¿Y DÓNDE ESTAN LAS MUJERES?
El caso de la construcción y legitimidad del conocimiento de las docentes investigadoras de los programas de Sociología de las universidades en Bogotá
CAMILA ANDREA QUINTERO CASAS
UNIVERSIDAD SANTO TOMÁS FACULTAD DE SOCIOLOGÍA
2016
¿Y DÓNDE ESTAN LAS MUJERES?
El caso de la construcción y legitimidad del conocimiento de las docentes investigadoras de los programas de Sociología de las universidades en Bogotá
CAMILA ANDREA QUINTERO CASAS
Trabajo de grado para optar al título de: SOCIÓLOGA
ASESORA
STHEFANIA LIZARAZO ZULUAGA
UNIVERSIDAD SANTO TOMÁS FACULTAD DE SOCIOLOGÍA
2016
A Azul, por darle sentido a mis días.
Agradecimientos
A Camilo Castiblanco por permitirme hablar de las mujeres en la Sociología, a July Fajardo por traer el feminismo a mi vida, a Andrés Guerrero por acompañarme en este camino desde la mirada crítica y respetuosa y a mi asesora Sthefanía Lizarazo, sin su ayuda no hubiese podido terminar.
A las docentes investigadoras entrevistadas y a las secretarias de los programas de Sociología de Bogotá por su disposición y acogimiento. A Luz Gabriela Arango y a Priscila por presentármela.
A mi familia, mi mamá y mi papá por su apoyo constante, dedicación y amor. A Leonor Ariza por ser un apoyo en momentos de dificultad.
Finalmente agradezco de forma especial a amigos y amigas que me deja el recorrido en la Sociología. A quienes aportaron en el desarrollo de este trabajo: Jesica Ballesteros, Paula Melo, David Malagón y Paola Gallo, y a los que desde otras formas me ayudaron a seguir adelante y me acompañaron a lo largo de este proceso.
A Lorena Rincón, Natalia Garzón, Laura Pórtela por su amistad, amor y bonita energía,
IV
Contenido
1. RESUMEN ... 1
2. INTRODUCCIÓN ... 2
3. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA ... 4
1. 3.1 Objetivo general ... 9
2. 3.2 Objetivos específicos ... 9
3. 3.3 Justificación ... 10
4. DISEÑO METODOLOGICO ... 11
4. 4.1 Enfoque epistemológico ... 11
5. 4.2 Características de la Investigación ... 13
6. 4.3 Técnicas e instrumentos de recolección de información ... 13
7. 4.4 Matriz de recolección de información ... 16
8. 4.5 Etapas de implementación ... 17
5. MARCO CONCEPTUAL ... 19
9. 5.1 GÉNERO: Una categoría de análisis para las ciencias sociales ... 19
10. 5.2 CONSTRUCCIÓN DE CONOCIMIENTO: La producción de las mujeres en el campo de la ciencia ... 22
11. 5.3 RECONOCIMIENTO Y VISIBILIDAD: La legitimidad de las mujeres en el campo de la ciencia ... 23
6. LOS PROGRAMAS DE SOCIOLOGÍA EN BOGOTÁ: El caso de la Universidad Nacional, Universidad Santo Tomás y Pontificia Universidad Javeriana. ... 28
7. LA EXPERIENCIA DE LAS MUJERES EN EL CAMPO DE LA CIENCIA: una mirada desde la categoría de género. ... 33
12. 7.1 El pregrado: La experiencia de la Universidad Nacional y Universidad Santo Tomás ... 33
13. 7.2 Ejercicio profesional: Experiencia como docentes de Sociología ... 36
14. 7.3 Tareas del cuidado: maternidad y tareas del hogar ... 40
15. 7.4 Los avances en términos de la inclusión de las mujeres en la Sociología ... 41
9 LEGITIMIDAD: Las formas de reconocimiento del trabajo investigativo de las
docentes de los programas de Sociología ... 48
16. 9.1 Camuflaje intencional: El caso de Marianne Weber ... 50
Finalmente, resulta de vital importancia mencionar que si existen desarrollos teóricos desde la sociología clásica por parte de las mujeres, que constantemente se han dedicado de manera juiciosa y comprometida a pensar y desarrollar teoría sociológica pero que así mismo han sido eliminadas del canon de la disciplina, entre ellas: Marianne Weber, Harriet Martineau y Beatrice Potter Webb. ... 51
17. Como permite ver la tabla, a pesar de la percepción que tienen las mujeres entrevistadas frente a la poca presencia del sesgo de género en la sociología, se hace evidente a través de los planes de estudio que la figura masculina continua siendo la figura preponderante y principal a consultar en cuanto al conocimiento científico de la disciplina, en este sentido, se hace claro como la presencia masculina resulta protagonista sin importar la materia, el tema o el abordaje particular que se le da a la materia. ... 53
18. 9.2 Preparación académica y publicación ... 54
19. 9.3 Resistencias frente a la lógica de publicación y legitimidad del conocimiento ... 58
10 CONCLUSIONES ... 61
11 RECOMENDACIONES ... 67
12 BIBLIOGRAFIA ... 68
1 1. RESUMEN
Este trabajo relaciona las mujeres con la producción de conocimiento en términos de
la legitimidad del mismo, particularmente en las experiencias de las docentes
investigadoras de los programas de Sociología de tres de las universidades de Bogotá
que ofrecen el mismo.
Esta investigación se desarrolla bajo una perspectiva de género que permite ver las
desigualdades en términos de acceso al campo del conocimiento de las mujeres en
relación con el estereotipo clásico de mujer y las tareas y trabajos asignadas a las
mismas.
Palabras clave: Mujeres, género, ciencia, conocimiento, producción de conocimiento, legitimidad.
Summary
This work relates Women with Knowledge Production: terms of the legitimacy of the
same, particularly in the experiences of the researcher‘s teachers Programs sociology
of three of the Universities of Bogotá offer that program
This investigation is carried out under a gender perspective for viewing inequalities
in terms of access to the field of knowledge of women regarding the classic
stereotype of women and the tasks and work assigned to them.
2 2. INTRODUCCIÓN
Los padres de la Sociología son ampliamente estudiados reconocidos, reproducidos y
redefinidos dentro de la disciplina como el núcleo de la misma, por lo que la pregunta por la presencia de las mujeres dentro del núcleo teórico de la disciplina
nace a partir de la identificación de unas figuras hegemónicas masculinas dentro de
la misma y un borramiento de los aportes de las mujeres ―clásicas‖ en la Sociología.
Este difícil acceso de las mujeres al campo del conocimiento se relaciona
directamente con un sistema patriarcal que prioriza el conocimiento de unos sobre
otros, en este caso el de los hombres sobre el de las mujeres. Es así como se puede
identificar el vínculo entre el espacio del conocimiento y el género como una
variable de análisis que permite ver diferencias en el acceso de las unas y de los
otros.
Así este trabajo, aborda desde una perspectiva feminista la construcción de
conocimiento y la legitimidad del mismo desde la visión de las mujeres, buscando
indagar por cómo las condiciones socioculturales de género se relacionan con su
ejercicio profesional; en este sentido, la categoría de género cobra gran importancia
en tanto permite dar cuenta de esas desigualdades, por lo que ésta categoría de
análisis, útil para las ciencias sociales, será transversal en la investigación.
Se aborda la experiencia de las mujeres dentro de tres de los programas de
Sociología que actualmente se ofrecen en Bogotá, así los programas de la
Universidad Nacional, Universidad Santo Tomas y Pontificia Universidad Javeriana serán los focos de estudio que permitan dar respuesta a la pregunta planteada en la
investigación.
