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PROBLEMÁTICAS EN LAS CONDICIONES LABORALES DE LOS CONDUCTORES VINCULADOS AL SITP

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PROBLEMÁTICAS EN LAS CONDICIONES LABORALES DE LOS CONDUCTORES VINCULADOS AL SITP

ANDREA NATALY ROJAS CLAVIJO

UNIVERSIDAD SANTO TOMÁS DIVISIÓN DE CIENCIAS SOCIALES COMUNICACIÓN SOCIAL PARA LA PAZ

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PROBLEMÁTICAS EN LAS CONDICIONES LABORALES DE LOS CONDUCTORES VINCULADOS AL SITP

ANDREA NATALY ROJAS CLAVIJO

ASESORA DE MONOGRAFÍA: BEATRÍZ ENCISO

UNIVERSIDAD SANTO TOMÁS DIVISIÓN DE CIENCIAS SOCIALES COMUNICACIÓN SOCIAL PARA LA PAZ

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Contenidos

Resumen ... 5

Palabras clave: ... 5

Abstract ... 5

Tema ... 6

Introducción ... 6

Planteamiento del problema ... 9

Justificación ... 11

Objetivo general ... 13

Objetivos específicos ... 13

Antecedentes ... 14

Marco teórico... 18

Movilidad ... 19

SITP y TransMilenio ... 26

Derechos laborales y seguridad social ... 32

Metodología ... 38

Enfoque metodológico ... 39

Tipo de Investigación ... 41

Técnicas ... 45

Entrevistas. ... 46

Historias de vida. ... 47

Investigación en archivos y bibliotecas. ... 48

Revisión de registros. ... 48

Observación de campo. ... 49

Matrices de análisis. ... 50

Estrategia de comunicación ... 51

Análisis de herramientas ... 53

Formato de entrevista ... 53

Matrices de análisis ... 55

Conclusiones y recomendaciones ... 112

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Resumen

Esta monografía aborda las fallas en las condiciones laborales con las que trabajan

diariamente los conductores vinculados al Sistema Integrado de Transporte Público de Bogotá y

por las cuales muchos de ellos han adquirido problemas de salud, discapacidad y sufren de

desempleo, sin recibir respuesta alguna de las empresas reguladoras de estas normas

Transmilenio S.A., SITP, Empresas Operadoras y Ministerio de Trabajo. Por medio de este

trabajo se denuncia la situación de los conductores paralelo a las opiniones de las entidades

anteriormente nombradas, utilizando instrumentos de investigación como entrevistas, historias de

vida, matrices de análisis, entre otros. Como resultado se espera crear estrategias crítico-sociales

junto con los actores afectados que coadyuven a solucionar la problemática para los conductores

ya vinculados y los próximos contratados.

Palabras clave: Políticas Públicas de Trabajo, Protección Social, Desempleo, Ministerio de Trabajo, TransMilenio S.A. y SITP, Empresas operadoras, Sindicato de conductores del SITP,

Movilidad.

Abstract

This monograph talks about the irregularities in the in labor conditions of drivers who work

daily in Integrated Public Transport System of Bogotá (Spanish SITP), reason why many of them

have acquired health problems,physical disability and suffer from unemployment, without

answer from responsible companies as Transmilenio S.A., SITP and Minister of Work. Through

this work is reported the situation of conductors parallel to the opinions of the previously named

entities, using investigation instruments as interviews and life histories. As a result will be

(6)

Tema

Las problemáticas en las condiciones laborales y parafiscales y por ende, la falta de respuesta

de las empresas TransMilenio S.A., SITP y Empresas operadoras, a los conductores vinculados

al SITP luego de su implementación en Bogotá.

Introducción

La Secretaría de Movilidad de Bogotá, como autoridad del transporte de la ciudad, se encarga

de planear, establecer y efectuar medidas que favorezcan el servicio de transporte público bajo la

correcta prestación del servicio, para ello implementaron las rutas SITP que se pusieron en

marcha a partir del año 2008, y de los cuales aumentó la circulación en forma gradual mientras

se realizaba un plan paralelo de desmonte de rutas de Transporte Público Colectivo

(Implementación del Plan Maestro de Movilidad, 21 de Enero 2016, Secretaría de Movilidad).

Este plan consistió en enviar comunicados en los que notificaba qué rutas debían suspender su

operación para pasar a ser parte de los buses SITP y así mismo acoger a los dueños de buses en

cobertura, oferta e integración, esto cubría chatarrización (de ser necesaria) o compra de bus para

adaptar al Sistema Integrado de Transporte; además, la empresa de TransMilenio inició

convocatorias para personas que quisieran ser conductores de la empresa, y como parte del plan

de entrega de buses, junto con diferentes operadoras de la ciudad de Bogotá ofrecieron trabajo a

las empresas de buses tradicionales cuya actividad transportadora estaba acabando y por ende

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Junto con la etapa de implementación del SITP se ha tenido en cuenta la correcta transición

entre los dos sistemas para garantizar el servicio al usuario, el aumento de la cobertura en

sectores periféricos de la ciudad y la disminución de impactos negativos en la comunidad en

general. Ahora bien, alrededor de 150 rutas de Transporte Público Colectivo han sido

reemplazadas en todas las localidades de la ciudad (Bogotá Humana, 2015) y no a todos los

conductores o propietarios de vehículos se les ha garantizado el valor apropiado por la compra o

chatarrización de los buses. Muchas de las empresas de transporte han caído en bancarrota

porque TransMilenio incumplió con el pago y las promesas laborales que ofreció, y varios de los

conductores al no tener un medio de sustento diferente se vieron perjudicados laboralmente

cuando se realizaron recortes de personal. Luego del ejercicio investigativo realizado durante el

año 2015, se encontró que hay una problemática mucho más fuerte que las anteriormente

mencionadas, y son las precarias condiciones laborales a las que se enfrentan los conductores

vinculados al SITP. Según informes entregados por TransMilenio a fecha Diciembre 2015,

actualmente son cerca de 19.000 conductores trabajando con la empresa y cumpliendo un horario

de 8 horas diarias, y se han invertido en total $32 mil millones de pesos en nómina de cada mes.

Ahora bien, según lo estipulado en el inicio de la implementación del sistema, actualmente

debería haber alrededor de 27.000 conductores contratados y aunque la empresa continúa con la

convocatoria de ‘generación de empleo’, muchos de los choferes que antes trabajaban con

empresas de buses tradicionales no desean vincularse al SITP por las continuas quejas voz a voz

(8)

en las empresas transportadoras donde laboraban (Rojas A. , 2015). Hoy en día, se encuentra una

gran cantidad de conductores contratados por el SITP que tienen problemas de salud, desempleo

parcial y recorte salarial causado por los extensos horarios de trabajo y/o por las pésimas

condiciones de los buses que, en vez de chatarrizar como lo estipula la implementación, pintan,

arreglan y luego entregan al conductor para el desarrollo de sus actividades transportadoras

diarias, poniendo en riesgo no sólo la seguridad del chofer, sino la de los mismos pasajeros.

La continuación de esta investigación periodística, expuesta como proyecto de grado, es de

vital importancia para lograr analizar las políticas de contratación que se prometen una vez el

conductor se vincule, frente a las que el mismo debe padecer a la hora de empezar a trabajar. Dar

voz a la comunidad es un trabajo fundamental del quehacer en el campo del periodismo público,

donde los grandes medios de comunicación no cubren este tipo de situaciones que afectan a gran

parte de la ciudadanía. Los conductores afectados expresarán sus perspectivas frente a esta

problemática, a la par de las opiniones de los órganos administrativos locales que regulan la

implementación del SITP y contratación, para que sean analizadas por nuestra sociedad. Con los

resultados de la investigación periodística que se adelanta, se pretende denunciar las

problemáticas que más afectan la vida diaria de los conductores del sistema SITP, y se logrará

una transformación en las realidades visibilizadas a través de los lineamientos de la labor del

periodismo público, que incluye la utilización de entrevistas, observación, descripción, análisis

documental y crítica, e inclusión de la comunidad por medio de conversaciones con diferentes

actores involucrados en el tema que puedan alimentar este trabajo bajo distintas posiciones frente

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Planteamiento del problema

Entonces surge la pregunta: ¿Qué acciones ha llevado a cabo la empresa SITP y operadoras adjuntas frente a las problemáticas de condiciones laborales y parafiscales que han afectado a los conductores vinculados al Sistema Integrado de Transporte Público, desde su

implementación?

