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Variación {se} / {ra} como desinencia en el imperfecto y en el pluscuamperfecto de

manchegas

A continuación, desarrollaremos la influencia de las distintas variables en el uso de -{se} y -{ra} en el habla de cada una de las capitales castellano-manchegas. Veremos, en primer lugar, las variables sociales y lingüísticas que han influido en la muestra de Guadalajara, en la que se ha documentado un uso mayoritario de -{ra} frente a -{se} del 81%. Si tenemos en cuenta la variable del sexo, las mujeres de Guadalajara han proporcionado 64 ejemplos de la forma en -{ra} frente a 49 ejemplos de los hombres, sin embargo, en términos relativos, los hombres han mostrado un porcentaje de uso de la forma en -{ra} superior al de las mujeres, ya que estos han utilizado dicha forma en un 88% de los casos y las mujeres en un 76%. En cuanto a la edad, son los hablantes alcarreños más jóvenes, seguidos de los mayores, quienes muestran un mayor uso de la forma en -{ra} para el imperfecto o el pluscuamperfecto de subjuntivo. Los hablantes menores de 20 años utilizan -{ra} frente a -{se} en un 98% de los casos. También es muy elevado el porcentaje de uso de la forma en -{ra} por parte de los hablantes mayores de 56 años, ya que utilizan dicha forma en un 84% de los casos. Los hablantes de segunda o tercera generación presentan porcentajes de uso de la forma en -{ra} frente a -{se} en torno al 66%, coincidiendo con la media general de Castilla- La Mancha. En cuanto a los estudios, tan solo los hablantes de Guadalajara con estudios primarios favorecen el uso mayoritario de la forma en -{ra} frente a -{se}, con porcentajes del 87%, ya que los hablantes con estudios secundarios y superiores muestran porcentajes de uso de -{ra} en torno al 50%, igualados con el uso de -{se} y por debajo de la media de la Comunidad. Si tenemos en cuenta el estilo de la entrevista, el mayor número de ejemplos de uso de la forma en -{ra} se produce durante entrevistas informales, en las que se documentan 54 casos de uso de -{ra}, lo que supone un porcentaje del 83% frente al uso de -{se}. También en los otros dos estilos de entrevista se producen porcentajes muy elevados de -{ra}, en torno al 80%.

Si tenemos en cuenta las variables lingüísticas, las dos variables internas que más influido en la elección de -{ra} frente a -{se} en Guadalajara han sido el matiz temporal y el uso del verbo querer. En la ciudad de Guadalajara, se da una preferencia clara por la forma en -{ra} para cualquiera de los matices temporales, bien sea de pasado, 85%, de futuro, 82%, o de presente, 72%. En cuanto a la aparición del verbo querer, los 3 ejemplos en los que se ha utilizado una estructura oracional con este verbo se han documentado con la forma -{ra}.

Como ya planteamos en el apartado anterior, Ciudad Real es la segunda capital en la que más se documenta el uso de la forma en -{ra} frente a la forma en -{se}, mostrando un porcentaje

CAPÍTULO 5.Variación -{se} / -{ra}

del 70%. Son los hombres los que muestran mayor uso de-{ra}, con un 73%, frente a las mujeres que muestran porcentajes en línea con la media de la Comunidad. Sin embargo, en términos absolutos, apenas hay diferencia entre ambos sexos, ya que se documentan 37 ejemplos en hombres y 34 en mujeres. En cuanto a la edad, cabe señalar que los hablantes de todas las edades han seleccionado la forma en-{ra}frente a-{se}: son los hablantes con edades comprendidas entre los 36 y los 55 años quienes mayor número de ejemplos de uso de -{ra} proporcionan, con 25 casos, que suponen un 93%, seguidos de los hablantes más jóvenes, que muestran un 74% de uso de la forma en-{ra}.En las otras dos generaciones, segunda y cuarta, los porcentajes de uso de la forma en -{ra} son inferiores a la media de la Comunidad y de la ciudad, pero no dejan de ser significativos, con 58% y 57% respectivamente.En cuanto al nivel de estudios, los hablantes de Ciudad Real con estudios primarios son los que más utilizan la forma -{ra}frente a-{se}, con un 78%, seguidos de los hablantes con estudios secundarios, que siguen los porcentajes generales. Los hablantes con nivel de estudios superior favorecen el uso de la forma en-{ra} por debajo de la media, con porcentajes menores al 60%. En cuanto al estilo de entrevista, los ejemplos de uso de la forma-{ra}en Ciudad Real se han visto favorecidos por el estilo formal de entrevista, ya que se ha preferido dicha forma en un 87% de los casos, sin olvidar que en los otros dos estilos de entrevista también se ha favorecido, aunque en menor medida, el uso de esta forma: con un 62% en las entrevistas semiformales y un 55% en las informales.

