LENGUA Y DIALECTO. ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL CASTELLANO Y DE LAS DEMÁS LENGUAS PENINSULARES. ESPAÑA, PAÍS PLURILINGÜE. SITUACIÓN LINGÜÍSTICA DE ASTURIAS. EL
ESPAÑOL EN EL MUNDO: EL ESPAÑOL DE AMÉRICA Y EL JUDEOESPAÑOL O SEFARDÍ.
La Reconquista.
Muy pronto (año 722), en la Cordillera Cantábrica, donde se crea el reino de Asturias (que se siente sucesor de la monarquía visigoda) se inició la Reconquista, movimiento que se prolongó durante siete siglos1. Los reinos cristianos ocuparon paulatinamente ciudades y territorios musulmanes e impusieron sus lenguas en las zonas recobradas. El gallego-portugués avanzó por la franja oeste peninsular; el catalán, se expandió por el este, por las Baleares y por otras islas del Mediterráneo; el castellano – nacido en las montañas de Cantabria- se extendió en forma de cuña invertida hacia el sur y hacia las áreas limítrofes, donde se asentaban el astur-leonés y el navarro-aragonés.
Estas dos modalidades romances fueron absorbidas por el castellano y su uso quedó reducido a la conversación familiar. Por eso no llegaron a desarrollarse plenamente como lenguas. El vasco no amplió sus fronteras iniciales.
Los otros dialectos romances de la Península (catalán, gallego y castellano) se constituyeron en
lenguas, pues se convirtieron en códigos lingüísticos plenamente diferenciados del latín y en medios de expresión culta y literaria. El euskera ha coexistido con estas lenguas y dialectos hasta nuestros días.
HISTORIA Y EVOLUCIÓN DEL CASTELLANO 1. El castellano o español.
El castellano nació en las montañas de Cantabria. Desde sus inicios se caracterizó por ser un
dialecto original e independiente, más innovador2 que los demás dialectos latinos, es decir, evolucionó más deprisa y de forma peculiar, distanciándose notablemente del latín. De todas sus peculiaridades
destaca la aspiración (y posterior pérdida) de la f-inicial latina, rasgo que lo diferencia de las otras lenguas románicas (no solo de las peninsulares) y que probablemente se deba a la influencia del euskera.
Esta naturaleza innovadora, unida a la pujanza política del reino de Castilla, permitió que el
castellano adquiriera ya en la época medieval un puesto hegemónico en la Península: se convirtió en la lengua más fuerte.
1 Durante los siglos XI, XII, y XIII, coincidiendo con el declive político de Al-Ándalus, los reinos cristianos del norte
reconquistan los terrenos en poder de los musulmanes, quedando reducidos éstos al reino de Granada.
2 Los castellanos, tan innovadores en lo político y en lo jurídico frente a los otros reinos peninsulares, manifestaron esa
Los primeros textos escritos en castellano son las Glosas silenses y las
Glosas emilianenses. Se trata de anotaciones realizadas sobre palabras latinas para aclarar su significado y facilitar la lectura a quienes ya no entendían bien el latín. Datan del S. Xy muestran todas las vacilaciones de una lengua en formación.
S. XII. .- Paulatinamente, el castellano se va afianzando como lengua de uso
común y literario La primera obra literaria que conservamos es un cantar de gesta titulado Poema de mío Cid.
S. XIII.- el castellano experimentó un notable empuje.
Desarrolló sus posibilidades de lengua escrita, tanto en verso (poetas del
Mester de Clerecía, como Berceo, cantor de la Virgen y de algunos santos) como en prosa.
Alfonso X.- Reinó en Castilla entre 1252 y 1284. Este monarca, muy interesado por la cultura y promotor de las letras, convirtió el castellano en lengua oficial de Castilla (sustituyendo al latín) y fomentó la labor de la Escuela de Traductores de Toledo. Se trataba de un grupo de sabios musulmanes, cristianos y hebreos que, bajo la supervisión del Rey Sabio, escribían obras directamente en castellano o traducían a nuestro idioma textos orientales y grecolatinos.
Alfonso X es una pieza decisiva en la historia del castellano. Le corresponde el mérito de haber sido el primero en intentar la unificación y fijación del idioma para poner freno a la anarquía anterior.