La propuesta de la implementación del SITP se empezó a realizar con la llegada de Gustavo

Petro a la alcaldía en el año 2012 y según el Plan Maestro de Movilidad (TRANSMILENIO S.A,

2016), fue después de varios retrasos presentados para su desarrollo. Desde entonces, han sido

registrados en Bogotá diferentes problemas surgidos de la implementación de este sistema, como

lo son la irregularidad en la chatarrización de buses, generación de desempleo a pequeñas

empresas de transporte público, la eliminación de rutas tradicionales sin reemplazo de buses

zonales, entre otros (Oliveros, 2013). Uno de los inconvenientes que más preocupación ha

generado dentro del gremio perteneciente al SITP, y del que menos se ha entablado debate en los

grandes medios, es la situación de los conductores vinculados al Sistema que no cuentan con

óptimas condiciones laborales y parafiscales para desarrollar su trabajo de manera pertinente.

Dentro de las falencias en las condiciones de su labor diaria, se encuentran las problemáticas

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buses asignados, estaciones de TransMilenio sin baños, extensos horarios de trabajo y multas

injustificadas (Rojas A. , 2015), que se han convertido en el pan de cada día para más y más

conductores que, incluso con tutelas interpuestas contra el Estado, no han logrado obtener

respuesta de las empresas TransMilenio S.A., SITP y Empresas operadoras, responsables de la

revisión parafiscal de los conductores.

Es por eso que luego de haber realizado un año de exploración y trabajo de campo con los

afectados, conociendo ya la grave problemática a la que se enfrentan y visibilizando la

desatención de los casos, especialmente los presentados en el sindicato de conductores SITP, por

parte de las empresas responsables, surge la necesidad de dar respuesta a la pregunta presentada

anteriormente con el ánimo de continuar el proyecto empezado hace un año y esperando obtener

resultados que coadyuven al gremio de conductores a hacer respetar sus derechos de un trabajo

(11)

Justificación

Paralelos a la implementación del Sistema Integrado de Transporte Público en la capital

colombiana, llegaron grandes problemas que empezaron a afectar a la ciudadanía como lo son la

eliminación de rutas tradicionales y poco reemplazo con buses azules, el desempleo generado en

trabajadores de pequeñas empresas de transporte que desaparecieron tras la implementación, el

incumplimiento en la compra, pago y chatarrización de busetas, entre otros. Ante estas

injusticias, irregularidades y abusos, un grupo de cuatro estudiantes de la Universidad Santo

Tomás, incluida la suscrita, tomaron este conjunto de problemáticas para analizar en un proyecto

de investigación que se adelantó durante todo un año, y que presentó como resultado del trabajo

de campo, de entrevistas y debates, que una de las problemáticas menos referenciada en medios,

y no se le da la suficiente relevancia pero que afecta a la mayoría de los conductores del SITP

son las ilegales e indignas condiciones laborales en las que deben trabajar.

En consecuencia, con conocimiento de causa adquirido durante un año de analizar la

problemática y los casos específicos de los afectados del gremio de conductores, se generó la

necesidad de continuar con este trabajo de investigación para además de mostrar una completa

monografía, entregar un producto que visibilice las historias de cada conductor sirviendo así

como un ejercicio de denuncia frente a la situación que se vive a diario en este gremio, a las

grandes empresas TransMilenio, SITP, Operadoras adjuntas y Ministerios responsables, para

enfrentarlos con el objetivo de garantizar que se les brinde solución a los casos y una futura

mejora en las condiciones laborales para los antiguos y nuevos empleados – conductores del

(12)

Este trabajo es necesario en el contexto distrital ya que esta problemática ha venido afectado,

desde hace varios años, tanto a los conductores y sus familias como a la población que

diariamente toma transporte público. Además, siendo una situación que los grandes medios no

investigan, ni siguen, ni intermedian socialmente, surge la necesidad de denunciar públicamente

todos los problemas de salud, desempleo, recortes salariales y extensos horarios de trabajo a los

que son sometidos los conductores vinculados al SITP, luego de que en las convocatorias y en

los contratos de generación de empleo se les prometiera excelentes prestaciones laborales y

parafiscales.

Durante todo un año se hace un ejercicio de campo con entrevistas en las que los mismos

conductores pertenecientes al sindicato alimentan la investigación y ayudan a interceder por sus

derechos. También se presentan fuentes oficiales que dan su punto de vista y recuerdan las

‘supuestas’ estrategias que han utilizado para mejorar y/o resolver cada caso que, incluso con

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Objetivo general

Denunciar las problemáticas existentes en las condiciones laborales de los conductores

vinculados al Sistema Integrado de Transporte Público, para que las empresas responsables del

bienestar laboral de sus empleados y entidades vigilantes del cumplimiento de la Ley Laboral

(TransMilenio S.A, SITP, Empresas Operadoras, Ministerio de Trabajo), generen estrategias que

brinden soluciones reales a las indignas condiciones en que deben trabajar estos conductores.

Objetivos específicos

Confrontar la diferencia de condiciones de trabajo en el Sistema Integrado de Transporte

público SITP con las opciones laborales de los conductores en el transporte público tradicional,

sabiendo que existe movilidad de trabajadores entre estas dos categorías de empresas.

Visibilizar las problemáticas de salud y del sistema parafiscal, que sufren conductores

vinculados al Sistema Integrado de Transporte Público debido a las condiciones técnico

mecánicas de los buses asignados, deficiencias en las estaciones de TransMilenio y los extensos

horarios de trabajo.

Realizar veeduría al cumplimiento de las condiciones laborales que el Estado y/o empresas

encargadas de la contratación de conductores al SITP, para que no se queden en solo promesas

sino verdades de su vinculación, especialmente en temas de horario laboral, salario devengado y

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Antecedentes

La movilidad de la capital de Colombia ha sido cuestionada, transformada y objeto de estudio

y trabajos para su mejoramiento; sin embargo, ha presentado problemas en su consolidación, y

ante la creciente población bogotana ha experimentado importantes traumatismos que la han

convertido en un punto de quiebre a la hora de analizar el éxito o fracaso en planeación y

ejecución administrativa por parte de los gobiernos que por la ciudad han pasado. A lo largo de

la historia, la ciudad de Bogotá se ha visto obligada a evolucionar debido a la cantidad de

habitantes que aumenta cada año, además de los turistas que llegan de otras partes del país y del

mundo, de visita, o en muchas ocasiones a trasladarse indefinidamente a la capital.

