Resultado de aprendizaje: 1.2 Emite el diagnóstico de fallas del sistema de suspensión y sus componentes, verificando su funcionamiento de acuerdo
VERIFICACIÓN Y CONTROL DE LOS SISTEMAS DE SUSPENSIÓN
En primer lugar, hemos de tener en cuenta que la suspensión, junto a los frenos y la dirección, ocupa un lugar primordial en la seguridad activa del vehículo, por tanto, es muy importante vigilar el correcto funcionamiento de este conjunto. Como ejemplo cabe citar, que si hacemos una prueba con dos vehículos totalmente iguales, uno con amortiguadores nuevos y el otro con amortiguadores desvanecidos, y circulando a la misma velocidad, cuando deciden detener el coche, el vehículo que lleva mal los amortiguadores tarda un 30% más en detener el vehículo. Cualquier intervención que realicemos en la suspensión se hará siguiendo las indicaciones dadas por el fabricante, tanto en utillaje como en el proceso de trabajo y en los recambios utilizados.
Si en el taller disponemos de una estación Pre-ITV, podemos someter el vehículo a examen, antes del cual nos cercioraremos de que la presión de los neumáticos es la indicada por el fabricante, que los neumáticos son los indicados por el fabricante y que el coche sólo va cargado con el conductor.
Colocado el eje delantero sobre la plataforma de medida, esperaremos unos segundos hasta que las ruedas terminen de vibrar, después haremos la misma operación con el eje trasero y
finalmente analizaremos los resultados para proceder.
Si nos salen unos resultados entre el 45 y el 100 %, la suspensión está correcta.
Si nos salen unos resultados entre el 25 y el 45 %, estamos con unos amortiguadores en
condiciones regulares, se aconsejará al cliente cambiar los amortiguadores (siempre se cambiarán los dos del mismo eje, aunque sólo uno este mal).
Si nos salen unos resultados entre el 0 y el 25 %, estamos ante unas condiciones peligrosas y será imprescindible el cambio de amortiguadores o cualquier otro elemento de amortiguación. En ocasiones, después de hacer los reglajes oportunos en la suspensión o por indicación del propietario del vehículo, hemos variado la altura del vehículo, deberemos regularle la altura de los faros porque los haces de luz que desprenden los faros no estarán ajustados y puede darse el caso de que provoque deslumbramientos (si nos quedan muy altas) o una pérdida de visión nocturna (si nos han quedado bajas).
La verificación de un sistema de suspensión deberá comenzar con las oportunas pruebas del vehículo en carretera, que ponen de manifiesto las anomalías existentes. Un recorrido por carretera sinuosa da idea de la estabilidad y balanceo en curvas, que si es deficiente indica una suspensión blanda en exceso. Si se hace circular el vehículo por carreteras en mal estado, podrán constatarse los golpeteos y ruidos que puedan existir.
Del resultado de estas pruebas se obtendrán los siguientes síntomas:
a) Suspensión blanda: porque las ballestas, muelles, barras de torsión, etc., han perdido
flexibilidad, lo que se produce con el paso del tiempo debido a las cargas que tienen que soportar constantemente. Se manifiesta también en que la altura de la carrocería al suelo disminuye. La reparación en este caso consiste en cambiar el elemento defectuoso.
También la suspensión puede resultar blanda debido a unos amortiguadores en mal estado, en cuyo caso deberán sustituirse, teniendo la precaución de montar los nuevos del mismo tipo que los viejos, para que no existan nunca tipos de dureza diferentes, sobre todo en un mismo eje. Por esta misma razón es aconsejable sustituir los dos del mismo eje a la vez.
b) Suspensión dura: debido al agarrotamiento parcial de una ballesta, amortiguador, eje de articulación de suspensión, etc., en cuyo caso deberá desmontarse el elemento defectuoso y proceder a su limpieza y reparación ó sustitución si es preciso.
c) Suspensión ruidosa: Debido a la rotura de alguna hoja de ballesta, muelle o barra de torsión, encuyo caso es necesario cambiarlos. También pueden provenir los ruidos de los amortiguadores,
sus casquillos elásticos o los brazos oscilantes, barra estabilizadora y, en general, de cualquier articulación elástica del sistema. En cualquier caso, será necesario localizar el ruido y cambiar la pieza defectuosa. Siempre que se observe cualquier casquillo deteriorado deberá cambiarse, aunque no sea el causante del ruido.
