Los indignados del 15-M.
Nuevas formas de resistencia ciudadana
John Mario Muñoz Lopera
Profesor Asociado Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, Universidad de Antioquia Grupo de Investigación Cultura, Política y Desarrollo Social
Dirección electrónica: [email protected]
Muñoz Lopera, John Mario (2011). “Los indignados del 15-M. Nuevas for-mas de resistencia ciudadana”. En Boletín de Antropología. Universidad de Antioquia, Medellín, Vol. 26 N.o 43 pp. 239-252.
7H[WRUHFLELGRDSUREDFLyQ¿QDO
Resumen. Este trabajo, realizado en las ciudades de Madrid y Barcelona, explora las nuevas formas de movilización que han utilizado los llamados indignados del 15-M. Desde la perspectiva de los sujetos sociales, se abordan los repertorios y recursos con que se despliega el malestar frente al control \GRPLQLRGHOFDSLWDO¿QDQFLHUR\GHORVJRELHUQRVDJHQWHVGHODUHGXFFLyQGHORVORJURVKLVWyULFRVGHO Estado de bienestar.
Palabras clave: indignados, ciudadanía, subjetividades políticas, democracia, gobierno, capitalismo.
The indignant people from 15 M: New forms of citizen resistance Abstract. This work, developed in Madrid and Barcelona, explores new forms of protests by 15-M indignant people. From the perspective of social subjects, we can see how people reactand use
UHVRXUFHVWRSURWHVWDJDLQVWWKHFRQWURODQGGRPLQDWLRQRI¿QDQFHFDSLWDODQGJRYHUQPHQWDVWKHVH
reduce the historic achievements of the welfare state.
Keywords: Indignant people, citizenship, new political subjectivities, democracy, government, capitalism.
Introducción
Tendremos la levadura que levante la Masa. Crear es resistir, resistir es crear.
La historia somos nosotros. Que nadie se Sienta ofendido, Somos nosotros este plato de agujas bajo el cielo. La historia somos nosotros, atención, que nadie se Sienta excluido. La historia somos nosotros estas Olas del mar, Este rumor que rompe el silencio, Este silencio tan duro de masticar
Francesco de Gregori (canta autor italiano)
Un ruido recorre el mundo en varias latitudes, miles de personas se reúnen en par-ques, plazas, sitios públicos (no tan públicos ya), y como aparecidos de la nada, empiezan a sumarse uno tras otro, hasta formar multitudes, a una voz le sigue otra voz, a un grito otro más potente, a una pancarta de protesta otra mucho más colorida, a un canto otros cantos, a una danza otras llenas de ritmo y sabor, a un joven otros menos jóvenes, a un viejo otros tal vez más viejos, a una mujer otras reclamando VXVGHUHFKRV(Q¿QXQRWUDVRWURYDQOOHQDQGRHOHVSDFLRS~EOLFRYLVLWDGRVROR por turistas desprevenidos en la puerta de sol en Madrid). En este lugar de donde se expresan los sentidos y los silencios contenidos por muchos años, ya sea por la dictadura franquista, por la comodidad dada por el Estado de bienestar, propios de los europeos o norteamericanos o por el grito engullido por los siempre distractores medios de comunicación, o por el encanto de hacernos creer que todos somos iguales y tenemos las mismas oportunidades, en la ya desgastada y manoseada democracia y ciudadanía Occidental.
En cada voz o incluso silencio se escucha ¡debemos cambiar las cosas! Parece como si de un momento a otro hubieran despertado del trance, y se encontraran todos y todas, gritando al unísono, ¡abajo las políticas perversas del neoliberalismo y la GLFWDGXUDGHOFDSLWDO¿QDQFLHUR8QJULWRTXHYLHQHKDFHYDULDVGpFDGDVDWUiVVREUH todo en los países oprimidos del llamado tercer mundo. Pero que en la época reciente HPSLH]DHQ,VODQGLDSDtVFRQDOWR(VWDGRGHELHQHVWDUSHURGRQGHODDPELFLyQGHO capital privado hizo que la población exigiera cambios estructurales en la política y la economía del país, luego estos ecos de resistencia llegan a los países del norte de África,1 con la llamada Primavera árabe que exige cambios en los gobiernos
que llevan enquistados en el poder más de tres décadas, pronto llegan al país ibé-rico como se viene advirtiendo, y sobre el cual se basa este trabajo, hasta alcanzar DOVLWLRPiVHPEOHPiWLFRGHOFRQVXPR\GHOFDSLWDO¿QDQFLHURFRPRORHV1XHYD York, y particularmente Wall Street; estos gritos irrumpieron el pasmoso silencio
GHOFHQWUR¿QDQFLHURGHOPXQGRPRVWUDQGRGHPDQHUDLUUHIXWDEOHTXHODSROtWLFD está cambiando, o al menos es necesario reconducir su curso.
