se hallen dentro de esta distancia de seguridad.
En este sentido, hay que considerar que algunas de las actuaciones previstas están próximas a los núcleos existentes, por lo que sería conveniente que en las primeras fases de la obra (desbroces, movimientos de tierra, nivelación del terreno, etc.) se apliquen las medidas preventivas y correctoras definidas para minimizar dicho impacto, como por ejemplo efectuando riegos en las zonas de trabajo con el fin de evitar que se levanten partículas sueltas, bien por parte de los vehículos, bien por efecto del viento.
Por otra parte, el empleo de maquinaria pesada y tránsito de camiones producirá ruidos y vibraciones, pudiendo esperarse un nivel sonoro medio equivalente a 15 metros de distancia, situado entre 78 y 88 dBA.
En todo caso, en cuanto a los niveles de ruido en las zonas residenciales, los límites de emisión sonora serán los de la siguiente tabla:
Niveles límites (dBA)
Situación actividad Día (7-23) Noche (23-7)
Zona equipamiento sanitario 60 50
Zona con residencia, servicios terciarios, no comerciales o
equipamiento sanitario 65 55
Zonas con actividades comerciales 70 60
Zonas con actividad industrial o servicio urbano excepto servicios
de administración 75 70
4. Efectos sobre la hidrología
El dominio público de los cauces es el ocupado por la avenida ordinaria. Entendiéndose por avenida ordinaria, a efectos de deslinde, la que resulta de considerar la precipitación máxima de las series más extensas disponibles en las estaciones meteorológicas más próximas a la cuenca del cauce y que tengan la probabilidad de ocurrir una vez cada cien (100) años. No se tendrán en cuenta la existencia de embalses o aprovechamientos a efectos de determinar la cuantía de la avenida ordinaria.
Aquellos cauces de barranco o afluentes, cualesquiera que sea su clasificación o categoría de suelo se entenderán como protegidos, y cualquier tipo de obra, instalación o actuación sobre el cauce de un barranco o afluente, en su zona de servidumbre (5 mts) y de policía (25 mts), deberá ser informada y autorizada por el Consejo Insular de Aguas.
En el estudio del deslinde del dominio público se tendrá en cuenta, además del estudio de la avenida ordinaria y de su desagüe, las señales físicas de avenidas anteriores que puedan existir en el terreno y las alegaciones y manifestaciones de los colindantes con el cauce, de los conocedores del lugar y de las autoridades locales.
Atendiendo al estudio de riesgos que acompaña al documento de Avance del presente PGO Supletorio de San Bartolomé de Tirajana, el riesgo en las zonas de exposición a los tramos medios y desembocadura de barrancos se estima de una alta probabilidad y de magnitud inmensa.
En este sentido, la ocupación de los fondos de barranco, unido en muchos casos a un ineficaz sistema de regulación de las aguas de escorrentía, producirá que el efecto acumulativo y de concentración de las aguas en periodos de lluvias intensas suponga un elevado riesgo para la población.
En San Bartolomé de Tirajana la zonas que posee un riesgo de inundación o avenida se corresponden con los barrancos del macizo de Amurga, los de las cuencas de La Data, Fataga, Tirajana, Maspalomas y Arguineguín, adquiriendo mayor orden y longitud, y por tanto mayor riesgo en las zonas de Maspalomas (Barranco de Maspalomas), Las Burras Chicas (Barranco del Toro), Las Burras, San Agustín (Barranco de San Agustín), Bahía Feliz (Barranco del Pinillo), Los Arenales (Barranco de Berriel), Juan Grande (Barranco de Las Palmas), El Pajar (Barranco de Arguineguín) y algunos barrancos situados entre Meloneras y el Pajar (Cañada del Galeón, Cañada del Corral Blanco, Barranquillo de Cometa y Barranquillo del Salvaje).
Por este motivo, se debe limitar la ocupación de estos enclaves con actuaciones o determinaciones de ordenación. En el caso de que por necesidades del modelo de ordenación deban ocuparse estos enclaves, deben establecerse las medidas correctoras concretas para evitar la afección por avenidas de aguas y escorrentía, que pasan prioritariamente por la adecuada canalización del barranco en atención al cálculo de avenidas, y siempre con la autorización previa del Consejo Insular de Aguas de Gran Canaria.
