3. Amar su propia muerte : comedia bíblica americana
3.3 Vestimenta: las plumas de Jael, Barac y Cineo
Tras los accesorios, es necesario prestar atención a la vestimenta de los personajes, puesto que en ella se encuentran algunas de las características más llamativas y americanas de Amar su propia muerte. En el Siglo de Oro, la vestimenta teatral tiene la función primordial de definir al personaje, siendo un signo a ser leído para determinar el mundo social al cual pertenece (Ruano de la Haza 1997: 19). No busca ser una imitación realista de la indumentaria de determinadas clases en determinadas épocas, razón por la cual el anacronismo o impropiedad en la indumentaria no es un problema. Al contrario, otorga riqueza a una representación como Amar su propia muerte, cuyos personajes visten atuendos excepcionales —Jael, Cineo y Barac— cuyo fin es otorgar valor alegórico (dar niveles de significación) al drama.
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Debe compararse el actuar de Cineo con el actuar de El Tretrarca en El mayor monstruo del mundo. Hay similitudes también con el personaje Don Gutierre de El médico de su honra, también de Calderón.
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Jael y Cineo salen por primera vez a escena vestidos de corto, llevando plumas sobre la cabeza, y sosteniendo un arco y flechas con sus manos (“Desciende Jael por un monte, de corto, con turbante de plumas, aljaba, arco y flechas, muy bizarra, sin ver a Sísara” y “Desciende Heber Cineo, muy galán, con un venablo y plumas, por el monte que Jael se perdió”). Ambos personajes deben salir en triunfo al final de la comedia volviendo a vestir plumas, por lo cual este elemento del atuendo es el más significativo en el drama (el espectador guarda aquella imagen). La iconografía occidental, especialmente de Jael, es ajena a los elementos que portan los personajes en Amar su propia muerte, siendo así una innovación de Espinosa Medrano. La más importante hipótesis que se ha planteado respecto a este sorprendente atuendo en Jael, corresponde a Verena Dolle, quien ha visto en la vestimenta la intención de Espinosa Medrano de representar a la alegoría de América, para de este modo revalorizarla con los rasgos positivos del personaje (Dolle 2008).
Surge un problema, no obstante, cuando se piensa que la vestimenta no es exclusiva de Jael, pues la lleva también Cineo, personaje sin el aparente valor alegórico que la anterior posee. Las plumas (y el atuendo) de Cineo pueden conducir a una peligrosa asociación del personaje con la realidad inca o indígena americana, ya que estos últimos eran constantemente representados llevando muchas o dos plumas sostenidas por el llauto
de su cabeza (figuras 9 y 10). Debe pensarse, asimismo, en la confusión que este tipo de atuendos podría haber causado en los receptores indígenas, sobre todo en una obra dramática cuyo fin era representar su derrota frente a un poder español apoyado por la participación divina (como en el sitio del Cuzco por Manco Inca en 1536). Por ello, un elemento que tendría que haber despejado equívocos tendría que haber sido el tipo de plumas a usar en el ‘turbante’ de los personajes, ya que distintos tipos de plumas correspondían a la iconografía de distintos personajes (españoles e indígenas).
Surge una hipótesis: pensar que las plumas de Jael y Cineo debieron ser largas, combadas y polícromas (figuras 11 y 12), para de este modo asemejar a los personajes no solo a las alegorías de América (Cineo es una alegoría masculina americana121), sino también a la iconografía de la virgen y los arcángeles, es decir, inequívocamente a la realidad española. Tal especificidad en las plumas pudo deberse a la necesidad de
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Las alegorías masculinas fueron muy populares en América. Consúltese los estudios de Teresa Gisbert para mayor información.
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diferenciación de aquellas otras rígidas y puntiagudas, asociadas a incas e indígenas, y presentes en la mayoría de las alegorías de América en los textos europeos (Stanfield- Mazzi 2013: 153). Los turbantes de Cineo y de Jael debieron asemejarse más al que lleva la alegoría de América de Cesare Ripa (c. 1603) —pues las plumas de esta son combadas, que a otras alegorías posteriores —pues presentan a América con plumas puntiagudas alrededor de la cabeza—. Este detalle debió ser más importante en Cineo, por cuanto las plumas en él son indicación de su nobleza y no signo para darle mayor valor simbólico a la interpretación del personaje. Asimismo, debe tenerse en cuenta que es en la escuela cuzqueña donde se representa, originalmente, con plumas combadas y polícromas (de avestruz) a vírgenes y arcángeles.
