El jardín del Edén:
Las dimensiones éticas de la alimentación
Diana Carolina Suárez Latorre
Trabajo de grado para optar por el título de Comunicadora Social
Campo profesional: publicidad y editorial
Director
Richard Tamayo Nieto
Pontificia Universidad Javeriana
Facultad de Comunicación y Lenguaje
Carrera de Comunicación Social
Bogotá D, C.
0. Introducción
1. Las dimensiones éticas de la alimentación 1
1.1 El estímulo básico 1
1.2 Identidad, obediencia y sacrificio 3
1.3 Estados VS. resistencia 21
1.4 Consumo masivo 32
1.5 La belleza cuesta 42
1.6 Conclusiones parciales 49
2. El mundo de las princesas 50
2.1 Las princesas en general 50
2.2 Ana y Mía en la red 52
2.3 Contra Ana y Mía 69
2.4 Otras formas de alimentarse, otras formas de pensar 73
3. El jardín del Edén 77
3.1 Mi proyecto 77
3.2 Mi jardín 80
3.3 Los árboles del paraíso 84
4. Bibliografía 91
1.
Las dimensiones éticas de la alimentación
1.1 El estímulo básico
El hambre es el estímulo básico por el que el ser humano se dirige, en cuanto ser biológico, a obtener alimentos, o sea, a restaurar la continua pérdida de sustancias. Una sociedad ha de asegurar el suficiente alimento para satisfacer las necesidades de sus miembros. Cuenta de un lado con los “recursos” del medio circundante, y de otro con un “arte” conveniente para hacerse con ellos. (Cruz, 1991, p. 165)
Según el filósofo y gastrónomo Juan Cruz Cruz, hace un millón y medio de años, en África
oriental y occidental, habitaban dos tipos de homínidos muy similares: el Australopithecus
robustus y el Homo habilis. El Homo habilis, sin embargo, se convirtió en el primer
antepasado de los hombres, mientras que el Australopithecus robustus se extinguió. Lo
anterior debido a una de las diferencias entre estos dos homínidos: las dietas que ambas
criaturas seguían.
El Australopithecus robustus se alimentaba de frutos, nueces y hierbas, mientras que el Homo
habilis era omnívoro, es decir, aprendió a comer de todo. Aquella dieta que dependía de
alimentos específicos dificultaba en muchos aspectos la supervivencia, por lo que el
Australopithecus robustus estaba determinado a la existencia del alimento: si el alimento no
existía, el homínido desaparecía. Por el contrario, el homínido omnívoro encontró en su
capacidad para alimentarse de todo una ventaja para la supervivencia (Cruz, 1991, p. 144).
Cruz se pregunta si la supervivencia del Homo habilis dependía de una dieta,
primordialmente, de carácter carnívoro o de un carácter vegetariano. Existen dos hipótesis
que sustentan ambas posibilidades: por un lado, existe la posibilidad de que el homínido
omnívoro dependiera de la carne, debido a la toxicidad de las plantas silvestres con las que él
habitaba, las cuales solo mediante su cocción podían neutralizarse, aun cuando, resalta Cruz,
la conexión entre el fuego y la cocción de alimentos es una conexión reciente y data de unos
trescientos años antes de Cristo. Aún así se cree que la dieta carnívora estaba acompañada de
pequeñas cantidades de vegetales.
La segunda hipótesis sustenta que los hombres primitivos fueron en gran medida
las plantas, los hombres primitivos se vieron en la necesidad de buscar la forma de identificar
los vegetales tóxicos, lo que les tomaría largos periodos de ensayos (Cruz, 1991, p. 145). Lo
más probable, afirma Cruz, es que el hombre primitivo utilizara tanto carnes como vegetales,
en proporciones similares, para sobrevivir.
Aún así, la variada dieta del hombre primitivo lo ponía en desventaja frente a otras especies
que seguían dietas especializadas. El homínido se vio en la necesidad de desarrollar, mediante
ejercicios de prueba y error, mecanismos de aprendizaje y recordación, que les permitieran
memorizar y determinar las propiedades nutritivas que los alimentos les brindaban.
Un omnívoro debe ser capaz de evaluar el potencial nutritivo que existe en una circunstancia dada, de juzgar el valor relativo de los diferentes alimentos en términos nutricionales, y de estimar a qué riesgo se expone al buscarlos y al apropiárselos (Cruz, 1991, p. 145).
La alimentación de los homínidos, afirma Cruz: “fue un resorte interno de la evolución de los
primates superiores, de los que se moduló la corporeidad humana en contacto con factores
ambientales y ecológicos, entre los cuales se halla en un lugar destacado el modo (arte o
técnica) de nutrición omnívora”(Cruz, 1991, p. 147).
El tipo de comida que ingirió el hombre primitivo trajo consigo grandes cambios para él
mismo, puesto que determinó su configuración corporal; por los alimentos que consumió, el
homínido perdió la alta especialización cortante de los incisivos y el potencial perforante de
los caninos, también ocurrió la retracción de la mandíbula, mientras que el cerebro fue
creciendo. Existe a su vez una fuerte relación entre la talla y la dieta, “el aumento progresivo
de las tallas (ley de Déperet)1 se relaciona estrechamente con el tipo de alimentos que los primates consumen” (Cruz, 1991, p. 148).
Fue tan fundamental la alimentación en aquellos tiempos para la evolución del hombre
primitivo, como lo es ahora para el hombre moderno, ella juega papeles fundamentales y
polémicos dentro de la sociedad. El acto de comer nunca ha sido una simple cuestión de
hambre, sino que se encuentra mediado por factores de todo tipo.
1
Los alimentos que consumimos, la forma como los cocinamos, cuándo y dónde los comemos,
son actos mediados, consciente o inconscientemente, por una cuestión de carácter ético, que
va más allá del acto biológico de comer: carácter por el cual fueron, son o serán construidos
nuestros hábitos alimenticios. La alimentación se convierte entonces en un asunto político,
religioso, social y cultural, que atraviesa al individuo y a su comunidad, que se asocia a lo
sagrado, a lo mundano, a lo legal, a lo ilegal y a lo prohibido: un acto valorativo y codificado,
capaz de descifrar una posición política o una tradición religiosa.
Lo que resulta fundamental extraer de estas relaciones es el hecho de que el proceder ético y el conocimiento son coextensivos, no se es bueno sin seguir una conducta alimenticia virtuosa que exprese el conocimiento que el sujeto tiene de sí. Hay reversibilidad y mutua relación de expresión y soporte entre la conducta y el conocimiento, de manera que el cuidado de sí debe jugarse sobre estos dos registros. (Tamayo, 2007, p. 13)
1.2 Identidad, obediencia y sacrificio
La religión desde tiempos remotos ha sido fuertemente reconocida y apreciada por la
obediencia y el sacrificio que demanda de sus creyentes, en ella viven tradiciones milenarias
basadas en mandatos y reglas que son identitarias y diferencian a una religión de otra. Dentro
de la religión, la alimentación muestra en parte la forma como se purifica o se daña el cuerpo;
al igual que el deseo, la alimentación responde como un placer, y de no ser mediada será
mortal para el alma. A continuación mostramos un recorrido por las religiones más
representativas del mundo y su relación con la alimentación.