Hacía el año 1884, se cataloga a la capital como ‘La ciudad del tranvía’, en donde las

estadísticas daban a entender que manejaba una población de no más de 100.000 habitantes, el

espacio público que se utilizaba alcanzaba casi el 10% de la ciudad, área aun parcialmente

representativa del patrimonio histórico que dejó la herencia de nuestros antepasados. Entre los

años 60 y 90 no hubo realmente un sistema de transporte que gestionara la movilidad en la

capital; fue hasta el año 2000 que se empezó a implementar TransMilenio como un medio

masivo de transporte y la primera ruta inaugural bajo el primer gobierno de Enrique Peñalosa

(15)

En la actualidad el número de vehículos en Bogotá se estima en más de 1’400.000, una

cantidad que ha venido en aumento a lo largo de la historia y que parece no tener techo. Para

comienzo de siglo, los carros en la ciudad se limitaban a menos de 500.000, una cifra que ya

mostraba la carencia de vías y las falencias en las pocas existentes, dando desde entonces al

traste con las políticas oficiales de movilidad. En el año 2000, estudios como ‘‘Presente y Futuro

de la movilidad urbana en Bogotá’’, del editor Ricardo Montezuma expresaban cómo:

(…) durante más de 15 años se ha hablado de la reorganización del sistema de transporte público sin que nada concreto haya sucedido. Quizá por eso, la gran mayoría decidió aceptar su suerte lanzando quejas y poniendo sal en llagas que todos sabemos que existen. (Montezuma, 2000, pág. 46)

Con el Decreto 2171 de 1992 se inició el Ministerio de Transporte como generador de

políticas de movilidad. Se fundó el Tren de la Sabana (Garzón, 2010), medio que hasta hoy en

día se utiliza únicamente con fines turísticos. Posteriormente y cuando dicho plan de movilidad

fracasó como transporte público, se planteó una red de vías y rutas troncales para el año 2005,

iniciando así el TransMilenio. Un nuevo sistema que empezó a circular el 18 de diciembre de

2000 con 3 buses articulares (Secretaría Distrital de Movilidad, 2012), y aunque permitió

mejorar la eficiencia en el recaudo, todavía hacía falta un sistema que permitiera una mayor

cobertura e impacto favorable para la cantidad de usuarios de transporte público.

Desde el 2012 se vio la luz en el túnel del transporte en Bogotá y que se presentó como la

solución definitiva a la movilidad en la capital colombiana. Con la estructuración del Plan

Maestro de Movilidad, el Alcalde Gustavo Petro empezó a implementar el Sistema Integrado de

(16)

cubrimiento efectivo del transporte en Bogotá” (Alcaldía Mayor de Bogotá, 2015). A raíz de esto

se espera, hasta hoy día porque todavía no se ha concluido la implementación en un 100%,

desmontar todas las rutas de buses tradicionales, para que en la capital, por primera vez en su

historia, exista unidad en la planificación a este respecto y de paso coadyuve a disminuir los

índices de desempleo como impacto socio económico.

Sin embargo, la implementación del Sistema ha ocasionado diversos problemas causando la

eliminación de empresas de buses tradicionales, dejando sin empleo a las personas vinculadas a

éstas. Por tanto, han forzado negociaciones con el gobierno para solucionar los problemas que ha

causado TransMilenio, SITP y Empresas Operadoras, al no cumplir las promesas de vinculación

en lo laboral y económico que ofrecía a estas pequeñas empresas, contando también la situación

del desmonte total de rutas y las que aún no han sido totalmente reemplazadas que están

luchando por sus derechos como trabajadores y el trato justo que pueda favorecer a ambas partes

(Oliveros, 2013). El problema se centra entonces en el desempleo y el incumplimiento por parte

del Estado a los ciudadanos afectados principalmente por esta problemática del transporte

público capitalino.

En conjunto con la etapa de implementación del SITP, la Secretaría de Movilidad ha tenido

en cuenta la transición del bus de servicio público tradicional al nuevo sistema y su vinculación

con el mismo, de tal modo que se pueda “garantizar el servicio al usuario y el aumento de la

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rutas de Transporte Público Colectivo han sido reemplazadas y esto ha generado pérdidas

económicas a pequeñas y medianas empresas de transporte público de la ciudad; muchas de estas

compañías han caído en bancarrota y varios de sus conductores y empleados se han visto

perjudicados laboralmente al sufrir recortes de personal. Además de ello, los que lograron

vincularse al SITP se han encontrado con que las condiciones laborales que se les prometió en un

inicio, no se cumplen en su totalidad y ellos se han debido enfrentar desde entonces diferentes

problemáticas que varían desde afectar su salud hasta pérdida salarial y en ambos aspectos sin

solución cercana.

Bogotá ha vivido entonces una importante transformación a lo largo de su historia,

intentando dejar atrás la imagen de ciudad desorganizada para ganar visibilidad en términos

internacionales y poder considerarse un referente para las ciudades ‘menos desarrolladas’ al

tratar problemas de movilidad urbana. Entre los factores que se pueden atribuir a dichos cambios

está la continuidad en las políticas de planeación de la ciudad, por otro lado los recursos

destinados y la variedad de enfoques desde los que se ha visto a Bogotá, y, por último la

intervención por parte del Estado en los temas de transporte y utilización del espacio público. Por

tal motivo, es importante destacar la labor del periodismo público en este tipo de

acontecimientos diarios, para plasmar una polifonía de voces de los afectados por las

problemáticas anteriormente mencionadas, a partir de la investigación periodística que intenta

(18)

Marco teórico

Para hablar de las problemáticas que los conductores están viviendo sus condiciones laborales

de manera más específica, se hace necesario tomar categorías que clasifiquen el origen del

problema, no sólo desde la implementación del SITP sino desde las leyes de seguridad laboral y

movilidad urbana en la ciudad, entre otros.

Cada una de estas categorías será debidamente definida, estudiada y relacionada con el

contexto de esta investigación para que así sirvan de base teórica aplicable a brindar soluciones

en las instancias legales y sociales para que los conductores afectados, las empresas responsables

de estas limitaciones laborales y también la ciudadanía en general puedan construir estrategias

que mejoren, con su buen aporte, las condiciones laborales de los conductores y por ende la

movilidad en la ciudad.

Es por ello que las categorías clasificadas para desarrollar a través de este trabajo de

investigación son la movilidad desde donde se exponen los antecedentes de la problemática

partiendo de la definición de movilidad, la historia y evolución del transporte en la capital

colombiana, y por supuesto los problemas que ha presentado a través del tiempo llegando a una

completa comprensión de la implementación del SITP tanto en marcos de movilidad, de

(19)

Luego de tener claro el contexto histórico de la movilidad, se desglosa la implementación del

Sistema Integrado de Transporte Público en la ciudad. Se busca explicar a través de este apartado cómo afectó el surgimiento e implementación del SITP a los habitantes de Bogotá,

cuáles eran los objetivos que el proyecto planteaba para mejorar la movilidad y por supuesto qué

estadísticas mostró en su avance. Allí mismo se hace mención de los problemas que llegaron con

la implementación, especialmente para los conductores vinculados y da cabida a la última

categoría presentada, la afiliación a salud y aportes parafiscales, abarca el tema de las

condiciones mínimas legales que en Colombia debe tener un trabajador, específicamente su

horario laboral, su salud, riesgos profesionales y las obligaciones de una empresa para respetar y

cumplir los derechos del empleado.

La importancia de hablar de este tema es tener mayor claridad de qué se ha incumplido en las

condiciones laborales bajo las que trabajan los conductores del SITP según la ley y de qué

manera deben responder las empresas responsables frente a los problemas de salud que sufren los

empleadores debido a la falta de atención médica y al pésimo estado de los vehículos que se les

entrega para realizar su trabajo.

Movilidad

Es pertinente justificar que la primera categoría a analizar sea la movilidad, conociendo que

es el pilar del SITP y que los conductores se refieren a ellas como dependientes entre sí: el

(20)

Saber o conocer lo que engloba este término en asuntos de actuales problemáticas de la

ciudad, del traspaso de Transporte Público Colectivo (TPC) al Sistema Integrado, es necesario

tener claro a qué nos referimos cuando hablamos de ‘movilidad’ como término global, y

‘movilidad urbana’ como valor positivo y ecológico en el transporte sostenible que se ha venido

utilizando en los últimos años con la implementación del SITP.

Según el diccionario de la Real Academia Española, movilidad es la capacidad de moverse o

de recibir movimiento. Siguiendo esta definición, la movilidad urbana se identificaría con la

capacidad y/o posibilidad de moverse en la ciudad (FENERCOM, 2010 ). Relacionando esta

información con la vida diaria, se sabe que es imprescindible trasladarse de un lugar a otro para

acceder a servicios básicos como educación, salud y trabajo. Así pues, es sabido que cada acción

que una persona desee realizar necesariamente hace que se encuentre en constante movimiento

desplazándose por la ciudad y accediendo a ella; es entonces, donde la movilidad se convierte

más que en una capacidad, en una necesidad básica y también en un derecho fundamental que

debe ser satisfecho y garantizado, para una plena calidad de vida de todos los ciudadanos en

igualdad de condiciones.