(VWDVH[SUHVLRQHVPiVRWUDVTXHYHUHPRVPiVDGHODQWHVRQODVTXHFRQ¿JXUDQ las otras caras de la política, en la alteridad y en las resistencias ciudadanas, que están dándole otro rostro a la forma como tradicionalmente opera la política, los políticos de turno y la opacidad del ciudadano.
(QHVWDUHÀH[LyQTXHUHPRVPRVWUDUHOGHEDWHWHyULFR\HQODYR]GHORVLQGLJ-nados españoles con su movimiento de 2011 denominado 15-M (en alusión al primer día de su multitudinaria manifestación: 15 de mayo), mediante sus testimonios, interesa analizar los fundamentos principales de sus peticiones y los repertorios que han utilizado para ser escuchados.
Para ello se estructura el texto en tres partes: en la primera se plantea un acer-camiento a algunos teóricos que han inspirado las acciones de resistencia ciudadana GHORVLQGLJQDGRVPRVWUDQGRVXVSULQFLSDOHVSODQWHDPLHQWRVHOVLJQL¿FDGR\OD pertinencia de la desobediencia civil y la indignación hoy. En la segunda parte, se presentan entrevistas realizadas con los indignados en Madrid y Barcelona, lo que sería los fundamentos y el corolario de sus luchas, tratando de mostrar que estas se dinamizan con acciones políticas innovadoras desde los barrios, parques y plazas, a través de las asambleas populares, etc. En tercer lugar, se quiere abrir el debate sobre el lugar, los medios, dispositivos y repertorios de la política en estas nuevas realidades contemporáneas y las perspectivas de estas expresiones de resistencia ciudadana y nuevas subjetividades políticas de los indignados, llamada por Carlos Aguirre (2007), la otra política. Por último, a manera de coda se exponen esquemá-ticamente las razones que habría para indignarse en Colombia.
Del silencio y la comodidad del sofá al ruido del asfalto
En su texto Sobre la desobediencia civil, escrito en la década de 1840, Henry Thoreau decía: “Estamos acostumbrados a decir que las grandes masas no están preparadas; pero la mejoría es lenta, porque los pocos no son materialmente más sabios, ni mejores que los muchos” (Thoreau, 2011: 15). Esa parece ser una pre-dicción frente a los aconteceres de los tiempos recientes, con una acotación nece-saria: ya no solo es la maquinaria institucional que puso preso a este pensador de la desobediencia civil por negarse a pagar sus impuestos, sino que el dominio del FDSLWDO¿QDQFLHURTXHHQFRQWXEHUQLRFRQODFODVHSROtWLFDHVUHDOPHQWHHOSRGHU tras bambalinas.
que siga, que siga; quizás la suavice con el desgaste, ciertamente esa máquina se desgastará” (Thoreau, 2011: 11, 23).
Uno de los puntos más sensibles para los indignados de España, tiene que ver con la propiedad raíz. Debido a las hipotecas y a los altos intereses del sistema ¿QDQFLHURHLPSXHVWRVTXHLPSRQHHO(VWDGRPXFKRVFLXGDGDQRVSHUGLHURQVX único patrimonio, y lo que es peor aún, deben seguir pagando su deuda sobre este. Tal como expresaba Thoreau hace más de ciento setenta años, “por mi parte, no me gustaría pensar que confío en la protección del Estado cuando me presentan la cuenta de impuestos, muy pronto este tomará y se hará dueño de mis propiedades, perjudicándome así a mí y a los míos, para siempre” (Thoreau, 2011: 46).