Finalmente esta investigación se presenta como un ejercicio de visibilización y
reivindicación frente al aporte de las mujeres, buscando impactar en la eliminación
3
distintos y opuestos y que para este caso en particular, ubica a las mujeres en
posición de subordinación frente al conocimiento.
El trabajo está estructurado en cinco partes. En primer lugar, se desarrolla el
planteamiento del problema, donde se da cuenta de las dificultades históricas y
sociales que han vivido las mujeres en el campo del conocimiento, especialmente en
el nacimiento de la Sociología en las ciencias sociales.
En un segundo momento se encuentran los capítulos 4 y 5 allí están: el marco
metodológico, en donde se plantea la investigación desde una perspectiva feminista y
cualitativa y el marco teórico que contiene la categoría de género, como categoría
transversal del trabajo y las categorías de construcción de conocimiento y legitimidad
que permiten responder la pregunta de la investigación.
En la tercera parte del trabajo se encuentran los resultados y hallazgos de la
investigación que están contenidos en cuatro capítulos de análisis. Capítulo 6:
contexto general de las universidades objeto de estudio, el capítulo 7 es una mirada
desde la categoría de género a las experiencias de las docentes investigadoras en el
ejercicio profesional. El capítulo 8 aborda los las formas y los temas en los que
producen conocimiento las docentes investigadoras consultadas y finalmente el
capítulo 9 condensa la noción de reconocimiento y visibilidad de las mujeres como
investigadoras, es decir, la legitimidad.
La cuarta parte del trabajo aborda las conclusiones y en la quinta parte del mismo se
4 3. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
Históricamente ha existido una forma de organización social que prioriza lo
masculino, siendo el varón quien posee la autoridad desde la institución primaria: la
familia, pasando por los demás espacios de la vida social. Ha sido el hombre quien
tradicionalmente ha encarnado el poder, esto hace parte un sistema complejo de
determinación de la vida social denominado sistema patriarcado, dentro del cual se
definen unas condiciones de género.
Estas condiciones de género tienen relación con la asignación de roles, tareas,
trabajos y actitudes tanto de hombres como de mujeres. En este sentido, se entiende
como tanto lo masculino, como lo femenino han estado dotados de características
propias que suponen su cumplimiento en el marco de este sistema.
Así, lo masculino estará dotado de características tales como la fuerza y la razón,
mientras que, por el otro lado, lo femenino supone asociación con los sentimientos,
el cuidado del hogar y en general las tareas de cuidado, la crianza de los hijos e hijas
entre otras.
Estas condiciones de género se constituyen como patrones institucionalizados, en
este sentido estas características se han naturalizado a tal punto que se consideran
normales y naturales, así como la reproducción de las mismas en el marco de la
relación sexo-genero.
Como se hace evidente, estas características resultan opuestas, es decir, mientras el
hombre supone estar dotado de la razón, la mujer se ocupa de los sentimientos y la
afectividad en general; estas características tradicionales e institucionalizadas
resultan confrontadas, opuestas y contradictorias poniendo a cada género en espacios
de oposición, limitando el accionar de los mismos a través de estas formas
tradicionales de comprensión y determinación del sexo-genero.
En el marco de estas características diferenciales, se encuentran las tareas del
5
históricamente se han encargado del cuidado y bienestar de niños, niñas, ancianas y
ancianos. Siendo esta una tarea con poco o casi nulo reconocimiento:
Resalta la importancia del hecho de que las tareas de la reproducción y el cuidado siguen recayendo mayoritariamente sobre las mujeres, con lo que su tiempo, disponibilidad y prioridades es diferente a la de los varones. (Pérez Sedeño, E. & Gómez, A, 2008, pp. 788)
En este sentido se observa, como cada figura -masculina y femenina- está asociada a
un espacio en particular, así las mujeres estarán directamente relacionadas con los
espacios privados, como se aborda anteriormente, mientras los hombres estarán
asociados a los espacios públicos, dentro de los cuales esta: la educación, la política
y el conocimiento.
Aunque la mayoría de los estudios históricos, filosóficos y sociales de la ciencia han cambiado la idea acerca de la relación entre ciencia y sociedad, no ha tomado en cuenta que ha sido producida por una parte de la humanidad y en consecuencia su evolución se ha dado bajo la influencia del ideal masculino (Blázquez, 2011, pp. 11)
En el marco de esta relación de espacios, la figura masculina ocupa el espacio de la
razón, y ya que resultan opuestas estas figuras, las mujeres van a quedar limitadas frente al acceso a la educación, la escuela, la ciencia y la razón. ―Eso significa que la
ciencia está basada en una experiencia masculina particular que se considera
universal, excluyendo o subordinando a otras experiencias y otras formas de
conocimientos‖ (Arango, 2011, pp.19) Motivo por el cual se ha desarrollado un
proceso de reivindicación por parte de las mismas para poder acceder a estos
espacios de conocimiento.
Así, la autora Eulalia Pérez Sedeño identifica la existencia de tres momentos de acceso a la educación por parte de las mujeres: inicialmente el acceso de estas a la educación básica que se da ―desde el Renacimiento hasta el triunfo de la revolución científica, ya bien entrado el siglo XVII‖ (Sedeño, 2000, pp.2)
En un segundo momento se da el ingreso de las mismas a la educación universitaria,
siendo este un espacio que se consolida como parte de la educación de las mujeres y
6
nivel de enseñanza en torno a la maternidad, el cuidado del hogar así como el de la
familia misma, conocimientos que han de ser la principal motivación de aceptación
de las mujeres en la Universidad, por lo cual afirma la autora, aun en la actualidad es
poco el recorrido que han hecho las mujeres en el campo universitario.
La imposibilidad de acceder a las instituciones educativas y científicas a lo largo de la historia y la escasa presencia de mujeres en la práctica científica, aún hoy, en que prácticamente ningún país, al menos occidental, admite discriminación por razón de sexo condujo a la pregunta por los mecanismos que lo habían provocado y aún hoy lo provocan. (Sedeño, 2000, pp. 6)
Finalmente, identifica un tercer momento, que hasta ahora ha sido poco abordado e
investigado, se pregunta por la relación de mujer y ciencia en términos ya no de
acceso sino de construcción y legitimidad
En la investigación científica hay muchísimos prejuicios contra las mujeres, pues se considera que la ciencia es una actividad esencial e históricamente masculina, a su vez, las características de la ciencia se definen como masculinas (activas, racionales, objetivas). (Pérez Sedeño, E. & Gómez, A 2008, pp. 787)
Así, los accesos de las mujeres han sido trascendentalmente distintos en el espacio de
la educación. Teniendo éstas, que dar una batalla para poder acceder a estos lugares,
batalla que permite al día de hoy que las mujeres ingresen a la escuela, el colegio y la
universidad sin las dificultades que anteriormente esto implicaba. Mientras que por el
contrario la figura masculina ha podido ocupar este espacio sin privaciones y sin
tener que adelantar luchas que le permitan acceder al mismo.
Para el caso colombiano, la Universidad Santo Tomás (USTA), el primer claustro
universitario del país, inicia actividades académicas en 1580 y la Universidad
Nacional de Colombia (UN) inicia actividades académicas en 1867, mientras que las
mujeres son aceptadas en estas universidades hasta el año de 1935, es decir, 355 años
luego de lo que lo hacen los hombres para el caso de la USTA y 68 años para el caso
de la UN, es importante mencionar que la USTA no ha desarrollado actividades de
manera continua, por el contrario la misma estuvo cerrada durante algunos años,
7
Es más, han sido históricamente los hombres quienes han construido el canon del
conocimiento científico y en este sentido la ciencia y la razón se construyen bajo la
mirada única y universalizante del masculino que, además, resulta indispensable
señalar es: europeo y cuenta con cierto status tanto económico, político, cultural y
social que le permite desarrollarse ampliamente en este espacio.
