un precio demasiado alto “[Una] mujer que vive a la sombra de la violencia cotidiana…no es realmente libre”.
QUÉ ES LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER?2
que su primera experiencia sexual ocurrió bajo coacción2 4
.
En el Caribe, esta proporción se estima en un 48% de las
jóvenes2 5
. Varios estudios realizados en Jamaica, Malí, la República Unida de Tanzanía y Zimbabwe pusieron de
manifiesto que entre 20% y 30% de las
adolescentes habían experimentado vio-
lencia sexual2 6
. Las relaciones sexuales forzadas son especialmente frecuentes en los casos de matrimonio en la infan- cia2 7
. En Burundi, los centros de ONG que ofrecen, con el apoyo del UNFPA, apoyo a las víctimas de violencia sexual, comprobaron que en 2004 un 88% de las mujeres que acudieron en busca de atención eran jóvenes. En Tailandia, la violencia perpetrada por un compañero íntimo es una de las causas principales
de muerte para las mujeres y las niñas de entre 15y 24años
de edad2 8
.
Las mujeres que alguna vez han sido objeto de abuso sexual tienen más probabilidades de sufrir nuevamente lo mismo: un 60% de las mujeres cuya primera experiencia
sexual fue forzada, experimentan violencia sexual más ade-
lante en sus vidas2 9
. Los efectos del abuso sexual y el incesto en la infancia sobre el comportamiento sexual y la salud
reproductiva pueden persistir a lo largo de toda la vida3 0
. Las adolescentes que han sido objeto de abuso tienen mayores probabilidades de quedar embarazadas precozmente y de someterse reiteradamente al aborto; así como de contagiarse con infecciones de transmisión sexual, inclusive el VIH. Las niñas adolescentes y las jóvenes son tam- bién el principal blanco de los tratantes, de los grupos armadas durante los con- flictos, y además están sujetas a prácticas nocivas, al matrimonio en la infancia y a la mutilación o corte genital femenino. OCULTAS POR UNA CULTURA DE SILENCIO.Desde hace mucho tiempo, la violencia contra la mujer ha quedado ocul- ta por una cultura de silencio. Es difícil obtener estadísticas fidedignas, dado que la violencia no se denuncia debido a la
vergüenza, el estigma y el temor a la venganza3 1
. Es frecuente
La discriminación contra las niñas puede comen- zar en el útero. En algunos países, la decidida preferencia por los hijos varones ha conducido a eliminar a millones de niñas mediante la selec- ción prenatal en función del sexo. Además, las recién nacidas también pierden la vida porque se las descuida deliberadamente y no se las alimenta. En Asia, hay al menos 60 millones de niñas “de- saparecidas”. En algunos países, la selección en función del sexo es más común en las ciudades, donde tecnologías como la amniocentesis y el ultrasonido son fácilmente accesibles y pueden utilizarse con esos fines. En otros países, lo más común es que ocurra en zonas rurales, donde hay una decidida preferencia por los hijos varones. Varios gobiernos han prohibido esa práctica y han promulgado leyes para combatir la discrimi- nación contra las niñas y el abandono de éstas, pero la práctica tiene raíces profundas; en muchos lugares, queda reforzada por la percepción de que las hijas son una carga económica, debido o bien a las bajas expectativas respecto de su con- tribución al ingreso familiar o bien a la necesidad de proporcionar dotes sustanciales. La selección en función del sexo se ha transformado en una actividad lucrativa para médicos y fabricantes de equipo médico.
La proporción entre varones y niñas al nacer está ligeramente sesgada a favor de los varones, debido a razones biológicas. Normalmente, por cada 100 niñas nacen entre 103 y 107 varones. No obstante, dado que a lo largo de sus vidas los niños varones y los hombres suelen tener tasas de mortalidad más altas que las niñas y las muje- res, en la mayoría de los países del mundo hay más mujeres que hombres. El equilibrio entre los sexos en un país puede ser un elocuente indica- dor de su bienestar social. La escasez de mujeres y niñas en algunos países asiáticos tiene posibles repercusiones sociales alarmantes, inclusive una mayor demanda en la trata de mujeres, o bien con fines matrimoniales o con el propósito de reclutarlas para el trabajo comercial del sexo, con el consecuente deterioro de su condición general. Para eliminar esa práctica es preciso introdu- cir cambios en la valoración de niñas y mujeres por la sociedad. En la India, el UNFPA apoya al Gobierno en la aplicación de un enfoque integral que abarca suscitar el interés de los medios de difusión, crear redes de base comunitaria para promover la eliminación de la práctica, sensibili- zar a los encargados de servicios de salud, e involucrar a los jóvenes y otras partes interesadas. En el estado de Haryana, donde el desequilibrio
de la proporción entre los sexos es uno de los más altos, hay grupos de mujeres para la acción social llamados jagriti mandalis(“foros para des- pertar”), que promueven los derechos de las hijas. Esos grupos han convencido a las familias y a los médicos de que no deben practicar la selec- ción prenatal en función del sexo. En China, donde el Gobierno apunta a normalizar el dese- quilibrio en la proporción entre los sexos para 2010, el UNFPA ha colaborado con el Gobierno, los círculos académicos y los medios de difusión a fin de crear conciencia y aumentar la capa- cidad. La Comisión Nacional de Población y Planificación de la Familia ofrece a las comunida- des pobres de 13 condados la iniciativa “Cuidado de la niña”. Además, se ofrecen a los padres y madres de niñas incentivos, entre ellos planes de pensión o recompensas monetarias que compen- sen el costo de la matriculación escolar. En 2004, el UNFPA y la Ford Foundationorganizaron la Conferencia Internacional sobre selección prena- tal en función del sexo, y señalaron a los medios de difusión y a los encargados de formular políti- cas las estrategias para eliminar esa práctica. LAS NIÑAS DESAPARECIDAS
2 9
“Las personas de esa zona aceptarán cualquier niña como yo. Allá no hay muchas mujeres. Yo fui vendida y obligada a vivir con él…Fue una experiencia terrible. Yo no podía escapar y no tenía dinero ni siquiera para llamar por teléfono. Yo siempre quise regresar a mi casa”.