Hay también algunos detalles de las didascalias que contribuyen a pensar en la posibilidad de la especificidad en el uso de plumas: el traje corto de Jael y Cineo que significa cierto grado de desnudez. Como se sabe, la desnudez es elemento fundamental en la representación de la alegoría de América, y en la de los indígenas americanos. La falta de atuendo marca el grado de civilización y barbarie: a mayor desnudez más salvajismo indica la iconografía de la época. Sin embargo, la desnudez también hace pensar en una mayor destreza militar, como se ve en la iconografía de arcángeles virreinales, los cuales visten de corto por ser su desnudez representación de un carácter beligerante o aguerrido122 (figura 13). En este sentido, la bizarría de Jael (“desciende…muy bizarra”) y la galantería de Cineo (“desciende… muy galán”) tal vez sean indicación del tipo de traje corto que uno y otro llevó para dejar claro a qué mundo social pertenecían en escena. Esta especificidad de traje corto se refuerza aún más si se recuerda que ambos personajes hacen su aparición en un nivel superior, teniendo a sus pies a los cananeos, tal como los arcángeles y vírgenes tienen siempre a sus pies a demonios derrotados en los lienzos.
Por lo tanto, si bien la vestimenta de Jael representa a la alegoría de América en un principio, y la de Cineo a la alegoría masculina de América, por llevar arcos y flechas junto con las plumas; al final de la comedia, al salir los personajes en triunfo, representan más bien a la divinidad, dado que ya solo conservan los tocados con plumas, perdiendo el resto de elementos guerreros (carcaj y flechas): “Sale el triunfo. Todos los soldados coronados de
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laureles y palmas en las manos. Detrás Jael en medio de Cineo, y Barac a caballo, con plumas y
laureles […]”. De este modo, los soldados que rodean a los protagonistas de la comedia
representan a las tropas españolas, mientras que los personajes principales a las apariciones divinas de la Virgen María, Santiago apóstol y un arcángel (como planteo en el nivel de significación histórica del texto). De allí que las plumas sean corona exclusiva de ellos, mientras los soldados llevan laureles en la cabeza. Por último, debe notarse que Barac es el único otro personaje que viste plumas123 (caballo incluido), ubicándose al nivel de Jael y Cineo como figuras de divinidad. El general de los ejércitos de Israel mostrará las plumas en su atuendo en el último momento de la comedia, en el cual, además, montado sobre su caballo blanco no deja dudas sobre su valor alegórico.
Sobre el atuendo de viejo general de Barac a lo largo de la comedia también se puede plantear una hipótesis (“Salen soldados hebreos en orden. José y Barac, viejo, de general”). Con su vejez, Espinosa Medrano tal vez no solo esté indicando ciertos rasgos del
personaje tipo a asociar con Barac (prudencia, sabiduría, etc.), sino también dando pistas para la interpretación de Barac como Santiago Apóstol, dado que este corresponde en la Biblia a Santiago el Mayor (diferenciándolo del otro Santiago). En todo caso, la prudencia no es uno de los rasgos distintivos de Barac como ‘viejo’, dado que juzga erróneamente a Jael como traidora a la causa hebrea. Por ello, es posible que la caracterización de su vejez esté más orientada al significado histórico que al tipológico en Amar su propia muerte.
La vestimenta en la comedia nueva tiene, además, otras dos funciones: por un lado, informa al público del lugar y/o tiempo donde se lleva a cabo la acción, y por otro lado, sirve para los engaños y el disfraz de los personajes para con sus iguales (Ruano de la Haza 1997: 19-21). Ambas funciones son bastante desarrolladas en la jornada dos de Amar su propia muerte, pues en ella se producen la mayor parte de enredos.
123 Sísara, el general cananeo, pudo también haber llevado una pluma en el capacete (dice Jael al ver
aproximarse a Sísara: “Mas vencido y destrozado/ acá un caballero viene/ todo abollado el escudo/ y sin pluma el capacete” [vv.2817-2820]). Es posible que esta pluma haya sido puntiaguda. No obstante, si se ve el anónimo lienzo Sísara y Jael de la escuela cuzqueña de la colección Barbosa-Stern, el capacete de Sísara lleva plumas de avestruz, y la batalla representada en la parte posterior del cuadro también muestra un caballo blanco derrotado. Por ello, no considero que guarde significado histórico más allá del bíblico como sí lo hace la comedia bíblica de Juan de Espinosa Medrano.
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Figura 9. A la izquierda: imagen de un inca de la Historia y genealogía de los Reyes ingas del Piru de Martín de Murúa. A la derecha: grabado de la alegoría de América de John Stafford (1660). Nótese como las plumas son, en ambos casos, rígidas y puntiagudas.
Figura 10. Detalle del lienzo anónimo Conversión de indios de Santa Cruz de la Sierra por mercedarios, localizado en el Convento de la Merced en Cusco. Nótese como los indios portan carcaj, arco y flechas. Un conjunto de plumas rígidas y puntiagudas rodea su cabeza.