Este tipo de teorías han mantenido una actitud constante no problematizadora con respecto al conocimiento, la ciencia y el poder, basada en supuestos tales como los de neutralidad, universalidad, eclecticismo, objetivismo, respeto al statu quo, etc. (Sacristán Lucas, 1991 A. pp. 29)
De esta manera se evidencia como la educación y el conocimiento son lugares en
donde se reproduce una posición hegemónica ―tanto el conocimiento como el
lenguaje tienen un poder estructurante de la realidad. Sostienen un orden del mundo, una manera de percibirlo‖ (Sacristán Lucas A., 1991, pp. 30) que a su vez se cree neutral y objetivo además de universal ―se critica al eurocentrismo dominante en la teoría social contemporánea y cuestionan la pretensión universalista‖ (Arango, 2011,
pp.20)
Es así como nace la reflexión frente a que el conocimiento no es neutro y por lo
tanto resulta construido a través de estos espacios como las escuelas y las
universidades que reproducen un sistema legítimo y hegemónico como se muestra
anteriormente en términos de la producción científica masculina y masculinizante.
Como se afirma en párrafos anteriores el núcleo del conocimiento científico es
exclusivamente masculino, lo cual se puede identificar para el caso particular de la
Sociología.
Los padres de la Sociología resultan ampliamente conocidos, leídos, discutidos y re
definidos en el marco de la disciplina hasta el día de hoy. Augusto Comte, Emilio
Durkheim, Karl Marx, Max Weber y Talcott Parsons son quienes constituyen el
núcleo tanto teórico como metodológico de esta ciencia.
A su vez, estos resultan en su totalidad hombres, provenientes de unos países
particulares, ubicados en lo que se denominaría el primer mundo o países
desarrollados: Alemania, Inglaterra y Estados Unidos. Países desde donde se ubican
8
particular, en términos de poder económico y cultural, de consolidarse y legitimarse
en el núcleo de la Sociología.
Por otro lado, está la pregunta por las mujeres en Sociología, pregunta que queda sin
respuesta debido a la falta de presencia de las mismas en el marco del desarrollo de
la disciplina. En este sentido, se podría decir entonces que no existían las mujeres en
esta construcción teórica y metodológica y por tanto no habría a quien nombrar, pero,
se hace indispensable anotar que si existieron a lo largo de la construcción de la
disciplina figuras femeninas, que aportaron a la consolidación de la misma pero que
a su vez no aparecen en la historia de la disciplina.
Dentro de estas se encuentra Marianne Weber, quien es ampliamente reconocida
como la esposa y biógrafa del padre de la Sociología Max Weber y a quien en pocas
ocasiones se reconoce como teórica de la disciplina.
Entre las sociólogas fundadoras rescatadas del olvido, se encuentra Marianne Weber, esposa de Max Weber, figura central de los clásicos de la disciplina y probablemente uno de los autores de mayor influencia en la enseñanza de la Sociología en Colombia, he tenido bajo mi responsabilidad cursos dedicados a Max Weber, y durante varios años los dicté sin tener ningún conocimiento de la producción sociológica de Marianne (Arango, 2011, pp.27)
Mientras los libros de su esposo se leen y discuten a lo largo del mundo de la
Sociología, los textos de Marianne no están en su totalidad traducidos a otros
idiomas y tampoco son muy conocidos en el ámbito de la disciplina, ni se estudian en
el marco de la historia de la misma como si se hace con las figuras masculinas anteriormente nombradas, ―se ha puesto a Max en el centro y se ha menospreciado la calidad del trabajo intelectual de Marianne‖ (Ruiz-Junco, 2011, pp. 317)
―La no-presencia actual de Marianne es paradójica por muchas razones...el
pensamiento social de Marianne es original y no deriva del pensamiento social de su marido‖ (Ruiz-Junco, 2011, pp. 317) El caso de Marianne evidencia la
invisibilización de la figura de la mujer, sustentado en un sistema patriarcal que pone
a las mujeres en espacios alejados del conocimiento.
En este sentido y articulado al contexto actual de la Sociología resulta pertinente
9
investigadoras al momento de construir y legitimar su conocimiento científico en los
programas de Sociología que ofrecen las universidades en Bogotá?
Es importante mencionar que esta investigación da cuenta de una tendencia, es decir,
permite identificar unos rasgos y características comunes a través de la experiencia
de las docentes, en este mismo sentido la investigación deja las puertas abiertas a
futuras investigaciones que aporten mayor información y datos sobre la experiencia
de las mujeres en relación al ejercicio profesional de la Sociología.
3.1Objetivo general
Analizar las condiciones socioculturales de género en relación a la construcción y legitimidad del conocimiento científico de las docentes investigadoras de los
programas de Sociología de las universidades: Nacional, Santo Tomás y Javeriana
3.2 Objetivos específicos
o Conocer a través la categoría de género, la experiencia de las mujeres en el
campo de producción de conocimiento científico en los programas de
Sociología de Bogotá
o Identificar en las publicaciones e investigaciones en curso y ya realizadas, las
temáticas de investigación de las docentes de los programas de Sociología en
Bogotá.
o Analizar la legitimidad del conocimiento producido por las docentes
investigadoras de los programas de Sociología que ofrecen las universidades
10 3.3 Justificación
Preguntarse por las mujeres en el marco de la disciplina sociológica resulta una
pregunta misma a la metodología de la disciplina, así como a sus propios
paradigmas. Así mismo esta pregunta resulta una crítica estructural a una de las bases
del conocimiento sociológico como lo es la neutralidad valorativa.
Al preguntarse por el papel de las mujeres en la producción de conocimiento
científico se pregunta también por quién produce este conocimiento, desde dónde lo
produce y por qué se produce, articulando así una reflexión en torno a la triada
saber-poder-ser y cómo este permea la disciplina sociológica dándole legitimidad a unos de
escribir y analizar y limitando y eliminando a otros de este campo social.
Así mismo, resulta una reivindicación del papel de la mujer en un espacio distinto al
tradicional y hegemónico en donde se supone deben estar. Dando cuanta así del
trabajo de las mujeres en términos científicos y el aporte del mismo en la
construcción de la disciplina. Evidenciando, la existencia de múltiples miradas y
formas de comprensión del mundo, mostrando particularmente la mirada propia de
11 4. DISEÑO METODOLOGICO
4.1Enfoque epistemológico
Una investigación que tiene la huella de las voces de las mujeres es, precisamente,
la llave del cambio, ya que es el espacio que permite surgir los pensamientos
recónditos que llevan a la toma de conciencia para las transformaciones personales,
sociales y de cuestionamiento a las estructuras culturales. (Rios, 2012, pp.215)
La presente investigación se sitúa en la epistemología feminista, buscando evidenciar
como existe una forma de mundo social atravesada por las diferencias sexuales, que
se muestra a través de un sesgo de género que permea la sociedad en general y que a
su vez tiene efectos en la misma. Este sesgo ha dado primacía a lo masculino, a sus
experiencias, sus aportes y actividades dejando de lado las expresiones diferentes y
poniéndolas en la posición de subordinación frente a la posición hegemónica, que
resultaría la masculina.
