Evolución en los resultados del Subíndice de monitoreo de programas y acciones sociales por dependencias y entidades 2018-
Gráfica 75. Valores promedio alcanzados en las dimensiones que componen la Valoración de monitoreo de programas y acciones sociales, 2018-
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Capítulo 5. Consideraciones finales
Conclusiones
El análisis del Sistema de Monitoreo con base en el InMonitoreo que se presentó en las diferentes secciones de este documento arroja hallazgos y retos que constituyen, en conjunto, la hoja de ruta para el fortalecimiento y consolidación del Sistema de Monitoreo de Políticas y Programas Sociales (SM). En general, los resultados sugieren que queda un trecho importante por recorrer. Aun cuando hay instituciones con mejores resultados que otras, ninguna tiene un nivel de monitoreo adecuado. Otro elemento que destaca es que, en comparación con 2018, los resultados variaron poco, evidenciando que a pesar de las modificaciones producidas por el cambio de APF, en general no se observa un retroceso pronunciado; sin embargo, con esta circunstancia se esperaría avanzar hacia la consolidación del SM conforme se redujeran los ajustes en la estructura de la política social en la APF.
Por otra parte, a nivel de dependencias y entidades se presentan importantes oportunidades de mejora en relación con los objetivos derivados de la planeación nacional y sus indicadores, ya que estos no están enfocados en la solución de una problemática y su seguimiento. No obstante, se debe destacar que los resultados actuales mejoran con respecto a la primera medición de 2018.
Acerca de los programas y acciones sociales, se detectó que, salvo la dimensión Sostenibilidad, hay un retroceso en las dimensiones de análisis frente a los valores alcanzados en 2018, situación que puede explicarse, en parte, por el reciente cambio de APF. Como consecuencia, en el corto plazo se espera una mejora sustancial a partir de la consolidación en el diseño de los programas y acciones a medida que transcurra la APF en turno.
A continuación, se exponen los principales resultados y conclusiones que se identifican en el Diagnóstico de Monitoreo 2020 agrupados en los dos niveles de análisis, por dependencias y por programas:
Dependencias
• En este nivel de política pública se espera que todos los objetivos prioritarios establecidos en los programas derivados del PND busquen dar seguimiento a la solución de una problemática de interés sectorial; sin embargo, 1 de cada 10 objetivos se dirigen a acciones de gestión, es decir, son objetivos que se limitan a medir la entrega de bienes y servicios o los procesos de gestión. Al respecto, se identifica una disparidad entre las dependencias y entidades. Por ejemplo, en el caso de Economía y Sedatu, todos sus objetivos persiguen la solución de una problemática sectorial; en contraste, Inmujeres, entre otras entidades, no tiene objetivos de resultados y en cambio prioriza otros solo de coordinación o de gestión.
• La APF va a medio camino de consolidar su arreglo institucional, por lo que es el aspecto que requiere reforzar más. Si bien en general las dependencias y entidades identifican de forma correcta la normativa que regula las actividades de monitoreo y cuentan con planes de capacitación de sus funcionarios en estos temas, es preciso robustecer la institucionalización y sistematización de la información y generar repositorios de información que contengan datos referentes al monitoreo de los programas, como son su MIR, la normativa, evaluaciones y estudios, entre otros, así como establecer esquemas para la certificación de los y las funcionarias en materia de la MML, a fin de que exista un conocimiento homologado de las actividades en torno a los programas y acciones sociales.
Diagnóstico de monitoreo de políticas y programas sociales 2020 86 Asimismo, es preciso institucionalizar mecanismos en las dependencias y entidades con el propósito de difundir internamente los resultados obtenidos por la institución, y es deseable que se elaboren estudios y evaluaciones que les permitan mejorar sus instrumentos de monitoreo y así mejorar el seguimiento a sus intervenciones públicas.