Uno de los inspiradores recientes de la indignación es un nonagenario de la historia de la resistencia, Stéphane Hessel, que a sus noventa y cuatro años y después de haber hecho parte de la resistencia contra los nazis, estar preso y luego hacer parte del comité que redactó la Carta Universal de los Derechos Humanos, al igual que participar en diversos movimientos desde el apoyo a los palestinos, pasando por la lucha contra la xenofobia e inmigración y participando activamente contra el abuso GHOFDSLWDO¿QDQFLHUR\HOGHWHULRURDPELHQWDOHVFULEHHQVXVWH[WRVIndignados, de febrero de 2010, y en Comprometeos (entrevista con Gilles Vanderpooten) en 2011, H[SRQHVXVLGHDV\D¿UPDTXH³HOPRWLYRGHODUHVLVWHQFLDHVODLQGLJQDFLyQ´+HVVHO 2010-2011). Estos textos, aunque no son los únicos, son en buena medida los que alumbran los ideales y los sueños de muchas personas, sobre todo en España, para trabajar en la creación de una sociedad diferente. Ya en América Latina, en 1994 se había levantado el movimiento zapatista contra los tratados de libre comercio de México con los Estados Unidos de Norteamérica como un antecedente de tantos que han acontecido y sobre los cuales se han fundamentado los movimientos DQWLVLVWpPLFRVUHFRJLGRVHQORVWH[WRVGH,PPDQXHO:DOOHUVWHLQ\$QWRQLR$JXLUUH
Para Hessel, los puntos centrales para indignarse y resistir, tienen que ver, grosso modo, con lo siguiente:
Los jóvenes, a menudo sin futuro, afectados por el paro y la precariedad laboral. La incertidumbre que angustia a millones de trabajadores y a sus familias, sin
que nadie les ofrezca perspectivas de mejora a corto o mediano plazo. La puesta en entredicho de conquistas sociales, logros y derechos adquiridos
DORODUJRGHODV~OWLPDVGpFDGDVDFRVWDGHVLJQL¿FDWLYRVHVIXHU]RV\OXFKDV La especulación inmobiliaria desenfrenada, económica y socialmente absurda,
TXHGL¿FXOWDHODFFHVRDODYLYLHQGDDOWLHPSRTXHDOWHUDORVSDLVDMHVOLWRUDOHV y el medioambiente.
(OVLVWHPD¿QDQFLHURLPSXHVWREDMRHOPRGHORQHROLEHUDOKDGHMDGRXQDHVWHOD de pobreza, desigualdad, exclusión, deterioro del medio ambiente, son el blanco mayor de las críticas de los indignados. Para Hessel, “Los bancos, privatizados, se preocupan en primer lugar de sus dividendos y de los sueldos de sus dirigentes, pero no del interés general. Nunca había sido tan importante la distancia entre los más pobres y los más ricos, ni tan alentada la competitividad y la carrera por el dinero” (Hessel, 2010: 25).
Agrega el autor: “el pensamiento productivista, auspiciado por Occidente, ha arrastrado al mundo a una crisis de la que hay que salir a través de una ruptura ra-GLFDOFRQODHVFDSDGDKDFLDDGHODQWHGHO²VLHPSUHPiV²HQHOGRPLQLR¿QDQFLHUR pero también el de las ciencias y las técnicas. Ya es hora de que la preocupación por la ética, por la justicia, por el equilibrio duradero prevalezca. Puesto que los más grandes riesgos nos amenazan. Y puede llevar a su término la aventura humana en un planeta que podría volverse inhabitable para el hombre” (Hessel, 2010: 46).