La crítica feminista muestra que, por ello, el conocimiento científico no es siempre objetivo, neutro y universal; resalta la necesidad de describir y considerar el contexto social, histórico, político y cultural en que se realizan las actividades científicas; muestra la influencia de los valores sociales y políticos en la investigación y re formula las estructuras de autoridad epistémica. (Blázquez, 2011, pp. 111)
En este sentido, la premisa clásica de la Sociología sobre la neutralidad valorativa se
pone en discusión reflexionando sobre la incidencia del contexto en el que se escribe,
quien particularmente escribe y con qué intención lo hace, entendiendo que ―la
subjetividad está condicionada por la posición social e histórica, y como los
esfuerzos cognitivos tienen una dimensión afectiva‖ (Blázquez, 2011, pp. 115). Así,
esta investigación es de corte feminista con enfoque en la Sociología, que se articula
al trabajo de reivindicación de las mujeres en los diferentes campos de la vida social
12
sobre la disciplina, teniendo en cuenta como ese contexto en particular influye sobre
las reflexiones mismas.
Dando así paso a la compresión de múltiples realidades, superando la dicotomía
clásica que separa la realidad de la construcción científica y a su vez articulando
estas en el ejercicio cotidiano de la construcción de conocimiento que
indudablemente está atravesado por las experiencias de las personas y el contexto
social en que se elaboran.
Una epistemología feminista apuesta por ―tomar en cuenta las voces y experiencia de
las mujeres como parte de los métodos de investigación, asegura que las mujeres,
tanto investigadas como investigadoras, sean productoras de conocimientos, ya que
mutuamente crean la necesidad de entender las fuerzas que han conformado sus
vidas como mujeres y derivan de ello propuestas de transformación y de autoridad e
independencia sobre la propia vida.‖ (Ríos, 2012, pp.204) En este sentido, se hace
evidente la importancia de traer las voces de las mujeres tanto como sujetas de la
investigación como investigadoras mismas, dando cuenta de las diferencias que
representa ser mujer, y cómo esto a su vez tiene consecuencias sobre la mirada
propia y la experiencia subjetiva que se tiene del mundo.
Así, la epistemología feminista permite poner la figura de las mujeres en el centro del
foco de estudio, dándole voces a las mismas, con la finalidad de poder identificar
como la condición de mujer implica en ciertos espacios y momentos condición de debilidad y sometimiento, por tanto ―Se proponen descubrir los dispositivos y
mecanismos de orden social y patriarcal que posibilitan desigualdades de género
entre hombres y mujeres, con el propósito de gestar nuevas relaciones, toma de
conciencia y formas de emancipación‖ (Rios, 2012, pp.189)
En este sentido, la investigación misma resulta una apuesta no solo académica sino
política en términos de la inclusión de la mirada de las mujeres desde los dos
ángulos, como investigadoras, pero también como sujetas, buscando darle
importancia a sus experiencias, sus formas de ver y vivir el mundo. Finalmente, a lo largo de la investigación hay una apuesta por ―terminar con la relación vertical entre
el investigador y los objetos de investigación, la visión desde arriba para remplazarla
13
parcialidad consciente y de la reciprocidad. Es importante realizar investigación para
servir a los intereses de los grupos dominados, explotados y oprimidos‖ (Ríos, 2012,
pp.194)
Esto quiere decir, que la investigación resulta a su vez una forma de reivindicar el
papel de las mujeres, y en este caso, el conocimiento de las mismas, buscando
contribuir a la eliminación del sesgo de género que tiene consecuencias en la vida de
las mujeres en términos de acceso y libre desarrollo de las mismas, en este caso en
particular en el espacio de la academia.
4.2 Características de la Investigación
Las sujetas de estudio de la investigación llevaron a hacer uso de una metodología
cualitativa debido a que la principal información fueron las experiencias de las
mujeres en el ejercicio profesional de la Sociología, para así poder evidenciar la
construcción y la legitimidad de las mismas en este campo social.
Así la población seleccionada para la investigación fueron 6 docentes universitarias
investigadoras de tres de las cinco universidades que ofrecen el programa de
Sociología: Universidad Nacional (UNAL), Universidad Santo Tomás (USTA),
Pontificia Universidad Javeriana.
Por las dificultades mismas que representaron el acceso a la información de los
programas de Sociología de la Universidad del Rosario, así como de la Universidad
Externado, no se toman dentro del análisis de los programas de Sociología en
Bogotá. El acceso a la información en los programas de estas dos universidades
resulto casi imposible, argumentando tanto las secretarias como los directores de los
programas que la información sobre docentes, planes de estudios y syllabus es
confidencial y por tanto no la pueden compartir.
4.3 Técnicas e instrumentos de recolección de información
A lo largo de la investigación se hace uso principalmente de dos técnicas de
investigación con la finalidad de acceder a la experiencia de las mujeres en el espacio del conocimiento de la Sociología y así poder identificar la construcción y la
14
En primer lugar se hace uso de la entrevista semi-estructurada, buscando rescatar las
experiencias de las mismas, sus formas de comprensión del mundo y en general la
experiencia subjetiva de ellas en el espacio académico de la Sociología. La entrevista
semi estructurada que ―procura captar el sentido que las personas dan a sus actos, sus
ideas y al mundo que les rodea‖ (Ríos, 2012, pp.99) permitió un acercamiento al
recorrido propio de las docentes investigadoras, a partir de un recuento de sus
experiencias, su cotidianidad, sus sensaciones y sus expectativas, que logran
evidenciar la forma en que las mujeres hacen parte del espacio del conocimiento de
la Sociología.
Tabla 1.
Relación de entrevistas1
Universidad Nro. Código
Universidad Santo Tomás E1 USTA E1
Pontificia Universidad Javeriana E1 Javeriana E1 Pontificia Universidad Javeriana E2 Javeriana E2 Universidad Nacional - Bogotá E1 UN E1 Universidad Nacional - Bogotá E2 EXP
Universidad Santo Tomás E2 USTA E2
Fuente: Elaboración propia
Se realizó una entrevista con la docente Luz Gabriela Arango desde dos puntos de
vista, inicialmente desde su experiencia como docente investigadora en el campo de
la Sociología y en un segundo momento como experta en el tema teniendo en cuenta
los desarrollos que ha realizado académicamente sobre temas de mujer articulados al
espacio del conocimiento.
En un segundo momento, se hace uso del análisis de contenido de los planes de
estudios de tres materias de cada universidad: Una que aborda teoría sociológica; una
en donde se aborda alguna metodología de investigación y finalmente una electiva.
Estos Syllabus no tienen directa relación con las docentes investigadoras
entrevistadas en tanto es información suministrada por estudiantes de estos
programas de sociología, ya que a través de esta revisión se busca identificar el uso
1
15
de la producción científica de las mujeres en diferentes espacios académicos, no
exclusivamente los dirigidos por las docentes mujeres.
En este sentido se hace un análisis de contenido de siete syllabus o planes de estudio,
(en el caso de la Universidad Javeriana se logró tener acceso únicamente a una
materia que aborda la metodología de investigación).
A continuación, se presenta la tabla que relaciona las materias seleccionadas para el
análisis así como la universidad que imparte cada cátedra.
Tabla 2.