Con ello, el castellano para exponer en prosa lo que se quisiera, como lo demostró el propio rey con la variedad de temas abordados en sus obras: leyes, historia, astronomía, mineralogía, astrología, ajedrez…
Siglos XIV y XV.- El castellano continúa su consolidación como lengua literaria y de cultura.
Presenta vacilaciones en su escritura y se va enriqueciendo con préstamos de otras lenguas, sobre todo, galicismos.
En el s. XIV, se inicia la prosa literaria con don Juan Manuel (sobrino de Alfonso X). En su gran conjunto de relatos “El conde Lucanor”, manifiesta un acusado interés por proporcionar al castellano una total independencia respecto del latín.
S. XV3.- Con los Reyes Católicos, el castellano se impuso como lengua del nuevo Estado.
En 1492, el gran humanista Antonio de Nebrija publicó su “Gramática Castellana” (que es la primera gramática de una lengua romance).
Ese mismo año sucedieron ciertos acontecimientos históricos que favorecieron la expansión de nuestro idioma fuera de las fronteras peninsulares:
Por una parte, los conquistadores y colonizadores lo llevaron a América. Por otra, los judíos fueron expulsados de España y en los países de acogida conservaron su lengua, el castellano, que pasó a denominarse
judeo-español o sefardí.
Años antes, el castellano había llegado a Canarias.
Todo esto permitió que el castellano se convirtiera en el s. XV en una de las lenguas más habladasdel mundo.
SS. XVI y XVII (siglos de Oro).- El castellano, denominado desde ese momento también
español4, alcanzó un predominio absoluto en la Península y, además, adquirió prestigio universal: se conocía y hablaba en las principales cortes europeas. El mismo emperador Carlos I, ante el Papa, se negó a expresarse en latín; lo hizo en “mi lengua española, la cual es tan noble que merece ser sabida y entendida de toda la gente cristiana”.
Muchas voces españolas penetraron en otras lenguas extranjeras. Inversamente, como resultado de nuestras activas relaciones internacionales, el castellano se enriqueció con abundantes extranjerismos, fundamentalmente italianismos y americanismos (voces como “patata”, “chocolate”, “tomate”, “huracán”, “tiburón”…)
Grandes autores, como Cervantes, Lope de Vega, Góngora, Quevedo o Calderón de la Barca, entre otros, consolidan la importancia literaria de nuestra lengua.
Siglo XVIII. La Real Academia Española. - En este siglo, poco brillante desde el punto de vista literario, el español presenta ya una configuración absolutamente moderna. Felipe V, el primer rey de la dinastía borbónica,
lo impone comolengua única para todo el Estado. Gracias a las ideas ilustradas, se produjeron fenómenos contrarios por lo que se refiere a la lengua. Por un lado, el español incorporó muchos galicismos
(necesarios algunos, otros por puro capricho de la moda);
por otro, y en buena parte como respuesta a la circunstancia anterior, surgió una gran preocupación por la corrección lingüística y por la pureza de la lengua.
Consecuencia de este interés fue la creación de la Real Academia Española (1713) cuyo objetivo era velar por la pureza del idioma. A tal fin desarrolló una labor ingente: publicó los seis volúmenes del Diccionario de Autoridades (cada vocablo va autorizado con breves textos de autores que lo han empleado); y más tarde la Ortografía y la Gramática.
S. XIX.- El castellano entró definitivamente en la Universidad: se impuso por ley la obligación de
impartir las enseñanzas universitarias exclusivamente en castellano, y ya no en latín.
El español actual.
España es un país plurilingüe. El castellano es la lengua oficial de todo el Estado, pero desde la
Constitución de 1978 en ciertas comunidades comparte oficialidad con otros idiomas:
*Con el gallego, en Galicia.
*Con el catalán en Cataluña y en las Islas Baleares.
4 A partir del s. XVI, debido a la expansión del Imperio español, se prefirió el nombre de “lengua española” al de
*El Estatuto catalán reconoce la cooficialidad del aranés desde 2006.
* Con el valenciano en Valencia.
* Con el euskera en el País Vasco y en algunas zonas de Navarra.