En lo que a calidad de aguas superficiales y subterráneas se refiere, puede producirse un impacto negativo como consecuencia de las actividades de construcción, la producción de contaminación debido a un incremento de partículas y remociones del terreno, originado básicamente por:
Desbroces
Excavaciones, y cualquier tipo de movimiento de tierras
Instalaciones de acopio y tratamiento de materiales
Tránsito de vehículos cerca de cauces de barrancos
Asimismo, en el transcurso de las obras, las actividades más significativas que pueden provocar una alteración de la calidad de las aguas superficiales y subterráneas están relacionadas con el mantenimiento y reparación de la maquinaria que podrían ser efectuadas en un parque constituido al efecto.
Aquellos vertidos que puedan dar lugar a la infiltración o almacenamiento de sustancias susceptibles de contaminar los acuíferos o aguas subterráneas únicamente podrán ser autorizados cuando mediante el estudio hidrogeológico presentado se aporten garantías técnicas debidamente razonadas acreditativas de la inocuidad del vertido.
El Ayuntamiento, tanto en suelo urbano como en rústico, exigirá a los promotores como requisito para el otorgamiento de licencia de edificación o de realización de actividad económica, la ejecución de instalaciones necesarias para evitar los vertidos de aguas residuales, en superficie o al subsuelo.
5. Efectos sobre la flora y vegetación
La realización de urbanizaciones y vías por lo general implica la eliminación de la cubierta vegetal en prácticamente toda la superficie ocupada (aunque luego se implanten nuevas áreas vegetadas por las labores de ajardinamiento), quedando imposibilitada para una regeneración (en la zona concreta de ocupación), como es el caso de las superficies asfaltadas, hormigonadas, y desnudas con características muy diferentes a las que imperaban originalmente. También los movimientos de tierra provocan una alteración casi completa en los horizontes superficiales del suelo, cuando no un completo desmantelamiento, lo que supondrá un cambio radical del hábitat original; la creación de terraplenes y explanadas supone la aportación de tierras distintas a las originales, etc. Otras acciones relacionadas pueden tener consecuencias similares (aunque recuperables) como son el movimiento de maquinaria de obra, ocupación temporal del suelo en zonas no afectadas directamente por el planeamiento, etc. Como impacto indirecto cabría destacar la alteración de las características del suelo. Ambos impactos (directos e indirectos) pueden minimizarse adoptando las medidas preventivas y protectoras que se describen en el epígrafe correspondiente.
También sobre la vegetación se podrían producir una serie de efectos secundarios que se producen a través de otros elementos del ecosistema (atmósfera, suelo, etc.), como consecuencia del incremento del nivel de contaminantes, de los cambios microclimáticos que pueden implicar una modificación de hábitat, etc., En todo caso, estos impactos se consideran de baja intensidad y extensión muy reducida, máxime cuando la vegetación natural en las nuevas zonas a ocupar es bastante exigua.
Además, hay que resaltar que, salvo contadas excepciones, las especies de interés se encuentran fuera de las áreas principales de intervenciones por lo que prácticamente no se verían afectadas.
6. Efectos sobre la fauna
Los trabajos de urbanización y construcción afectarán de forma generalizada a los distintos grupos faunísticos por la pérdida directa de efectivos durante los trabajos, produciéndose una caída inicial en biomasa y diversidad.
Durante las obras se realizan una serie de acciones como: excavaciones, movimientos de tierra, transportes de materiales, etc. Todo ello llevará asociado la emisión de gran cantidad de ruidos, gases contaminantes y polvo. Estas operaciones afectarán a la fauna que se verá obligada a abandonar temporalmente la zona. Estas especies no encontrarán problemas para localizar nuevos emplazamientos, aunque hay que distinguir entre las diferentes clases de animales. La fauna vertebrada se verá menos afectada que las especies pertenecientes al orden anuro, clase reptiles o el orden insectívoros. Este tipo de animales podrán verse más afectados debido a su limitada capacidad locomotora. Cabe recordar que los hábitats que se pueden ver afectados son poco exclusivos, y abundan en la isla, lo que facilita la reubicación de especies con más capacidad locomotora.
7. Efectos sobre el paisaje
El paisaje, como definidor del sistema territorial y aglutinador de todos los elementos que lo componen, constituye uno de los parámetros ambientales que normalmente suele verse más afectado por cualquier intervención antrópica.