Relación de Syllabus
Universidad Materia
U. Santo Tomás
Metodología 7
Planeación local y regional
Teoría Sociológica I: Emilio Durkheim
UNAL
Indicadores Sociales Marx
Taller 1
U. Javeriana Metodología de la investigación cuantitativa I Fuente: Elaboración propia
Para complementar la información obtenida e integrar los elementos de análisis, fue
pertinente el uso de otra técnica de investigación: la observación, que consistió en
visitas constantes a las universidades que ofrecen el programa de Sociología, así
como la interacción con la comunidad académica de cada programa, para lo cual fue
útil el Congreso Nacional de estudiantes de Sociología, CONES, que permitió
acercarse a la comunidad de estudiantes de Sociología y específicamente a las y los estudiantes de la UNAL, quienes facilitaron los planes de estudio de este programa
que se analizaron, así como también permitió conocer la percepción de los y las
asistentes sobre la participación de mujeres como docentes en cada uno de los
programas.
La observación consistió en acercarse a cada programa, así como a los y las
estudiantes de los mismos buscando la experiencia de quienes estudian sobre la
presencia de las mujeres en la Sociología. Este congreso permitió reunir a la
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acercamiento, preguntando por las clases que dirigen las docentes, la percepción de
las mismas y en general preguntar por la presencia de las mujeres en el programa.
4.4 Matriz de recolección de información
Tabla 3.
Matriz de recolección y análisis
Objetivo Categoría Subcategoría Técnica Instrumento
Indagar bajo la categoría de género
la forma en que se han consolidado los
programas de Sociología que ofrecen las universidades en Bogotá Género
Roles de género -Tareas de cuidado Construcciones culturales -Espacios publico/privados Entrevista semi estructurada. Análisis de contenido
6 Entrevistas a docentes investigadoras
Identificar las publicaciones e investigaciones en
curso y ya realizadas las
temáticas de investigación de las
docentes de los programas de Sociología en Bogotá Construcción de conocimiento
Temas de producción de conocimiento - Número de publicaciones -Proceso
de publicación -Dificultades para publicar
Entrevista semi estructurada
6 Entrevistas a docentes investigadoras
Analizar la legitimidad del
conocimiento producido por las
docentes investigadoras de los programas de Sociología que ofrecen las universidades en Bogotá Legitimidad Visibilidad -Reconocimiento -Saber-poder-ser Entrevista semi estructurada. Análisis de contenido
6 Entrevistas a docentes investigadoras.
Matriz de análisis de 7
syllabus. Análisis mapa
de actores
17 4.5 Etapas de implementación
La investigación tuvo una duración de dos semestres, sin contar con el acercamiento
teórico reflexivo que se realizó frente al tema de investigación. Así, la investigación
tuvo cinco fases de desarrollo que permitieron dar respuesta a la pregunta planteada
por la misma.
Fase I -Alistamiento Teórico y Metodológico: En esta primera fase de la
investigación se realizó la búsqueda de antecedentes de trabajos que relacionaran la
perspectiva de las mujeres con el campo del conocimiento y la producción científica.
También se construyó la propuesta metodológica de la investigación en donde se
definió el perfil de las sujetas propias de la investigación, así como las técnicas y los
instrumentos que fueron útiles para responder a la misma; finalmente, se adelantó la
construcción del marco de referencia teórico, que permitió identificar las categorías
que estarán presentes a lo largo de esta investigación y que además están en
consonancia con la apuesta metodológica propia del trabajo aquí presentado.
Fase II -Aproximación al territorio: En esta segunda fase, se realizaron varias visitas
a las universidades que ofrecen el programa de Sociología en Bogotá, así como una
aproximación con distintos estudiantes de estas universidades que permitió hacer un
primer acercamiento al perfil de la universidad, así como a las docentes, esto
represento dificultades debido a las pocas docentes mujeres de sociología que hay en
los programas consultados
Fase III -Trabajo de Campo: El trabajo de campo se realizó durante las dos últimas
semanas del mes de octubre, siendo este el momento en que fue posible encontrar a
las docentes investigadoras. Las entrevistas se lograron gracias a la colaboración de
las secretarias de los programas de Sociología, quienes lograron ubicar a las docentes
y concretar citas para las entrevistas, esto debido al alto nivel de trabajo de las
mismas.
Fase IV –Sistematización y análisis de datos: durante esta fase se codifico la
información recolectada en una matriz que relaciona las categorías propias de la
18
información a la luz de las categorías de análisis y entender la relación entre ellas
para poder construir los capítulos de resultados de la investigación.
Fase V–Elaboración documento final: En último lugar la elaboración del documento
final se realizó con los insumos que se tenían de las anteriores fases. Se realizó una
primera versión de documento final a la cual se le realizaron correcciones finales que
19
5. MARCO CONCEPTUAL
Esta investigación analizará las experiencias de las mujeres a la luz de la categoría de
género en el marco de la construcción y legitimidad del conocimiento científico. Así,
se hará uso de tres categorías teóricas centrales.
Inicialmente se toma la categoría de género, como una categoría útil para el trabajo
de las ciencias sociales que permite abordar las condiciones socio culturales, así
como las características de los roles tradicionales que responden a lo masculino o femenino. Siendo también ―un mecanismo heurístico de producción de
conocimiento, que tiene funciones ya sea positivas o negativas en el campo de la investigación‖ (Curiel, 2011, pp. 204)
Posteriormente se aborda las categorías principales en la investigación: construcción
de conocimiento y legitimidad, que permite comprender la posición propia de las
docentes investigadoras y ver el impacto del sistema sexo-género en la construcción
y legitimación del conocimiento
5.1 GÉNERO: Una categoría de análisis para las ciencias sociales
Uno de los grandes aportes de la teoría feminista para las ciencias sociales es la
categoría género. El género se entiende como la construcción social del sexo, es
decir, las formas de ser y existir que se asignan a través del sexo. Como afirma Marta
Lamas:
El género es un conjunto de ideas representaciones, prácticas y prescripciones sociales que una cultura desarrolla desde la diferencia anatómica entre los sexos, para simbolizar y construir socialmente lo que es ―propio‖ de los hombres (lo
20
Es entonces cuando se atribuyen cualidades, tareas, roles y actividades tanto para lo
masculino como para lo femenino. Así mismo, esta construcción del género se da a
través de la oposición, es decir, mientras el masculino se caracteriza por poseer
fuerza, la femenina resulta en esencia débil. Así mismo se dividen los espacios en
razón del genero ocupando así las figuras masculinas el espacio público, es decir: la
política, la ciencia y la razón, mientras la femenina queda encargada del espacio
privado: la casa, la familia, la crianza de los hijos.
Entonces…género pasa a ser una forma de denotar las "construcciones culturales",
la creación totalmente social de ideas sobre los roles apropiados para mujeres y hombres. Es una forma de referirse a los orígenes exclusivamente sociales de las identidades subjetivas de hombres y mujeres. (Scott, 1999, pp. 13)
Así mismo, resulta indispensable anotar como la categoría de género a su vez articula
la relación con el poder. ―el concepto de género –se amplía- al considerarlo como
una forma de estructura primaria de las relaciones y estructuras sociales por la cual se significa el poder.‖ (Curiel, 2011, pp.207)
Es decir, las relaciones de género también suponen una posición de subordinación,
así como una de mando, que están articuladas desde la categoría de género en donde
se ha reproducido históricamente el papel legitimo en la figura de lo masculino, así
pasa a ser evidente como existen relaciones de poder que le dan cierto estatus y rol a
cada género y esto afecta directamente en la vida cotidiana de las personas.
En la antigüedad ―las mujeres no ganaban nada, sino que son intercambiadas para ser
esposas, y es así como son convertidas en objeto, siendo el matrimonio heterosexual la base de este intercambio‖ (Curiel, 2011, pp. 206) evidenciando como juegan
históricamente unas lógicas de poder que suponen lo masculino como superior y
dotado de la capacidad de decisión sobre la figura de la mujer, que como lo
referencia la autora Ochy Curiel, en muchas ocasiones las mujeres no han sido más
que cosas –objetos materiales-, por lo cual se ha desarrollado una amplia
reivindicación de la posición de la mujer, desde diferentes ámbitos, en este caso,
particularmente en el marco del conocimiento científico.