(...) todos los seres humanos sin excepción tienen derecho a que se establezcan las condiciones necesarias para que el espacio urbano e interurbano sea apto y equitativo para la movilidad interna de todos los habitantes de un territorio. (Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valladolid, 2015)

Y es ahí, en la búsqueda de la igualdad de derechos en movilidad para todos los habitantes de

un territorio en donde empieza el problema. En una gran ciudad como Bogotá que está en

(21)

Colombia, 2015) porque no sólo se cuentan aquellos nacidos en la capital sino también los

foráneos que actualmente residen en la ciudad, incluida la altísima participación de desplazados,

se hace difícil hablar de un transporte y una movilidad equitativa y apta que cubra toda la

demanda. Es entonces cuando se hace necesario entender el contexto histórico del transporte

público en la ciudad, las diferentes estrategias que se han aplicado a través de los años y por qué

no han funcionado para solucionar los problemas de movilidad de la ciudad.

El primer medio que revolucionó la movilidad y transportó varias personas de un lugar a otro,

luego de los carruajes de tracción animal por caballos, fue el tranvía de mulas. Este sistema llegó

el 24 de diciembre de 1884 en manos de la empresa Railway Company; pero fue hasta 1910 que

se implementó el tranvía eléctrico con la creación de la Empresa de Tranvía Municipal de

Bogotá (Garzón, 2010).

Luego de este suceso llegaron a Bogotá los dos primeros tranvías cerrados, que hasta la

desaparición de las mulas y la tracción animal no fueron implementadas. A partir de 1924 y hasta

1929 este tranvía que cubría 30,6 kilómetros de ruta a través de rutas de colores, se convierte en

una dependencia de las Empresas Municipales de Bogotá, y es necesario aclarar que por la

misma época los carros ensamblados empezaron a tomarse la capital (Torres, 2014). Este primer

avance en materia de movilidad fue detenido en el año 1951 cuando el alcalde Fernando

Mazuera Villegas decidió acabar el tranvía por los daños en el sistema que causó el conocido

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Con esta repentina decisión y además de hablarse ya de congestión y caos a nivel de

movilidad hacía 1951, se sintió la necesidad de tener un nuevo transporte que fuese más cómodo,

práctico y moderno, requerimiento que fue suplido por autobuses del sector privado. Frente a

esto el Estado crea la Empresa de Transportes del Distrito en 1952 con miras a un plan de

modernización que incluía la construcción de un terminal, y la adquisición de 1.000 nuevos

vehículos.

El deterioro de la flota, mal manejo administrativo y el desbordado crecimiento de la ciudad

llevaron a la desaparición de la empresa hacia 1990 durante la administración del entonces

alcalde Andrés Pastrana (Torres, 2014). Durante la misma administración se adquirió una nueva

flota de Trolebuses del futuro, móviles adquiridos pero jamás puestos en circulación. Luego en

1991, en la administración de Juan Martín Caicedo Ferrer se marcó otra gran pérdida en cuestión

económica y de movilidad en la ciudad por causa de la corrupción, los malos manejos

presupuestales y el mal estado de los vehículos.

Con el Decreto 2171 de 1992 se inició el Ministerio de Transporte como generador de

políticas de movilidad. Se fundó el Tren de la Sabana (Garzón, 2010), medio que hasta hoy en

día se utiliza únicamente con fines turísticos, rezago útil de la extensa red ferroviaria tendida a

nivel nacional. Y en el mismo año nació la idea de proveer una infraestructura segregada para la

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sistema con dos carriles por sentido y paraderos alternados para convoyes de 3 buses. Otro medio

que prometía ser funcional, pero terminó fracasado.

Con el paso del tiempo se generó una operación desordenada y los buses paraban de cualquier manera, impidiendo aprovechar la capacidad que se podría alcanzar. Además, la sobreoferta causada por el número excesivo de buses que pasaba por el corredor, contribuyó a que la operación en el corredor se volviera caótica. (Secretaría Distrital de Movilidad, 2012, pág. 13)

Debido a estos problemas y basados en el estudio de la Agencia de Cooperación Internacional

de Japón sobre el sistema de transporte de Bogotá durante 1996, se planteó una red de vías y

rutas troncales para el 2000 y el 2005, las troncales propuestas para el nuevo siglo son las tan

conocidas hoy troncales de TransMilenio. Un nuevo sistema que empezó a circular el 18 de

diciembre de 2000 con 3 buses articulados (Secretaría Distrital de Movilidad, 2012), y aunque

este nuevo transporte ha permitido mejorar la eficiencia en el recaudo del valor del pasaje, un

mayor impacto favorable en los usuarios a nivel de horario y cobertura vial, todavía se encuentra

en evaluación junto con el nuevo SITP.

Entonces se sabe que el sistema de transporte público en Bogotá ha significado, durante

décadas, uno de los grandes problemas por solucionar en Bogotá, por los altos niveles de

congestión, altos costos de operación vehicular, mala administración, la corrupción y

adicionalmente el deterioro en la calidad del medio ambiente por los niveles de contaminación

(Chaparro, 2002), factores que cuestionan el bienestar del usuario de transporte colectivo.

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críticos que en materia de movilidad afectan actualmente a los bogotanos. (Veeduría Distrital, 2010, pág. 9)

Frente a estos problemas que la Veeduría encontró haciendo el seguimiento al Plan Maestro

de movilidad de la época, se creó el Plan Distrital de Desarrollo ‘Movilidad Humana 2012 –

2016’, con el que se pretendía hacer seguimiento y solucionar todas las fallas en la movilidad.

Según informe del 2010, “el tiempo promedio de desplazamiento en Bogotá era de 64,80

minutos, y el 57% de los viajes diarios en la ciudad se hacían en transporte público”. (Veeduría

Distrital , 2015) Por tanto la apuesta en estos últimos años fue mejorar los servicios públicos

colectivos de transporte a través de la inversión en TransMilenio y SITP, y así reducir el tiempo

de desplazamiento en transporte público.

El verdadero problema es que según el informe entregado por la Veeduría Distrital en

diciembre del 2015, y faltando solo seis meses para finalizar el desarrollo de las estrategias de

mejoramiento de movilidad, los objetivos no se cumplieron y aún hoy siguen presentándose los

mismos cuatro problemas referentes a infraestructura de transporte, lentitud de tránsito,

deficiencia en el transporte público y falta de educación, e incluso fallas en la construcción de

troncales estipuladas por el Plan de Desarrollo.

Las nuevas troncales de TransMilenio —que incluso estaban previstas para ser servidas con los contratos de concesión del SITP porque así expresamente se pactó en la cláusula 84 de los mencionados contratos de concesión— nunca se construyeron. (Veeduría Distrital , 2015) Ahora bien, frente al problema de congestión se habló de la ampliación de las estaciones de

TransMilenio como medida de mitigación inmediata a la saturación diaria del Sistema, para así

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inconveniente que viene siendo “descargar la troncal con la implementación de otras troncales y

la adecuada prestación del servicio a cargo del SITP” (Veeduría Distrital , 2015).

Otro de los problemas de la movilidad en la ciudad es que además del déficit en transporte

público, la malla vial no ha sido intervenida para soportar la cantidad de vehículos particulares

que circulan diariamente por la ciudad.