Además, en España se hablan otras dos lenguas, aunque no tienen
carácter oficial: el astur-leonés
(que se habla fundamentalmente en Asturias) y el navarro-aragonés
(localizado en áreas rurales del
norte de Aragón). Los denominamos dialectos históricos, pues derivan directamente del latín, al igual que el castellano, el gallego o el catalán.
En efecto, todas las lenguas peninsulares son románicas o romances (es decir, derivadas del latín),
excepto elvasco, que es una lengua prerrománica, pues ya se hablaba en la Península antes de la llegada de los romanos.
* SITUACIÓN LINGÜÍSTICA DE ASTURIAS
CONCEPTOS. BILINGÜISMO Y DIGLOSIA BILINGÜISMO
Puede ser considerado desde dos perspectivas:
a) Desde una perspectiva individual, el bilingüismo es la competencia lingüística desarrollada por un hablante para comunicarse con eficacia similar en dos lenguas distintas.
b) Desde una perspectiva social, el bilingüismo es el uso de dos lenguas en igualdad de condiciones en una misma comunidad, región o país.
DIGLOSIA(del griego di-, “dos” y glosa, “lengua”)
*Un bilingüismo equilibrado sería lo ideal: uso indistinto de ambos códigos lingüísticos en cualquier ámbito social (administración, enseñanza, trabajo…) e igual consideración de ambos por parte de los hablantes.
*Sin embargo, cuando coexisten dos lenguas en un mismo territorio, suele darse con mayor frecuencia otra situación lingüística: la diglosia
El concepto de diglosia alude a una desigualdad, a un desequilibrio entre las dos lenguas
que coexisten en un mismo territorio.
Una de ellas, llamada lengua A, alta o fuerte, está mejor considerada socialmente por muchos de los hablantes. Funciona como lengua de prestigio: es la que se emplea en las situaciones cultas, trascendentes y formales (en la administración, en la enseñanza, en la cultura y en los medios de comunicación).
La otra, llamada lengua B, baja o débil, se siente como “inferior” y queda relegada al uso familiar y cotidiano.
En Asturias la situación no es de bilingüismo, sino de diglosia. Las dos lenguas tienen un uso social claramente desigual. El castellano ejerce la función de lengua A o alta o dominante, lo que quiere decir que en nuestra comunidad autónoma funciona como lengua de prestigio. Se usa, en efecto, en todas las situaciones (coloquiales o formales) y para hablar de cualquier tema (intrascendente o serio), independientemente del canal (oral o escrito). Es, además, la única lengua oficial en Asturias y, como tal, es la que se usa en las administraciones públicas y, salvo excepciones, en la enseñanza y en los medios de comunicación social.
El asturiano ejerce la función de lengua B (baja o débil). Hoy está relegado al uso familiar y cotidiano, sobre todo oral, y se emplea para tratar temas de escasa importancia. Puede decirse que en la actualidad es una lengua popular, propia de las clases bajas y trabajadoras. Su uso es escaso en las clases medias y casi inexistente en las altas. Esto tiene que ver con el proceso de castellanización en Asturias, donde las primeras en adoptar el español fueron las clases privilegiadas y cultas, que lo asumieron como seña de identidad de clase frente al resto de la sociedad. A lo largo del s. XX, el castellano empezó a extenderse en sectores de la población que hasta entonces habían sido monolingües asturianos.
Hoy el asturiano, que no tiene carácter oficial, no se emplea en el ámbito jurídico-administrativo y apenas tiene presencia ni en la enseñanza ni en los medios de comunicación social.
La situación de diglosia lleva a que muchos asturianos se inhiban de hablar su lengua autóctona y que no la transmitan a las siguientes generaciones. Creen que sólo el castellano es adecuado para ser empleado en público o como lengua de cultura y relegan el asturiano a usos privados, domésticos y afectivos.
El asturiano es uno de los resultados a los que dio lugar la evolución del latín vulgar en las diferentes zonas del occidente europeo. Está, por tanto, emparentado con el latín de la misma manera que el gallego, el portugués, el castellano, el catalán, el francés, el italiano, el occitano, etc., variedades lingüísticas que reciben el nombre de lenguas o idiomas. Además, el asturiano presenta numerosas
peculiaridades que lo diferencian de las lenguas limítrofes, el gallego y el castellano.
