Capítulo 6. Presentación de la información
6.2. Aspectos descriptivos del establecimiento
6.2.2. Insumos del nivel escuela
6.2.2.4. Equipo docente
6.2.2.4.1. Vulnerabilidad
La primera perspectiva se refiere a los atributos de los estudiantes, aquellos de los que el estudiante es portador.
Como ya se señaló, uno de los elementos básicos del Colegio es educar exclusivamente a estudiantes vulnerables. Desde el enfoque del modelo de Rumberger y Palardi (2004) este tipo de matrícula puede considerarse un insumo de la escuela. Se analizan a continuación los aspectos cuantitativos del problema. TABLA N° 21 Evolución de la matrícula Colegio Alicura 2011 – 2014 Variables/Año 2011 2012 2013 2014 Matrícula (*) 98 121 114 102 % Matrícula – 2011 = 100% 100% 121,5% 116,3% 110,3% % SEP 25,9% 65,2% 75,2% 65,1% IVE 97,1% 95,0% 94,6% 91,1%
76 Fuentes: Centro de Estudios MINEDUC. CORMUP - PADEM 2015,
JUNAEB: Atlas de Vulnerabilidad Estudiantil 2013, 2014. (Elaboración propia.)
Si se mide por el IVE-JUNAEB, la vulnerabilidad supera el 90%. (Dato de 2013 y 2014)
Si se mide en cambio por la condición de prioridad de acuerdo a los estándares de la ley 20.248, (Ley SEP) en el año 2013 fue de 75% y el 2014, de 65%, Los alumnos prioritarios según la definición de la ley 20.248, medidos en porcentaje, tienen una tendencia errática, con un valor mínimo de 65,1% en 2014 y máximo de 75,2% en 2013, pero siempre muy distante del porcentaje de vulnerabilidad medida según IVE. La brecha entra ambas categorías aumenta entre 2013 y 2014, desde 19,4% a 26,0%, es decir, hay una tendencia a perder estudiantes prioritarios al igual que el resto de la educación municipal comunal. Esto a pesar que los estudiantes que matricula el Colegio pueden ser aquellos que tienen menores opciones dentro del sistema educativo por su condición de desfase o desescolarización.
Ahora bien, la mayor parte de los estudiantes se clasifican en la categoría de mayor vulnerabilidad, (Prioridad 1) de modo que entre los 2/3 y los ¾ de la matrícula total del establecimiento es de una alta condición de vulnerabilidad.
Tabla N° 22
Vulnerabilidad según IVE Colegio Alicura 2013 - 2014 Prioridad % 2013 % 2014 V1 67,6 73.3% V2 18,0% 13,3% V3 7,2% 4,4% %IVE 94,6% 91,1%
Fuente: JUNAEB Atlas de Vulnerabilidad Escolar 2013 y 2014
Por su parte, la clasificación socioeconómica de la Agencia de Calidad, para la aplicación del SIMCE 2015, da cuenta de que el Colegio fue clasificado en el NSE bajo, lo que significa que la mayoría de los apoderados ha declarado tener hasta 8 años de escolaridad y un ingreso del hogar de hasta $230.000 y que sobre el 81% de los estudiantes se encuentran en condición de
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vulnerabilidad social. Esto tiende a confirmar el concepto de que el Colegio se focaliza solo o casi exclusivamente, en estudiantes vulnerables. (ACE: 2016)
Tras este análisis desde lo cuantitativo, con datos documentales, nuestra descripción cambia de foco, y se basa totalmente en la información provista por los entrevistados. Lo que se intenta es estructurar un discurso que sea consistente con los significados que pueden elicitarse desde las respuestas dadas a las interrogantes del entrevistador, pero previniendo que este proceso está determinado en buena medida por la experiencia personal y profesional del autor.
6.2.2.4.2. ¿Estudiantes vulnerables o personas vulneradas?
La definición de vulnerabilidad desde los indicadores o índices, por ejemplo “son vulnerables los estudiantes cuyas familias perteneces al 1° y 2° quintiles” (CASEN) o desde el enfoque multifactorial (IVE – JUNAEB) que establece que son vulnerables los estudiantes que reúnen ciertas características familiares no dan cuenta de aspectos cualitativos de la vulnerabilidad.
Lo que surge del relato de los entrevistados es una teoría, un enfoque o una manera de apreciar al alumno como persona, con quien se construye un vínculo en el cual lo afectivo humaniza la relación y la excluye de una categoría impersonal.
Por eso los datos antes presentados no permiten percibir el significado humano del fenómeno, ya que la vulnerabilidad en las personas es experiencia de vida y tiene efectos emocionales, afectivos y conductuales severos. Señalar que los factores contextuales influyen en los resultados escolares es algo muy distinto de ser golpeado, agredido psicológicamente, observar golpizas o ebriedad entre los padres, vivir en el hacinamiento, tener que trabajar desde niño para aportar al ingreso familiar, a esperar todo el día inútilmente que el padre o la madre lleguen al hogar y los acojan con tiempo y afecto, a vivir en un medio en el que la violencia es una forma habitual de relacionarse con los demás, o en situación de calle. Y estas son las experiencias de vida que traen una buena parte de los estudiantes. Los entrevistados dan cuenta de niños y adolescentes con una carga de daño, frustración, fracaso y estigmatización, con los que el sistema no sabe qué hacer, no puede asumirlos y en definitiva, los abandona.
Todo esto genera una carga emocional, una fragilidad y un daño afectivo tal
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estudiantes vulnerables, como lo expresa asertivamente el Director.
(Tenemos niños muy dañados, no vulnerables, sino vulnerados. D1, 8)
Se producen efectos dramáticos en algunos, que hacen al Colegio no solo una organización educativa sino un ambiente que se ocupa activamente de problemas de vida del estudiante, de sus dramas y pesares. Lo educativo pasa a ser algo más que pedagogía. Es descrito como cierto trabajo en salud mental y de acompañamiento personalizado, que se propone crear, restituir y fortalecer los vínculos afectivos, como forma de crear una cadena virtuosa, de apego y retención.
Ahora bien, otra cuestión que queda en evidencia desde relatos de las entrevistas, es que estos menores, a pesar de la fragilidad emocional, afectiva y escolar, viven la vida desde la autonomía. Esto plantea un desafío, porque los estudiantes han tenido una vida en libertad, de modo que existen dificultades para reconocer límites, toman sus propias decisiones y corren los riesgos de decidir por sí solos lo que hacen con su día a día. Son adultos precoces. No importa si permanecen en el hogar o recorren las calles, si lo hacen solos o en grupos de pares, sus opciones están abiertas: jugar,
carretear, consumir, incluso la infracción a la ley. En este último sentido se hace mención a un análisis de la matrícula realizado triangulando datos del Colegio, el CEFAM y le Departamento de Seguridad Ciudadana municipal, que arrojó un porcentaje significativo de menores que tenían antecedentes
de paso por tribunales. (D1, 14 a)