6 “Caricatura, retórica y caricaturistas en los tiempos de la Seguridad Democrática”
Laura Mejía
Trabajo de grado para optar por el título de Comunicadora social Periodismo
Director: Nelson Castellanos Pontificia Universidad Javeriana Facultad de Comunicación y Lenguaje
Comunicación Social Bogotá
7 Reglamento de la Pontificia Universidad Javeriana
Artículo 23
“La Universidad no se hace responsable por los conceptos emitidos por los alumnos en
sus trabajos de grado, solo velará porque no se publique nada contrario al dogma y la moral católicos y porque el trabajo no contenga ataques y polémicas puramente
8
27 de Mayo de 2011
Doctor
JOSÉ VICENTE ARIZMENDI
Decano
Facultad de Comunicación
Pontificia Universidad Javeriana
REF: Entrega trabajo de grado Estimado Doctor:
Por medio de la presente hago entrega del trabajo de grado titulado: CARICATURA, RETÓRICA Y CARICATURISTAS EN LOS TIEMPOS DE LA SEGURIDAD DEMOCRÁTICA presentado por Laura Viviana Mejía Osorio y asesorado por Nelson Catellanos, con el fin de recibir el título de Comunicadora Social con énfasis en el campo de Periodismo.
Atentamente
Laura Viviana Mejia Osorio
C.C 1018427264 de Bogotá
9
Agradecimientos
10 CONTENIDO
INTRODUCCIÓN ………. 11
LA CARICATURA: UNA FUENTE DE OPINIÓN Y TRANSFORMACIÓN ……… 12
OSUNA, VLADDO Y MATADOR: TRES CARICATURISTAS, TRES MIRADAS
DEL ACONTECER Y TRES ESTILOS DE OPINIÓN GRÁFICA ……… 41
COLOMBIA: MÁS ALLÁ DE LA IMAGEN UNA VASTA CULTURA POPULAR … 132
CONCLUSIONES ……… 142
BIBLIOGRAFÍA ……… 146
11
INTRODUCCIÓN
Al principio de esta investigación la motivación fue encontrar los factores que convertían a la caricatura, en un medio eficaz para la comunicación de coyunturas políticas, pero adentrándose en el tema, ésta se fue transformando en un deseo por aterrizar la lucha política colombiana mediante la imagen. Es así como este trabajo centra la mirada en tres caricaturistas que en la actualidad de consolidan como lo más leídos y principales representantes, por hacer parte de los medios de comunicación escritos más importantes del país en temas políticos: El Tiempo, El Espectador y Semana.
La caricatura es la reunión de muchos códigos comunes que se han ido transformando con el pasar de los años y la evidente disminución del bipartidismo radical con el que se inició esta lucha icónica en el país. Un enfrentamiento que mediante la imagen lograba atacar de forma directa al contrincante, pues hacía públicas sus falencias y minimizaba el papel del otro hasta lo más bajo de la sociedad.
El análisis de Vladdo, Osuna y Matador permite evidenciar los cambios que se han generado en la forma de hacer caricatura y establecer la situación actual de este oficio junto con el papel que juegan dentro de la agenda política. La eficacia de los mensajes expresados en las caricaturas radica en la correcta utilización de símbolos populares y referencias históricas acertadas para enlazar las situaciones actuales con coyunturas del pasado político del país. Es de saberse que actualmente no están dirigidas a un público popular sino a las personas de poder, para que éstas conozcan una posición de protesta frente a su actuación, que de alguna u otra forma repercute sobre los que están gobernando.
12
CAPÍTULO 1
La caricatura:
Una fuente de opinión y transformación
El objeto de este capítulo es hacer una aproximación al estudio de la caricatura desde algunos aspectos culturales, así como resaltar su vínculo con el campo político y periodístico. En este acercamiento conviene hacer un breve recorrido por los antecedentes históricos que marcan su aparición, así como el proceso de creación dentro de la cultura occidental. Un tema en el que se quiere llamar la atención es la relación entre la caricatura y el inconsciente, destacando el papel de la risa como elemento que cumple una función simbólica importante junto con algunos aspectos que se involucran en el proceso de comprensión y re significación de la realidad a través del arte gráfico. Se propone además un corto balance histórico sobre la forma como se ha estudiado la caricatura en Colombia y un marco conceptual que permita, a continuación, realizar un análisis sobre la caricatura en la muestra de dos años del periodo presidencial de Álvaro Uribe, tema que se abordará en el segundo capítulo.
1.1 De vuelta al origen, un recorrido entre la expresión artística y la burla social
13
El arte gráfico según varios autores se remonta al antiguo Egipto1, donde se exageraban
figuras de la naturaleza para poder comunicar poderes atribuidos a cada uno de los personajes representados o se relataban situaciones por medio de dibujos, que se salían de lo literal y expresaban sentimientos individuales en cada una de ellas. Nació como un movimiento no muy divulgado entre las personas del común.
Una de las imágenes más significativas que aparecieron en esta cultura fue un papiro que mostraba animales tocando instrumentos en un ambiente lujoso, aspecto muy diciente, por cierto, al hablar de la fuerte desigualdad de la época. Significaba entonces un desafío para los gobernantes de ese período y por ende se marginó y castigó el hecho de querer sacar provecho del arte para cuestionar la función de los mismos. Desembocaría, toda esta protesta contra la clase dirigente, en un gran grafiti en las antiguas murallas de Tebas donde se hace una fuerte crítica a la política y se desafía al poder de ese entonces, reiteradamente se utilizan los zoomorfismos (personas representadas como animales) para retratar figuras públicas y fácilmente identificables2.
La burocracia y el fuerte conservatismo, que fue creciendo con los siglos, no permitieron un desarrollo libre las críticas plasmadas en los dibujos y la producción de caricaturas no se conoció públicamente.
Con el comienzo de la Edad Media entre los siglos V y XIII las imágenes se empiezan a utilizar para atormentar a los pecadores y mostrar el mal como algo grotesco3, también
los castigos por incumplir las reglas impuestas por la religión y la desolación de las personas por no estar en el camino religioso. Como lo muestra en de la Baja Edad Media, Rafael Sancio4, un artista muy reconocido de la época, cuando representa a Jesús y su
divinidad contrastada con la mundanidad, mostrando lo oscuro y pecador de los habitantes de la tierra que no están mirando al hijo de Dios:
1
Nuño, G. "La caricatura". En: Enciclopedia Rialp, (Vol., 3. p. 560). Madrid.
2
Historia de la Caricatura. Recuperado 11 de marzo de 2011 de: http://www.caricature-portrait.com/historia_caricatura_lapiz.aspx
3 Encyclopedia Britannica Publishers, INC. 1992. En: Enciclopedia Hispánica (Vol., 5. p. 272) Barcelona,
Buenos Aires, Caracas, México, Panamá, Río de Janeiro, Sao Pablo.
4
14 Sanzio, R. (1520) La transfiguración, Roma, Pinacoteca Vaticana, Oleo sobre tabla 278 x 405
“cm”5
En medio del rechazo a la cultura medieval que duro varios siglos y la búsqueda de fuentes originales de arte y pensamiento clásico surge el Renacimiento, un movimiento cultural que quería recuperar el centro en el ser humano e ir en contra de la mentalidad teleológica6.