• Islam
“La palabra arábiga Islam significa entrega a Dios” (Khoury, 2000, p. 15), entregarse a Dios
representa la obediencia absoluta para los musulmanes y abarca todas las áreas de la vida
política, social, económica y cultural de los creyentes. El Islam es una religión de
procedencia árabe basada en el Corán, libro sagrado que contiene la estructura de la conducta
y el deber ser de los musulmanes, el cual fue revelado a todos los hombres por medio del
que rememoran a los hombres la voluntad de Dios sobre ellos, el camino correcto, para que
permanezcan puros y libres de pecados, o para que puedan rectificar su camino. El Corán es
la única forma de someterse a Dios y permanecer en contacto con él, el carácter sagrado de
este texto implica unos rituales específicos para poder leerlo, y lo más deseable es que no se
traduzca y que se lea en árabe, lo que implica que el Islam tenga un carácter restrictivo en el
lenguaje, que de entrada determina e identifica a su comunidad.
El hombre según el Islam es una criatura de Dios, el cual ha sido creado, desde el barro y la
tierra, armonioso, bello y adecuado para ser exaltado sobre las demás criaturas y sobre el
mundo que lo rodea. Aunque favorecido por sobre toda la creación, Dios también observó
que era de naturaleza débil, inconstante y poco fiable (Khoury, 2000, p. 192). Entonces “el
hombre sería el servidor de Dios en el mundo”(Khoury, 2000, p. 194) y su responsabilidad
frente a él sería cuidar la tierra que se le ha dado para su alimentación y comodidad: de
manera que la tierra se convierte en el lugar donde se pone a prueba la obediencia de los
musulmanes hacia Dios. En esta premisa se dibuja la concepción que el Islam tiene del
hombre y del mundo: el mundo es tanto la tierra que le proveerá su alimentación, como el
escenario donde será puesto a prueba por Dios.
S 5,87
¡Oh los que creéis! No se os prohíben los manjares que Dios os ha declarado lícitos, pero no seáis transgresores.
El mundo no obedece al hombre, ni tampoco es el pasatiempo de él. Los musulmanes
conciben una conciencia de mundo hecho para la prueba y la recompensa, si obran bien y se
apartan del mal, la tierra será buena con ellos y encontrarán en ella una recompensa
abundante en esta vida provisional y en la vida del más allá.
La voluntad de Dios exige que el hombre se someta por completo a él en todas las áreas de la
vida, siendo quien lo guía dentro del mundo bajo la ley coránica representada en la sabiduría
de Dios, aunque esta es dura y a veces incomprensible para el hombre, quien se inclina a la
incredulidad y es constantemente tentado (Khoury, 2000, p. 200), pero también es buena
porque proviene de Dios y traerá abundancia y la vida eterna . El hombre no debe cuestionar
sabe qué los llenará de gozo y alegría y, así mismo, qué destruirá su carácter. La ley es
fundamental para elIslam y la obediencia es la regla primordial, que invita a los musulmanes
a tener un estricto manual de actuación dentro de la sociedad, con prescripciones para la vida
que deben seguir, y acciones que los identifican frente a otras comunidades religiosas.
S 2,216
Es posible que abominéis algo que os sea un bien, y es posible que estiméis algo que os sea un mal. Dios sabe, mientras que vosotros no sabéis.
Todos los musulmanes, dentro de la obediencia que promulgan, comparten una serie de
deberes religiosos, conocidos también como “los pilares básicos del Islam” (Khoury, 2000, p.
206); acciones diarias e identitarias de los musulmanes como comunidad y como individuos,
que reflejan una ética diferente respecto a otras religiones u otras comunidades. Los pilares
básicos son: la confesión de la fe, la oración, el impuesto a la limosna, la peregrinación y el
ayuno. Este último, particularmente, alberga la ética sobre los alimentos y la forma de
alimentarse que construyó el Islam, ética que hoy en día persiste, aunque no con la misma
intensidad que antes.
El ayuno es un ritual proveniente del Corán2, que siguen los musulmanes, donde se estipula que los musulmanes individuos adultos, en condiciones ideales de salud, tienen como
obligación ayunar, quienes no puedan hacerlo deben redimirse ante la comunidad y ante Dios
con otras acciones explicitas también en el Corán. El ayuno se practica durante todo el día y
finaliza en la noche, los musulmanes no pueden fumar, beber, comer, perfumarse o tener
relaciones sexuales durante este tiempo (sura 2, 185). Ellos realizan el ayuno por dos grandes
razones: primero, porque están en el mes del Ramadán, que fue el tiempo en el que Dios hizo
decender el Corán a los hombres y cada año, según el calendario lunar, durante el mes del
Ramadán las puertas del cielo permanecen abiertas y las del infierno cerradas. El Ramadán es
la fiesta más importante que celebra el Islam y, así mismo, la más restrictiva por el fuerte
ayuno que realizan en el día, durante todo un mes. En segundo lugar, el ayuno tiene como fin
para los musulmanes limpiar los pecados de manera penitenciaria, al mostrar su
2
arrepentimiento con un pacto de sacrificio y fidelidad a Dios, esperando que él sea bueno y
olvide los errores pasados. La noción de ayuno se convierte en un ritual mágico y
penitenciario, el hombre adorador ofrece el sacrificio de abstención para obtener la pureza.
Además del ayuno, también existen restricciones y mandatos que giran en torno a los
manjares y las bebidas ilícitas. Estas restricciones no hacen parte de ningún ritual, sino que
constituyen una prohibición mucho más fuerte, ya que los musulmanes no pueden incluir
dentro de su menú ciertos alimentos, ya sea por la naturaleza misma del alimento o por la
forma como es conseguido o encontrado. Para los musulmanes está prohibido el consumo de:
carne de cerdo, la sangre, la carne de animales muertos, los animales que hayan sido
ofrecidos en nombre de otros dioses3 y el vino.
S: 16, 116-168
Os está prohibido el animal muerto, la sangre, la carne de cerdo, aquello sobre lo que se haya pronunciado otro nombre que no sea el de Alá, el animal degollado, muerto por culpa de los golpes, por una caída o por una cornada, aquello de lo que allá comido alguna fiera…
La ética del Islam restringe el consumo de animales que han sido brutalmente asesinados, de
la misma manera, aquellos que hayan sido encontrados muertos natural o accidentalmente, lo
cual demuestra que hay una clasificación alimenticia basada en los principios de la religión,
es decir, en las formas como los musulmanes se acercan a la comida. Los mandatos dicen que
pueden comer prácticamente cualquier carne, pero aquella que cumpla con las condiciones
dignas para ser ingerida, de lo contrario atentaría contra la voluntad de Dios, profanaría la
sana conducta de la comunidad y no seguiría las acciones de la misma; por lo tanto no estaría
siendo musulmán. La prohibición del consumo de carne de cerdo aparentemente fue una
imitación de las tradiciones judías que se colaron en el Islam (Delcambre, 1993, p. 107).
Los animales consagrados a otros dioses también constituyen una prohibición. La fidelidad
del musulmán hacia el único Dios verdadero, se refleja en la tradición de la caza y en la
prohibición del consumo de animales cazados o consagrados a otros dioses. En la antigüedad
los cazadores debían pronunciar “en el nombre de Alá” antes de abalanzarse sobre el animal
3
(Delcambre, 1993, p. 107), para demostrar un ritual entre Dios y el hombre, una obediencia
que partía desde la manera como era vista la presa, hasta la forma como se atacaba; el sentido
del cazador se transformaba, pasaba de un simple cazador que necesita comer, a un
agradecido cazador que santifica sus alimentos y los consagra a su Dios antes de llevarlos a la
mesa.