Respecto a la influencia de las variables internas en el habla de Ciudad Real, encontramos dos variables determinantes a la hora de elegir la forma en-{ra}frente a la forma en-{se}: el matiz temporal y el uso del verbo querer. Los matices temporales de anterioridad y de posterioridad marcan una preferencia por la forma en-{ra}del 66% y del 75% respectivamente, mientras que el matiz temporal de simultaneidad ofrece un uso muy igualado de ambas formas. Cuando el hablante de Ciudad Real transmite un matiz simultáneo lo hace a través de la forma en-{ra}en 7 ejemplos y a través de la forma en-{se}en 6 ejemplos, lo que supone un porcentaje de preferencia de-{ra}

del 54%. En cuanto a la influencia del verboquerer,los 4 casos en los que aparece este verbo se documentan con la forma en-{ra}entre los hablantes de esta capital.

En Toledo se documenta un 66% de preferencia por el uso de la forma en -{ra}frente a la forma en -{se}, siguiendo así la tendencia general de la Comunidad, que mostraba el mismo porcentaje de uso de-{ra}.El uso de la forma en-{ra}viene favorecido por las mujeres de Toledo, dado que seleccionan dicha forma en 42 de los ejemplos, frente a 6 ejemplos de-{se}, suponiendo un 88% del uso total. Sin embargo, el porcentaje de uso de -{ra} por parte de los hombres de Toledo es muy bajo en comparación con la media de la Comunidad: tan solo usan-{ra}en un 39%

de los casos. En cuanto a la edad, existe una graduación en el uso de la forma en -{ra}, dado que son los hablantes mayores los que más usan dicha forma y los hablantes más jóvenes los que menos la usan. Los hablantes toledanos que más usan la forma -{ra} son los de cuarta y tercera generación, con porcentajes del 78% y 74%, mientras que los hablantes segunda generación, y sobre todo de primera generación, no favorecen el uso de la forma en -{ra}, con porcentajes del 47% y del 29%. Si atendemos a la variable del nivel de estudios, los hablantes toledanos que más utilizan la forma en -{ra} son aquellos que tienen estudios superiores, con un 93%, frente a -{se}. También los hablantes con estudios primarios favorecen la elección de esta variante en un 75%, sin embargo, los hablantes con estudios secundarios favorecen la variante en -{se} en un 51% de los casos. Por último, cabe señalar que ninguno de los ejemplos de uso de la forma en -{ra} por parte de los hablantes de Toledo ha sido documentado durante entrevistas de estilo formal, mientras que el uso de dicha forma sigue el porcentaje general en las entrevistas informales y lo supera en las semiformales.

Las variables lingüísticas que han tenido una especial influencia en la aparición de la forma en -{ra} frente a -{se} para el imperfecto o pluscuamperfecto de subjuntivo han sido el matiz temporal y el uso del verbo querer. En la capital toledana, el número de ejemplos con matiz de presente en -{ra} y en -{se} es muy similar, con 7 y 5 ejemplos, lo cual supone un 58% de preferencia por la forma en -{ra}. Algo mayor es la preferencia por la forma en -{ra} en contextos de pasado, con el 62% y mucho más notable en contextos de futuro, con el 74%. En la muestra toledana, el único ejemplo documentado con el verbo querer selecciona la forma en -{se} frente a la forma en -{ra}.

Los hablantes de Albacete muestran un uso de -{ra} frente a -{se} del 54%. Tanto en hombres, 56%, como en mujeres, 52%, encontramos porcentajes similares, ofreciendo los hombres 38 ejemplos de uso de -{ra} y las mujeres 34. El uso de -{ra} es muy destacable en los hablantes de Albacete más jóvenes, ya que muestra un porcentaje de uso del 91%, mientras que los demás grupos de edad muestran usos igualados de -{se} y -{ra} en torno al 50%. Cabe destacar, sin embargo, que las dos generaciones intermedias tienden a mantener el uso de la forma en -{se} con porcentajes del 54% en la segunda generación y de 52% en la tercera generación, mientras que la cuarta generación sigue la línea general de la ciudad mostrando preferencia por el uso de la forma en -{ra} en un 56% de los casos documentados. En cuanto al nivel de estudios, los hablantes con estudios solo primarios muestran un uso muy escaso de la forma en -{ra}, con un porcentaje del 38%, sin embargo, los hablantes con estudios secundarios y superiores muestran porcentajes de uso de la forma en -{ra} acordes con la media de la Comunidad, 66% y 61% respectivamente.

CAPÍTULO 5.Variación -{se} / -{ra}

Respecto a los estilos de entrevista, solo en el caso de las entrevistas semiformales se selecciona la forma en -{se} frente a -{ra} en un 51% de los casos, mientras que en los estilos formal e informal se prefiere el uso de la forma en-{ra}en un 55% y 58% respectivamente.