Sin embargo, durante mucho tiempo en los colegios, en los institutos e incluso en la universidad, se repitió que el asturiano era un dialecto del castellano, como lo son el andaluz, el canario o el español de América. Los propios hablantes del asturiano, confundidos por esta enseñanza y por la escasa consideración social que tenía (y, en cierta medida, tiene) su lengua, tendieron a considerarla como una manera desviada e incorrecta de hablar el castellano.
En la actualidad este error va siendo subsanado. Hoy lo habitual es que el asturiano sea reconocido como lengua sin carácter oficial o, en otros ámbitos académicos, como dialecto histórico, es decir, un dialecto del latín. Por otra parte, las últimas encuestas indican que la conciencia de diferenciación lingüística aumenta entre muchos asturianos: la mayoría de la población reconoce que el asturiano es una lengua independiente del castellano y del gallego. Sin embargo, muchos hablantes usan el asturiano con tantas interferencias con el español que les resulta difícil determinar cuál es la lengua que hablan.
* EL ESPAÑOL EN EL MUNDO: EL ESPAÑOL DE AMÉRICA Y EL JUDEOESPAÑOL O SEFARDÍ. El español es una lengua en expansión; se calcula que, en la actualidad, la hablan unos 400 millones de personas5.
El español es la cuarta lengua más hablada en el mundo6; es oficial en veintiún países y cooficial en numerosos organismos internacionales (UE, ONU, Unesco, OEA, etcétera).
Es la tercera lengua del mundo7 por el número de países (21) que la tienen como lengua oficial o
cooficial.
El español es oficial en España, en 19 países de América, y en Guinea Ecuatorial (África).
5 Unos 40 millones en España. El mayor número de hispanohablantes se encuentra en Hispanoamérica.
6 Por detrás del chino, el inglés y, tal vez, el hindi. De estas lenguas, el inglés y el español son las que tienen mayor
difusión internacional.
Se conserva también su uso algunos grupos sociales de Filipinas 8 (Asia), y en campos de refugiados de diversas partes del mundo. Cada vez tiene más presencia en EEUU (ciudades como Florida, Nueva York o Los Ángeles) y hay focos de hablantes en los Balcanes y en el Sahara, así como en las ciudades marroquíes de Tánger y Tetuán (antiguo protectorado español).
A estos lugares hay que añadir zonas de Israel, del Mediterráneo oriental (Turquía) y varias ciudades de Estados Unidos (particularmente Nueva York), donde los SEFARDÍES, descendientes de los judíos expulsados por los Reyes Católicos de Sefarad (España) en 1492, hablan una variedad dialectal del castellano: el judeoespañol o sefardí.
EL ESPAÑOL DE AMÉRICA.
Lo que genéricamente denominamos español de América, constituye la variedad geográfica más rica y viva de nuestro idioma. En América encontramos el mayor porcentaje de hablantes: 90%, frente a un 10% europeo.
El descubrimiento del Nuevo Continente en 1492 y su posterior conquista y colonización por los españoles durante los siglos XVI y XVII fue la causa de la introducción del español en estas tierras.
El proceso de hispanización fue lento y complejo. En la tarea de enseñar español a los indios contribuyeron los misioneros, quienes, preocupados por su evangelización, procuraron enseñarles el idioma a la vez que ellos aprendían las lenguas autóctonas. Pero el proceso de hispanización no fue sencillo: había infinidad de lenguas indígenas y apenas existía disposición en los aborígenes a aprender la nueva lengua.
Gracias al mestizaje de siglos, hoy se habla español en América. El cruce de sangres y razas impulsó la expansión del idioma. Además, la emancipación de los países de América en el siglo XIX favoreció aún más la consolidación del español, puesto que los indios se vieron obligados a aprender la lengua para ser considerados ciudadanos de pleno derecho en las nuevas repúblicas.
Así pues, como consecuencia del descubrimiento y colonización de América, nuestra lengua se extendió por casi todo el continente. El castellano que se difundió y que se superpuso a las lenguas indígenas era un idioma casi consolidado en sus características esenciales, aunque presentaba todavía
algunas vacilaciones que explicarían ciertos fenómenos del español de América, como el uso de arcaísmos y el voseo.
