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Veladas del ochocientos

cosmopolita, y Hernández a quien se debe la fundación de la Escuela Nacional de Bellas Artes, elige temas de postal o figuras femeninas o históricas…”161.

Aunque no perteneciente a esta generación el que sin duda supo captar e inmortalizar momentos y situaciones, en definitiva la esencia de lo que fue la vida en Lima, fue el pintor Pancho Fierro (1803- 1879), apodado el pintor de tipos populares162. La escritura y

en conjunto las diferentes manifestaciones artísticas se ocuparon de reconstruir y diseñar esa

identificación nacional que se creía perdida:

…durante el periodo modernizado asistimos a una superproducción de libros que cuentan cómo era la ciudad antes de la mutación. Es en apariencia una simple reconstrucción nostálgica de lo que fue y ya no es, la reposición de un escenario y unas costumbres que se han desvanecido y que son registradas “para que no mueran”,…163

Desde finales del siglo XIX los cambios que viene sufriendo la ciudad están afectando a la estructura social con el surgimiento de una clase media que ve aumentado su número en estos momentos debido al fenómeno de la inmigración. Mucha gente proveniente de la costa y del interior de país se traslada a la capital movida por la promesa del cambio, del crecimiento y del ascenso social. Esa clase media no sólo busca frecuentar los mismos lugares que la clase alta para entablar relaciones y mezclarse, sino que gracias a ella se origina un mundo paralelo que no es ni el blanco de los de la clase alta, ni el negro de la clase baja, es el mundo de las apariencias.

Hay que seguir la corriente de la época; ya a nadie se le pregunta -¿cómo te llamas? Sino -¿cuánto tienes?- ¿No vemos que hoy todo el mundo acude a muchísimas casas cuyos fundadores han pregonado por las calles de Lima blondas y cintas, dedales y agujas, tutto bonitti, tutto baratti? Y Lércari (…) vino llamado por su tío para trabajar en la tienda del portal, y a fuerza de trabajo y formalidad, impulsó ese negocio, implantó otros y ha llegado a ser de los primeros en la colonia italiana.164

Por si te decides, he escrito a mamá que te presente y te recomiende, para que vean que no eres tan sola y que es tuyo el hogar de D. José María Álvarez, vocal de la Corte superior y ex ministro de Don Nicolás de Piérola, pues el mundo se paga mucho del oropel. Con esto y con el airecito de displicencia aristocrática que, como medida preventiva, sabes adoptar con los

161

SALAZAR BONDY, Sebastián (recop.), Arte milenario del Perú, Lima, Ediciones del Ministerio de Educación Pública, 1958, pág. 48. (Biblioteca del estudiante peruano; II).

162 LAVALLE, Juan B. de, “Pancho Fierro, pintor de tipos populares”, en Prisma, 1907, págs. 25- 27. 163

Cfr. nota 17, pág. 126.

164

desconocidos, y que tan conveniente es cuando se alterna con gentes que no tienen más ventaja que la del dinero,…165

Una clase social que tiene pretensiones de clase alta y se encuentra desubicada puesto que no goza de un respeto social. Muchas de las antiguas familias han perdido su fuente de ingresos con la crisis que la guerra ha generado en el país por lo que es frecuente observar matrimonios en los que uno de los cónyuges aporta el apellido y el respeto dentro de ciertos círculos y el otro una posición económica ventajosa.

…, siempre habían creído que la mujer de Alfonso había de ser de elevada alcurnia, de brillante posición social, rica y bella, y parecíales poco una modesta muchacha sin otras ventajas que un apellido honorable, una conducta irreprensible y una linda figura.

(…)

En casa de Inés se aceptaron al principio con agrado las asiduidades de quien era, social y pecuniariamente, uno de los buenos partidos de Lima…166

…, eso fue sólo un enlace de conveniencia; eran dos asociados: ella llevo la rancia aristocracia de su nombre y las relaciones de su empingorotada familia; él, lo positivo.167

La pertenencia a la clase social ya no es tanto cuestión de cómo cada individuo se identifica dentro de un grupo de personas, sino de cómo es visto por la sociedad.

…en esa casa más que en su condición presente de intelectual y universitario lo consideraban simplemente como al hijo de la costurera, sin comprender que en la vida todo cambia y evoluciona…168

La clase alta permite y abre sus espacios de encuentro y diversión a esta clase media no tanto por el poder económico del que hacen alarde sino por la cultura, la educación y los modales de los que sólo algunos pueden presumir. Así pues, se trata de una cuestión de “apariencia”, de poder pasar desapercibido dentro de una clase que no les pertenece por nacimiento más que de una cuestión de poder adquisitivo.

165

PALMA, Angélica, “Vencida”, en La novela rosa, Barcelona, Editorial Juventud, 1° de diciembre de 1933, Año X, n° 239, pág. 75.

166

Cfr. nota 6, pág. 20.

167

MARIANELA [seud. Palma, Angélica], “Morbus Aureus”, enCfr. nota 77, pág. 261.

168

Los nuevos ricos que carecen de las “cualidades superiores” de raza, apellido, educación, profesión y estilo de vida169 intentan cambiar el orden social e invertir las reglas privilegiando el

dinero por encima de todo aquello que este no puede comprar. No hay que olvidar que, con motivo de la explotación del guano y del salitre y de toda la red comercial que surgió en torno a éstos, muchas familias, pertenecientes a una clase media-baja habían visto aumentados sus ingresos y con ellos una posibilidad de subir en el escalafón social. Mercedes Cabello en su novela El conspirador, publicada en 1892, ya introducía comentarios que denotaban la realidad existente:

-Ofelia Olivas, pertenece a una familia rica y noble, rica oliendo a salitre y guano y noble, con vahos de cuartucho de Abajo del Puente.

-¡Ay! Hijito, ¡tú llegarás a figurar tarde, cuando no haya guano ni especulaciones que puedan enriquecerte!...170

Ahora, casi diez años después de que la Sra. Cabello escribiera esto, se viven las consecuencias de esas especulaciones y es la segunda generación las que las padece. Aquellos que, de forma literaria en novelas, cuentos y artículos, están consignando los cambios que se están produciendo en la sociedad, crean un espejo, con sus obras, donde la sociedad se ve reflejada. La clase media, las dificultades por las que atraviesa así como las características que la identifican se convierte en la absoluta protagonista de la literatura del momento.

-Es la herencia,- afirmaba el viejo médico- ¡Bien especuló aquí el padre en los tiempos del guano y del salitre!...171

Angélica opta por personajes que encarnan a esta clase media y que contrastan con otros personajes que tipifican los usos y costumbres de la clase alta. Así ejemplifica el binomio modernidad/ tradición, poniendo de manifiesto cómo se está progresando en muchos aspectos en detrimento de aquellos valores tradicionales que habían dotado de identidad al pueblo peruano.

Muy reducidas en número y decaídas en suntuosidad, las un tiempo famosas procesiones de Lima no despiertan ya el devoto entusiasmo ni ostentan la pompa y boato que en las buenas épocas pasadas. Con todo es aún digna de su vieja fama ésta del Señor de los Milagros,…172

169PARKER, David S., “Los pobres de la clase media. Estilo de vida, consumo e identidad en una ciudad tradicional”, en

PANFICHI H., Aldo- PORTOCARRERO S., Felipe, Mundos interiores, Lima, Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico, pp. 161- 185.

170 CABELLO de Carbonera, Mercedes, El conspirador. (Autobiografía de un hombre público): novela político- social, 1°

ed., Lima: Kavia Cobaya, 2001, págs. 117 y 26 respectivamente.

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