Mientras que en los últimos seis años la malla vial sólo creció en 390 kilómetros (2,7%), en el mismo periodo el número de vehículos matriculados en la ciudad se duplicó al pasarde 666 mil a más de un millón 270 mil (91%). (Veeduría Distrital, 2010)

Frente a ello se planteó como proyecto estratégico la ampliación, mejoramiento y

conservación del subsistema vial de la ciudad (arterial, intermedia, local y rural) (Veeduría

Distrital , 2015), resultados que se estudiarán hasta la finalización del Plan Movilidad Humana

en junio del presente año. Ahora la apuesta en esta nueva administración de Peñalosa es la

construcción del metro, una estrategia que también fue presentada hace varios años en gobiernos

anteriores pero ningún administrador ha iniciado su implementación, así mismo la Veeduría

encontró que frente a la construcción de las líneas de metro pesado y metro ligero, “(…) el

proyecto no presenta avance significativo, y el cumplimiento de la meta establecida en el Plan de

Desarrollo no se alcanzará en el periodo de gobierno de la Administración Distrital actual”

(Veeduría Distrital , 2015), por lo que el problema de infraestructura de transporte y deficiencia

de servicio público no se ha mitigado, y las estrategias presentadas para disminuir estás

problemáticas siguen en estudios. Por tanto se duda la efectividad del metro a corto y mediano

plazo, y la preocupación por la movilidad crece en una ciudad como Bogotá, que a la par

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(…) Bogotá no resiste más improvisación en torno al manejo de las políticas públicas en materia de movilidad, (…) La ciudad demanda planes serios y articulados más allá de los periodos de

gobierno, justamente, porque la experiencia ha demostrado que la falta de consistencia en la política de movilidad ha generado el atraso que presenta la ciudad en este componente. (Veeduría Distrital , 2015)

Contra la idea de la Veeduría Distrital de empezar, ahora sí, con una consistencia en las

políticas de movilidad, se vuelve a presentar un atraso bajo la nueva administración distrital en

este mismo tema pues sin consideraciones de fondo y menos aún consultas a asesores expertos

decidió por sí revisar y peor todavía iniciar nuevos estudios tendientes a otra modalidad del tan

anhelado metro. Mientras el anterior alcalde Gustavo Petro planteó en su Plan de Movilidad el

desarrollo del componente férreo, con cables aéreos como alimentadores del TransMilenio, del

SITP y la construcción del metro subterráneo, su sucesor Peñalosa, advirtió convertir en

prioridad la construcción del metro, cambió la propuesta de su construcción añadiendo 15 km

elevados, y dejando de lado los proyectos adicionales del Sistema TransMilenio (EL TIEMPO,

2016). Así entonces, se muestra que el constante cambio de administración distrital genera

alteración de prioridades en proyectos para mejorar la movilidad, y hacen que ésta cada día se

desarrolle de forma más lenta por la demorada implementación de estrategias, y explica por qué

los problemas encontrados en el año 2010, se siguen presentando todavía transcurridos ya 6 años

desde el último estudio.

SITP y TransMilenio

En la búsqueda de un nuevo sistema que mejorara la calidad del servicio de movilidad en la

(27)

proyecto que “(...) constituye la transformación fundamental del esquema tradicional de

transporte público por un Sistema regulado e integrado, cuya operación le ofrece a los

ciudadanos la posibilidad de contar con un servicio de calidad, accesible y adecuado”

(TRANSMILENIO S.A, 2016).

Pero antes de hablar de la implementación de este Sistema en la ciudad es pertinente saber

bajo qué contexto se empezó a hablar de la construcción del mismo para apoyar la movilidad

urbana. Así pues, se sabe que este proyecto surgió de la mano del primer Plan Maestro de

Movilidad, constituido bajo el Decreto 319 de 2006, en el mandato del exalcalde Luis Garzón.

Este Plan Maestro se creó con el objetivo de concretar las políticas, estrategias y metas

relacionadas con la movilidad de la capital del país: “(...) establecer las normas generales que

permitan alcanzar una movilidad segura, equitativa, inteligente, articulada, respetuosa del medio

ambiente, institucionalmente coordinada, y financiera y económicamente sostenible para

Bogotá” (Decreto 319, 2006).

Dentro de este documento se cita el SITP como un proyecto a futuro que ayudará a mejorar la

movilidad de la ciudad. Es hasta el Decreto 486 de 2006 que se asigna a TransMilenio S.A. todo

el plan de funcionamiento e integración del transporte colectivo del nuevo sistema masivo SITP.

De acuerdo a este documento se empieza a desarrollar la idea de lo que comprende el Sistema

Integrado de Transporte Público.

(28)

control del tráfico y el transporte público, así como la infraestructura requerida para la accesibilidad, circulación y el recaudo del sistema”. (Decreto 319 de 2009, Art. 3)

La siguiente administración distrital en retomar este proyecto, legalizarlo y empezar a fijar

fechas de implementación en la ciudad fue la de Samuel Moreno, quien estuvo asesorado del

experto en movilidad Javier Hernández López (Arrieta, 2012). Este asesor trabajó en varios

proyectos predecesores a la implementación del SITP que es importante mencionar. Durante la

segunda administración de Antanas Mockus, Hernández fue el último secretario de Tránsito de

Bogotá, periodo en el que firmó en marzo de 2003 varios decretos que intentaron reorganizar por

la vía administrativa todo el transporte público, entre ellos se cita el que estableció la

conformación del Comité Técnico de Reorganización de Transporte Colectivo Urbano de

Pasajeros en Bogotá (Decreto 206, 2003), el documento que organizó la tarifa para Transporte

Público (Decreto 259, 2003), la reducción de sobreoferta de vehículos de Trasporte Colectivo

como función de la Secretaría de Tránsito de Bogotá (Decreto 470, 2003), y la resolución 123 de

2003 bajo la cual se empezaron a modificar algunas rutas legalmente autorizadas a las empresas

que prestaban el transporte público en ese entonces.

Hernández también participó de la estructuración del Primer Plan Maestro de Movilidad, que

como se mencionó en párrafos anteriores fue gestado en la administración de Luis Garzón, que le

asignó la gestión de las entidades TransMilenio S.A. y el Instituto de Desarrollo Urbano (Arrieta,

2012). Posteriormente y retomando el gobierno de Samuel Moreno, trabajó como gerente

designado para terminar de estructurar la idea del SITP y también liderar las negociaciones de

(29)

Decreto de Alcaldía 309 de 2009 por el cual se adopta el Sistema Integrado de Transporte

Público para Bogotá, D.C.

En dicho decreto se encuentran todos los cambios que tendría el transporte público de la

ciudad, entre los que se destacó el sistema de pagos. Desde entonces se habló de la

implementación del SITP como un ejercicio a realizar de forma gradual, contextualizando que

Bogotá estaría dividida en trece zonas: San Cristóbal, Usaquén, Suba Oriental, Calle 80, Zona

Neutra (Centro expandido de Bogotá), Engativá, Fontibón, Kennedy Norte, Kennedy, Bosa,

Perdomo, Ciudad Bolívar y Usme. Cada una de ellas asignado a cargo de una empresa operadora

elegida a través de licitaciones públicas (Decreto 309, 2009). Además de ello se habla del

proceso paralelo de elección del operador único encargado del recaudo de toda la integración

tecnológica, el manejo de la información y el control de la flota de transporte, responsabilidades

que años después bajo la Alcaldía de Gustavo Petro recibió la operadora seleccionada Consorcio

Express.

A partir de la lectura de este documento se empiezan a encontrar las falencias del servicio:

mientras se cita que “las licitaciones se adjudicarán en abril 2010 y se espera que en septiembre

del 2009 esas empresas estén marchando bajo el nuevo mecanismo, y en octubre de 2011 el SITP

debe estar funcionando en las zonas restantes” (Dinero, 2009). Así las cosas y sabiendo que fue

hasta el año 2012 que el nuevo sistema empezó el proceso de implementación, y de hecho con

(30)

avance del proceso de implementación, teniendo en cuenta que la situación de dos consorcios

aliados EGOBUS y COOBUS, junto con la infraestructura de terminales y buses de SITP han

impedido el correcto progreso de este proyecto.