La posición fuertemente encontrada entre los gobernantes y gobernados, que empezó a tener eco en la sociedad, dio cabida a figuras moldeadas por la diferencia de pensamiento y con un sentido más interpretativo de las políticas públicas, o sea, sacando los aspectos más relevantes de la realidad para pintarla desde otro punto y con fuerte crítica frente a lo vivido, llegando a ser un movimiento que muchos compartían y con el
5
La transfiguración. Recuperado 23 de mayo de 2011 de: http://es.wikipedia.org/wiki/La_transfiguraci%C3%B3n_(Rafael)
6 Encyclopedia Britannica Publishers, INC. 1992. En: Enciclopedia Hispánica (Vol., 12. p. 296) Barcelona,
15
que lograban comprender los hechos desde otra mirada, enorme paso si hablamos de los inicios de la opinión pública.
Tiziano Vecellio un pintor italiano, relata la lejanía de la aristocracia y las ostentosas prendas y ambiente donde se encuentran las personas de la alta sociedad:
Tiziano. (1538) Portrat der Eleonora Gonzaga, Óleo sobre tela 102 x 114 “cm”7
Es así como se convertiría en un medio masivo para aquellos iletrados que entendían lo que vivían mediante dibujos, creando conceptos y percepciones frente a los acontecimientos de la sociedad; todo este movimiento dejaba al descubierto las injusticias de la clase dominante.
Esta expresión artística, que no era solo dibujar sino trascender a la crítica social, fue utilizada igualmente por los artistas destacados de la época como Leonardo De Vinci8 y
Miguel Ángel9 entre otros. Es Guillermo Hogarth (1697 - 1764), un comandante ilustrado y
7
Eleonora Gonzaga. Recuperado 23 mayo de 2011 de: http://www.artehistoria.jcyl.es/genios/cuadros/3548.htm
8
Leonardo Da Vinci: Fue un pintor florentino y polímata (a la vez artista, científico, ingeniero, inventor, anatomista, escultor, arquitecto, urbanista, botánico, músico, poeta, filósofo y escritor) nacido en Vinci el 15 de abril de 14522y fallecido en Amboise el 2 de mayo de 1519. Recuperado 22 de mayo de 2011 en: http://es.wikipedia.org/wiki/Leonardo_da_Vinci
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16
artista, quien tecnifica y hace evidente en los dibujos la burla a la sociedad inglesa, grabados satíricos que dieron vida a la crítica desde el arte10.
En siglo XVI también se utilizó para ridiculizar características físicas de las personas, la escuela de artes en Italia fundada por una familia de pintores (Los Carracci)11, permitió a
sus estudiantes pintar a todos los turistas que pasaban y tenían rasgos diferentes a los propios asociándolos con animales. Deformando estas partes, lograban divertir a los que encontraban un parecido fácilmente identificable y una expresión artística nunca antes reconocida para esta sociedad se hacía pública y aceptada.
Esta forma de divertir se vuelve más común y se difunde con artistas que dibujaban a las personas y cobraban por hacerlas reír12 de su aspecto en el papel. Este oficio se fue
difundiendo poco a poco, llegando a ser muy rentable para quienes lo ejercían13. Este tipo
de dibujos se denominaron pequeños relatos cargados, donde se ataca la figura humana
y apunta a divertir, como lo menciona Beatriz González en su artículo sobre la caricatura:
Visiones paródicas: Risas, demonios, jocosidades y caricaturas, “¿Qué se carga? Se carga la fealdad sobre la belleza”14.
En este punto ya se podía hablar de la caricatura como expresión y su historia se enriquece con varios exponentes que le dieron un sentido más político y controversial, pues combinando con la exageración física hacían fuertes reflexiones de la sociedad y lo que ésta vivía.
Su producción masiva se liga al desarrollo de la imprenta y de los diarios15; que apoyaban
gráficamente los contenidos que se publicaban en la parte escrita con estas imágenes cómicas. La primera aparición de la caricatura en prensa es inexacta pues los diarios la adoptaron en su forma de comunicación conjuntamente; los principales y primeros exponentes la difundieron y marcaron su éxito y aceptación dentro de la población y
10
Acevedo, D. 2009. Política y caudillos colombianos en la caricatura editorial, 1920-1950. Colombia. Ed. La carreta política.
11 González, B. 2008.
Visiones paródicas: Risas, demonios, jocosidades y caricaturas. En: Revista de Estudios sociales.
12
Caricatura. Recuperado 25 de febrero de 2011 en: http://es.wikipedia.org/wiki/Caricatura
13
González, B. 2008. Visiones paródicas: Risas, demonios, jocosidades y caricaturas En: Revista de Estudios sociales. p. 76.
14
Ibíd., 73.
15
17
fueron los que le dieron nuevos y variados sentidos a la misma. Es así como se vuelve una parte importante en la libre expresión y un lenguaje diferente dentro de una realidad crítica.
La historia de la escritura y la aparición de textos es extensa y reconocida por la mayoría, por eso saltaremos a su importancia dentro de la expresión visual para resaltar la unión de lo gráfico con la escritura, y como esto permitió precisión en los temas que se querían tratar y críticas mucho más directas sobre la sociedad; la asociación de estos dos elementos como complemento permitió la profundización de los mensajes y mayor eficacia en los espectadores que se exponían ante las caricaturas.
Lo que ahora se conoce de la caricatura es producto de un largo proceso artístico y de construcción de opinión durante la historia; es por ello que ha sido objeto de investigación por estudiosos que han tratado de definir los aspectos relevantes de su origen y las características que la convierten en un producto tan efectivo. De su definición hay varios acercamientos y discusiones.
Para empezar la discusión por definir la caricatura es pertinente empezar por un acercamiento general en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, que
señala la caricatura como: “Obra que no alcanza a ser aquello que pretende”, afirmación
muy acertada a la hora de ver obras que entre más alejadas de la realidad visual pero más cercanas a la realidad social adquirían mucho más valor artístico y monetario. Pero a su vez una definición que abre un gran campo de discusión en los que argumentan, basados en esa afirmación, que no puede ser considerada un verdadero arte por su falta de estética y formalidad y por otro lado los que por el contrario la defienden como un producto artístico de alto nivel y de mucho mayor impacto que muchas creaciones artísticas tradicionales.
18
Según Sergio Fernández16, escritor y docente mexicano, los críticos que niegan la
caricatura como arte ignoran las emociones que produce y la trascendencia de estas en el espectador.
Pero la pugna entre si es o no un verdadero arte no ha impedido su distribución masiva y aceptación dentro de la población. Lo que cautiva y hace tan relevante a la caricatura es que por medio de la distorsión da énfasis a las cualidades significativas, lo que no es importante es simplificado por el autor; dándole un poder mucho más versátil al creador y un nuevo significado al papel de éste como generador de opinión. No solamente es un ejercicio de burla y exageración, sino un elemento visual con una influencia definitiva en la manera de comprender la realidad17.
Esa forma innovadora de ver las situaciones cotidianas esclarece mensajes poco claros para el individuo que se expone a verla; según algunos autores del tema hay una conexión fuerte con la Kinésica, que estudia los aspectos visuales y corporales y su relación con los lenguajes y expresiones sociales; esto permite reforzar y crear nuevos símbolos y códigos sociales mediante lo que se muestra con repetitividad.
Una alternativa transformadora en la comunicación entre el autor y el espectador, pues se posibilita plasmar la ideología del creador, elevando la imaginación y abriendo la mente del receptor a una realidad paralela; hay una libertad mucho más clara y el autor tiene dos habilidades que se ven reflejadas, dice el escritor e historiador de medios de comunicación, Roman Gubern: “La de dibujante y la de humorista”.