La tradición islámica es clara en cuanto a que todas las áreas de la vida del hombre, hasta las
formas de conseguir y consumir los alimentos, deben estar horizontalmente atravesadas por la
obediencia a Dios y a sus mandatos dispuestos en el Corán. Para nosotros que pertenecemos
a culturas occidentalizadas, es fácil aceptar muchos preceptos de la religión islámica, en la
medida en que se conectan con un campo espiritual, como la oración, la limosna y la
confesión de la fe. Sin embargo, poner los principios religiosos sobre la forma como los
musulmanes se acercan a la comida nos cuesta, porque carecemos de una estructurada
conciencia ética de lo que es la alimentación bajo otras tradiciones. La ética alimenticia que
maneja la religión gira, continuamente, en torno a la noción de pureza ligada a la abstención,
la cual con la idea de agradar, en el caso islámico, a Dios, genera identidad y reconocimiento
entre la comunidad musulmana.
• Judaísmo
“La palabra griega judaísmo deriva de una raíz hebrea, que significa dar gracias a Dios”
(Chouraqui, 1991, p. 3). El judaísmo cuenta la historia del antiguo pueblo de Israel,
estructurado no solo como religión bíblica, sino como nación: el pueblo judío. La historia del
judaísmo es narrada a partir de Abraham, quien es apartado de sus antiguas creencias y dioses
paganos para conquistar y reclamar la tierra santa prometida por Dios. Los judíos, desde los
tiempos de Abraham y Moisés, se alejan de la adoración a otros dioses, otras costumbres y
otros cultos, para enfocar toda su devoción al único y verdadero Dios celestial, el cual se
encuentra más allá de la creación al ser el dueño absoluto del cielo y de la tierra; un Dios que
ha venido a pactar con el pueblo judío su libertad y a entregarle la tierra prometida.
El matrimonio que celebraron los judíos con Dios incluye también una tierra delimitada, ya
existente, y un pueblo, el pueblo elegido por Dios, prometiendo una pertenencia tanto
judaísmo es la de un ser indivisible, una unidad absoluta, eterna y perfecta, quien tiene una
voluntad perfecta para al pueblo elegido, de quienes Dios espera obediencia sostenida, que
den testimonio y ejemplo de él a toda la humanidad; la voluntad y la palabra de Dios es ley, y
la obediencia tiene como recompensa la salvación eterna. Toda la palabra de Dios, la ley, la
historia, las creencias, los cultos y la ética judía se basa en el Antiguo Testamento bíblico, que
recibe el nombre de la Torah.
La Torah representa la revelación del verbo y es para lo judíos la ley que debe gobernar todas
las áreas de la vida, esta ley abarca los primeros cinco capítulos de la Biblia y, anexo a ellos,
tiene todo lo que se debe saber sobre el judaísmo. Incluye la Torah oral, que es la
recopilación de las tradiciones trasmitidas de generación en generación, explicando las
normas a partir de las cuales los judíos deben regir su comportamiento cotidiano, razón por la
cual el judaísmo va más allá de una confesión y se transforma en la tradición de todo un
pueblo (Olmo Lete, 2010). Dentro de la Torah oral se encuentra todo lo concerniente a la
circuncisión, el tiempo sagrado, normas, conductas, moral y liturgia. Todo lo anterior, aunque
provienen de una base bíblica, al ser retomadas por el judaísmo, adquieren una configuración
y significación nueva dentro de la tradición judía. El juicioso estudio de la Torah, su
aplicación y la explicación de la misma, constituyen el pensamiento judío y su religión (Olmo
Lete, 2010, p. 310).
La moral judaica está fuertemente ligada a las relaciones del judío con el prójimo, lo cual
constituye una ética, endonde la obligación del hombre con Dios se ve reflejada primero en la
relación que este construya con sus semejantes. La ética enmarcada dentro del judaísmo es
teológica y está considerada como un deber sagrado, que establece una obligación para el
judío: ser un reflejo de la bondad de Dios con todas las criaturas. Por este principio ético
fundamental, es que se ha construido dentro del judaísmo un ideal imaginario del deber ser y
del proceder con el resto de la humanidad, que parte de la premisa de Levítico 19:18: “amar a
tu prójimo como a ti mismo”.
Entre los elementos más distintivos del judaísmo se encuentra el sábado, la sinagoga y la
circuncisión, además de caracterizarse por una ley que dictamina una especial y estricta dieta
basada en la distinción entre lo puro y lo impuro de los alimentos. Dicha distinción está
legislación que rige la alimentación se llama Kasrut, y es la encargada de dictaminar los
alimentos que son Kaser (puros) o no.
Habló Jehová a Moisés y a Aarón y les dijo: Hablad a los hijos de Israel y decidles: “Estos son los animales que comeréis de entre todos los animales que hay sobre la tierra. De entre los animales, comeréis todo el que tiene pezuña hendida y que rumia. Pero de los que rumian o que tienen pezuña, no comeréis: El camello, porque rumia pero no tiene pezuña hendida… (Levítico, 11)
Tanto levítico como Deuteronomio son claros en las prohibiciones de lo que puede o no
comer un judío. “Nada abominable comerás” (Deuteronomio, 14: 3), la lista de los animales
lícitos e ilícitos, basados en la palabra, se define así: de los animales terrestres, todos los
rumiantes de pezuña hendida siendo el cerdo, el camello, el conejo, entre otros, los que no
cumplen este requisito; de las aves, todas son lícitas menos las rapaces; de los peces, todos
los peces que tengan aletas y escamas son lícitos, menos los mariscos, caracoles, anguilas,
etc.
También es clara la regulación de la ley alimenticia judía, en cuanto a la diferenciación de la
tierra, el cielo y el agua, al ser lícitos o impuros aquellos animales que son miembros
imperfectos de su especie, o que no es claro su papel dentro del ecosistema (Contreras, 2007,
p. 6). La sangre también es impura, lo que ha construido todo un sistema de sanidad en torno
a los mataderos y la forma de preparar las carnes; por ejemplo, la carne para poder ser
consumida debe, primero, haber sido vaciada de toda la sangre que contenía, lo cual ha
llevado a los judíos a desarrollar técnicas culinarias compleja a la hora de prepararla, como
lavados de agua y sal previos a su cocción. De la misma forma “la legislación religiosa ha
desarrollado, de hecho, un control de salubridad bajo la categoría de alimentos Kaser
altamente eficiente” (Olmo Lete, 2010, p. 314), donde es obligatoria la presencia de un
autoridad rabínica dentro de los mataderos, no solo por la forma de matar al animal, debido a
que este debe ser degollado, porque de esta manera la sangre sale más rápido, sino porque
también es prohibido el consumo de: ciertas viseras, el servo, el nervio ciático, animales que
hayan muerto, que estén enfermos, o que hayan sido sacrificados de forma diferente a la que
aprueba la ley.
alimentos, preparación y consumo son tan estrictos. Nada impuro debe ponerse delante del
señor y de la misma manera consumirse, otra de las restricciones alimentarias particulares es
que los lácteos y las carnes no se pueden consumir al tiempo ni tampoco estar puestos ambos
en la misma mesa; es tan estricta esta regla que lo exigido para los judíos es tener dos vajillas,
tanto para la preparación como para el consumo de ambas, y así mantenerlas lo más
separadas posible.