— Niña china de 19 años, vendida a un hombre mayor por su hermano
que se culpe a las mujeres por la violación que han sufrido y por acarrear deshonor a sus familias. La Organización Mundial
de la Salud (OMS) comprobó que entre 20%y 70% de las
mujeres entrevistadas en una investigación multinacional estaban mencionando por primera vez en sus vidas el abuso
de que habían sido objeto3 2
.
Una de las razones de que las mujeres guarden silencio es que en muchas sociedades se acepta la violencia contra
la mujer como un aspecto “normal” de las relaciones de género3 3
. En algunos países, predominan las mujeres que piensan que los malos tratos a las esposas pueden justificarse por razones tales como negarse a tener relaciones sexuales o no preparar la comida a tiempo (véase el Gráfico 8). Estudios realizados en el Perú y Sudáfrica han comprobado que tanto las niñas como los niños varones entrevistados pensaban que la víctima de un ataque sexual era culpable e incluso podría
haber provocado el propio ataque3 4
.
La dependencia financiera, la condición social subordinada y la falta de derechos jurídicos y de servicios de asesoramiento jurídico limitan en muchas sociedades la posibilidad de las mujeres de protegerse a sí mismas o de abandonar situacio- nes abusivas. Las mujeres víctimas de abuso tienden a estar aisladas y a no involucrarse en interacciones sociales o acti- vidades para la obtención de ingresos, que podrían darles la opción de poner fin al abuso. Las perspectivas de sufrir privaciones pueden atraparlas, a ellas y a sus hijos, en situa- ciones abusivas. Una forma de violencia es privar a la familia de medios de supervivencia o seguridad financiera, o dañar los bienes o los negocios. No obstante, raramente hay un reconocimiento jurídico de esos tipos de intimidación, con algunas excepciones, entre ellas Costa Rica, Guatemala,
Honduras y la República Dominicana3 5
.
Aun cuando existan las leyes contra la violencia por motivos de género, hay casos en que no se las aplica y el
sistema jurídico no las apoya3 6
. A veces, esos sistemas jurídicos vuelven a victimizar a las mujeres. Esas leyes suelen carecer de asigna- ción presupuestaria y dejan importantes lagunas entre la inten- ción y la realidad. En la región de América Latina y el Caribe, donde los países, en su mayoría, han promulgado leyes sobre la violencia doméstica, un análisis de las partidas presu- puestarias ministeriales revela que los fondos no bastan para aplicar
correctamente dichas leyes3 7
.
La violencia contra la mujer y los ODM
En el Proyecto del Milenio, de las Naciones Unidas, se afirma que “la protección contra la violencia, especialmente para las niñas y las mujeres” es un derecho básico y esencial para poder tener una vida
productiva3 8
. La violencia por motivos de género coarta directamente el
Por
centaje de mujer
es de entr
e 15 y 49 años de edad que han
estado casadas en algún momento y que alguna vez han
sido víctimas de violencia doméstica
0% 10% 20% 30% 40% 60% 50% 80% 100% 90% 70%
Egipto Zambia India Haiti Camboya Nicaragua Rep. Dominicana
*La lista de razones es: descuidar a los hijos, salir de la casa sin avisar al compañero, discutir con el compañero, negarse a entablar relaciones sexuales, no preparar la comida correctamente o a tiempo, hablar con otros hombres.
Fuente: Kishor, S. y K. Johnson, 2004. Profiling Domestic Violence: A Multicountry Study, Calverton, MD: ORC Macro, Measure DHS+: 66
94 70 91 48 46 34 11
Gráfico 5. Mujeres que justifican al menos una razón* para vapulear a la esposa R E S C AT E D E V I DA S , LU C H A CO N T R A L A T R ATA D E