10.1. Introducción.
Los Vehículos al Final de su Vida Útil (VFU) cuentan con la consideración de residuo y están regulados por el Real Decreto 20/2017, de 20 de enero, sobre los vehículos al final de su vida útil, que incorpora la Directiva 2000/53/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de septiembre de 2000, relativa a los vehículos al final de su vida útil.
En los Centros Autorizados para el Tratamiento (CAT) se emite el correspondiente certificado de destrucción, y se realizan las operaciones de descontaminación, separación de piezas y componentes que se puedan preparar para la reutilización y el desmontaje de piezas y materiales que se destinarán al reciclado.
10.2. Diagnóstico.
Los vehículos tienen la consideración de residuo en el momento en que son entregados en un CAT, en el que se proceda a descontaminación y se expida el certificado de destrucción.
Así, a finales de 2015 Cantabria contaba con 17 CAT autorizados, en su mayoría concentrados en la zona centro y oriental de la Comunidad:
En la siguiente figura se muestra la tasa de recogida, que se calcula como la cantidad total de vehículos recogidos, que es la suma de los gestionados por los CAT, entre los vehículos dados de baja. Se observa que en los años 2006 a 2013, hay una pequeña fluctuación en la tasa de recogida de VFU entre el 89 y el 99%.
Figura.15: Recogida de VFU. Fuente: Punto Focal de Residuos.
El tratamiento principal llevado a cabo con los VFU en los últimos años es el reciclaje, seguido de la preparación para reutilización de componentes.
La cantidad en peso de componentes de vehículos que se destinan a valorización energética o a eliminación en vertedero es prácticamente nula comparado con los otros tratamientos de estos residuos. Los objetivos persiguen alcanzar la máxima cantidad posible de VFU valorizados (bien sea reciclando o valorizando energéticamente). Con ello, en los últimos años se consideran alcanzados los objetivos:
Por otro lado, la mayor parte de los materiales obtenidos en la gestión de los VFU se destinan al reciclaje, seguidos de aquellos que se reutilizan mediante la venta de piezas. Otro pequeño porcentaje se valoriza energéticamente y un porcentaje mínimo se destina a eliminación.
No obstante, cada vez más, los vehículos disponen de un mayor porcentaje de componentes que pueden ser reciclados. Esto, junto con una mejor tecnología disponible en las empresas encargadas del reciclaje, hacen que se eleve el nivel de reciclaje hasta valores superiores a un 90%.
Cantabria no disponía de planta fragmentadora a finales de 2015, así que los gestores autorizados o registrados para la recogida y transporte de Vehículos al Final de su Vida Útil que no contengan líquidos y otros componentes peligrosos envían los vehículos una vez descontaminados y desmontados a otras Comunidades Autónomas para finalizar el proceso, estando prevista la instalación y puesta en funcionamiento de una fragmentadora en la Comunidad Autónoma en el periodo de vigencia del Plan.
10.3. Estudio de la evolución futura.
La generación de estos residuos se encuentra directamente relacionada con la tasa de renovación del parque automovilístico. Así, el parque automovilístico español prácticamente se ha estabilizado desde el año 2007, habiendo influido en los últimos años dos factores clave: la caída de ventas fruto de la coyuntura económica y el incentivo mediante ayudas para la adquisición de nuevos vehículos, que ha paliado en parte la caída de ventas.
Estos factores hacen que realizar cualquier tipo de estimación de previsión de generación tenga un componente de incertidumbre, si bien sí que debe tenerse en cuenta que en relación al parque automovilístico español más del 46% de los vehículos cuentan con una antigüedad superior a 10 años y que además, derivado en gran medida de las diferentes normativas europeas en materia de medioambiente, se incentive el cambio de vehículo.
De acuerdo con ello, y siguiendo las tendencias, se estima una gestión en Cantabria mediante Centros Autorizados para el Tratamiento (CAT) durante la vigencia del Plan de aproximadamente 12.000 – 14.000 Vehículos/año, con una incertidumbre del 5%, todo ello teniendo en cuenta los datos obtenidos en los últimos 9 años.