En la presente indagación se considera la caricatura como un arte en toda su expresión, que mediante los dibujos evidencia las paradojas de lo que se vive; paradoja18 entendida
como una expresión aparentemente contradictoria que invita a la reflexión, plasmando una realidad con sucesos que se yuxtaponen19 para crear nuevos significados. Los
elementos que se utilizan para crear nuevos sentidos nacen de la cultura en que se produce y del contexto que atraviesa cuando es creada la caricatura.
16
Investigador de la Universidad Autónoma de México en la Facultad de Filosofía y Letras y autor de varias novelas mexicanas. Actualmente se especializa en recopilar la historia entera de Cervantes.
17
Medina, L. 1992. Comunicación, humor e imagen, México. Ed. Trillas editorial.
18 E.g. El ojo que ves no es ojo por que tú lo veas; es ojo por que te ve. Antonio Machado, poeta español. 19
19
Las caricaturas, al estar inmersas en una situación, periodo, lugar, país, etc.… específico,
se ven determinadas por un rumbo y una profundidad característica y diferente cada vez, esto gracias a que el caricaturista nace en medio de costumbres específicas y bajo imaginarios conjuntos que van guiando su perspectiva sobre las situaciones. Esto va a trazar una línea determinante a la hora de impactar su alrededor, pues se valdrá de su subjetividad para relatar una realidad social.
A las figuras se van sumando elementos pre-iconográficos que dan cuenta de la mentalidad de quien produce la obra, su bagaje, sus influencias literarias y artísticas, sus intereses y fines políticos20; y es que por esta razón que se convierte en una expresión
intensa y agresiva. El autor de la caricatura es un lector de la realidad, desde los conocimientos globales de ésta, la coherencia y la precisión del contexto en el que son producidas.
1.2 La cultura popular: Una ventana a la caricatura costumbrista
Todo lo que rodea a un individuo determina su comprensión de los hechos, esto sucede en ambos casos, el caricaturista y el receptor, que están atravesados por especificidades y generalidades que marcarán su visión de lo que se les presenta. Es por eso que la cultura es tan importante dentro de la caricatura, pues para poder hablar de una sociedad determinada hay que conocerla en su más íntima y mínima expresión, para que al ser expuesta se reconozca su vigencia y validez mediante la aceptación y su comprensión.
Cuando se piensa en cultura la primera asociación es buscar manifestaciones creativas o artísticas, como la música, el teatro, la danza y la escultura, entre otras. Tal asociación resulta restringida pues lo que hay detrás de esta palabra es mucho más fuerte, implica todo, absolutamente todo lo que rodea a un individuo inmerso en una sociedad, desde su medio de transporte, su cama y su comida hasta sus condiciones académicas y personales.
Esta investigación abre la mirada sobre este término y define la cultura como un conjunto muy amplio de variados elementos: obras, instituciones, actitudes, tradiciones, afanes de
20 Acevedo, D. 2009.
20
renovación, incorporaciones e inventos tecnológicos, hábitos, principios y normas, que cohesionan, definen e involucran a una comunidad o nación, clase social o grupo humano, elementos que además, le permiten conocer su pasado, entender su presente y planificar su porvenir.21Esto implica un universo compacto de creación que responde a la
totalidad de una nación.
El desgaste del término cultura ha llevado a diversas interpretaciones que aún siguen siendo un campo de discusión muy amplio, pero el anterior esfuerzo por definirla logra unificar contenidos útiles para enriquecer el papel de la caricatura en el papel social, ligada con la siguiente afirmación: Las categorías principales de la vida cultural son las
mismas en todas las sociedades. En todos los estratos de cualquier sociedad dada…22
Hay entonces una mirada global a la cultura que al final determina el producto artístico; por eso es que la caricatura como producción artística en contexto es ideal para expresar pasiones y opiniones del común, pues revisa cada uno de los aspectos que componen la sociedad y descubre las posibles conexiones referenciales de los espectadores. Logra plasmar esas referencias conjuntas que identifican vivencias reales de los individuos y llevan al entendimiento del conjunto de significados tomados de la cotidianidad; los lectores que se identifican empiezan a despertar sus pasiones más internas.
En su estudio sobre el carnaval, Mijail Bajtin en el libro “La cultura popular en la edad media y en el renacimiento” habla de Francois Rabelais, escritor francés que resalta la risa y las expresiones populares como un conjunto de profundos significados, con mayor trascendencia que la oficial versión de los académicos sobre las lecturas de la realidad.
“La risa no queda tampoco reducida a una simple y pura ridiculización: conserva aún su
integridad, su relación con la totalidad de la evolución vital”23
Las expresiones de arte que cumplían un papel consolador, pues eran capaces de resolver los problemas mediante la risa, expresaban las rutinas, dolores, precios, hambre,
vestido, etc… de un pueblo que quería desahogarse de lo que vivía. Como lo decía el
21
Dallal, A. 2007. Lenguajes periodísticos, Ed. Universidad Autónoma de México, México. Instituto de Investigaciones Estéticas. pp. 33 - 34.
22
Shils, E. 1951. Mass society and this culture. En: N. Jacobs, Culture for the Millions? USA. p. 3.
23 Bajtin. M. 2003.
21
filósofo Aristóteles: “El hombre es el único ser viviente que ríe por comprensión”, por lo
tanto la burla humaniza y libera.
“La carga se coloca sobre la mirada con humor a la costumbres. La caricatura en el
campo social tuvo nexos con el auge del costumbrismo. Los cuadros de costumbres
presentaban una faceta que invitaba a la risa”24. Una expresión que logró la comprensión mediante la asociación “jocosa” de la vida política y el entorno social.
Desde figuras públicas e identificables, se construyen nuevos diálogos y discursos, que no requieren de extensos renglones o interminables palabras de explicación; con dos o tres segundos de contacto, logra expresar una universalidad de cosas y causar comprensión (no en todos de la misma manera), de hechos, situaciones, coyunturas, etc.
Por su incidencia dentro de la sociedad para comunicar, la caricatura, se hace recurrente en diferentes campos sociales y útil en varios oficios y/o instituciones; los hechos dentro de ésta expresión artística cobran más vida y recordación dentro de un público con sed de entender su situación.
1.3 La caricatura, ¿realmente un género periodístico?
El periodismo es una fuente de información directa que está mostrando y analizando la realidad por ende es el compañero más cercano de la caricatura, desde su proceso de distribución hasta su contacto con el espectador. Es por esta razón que en la profesión periodística cabría definir esta expresión milenaria. El simple hecho de transformar el cómo se dice podría determinar el futuro de aquello que se expone, y la caricatura a través de la historia en sus diferentes etapas, ha logrado captar este mensaje y crear movilizaciones de risa, donde se desacraliza a la autoridad y el pueblo pierde el miedo a desafiar al poder25. La caricatura ha logrado comunicar de una forma diferente, pero con
la misma carga real y verídica que cualquier otro medio de comunicación.
24
González, B. 2008. Visiones paródicas: Risas, demonios, jocosidades y caricaturas En: Revista de Estudios sociales. p. 76.
25
22
Cuando se habla de caricatura, se remite a lo chistoso, intrascendente, ligero o divertido y aunque no se aleja totalmente de estas definiciones, es bastante simple y somero dejar hasta ahí su papel dentro de la sociedad.
Para catalogar a la caricatura como género periodístico es necesario establecer una definición que evidencie las características que rodean esta clasificación, para empezar la palabra género habla de elementos que poseen iguales y generales características para asentar determinados productos, ya sea por tradición o por fenómenos específicos.
