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'¡ÉP^
1
1
!íU1
La
duración
de
su
peinado
depende...
,
. .
.del
arte de suPeinador
y másaún delFijador.
Por eso,
asegúrese
de que elFijador
sea FORM TEX de
WELtA,
apto
para todotipo
de
cabello.
form-tex
ftaamm*%
fijador
paramarcar elcabelloWELLA,
cosmética
capilar
de fama mundial
FIJADOR
y
si,
al mismotiempo, quiere
avivar,
matizar,
aclarar ymarcar el
peinado,
la solu ción es ACCORD FORTE deWELLA,
ya que combinacualidades de
fijador
y matizador.
accord
forte I0NO NATURAl
37 !„b!o medid
accord forte
flütfi
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accord forte
B Vi
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FIJADOR
CON
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Ver
sumario
en
pags.
6-7
EL
MATRIM
oo
Un
esfuerzo hace la
unión
Por Adriana Santa
Cruz de Somavíaí
Esto
serie
de artículos
sobre
matrimonios
encrisis
están
basados
enlos archivos de
psiquiatras
einstituciones
especializadas
enorientación
familiar.
Los
casos sonverídicos, pero por
razonesobvias
secambian los nombres y
cualquier
otrodato circunstancial
quepudiera
llevar
ala
identificación
de la
pareja.
Los
inconvenientes
de
un
segundo
matrimonio
cuando
hay
hijos
de
por
j
medio.
¿Qué
pasa
cuando
una
adolescente
se
enamora
de
su
padrastro?
Mucho se haescrito sobre los inconve nientes de un
segundo
matrimonio cuando
hay hijos
de por medio. Pero,según
sean los casos,, las
ventajas
suelen sertambién
múltiples
. .. Por lo
desequili
brante de lasoledad, por la necesidad de
una autoridad materna y paterna en el
hogar,
enfin. . .El caso verídico que hoy presentamos,
nos muestra una situación extrema, po
co corriente, pero de una tendencia bas
tante usual: Una
exagerada
atracción de una muchachita por supadrastro.
Eneste caso es la atracción, en otro
podría
ser el odio. Ambas reacciones son fre
cuentes y, aunque parezca extraño, de motivaciones demasiado
semejantes.
Elena tenía treinta y siete años cuan
do ílecidió volverse a casar. Su
primer
marido había muerto hacía ocho años,
dejándola
con unahija
única de nueve.que se había convertido en una atracti
vamuchachita dediecisieteaños. María
Eugenia
nopuso inconvenientespara este matrimonio, admitiendo con
desenvoltura, aparentemente
espontá
nea,quesu madre tenía derechoa serfe
liz,avivir
acompañada
yprotegida,
y que Sebastián era no sólo un hombre apues to, sino además encantador y bondadoso.El tenía 42 años y conocía hacía mu
cho
tiempo
a Elena que era su compañera de oficina. Tenían intereses, ami gos y metas en común, y todo se daba para que este matrimonio de amor sa
liera adelante sin
tropiezos:
De hecho, el-
primer
año transcurriósin
problemas
y en laperfecta
armonía. Sebastián
trajo
al hogar de Elena y MafiaEugenia
el calor, el humor y la solidez que ambasmujeres
necesitaban. Lassacaba apasear, lashalagaba,
lascol maba de atenciones y todo culminabacon la maravillade un embarazo de Ele na.. . Habría pues un niño en la
casa.
un
hijo
de ambos. Elperfecto
lazo para terminar de unir a lapareja
yrejuvene
cer a Elena cuando María Eugenia ya
estaba casi en edad de
independizarse,
j
Sin embargo, al sexto mesde embara- ;
zo, Elenahace un intento, que afortuna- ; damente se frustra, de
quitarse
la vida, iEstrasladada de
urgencia
a laAsistenciaPública, donde, al ser dada de alta, se le recomienda acudir donde un médico
siquíatra.
¿Qué
crisis se habría desencadenadoenel
espacio
de algunashoras para hacerpeligrar
la vida y lafelicidad de nuestrosprotagonistas?
ENTREVISTA DEL MEDICO CONELENA
El
diálogo
se entabla con dificultaddebido al estado emocional de la mu
jer.
Insiste, deprimera,
en que no de bían haberle salvado la vida, que más le hubiera valido morirqueenfrentar lasordidezdesus
problemas
. . ."Siempre quise
mucho a mihija.
Miprimer
esposo, que en paz descanse, fue sigueenpúg.9593
EL
MATRLMllNi^
vienedepág.93
un hombre
débil, irresponsable
ymuje
riego,
que no me hizo nunca feliz yjun
to a
quien
permanecí
más pornuestrahija
que por otra cosa. De nada sirve queentre en detalles de lo que fueron para mí esos años ni los que
siguieron
alamuerte de mi esposo. Tuve que traba
jar
para educar a MaríaEugenia
y llevévida de convento entre la oficina y el
departamento,
sin divertirmejamás
ycentrando mis intereses en mi
hija".