d) Vibraciones en la suspensión: Debidas generalmente a holguras en los ejes de los brazos oscilantes o deformaciones de los mismos, en cuyo caso se producen irregularidades en el sistema dedirección, como se verá en próximos temas. También pueden ser debidas a defectos de los amortiguadores, los cuales hay que desmontar para su comprobación, o bien, utilizar una máquina especial que los prueba montados en el vehículo. Finalizada la prueba en carretera, se procederá a inspeccionar el vehículo tratando de localizar holguras o desgastes de los componentes,
especialmente en las articulaciones de rótulas, brazos de suspensión, etc., y en la unión de estos elementos al chasis. Fundamentalmente se revisarán los siguientes puntos:
1.- Desgastes de las rótulas en las que se orienta la mangueta (figura ), que se pondrán de manifiesto por holguras, que se notan al forzar la rueda de arriba abajo teniéndola levantada. Si existe holgura o una pérdida importante de grasa de la rótula por desgaste del guardapolvo, deberá sustituirse dicha rótula, lo cual se realiza soltando sus fijaciones al portamangueta y brazo de suspensión respectivamente (fig.). Cuando la rótula va fijada por cono y tuerca (fig.), para soltarla de su fijación ha de utilizarse un útil (C) que se acopla entre el brazo (B) y el extremo del perno de la rótula (A). Actuando sobre el tornillo del útil se consigue el despegue del cono de fijación.
2.- Holguras en articulaciones de brazos oscilantes, que pueden comprobarse intentando mover el brazo correspondiente con ayuda de una palanca, teniendo la rueda levantada del suelo. En caso de encontrar holguras, deberá desmontarse el brazo de suspensión para sustituir el casquillo elástico deteriorado. La extracción puede verse en la figura 4 y el montaje del nuevo silenblok en la figura.
3.- Deberá comprobarse el estado, posicionamiento y montaje de la barra estabilizadora, ver figuratanto en sus extremos como en el casquillo elástico.
4.- Se comprobará si existen fugas de líquido en los amortiguadores, lo que se detecta por las manchas que dejan. Esto indica mal estado del amortiguador, será necesaria la sustitución,
teniendo en cuenta que deben cambiarse siempre los dos del mismo eje, aunque el otro esté bien. 5.- Si la suspensión es blanda, deberán desmontarse los amortiguadores para comprobar su estado, lo cual se realiza abriéndolos a mano hasta su máxima extensión. Este movimiento debe producirse de manera que el amortiguador vaya abriéndose sin saltos ni irregularidades. Si resulta fácil y rápida su apertura, el amortiguador se encuentra deteriorado. La misma prueba debe realizarse cerrando el amortiguador y los resultados deben ser similares. En el desmontaje y montaje de amortiguadores, hay que poner especial atención de colocar los correspondientes anillos de caucho y arandelas en la mismaposición que llevaban antes de desmontar.
6.- Deberá inspeccionarse el estado de los muelles helicoidales, constatando las posibles roturas o el posicionamiento defectuoso sobre sus soportes. En cualquier caso de anomalía se sustituirá el elemento defectuoso. En las suspensiones de tipo McPherson (figura), se desmontará todo el conjunto soltándole de sus fijaciones inferior y superior. Posteriormente y utilizando el útil al efecto (figura), podrá desmontarse el amortiguador. Sin este útil capaz de comprimir el muelle mientras se sueltan las fijaciones del amortiguador a la copela superior, no puede ser desmontado éste, ya que la soltar la tuerca de fijación se produciría el disparo del muelle, con el consiguiente riesgo de accidente.
7.- En los sistemas de suspensión por barras de torsión deberá realizarse una inspección del estado de las barras y una verificación de alturas de la carrocería, que determina el estado de la
suspensión. Cuando esta altura sea insuficiente, deberá procederse al reglaje correspondiente. Si alguna de las barras estuviera en mal estado, deberá ser sustituida, para lo cual se procederá a descomprimir la suspensión y posteriormente a retirar la barra de torsión. El montaje de la nueva barra se realiza posicionando el brazo de suspensión a una determinada altura (especificada por el fabricante) por medio de un útil como el representado en la figura. En esta posición se introduce la barra, quedandoposteriormente la carrocería a la altura adecuada del suelo.
1.- Suspensiones neumáticas.
Falta de presión de aire en el calderín principal.
Fugas de aire por las canalizaciones o racores de unión. Nivelador defectuoso o mal regulado.
Pérdida de presión en los elementos neumáticos de rueda por falta de hermeticidad o agrietamiento en las paredes de su cuerpo elástico.
2.- Suspensiones hidroneumáticas. Obstrucción en el depósito de aceite.
Mal funcionamiento de la bomba o falta de presión en la misma.
Falta de presión en el acumulador por fugas o mal reglaje de la válvula de presión. Fugas de aceite en las canalizaciones.
Obstrucción en las canalizaciones. Agarrotamiento en la válvula niveladora.
Mal funcionamiento de los elementos de rueda por pérdidas de líquido en los mismos o deformación en sus ejes de articulación (eje del pistón, brazo de rueda, etc.)
Cualquiera de estas averías se nota rápidamente en una pérdida de suspensión, debiéndose revisar el sistema para localizar la avería y efectuar su reparación.
Finalizadas las reparaciones que hayan sido precisos realizar, se procederá nuevamente a probar el vehículo en carretera, para constatar que los defectos encontrados.