En sus planteamientos Hessel reitera que la peor actitud es la indiferencia, sobre todo en la era de la conectividad; en esta medida insta permanentemente a los jóvenes a buscar motivos para la resistencia, que según él está en muchas par-WHVGHVGHHOFRQWURO\GRPLQLRGHOVLVWHPD¿QDQFLHURSDVDQGRSRUJREHUQDQWHVDO servicios de los anteriores, hasta problemas de deterioro del medioambiente por la ambición del dinero, llevando a la xenofobia y la discriminación contra los inmigran-WHVYXOQHUDQGRORVPiVHOHPHQWDOHVGHUHFKRVKXPDQRV/DGHVFRQ¿DQ]DGH+HVVHO IUHQWHDODSHQHWUDFLyQGHOFDSLWDO¿QDQFLHURHQODHFRQRPtDGHO7HUFHU0XQGR\OD participación de este en los países más excluidos es contundente:
Cada vez estoy más convencido de que para la evolución de los países pobres solo son útiles las acciones encaminadas a protegerlos contra los estragos de la economía comercial mundial, así como a establecer progresivamente las bases de toda evolución: la escolaridad, la alfabetización, la salud, la producción más cercana al suelo, es decir, la protección de los recursos propios, frente al exceso de importaciones subvencionadas de los países ya ricos […]. Nuestra capacidad para indignarnos puede y debe llevarnos a acciones constructivas, motivadas por el rechazo de la pasividad y de la indiferencia. Saber decir no. Denunciar. 3URWHVWDU5HVLVWLU,QGLJQDUQRV'HVREHGHFHUHQRFDVLRQHVIUHQWHDORTXHQRVSDUHFHQR legítimo y lo que cercena las libertades y los derechos fundamentales (Hessel, 2011: 35, 10).
+HVVHOD¿UPDTXH³HOSRUYHQLUSHUWHQHFHDODQRYLROHQFLDDODFRQFLOLDFLyQGH las diferentes culturas. Es por esta vía que la humanidad deberá superar la próxima etapa” (Hessel, 2011: 37).
vienen exigiendo como hordas llenas de vida y rabia otra sociedad posible, donde la clase privilegiada no siga cabalgando sobre el empobrecimiento cada día más extremo de la mayoría de la población. Las confortables rutinas mercantiles de nuestra “democracia de mercado” y sus rituales electorales y mediáticos se han visto abruptamente alterados por la irrupción imprevista en la calle y en el espacio público de la movilización ciudadana.
Estas protestas, “no es un movimiento generacional, es un movimiento de crítica al actual modelo económico y a los intentos de que la crisis la paguen los trabajado-res con un peso fundamental de la juventud” (Antentas citando a Taibo, 2011: 17). Para Monedero, “el poder político, poder económico y poder mediático, entre-mezclados, se convirtieron en rigurosos guardianes de su propio privilegio. Como ocurre con los carteles, la disciplina se fue aplicando con cada vez mayor sesgo autoritario, de manera que los que estaban dentro, habitan necesariamente afuera”. Monedero complementa:
La indignación de la puerta del sol es un punto de bifurcación que se abre después de muchas decepciones: los recortes sociales y la aceptación resignada de los gobiernos de las dictaduras de los mercados; los cincos millones de parados (de los cuales uno de cada dos son jóvenes); la Ley Sinde y los recortes en las descargas de internet, que ha tocado la única certeza de los jóvenes que es la libertad de navegar, mantenimientos de SDUDtVRV¿VFDOHVUHVFDWHVEDQFDULRVRODVVDQJUDQWHVSULPDVDEDQTXHURV\HMHFXWLYRV (Monedero, 2011: 74, 77).
3LODU9HODVFRHQVXPDQL¿HVWRNo nos representan expone 25 propuestas que agrupamos en cinco grande bloques:
1. Política real ya. Después de criticar el cambio del absolutismo al biparti-dismo, propone una lista abierta y no bloqueada, circunscripciones más pequeñas donde se pueda conocer quién y cómo gobierna y de esta forma generar control, ¿QGHORVSULYLOHJLRVDORVSROtWLFRV\DODEXURFUDWL]DFLyQGHORVSDUWLGRVSROtWLFRV ahondar en la democracia real, donde funcionarios públicos gobiernen obedeciendo a los ciudadanos, desde las asambleas populares de los barrios y otras organizaciones GHO0TXLHUHQXWLOL]DUODVLQLFLDWLYDVOHJLVODWLYDVSRSXODUHV,/3VHSDUDFLyQGH poderes, rendición de cuentas, preparar una asamblea constituyente, en concreto GLFHQSLQWRUHVFDPHQWHHQXQJUD¿WL³4XHQRTXHQRTXHQRQRVUHSUHVHQWDQ´\³1R somos antisistema: el sistema es antinosotros”.