"Cuando meenamoré deSebastiánto
do cambió para mí. Ya había
perdido
las esperanzas de volver a vivir y este
hombre me hizo
rejuvenecer
20 años. Era soltero, serio yparecía
quererme. No había realmente nada queimpidiera
nuestra unión si María
Eugenia
estaba de acuerdo, y lo estuvo"."Siempre
fue un poco taimada e in solenteconmigo,
pero, vamos, todas lashijas
soniguales.
Fue sólo cuando empe zóconfrecuentes salidas yllegadas
tardí simas quecomenzaron,hacealgunos
meses, nuestros roces más fuertes". "Hace
algunas
semanas, le hice unaparada
ymeagredió
con unaviolencia increíble,
diciéndome con descaro desafiante:
—Y
además, ya no estoy en edad de
recibir órdenes suyas. Dentro de siete
meses, seré tan madre como usted". "Creí
desmayarme
con la noticiay en vano traté de sacarlequién
era elpadre.
Algo dijo
de unamigo
universitario, pero nada de nombres. "Y lo adoro, agre
gó,
y¡tendré
amihijo!"
"Naturalmente le conté a mi marido
y le
pedí
que meayudara
a buscar al muchacho para casarlos, puesto que ella estaba enamorada. Fue una escena penosaySebastiánmeconfesóque él erala
personaa
quien
yoquería
identificar. Nole
pude
creer, y no fue hasta que meha bló de que encontrabalógico,
por mí, que nosseparáramos,
aun cuando él mequería
mucho.Que
velaría por amboshijos
y que se haríaresponsable
de subarbaridad y que haría lo que yo le
pi
diera.—No
pretendo disculparme,
medijo,
pero
perdí
la cabeza. MaríaEugenia
fuesiempre
encantadoraconmigo
y nos llevamosmuy bien... Yteprometoqueno
leveíacomo una
mujer,
sinocomo a unahija.
Tú sabes que porprescripción
de tumédico llevábamos tres meses de abs
tinencia, durante los cuales tefui fiel. ..
Y te
repito,
no buscojustificarme
. . .Una tarde, estando tú fuera, María Eu
genia
se me lanzó alos brazos diciéndome que me
quería,
que me adoraba des de elprimer
día.. . con unapasión
yunadesenvoltura'tales que
perdí
la cabeza.¿Por halago?,
¿por animal? No sé. In mediatamentedespués,
creí volverme loco de
arrepentimiento
y vivo un calva rio desde entonces. Jamás volvió a repe tirse laescena.Pregúntaselo
tú"."Seme revolvió el
estómago
alimagi
nar a mi niñita, "mi
hija" entregándose
así. No supe a
quién
culpar.
Aél,
casi lo vomité y a ella hubieraquerido
estrangularla.
Pero luego la volví a mirary era mi niñita, mi
Quenita,
y no supe haciaquién
volverme yquise dejar
desentir, de ser. ..".
ENTREVISTADEL MEDICO CONMARÍAEUGENIA
"Cierto fue que me
entregué
a Sebastián, porquesiempre lo
quise.
Todos los demás hombres conquienes
he salido,eran torpes,
insignificantes
y débiles quese
pasaban
rogándome.
Además, *nocreoque
quiera
a mi madre.¿Por
qué?,
no sé. El me dice que la
quiere
aella,
peronolecreo".
"No, no fue mi
primera
experiencia
sexual, pero fue la única que me ha im
portado.
Creo que deberían separarse.Yo, feliz, ocupo el
lugar
de mi mamá"."Sí, me siento
culpable,
pero no séqué
actitud tomar. Sebastián mequiso
llevara unmédico para noteneral niño,
pero yo no
quise,
y por últimome comprendió.
Esunhombre bueno"."¿Mi
padre?,
eramuy buenoconmigo,
y me dio mucha pena cuando se murió. Era más bueno
conmigo
quecon mi mamá,
porque ella lo retabasiempre
. . .",ENTREVISTA DEL MEDICO CON SEBASTIAN
Llegó
desolado admitiendo su responsabilidad,
"aunque
me parece unespejis
mo",
repitió
varias veces. Su versión de los hechos es tal como loexplicó
Elena. "No sé cómopasó,
yoquiero
muchoaElenaynosé
qué
solución proponer. Mesientoun
pobre
infeliz"."No sé cómo, ni por
qué
María Eugenia
se enamoró de mí. Nuncapasé
de ser unbuen
padre
para ella. Me preocupaba
desusproblemas,
trataba decomplacerla,
pero más por Elena, que por lachiquilla. Quería
que fuéramos unafamilia unida... sin resentimientos ni
amarguras".