En este sentido, se hace evidente una correspondencia entre el sexo, las
características biológicas de nacimiento, con el género. Es allí cuando nace la
21 como la correspondencia que se supone debe existir entre una hembra y lo femenino y un macho y lo masculino.
Así, se asocia de forma natural los roles y tareas ampliamente aquí abordados con el
sexo de nacimiento y es desde ese momento que se reproducen estas lógicas de
sexo-genero.
Por ejemplo, el uso exclusivo de los colores rosado y azul, el uso de aretes como
distintivo de lo femenino y hasta los juguetes de los niños y las niñas reproduce en
muchas ocasiones las tareas y las formas de ser que se esperan de cada género.
De este modo, es claro como al hablar de género no se hace una alusión directa a la
mujer y a lo femenino, sino que, por el contrario
esta perspectiva no busca únicamente el examen de la población de las mujeres o de la condición femenina para eliminar la subordinación, proporciona además, una óptica diferente para reconocer la realidad y propone que si el conocimiento se construye, al menos en parte, desde la propia realidad social, es parcial si no toma en consideración las relaciones sociales fundamentales y especialmente las que se reproducen en términos de desigualdad y dominación, como la existente entre los géneros (Blázquez, 2011, pp.11)
La categoría de género entonces resulta útil para la investigación en tanto permite
identificar como esas diferencias de género afectan un espacio particular, que es el
espacio del conocimiento y permite identificar las implicaciones de lo mismo al
momento de construir y legitimar conocimiento científico por parte de las mujeres.
Dejando claro a su vez, que existen unas condiciones particulares de género que
ponen en una posición distintita a la mujer y al hombre al momento de entrar a este
campo y que esto tiene directa relación con una estructura de poder compleja en
donde la figura de lo femenino es una figura que no corresponde al campo de
conocimiento, lo que supone la dificultad de las mismas para desarrollarse
22 5.2 CONSTRUCCIÓN DE CONOCIMIENTO: La producción de las mujeres en el campo de la ciencia
El uso de la categoría de género, permite abordar la reflexión sobre la
masculinización de las ciencias, así como la reflexión frente a la eliminación de las
mujeres de la misma. Esto a su vez permite identificar como se ha desarrollado la
relación mujer y ciencia y que factores han tomado importancia en el marco de esta
relación.
En este sentido la construcción de conocimiento se puede entender desde diferentes
esferas que básicamente articulan el trabajo productivo de quien investiga. Así
mismo, la producción científica no se me mide únicamente en términos de publicaciones, por el contrario ―Chaui sitúa la producción de conocimiento en un
ámbito mucho más amplio, separando la producción de la publicación. Según su punto de vista ―las tesis en preparación, las tesis defendidas, y que aún no han sido
publicadas, los trabajos presentados en congresos, coloquios y simposios, aulas,
trabajos de laboratorio concluidos y no publicados, incluso trabajos de campo, todo eso es producción científica‖ (Piedra Y Martínez, 2007, pp34)
Así como se afirma anteriormente, la producción científica será entendida como
todas las formas de trabajo de unx científicx social, por lo cual cualquier trabajo
reflexivo en el marco de la ciencia y la disciplina del conocimiento científico será
entendido como producción del mismo. Por tanto, la docencia y la investigación
formativa que se desarrolla en las aulas de clase tanto por alumnas como por
docentes resultan entendidas como construcción de conocimiento científico.
―La productividad científica, es aquella que refleja el resultado de
23
De esta forma se evidencia como todas las expresiones pueden llegar a ser
producción científica en cuanto esas producciones cuente con una rigurosa reflexión
que lleve a acercase al conocimiento desde lugares y espacios que no han sido
estudiados o complementando lo que ya se ha reflexionado.
En muchas ocasiones la producción científica se mide cuantitativamente, ―generalmente se mide la cantidad de publicaciones que produce un autor, una
institución o un país determinado‖ (Spivak, 1996, pp77) pero es importante tener en
cuenta, como lo afirman los autores mencionados, que no solo el número de
publicaciones o investigaciones consolidan la producción de conocimiento
científico, sino que los procesos de aprendizaje, las reflexiones teóricas y los aportes
a reflexiones ya existentes, resulta también construcción de conocimiento.
Finalmente, en el marco de la investigación, se hace uso de la categoría construcción
para identificar el número de publicaciones y de investigaciones realizadas por parte
de las docentes, así como los temas que las mismas investigan y los productos de
estas investigaciones, permitiendo así evidenciar el nivel de producción por parte de
las docentes investigadoras y a su vez esto permite identificar qué temas abordan y
qué clase de productos genera esta construcción de conocimiento.
5.3 RECONOCIMIENTO Y VISIBILIDAD: La legitimidad de las mujeres en el campo de la ciencia
Si el conocimiento no se hace público para ser aceptado, entonces no podemos llamarlo conocimiento. Los avances científicos que aportan conocimiento realizados por mujeres en el pasado, raras veces han sido comunicados, y si lo han sido, ellas no suelen aparecer como protagonistas dentro de esa comunicación. Por tanto, ese conocimiento, en múltiples ocasiones, se ha perdido. (Fernández, 2013, pp4)
El conocimiento científico no es legítimo y reconocido por la simple producción del
mismo, por el contrario, y articulado a las reflexiones mismas que se hacen a lo largo
24
propias de poder que legitiman o no el mismo; en este sentido el conocimiento de las
mujeres a lo largo de la historia no ha hecho parte del canon legítimo de las ciencias. ―Y el resultado ha sido invariablemente una justificación para negar nuestra
capacidad de pensar, y con ello de participar en los aspectos más valorados de la vida pública (la ética, la política, el conocimiento, la justicia)‖ (Maffia, 2007, pp1)
La legitimidad, en este sentido se entiende como la aceptación o la validez de la
producción por medio del reconocimiento de otros y otras.
En este sentido, la legitimidad se concentra en la creencia, es decir, existe la
necesidad de creer en la figura que produce y por tanto en su conocimiento, así se
articula la triada saber-poder-ser en donde cada uno influye a los otros y todos se ven
influidos entre sí.
La sociología del conocimiento sacó a la luz la clase social, color y raza -con sus correspondientes intereses ideológicos- de los científicos, y la historia de la ciencia hizo porosa la evolución de las teorías, poniendo el acento en la ciencia como proceso y actividad más que en el producto de tal actividad. Sacar el quehacer científico de la abstracción y encarnarlo en tiempo y espacio, situó tal saber en coordenadas de convivencia con múltiples valores que lo influían y se dejaban influir por la ciencia. (Maffia, 2007, pp16)
Así, el conocimiento otorga poder y constituye una forma particular de ser y en
sentido bidireccional esas formas de ser están asociadas a poderes particulares que
permiten o no la legitimación del conocimiento para el caso particular de las mujeres,
es ahí, cuando se hace claro que la legitimidad del conocimiento está atravesada por
la lectura que se da de quien produce este conocimiento.
Es en este sentido, la figura de la mujer no ha sido una figura asociada al conocimiento y por tanto su producción no ha sido legitimada, así el ―ser‖ mujer,
pone a las mismas en una posición –―poder‖- de inferioridad frente a la producción conocimiento, quitándole a la misma la posibilidad de producir conocimiento ―saber‖
y legitimar el mismo.