Uno de los objetivos de la implementación del SITP era monopolizar el recaudo de dinero a

través de una sola tarjeta inteligente que pudiera servir en todos los servicios del Sistema de

Transporte en la capital. Aunque la meta quedó estipulada en el primer decreto, solo hasta el

lunes 31 de agosto de 2015 esta tarjeta, denominada ‘Tullave’ pudo ser usada y recargada en

cualquier estación y portal de TransMilenio. Esta es una de las decisiones que la veeduría

apremia a la compañía, porque a pesar de ser tardía, ya se adoptó y desde entonces fueron

visibles los resultados. Sin embargo, todavía continúan los interrogantes relacionados con la

existencia de las cerca de 13.000.000 de tarjetas de recaudo antiguas, que muchos de los usuarios

siguen utilizando y que ya debieron ser declaradas obsoletas (Veeduría Distrital , 2015).

Si bien la integración del medio de pago fue un hito relevante para el Sistema, el desafío se encuentra en la integración tarifaria y las medidas de contingencia que se deberán adoptar en relación con el medio de pago de los actuales concesionarios ANGELCOM S.A. y UT FASE II, que sobreviven a la terminación de esos dos contratos de concesión, sin que el Distrito haya dado la relevancia que corresponde a esta situación. (Veeduría Distrital , 2015)

Por su parte la empresa encargada TransMilenio S.A, explica que ya con la implementación

de la tarjeta ‘Tullave’ en todas las estaciones, con los descuentos de transbordo con la misma

tarjeta y otros beneficios, se espera que los ciudadanos empiecen a optar por tener este

dispositivo y así se puede empezar a eliminar de manera gradual la utilización de las otras

(31)

Aún se habla del problema referente a las empresas COOBUS y EGOBUS, que hacen parte

de los 13 consorcios que atenderían la implementación del SITP, adjudicatarias estas a la zona de

Fontibón (Operación Zonal y Troncal), y Zona Perdomo y Suba Centro (Operación Zonal), y que

acarrearon graves repercusiones al sistema con su incumplimiento en la prestación del servicio y

el consiguiente estancamiento en la implementación del SITP, que tan solo en esas dos zonas

abarca el 40% de la ciudad.

Frente a esta problemática los dos operadores están en etapa de construcción de Plan de

Salvamento, con lo que se espera empezar el proceso de contratación y constitución, vinculación

de flota, negociación y adquisiciones, y por ende el inicio de la operación. A pesar de ello, hasta

hoy no se ha logrado un acuerdo significativo que permita el avance de la implementación del

nuevo sistema integrado para esas zonas de la capital. Adicional a ello, persiste otro problema en

cuanto a la desvinculación de las rutas de Transporte Público Colectivo (TPC) a la movilidad de

Bogotá, ya que todavía no se advierte una articulación entre Secretaría de Movilidad y

TransMilenio frente a que los vehículos del TPC sirvan rutas del SITP (son las conocidas rutas

‘provisionales’ que se implementaron a partir de junio del 2015 debido al poco control de los

anteriores buses, ahora ilegales, que seguían trabajando en las calles de Bogotá sin la licencia

correspondiente).

(32)

Derechos laborales y seguridad social

Para entrar en materia a las condiciones laborales de los conductores vinculados al SITP es

necesario hablar de aquellos mínimos a los que todo trabajador tiene derecho en Colombia:

a) Contrato individual de trabajo

b) Jornada de trabajo (Horario)

c) Salario

d) Salud

e) Riesgos Laborales

El bienestar del empleado se garantiza a través de la seguridad social integral, que es un

mecanismo que se compone de tres elementos:

Salud, Pensión y Riesgos laborales. Todo empleador debe afiliar a sus empleados al sistema de salud, al de pensión y riesgos profesionales. La salud es gestionada por las EPS. La pensión es gestionada por los fondos de pensión. Los riesgos profesionales son gestionados por las ARP. (Gerencie.com, 2011)

Ahora bien, las prestaciones sociales son aquellos dineros adicionales al pago del salario que

el empleador está en el deber de pagar al trabajador vinculado mediante contrato de trabajo por

sus servicios prestados (Gerencie.com, 2011). Por su parte el contrato laboral, según el Artículo

22 del Código Sustantivo de Trabajo (Código Sustantivo de Trabajo, 2004), es aquel documento

“por el cual una persona natural se obliga a prestar un servicio personal a otra persona natural o

jurídica, bajo la continuada dependencia o subordinación de la segunda y mediante

(33)

dependencia del trabajador al empleador en varias cuestiones: la económica se explica por la

remuneración que es indispensable para que el trabajador satisfaga sus necesidades primarias de

vida; y la dependencia jurídica, bajo la cual el empleado se compromete a cumplir con sus

obligaciones laborales de la misma forma que al empleador le corresponde pagar un salario por

los servicios prestados y ceñirse a la reglamentación legal correspondiente.

Dentro de la normativa que obliga al empleador a responder del pago de salario al trabajador,

se encuentra también la prohibición de aplicar descuentos no autorizados expresamente por el

trabajador, hecho que cuestiona el actuar de la empresa TransMilenio S.A. al retener parte del

sueldo por presuntos daños a los vehículos sin prueba legal ajustado al debido proceso o por no

acumular las horas de trabajo establecidas (según horario de salida de buses)

(...) Quedan especialmente comprendidos en esta prohibición los descuentos o compensaciones por concepto de uso o arrendamiento de locales, herramientas o útiles de trabajo; indemnización por daños ocasionados a los locales, máquinas, materias primas o productos elaborados o pérdidas o averías de elementos de trabajo. (Código Sustantivo de Trabajo, 2004, Art. 198)

De no cumplirse esta normativa, el trabajador estará en todo su derecho de acudir ante el

inspector de trabajo para hacer exigir el cumplimiento, so pena de la imposición de sanciones al

empleador. Continuando con el aspecto de los contratos laborales, es pertinente aclarar que a

pesar de existir varios tipos, en esta investigación explicaremos de manera puntual el Contrato a

Término Indefinido, establecido en el artículo 47 del Código Sustantivo de Trabajo (Código

Sustantivo de Trabajo, 2004), y figura legal que más se utiliza en la contratación de conductores

(34)

El contrato a término Indefinido es aquel que “no tiene estipulada una fecha de terminación

de la obligación entre el empleado y el empleador” (Código Sustantivo de Trabajo, 2004, Art.

47). En este tipo de contrato el empleador se compromete a pagar prestaciones sociales, prima

de servicios, descansos remunerados y aportes parafiscales. En importante mencionar además,

que todo contrato es susceptible de ser terminado, más la terminación del contrato de forma

unilateral y sin justa causa, hace que el empleador deba pagar una indemnización por el despido.

Si el trabajador devenga menos de 10 salarios mínimos mensuales, la indemnización será de la siguiente forma: Treinta (30) días de salario cuando el trabajador tuviere un tiempo de servicio no mayor de un (1) año. Si el trabajador tuviere más de un (1) año de servicio continuo se le pagarán veinte (20) días adicionales de salario sobre los treinta (30) básicos del numeral 1, por cada uno de los años de servicio subsiguientes al primero y proporcionalmente por fracción. (Código Sustantivo de Trabajo, 2004, Art. 64)

Frente a este tema también es necesario mencionar que aunque la ley dice que se puede

realizar una terminación de contrato con o sin causa, el despido por condición de discapacidad se

trata de una manera diferente. Esta contextualización con el fin de entender que varios de los

conductores afectados por accidentes mientras realizaban su trabajo en buses del SITP, fueron

despedidos, no se les pagó la indemnización ajustada a ley, y además de ello quedaron con

problemas físicos y de salud, que les impiden encontrar un nuevo empleo por su condición de

discapacidad (Rojas A. , 2015).

Según la Ley 361 de 1997 - Artículo 26 (Ley 361, 1997) ningún caso de limitación física de

(35)

persona limitada podrá ser despedida o su contrato terminado por su condición, a menos de que

dicha discapacidad le impida realizar su trabajo. De ser así, tendrán derecho a una indemnización

equivalente a ciento ochenta días del salario.

Ahora bien estos despidos por discapacidad y todos los problemas que se derivan de la

equivocada liquidación de indemnizaciones o las pésimas ayudas que se le brinda a los

conductores, se originan del primer factor de toda esta cadena: los accidentes laborales (Rojas A.