Finalmente, en la siguiente figura se incluye a modo resumen el modelo de gestión propuesto para este flujo de residuos:
Figura.17: Funcionamiento del modelo de gestión de los VFU.
10.4. Objetivos.
Los objetivos propuestos persiguen alcanzar la máxima cantidad posible de VFU valorizados y de sus componentes, bien sea reutilizando, reciclando o valorizando energéticamente. Son los siguientes:
- Fomento de la preparación para la reutilización y el reciclado de componentes de los vehículos para el cumplimiento de los objetivos establecidos en el Real Decreto 20/2017, de 20 de enero.
- Asegurar la correcta gestión de otros Vehículos Fuera de Uso no incluidos en el Real Decreto de referencia (por ejemplo tractores).
- Refuerzo de la vigilancia e inspección para combatir gestión ilegal.
- Mantener y, siempre y cuando sea posible, incrementar el objetivo del 85% en peso de material destinado a la reutilización y/o reciclado de los VFU.
- Garantizar la correcta valorización a través de los CAT del 95% de los VFU. - Desarrollo de un sistema de información relativo a la gestión de los VFU.
10.5. Modelo de gestión propuesto.
El modelo de gestión se estructura en función de la normativa disponible específica para los Vehículos Fuera de Uso. Para ello se cuenta con una red de instalaciones de descontaminación y tratamiento para asegurar la correcta gestión de los mismos.
Así, el modelo se estructura a partir de los siguientes pilares:
x Reducción y prevención de la generación de los residuos abordada por un enfoque amplio, basado en la implantación de medidas de diseño y producción. En este sentido es necesaria una implicación activa por parte de los fabricantes de vehículos y accesorios. x Promover la preparación para la reutilización de piezas a través de la implantación
de un procedimiento de desmontaje de las potencialmente reutilizables, la adopción de sistemas de calidad que garanticen su adecuado uso posterior y la consolidación de un mercado de piezas en el sector de fabricación y reparación de vehículos.
x Promover el correcto tratamiento de los Vehículos Fuera de Uso no incluidos en el ámbito de aplicación del Real Decreto 20/2017, de 20 de enero, sobre los vehículos al final de su vida útil (vehículos industriales, autobuses, motocicletas y vehículos agrícolas o ganaderos), aplicando unos requerimientos técnicos y operacionales similares a los que actualmente se exigen a los Centros Autorizados para el Tratamiento de vehículos incluidos en el ámbito de aplicación del citado Real Decreto.
x Mejorar la eficiencia de los centros de tratamiento de los VFU y acercar los CAT al lugar de generación del residuo.
Con todo ello, a continuación se incluyen un conjunto de actuaciones a tener en cuenta.
10.6. Actuaciones a desarrollar.
Las medidas y actuaciones propuestas para este flujo de residuos son las siguientes:
- Impulso de la preparación para la reutilización de piezas (mercados secundarios de piezas) y procedimientos de desmontaje que potencien la reutilización.
- Promoción de Sistemas de Gestión Ambiental que garanticen la calidad en procesos de tratamiento.
- Asegurar la correcta gestión de otros VFU no incluidos en el ámbito del Real Decreto 20/2017, de 20 de enero, como por ejemplo la maquinaria agrícola, tractores, etc.
- Asegurar la correcta gestión de todos los VFU generados, garantizando que éstos son sometidos al proceso de descontaminación previo a las demás operaciones de tratamiento (fragmentación y post-fragmentación), aplicando el principio de jerarquía en la gestión. - Refuerzo de la vigilancia e inspección para combatir la gestión ilegal de VFU.
- Promover la implantación de un nuevo CAT en el área occidental de la Comunidad Autónoma de Cantabria para el tratamiento de Vehículos Fuera de Uso en pro del principio de proximidad de la gestión de los residuos.
- Promover la implantación de una instalación de fragmentación de los VFU descontaminados o desmontados en la Comunidad.