Todas estas restricciones tienen una profunda dimensión simbólica, representada en la
disciplina y fidelidad que profesa el judaísmo a la palabra de Dios, tendiendo siempre hacia la
pureza y a la perfección en todos los confines de su creencia. Al igual que en otras religiones,
el ayuno hace parte de la creencia judaica, es un tiempo especial llamado el Yom Kippur,
tiempo dedicado a la reflexión del comportamiento, momento del perdón de los pecados y del
arrepentimiento sincero. El Yom Kippur constituye para los judíos el día más santo, y para
este acontecimiento del año, desde el atardecer hasta el anochecer del día siguiente, está
prohibido beber, comer o tener relaciones sexuales, como acto de contrición (“Influencias
religiosas sobre la alimentación”, 2002).
• Hinduismo
“La civilización hindú toma este nombre porque sus primeros fundadores o más antiguos
seguidores ocupaban el territorio regado por la cuenca del río Sind (Indo), que corresponde a
la provincia de la frontera del Noroeste y al Penyab” (Radhakrishnan, 1979, p. 13),
actualmente el hinduismo es considerado una de las religiones más antiguas, que ha
permanecido hasta nuestros días. El hinduismo no es considerado una doctrina, sino como la
suma de varias, debido a la diversidad de personas, países, creencias y dioses; por tal razón
no se puede apreciar a esta religión como un material homogéneo, sino como una pluralidad
de argumentos, que no pretenden excluirse o excluir a otras creencias religiosas, que profesan
ideas diferentes a las suyas.
Más allá de un conjunto de reglas, el hinduismo, como religión, basa su filosofía en la
experiencia, la sabiduría y el discernimiento, volviéndose una forma de vida para quienes lo
practican, “es una percepción de la naturaleza de la realidad (darsana) o una experiencia de la
fe, pero no aquella que es regida por alguien ajeno al ser, sino una confianza en el
conocimiento y en la sabiduría espiritual. Los textos sagrados son los vedas, los cuales
recopilan la experiencia de los sabios que han alcanzado la perfección del espíritu y sirven
como ejemplo para la sociedad; estos textos revelan situaciones de la vida y de la realidad
tangible, para mostrar cómo los sabios, basados en los principios del conocimiento
experimental, reconocen y describen el momento de la vida en el cual están inmersos.
Aunque existen dioses de diferentes rangos, los hinduistas creen en un ser superior llamado
Brahma, Dios principal y más importante, quien aparece en diversas formas. La religión
hinduista se construyó a raíz de sus creencias en un estilo de vida social, el cual tiene
posiciones y rangos superiores e inferiores, designados por la casta en la cual se nace. La
casta define la posición social, el trabajo o labor que debe realiza el hombre dentro de la
sociedad; esta jerarquía está basada en la reencarnación, pues de los méritos que el hindú
logre en su vida actual dependerá que reencarne en una casta superior o inferior, en su
próxima vida. Las castas en orden de mayor a menor son: Brahmanes, Kshatriyas, Vaisya,
Sudras, Chandals, estos últimos, también llamados los intocables, no son considerados Casta,
porque no provienen de Brahma y representan el nivel más bajo y repudiado para un hindú.
“En la valoración de la alimentación en la India desempeñaron y desempeñan un importante papel los puntos de vista religiosos, filosóficos, espirituales, éticos, sociológicos, médicos y estéticos. Lo que alguien come y cuándo lo come no está determinado por preferencias personales, sino por un complicado sistema de reglas que hacen referencia al qué, al quién, al dónde, al cuándo, al de/con quién y a los porqué de todo ello.” (Contreras, 2007, p. 8).
Existen dos consideraciones muy importantes para cualquier hindú: la vaca como animal
sagrado y matar como un terrible mal. Aunque no todos los hindús están obligados a ser
vegetarianos, depende principalmente de quiénes sean sus dioses y la casta a la que
pertenezcan. La vaca es un animal sagrado porque: primero, la conciben desde su proceder y
nacimiento como cercana a los Brahmanes, segundo, porque es fuente de trabajo y productora
de leche, además de la utilidad de sus desechos como abono. También matar a cualquier ser
viviente es signo de intolerancia, incluidos los más diminutos; es considerado un pecado, e
implica que quienes ejerzan el trabajo de carniceros, o quienes deban matar animales, no
los individuos que quieran mostrar bondad y tolerancia, sean vegetarianos.
La casta que muestra más restricciones alimenticias, tanto por los alimentos como por el lugar
donde se alimentan o el cocinero, son los Brahmanes, quienes no pueden comer carne o
huevos, tampoco les está permitido comer en espacios públicos o aquellos lugares que no
aseguren un cocinero Brahmánico. Lo más recomendable es que coman solos o con alguien
de su mismo sexo y de la misma casta; de no contar con estas condiciones, deberán preferir
morir de hambre antes de comer frente a un desconocido o frente a una persona de una casta
diferente, un enfermo, un animal o una persona hambrienta (Contreras, 2007, p. 9). Para
algunas castasdependiendo, de la región, les está prohibido comer ajo o cebolla.
También existen reglas para la alimentación, de acuerdo al mes, el día, a la estación del año o
las ceremonias y celebraciones que existan, algunas coinciden o varían dependiendo de los
dioses o de las regiones donde se encuentren. De igual manera se plantea una jerarquía por
sexo, edad, rango y profesión: los ancianos comen primero, a los hombres se les sirve antes
que a las mujeres y ellas comerán las sobras de ellos. También la profesión y el trabajo
determinan variaciones en la alimentación (Contreras, 2007, p. 8).
De igual manera, las mujeres dentro del hinduismo tienen un papel por naturaleza diferente al
del hombre, incluido el comportamiento en la mesa; ellas no solo deben esperar a que los
hombres terminen de comer para poder alimentarse de lo que ellos dejaron, sino que,
también, son parte purificadora dentro del ritual de la cocina, al ser ellas las cocineras.
Cuando entran a preparar los alimentos, las mujeres deben estar limpias al igual que su ropa,
razón por la cual las mujeres que se encuentran en el periodo menstrual no pueden cocinar. Es
muy importante para el hindú quién prepara sus alimentos, porque el proceso de cocinar debe
ser conocido, en el mejor de los casos lo hará la esposa. (Contreras, 2007, p. 9).
La cocina y la alimentación en el hinduismo hacen parte clara de una distinción social dentro
de los ámbitos de la vida en comunidad, demarca los espacios y los gustos definidos por
nacimiento de quienes siguen esta religión. Además, afirma una estratificación desde lo más
puro hasta lo más impuro, con la posibilidad de un asenso en la escala jerárquica, un asenso
que dependerá solo del comportamiento del individuo dentro de la sociedad, respecto a su
superior, estado en el cual deberá demostrar más obediencia y pureza que en el anterior.
• Budismo
“El budismo comenzó como una descendencia del hinduismo en la India. El fundador fue
Siddhartha Gautama… Gautama nació aproximadamente en 560 a.C” (“El budismo”, 2004).
El origen del budismo se estima antes de Cristo, durante el siglo VI. Entre sus
consideraciones, los budistas, aunque creen en deidades o dioses superiores, no son
considerados por excelencia adoradores de ningún Dios explícito, es decir, son no teístas,
pero sí mantienen una gran devoción a su fundador, Siddhartha Gautama o Buda, en quien
están inspiradas las escrituras sagradas de los budistas y su proceder. Las escrituras sagradas
están divididas en tres: el Sutra o Dharma, donde se encuentra la doctrina; el Vinaya, el cual
contiene la disciplina monástica; y el Adhidharma, el cual aparece posteriormente como una
doctrina más avanzada (Conze, 1978, p. 35).
El budismo, ahora, es comprendido desde dos vertientes, que no distan mucho la una de la
otra, pero cada una desde su comprensión revisa puntos específicos en que la otra no hace
hincapié: por un lado, el budismo como religión, y por el otro, el budismo como filosofía.