El conocimiento está fuertemente asociado al poder y la reproducción del mismo está
atravesada por el poder que tiene quien produce y quien legitima, teniendo en cuenta
25
no es neutro ni universal, sino que por el contrario está articulado a una realidad
social y contextual que determina que es y que no es legítimo de reproducir en
espacios académicos
La sociología del conocimiento científico ha revisado estos estereotipos de carácter sexista en el estudio de la ciencia. A partir de los años 70, el conflicto entre géneros se estudia en un intento de dar visibilidad a las científicas cuyas visiones del mundo, problemas y reflexiones no se vieron reflejadas en la producción de conocimiento. Se evidencia entonces la visión masculina imperante que se transmitió a lo largo de la historia de la ciencia y la técnica. (Fernández, 2013, pp6)
Así, las autoras que desde el feminismo han abordado la relación entre las mujeres y la producción de conocimiento hablan del borramiento o del ―camuflaje intencional‖
que se ha hecho a lo largo de la historia del conocimiento producido por las mujeres.
El camuflaje intencional tiene que ver con la eliminación de la producción de las
mujeres, es decir, mientras el conocimiento masculino y universal consolida produce
y reproduce el canon de las ciencias en general, el pensamiento generado desde la
visión femenina se oculta, no se reproduce, no se tiene en cuenta, o en muchas
ocasiones es usado por los hombres sin citas ni nombres sobre quien hace esta
reflexión...
Cuenta Margaret Rossiter que históricamente la posición subordinada de las científicas respecto a sus pares-varones no se debió a la falta de méritos sino a lo que denomina un ‗camuflaje intencional‘ de su presencia en la ciencia. A pesar de
que hubo tiempos en los que el trabajo de las mujeres se valoró, a finales del siglo XIX la expresión ‗mujer científica‘, según explica Rossiter, era una contradicción
de términos porque se consideraba que una persona así era de existencia improbable, además de innatural. (Fernández, 2013, pp4)
Por ejemplo, Pierre Bourdieu reflexiona frente a la dominación masculina y legítima
este discurso, aun cuando muchas mujeres antes que el estaban abordando el tema
reflexionando sobre el mismo e identificando el impacto de la dominación masculina
en sus vidas.
En este punto, se evidencia una contradicción en términos de que quien legitima el
26
las figuras femeninas en el marco de esta reflexión no son reconocidas, no cuentan
con legitimidad en el marco de la relación saber-poder-ser que les permita
consolidarse en el espacio de la ciencia.
Este conocimiento, a su vez se ha consolidado como el conocimiento hegemónico,
que resulta en un conocimiento androcentrista, es decir centrado en la visión
masculina que a su vez es universal y universalizante. Que además entendía a la
figura femenina fuera del campo de las ciencias, un ejemplo de ello es Platón, figura
importante del canon general de las ciencias, quien además considera que las mujeres
no cuentan con las capacidades biológicas para producir ciencia:
Platón se encargó entonces de resaltar, en su anatomía ligada a las partes del alma, que "por naturaleza" una parte es mejor y la otra peor, y también por naturaleza nos tocó a las mujeres la peor parte. El órgano femenino por excelencia, el útero, se encuentra ubicado muy lejos del asiento de los pensamientos nobles. Para Platón, el alma racional, ubicada en la cabeza, debe gobernar la concupiscente, Pero eso es difícil en las mujeres, porque ellas están determinadas por su matriz, que es -nos dice en el Timeo- "como un ser viviente poseído del deseo de hacer niños". (Maffia, 2007, pp7)
Este conocimiento hegemónico se consolida como único, por lo cual las demás
formas de conocimiento deben ser borradas, ocultadas o eliminadas, aquí la
articulación con el borramiento o el camuflaje intencional que se aborda
anteriormente
Por otro lado, la religión ha tenido un papel muy importante en el marco de la
construcción y legitimación del conocimiento de las mujeres. ―Al dársele a la ciencia
un sentido religioso, cualquier opinión contraria en biología o astronomía era juzgada como una falta moral.‖ (Maffia, 2007, pp1).
Precisamente la iglesia ha tenido una fuerte conexión con el desarrollo del mundo
moderno y a su vez se articula con el nacimiento de los Estados y las formas
modernas de organización social en donde las ideas de la iglesia católica se han
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De esta forma, la iglesia católica en la edad media, por ejemplo, realizo la quema de
miles de mujeres condenándolas a brujas, por sus conocimientos alternos y diferentes
a los conocimientos hegemónicos
Con el pretexto de hechicería o de juicios de herejía, se persigue y se elimina de manera muy cruel a miles mujeres. Las hechiceras eran acusadas de atacar la potencia sexual de los hombres, el poder reproductor de las mujeres, y de trabajar por la exterminación de la fe. Como no contaban con la protección que aseguraba a las reinas y a las mujeres nobles o ricas su estatuto social o económico, esas mujeres en rebelión terminaron en la hoguera. (Maffia, 2007, pp14)
Y tal como en la biblioteca de Alejandría, en donde fueron quemados papiros para
no reproducir esos conocimientos, las brujas fueron quemadas de forma sistemática
por acercarse al conocimiento de formas alternativas y diversas. Así, las mujeres han
sido eliminadas del conocimiento y la figura de la bruja legitima la ausencia de las
mismas ya que se consolida la misma bajo la visión de la maldad y el pecado,
dejando de lado su producción de conocimiento y entendiendo la misma como un
peligro que debe ser acabado, en este caso por medio del fuego, para que no quede
rastro alguno de ellas y de su conocimiento.
Y es que la cultura eclesiástica dominante definía a la mujer como una pecadora por esencia. El mito de Adán y Eva era usado como una advertencia de las desgracias que podían sobrevenirles a los varones por escuchar la tentadora voz de las mujeres. El cuerpo de las mujeres era algo pecaminoso, una fuente de perdición que el hombre debía procurar evitar. Las mujeres fueron identificadas con el mal (Maffia, 2007, pp10)
Finalmente, es indispensable aclarar como la legitimidad está dada por las relaciones
de poder que se desarrollan en el campo de la construcción de conocimiento
científico, en donde tradicionalmente la figura propia del conocimiento científico
racional es la figura del hombre quien produce desde su visión absolutamente
masculina y universal, dejando así de lado los concomitemos que no respondan a esta
visión en particular, entre ellos los de las mujeres, reconociendo a su vez que no han
sido únicamente ellas quienes han estado fuera de este canon científico, por el
contrario múltiples formas diferentes de conocimiento han sido eliminadas y
28
que aun en la actualidad permea la producción y reproducción del conocimiento
científico de forma significativa.
6. LOS PROGRAMAS DE SOCIOLOGÍA EN BOGOTÁ: El caso de la Universidad Nacional, Universidad Santo Tomás y Pontificia
Universidad Javeriana.
Mientras en Europa se consolidaba la escuela de Frankfort, la Sociología apenas
llegaba a Colombia hacia 1880, con el impulso del presidente Rafael Núñez. Según Gonzalo Cataño (1986) en el texto titulado ―Desarrollo de la Sociología en Colombia‖, la disciplina tiene tres momentos centrales en el marco de la historia
colombiana. Un primer momento de 1880 a 1930, luego un periodo de 1930 a 1959 y
el periodo final desde 1959 hasta la actualidad (cabe aclarar que esa actualidad se
enmarca en la época en que se escribe el libro 1986).