, 2015). Se sabe que si se habla de daños a la salud en el trabajo hay tres categorías: los

accidentes de trabajo, las enfermedades profesionales y el desgaste laboral (García, 2011). De

estas consecuencias en la salud, las tres se incumplen de una u otra forma dentro del ambiente

laboral de los conductores vinculados al SITP.

La Ley 1562 de 2012. Art. 4° define la enfermedad laboral como “la contraída como resultado

de la exposición a factores de riesgo inherentes a la actividad laboral o del medio en el que el

trabajador se ha visto obligado a trabajar” (Ley 1562, 2012). Entonces es el Congreso quien

determina cuáles enfermedades se consideran como laborales a través de una tabla con las

posibles afecciones (Ver en anexos DECRETO 1477 DEL 5 DE AGOSTO DE 2014), o una

debida relación entre causalidad con factores de riesgo que demuestre que la enfermedad es

(36)

De ser considerada la causa como laboral, existen compensaciones para cubrir los casos de

lesión o enfermedad originada durante la ejecución del trabajo.

El incumplimiento de los programas de salud ocupacional, las normas en salud ocupacional y aquellas obligaciones propias del empleador, previstas en el Sistema General de Riesgos Laborales, acarreará multa de hasta quinientos (500) salarios mínimos mensuales legales vigentes, graduales de acuerdo a gravedad de la infracción y previo cumplimiento del debido proceso, destinados al Fondo de Riesgos Laborales. (Ley 1562, 2012)

Este fondo se refiere a las empresas que los empleadores deben contratar por ley, las

Aseguradoras de Riesgos Profesionales (ARP), que cumplen con la función de cubrir a todos los

empleados en casos de enfermedades profesionales y accidentes de trabajo. Entre los principales

objetivos de la Ley de Riesgos de Trabajo, que aplica para toda persona obligada a prestar un

servicio a una empresa, está resarcir los daños causados por accidente laboral, incluyendo la

rehabilitación del trabajador perjudicado; disminuir las enfermedades y/o accidentes de trabajo y

reubicar profesionalmente al trabajador damnificado (García, 2011). Es decir que la labor de

reparación al conductor afectado por accidente en horario laboral no solo le corresponde a la

empresa mediadora o la directa contratista sino también a la aseguradora que debió hacerse

responsable de cada caso presentado.

La Jornada Ordinaria Máxima de Trabajo corresponde al tiempo máximo que la norma

permite, que el trabajador pueda laborar, al servicio de un empleador. Esta jornada se encuentra

dispuesta en el artículo 161 del Código Sustantivo del Trabajo, que establece que “la duración

máxima legal de la jornada es de ocho (8) horas al día y cuarenta y ocho (48) a la semana”

(37)

al igual que en jornada laboral de menores o en el caso de acordar organización de turnos de

trabajo no continuos. Y es de vital importancia que en esta última medida, el respectivo turno al

día no debe exceder las seis horas, las treinta y seis (36) semanales y además deberá contar con

un día de descanso remunerado. Así mismo “el empleador no podrá, aún con el consentimiento

del trabajador, contratarlo para la ejecución de dos turnos el mismo día” (Código Sustantivo de

Trabajo, 2004). Esta última norma no se cumple en todos los casos con los conductores del

(38)

Metodología

El tipo de documento de grado escogido para trabajar la temática de la implementación del

SITP en la ciudad y la irregularidad en las condicionales laborales de los conductores vinculados

al mismo, es una monografía. Definida como aquel informe escrito, relativamente extenso,

argumentativo y con función informativa, en el que se presentan y organizan datos de una

determinada temática (Schafer, 2009). Una monografía debe enunciar además una hipótesis

sobre la que va a girar el trabajo, en este caso preciso, se hablaría de la afirmación de que los

conductores vinculados al SITP están trabajando bajo precarias condiciones laborales sin obtener

respuesta y/o solución de las empresas directamente responsables de asegurar su bienestar como

trabajadores. Para demostrar esto se brindan elementos que afirmen o nieguen esta hipótesis de

manera crítica y por medio de diversas fuentes (Schafer, 2009).

Dentro de los tres tipos de monografía se destaca este trabajo de grado como una monografía

de investigación, es decir se toma un tema que hasta el momento haya sido poco abordado de

manera que se utiliza para investigar más al respecto, a través de los aspectos novedosos del

mismo, encontrando diferentes puntos de vista (Schafer, 2009). Además de ello, la idea es que

esta monografía se considere como científica al cumplir con las premisas que la acreditan como

tal: tratar de un tema que pueda ser fácilmente reconocido por los demás y se sabe que todos los

bogotanos e incluso las personas de otras ciudades conocen la implementación del Sistema

Integrado de Transporte y es un tema de fácil comprensión e interés para los capitalinos; arrojar

datos que no se hayan revelado antes, en este caso se sabe que las investigaciones realizadas al

(39)

hablado de los conductores o de la empresa TransMilenio como empleadora; como tercera

instancia se habla de generar un proyecto útil a los demás, este punto es bastante importante

porque uno de los objetivos de esta monografía es brindar estrategias para que problemas de

movilidad, condiciones laborales y mejor prestación del servicio de transporte público puedan

ser solucionados; por último, se habla de tener elementos que confirmen o refuten la hipótesis

planteada para que otros puedan continuar con la investigación o ponerla en tela de juicio, que es

exactamente lo que se pretende con el diálogo de fuentes presentada en este informe.

Enfoque metodológico

El enfoque de la investigación “constituye la estrategia general en el proceso de configurar

(abordar, plantear, construir y solucionar) el problema científico. Expresa la dirección de la

investigación” (Ocaña, 2015, pág. 13). Ya que el enfoque es el que muestra la dirección de la

investigación y de allí parte en gran medida el método y orientación más general del trabajo, es

importante elegir un enfoque que cumpla con los principios necesarios de la línea investigativa

acá presentada, es por eso que el enfoque elegido fue el crítico social o socio crítico.

Este enfoque tiene como finalidad la transformación de la estructura de las relaciones sociales

y el análisis de las transformaciones sociales dando respuesta a determinados problemas

generados por estás. (Mateo, 2001)

a) Conocer y comprender la realidad como praxis.

(40)

c) Orientar el conocimiento a emancipar y liberar al hombre.

d) Implicar al docente a partir de la autorreflexión.

A partir de estas cuatro premisas se sabe que la investigación crítica es participativa y a lo

largo de esta investigación es eminente que las personas implicadas (conductores del SITP y

empleadores), se apropien en el proceso de investigación de manera activa por medio de

entrevistas o en general entrega de información que pueda ser útil para mostrar una visibilidad y

credibilidad desde varios puntos de vista frente al tema. A través de esto se busca utilizar dicha

información para transformar la realidad social de los afectados, y concienciar a aquellas grandes

empresas de la situación actual, los daños en las vidas de los conductores y en general de las

fallas que el Sistema Integrado de Transporte Público tiene actualmente.

Ahora bien, ya habiendo definido el enfoque a utilizar y sabiendo que este sirve como

dirección general de la investigación, es necesario hablar de cómo se va a desarrollar el proceso

investigativo. Es ahí donde aparece el ‘método de investigación’ (Ocaña, 2015), encargado de

describir los procedimientos que posibilitan la asimilación teórica y práctica de la realidad a

estudiar. Lo que diferencia un enfoque de un método es que el primero es más general y puede

dar cabida a varios métodos. En cuanto a la aplicación de metodología de este trabajo, y

(41)

Según Mateo (2001), las metodologías transformacionales son aquellas orientadas a la toma

de decisiones y al cambio, es decir que apoyan en toda su acción el enfoque crítico, que fue el

escogido para el desarrollo de esta monografía. Su principal objetivo es que la investigación

realizada ayude a construir una guía clara para la acción, es decir lograr la planeación de

estrategias que solucionen el problema citado en el trabajo, una investigación que se compromete

con la generación de cambio social, transformación de realidad e impulsa a la toma de

decisiones, dentro de esta orientación se toma la investigación acción: participativa, formativa,

cooperativa, colaborativa y crítica.