Atravesado por la religión, el budismo se enfoca en la espiritualidad, es aquella sabiduría
humana milenaria que quiere superar el espacio terrenal y alcanzar un estado de vida eterna,
poder llevar una vida netamente espiritual, dominando los deseos de la carne, de posesión, de
ira, de tristeza, para llegar a la salvación, a la iluminación, como una vez hace miles de años
lo hizo Buda. Por otra parte, el budismo también es una filosofía, que podría tener una
tendencia pragmática, “El valor de un pensamiento debe juzgarse por lo que se puede hacer
con él, por la calidad de vida que resulta de él” (Conze, 1978, p. 18).
Existen dentro del budismo formas de clasificar al mundo, diferentes a las de otras sociedades
o religiones, elemento que a su vez es decisivo a la hora de hablar de reencarnación. Dicha
clasificación se refiere a los llamados seis planos de la vida: los dioses, los asuras, los
hombres, los fantasmas, los animales y los infiernos; tanto los dioses y los asuras son
considerados entes superiores y celestiales, en diferentes rangos; los fantasmas, animales e
infiernos son destinos funestos. Para los budistas las formas de reencarnación giran en torno a
construyendo su vida futura.
La meditación es parte fundamental de la religión budista, es en ella donde se domina la
mente y el cuerpo para someter los pensamientos de codicia, de riqueza, de envidia,
transformándolos en buenos pensamientos que luego serán retribuidos en buenas acciones. El
principal propósito del budismo es liberar al hombre del sufrimiento, mediante la anulación
de la mala voluntad y los malos pensamientos hacia los demás. Para los budistas el herir a
otro hombre o ser viviente, el vengarse de alguien, el desear el mal, es la representación de
los deseos que uno guarda para uno mismo. El budista parte del “yo” como la consideración
del “todos”, razón por la cual se puede inferir que el hecho de dañar a alguien es como si me
dañara a mí, los budistas se basan en que todos los seres estamos conectados entre sí,
entonces, cada acción negativa que se emprenda hacia otro ser es realmente como si la
arremetiera en contra de si mismo.
La premisa que funda la religión budista es la de “no hacer daño” basados en las violentas
relaciones humanas, los budistas adoptan esta postura no violenta, en la cual se les prohíbe en
extremo dañar otra criatura, incluso caminar o lavarse las manos suele ser considerado un
acto que produce muerte y daño para millones de seres. El hecho de que los seres del mundo
están conectados entre sí, es decisivo en la medida en que un budista al dañar a otra criatura,
reencarnará en un ser inferior al afectado y con más posibilidades de sufrir. De igual manera,
está escrito por el propioBuda uno de los principios de la religión que dice: “puesto que para
los demás, a cada uno para sí mismo, su ser es amado, entonces aquel que desea su propio
bien no debe dañar a otro”. También es fundamental el desprendimiento de todo lo terrenal, y
de todas esas cargas materiales que apegan al hombre a la carne, impidiendo que este pueda
conectarse con su espiritualidad, deseando cosas negativas que empobrecen al espíritu y
entristecen al hombre.
Por el mismo principio de la no violencia, es que todo budista por ética y promulgación debe
ser vegetariano. Aunque el consumo de algunos pescados le es permitido, también les está
estrictamente prohibido el consumo de bebidas alcohólicas y el consumo de algunos
vegetales como ajos, cebollas y puerros, entre otros. El ayuno es conocido dentro de los
budistas y hace parte de la meditación, aunque no es una obligación. En el caso del budismo
monje debe comer todo aquello que bajo la caridad de otras personas reciba, incluyendo
carnes, porque él no debe tener ninguna preferencia en cuanto a lo que come, y debe ser
enseñado a comer de todo, llegando, por consiguiente, a que el monje budista no comerá
carne por elección, pero de ser la carne lo que se le ofrezca, se lo debe comer.
La actitud budista es clara en cuanto al por qué y el para qué de las restricciones alimenticias,
pues estas son constructoras de la ética esencial del budismo, la cual se resume
principalmente en: la renuncia al mundo terrenal, incluyendo la acumulación de riquezas; las
restricciones de carácter sexual, el placer y las preferencias sobre la comida; además de la no
violencia hacia cualquier criatura de la naturaleza y la reencarnación.
• Cristianismo
El cristianismo, constituido comola base religiosa más practicada en el mundo, se divide en
tres ramas, que han conformado diferentes iglesias bajo el mismo texto sagrado, la biblia.
Aunque sus doctrinas y filosofías tienen una base en común, las diferencias están marcadas
por su estructura interna y por la forma de interpretar los textos sagrados, diferencias por las
cuales se han marcado sus divisiones., Estas tres ramas son: el catolicismo, la Iglesia
ortodoxa o de oriente y el protestantismo;así mismo, de estas tres ramificaciones proviene la
estructura de las iglesias actuales.
Catolicismo
La palabra Catolicismo deriva del griego katholikós y significa “el que constituye un todo”, la
iglesia católica es considera actualmente como la religión de corte cristiano más antigua de la
historia, y su nacimiento se establece aproximadamente en el siglo II después de Cristo. La
iglesia católica es de corte monoteísta, creen en un solo Dios creador del cielo y de la tierra.
Sin embargo, este Dios tiene una virtud especial, y es que él es una trinidad, “el misterio de la
trinidad”, al ser al mismo tiempo el padre, el hijo y el espíritu santo, en donde el hijo,
Jesucristo, es también el padre. De esta forma estas tres deidades configuran un único Dios
eterno e infinito
En la tradición católica basada en la biblia, Dios creo la tierra, el cielo y todo cuanto
encontramos en ella y lo bendijo (Génesis, 1: 1-4), incluyendo al hombre y a la mujer, pero
Adán y Eva pecaron al comer de la fruta prohibida y cayeron en desgracia. Fueron
expulsados del paraíso y enviados a poblar la tierra, no antes sin que Dios hiciera la primera
promesa bíblica: la venida de su único y amado hijo, quien salvaría a la humanidad del
pecado, que desde los tiempos primeros ya se había cometido, “Pondré enemistad entre ti y la
mujer, entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza y tú la herirás en el
talón” (Génesis 3:15). Varios pasajes bíblicos anuncian la llegada del hijo de Dios, acto que
ya se cumplió para los cristianos con la llegada de Jesucristo, quien muere en la cruz para
limpiar a los pecadores, luego al tercer día resucita y sube a los cielos junto al padre hasta su
segunda venida, también anunciada en la biblia, pero que aun no se ha cumplido.
Toda la historia del cristianismo para los católicos, incluyendo enseñanzas, moral y ética se
encuentran en la biblia, libro sagrado, al cual no se le puede agregar ni quitar una sola
palabra, así mismo anexar otros libros u otras escrituras. La biblia para el católico está
constituida por los libros del Antiguo Testamentos y los del Nuevo Testamento, a diferencias
de los Judíos quines solo consideran los primeros. El Nuevo Testamento retrata la vida de
Jesús en la tierra y la buena nueva de un Dios amoroso, que perdona e instruye para que
quien guarde su palabra, la siga y la promulgue, tenga un lugar en el cielo.
El Nuevo Testamento varía, bajo las interpretaciones que han realizado sobre él, en el sentido
restrictivo de la alimentación, hecho explicado en Mateo capítulo 15, llamado Qué contamina
al hombre, versículo 10, en las palabras de Jesús: “No lo que entra por la boca contamina al
hombre; pero lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.”, Lo anterior refuta la larga
lista de restricciones éticas que se habían planteado desde antes en el Antiguo Testamento y
parte del hecho de que el cristiano-católico tiene libertad de comer y beber bajo los
parámetros que él considere, excepto que lo haga por gula o que se exceda en el alcohol,
hasta convertirlo en un vicio.