• Menos de la mitad de los indicadores asociados a los objetivos establecidos en los programas derivados del PND dan seguimiento a un resultado alcanzado sobre una temática de interés sectorial, pues la mayoría se enfocan en la medición de procesos internos de gestión, es decir, miden la entrega de bienes y servicios, procesos que se llevan a cabo para la generación de los bienes o la gestión interna. Asimismo, menos de la mitad de los indicadores cuentan con medios de verificación precisos e inequívocos que garantizan transparencia a la medición y permiten su replicabilidad, de modo que estas son áreas de mejora que se deben atender. Resalta que en ninguna dependencia o entidad la totalidad de sus indicadores cumple los criterios de calidad.
• En cuanto al uso de la información de monitoreo en la toma de decisiones, existe una mejora general en las dependencias y entidades, aunque se debe continuar por este camino para transitar a un uso más extendido. Los procesos de evaluación y monitoreo son en los que se hace un mayor uso de la información obtenida; en contraste, se debe fortalecer el uso en los procesos de planeación y de asignación y seguimiento presupuestal.
Programas
• Únicamente el 37% de los programas y acciones sociales identifica a su población objetivo y el cambio que busca lograr en ella. En general, a los programas y acciones sociales se les dificulta identificar el problema público que buscan atender y, por consiguiente, también se les complica establecer indicadores que midan resultados, lo cual se refleja en que menos de la mitad de los programas y acciones sociales tienen indicadores que midan resultados. Es necesario continuar mejorando el planteamiento del objetivo central de los programas con miras a identificar con claridad a la población objetivo que buscan atender y la problemática pública que pretenden solucionar.
• El 41% de los programas y acciones sociales tiene un diseño apropiado de la lógica vertical en su MIR y el 48% un diseño apropiado de sus indicadores, es decir, más de la mitad de los programas y acciones sociales de la APF muestra deficiencias en el diseño de su lógica vertical y sus indicadores. Del análisis se infiere que, derivado del cambio de APF, hay un ligero retroceso en la calidad de las MIR, el cual se espera que se revierta en el corto plazo. Estos resultados no son exclusivos de una dependencia o entidad de la APF, por lo que es necesario fortalecer sus MIR e indicadores.
• Casi todos los programas y acciones sociales hacen poco uso de la información derivada de las herramientas de monitoreo para la toma de decisiones estratégicas. Dos instituciones (IMSS-Bienestar e INPI) son las que reportan mayor uso de la información en los programas y acciones sociales que coordinan. En la APF, el mayor uso de la información se da en los procesos de monitoreo y evaluación, siendo así que debe enfatizarse su uso para la toma de decisiones estratégicas en los procesos de asignación y seguimiento presupuestal, de planeación y de transparencia y rendición de cuentas.
• Solo el 36% de los programas y acciones sociales reportó un cumplimiento apropiado de las metas de sus indicadores y el 26% un desempeño rezagado. Resulta crucial que los programas mejoren su planeación interna para el correcto establecimiento de metas y de líneas base, a fin
Diagnóstico de monitoreo de políticas y programas sociales 2020 87 de que la información sobre el cumplimiento de las metas de los indicadores dé cuenta de los resultados alcanzados.
• Apenas el 37% de los programas y acciones sociales tiene en promedio 3 o más observaciones históricas de sus indicadores para conocer su trayectoria y el 24% carece de información histórica, por lo que no es posible conocer su evolución. Se espera que conforme avance la actual APF estos números aumenten. Asimismo, los resultados indican que los programas y acciones sociales enfrentan contratiempos para mantener sus indicadores de un año a otro, ya que de 2019 a 2020 solo en 5 dependencias y entidades la tasa de permanencia de los indicadores de los programas y acciones sociales fue mayor del 80%.
En general, los programas y acciones sociales deben ser consistentes con los indicadores que incorporan en su MIR y sostenerlos en el tiempo.
• Más de la mitad de los programas y acciones sociales (57%) presenta una vinculación directa de su objetivo central con el acceso a un derecho social; además, el 41% de los indicadores de nivel propósito muestra una vinculación alta entre lo que miden y el acceso a un DS. Por tanto, en la lógica de la planeación nacional, es fundamental vincular los objetivos centrales de los programas y acciones sociales con los DS.
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