CRITERIO MEDICO Y EVOLUCIÓN DELCASO
Se veía claramente que el divorcio o
nulidad del matrimonio era un.absurdo sigueeñpág.97
iVni
Seo
too
-manioca
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Balut
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¥Jl
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¿^
1
EL
MATRlMflNí^j
vienedepág.95
puestoque Elena y Sebastián se
querían
verdaderamente. Elena tendría que ha
cer un
gigantesco
esfuerzo paraperdonar
latorpezadesumarido ytomarconcien cia de los elementos que
impulsaron
a suhija
a tan horrible actitud. Erapreciso
que MaríaEugenia
sealejara
delhogar,
siestepretendía
permanecer unido. Elena cuidaría de ambos niños hasta que
María
Eugenia
terminara sus estudios universitarios y fuera más madura. Estaúltimaseiríaa un
pensionado
universita rio ypodría
venir los fines desemana a ver a suhijo.
MaríaEugenia
^e rebelócontra estasolución y amenazócon ma
tarse, pero
luego
recapacitó
y compren dió que era la solución más razonable yterminóporacatarla.
En el fondo, el
problema sicológico
más
complejo
estaba en MaríaEugenia.
Carecía de una
imagen
paterna que leera necesaria y la buscó en Sebastián. Por otra parte,
siempre
fuecortejada
por muchachos sinpesointelectualy, por
primera
vez en su vida, tuvo a su ladoa un hombreapuesto, maduro,
inteligen
tey
reposado
que la miró y tratócon cariñosa severidad.
Si
aceptó
sin reparos aSebastián, fue porque leatrajo personalmente,
aunqueno en forma
consciente,
ygozó
con la unión de su madre conél,
como si hu biera estadoplaneando
la suyapropia.
Pero,
¿porqué
la reacción hostil frenteala madre? En el fondo
siempre
leguar dó un inconsciente resentimiento por ha ber humillado ydespreciado
alpadre,
cuando ella erapequeñita.
El embarazo de Elena hizo que sesintieradesplazada
en su rol de
hija
yprecipitó
el estallido de laangustia
latente que sentía.Y de hecho buscó inconscientemente vengarse de su madre con
aquellas
ar mas mássagradas
y misteriosas para sumundo de adolescente: las del amor y el
sexo.
¿Y
dequé
pecaron Elena y Sebastián?¿De
inocentes?¿De
inconsciencia? Lagente engeneraly los adolescentesen es
pecial,
tienen mundos y motivacionesque nos escapan, auncuando se trate de
nuestroshn'os. Y
hay
una soberbiaen noquerer mirar a los
hijos
conobjetividad,
sus aspectosnegativos
y reconocer enellosalgode la maldad deestemundo. El
problema
de la genteque se vuelvea casar, cuando
hay
hijos,
esgrande.
Y cuando estoshijos
están en edad de pensar, los
problemas pueden
tener maticesinsospechados.
Y cuando ya son adolescentes,la
hipersensibilidad,
lainseguri
dad, la obcecante trascendencia con que se sienten afectados, los hace pasar, a
unos, al extremo de la frialdad
impene
trable frente al
padrastro
o madrastra, ya otros, a la admiración o atracción ex
cesivas.
Porque
son vulnerables,insegu
rosyporque necesitan sentirse
importan
tes.
Y
agregúese
a todo esto, el honestoesfuerzo que hace el
"allegado"
por conquistarse
el afecto de los niños de la ca sa. En la infanciason losjuguetes
... Enla adolescencia,
"¿cómo
están mismu-jercitas?"
"¿Adonde
me llevan mis hombres?" Y elhalago
que provoca enellos unareacción
positiva
deadmiraciónes
lógico
einminente.Pero,¡cuidado!
Losadolescentes son románticos, ávidos de
afecto, curiosos de sí mismos y de sus
propias
reacciones... Ypueden
sufrirmucho en silencio si se sienten enamo
rados... o crear enormescrisis en la ar
monía del
hogar.
Siendo, sin duda, un caso como el de
hoy
sumamente extremo,No creoque sea
posible prevenir
ciento por ciento los
peligros
de estas convivencias, pero creo que la naturalidad y
un poco menos de
pudor
en las manifestaciones de afecto de la
pareja
delante de los niños, losintegra
a la realidad delamor entre sus
padres
y pone barreras atodassus
imaginativas especulaciones.
Y es necesaria mucha
comprensión
ypaciencia
para atraer su cariño y defraudarsussueños.
No se trata de andar viendo lo negro
donde no lo
hay,
pero sí de enfrentar el hecho de que losproblemas
de volversea casar son
grandes,
y que niempiezan
ni terminan con este
tipo
de reaccionesenlos niños. Problemas que no son insu
perables,
por cierto, ya que en muchoscasos selograunaadmirable armonía en
tre todos los miembros de la familia.
Porque
sípuede llegar
a constituirse en eso:Una verdadera familia.EPILOGO
De esto hace dos años. Ambos niños resultaron
mujercitas
y están a cargo de Elena. MaríaEugenia
estudia en la Uni versidad deValparaíso,
desde donde viaja
los fines desemana a ver a suhija.
Esta enamorada de un muchacho escritor de la vecina
provincia
ypiensan
casar sedentro dealgunos
meses. El conoce laexistencia de este
hijo
en la vida de Ma ríaEugenia
y estádispuesto
aaceptarlo.
Ignora
lapaternidad
de la niñita, la queposiblemente
no le sea nunca revelada,parabien de todos.