Aún así, en torno a celebraciones religiosas y a los ayunos sí persisten rituales de purificación
que la iglesia celebra, como la santa cena, la cual dependiendo de la iglesia se celebra
semanal o mensualmente. La santa cena conmemora uno de los rituales más significativos del
Mientras comían, tomó Jesús el pan, lo bendijo, lo partió y dio a sus discípulos diciendo: –tomad, comed; esto es mi cuerpo-. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio diciendo: -Bebed de ella todos, porque esto es mi sangre del nuevo pacto que por muchos es derramada para perdón de los pecados. (Mateo, 26: 26)
El acto de la santa cena es realizado sagradamente, para conmemorar la muerte y resurrección
de Jesús, pero comulgar tiene connotaciones muy fuertes dentro de la comunidad católica.
Existe una celebración a cierta edad donde el niño o la niña es preparado para poder comer el
cuerpo de Cristo, y simboliza uno de los evento más importantes para la comunidad y la
familia; la representación de la comunión exige que la persona pida, de ante mano, perdón
por todos sus pecados y se arrepienta de corazón, puede hacerlo, dependiendo de la iglesia,
confesando sus pecados ante un padre o en la presencia de Dios, acto que prepara al católico
para recibir el cuerpo de Cristo y ser limpiado de todos sus pecados. Los ayunos para el
católico son voluntarios o impuesto, dependiendo de sus pecados, aunque también se le llama
ayuno a otras restricciones de tipo no alimenticios; la cuaresma, siglos atrás, tenía
restricciones que hoy en día no aplican, aunque la mayoría de católicos procuran no comer
carne el viernes de cuaresma.
Los conceptos de restricción, para el católico, están medidos por el exceso o la abstención,
excederse tanto en la bebida como en la comida es considerado un pecado y abstenerse o
ayunar, en especial alimentos que son preferidos por la persona, como dulces o carnes, es
también una forma de someter el cuerpo y de limpiar el pecado, al igual que la santa cena.
Iglesia ortodoxa o de oriente
Su nacimiento se remonta al de la iglesia católica romana, con la cual fueron una sola hasta el
Cisma de oriente y occidente. Por lo tanto, comparten muchas de las consideraciones sobre
Jesús, la vida de sus apóstoles, la salvación, el pecado y Dios, con la diferencia de que la
iglesia ortodoxa hace un fuerte hincapié en las dos naturalezas de Jesús: la divina y la
humana, siendo la humana mediante la cual pudo encarnar en hombre y conocer su naturaleza
pecaminosa, alejándose de ella, padeciendo hambre, tristeza, dolor, como los demás hombres;
hombres del pecado, y enseñar la verdadera doctrina de Dios. Otra de las diferencias
fundamentales con la iglesia católica es en cuanto al orden jerárquico, mientras para el
catolicismo la jerarquía está dada por el Papa desde el Vaticano, para la iglesia ortodoxa la
jerarquías es independiente en cada país donde se profesa esta religión, y las cabezas
principales en la tierra se conocen como patriarcas, aunque el principal patriarca es de
Estambul (“Influencias religiosas sobre la alimentación”, 2002).
Respecto a las consideraciones restrictivas de la alimentación, son un poco más enfáticos que
la iglesia católica, puesto que la celebración de la gran cuaresma tienen tiempos de
preparación y de ayuno muy específicos, por ejemplo, en el ayuno se estipulan restricciones
alimenticias mucho más amplias que en los católicos. La gran cuaresma tiene un ritual de tres
semanas anteriores a ella, de purificación, preparación y penitencia, la última semana de
preparación se debe comer toda la carne de la casa, y el último domingo de esa semana se
comen los huevos, el queso y la mantequilla para recibir el lunes. Durante la gran cuaresma
se ayuna, el ayuno para los ortodoxos consiste en dejar todos los productos de origen animal,
incluidos los pescados, los lácteos y los huevos, además de no ser licitas las relaciones
sexuales; el viernes santo se toma sopa de lentejas con vinagre, para conmemorar la sed de
Jesús antes de ser crucificado, y el domingo de resurrección se celebra con una sopa de
Mageiritsa, hecha de viseras de cordero (“Influencias religiosas sobre la alimentación”,
2002).
Protestantismo
“El término deriva de la 'protesta' entregada por una minoría de Luteranos y autoridades
reformadas en la Dieta Imperial alemana de Speyer en 1529” (“El protestantismo”, 1997). El
protestantismo tiene, al igual que el catolicismo y la iglesia ortodoxa, una fuerte base
cristiana, fue la última división que experimento la iglesia católica tradicional, debida a la
constante insatisfacción hacia la iglesia romana y a la jerarquía papal. entre otras cosas. Estas
molestias provocaron la ruptura de la iglesia, durante la reforma del siglo XVI, cuando los
movimientos de reforma, en manos del monje alemán Martín Lutero, se extendieron por gran
parte de Europa hasta tocar Inglaterra, donde, años más tarde, el rey Enrique VIII retiró a la
La iglesia protestante al dictaminar que ya no habrían más autoridades superiores para entrar
en comunión con Dios, sino que cada individuo podía directamente acercarse a él, da pié para
la formación de diferentes ramificaciones del protestantismo, bajo la misma base, pero con
diferentes cabezas y algunas modificaciones: “Luteranos, reformados
(Calvinistas/Presbiterianos), y Anglicanos-episcopalianos (aunque el Anglicanismo en
especial sostiene ser a la vez católico y protestante), Bautistas, Metodistas, Pentecostales y
muchos otros, hasta las modernas iglesias africanas independientes” (“El protestantismo”,
1997).
Al igual que la iglesia católica y ortodoxa, los protestantes basan sus fundamentos en la
Biblia (ambos testamentos), de donde proviene toda la enseñanza y palabra de Dios, siendo
su deber compartirla con otros y estudiarla. A diferencia de la fe católica, los protestantes
creen que la salvación no se gana por méritos o buenas obras, sino que es ya dada, de ante
mano, por la muerte de Jesucristo, una gracia que Dios le ha dado a quienes confiesen creer
que por ella han sido salvados. De igual manera creen en la trinidad (padre, hijo y espíritu
santo), en las dos naturalezas de Jesús (la humana y la divina), y comparten dos festividades
muy importantes: el bautismo y la santa cena, aunque el bautismo es un ritual que se hace,
preferiblemente, a una edad en la cual la persona sea consciente de la decisión que ha
tomado.
Las tradiciones alimenticias para los protestantes son muy parecidas a las de los católicos,
aunque al ser una religión más individualista, los ayunos y los alimentos se vuelven de
carácter simbólico. La connotación sagrada la tienen esencialmente: el pan, que representa el
cuerpo de Cristo; el vino, la sangre que quita el pecado del mundo; y el pescado, por ser parte
del alimento preferencial de la cuaresma, lícito en todos los casos, además de conmemorar y
representar la abundancia y la prosperidad (“La cocina santa de la cristiandad”, 2010).
Entonces mandó a la gente recostarse sobre la hierba; y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo y partió y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a la multitud. Comieron todos y se saciaron; y recogieron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas. Los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños. (Mateo, 14: 19-21)
Dios multiplicará las bendiciones en la vida de los creyentes, representa la abundancia y
también se ha convertido en un símbolo de las iglesias protestantes y católicas. El cordero,
“el cordero de Dios que quita el pecado del mundo”, representa la docilidad y el sacrificio de
Jesucristo como hijo de Dios, quien vino a salvarnos, aunque el protestante no prohíbe o
alienta su consumo.