3. Educación para indignarse. El conocimiento es más relevante que las mer-cancías; no a la privatización de la educación pública; se propone iniciar un debate público sobre el futuro de la educación, revisar el plan de Bolonia, las leyes educati-vas deben ser abordadas por agentes educativos, no por mercaderes de la educación, se propone incremento del número de profesores (frente al despido de 3.200 solo en la comunidad de Madrid), educación gratuita y de calidad. La universidad es un espacio público de construcción colectiva, de aprendizaje, que debe conservar y profundizar su carácter integrador. ¿De qué me sirven dos carreras, un máster, un perfecto inglés y francés y dominio informático, si nadie me ha ofrecido todavía el primer trabajo de mi vida?, decía una pancarta.
4. Los riesgos del mundo. Tiene que ver con el deterioro ambiental, la guerra por los hidrocarburos, el consumo de transgénicos, el incremento de las plantas nu-cleares, etc. Proponen control y eliminación de los factores que pongan en riesgo la HFRORJtD\XQFRQVXPRUHVSRQVDEOH\OLPSLR5H]DHQXQJUD¿WLDecrece, decrece, que el mundo perece.
5. La revolución fue en femenino. Proclama la igualdad real en derechos, no a la violencia machista, trato justo a las mujeres inmigrantes, inclusión de enfoque feminista en las políticas económicas, no a la penalización del aborto, educación sexual y reproductiva de manera obligatoria, no a la criminalización de la prostitu-ción: “Tengo 57 años. ¡Hoy parece que tengo 17! ADELANTE: esto es de todas”, decía una mujer en la plaza de sol.
Del silencio ensordecedor a la voz de los silenciados
En palabras de los mismos indignados en entrevistas realizadas en Madrid y Barcelona, SRGHPRVYHUTXpVLJQL¿FDQSDUDHOORVHVWDVH[SUHVLRQHVGHUHVLVWHQFLDHLQGLJQDFLyQ
El movimiento del 15-M, si te das cuenta con cada joven que hables o con cada persona que hables, pues te dirá… bueno un poco te dará un panorama amplio, cada uno con un punto de vista más matizado, la realidad del movimiento del 15-M, en mi opinión, es que responde al malestar profundo de la sociedad respecto a las políticas que ha llevado adelante este gobierno y los gobiernos anteriores, bueno, en el dejarnos aislados de las decisiones fundamentales que afectan nuestras vidas ¿no?, en ese sentido pues porque tenemos que ser 5.000.000 prácticamente parados, porque tenemos una sanidad publica cada vez más empeoradas, mientras… bueno por lo que decíamos antes, los más ricos, los más poderosos pues continúan haciendo su agosto, entonces el movimiento 15-M es un movimiento de indignación social contra, en nuestra opinión, un movimiento social de indignación profundo contra el mismo sistema capitalista, aunque de una manera em-brionaria diría yo (entrevista a un indignado del 15-M).
ex-presiones políticas, con las nuevas tecnologías de las comunicaciones, vienen tejiendo unas formas desterritorializadas de expresión política y social; en palabras de Chueca:
El ciberactivismo ha permitido que el mensaje de descontento social y de ganas de cambio se haya podido difundir por la Red. Si se mira la enorme lista de adhesiones en la Web del movimiento, se puede ver cómo se han unido entidades de diverso tipo: asociaciones de vecinos, plataformas de afectados por hipotecas, Juventud sin futuro, agrupaciones de estudiantes universitarios. Conviene recordar que este movimiento ha pasado a la acción en la calle en pocos meses (Chueca, 2011: 59).
Este lugar de articulaciones y propuestas de la política, brinda grandes posi-bilidades, porque articula y rompe con el espacio-tiempo, tanto en las interacciones de personas en muchos sitios diferentes, que rompen con las distancias informando y sumando acciones en tiempo real. Esto ha permitido que el ciberespacio sea en sí mismo una forma y una estrategia de entretejer poderes dispersos y pensarnos en cibernosotros, en un yo virtual colectivo, siempre al asecho y vigilantes de los usurpadores de los intereses colectivos:
En los movimientos como los que estamos viviendo en este momento, las redes sociales juegan un papel muy importante, como sucedió anteriormente y ha sucedido con los movimientos, los procesos que sigue son revolucionarios en vista de cual sea el resultado como en Túnez, Egipto. Las redes sociales han jugado un papel muy importante, Facebook, Twitter, en cuanto a lo que me decías de los jóvenes, al principio sí que fue un movimiento (entrevista con un indignado).
