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Capítulo 2: Geología del oeste del distrito auroargentífero Cerro Negro,

2.4. Discusión y conclusiones

2.4.2. Vulcanismo jurásico

2.4.2.1. Evolución del vulcanismo

El oeste del distrito Cerro Negro está caracterizado por una secuencia volcánica jurásica que hacia el extremo este desarrolla espesores que superan los 400 metros. En la figura 2.17 se presenta una síntesis de las principales unidades descriptas.

En función de los estudios realizados, el vulcanismo del área puede ser dividido en dos grandes ciclos temporal y composicionalmente diferenciables.

Un ciclo inicial que se agrupa en la Sección Inferior y se asigna a la Formación Bajo Pobre del CVBL. Representado por intercalaciones de lavas y niveles piroclásticos de flujo de composiciones andesítica a dacítica asociadas en sus últimas etapas a un conjunto de cuerpos intrusivos subvolcánicos de similares composiciones. Todas estas unidades están relacionadas genéticamente a través de un tren evolutivo co-magmático de composiciones mayormente intermedias (Figs. 2.15, 2.17) y se interpreta que formarían parte de un aparato volcánico de naturaleza poligenética y posiblemente de larga vida (>3 Ma, López, 2006).

Con posterioridad, se desarrolla un ciclo tardío agrupado en la Sección Superior, y que se asigna a las formaciones Chon Aike y La Matilde del CVBL. Está caracterizado por una secuencia de composición riolítica formada por tobas y tufitas, ignimbritas y domos extrusivos, que no muestran una relación co-magmática con las unidades previas (Figs. 2.15, 2.17). Esta parte de la secuencia marca una declinación en la frecuencia del vulcanismo, que se desarrolla de manera más episódica y relacionada a la evolución de complejos de domos, posiblemente vinculados a un vulcanismo de naturaleza monogenética.

La presencia de una importante discordancia separando ambos ciclos volcánicos (Fig. 2.17) conjuntamente con el desarrollo de extensos niveles de retrabajamiento (Tobas y Tufitas), estaría marcando una importante pausa en el vulcanismo hacia el final de la evolución de la Sección Inferior.

2.4.2.2. Relación del vulcanismo con las mineralizaciones

En cuanto a la relación de este vulcanismo con las mineralizaciones de alta ley de Au- Ag (Sistemas Marianas-San Marcos y Eureka), y en base a las relaciones de campo observadas, donde las estructuras mineralizadas de alta ley se encuentran erosionadas e incluidas como clastos dentro de los depósitos iniciales de la Sección Superior, se puede concluir que el hidrotermalismo responsable de estas mineralizaciones se inició en estrecha

Andesitas Inferiores: coladas de andesitas porfíricas finas a medias, con cpx-px-plg en una pasta oscura con cavidades rellneas. Depósitos

autoclásticos asociados.

Pórfidos Andesíticos: andesitas medias a gruesas con 25-30% de fenocristales de Plg, Cpx, Opx ± Hbl. Enclaves

microgranulares máficos. Edad U-Pb 157

± 1,7 Ma.

Ignimbrita Eureka Inferior: ignimbritas fenodacítcas (Kfeld, Plg, Qtz, Hbl, Bt) con textura eutaxítica moderadamente soldadas. Abundates líticos de andesitas.

Ignimbrita Eureka Superior: ignimbritas fenodacítcas, moderada a poco soldadas, muy alterads con Kfeld, Plg, Bt), con lapilli acrecional. Abundantes líticos de andesitas. Vulcanismo vinculado a la mineralización Vulcanismo vinculado a la mineralización Vulcanismo post- mineralización Vulcanismo post- mineralización Hot spring Tobas y Tufitas Lavas y domos riolíticos

Post-Jurásico Ignimbritas superiores Meseta de rodados Relleno moderno Basaltos Terciarios Andesitas Intermedias Andesitas Superiores Pórfido Andesítico

Ignimbrita Eureka Inferior Andesitas Inferiores

Pórfido Dacítico Medio a SuperiorJurásico Ignimbrita Eureka Superior

Basamento Paleozoico

Jurásico Medio a Superior

Pórfidos Dacíticos: dacitas medias a gruesas con 25-30% de fenocristales de cristales de Kfeld rosado, Plg, Qtz,

Anf, Bt, Px. Edad U-Pb 156 ± 1,2 Ma.

Andesitas Intermedias: andesitas p o r f í r i c a s c o n 2 5 - 3 0 % d e fenocristales de Plg, Cpx y Opx en una pasta oscura con cavidades

rellenas. Edad U-Pb 159 ± 2,1 Ma.

Andesitas Superiores: andesitas finas oscuras, poco porfíricas 5-10% fenocristales de Plg y Px en una pasta traquítica.

Ignimbritas Superiores: ignimbritas moderada a poco soldadas de composición fenoriolítica con cristalclastos de Kfeld, Qtz, Bt y Anf. Líticos de andesita en la base.

Basamento metamórfico: filitas y esquistos con Qtz, Ms, Chl, Bt, Grt,

Plg. Inyecciones de cuarzo.Edad U-

Pb SHRIMP 379 ± 4 Ma.

Tobas y tufitas: depósitos retrabajados con alternancia de depósitos de caída y surges. Hacia la base con fragmentos de andesitas y de veta en el sector de Eureka West. Hacia el este asociado a

depósitos de hot spring.

Esquistos y filitas

Figura 2.17: Panel estratigráfico esquemático del sector estudiado, con las principales unidades del oeste del distrito Cerro Negro. Los espesores de las unidades son relativos.

Área Marianas - San Marcos

Área Marianas - San Marcos Área Eureka West

Área Eureka West Lavas y Domos Riolíticos: dómicas riolíticas poco porfíricas con lavas y coladas texturas fluidales. Fenocristales de Kfeld, Qtz, Plg y Bt. Facies de autobrechas hacia los bordes.

 

vinculación con las etapas terminales del vulcanismo andesítico/dacítico de la Sección Inferior (vinculado posiblemente a los cuerpos subvolcánicos más jóvenes). Esta actividad hidrotermal se habría prolongado también durante el intervalo de tiempo representado por la discordancia y los depósitos de Tobas y Tufitas (evidenciado por la presencia de depósitos de

hot-spring asociados), y habría finalizado con anterioridad al inicio del ciclo volcánico

riolítico, representado en la Sección Superior, que por este motivo es considerado post- mineral (Fig. 2.17).

La presencia de unidades post-minerales jurásicas (pertenecientes a la Fm. Chon Aike, CVBL) sumadas a la vinculación genética entre las mineralizaciones de alta ley y el vulcanismo andesítico (asignable a la Fm. Bajo Pobre, CVBL), hacen del Distrito Cerro Negro un caso atípico dentro del espectro de depósitos epitermales definido para el Macizo del Deseado. De esta manera, las observaciones presentadas son de importancia como herramienta de exploración en otros sectores del Macizo del Deseado, ya que depósitos de alta ley podrían estar ocultos debajo de unidades jurásicas post-minerales.