Lista de tablas
6.6 Volumen de sedimentos acumulados en los últimos 2500 años
El volumen de sedimentos acumulados en los últimos 2500 años se define por la
relación entre la distribución de las tasas de sedimentación y la geometría de la cubeta
sedimentaria. Las figuras 6.9 y 6.10 representan la modelización de las paleosuperficies
de ambos deltas. La realización de esta modelización ha sido importante, pues es a
partir de estas paleosuperficies como se han calculado los volúmenes de sedimentos
acumulados en los últimos 2500 años.
Figura 6.9 – Modelización de las paleosuperficies del valle Hasli en intervalos de 500 años.
La superficie actual se basa en un DTM simplificado del año 2005.
Figura 6.10 – Modelización de las paleosuperficies del abanico deltaico del Lütschine en intervalos de
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La tendencia general observada a partir de los resultados obtenidos indica que
en la llanura deltaica del Aare se produjo una disminución del volumen de sedimentos
acumulados a lo largo de los últimos 2500 años cal. BP. Esta disminución ha sido del
orden de 0,01 km3, con un volumen total de 25,8 x 106 m3 durante los 2500 y 2000
años años cal. BP y una disminución hasta 19 x 106 m3 de acumulación total entre los
500 años cal. BP y la actualidad. La reducción de la acumulación de sedimentos ha sido
todavía más acentuada durante los últimos 1000 años (Figura 6.11), aunque se observa
una ligera recuperación en los últimos 500 años.
El Lütschine presenta variaciones muy poco significativas en comparación con las
observadas en el valle Hasli (comparar figuras 6.12 y 6.13). Los volúmenes totales de
sedimentos acumulados oscilan entre 8,3 x 106 m3 en el periodo de 2500 a 2000 años
cal. BP y 7 x 106 m3 entre los 1000 a 500 años cal. BP. También se verifica un ligero
incremento del volumen entre los 500 años cal. BP y la actualidad, lo que indica un
comportamiento similar al observado en el valle Hasli.
Conjuntamente con el análisis temporal de la acumulación en cada intervalo de
tiempo (a cada 500 años) también se ha sumado el volumen total de sedimentos de los
últimos 2500 años. El volumen total de sedimentos acumulados en la llanura deltaica
del Aare en los últimos 2500 años ha sido estimado en 137 x 106 m3 mientras que para
la llanura deltaica del Lütschine se han acumulado 44 x 106 m3 de sedimentos
transportados por el río Lütschine. Es importante referir que no se ha estimado el
volumen correspondiente a la porción subacuática de ambos deltas en el Lago Brienz.
Las facies de foreset se han excluido del modelo teniendo como base el límite
observado en el testigo AA‐10 (ver Figura 6.2).
Figura 6.11‐ Distribución temporal del volumen de sedimentos acumulados en las llanuras deltaicas del
Aare y del Lütschine durante los últimos 2500 años.
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Figura 6.12 – Perfil longitudinal del valle Hasli con las isócronas de los sedimentos acumulados.
Figura 6.13 – Perfil longitudinal del abanico deltaico del Lütschine con las isócronas de los sedimentos
acumulados. ? ? ? ? ? ?
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Los cálculos realizados por Hinderer (2001) han determinado un volumen de
sedimentos acumulados de 4700 x 106 m3 para el Aare y 6100 x 106 m3 para el
Lütschine. Para poder establecer un término de comparación entre la proporción del
volumen de los últimos 2500 años con el total de sedimentos acumulados en todo el
Holoceno, se ha dividido la estimación realizada por Hinderer para el respectivo
periodo. Las estimaciones de Hinderer dan un volumen total de 291,9 x 106 m3 ka‐1
para el valle inferior del Hasli y 369,8 x 106 m3 ka‐1 para el delta del Lütschine. Hinderer
(2001) también compiló una serie de datos de 35 años con información volumétrica de
la progradación del delta del Aare en el lago Brienz (los datos abarcan el periodo desde
1898 hasta 1933; este período es anterior a la construcción de las presas
hidroeléctricas en los sectores más elevados de la cuenca), donde se determinó un
crecimiento anual del delta de 155.000 m3 a‐1.
Como era de esperar, el volumen estimado para los sedimentos acumulados en
las llanuras deltaicas del Aare y Lütschine en los últimos 2500 años es muy inferior al
volumen de las estimaciones de los deltas (incluyendo las facies de topset, foreset y
bottomset) proporcionadas por Hinderer. Los resultados obtenidos son: 45,7 x 106 m3
ka‐1 para la llanura deltaica del Aare y 14,7 x 106 m3 ka‐1 para la llanura deltaica del
Lütschine. Estos valores llevan a dos conclusiones principales: la primera, que la
agradación en el periodo posterior a la deglaciación ha sido muy superior a la ocurrida
en el Holoceno Tardío; y la segunda que la sedimentación en las llanuras deltaicas es
bastante baja, en relación a las facies de foreset y bottomset, no contempladas en el
presente trabajo.