Su evolución fue lenta pero segura. En un comienzo —periodo que cubre todo el siglo XIX hasta 1890, el de los pioneros, cuyos nombres más representativos son Comte, Tocqueville, Marx y Spencer— se bautizó la especialidad, se establecieron sus temáticas, se despejó el camino para su estudio y se ofrecieron los primeros conceptos. (Cataño 1986, pp7)
Tal como lo detona Cataño las figuras de la Sociología resultan en su totalidad masculinas reproduciendo la idea de los ―padres de la Sociología‖; una segunda
característica de estas figuras que consolidan el núcleo en un primer momento de la
disciplina responden exclusivamente a contextos europeos y estadounidenses, lo que
posteriormente se evidenciará en la gran herencia que tiene la Sociología colombiana
del pensamiento hegemónico europeo y masculino.
En este sentido, el primer momento de la Sociología en Colombia, según Cataño va
desde 1880 hasta 1930, y ―se caracteriza por el esfuerzo de un pequeño grupo de
29
En esta primera etapa se da la primera cátedra de Sociología en la Universidad
Nacional de Colombia (UNAL), dictada por Don Salvador Camacho Roldán.
Un segundo momento se da desde 1930 hasta 1959, en donde se impulsa la
investigación empírica, así como los desarrollos metodológicos. Afirma el autor que
durante esta época aumento el número de facultades, así como el número de
publicaciones que relacionaban a la Sociología en otras carreras afines como lo son
la economía y el derecho.
Así mismo, las figuras principales del conocimiento siguen siendo los autores
considerados clásicos y padres de la disciplina.
Es la etapa clásica de la Sociología, cuyas figuras más notables son Durkheim y Weber–, se emprendió una prometéica labor de depuración teórica, de desarrollo conceptual y metodológico y de afirmación de la disciplina como campo autónomo del conocimiento. (Cataño, 1986, pp8)
Finalmente se habla de una tercera etapa que comprende desde 1959 hasta 1986 en
donde se da la fundación de las primeras escuelas de Sociología dentro de las que se
encuentra la apertura del programa de Sociología de la Universidad Nacional en
1959 y la apertura del programa de la Javeriana en 19852.
En Bogotá el primer programa de Sociología lo abre la UNAL, se da la primera
cátedra en 1882 pero se abre oficialmente el programa en 1959 con la presencia de
Orlando Fals Borda y Camilo Torres como las figuras representativas del programa.
Esta universidad se considera un espacio de conocimiento laico y además de es una
universidad pública.
Hacia 1970, una propuesta curricular presentada por Darío Mesa, reivindicó el carácter multi-paradigmático de la Sociología, suprimiendo así la hegemonía del estructural-funcionalismo norteamericano ejercida hasta entonces. Junto a cursos sobre Parsons y Merton, los estudiantes tendrían que estudiar autores como Durkheim, Weber y Marx. Desde entonces el énfasis en la teoría es una de las características que identifica nuestro programa. (Página Web UNAL, 2016)
2 La página oficial de la Universidad Nacional afirma que esta y la Javeriana abrieron
30
El plan de estudios de la UNAL contempla el abordaje de la teoría de los tres padres
clásicos de la Sociología, Durkheim, Marx y Weber, así mismo este plan de estudios
cuenta con cátedras sobre sociología latinoamericana, pero con la persistencia del
componente teórico fuerte en las tres cátedras de teoría sociológica clásica (Plan de
estudios, Sociología UNAL, 2016)
Por otro lado, la USTA vuelve abrir sus puertas luego de unos años de receso, como
el primer claustro universitario de Colombia, en el año de 1965. El programa se abre
con apenas 16 alumnos y tiene una apuesta por el ―humanismo católico‖. Así como
para el caso de la UNAL, la USTA en su programa de Sociología destaca de nuevo
las figuras de Camilo Torres Restrepo y Fals Borda como las figuras emblemáticas
de la disciplina, así como los autores que adelantaron trabajo teórico sobre la
disciplina en el país.
Los colombianos Camilo Torres Restrepo y Orlando Fals Borda, fundadores de la Sociología profesional en Colombia, fueron, en este sentido, intelectuales representativos de su tiempo. En una época en la que la movilidad académica era muy baja, estos dos jóvenes colombianos, fueron a cursar sus estudios universitarios, fuera de Colombia. Tuvieron contacto con ideas y debates vanguardistas, conocieron estudiantes de diversas procedencias, pudieron observar la historia y la realidad colombiana desde una perspectiva diferente. (Página Web USTA, 2011, pp7)
Así mismo, la universidad ―se caracterizó por el desarrollo del método de
investigación Acción Participativa. Fue además el pionero en la reflexión sobre la
Ética del Desarrollo y la Economía Solidaria‖ (USTA, 2011, pp1)
El plan de estudios de la USTA, cuenta con tres teorías sociológicas que hablan exclusivamente del conocimiento masculino: ―Teoría Sociológica I: Comte y Durkheim‖, ―Teoría Sociológica II: Funcionalismo‖ Parsons y Merton y ―Teoría Sociológica III: Max Weber‖ (Plan de estudios USTA, 2016). Mientras que en este
plan de estudios no existe ninguna referencia a teoría sociológica que no asociada
directamente a la figura masculina y hegemónica de la disciplina.
Finalmente, la pontificia Universidad Javeriana inicia actividades académicas en el
31
Sociología de esta universidad contempla dos materias de teoría sociológica clásica,
y otras dos sobre teoría contemporánea además de la sociología colombiana.
Las docentes investigadoras entrevistadas hacen parte de estas tres universidades. La
planta docente de cada una de estas universidades permite hacer un primer
acercamiento frente a la relación entre mujer y ciencia, a continuación, se presenta la
gráfica que ejemplifica la planta docente de estas universidades desagregada por
sexo.
Tabla 4
Planta docente por sexo de los programas de las Universidades Nacional, Santo Tomas y Javeriana
Universidad Hombres % Mujeres % TOTAL
USTA 10 50% 10 50% 20
UNAL 15 68% 7 32% 22
JAVERIANA 5 62% 3 38% 8
TOTAL 30 60% 20 40% 50
Fuente: a. Página web USTA b. Página Web UNAL c. Llamada telefónica U. Javeriana
Como se presenta en la tabla, hay un total de 50 docentes de planta en las
universidades Nacional, Santo Tomás y Javeriana. De este 100% las mujeres
representan en 40%, es decir, son 20 mujeres en total las que hacen parte de estos
tres programas de Sociología.
Resulta importante mencionar como hay una amplia distancia entre la USTA y las
otras dos universidades en términos de participación de las mujeres como docentes,
en tanto, esta universidad presenta paridad entre hombres y mujeres en términos de cantidad de docentes.
En contraste la UNAL y Javeriana presentan diferencias significativas entre las
mujeres y los hombres, la Universidad Javeriana cuenta solamente con tres
profesoras de planta y la UNAL con siete docentes mujeres, en este punto es
importante mencionar que del total de las siete docentes que se encuentran en la
planta docente de este programa, solamente tres se encuentran ejerciendo la docencia
en este momento, ya que las demás están desarrollando otras actividades no
relacionadas con el programa o en ―año sabático‖3
3
32 Gráfica 1
Fuente: Elaboración propia
Como se identifica en el gráfico, la presencia de las mujeres como docentes en los
programas de Sociología estudiados, es menor en relación a la población masculina
que hace parte de la planta de estudios.
El caso de la Universidad Santo Tomás permite ver igualdad en términos de docentes
hombres y mujeres en tanto tiene 50% de cada uno en la planta docente. Mientras
que en las otras dos universidades estudiadas las mujeres siguen siendo un porcentaje
menor y casi la mitad del total de hombres.
0 10 20 30 40 50
USTA UNAL Javeriana TOTAL
TOTAL
Mujeres
Hombres