En el caso del periodismo, teniendo en cuenta su operatividad y estructura, son importantes algunas características: tiempo y espacio inmediato, claridad en exponer los fenómenos de la actualidad, manejo de un lenguaje comprensible y referido a temáticas de interés social. El periodismo además ofrece información independiente, veraz, exacta, y ecuánime, que los ciudadanos necesitan para conservar su libertad26. En el libro “Los elementos del periodismo” de los periodistas norteamericanos Bill Kovach y Tom Rosentiel se enumeran 9 elementos del periodismo para poder cumplir este deber con los ciudadanos: verdad, lealtad con los ciudadanos, verificación, independencia con respecto a los que informa, control independiente del poder, generar foro público, relevante, información exhaustiva, conciencia individual de lo que se informa.
Con este primer acercamiento a las características periodísticas, es evidente que la caricatura no está lejos de todas ellas. Y es preciso decir que su aparición es paralela a la aparición de la imprenta y la masificación de la prensa. Pero es muy arriesgado también reducirla a un género, puede ser considerada una fuerte aliada del periodismo y la herramienta útil para generar opinión.
Además, sobresale por que causa una indudable tensión en medio de las miles de letras que están informando a su alrededor; ahora, por su facilidad de lectura las personas que no tienen acceso a educación logran estar inmersos en debates sencillos y sin saber leer pueden opinar sobre algunos temas de interés general e ir identificando actores importantes dentro de la escena social.
El periodismo se convierte en un recurso muy viable para extender y ampliar la crítica y el conocimiento de la opinión pública, que es a todas luces el objetivo principal en esta
26
23
profesión, de modo que la caricatura va de la mano construyendo una nueva perspectiva de la realidad. Es importante resaltar que no todo producto que produzca risa será considerado una caricatura, puesto que tiene que existir una conexión directa con la cultura y un contexto claro conectado a una historia relevante dentro del relato social.
Por su procedencia actual y con miras a un efecto crítico, se aleja de un chiste superfluo o una caracterización sin fundamento, no solo por ser un arte, sino por el hecho de pertenecer a una línea editorial establecida por el medio que la publique.
Según el caricaturista y escritor dominicano Eduardo Matos Díaz, en su libro, La fisionomía, la caricatura y la risa ,afirma que la caricatura es un chiste gráfico pero que no miente, no falsea la verdad, ni plasma fantasías: “extrae lo cómico de lo serio”27
. En este
sentido alivia tensiones y logra destacar lo más relevante dentro de las noticias, dándole un giro a los hechos y logrando sacar las partes donde existen fallas o inconformidades, no con efectos meramente negativos, sino resaltando y afianzando las opiniones que se pueden desatar mediante el producto gráfico.
No por las razones anteriores se vuelve un producto por el cual se pueda llegar a dar un panorama exacto de la época, pues sigue teniendo motivaciones personales y marcadas por tensiones vividas en el momento; por eso es importante resaltar su papel en la formación de opinión pública y medio efectivo para el trabajo conjunto con el periodismo pero no como fuente de verificación de los temas, lo que si ocurre en el periodismo.
Son un sinfín de variables que se ven involucradas para el resultado final de la imagen, que requiere igualmente de una investigación objetiva, así su producto tenga aspectos totalmente subjetivos, pues aunque tome una posición frente a un acontecimiento hay que tener en cuenta las historicidad y la importancia de los hechos, así como los actores involucrados y los efectos que han tenido y tienen. Podemos decir que tiene el rigor del periodismo, la fuerza para crear opinión pública y la potencia de un género periodístico.
1.4 La caricatura, ¿arma letal que o de doble filo?
27
24
Entre la caricatura y la política hay un innegable lazo de unidad, pues desde sus inicios ha tenido como uno de sus objetivos ridiculizar a un oponente28, bien sea por sus
decisiones o por sus actos visibles en la sociedad. Es de algún modo una representación simple de los complejos procesos políticos a los que se enfrentan los individuos; la burla es una autocrítica y una coraza de protección frente a los fenómenos políticos referentes al país.
La política ha estado presente en todas las relaciones sociales, pues los seres humanos son políticos por naturaleza y la caricatura no se aleja de esta realidad pues ha sido pertinente a las necesidades políticas y ha sido útil dentro de estas. “Diversos autores
coinciden en que, desde sus inicios, las caricaturas han sido vehículo de ideas e
instrumentos de divulgación de intereses de partidos y de dirigentes políticos”29
Durante la Revolución Francesa fue evidente la agresión entre los bandos enfrentados, que utilizaron la burla del oponente como un ataque contundente y de destrucción psicológica muy fuerte.
En el caso colombiano se demuestra el poder de la caricatura en la prensa por su capacidad de conspirar y aprovechar el poder masivo de repartición para crear asociaciones de peligro contra el objetivo opositor30, el caricaturista escoge una estrategia
de exclusión en la que logra convertir sus afirmaciones en memoria colectiva de rechazo. Consigue relacionar e infundir temor frente al bando contrario. Específicamente ocurrió en el diario El Tiempo durante el frente nacional, pues convirtió al general Rojas Pinilla
más que es su contrincante en un enemigo político del pueblo: “asociándolo con una
época que, para una parte de los colombianos de entonces… había sido aciaga”31
28
No entendido como enemigo, sino como un referente de desigualdad en pensamiento, fisionomía o actuación.
29
Acevedo, D. 2009. Política y caudillos colombianos en la caricatura editorial, 1920-1950, Colombia. Ed. La carreta política.
30
Ayala, C. 2008. Exclusión, discriminación y abuso en EL TIEMPO del frente nacional. Colombia. Ed. Universidad Nacional. pp. 95-128.
31
25 El Tiempo, 8 de Enero de 1962 - Henry – Referencia la Alianza Nacional para el Progreso, transfigurada en la Alianza Popular de Pájaros, el chulo como un animal que referencia muerte. Por lo tanto creaba una asociación directa que ubicaba a el General Rojas Pinilla como alguien malicioso y de mal agüero.
Ha sido entonces, un arma para enfrentar el poder de una forma diferente, pues la utilización de la burla es el triunfo más seguro sobre cualquier situación en el campo político. Los dirigentes conocen el poder de estas imágenes y por eso tratan de controlarla y muchas veces censurarla, pues hay un agradecimiento por parte del pueblo, por la comprensión del hecho que otra forma no hubiera podido ser entendido y criticado. Esto gracias a la articulación de los múltiples factores que atraviesan una situación y que involucran a los ciudadanos en las decisiones de los políticos.
26
mismo para tener trascendencia futura. “La imagen puede ser el vehículo de todos los
poderes y de todas las vivencias. Aunque lo sea a su propia manera. El pensamiento que
desarrolla ofrece una materia específica, tan densa como la escritura aunque a menudo es irreductible a ella”32
Va mucho más allá de efectos tangibles, pues cómo dice Serge Gruzinski, historiador francés, en su libro La guerra de las imágenes, la imagen juega un papel relevante para la
interpretación del mundo, así como lo fue en épocas de conquista a través de los fuertes imaginarios que existían en cada una de las culturas, y los referentes visuales que se quedaron anclados frente al otro, eran tan fuertes que lograron distanciar a las dos culturas involucradas. Resaltando también que fueron las imágenes las que permitieron la
“evangelización” y la transformación de las creencias de la cultura conquistada.
En temas políticos hay una gran carga semántica que permite acercarse mucho más a la caricatura, pues contiene códigos y símbolos marcados por la historia y que se pueden analizar sentando bases en los contextos específicos de nación, en este caso Colombia. Aparentemente lo político y lo artístico son términos que no tienen nada en común, pero el análisis y profundización de los procesos gubernamentales permiten que la producción de imágenes artísticas desate códigos comunes y conexiones evidentes.