La carne humana sigue siendo, por excelencia, para las iglesias de corte cristiano, el terreno
donde se juega la salvación y el pecado; en el protestantismo los ayunos más fuertes se
someten en ella y difieren de tener un carácter alimenticio. Las restricciones se vuelven hacia
otros placeres, como las preferencias que tenga el creyente sobre algunos alimentos, alguna
dinámica o hobbie, los cuales se suspenden como sinónimo de sacrificio. El protestante,
debido a la gracia de Dios, no está llamado a tener alguna restricción para ganar la salvación,
debido a que de ante mano el perdón ya ha sido ganado por la muerte y resurrección de
Jesucristo. Sin embargo, esto no significa que pueda atentar contra su cuerpo, siendo este “el
templo de Dios”, así que las drogas o el exceso de alcohol sí están prohibidos, al igual que las
relaciones extramatrimoniales.
Las iglesias de corte protestante, que demuestran restricciones más fuertes son: los
adventistas del séptimo día, quienes tienen una formación judeocristiana, al seguir parámetros
del Antiguo Testamento, como considerar animales impuros, por ejemplo, el conejo y el
caballo, además son llamados a ser vegetarianos, aunque no todos lo sean; y La iglesia de
Jesucristo de los santos de los últimos días, quienestienen estrictas prohibiciones en cuanto a
todo aquello que dañe el templo del cuerpo del hombre, entonces, son claros en prohibir el
cigarrillo, el café, el alcohol, las drogas y el excesivo consumo de carne, además no pueden
comprar comida los domingos. El ayuno se realiza por lo menos una vez al mes o en
momentos de dificultan, y es necesario suprimir dos comidas seguidas. Es muy importante
para los mormones, almacenar alimentos por un año, en caso de llegar tiempos difíciles o de
necesidad, como también de consumir muchas frutas y hacer ejercicio (“Influencias religiosas
sobre la alimentación”, 2002).
Los rasgos generales que se consideraron de las anteriores religiones, tienen como fin ampliar
el panorama de las formas de concebir una ética mediada por la religión, demostrando cómo
de una comunidad específica. La ética hace parte de la historia de un pueblo, de unas
costumbres y de unos hábitos que, a través de los siglos, rememoran y renuevan el pacto
sagrado y la fidelidad hacia Dios, hacia la religión y hacia quienes creen en ello, bajo unas
conductas identitaria.
La alimentación se trasforma en un Dios y en un demonio, que puede purificar o condenar la
carne, que puede dar la vida eterna o quitarla y acercar a los hombres a los dioses verdaderos.
Bajo la ética se apagan los deseos, la alimentación se ciñe a una estructura mucho más rígida,
exige de los hombres su lealtad y su obediencia; la disciplina es esencial para los creyentes y
se cuela en nuevas esferas, le pide al hombre que sea dócil y bueno con toda la creación de
Dios, no solo que restrinja lo que coma, sino también a quiénes coma o y cómo se los coma,
le pide que cuide la tierra como si fuera su cuerpo y su cuerpo como si fuera un templo de
adoración.
1.3 Estados VS. resistencia
La Real Academia de la Lengua Española, dentro de los diferentes significados de política
que maneja, tiene dos en particular que he considerado pertinente mencionar en este capítulo,
debido a que retratan de una manera más clara el significado de este término, a la luz de los
temas que se trabajan a continuación. Dichas acepciones son: la política como “Arte, doctrina
u opinión referente al gobierno de los Estados, actividad de quienes rigen o aspiran a regir los
asuntos públicos.”; y la política como “Actividad del ciudadano cuando interviene en los
asuntos públicos con su opinión, con su voto, o de cualquier otro modo”. A partir de esta
diferenciación, la política se divide en dos vertientes: una de carácter gubernamental con
proyectos, metas y fines encaminados hacia el crecimiento del Estado colombiano; y la otra,
una política de carácter social, encaminada a establecer panoramas más éticos para los
consumidores frente a las empresas o compañías, a través de la creación de espacios de
resistencia hacia el sistema de consumo capitalista y hacia la destrucción del medio ambiente.
Ambas formas de concebir la política son validas y verdaderas para cualquier sociedad, y
tanto el Estado como los individuos pueden generar diferentes discursos en pro de la
La política como dimensión de la alimentación ofrece una perspectiva diferente a la ética que
hemos trabajado hasta ahora. La política está llamada a jugar papeles de construcción y
protección, no bajo parámetros tradicionales o creencias, sino bajo la legislación del Estado
colombiano, por un lado, y bajo la forma de políticas de resistencia, que vienen avivándose
en todo el mundo, por el otro.
• Política de Estado
Las formas de crear una política responsable, dentro de un país con las condiciones que
presenta Colombia, deben fijarse en el marco de estrategias encaminadas a cubrir las
necesidades de personas que por sí mismas o por su situación particular o comunal no pueden
hacerlo, como, por ejemplo: “los desplazados por la violencia, los afectados por los desastres
naturales, los grupos étnicos (indígenas, afrocolombianos, raizales, gitanos); los niños, las
mujeres gestantes y las madres en lactancia, y los grupos de personas y campesino de más
bajos recursos” ("Política Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional", 2010). Por esta
razón, el gobierno nacional ha concertado una ley encaminada, única y exclusivamente, a la
alimentación y nutrición. Una ley establecida para subsanar y construir una sociedad no solo
más equitativa sino más saludable.
La política fijada para este caso recibe el nombre de Política de Seguridad Alimentaria y
Nutricional (PSAN). 4 Como política de Estado se diseñó para toda la población colombiana,
pero como ya se mencionó anteriormente, esta política está encaminada a trabajar por la
igualdad social y el mejoramiento de la economía, en materia de producción y consumo. Por
lo tanto, tienen prioridad la población vulnerada. El objetivo de esta política es “garantizar
que toda la población colombiana disponga, acceda y consuma alimentos de manera
permanente y oportuna, en suficiente cantidad, variedad, calidad e inocuidad” ("Política
Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional", 2010). Se pone de manifiesto que la PSAN
quiere enfatizar en la disponibilidad de alimentos, acceso, consumo, aprovechamiento y
utilización biológica de los alimentos, calidad e inocuidad de los alimentos.
4
Disponibilidad de alimentos: es la cantidad de alimentos con que se cuenta a nivel nacional, regional y local. Está relacionada con el suministro suficiente de estos frente a los requerimientos de la población y depende fundamentalmente de la producción y la importación.
Acceso: es la posibilidad de todas las personas de alcanzar una alimentación adecuada y sostenible. Se refiere a los alimentos que puede obtener o comprar una familia, una comunidad o un País.
Consumo: se refiere a los alimentos que comen las personas y está relacionado con la selección de los mismos, las creencias, las actitudes y las prácticas.
Aprovechamiento o utilización biológica de los alimentos: se refiere a cómo y cuánto aprovecha el cuerpo humano los alimentos que consume y cómo los convierte en nutrientes para ser asimilados por el organismo.
Calidad e inocuidad de los alimentos: se refiere al conjunto de características de los alimentos que garantizan que sean aptos para el consumo humano, que exigen el cumplimiento de una serie de condiciones y medidas necesarias durante la cadena agroalimentaria hasta el consumo y el aprovechamiento de los mismos, asegurando que una vez ingeridos no representen un riesgo (biológico, físico o químico) que menoscabe la salud. No se puede prescindir de la inocuidad de un alimento al examinar la calidad, dado que la inocuidad es un atributo de la calidad. ("Política Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional", 2010).