Sobre la base del concepto teórico de Church y Ryder (1972), Hinderer (2001)
plantea justamente esta hipótesis, donde tasas de sedimentación elevadas pueden
atribuirse a la deglaciación alpina (estadio MIS 2), mientras que las tasas más bajas son
características de la sedimentación del Holoceno.
Esta suposición puede ser validada en el caso del delta del Lütschine a través de
los trabajos palinológicos realizados por Bodmer et al. (1976) y la cronoestatigrafía
establecida por Schulte et al. (2009a), basada en dataciones de radiocarbono. Bodmer
et al. (1976) identificó el límite entre el Tardiglaciar y el Holoceno (aproximadamente
hacia 11,7 ka) a 26 m de profundidad, a través de muestras de polen recuperadas por
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de la llanura deltaica del Lütschine indican que la roca madre se encuentra
aproximadamente a 500 m por debajo de la superficie actual (Kellerhals y Haefeli,
1985). Esto indica que la mayoría de estos sedimentos solo podrían ser originarios del
periodo post‐LGM, puesto que la profundidad máxima del lago Brienz es de 260
metros y la del lago Thun es de 215 m (profundidades mínimas de la base del glaciar
del Aare en la última glaciación).
El trabajo realizado por Schulte et al. (2009a) también permite observar una
diferencia significativa entre el espesor de los sedimentos del Tardiglaciar y los del
Holoceno. Schulte et al. (2009a) realizan un transecto que permite una reconstrucción
paleoambiental y litoestratigráfica de alta resolución del sector intermedio del delta
del Lütschine (cerca de Matten). Este trabajo ha datado sedimentos con 5000 años cal.
BP a una profundidad de 17 m. Si se extrapola linealmente este patrón sedimentario,
el límite entre el Tardiglaciar y el Holoceno podría establecerse alrededor de 40 m de
profundidad. La magnitud de estos resultados son comparables a los resultados de
Bodmer et al. (1976; límite ‐26 m de profundidad) de la zona distal del Lütschine. Es
fundamental señalar que la litoestratigrafía abarcada por ambos trabajos sólo incluye
facies de sedimentación subaérea de la llanura aluvial y no incluyen depósitos del
prodelta del Lütschine en el lago Brienz. Estos frentes activos (progradación del delta)
se suponen que podrían estar situados en el sector oriental de la desembocadura
actual del Lütschine (cerca de Bönigen) y cerca del canal del río Aare que conecta los
lagos Brienz y Thun (al oeste de Interlaken). En el sector central del frente deltaico en
el lago Brienz (al NE de Interlaken) se observan procesos de erosión por parte del río
Aare (ver testigo IN‐60, Figura 6.3). En el delta del Aare, la progradación del frente
deltaico durante los últimos 750 años BP ha sido lenta y no ha excedido una
progradación de más de 270 m (verificable en el límite entre facies de topset y foreset
del testigo AA‐10, Figura 6.2). Fuentes documentales históricas indican que durante los
últimos 500 años los lóbulos del prodelta del Aare mostraron cambios laterales muy
limitados a la actual orilla del lago.
Teniendo en cuenta lo expuesto anteriormente y las estimaciones del volumen
para los últimos 2500 años en las llanuras deltaicas del Aare y del Lütschine, se puede
considerar que el volumen de sedimentos acumulados representa entre el 1 y el 3% de
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Es fundamental tener en cuenta que las incertidumbres, tales como la falta de
dataciones en los depósitos tardiglaciares pre‐LGM (p.e. till u otros sedimentos
deltaicos), pueden modificar sustancialmente los cálculos de volumen efectuados en el
presente trabajo. A pesar de estas incertidumbres, se considera que la acumulación de
sedimentos tardiglaciares (desde el LGM hasta el Holoceno temprano) ha sido la
principal contribución del volumen de sedimentos acumulados en el área de estudio,
debido a la efectividad de los procesos de erosión glacial y periglacial y también a los
procesos de adaptación paraglacial en las cabeceras de ambas cuencas (Schulte et al.,
2009a). El Holoceno tardío representa una porción más pequeña del volumen total de
sedimentos, a pesar del impacto humano en el uso del suelo y sus repercusiones en los
procesos de erosión. Hornung et al. (2010) alcanza una conclusión similar en su análisis
de la arquitectura sedimentaria de un abanico aluvial alpino cerca de Samedan, Suiza.