El rumbo exitoso o truncado de un país, es determinado por las vías escogidas y las decisiones tomadas por los dirigentes de cada nación, son ellos los que marcan el camino de la sociedad y quienes representan de buena o mala manera las peticiones del pueblo. Lastimosamente en Colombia no han sido las mejores vías de acción, lo que ha llevado a un gran descontento social y una pugna por el poder sin que la meta sea el pueblo sino los intereses privados.
Son estos enfrentamientos los que generan mayores interpretaciones de la realidad y un campo amplio para la imposición de diferentes ideologías que generan una lucha por imponer a la fuerza ciertos lineamientos. Todas estas vertientes crean un sinfín de códigos y símbolos dentro de las personas que forjan pasiones e imaginarios frente a los que se oponen o apoyan los pensamientos personales.
32
27 1.5 La violencia no camina sin la política
El desarrollo de la caricatura en Colombia está ligado a la aparición de la prensa, como lo dijimos anteriormente, y por supuesto su creación está ligada a una realidad política de conflicto interno, corrupción y violencia. Esta realidad llena de diferencias y polarización de partidos, fue material suficiente para la producción de dibujos referentes a estos arduos temas, pues las conexiones que se proponían frente a las causas, efectos e interpretaciones, eran lecturas de realidad que brindaban un panorama muy nutrido de las coyunturas y una comprensión mucho más clara dentro de la población que apoyaba los partidos más por pasión y tradición que por convicción propia, tal como ocurrió en el siglo XIX.
El uso de animales para ridiculizar a personajes públicos fue bastante recurrente y utilizado por los caricaturistas de todas las épocas, esto brindaba un ambiente propicio para continuar la contienda visual dentro de los partidos. En el caso más recordado y que aún es vigente pero no tan evidente, es la dualidad entre liberales y conservadores que anclaron sus puntos de vista en la población creando pasiones incontrolables por cada uno de los bandos.
Estas reacciones frente a la política hicieron de la caricatura un terreno fértil de expresión, análisis y de nuevas interpretaciones de la realidad en Colombia, además un vehículo para crear un material simbólico único dentro de la ideología política colectiva, que empezó a demarcar ciertos aspectos de cada bando que identifican a cada partido aún en la actualidad.
28
su vez de los medios que publicaban contenido contrario al pensamiento dominante en el país.
El periodo de regeneración se da desde 1880 hasta 1900, un lapso de tiempo en el cual el partido conservador subió al poder, liderado por Rafael Núñez y Miguel Antonio Caro, que planteó una ideología centralista y con un Estado poderoso y fuertemente unido a la religión católica. Un fuerte crítico de este periodo fue Alfredo Greñas, bumangués y fiel militante del liberalismo, que ilustraba las arbitrariedades y la persecución liberal en este tiempo por parte de los conservadores, he aquí un ejemplo de sus publicaciones:
Ilustración 1: "Sueño de un candidato" Alfredo Greñas
Aquí se empiezan a ver fuertes imágenes de una represión violenta, el que aparece en la imagen es Miguel Antonio Caro y a su alrededor fuertes figuras de poder, la más visible, la iglesia, que es representada con el báculo y la casulla33, la corona representando un
reinado, las cadenas una fuerte referencia a la violencia. Los recuadros son los sueños que revelan el deseo de volver a la inquisición y a un periodo colonial de esclavitud y castigo. Es evidente la posición en contra y los calificativos para criticar al oponente.
33 Báculo: Objeto de autoridad dentro de la religión católica, largo bastón que se sostiene en la mano el líder
religioso.
29
La fuerza de los significados para disminuir la grandeza del otro es la clave para ganar el enfrentamiento semiológico, que ya no se gana con armas sino con astucia al dibujar. Un conjunto de conceptos que marcan el triunfo en el campo de batalla de la reinterpretación del contrincante. El poder del lenguaje y el cómo se comunican las falencias del oponente
le arrebata el rostro político: “La eliminación física del oponente termina por convertirse en
lo real de la guerra simbólica que sostienen los partidos en la prensa”34
Los años de la violencia política en Colombia (1946-1958), crearon esos códigos imaginarios en una la ciudadanía segmentada pues fue la identidad de partido la que representó la identidad nacional y el vínculo religioso fue la señal para identificar al amigo o enemigo, la sangre fue otro código que definía identidades en esta época, ya fuera por el vínculo con la tierra o por su significado al derramarla en los campos por amor a un partido político.35
De este modo, la imagen caricaturesca invita a recordar y revivir aquello que atrae o disgusta a la sociedad, con un sinfín de símbolos y códigos que vienen presentados mediante el humor, pero que son una cadena de significados y procesos mentales.
1.6 El fascinante universo de la caricatura
1.6.1. El inconsciente
Claude Levi-Strauss, antropólogo Belga, en su libro Mitológicas IV, El hombre desnudo,
reflexiona sobre los datos que se encuentran en el subconsciente, que son todos aquellos recuerdos, memorias individuales, memorias colectivas, imágenes y sonidos que están marcados por un entorno específico. Cuando cualquiera de estos aspectos llega al inconsciente este los identifica y luego los ordena creando un discurso con un nuevo significado. En el caso de la caricatura estas conexiones son inspiradas por la imagen artística a la que ha sido expuesta la mente.
34
Perea, C. 1996. Porque la sangre es espíritu. Imaginario y discurso político en las élites capitalinas (1942-1949. Ed. Universidad Nacional. Colombia. Ed. Iepri aguilar. p. 132.
35
30
El nuevo relato que se crea busca restituir la experiencia real de comprobación y realizar
asociaciones inmediatas: “Hacer aceptable psicológicamente eso que físicamente no se
soporta”36. Cuando cobra vida algo de mi realidad interior que no había podido ser
explicado ni expresado antes; ese sentido único arraigado en la mente que crea un choque, me identifica y me ilumina, allí hay una conexión fundamental que se crea entre lo vivido individualmente y referenciado en una experiencia común.
Hay situaciones traumatizantes (que causaron y causan dolor) y que tienen un arraigo mayor en la parte afectiva de la persona; luego, son las que más impacto logran tener a la hora de contrastar lo que esta tiene guardado en la memoria y lo que está viviendo.
En el caso colombiano hay un claro contexto marcado por la guerra, el dolor, el secuestro, la corrupción; convirtiendo así a la caricatura en un terreno muy fértil, sobre todo para recrear esos códigos comunes y esos significados fácilmente identificables; que solo el que lo vive o está rodeado de esa realidad puede darle sentido profundo a las imágenes y lo tocan en lo más profundo de su ser.
La caricatura fue pieza clave para construir y destruir enemigos37 durante la violencia
política de este país, se conocían tan bien los de un bando y del otro que sabían sus debilidades y estas eran usadas para destruirlo simbólicamente en el imaginario popular.
36 Levi-Strauss, C.
Mitológicas IV, el hombre desnudo. Magia y religión, La eficacia simbólica. Fondo de Cultura Económica. México. p. 223.
37 Ayala, C. 2008.
31 El Tiempo, marzo 19 de 1948 – Rincón. Lógica de los liberales frente a los conservadores, quienes cargan la muerte y la soledad dentro de la sociedad.
32
El ser humano guarda y decodifica todo aquello que se le presenta y es de esta forma que las imágenes logran crear relaciones indestructibles e imaginarios muy bien cimentados en la interpretación y en la asociación de aquello que saben y que recuerdan frente a la realidad.