Con la concertación de la PSAN, La Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN), bajo un
análisis político, contribuyó en el desarrollo de los planes territoriales bajo la asistencia
técnica conjunta del Ministerio de Protección Social, el Ministerio de Agricultura y
Desarrollo Rural, el Ministerio de Educación Nacional, el Instituto Colombiano de Bienestar
Familiar (ICBF), Acción Social y la FAO; quienes se encaminaron en la tarea de generar
metodologías y estrategias a nivel nacional, departamental y municipal destinadas a “apoyar
el proceso de sensibilización y construcción colectiva para posicionar en la agenda operativa
de todos los autores públicos y privados involucrados con las temática en los niveles
territoriales” (“Planes Departamentales de Seguridad Alimentaria y Nutricional”, 2010) Con
el fin de articular el territorio colombiano bajo la Política de Seguridad Alimentaria y
Pero el trabajo sobre la alimentación y nutrición en Colombia no se queda en la formulación
e implementación de la política PSAN, pues la desnutrición y la pobreza son problemáticas
de incidencia social, política y económica, que llegan a generar casos de muerte por
desnutrición en algunos departamentos del país (“Unidades de Atención Integral y
Recuperación Nutricional para la Primera Infancia”, 2010). La política PSAN ha hecho que la
alimentación sea un eje central de estudio y una prioridad en el caso de niños en primera
infancia y adolescencia, madres lactantes y personas de la tercera edad, eje en el que además
trabajan varias entidades gubernamentales y no gubernamentales, tratando de enfocarse en
diferentes aspectos de la realidad colombiana, como: la autosostenibilidad, la protección a la
infancia y la estimación de alimentos para la población colombiana, entre otras.
Una de las entidades que actualmente lidera el programa de Seguridad Alimentaria y
Nutricional, además de contribuir en la creación del mismo, es el Instituto Colombiano de
Bienestar Familiar. Entre sus programas se encuentran: Lactancia Materna, destinado al
trabajo con madres lactantes y gestantes, con la responsabilidad de generar ambientes
propicios dentro del trabajo y la sociedad, para que ellas tengan el apoyo necesario durante el
proceso de embarazo y pos embarazo; Primera infancia, que cubre gran parte de la SAN; y
por último, el desarrollo del programa Nacional de Alimentación para el Adulto Mayor.
En conjunto con estos programas, el ICBF ha sido participe de la construcción e
investigación, dentro del ámbito de la alimentación colombiana, con textos diseñados para
reglamentar la apropiada y sana alimentación . Los textos están al alcance de todos los
colombianos, con el fin de que sean puesto en práctica tanto en las áreas que competen al
gobierno, como en las que no, y en la vida cotidiana.
A continuación se listan algunos de los documentos desarrollados por el ICBF:
Recomendaciones de consumo diario de calorías y nutrientes para la población colombiana:
el ICBF creo este documento para que la información pueda ser sistematizada de manera
conjunta por otras organizaciones o entidades y, con ello, puedan contribuir en la mejora de la
calidad nutricional de los alimentos disponibles y el consumo de los mismo. El documento es
de carácter “técnico y científico” y en él se estipulan, según el peso, el sexo y la edad, el
educación y agricultura.
Tabla de composición de alimentos colombianos (TCAC): Este texto recopila el contenido de
calorías y nutrientes de los alimentos que consume la población colombiana. Es considerado
un texto obligatorio, según el ICBF, porque contribuye al desarrollo de estudios clínicos y
epidemiológicos, entre otros, útiles dentro del avance en materia de alimentos y nutrición
para Colombia.
Guías alimentarias para la población colombiana (GABA): este texto es una herramienta
educativa, basado en el trabajo realizado con distintos sectores de la población, y el estudio
de las características que influyen en la nutrición y la alimentación, lo anterior con el fin de
utilizar esta información para incentivar el cuidado de la salud, los buenos hábitos de vida y
la una sana alimentación.
Dentro de las fuentes en las que se basan entidades interesadas en materia de alimentación y
nutrición, destacando al ICBF, quiero rescatar algunas fuentes internacionales y nacionales
como lo son la Fundación Colombiana para la Nutrición Infantil, NUTRIR, quien tiene
como misión contribuir en la alimentación de los niños en condición de vulnerabilidad, y
quien fue una de las encargadas de generar el documento educativo, GABA, además de
adelantar programas de refuerzo para atacar la desnutrición en el país. Por otro lado, se
encuentra la Red Internacional de Datos sobre la alimentación (INFOODS), la cual se utilizó
para extraer toda la información sobre la composición de alimentos que se producen en
Colombia (COLOMBIAFOODS), además cuenta con información fiable y pertinente de gran
parte de los alimentos que se consumen en el mundo (“Nutrición y protección del
consumidor”).
Otros de los proyectos que se han construido entorno a la PSAN, con el fin de desplegar y
fortalecer esta política, es el Proyecto de Fortalecimiento a la Seguridad Alimentaria y
Nutricional en Colombia (PROSEAN). Este proyecto nació gracias a un trabajo en conjunto
de La Agencia Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional (Acción
Social) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
(FAO), y está orientado, principalmente, a apoyar a las instituciones gubernamentales y no
acompañamiento y asistencia técnica en la construcción de planes nacionales y territoriales,
en el Programa de Seguridad Alimentaría (ReSA), y los demás proyectos o programas que
contribuyan al fortalecimiento de la SAN (“Proyecto de fortalecimiento a la seguridad
alimentaria en Colombia”).
También se encuentra el programa ReSa, Red de Seguridad de Alimentos, el cual está
diseñado para incentivar la producción y el autoconsumo de alimentos por parte de las
familias vulneradas. La red busca mejorar y asegurar una vía de alimentación y un terreno
accesible para esta población, a través de la implementación de condiciones y hábitos
saludables en la alimentación y estimulando el mercado local, rural y urbano (“Red de
Seguridad Alimentaria ReSA”, 2010). Las estrategias que se han llevado a cabo son
Estrategia Maíz y fríjol y Culinaria Nativa (CUNA).
La Estrategia Maíz y Fríjol está orientada a sensibilizar a los pequeños productores rurales
frente a la producción y autoconsumo de maíz y frijol, ya que ambos, además de ser parte de
una dieta rica en nutrientes, hacen parte de los cultivos tradicionales y son muy importantes
para la reactivación de la economía5. Por ende esta estrategia está dirigida en primera medida a familias de pequeños productores rurales. La estrategia Culinaria Nativa (Cuna), por otro
lado, está trabajando por rescatar los alimentos y los productos locales, enfocados a enseñar a
la población la higiene y prácticas de manipulación de alimentos, con base en los alimentos
autóctonos, y rescatando los saberes en materia de cocina y alimentación ancestrales de las
diferentes comunidades. Lo anterior con el fin de incentivar el consumo de alimentos locales,
de una manera saludable, en las diferentes regiones del país.
• Política de resistencia
Una de nuestras actividades cotidianas es ir de compras, consumir. Pero nuestro consumo en la mayoría de las ocasiones es sinónimo de “agotamiento”. No tenemos en cuenta las repercusiones para el medio ambiente y las personas que habitan el planeta de nuestros procesos de abastecimiento de bienes y servicios (“Criterios para un consumo responsable”, 2009).
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