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Figura 11. Detalle de la tiara con plumas del lienzo Nuestra Señora del Rosario de Pomata conservado en el Museo Pedro de Osma en Lima. El arreglo de plumas no es solo un elemento exclusivo de la escuela cuzqueña, también es un signo distintivo de nobleza y divinidad. Imagen tomada de la plataforma educativa del Museo Pedro de Osma en Pinterest:https://es.pinterest.com/pin/560276009867601486/
Figura 12. Detalle del anónimo cuzqueño de San Martin de Tours (c. 1690-1720) del Museo de Arte de Lima. Nótense las plumas que lleva el santo y su caballo. Asimismo, es de resaltar la similitud iconográfica con Santiago apóstol. La presentación de Barac en el triunfo de Amar su propia muerte debe haber tenido muchas similitudes iconográficas con este y otros lienzos (si bien este es posterior).
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Figura 13. Detalle de la Procesión del Corpus Christi (retorno a la catedral) atribuida a Basilio Santa Cruz Pumacallao. Nótese como los indios visten de corto (pantorrillas descubiertas), con trajes que imitan alas, con plumas de avestruz sobre la cabeza, con lanzas y con arcabuces. En mi opinión, los indios aquí están representando arcángeles (llama la atención que no lo hagan los españoles). Las vestimentas de Jael y Cineo al inicio y al final de la comedia debieron guardar similitudes con los elementos mostrados en el lienzo. Del mismo modo, debieron llevar carcaj, arco y flechas en representación alegórica de América (si era permitido que indios representaran arcángeles, parece normal que criollos representaran a América).
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Las acciones que transcurren durante la noche en Amar su propia muerte, tiempo que abarca la totalidad de la segunda jornada y la tercera parcialmente, se caracterizan por el disfraz y el engaño, de los cuales hacen uso los personajes principales. Cineo viste de Sísara al inicio de la jornada dos, Barac y José van embozados a la casa de Cineo, y luego Jael viste de noche cuando va en búsqueda de Jabín al campamento. El propósito en Amar su propia muerte con el disfraz parece estar entonces asociado a la muerte de Jabín, dado que tanto Cineo como Jael se ocultan con el atuendo para este propósito. No obstante, el verdadero resultado de estas acciones es el de prefigurar la derrota del poder cananeo, además de servir también para el surgimiento de enredos.
En conclusión, no hay duda que los personajes principales de la comedia (Jael, Barac y Cineo) llevan indumentarias extraordinarias por el valor simbólico que adquieren con estas para la interpretación inmaculista y para la interpretación del triunfo en el Cuzco en 1536. Son, además, los que cambian más de atuendo por intentar lograr sus propósitos superiores a través del engaño. A la atención ya otorgada al singular atuendo de Jael, y al elemento de las plumas que llegan a vestir los tres personajes, le agrego yo un posible significado que va de acuerdo con los niveles de significación religioso e histórico propuestos sobre el texto: aquel de ser distintivo de la naturaleza divina o superior de los personajes principales, dado que todos los demás tienen una naturaleza terrena.
Debe tenerse asimismo en cuenta que Cineo es también otra alegoría americana, no siendo su vestimenta un atributo gratuito, ni siendo signo para ser el personaje leído como indígena bárbaro, infernal, idólatra. En todo caso, más allá de ser una alegoría masculina del continente, la vestimenta de Cineo (como también la de Jael) señalan la propia participación de América en ‘su’ derrota y conquista. En otras palabras, llevan el providencialismo a la propia América que, por intervención divina, lucha por su propia cristianización. Volveré sobre este punto en el Capítulo IV donde desarrollo la interpretación histórica del texto.
La estructura y representación en Amar su propia muerte, comedia bíblica americana, tiene así, en síntesis, los siguientes principios organizadores en lo que respecta a la construcción textual y al planeamiento visual para la puesta en escena: a) Diecisiete cuadros determinados a partir de cambios en la versificación, cambios en la acción, y la
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salida/entrada de personajes. b) Una secuencia de desarrollo de acciones en todas las jornadas: 1. aparición de Sísara, 2. aparición de Jabín en sucesos desafortunados, 3. aparición de Barac, 4. episodio cómico o enredo, 5. aparición de Jael y Cineo en escena. c) Un uso altamente simbólico y axiológico del espacio: izquierda-cananeos derecha- hebreos, inferior-cananeos superior-hebreos, con el fin de complementar o servir de alternativa al contenido transmitido en escena. d) Un uso altamente significativo de colores y sonidos. e) Dos tipos de accesorios: posibles e indispensables; dentro de estos últimos, dos accesorios con valor simbólico en los niveles de significación religioso e histórico (el retrato de Jael y el caballo de Barac). f) Elementos y vestimenta para dividir a los personajes en dos esferas opuestas: hebreo-español-divinidad y cananeo-indio-terrenal (o infernal). El origen de estos principios, como se verá, se encuentra en la experiencia americana de Espinosa Medrano.