Esa memoria colectiva que se genera en una nación es la que permite sacar esa tradición temporal y relacionarla en un tiempo actual; por eso la cotidianidad de la cultura es tan importante a la hora de significar algo.
1.6.2 La risa: despojo sensible de la beatitud del ser
La risa es un proceso psicofisiológico que se activa en el momento en el que el individuo esta en un silencio profundo y se despoja de su individualidad para entrar en un lenguaje intelectual articulado, lo que quiere decir que se somete a sus sentimientos y apela a su sensibilidad para ser transformado en lo más íntimo38.
Cuando el individuo se expone a algo cómico la energía que se encuentra en reposo crea contracciones musculares que se desviaron en el proceso cognitivo, aquí pues, no hay un
proceso racional de entendimiento sino una asociación de “campos operatorios”39 bien
sea por vivencias que hagan recordar a lo que se está exponiendo, por entendimiento de las situaciones, por relación cercana a su entorno (cultural) o porque en un tiempo mínimo logra cautivar la atención y causar efectos trascendentes en la persona.
Aparentemente el contenido de lo que se ve o se oye, no tiene conexión alguna, pero recobran un significado dentro de la mente, la cual está llena de información que se refleja en la capacidad de plasmar un sentimiento común y al mismo tiempo íntimo del sujeto.
Este proceso que desemboca en la risa es la salida del cuerpo al estado de beatitud en el que se encuentra; en ese momento surge una gratificación simbólica a costo menor de lo que se disponía a pagar por la comprensión40.
38 Levi-Strauss, C.
Las mitológicas I, De lo crudo a lo cocido. Finale. México. Ed. Fondo de Cultura Económica. p. 593.
39 Ibíd., p. 593. 40
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El hecho de exagerar o publicar algo que irrumpa con el orden normal, atrae al espectador y lo lleva a un juego mental de significados y es lo que evidentemente pasa con la caricatura.
El filósofo Karl Fischer liga la comicidad con lo feo, y anota que entre el chiste y lo cómico está la fealdad, por eso la caricatura al mostrar esos aspectos feos de los individuos o de
la realidad, “arroja una luz” evidente en lo pensado; esas analogías ocultas y el juegos de
las ideas cobran un sentido y emiten juicios con rapidez sobre la verdad vivída41.
1.6.3 La imagen como un sistema de signos, símbolos y códigos
La imagen tiene una carga de significados muy fuerte, que desafía la realidad mediante el lenguaje; por eso la caricatura no es una imitación completa del objeto que está representando, si fuera así perdería su sentido; por eso se vale de uniones secuenciales de estructuras referenciales del común. La primera de ellas el signo, es pues un equivalente a la cosa mencionada; su función es establecer una relación significativa y recordable del objeto al que se refiere. Así cuando el individuo se expone ante éste hay una relación sensible que de inmediato que se entiende y adopta.
Entonces se sustituye lo material del objeto por la asociación creada por ese signo que permite la comprensión del mismo significado con diferentes referentes42. Para dar un
ejemplo claro para todos: el color verde su es signo de esperanza; así como la sonrisa es singo de felicidad y el más es signo de adición en matemáticas.
El segundo término es símbolo, cuando en el lenguaje visual u oral se vuelve inteligible y mediante la experiencia se vuelve favorable a la secuencias de entendimiento, quiere decir entonces que los enlaces mentales con el objeto generan una profundidad mucho más amplia que el mismo objeto por si solo; podría ser el equivalente a las interpretaciones directas del significado.
En cualquier cultura hay eventos, situaciones, palabras e imágenes que solo se entienden en ese contexto, pues hay una armonía referencial que permite la comprensión de diferentes significados de las cosas; la eficacia de los símbolos dentro de los individuos
41 Freud, S.
El chiste y su relación con lo inconsciente. Alianza. Madrid, 1981.
42
34
permite el entendimiento de los diferentes actores dentro de la sociedad43. En el símbolo
hay una relación directa entre lo que significa y lo que se interpreta y posee convenciones conjuntas sobre estas.
Levi-Strauss lo explica mediante un ritual indígena en el cual hay cantos en toda la comunidad y se abren las puertas de todos los hogares cuando hay un parto complicado, según esta cultura al realizar este protocolo la dilatación se realiza más rápidamente. Para nuestra cultura sería complicado comprenderlo y llevarlo a cabo, pero para ellos que manejan los mismos significados y creencias es normal y aceptado, los símbolos son evidentes y claros para todos ellos44.
Por último se encuentran los códigos como un conjunto de elementos que determinan la correcta comunicación entre dos sujetos; estos se establecen bajo diferentes reglas de las comunidades y se hacen legítimos bajo la correcta utilización y eficacia de los mensajes en las relaciones humanas. Dentro de estos códigos hay un significado compartido que debe ser igual para todos los involucrados; el idioma español es un código común en los países latinoamericanos.
En la parte gráfica son referencias conjuntas que no permiten la disociación del mensaje que se quiere dar; en la caricatura depende de las referencias aceptadas y conocidas dentro de la sociedad. Por eso el caricaturista debe tener claros los códigos comunes para la construcción potencial de la risa45.
1.6.4 El mito: Relato individual popularmente aceptado
Para tener claro el origen y la importancia del mito hay que decir que este no puede surgir sin que en un momento cualquiera haya sido imaginado y narrado por un individuo particular; depende de su potencia e importancia el que éste no pierda su promoción y posterior divulgación oral, la legitimación de lo que se relata debe aplicarse a un colectivo y debe apelar a temas de incumbencia social.
43
Levi-Strauss, C. 1967. Antropología estructural. Nueva York. Ed. Ancla de Doubleday. pp. 221-225
44 Ibíd., pp. 221-225 45
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Luego de que se aceptan por un colectivo su estabilidad depende de los fundamentos comunes que se estructuren en lo más íntimo y en lo más superfluo de los relatos. No obstante su tradición oral y la forma como se va contando también cumplen un papel importante dentro del proceso mitológico.
Con el pasar de los años y con su permanencia46 ya no se cuestiona ni se narra como
mito sino que cobra un carácter real y cotidiano dentro de los ciudadanos; incluso los que no lo conocieron como mito lo adaptan como una realidad desde su creación.
Para este estudio es muy importante resaltar que la cultura colombiana es muy amplia en el relato oral, fuertemente atravesada por la permanencia de mitos regionales que se legitiman como última palabra de las cosas y en la aceptación del relato religioso como factor indispensable que atraviesa todas las costumbres nacionales. También son mitos, en este orden de ideas, todos aquellos elementos que se vuelven cotidianos por la repetición como: el aceptar la muerte como algo normal, creer que la intolerancia por la diferencia de pensamiento es un proceso lógico y considerar que la política corrupta es innata de la nación. Por eso mismo las caricaturas colombianas estan llenas de trasfondos particulares que se legitimaron y hoy son característicos para la identificación de ciertos fenómenos y hechos. Aquí hay que tener en cuenta también la permanente asociación de las coyunturas con esos relatos comunes a la hora de leer la realidad que se vive.
1.7.8 Figuras retóricas: desafío a lo real
Las figuras retóricas son recursos estilísticos para la lingüística y se usan para trascender en la significación de los objetos que se estan tratando de definir. De una forma muy puntual nombraremos aquellos que son más comunes y recurrentes en las imágenes caricaturescas.
Metáfora: Es un acertado cambio de significación de una palabra; una comparación implícita que utiliza el juego de sentido para persuadir o resaltar alguna característica del objeto mencionado.
46 Levi-Strauss, C.
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Consiste entonces en la identificación de dos términos que de una u otra forma se asemejan y se podrían sustituir para ser definidos.