Siempre está constituido en su forma física de una manera decisiva aunque no única, por dos elementos vinculados a la estructura del suelo: de un lado la forma del relieve y la ocupación vegetal que da soporte a los desarrollos contemplados por el presente Plan General de Ordenación (urbanizaciones, vías, elementos residenciales aislados, etc.) y determina el recinto visual; y por otro lado, la propia condición visual del entorno, que contribuye decisivamente a perspectivas paisajísticas con mayor grado de naturalidad o de
degradación. Por ello, una actuación será tanto más importante, en cuanto que afecte a cuencas visuales que actualmente no se encuentran afectadas por las preexistencias. Asimismo, las actuaciones serán paisajísticamente más destacadas en tanto que impliquen un incremento de la accesibilidad a la observación, o dicho de otro modo, cuando más accesibles a la observación sean las nuevas cuencas visuales afectadas.
En este contexto, la afección sobre el paisaje, al igual que la considerada para la alteración topográfica, es de las que se espera como más significativa, debiéndose orientar las medidas correctoras precisas para tratar de integrar visualmente las intervenciones lo máximo posible.
8. Efectos sobre el patrimonio cultural
Las propuestas incorporadas en el Avance del Plan General no se estima que afecten de manera negativa al patrimonio cultural del municipio. No obstante, si durante la realización de obras u otras actuaciones, aparecieran restos no descritos, se informará inmediatamente a la autoridad competente en la materia y se aplicarán las medidas correctoras oportunas.
9. Efectos sobre la salud humana
Otra afección negativa que se produciría tanto en las fases de desarrollo como de funcionamiento de las estructuras emergentes, se deriva de la producción de gases y partículas que podrían tener consecuencias negativas sobre las personas, aunque de carácter poco o nada significativo. Asimismo, entre las propuestas del Avance del Plan General existen diversas alternativas para ampliar las áreas industriales de Castillo del Romeral y El Tablero. No obstante, dado que en ambos casos se proyectan como espacios logísticos orientados principalmente hacia industrias de almacenaje, no se prevén afecciones significativas sobre la salud humana, aún cuando ello deberá ser evaluado más pormenorizadamente en fases posteriores del Plan General y durante el procedimiento de evaluación de impacto al que deberá ser sometido el proyecto de implantación de tales áreas.
En definitiva, el desarrollo del Plan General de Ordenación puede presentar distintos niveles generales de afección territorial, que quedan resumidos en la siguiente tabla:
Valoración del nivel de impacto del Plan General de Ordenación Elementos Ambientales Tipo de afección Magnitud
del Impacto
Nivel del Impacto
Geología, geomorfología y suelos
Pérdida de sustrato de interés geológico
Baja Nada Significativo Alteración de topoformas significativas
Baja Nada Significativo Ruptura del perfil de ladera Alta Significativo Pérdida de suelo agrícola Media Poco Significativo Desestructuración físico/química del suelo Media Poco Significativo
Condiciones climáticas y calidad atmosférica
Emisión de partículas sólidas
Baja Nada Significativo Emisión de partículas gaseosas
Baja Nada Significativo Alteración de la humedad ambiental
Baja Nada Significativo Alteración topológica de temperaturas
Baja Nada Significativo Hidrología Modificación de la red hídrica Media Poco Significativo
Alteración de la escorrentía superficial Media Poco Significativo
Vegetación y áreas de interés florístico
Pérdida de taxones de interés botánico
Baja Nada Significativo Alteración de comunidades arbóreas
Baja Nada Significativo
Valoración del nivel de impacto del Plan General de Ordenación Elementos Ambientales Tipo de afección Magnitud
del Impacto
Nivel del Impacto Emisión de partículas sólidas
Baja Nada Significativo
Fauna y áreas de interés faunístico
Emisión sónica
Media Nada Significativo Alteración de áreas de nidificación Media Poco Significativo Afección de la zona de campeo de avifauna Alta Significativo Limitación al tránsito de fauna terrestre Media Poco Significativo Paisaje Alteración de la configuración paisajística Alta Significativo Patrimonio cultural Pérdida de bienes con valor patrimonial
Baja Nada Significativo Salud humana Contaminación y ruidos
Baja Nada Significativo