En la lengua culta existen pocas diferencias entre el español de España y el de América. Pero en la lengua coloquial y en las jergas se aprecian grandes diferencias. Las Academias de la Lengua de diferentes países americanos junto con la RAE realizan una actividad conjunta a través de la Asociación de Academias para establecer unos criterios normativos comunes y así evitar la fragmentación del idioma.
Las variaciones lingüísticas más importantes se producen en los niveles fonológico y léxico, y son menores en el morfológico y sintáctico.
Al igual que en España la Real Academia Española difunde la norma culta del español, en Hispanoamérica existen academias asociadas a la RAE que realizan esta labor.
8 No oficial. Es lengua de prestigio de las minorías cultas. El español (castellano en Filipinas) fue el primer idioma oficial
EL JUDEOESPAÑOL O SEFARDÍ9.
Los judíos fueron expulsados de España el 31 de julio de 1492, en virtud del Edicto de Granada
que establecía la obligación de abandonar el territorio español para todos los judíos, salvo aquellos que se convirtiesen al cristianismo. La mayoría de los sefardíes optaron por el exilio, y casi todos ellos fueron recibidos en el Imperio otomano. Los sefardíes establecidos en el Imperio otomano pertenecían a un nivel social y económico en cierta medida superior al de las poblaciones autóctonas, lo cual permitió que éstos conservaran la lengua y la mayoría de sus tradiciones hispánicas durante casi 400 años.
En sus lugares de exilio, los judíos mantuvieron la lengua española porque ésta era un signo de pertenencia a la comunidad judía y una manera de diferenciarse.
A finales del siglo XIX, se producen los primeros reencuentros con el castellano peninsular, sobre todo en Marruecos, donde la lengua de los sefardíes adquiere muchos rasgos del castellano moderno.
También se intentó que los sefardíes pudieran recuperar la ciudadanía española. Como resultado, el 20 de noviembre de 1924 se aprobó un Decreto de Ley elaborado por Miguel Primo de Rivera según el cual los sefardíes tenían derecho a obtener la nacionalidad española. Gracias a esta ley cerca de 40.000 judíos salvaron la vida durante la persecución sufrida en la Segunda Guerra Mundial.
En el siglo XX el judeoespañol experimenta un rápido declive. Por un lado, está el Holocausto nazi que aniquiló comunidades enteras, como la numerosa comunidad de Salónica. Por otro lado, las migraciones causadas por la propia guerra y posteriormente por la creación del Estado de Israel propiciaron el desmembramiento y aculturación de las comunidades. En apenas cinco años la lengua sefardí perdió al 90% de sus hablantes. Según los últimos estudios si no se invierte el proceso, en dos o tres generaciones el judeoespañol se perdería definitivamente.
El número de hablantes de judeoespañol ronda hoy los 150.000. Existen hablantes de judeoespañol en Grecia, Turquía, América o Israel; incluso en Israel y en algunos países europeos se imparten clases de judeoespañol, a las que asisten —aparte de hispanistas y lingüistas— sefardíes deseosos de recuperar una lengua que fue la de sus padres y que ellos ya desconocen.
En Israel se mantiene una revista en judeoespañol, Aki Yerushalayim ("Aquí Jerusalén"), y una emisión semanal de radio. Igualmente Radio Exterior de España emite el programa Bozes de Sefarad
Las comunidades sefardíes más numerosas fuera de Israel están en Turquía, donde hay unos 15.000 hablantes. Ahí mismo, el número de periódicos y boletines emitidos en judeoespañol sigue siendo significativo.
Actualmente varias casas editoriales, sobre todo españolas, editan libros escritos en lengua judeoespañola.
En la actualidad, el judeoespañol se escribe comúnmente con el alfabeto latino.
En España, las Universidades de Granada, Vitoria y la Complutense de Madrid tienen en sus planes de estudios materias de lengua y literatura sefardíes.
En Israel, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la de Bar-Ilán tienen programas de lengua y literatura sefardíes.
http://www.sefarad.org/, Instituto Sefardí Europeo; página viva del judeoespañol donde puedes encontrar hasta recetas de cocina en esta lengua.