Alegoría: Correspondencia prolongada de símbolos, se repiten varias imágenes sin nombrar con nombre propio aquello a lo que se quiere hacer referencia.
Onomatopeya: Figura que consiste en imitar lo sonidos de animales o cosas para describir lo que en acciones se está haciendo o representando.
Paradoja: Figura de pensamiento que requiere interpretación lógica y semántica en tanto expresa lo contrario a la opinión común, no abarca la realidad del término pero lo enlaza como si fuera real.
Se utiliza en discursos ideológicos para hacer reflexionar sobre expresiones que aparentemente son contradictorias, pero logran un sentido coherente.
Personificación: Es la atribución de características humanas a objetos y/o animales. También se asocia con los zoomorfismos, recurrentes en las caricaturas, donde se pone aspecto animal a personas.
Aquí es necesario tener en cuenta, que cuando se compara un individuo con un animal, aparte de rebajar la posición humana del personaje se está haciendo alusión a mitos o símbolos comunes dentro de los animales usados.
- Culebra: Rastrera - Conejo: Mentira - Chulo: Muerte - Burro: Burlesco
Con la muestra serán más evidentes y recurrentes esta clase de relaciones.
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Es necesario controlar este tipo de expresiones en la caricatura pues podría perjudicar directamente a los involucrados, causando confusión en el espectador.
Sinécdoque: Es la sustitución de una expresión por otra cuyo sentido es figurado; por medio de esta se expresa la parte por el todo.
Es recurrente a la hora de referirse a alguien y constantemente describirlo por una sola parte o característica de su fisionomía.
Símil o analogía: Comparación simple de dos objetos o realidades, son breves pero explícitas y acertadas en su contenido.
Las anteriores definiciones fueron extraídas del libro El imperio retórico: retórica y argumentación del retórico y filósofo polaco, Chaim Perelman47. Las figuras retóricas son
parte importante de la caricatura pues el autor las utiliza para expresar su opinión frente al entorno o sobre un personaje específico. Éstas son las que permiten jugar con la realidad y moldearla para la fácil comprensión del contenido de las caricaturas. Si bien las definiciones proceden de un ámbito lingüístico, estas serán utilizadas para valorar la imagen desde su contenido visual, claro está sin forzar la conexión entre la imagen y su intención retórica.
La intensión directa al definirlas es poder segmentarlas y encontrar factores comunes y diferencias entre los diferentes caricaturistas, para delimitar y ser específicos este análisis ha escogido la imagen como línea de ruta al ver las caricaturas, no para excluir la imagen del texto, sino para enfocar la intensión de las tablas categóricas, sabiendo de antemano que las dos partes son fundamentales al interpretarla.
1.8 Colombia: Una ventana abierta en el estudio de la caricatura
47 Perelman, C. 1997.
38
Parece irónico que después de tanta violencia armada y sanguinaria presenciada en todas las épocas de la humanidad, el humor haya sido y aun sea un arma política usada para la defensa, pero lo es aún más que la lucha periodística haya llegado hasta este punto para poder expresar el repudio ante los actos que atentan contra la igualdad, los derechos y el desarrollo del ser humano.
La risa es el triunfo seguro de cualquier expresión cómica o burlesca en cualquiera de sus formas pues coloca en el mismo nivel a los actores que hacen parte de la sociedad. Sin embargo, en el siglo XVII la risa era vista como un impedimento para conocer la realidad de las cosas, fue considerada como algo denigrante, demoniaco y alejado de las buenas costumbres de cada una de las culturas. Al ser una expresión espontanea es vista como una producción carente de sentido y alejada de la realidad; este pensamiento ha llevado a alejarse poco a poco del estudio sobre este tema por algunos estudiosos.
Los académicos que se han puesto en la tarea de investigar la caricatura como expresión válida y duradera son pocos y sigue siendo con el paso de los años muy reducido el trabajo analítico sobre ésta, en este país aunque hay autores que le han dedicado la vida a estudiar lo cómico en la lectura de la realidad, los vacios siguen siendo amplios para dar explicación al fenómeno del humor.
Este trabajo pretende devolver la importancia a esta expresión artística, política y social que durante la historia ha logrado transmitir mensajes de forma diferente y con una alta carga de sentido; el eje central será el análisis semiótico que rodea la caricatura desde su creación hasta su llegada a al lector, esto permitirá dilucidar la gramática de la caricatura, como eficacia de un proceso creativo. Los esfuerzos de diferentes autores colombianos han sido enfocados a la imagen y su historia; la presente investigación quiere aportar categorías nuevas para el análisis semiótico de las caricaturas políticas en el país.
El historiador Darío Acevedo en su libro Política y caudillos colombianos en la caricatura editorial publicado en el año 2009, hace un muy buen acercamiento a las investigaciones
39
Acevedo también resalta la importancia de Álvaro Gómez, político e historiador, por sus acercamientos para definir el papel de los caricaturistas y la relevancia como género artístico y político de la caricatura, una de sus afirmaciones relevantes para el papel de las personas que estaban dando fuerza al humor como expresión fue en la que dijo que para ser caricaturista era necesaria una fuerte dosis de crítica, conocimiento de costumbres, saber de la idiosincrasia de su pueblo y permanente sentido del humor; algo con lo cual esta investigación se identifica y más adelante hallará conexiones pertinentes para darle explicación48.
Luego se refiere a José León Helguera, historiador norteamericano con raíces colombianas, que realizó un completo estudio sobre el papel del periodismo y la caricatura en las luchas durante el primer siglo de la República, como cada detalle dentro del cuadro caricaturesco, en algunos casos, permitía forjar opinión pública, este autor reconoce el valioso papel del humor dentro de la sociedad y como éste permite hacer críticas a los problemas que rodeaban la época.
Para hablar sobre la historia completa de la caricatura es necesario referenciar, como lo hace Acevedo, el libro Historia de la caricatura en Colombia, dirigido por Beatriz
González, pintora, historiadora y crítica de arte, que ha hecho además de esta publicación, decenas de estudios y reseñas sobre este tema, recopila documentación gráfica de las caricaturas acompañadas de su fecha y contenido, un esfuerzo sin duda muy significativo para este tema y un acercamiento a la lectura de la información contenida para entrelazar su conexión histórica. Es de resaltar que ha sido de las investigadoras más disciplinadas y que aún sigue en la recolección de material importante para la caricatura, lo mejores créditos para ella.
Frente a la opinión pública que se forja alrededor de esta expresión artística, está Germán Colmenares también historiador colombiano e interesado en los personajes que se destacaron en la lucha por hacer crítica desde lo gráfico, no como documento de reconstrucción histórica, sino de la utilidad política dentro de la sociedad. Su investigación se centró en el reconocido caricaturista Rendón en un estudio válido dentro de la formación de la caricatura y una postura diferente y bien argumentada sobre el
48
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caricaturista analizado, aunque desconociendo un poco el papel trasformador y veraz de esta expresión.
Acevedo incluye dentro de los autores a: José (Pepe) Gómez, Alberto Arango, Adolfo Samper; con trabajos que no profundizan en las relaciones o interpretaciones de la caricatura, sino se ocupan de datos biográficos relevantes, entrevistas, dibujos y sus explicaciones; trabajos sencillos pero con utilidad para localización de hechos, fechas y personajes.
Más adelante encontramos libros que rinden tributo a caricaturistas considerados relevantes dentro de la historia del país, pero que no son de mayor relevancia en la parte histórico-investigativa.