En cuanto a las variables internas, la muestra albaceteña refleja una clara preferencia por la forma en -{se} para las acciones con matiz simultáneo, con un 77%. La forma en -{ra}, sin embargo, es favorecida por las acciones con matices de futuro y de pasado, con porcentajes del 57% y del 67% respectivamente. Por el contrario, la preferencia por-{ra}es clara cuando aparece el verboquerer,ya que en este contexto se selecciona dicha forma en los 7 casos documentados.

Por último, en Cuenca, los hablantes muestran un uso de la forma en -{ra} del 52%, muy igualado con la forma en-{se}.Los hombres siguen la tendencia general de La Mancha al mayor uso de -{ra}frente a-{se}en un porcentaje del 62%, mientras que las mujeres se decantan por un mayor uso de la forma en-{se}y muestran tan solo un 41% de uso de-{ra}frente a-{se}.Respecto a la variable de la edad, son los hablantes de cuarta y tercera generación, con 81% y 64% respectivamente, los que muestran mayor uso de la forma en-{ra},mientras que los hablantes más jóvenes, de segunda y primera generación, muestran porcentajes muy bajos de uso, 33% y 14%. Un porcentaje muy elevado de uso de la forma en -{ra} podemos encontrarlo en los hablantes conquenses con estudios primarios, que muestran un 83% de uso de dicha forma. Los hablantes con estudios secundarios utilizan de manera igualitaria las formas-{se}y-{ra}y los hablantes con estudios superiores apenas usan la forma en-{ra}, mostrando un porcentaje del 8%. Los hablantes de Cuenca muestran porcentajes de uso de -{ra} en la línea de La Mancha durante entrevistas semiformales o formales, 67% y 57%, mientras que muestran un uso más igualitario entre -{se}y

-{ra}en entrevistas de estilo informal, con un porcentaje del 48% en el uso de-{ra}.

La variable lingüística referida al matiz temporal determina en Cuenca una leve preferencia por el uso de la forma en-{ra}en los contextos que expresan pasado, 57%, mientras que muestran preferencia por la forma en-{se}en los contextos de presente y de futuro, con porcentajes del 55% y del 52%. Esta tendencia general al uso de-{se}frente a-{ra}en la muestra conquense se refleja también en los eventos con el verbo querer, ya que el único caso documentado con este verbo muestra preferencia por la forma en-{se}.

Para mayor detalle sobre la caracterización sociolingüística de las capitales castellano- manchegas y los distintos contrastes entre ciudades, remitimos al apartado 8.2. de esta investigación. En cuanto a la influencia de las variables lingüísticas, los dos factores que más han determinado la elección de-{ra}frente a-{se}han sido el matiz temporal y el uso del verboquerer

viene favorecido por los matices temporales de futuro y pasado. En Ciudad Real y Toledo, la preferencia por la forma en -{ra} viene impulsada por los contextos de futuro por encima de los contextos de presente y pasado. En estos contextos de futuro o posterioridad la forma en -{ra} es seleccionada en un 75% en Ciudad Real y en un 74% en Toledo. En cambio, en las ciudades de Guadalajara, Albacete y Cuenca, es mayor el uso de la forma en -{ra} para los contextos de pasado. Los hablantes de Guadalajara, aunque favorecen el uso de -{ra} en todos los contextos, es en los contextos de pasado donde proporcionan una mayor frecuencia de uso de esta forma, con un 85%. En Albacete, donde también favorecen el uso de -{ra} para el futuro y el pasado, se favorece especialmente el uso de la forma en -{ra} en contextos de pasado, en un 67%, y en Cuenca, solo se favorece el uso de la forma en -{ra} en contextos de pasado y se documenta con una frecuencia del 57%.

Si, por el contrario, tenemos en cuenta la influencia de la variante del matiz temporal de simultaneidad o presente, podemos observar que los usos de ambas formas son bastante igualados, incluso con tendencia en algunas capitales a la preferencia de -{se} frente a -{ra}, como es el caso de Cuenca, con un 55% y, sobre todo, de Albacete, con un 77%. En el resto de capitales, se selecciona la forma en -{ra} frente a -{se}, pero en frecuencias mucho menores que para los otros matices temporales y muy igualadas con las frecuencias de -{se}: en Guadalajara, 72%31; en

Ciudad Real, 54% y en Toledo 58%.

En cuanto al uso de la forma en -{ra} con el verbo querer, cabe señalar que todos los casos documentados en Guadalajara, Ciudad Real, Albacete y Cuenca seleccionan dicha forma. Tan solo se documenta la preferencia de la forma en -{se} frente a -{ra} en el ejemplo recogido por la muestra toledana.

31Aunque la frecuencia de uso de -{ra} frente a -{se} en la muestra de Guadalajara sea bastante elevada, cabe recordar que en contextos con matices de pasado y futuro, lo era mucho más, con frecuencias del 85% y del 82%, respectivamente.

CAPÍTULO 5.Variación -{se} / -{ra}

5.4. Conclusiones sobre la variación -{se} / -{ra} como desinencia en