Tipo de Investigación

Habiendo dicho lo anterior se parte entonces a explicar el tipo de investigación a realizar,

sabiendo que será una monografía con enfoque socio crítico. La investigación será de tipo

aplicada, recibe el nombre de “investigación práctica o empírica, que se caracteriza porque busca

la aplicación o utilización de los conocimientos adquiridos, a la vez que se adquieren otros,

después de implementar y sistematizar la práctica basada en la investigación” (Murillo, 2008).

Según esta definición se sabe que este tipo de investigación, que abarca el método descriptivo,

parte de una situación problemática que necesita de intervención y mejoramiento, hecho que en

esta monografía será mostrado a partir de las condiciones laborales de los conductores

(42)

Lo que se busca es abarcar la temática ya mencionada, por medio de la explicación teórica de

los conceptos más importantes y pertinentes, para posteriormente evaluar dicha situación a la luz

de la realidad y así proponer secuencias de acción o solución bajo los conocimientos propios del

comunicador social-periodista.

La investigación descriptiva “refiere o narra características y propiedades de un objeto, sujeto

o situación específica, sin emplear juicios de valor y en procura de altos niveles de objetividad”

(Gutiérrez, 2014). Tiene como finalidad definir, clasificar, catalogar o caracterizar el objeto de

estudio, y en esta investigación específicamente por medio de métodos cualitativos que se basan

en el lenguaje verbal y no recurren a la cuantificación. Esto último lo define Cerda (1997), como

“la representación de hechos o eventos por medio del lenguaje, de modo tal que al leer o

escuchar las expresiones verbales, se puede evocar el evento representado o figurado”, es decir,

con esta metodología se hará utilización de entrevistas, gráficos, ilustraciones, símbolos y

escritos que ayuden a entender el tema y lograr la descripción y caracterización del problema que

se presenta en este documento (condiciones laborales de los conductores afiliados a

TransMilenio S.A.).

Para entender de manera más específica la implementación de la IAP en esta monografía, es

necesario hablar de etapas o fases en el proceso desarrollado a lo largo de un año y que contiene

ejes centrales de la denominada Investigación Acción-Participativa: en primer lugar se habla de

(43)

tema, problema, introducción, justificación); posteriormente la elaboración de un diagnóstico

más profundo en el que gira el tema a trabajar (análisis teórico y etapa de inmersión con los

actores por medio del trabajo practico); y por último una fase de cierre con la puesta en marcha

de estrategias dirigidas al cambio y/o solución de la problemática. (Ver tabla N.1)

Tabla 1.

(44)

Así mismo este estudio descriptivo es útil para mostrar con precisión los diferentes puntos de

vista del problema ya mencionado, porque trabaja sobre realidades del hecho con el fin de

presentar una interpretación correcta luego de la obtención y análisis de la información.

Para ello, la investigación descriptiva comprende la descripción, registro, análisis e

interpretación del proceso del evento, definiendo evento como el problema a resolver a lo largo

del trabajo investigativo, (Ocaña, 2015):

a) Identifica las modalidades bajo las cuales aparece el evento

b) Clasifica eventos dentro de un contexto

c) Describe el desarrollo y los procesos de cambio en un evento a lo largo del tiempo

d) Tipifica casos y grupos, crea perfiles, índices y taxonomías.

Para llegar a esto, los estudios descriptivos requieren una exploración previa: preguntar,

observar y analizar constantemente. Por otro lado, esta investigación usará también herramientas

de la investigación-acción participación o IAP, que combina el proceso de conocer y actuar,

implicando en ambos a la población cuya realidad se aborda (Eizagirre & Zabala, 2006), por

medio de la toma de conciencia de la población sobre su realidad, su empoderamiento, su

movilización colectiva y su acción transformadora. Este método al igual que el descriptivo,

ayuda analizar y comprender mejor la realidad de la población, para así planificar acciones y

medidas para transformarla y mejorarla, siguiendo el objetivo del enfoque socio-crítico. La IAP

(45)

la acción que representa una forma de intervención y la participación como el proceso en el que

no solo se involucran los investigadores, sino la comunidad considerándose como sujeto activo

que contribuye a conocer y transformar su propia realidad (Eizagirre & Zabala, 2006). La IAP

consta además de cuatro fases:

a) La observación participante, en la que el investigador se involucra en la realidad que se estudiará, relacionándose con sus actores y participando en sus procesos. b) La investigación participativa, en la que se diseña la investigación y se eligen sus métodos. c) La acción participativa que implica la transmisión de la información obtenida a la comunidad y d)

La evaluación, mediante la cual se estima la efectividad de la investigación y los cambios que se lograron con ella frente a los objetivos de la misma. (Guzmán et. al, 1994).

Ahora bien, para el correcto desarrollo y aplicación del enfoque y las metodologías escogidas

y explicadas anteriormente, es necesario escoger una serie de herramientas o métodos de

recolección de información para luego sistematizar, analizar y lograr la construcción de

estrategias de mano con la propia comunidad, para la solución del problema.

Técnicas

(46)

Entrevistas.

En un primer momento la técnica que se utilizará para la recolección de información es la

entrevista, ya que además de ser un método que permite obtener información más completa,

involucra al investigador y los participantes mediante preguntas que se formulan en persona. En

esta investigación todas las entrevistas a conductores serán de frente, y según lo prefiera el

personaje, el registro se hará con cámara de video o grabadora de voz. En cuanto a las realizadas

con agentes del gobierno y encargados de las empresas de transporte de la ciudad, se abre la

posibilidad de realizarlas por teléfono o vía Skype, aun así registrando todo el material.

La entrevista es una técnica con muchas ventajas: ayuda a obtener información detallada

sobre el participante acerca del tema en estudio (Oficina de Integridad de Investigación, s.f.), es

aplicable a toda persona y ayuda a corroborar información a través de todas sus etapas. De los

dos tipos de entrevista la que se realizará será la semi estructurada en todos los casos, ya que se

plantea un esquema de preguntas que respondan a las categorías escogidas para analizar y se da

espacio a nuevas preguntas durante la entrevista que puedan ayudar a complementar o ampliar la

visión de los entrevistados sobre el tema. En un primer momento se habla de la realización de

entrevistas a los conductores afectados y que actualmente se encuentran en el Sindicato del SITP,

se realizará con un grupo de 5 conductores y dos o tres sesiones por personaje dependiendo de la

cantidad de información que tenga por entregar o quiera denunciar frente a condiciones laborales

a las que son sometidos y los problemas que han adquirido por esa misma problemática.

(47)

comprender el problema actual de la implementación del SITP, a personas del Ministerio de

Trabajo que puedan explicar las violaciones de los mínimos a los que todo trabajador tiene

derecho en cuanto a salario, horario laboral, parafiscalidad y salud, y por último buscar entablar

conversación con los encargados de las empresas Consorcio Express S.A.S y TransMilenio S.A.

La entrevista semi estructurada es muy útil en los estudios descriptivos porque es adaptable a

aplicarse a toda clase de sujetos en diversas situaciones, permite profundizar en los temas de

interés y orienta a posibles hipótesis y variables cuando se exploran áreas nuevas (Marchante,

s.f.). Al ser entrevistas semi estructuradas serán de preguntas abiertas y responderán a los

objetivos de la investigación. El contenido y cuestionario será elaborado antes de cada entrevista

con cada personaje, sabiendo quién es y sobre qué temas en específico puede hablar, se

formularán unas preguntas base que guíen la entrevista, más sin embargo durante el ejercicio

queda abierta la posibilidad de nuevas interpelaciones que permitan profundizar un tema.

Historias de vida.

Las historias de vida son aquellas narrativas propias sobre las experiencias que ha tenido una

persona en su vida.

Las historias de vida ofrecen un marco interpretativo a través del cual el sentido de la experiencia humana se revela en relatos personales de modo que da prioridad a las explicaciones individuales de las acciones más que a los métodos que filtran y ordenan las respuestas en categorías

Referencias

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