Por último es pertinente hablar de la obra de Dario Acevedo, quien realiza este recorrido bibliográfico en la primera parte de su libro, pero que durante su obra se ocupa de la lucha política que desata la caricatura política y de la fuerte incidencia de ésta en la historia del periodismo, aunque destaca algunos apartes semióticos, se limita a contar apartes históricos cruciales para la caricatura y deja de lado otra vez el análisis de la imagen misma, un trabajo muy acertado y con material visual muy ilustrativo.
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CAPÍTULO 2
Osuna, Vladdo y Matador:
Tres caricaturistas, tres miradas del acontecer y tres estilos de opinión
gráfica
Para poder comprender la dimensión de la caricatura gráfica y analizar su incidencia en el público lector, el presente capítulo analizará tres de los caricaturistas que en el periodismo colombiano de los últimos años se han caracterizado por tener fuerte incidencia en la formación de opinión pública el país, no solo por su material o recorrido profesional sino por su visibilidad en los medios que son leídos por los sectores más influyentes de la sociedad. El primero es Héctor Osuna, el de mayor trayectoria profesional y reconocimiento como maestro para las nuevas generaciones de caricaturistas y por muchas décadas ha sido el principal caricaturista en El Espectador, uno de los diarios de
mayor reconocimiento por su independencia e historia. El segundo es Vladimir Flórez, quien firma su trabajo como Vladdo y lleva una trayectoria de más de veinte años en las principales publicaciones del país, especialmente en la revista Semana, uno de los
medios de información y opinión de mayor influencia en las elites económicas política e intelectuales. Finalmente, Matador, el de menor trayectoria pero cuyos dibujos aparecen en el periódico de mayor poder político en la vida pública del país, El Tiempo, con un
estilo que ha conservado su lugar en las páginas editoriales de este diario por varios años.
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primer nivel de análisis desde una perspectiva que privilegia más la imagen que la relación entre la caricatura y el contexto, aspecto que se tendrá en cuenta más adelante.
La muestra sobre la que se hace el análisis proviene de los medios mencionados atrás, cuya importancia subrayamos por su circulación nacional y trayectoria; que los convierte en puntos de referencia del periodismo de opinión en Colombia, más adelante justificaremos tal importancia.
El periodo escogido corresponde a los años 2005 y 2007, años que coinciden con el primer y segundo mandato de Álvaro Uribe Vélez, un presidente que dejó huella por su política bandera de seguridad democrática, mano dura con los grupos al margen de la ley y una reelección consecutiva que consiguió modificar las leyes establecidas en la constitución de 1991.
Se trata de una muestra aleatoria que permite ver el final de su primer periodo y luego, las expectativas de un tercer mandato que fueron frenadas por el fallo de la Corte Constitucional que declaró inexequible el referendo reeleccionista. La muestra privilegió el último domingo de cada mes, día representativo no solo por corresponder a las ediciones elaboradas con mayor cuidado pensando en la comodidad de los lectores, sino también para delimitar una muestra que fuera manejable para su estudio.
2.1 Tres medios que forman opinión en Colombia
Los tres medios en los que parecen las caricaturas, como dijimos atrás, tienen una tradición histórica. Tanto El Tiempo, como El Espectador tienen vínculos muy estrechos
con el partido liberal, mientras que la revista Semana nació de un proyecto periodístico
que trataba de emular a la Times mediante un periodismo independiente bajo la dirección
43 2.1.1 El Tiempo: un periódico al lado de los gobiernos
El Tiempo, diario nacional colombiano fue fundado el 30 de enero de 1911 por Alfonso
Villegas Restrepo, abogado y periodista manizalita, para apoyar las ideas del partido Unión Republicana y al presidente de ese entonces, Carlos E. Restrepo. En 1913 fue comprado por Eduardo Santos Montejo. En agosto de 2007 se conformó como “sociedad estratégica” con el Grupo Planeta quien actualmente tiene la mayoría de acciones sobre
el periódico. Este diario lleva 100 años informando y actualmente es el periódico más vendido y consultado por la población colombiana, con un rango de perfil de espectadores bastante amplio pues sin importar edad, origen o cultura es leído ya sea impreso o en su actual versión web. Aunque no sea visto por todos, es un punto de referencia para los demás medios del país, así que afecta directa o indirectamente a la mayoría de lectores, actualmente es dirigido por Roberto Pombo. Durante la fuerte lucha bipartidista entre liberales y conservadores, en sus años críticos desde 1948 hasta 1956, se caracterizó por ser fiel bandera del partido rojo y tener un contenido fuertemente editorializado por esta ideología49.
Actualmente no tiene sesgo político que lo obligue a publicar un contenido específico, a pesar de ser criticado por la población como medio gobiernista, por siempre legitimar y apoyar al presidente de turno. Es decir, sin importar que el presidente sea de un partido distinto al liberal, partido con el que se identifica este diario, siempre está del lado del poder y no es impedimento para apoyar abiertamente al gobernante en curso.
2.1.2 El Espectador: una escuela de periodismo independiente
El Espectador, periódico fundado por el periodista Fidel Cano en 1887, siendo el diario
más antiguo de Colombia y uno de los más antiguos en Latinoamérica, vivió la confrontación más dura contra el narcotráfico en la década del ochenta del siglo pasado. Además de diferentes tipos de censura, como la moral, en el siglo XIX, cuando se consideraba pecado leer este periódico, o la censura por parte de los narcotraficantes que destruyeron sus instalaciones con una bomba, la censura económica cuando el Grupo Grancolombiano le quitó la pauta publicitaria y lo condenó a una crisis financiera muy
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fuerte. Fue en 1986 cuando la mafia asesinó a Guillermo Cano Isaza, hijo de Gabriel segundo hijo de Fidel, quien en ese momento dirigía el periódico. El atentado ocurrió a la salida del periódico, fue así como se intentó silenciar la verdad y libertad que lo caracterizó hasta su muerte.
Distinto a su competencia (El tiempo) el diario El espectador, ha sido constantemente perseguido por los distintos gobiernos por las fuertes críticas a los dirigentes en curso, pues su característica principal ha sido la independencia que a pesar de los ataques directos ha permanecido como el segundo medio impreso más reconocido en el país. A excepción del periodo de paridad y alternancia entre el partido Liberal y Conservador,
“Frente Nacional”, en el cual se caracterizó por su contenido gobiernista.
Durante muchos años fue emitido diariamente, hasta que en el 2001 tuvo que publicar semanalmente debido a una crisis económica que logró superar hasta el 2008 cuando volvió a ser diario. Su contenido es fuertemente enfocado hacia lo político y desde sus inicios con una línea muy liberal50, distante al gobierno. Actualmente es dirigida por Fidel
Cano Correa, bisnieto del fundador del diario y también periodista.
2.1.3 Semana: la opinión de la clase dirigente
La revista Semana lleva poco más de medio siglo liderando los contenidos políticos
semanalmente, es reconocida por el análisis profundo de las situaciones políticas y por la publicación de las columnas de opinión más consultadas por los colombianos. Fue fundada en 1946 por Alberto Lleras Restrepo, periodista y diplomático colombiano, quien fue presidente del país en dos periodos, 1945-1946 y 1958-1962. Semana, ha sido influyente y polémica dentro de la opinión pública colombiana, además de haber sido reconocida por sus investigaciones periodísticas. Se trata pues de una publicación un poco más joven y no tan adentrada en los temas partidistas, pero que con el paso del tiempo se ha consolidado como prensa independiente y la revista más consultada nacionalmente en lo que a la agenda política se refiere. Se declara independiente y lo
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