Muchas de las personas que participan en el 15-M no habían participado en movi-mientos sociales anteriormente, pero otras muchas sí, y muchas personas militan en otros movimientos y han entendido que el 15-M es una forma de articular nuevas propuestas y de aglutinar fuerzas, entonces a muchas organizaciones o a determinadas organizaciones les han pillado con el paso cambiado, no han sabido, o les ha costado entender qué era el 15-M y han decidido participar o no, y otras muchas personas que pertenecían a movimientos, a título personal han participado, ¿no?, y de hecho muchísimas de las personas que han participado en la asamblea de barrio y que participan del 15-M, como te digo, pertenecen a otras organizaciones, como movimientos sociales de lucha contra inmigrantes, movimientos feministas, movimientos ecológicos que reivindican la soberanía alimentaria, movimientos vecinales, movimientos políticos de izquierda, movimientos anarquistas, movimientos sindicales, hay muchas personas que conforman y que participan a título individual, ¿no?, quizá una de las características del movimiento es que aquí nadie va representando a nadie, si no que se representa a sí mismo, y nadie trae su bandera sino que uno viene y el que quiere es bienvenido pero para sumar, no para dividir (entrevista con un indignado).
grupos juveniles, producciones musicales, peticiones puerta a puerta y foros de discusión y debate; estos nuevos métodos de participación cívica desarrollaron sig-QL¿FDWLYDPHQWHXQQXHYRLGHDULRDFHUFDGHODVQHFHVLGDGHVVRFLRHFRQyPLFDVGHODV clases pobres urbanas, llevándolas a un análisis que se inscribe dentro de la lógica de los derechos humanos:
Creo que uno de los grandes aciertos fue trasladar la asamblea a los barrios, ¿no? Proba-blemente hubiera sido inviable haber mantenido una única asamblea para todo Madrid, y HQHVWHPRPHQWRKD\LQ¿QLGDGGHSURSXHVWDVVtTXHKD\GHVFRRUGLQDFLyQSHUREXHQR\R creo que eso forma parte de la riqueza del movimiento y además, las luchas son generales, globales, pero luego hay luchas locales que cada asamblea puede trabajar y de hecho salen propuestas comunes, como por ejemplo la próxima manifestación del 18 de septiembre, que está a favor de la educación y la sanidad pública, es que propuestas de distintas asam-bleas, junto a otros colectivos que no pertenecen al 15-M y a los cuales la asamblea va FRQVHQVXDGDPHQWHHQWRQFHVGHFLUTXHHVWDQGRODGL¿FXOWDGVHVDFDQSURSXHVWDVFRPXQHV SHURFRQFXDOTXLHUFDVRDPLMXLFLR\RSUH¿HURTXHVHDXQSURFHVRFRPSOHMRHQHOTXHVH me tiene en cuenta, a que no consulten conmigo y solo me pidan el voto cada cuatro años y decidan lo que quieran (entrevista con un indignado).
En la perspectiva teórica de Holston y Scott se evidencia cómo la resistencia y sus expresiones de ciudadanía no se reducen solamente a la teatralización de la política, y cómo ésta no se restringe a los espacios públicos estatales. Además existe una dimensión y un campo de posibilidades de acción de la resistencia que encuentra la forma de incursionar y trastocar las esferas amplias de la macropolítica.
Nosotros vamos a través del sindicato de estudiantes, que es una organización que tiene una implantación en todo el estado, estamos organizando la respuesta, lo que es el frente académico, el frente estudiantil y vamos a participar en todas las jornadas de huelga que se han convocado en todas las ciudades del estado, y además planteamos el día 6 de octubre una huelga general de estudiantes en todo el país, y a la que llamamos también a todos los profesores, a los sindicatos y a los padres a participar porque entendemos que la respuesta no se puede dar aislada, en una comunidad hoy, mañana en otra y pasado en la siguiente, sino que tenemos que responder todos a la vez (entrevista con un indignado).
El discurso de los dominados que muchas veces se da en la sombra gris del anonimato, produce desde la perspectiva de la resistencia ciudadana unas formas silenciosas y simbólicas de manifestar sus desavenencias con los que ostentan el poder, exponiendo de esta forma y a través de acciones de resistencia unos repertorios que buscan cuestionar y confrontar el poder de los dominadores.
Hay propuestas bien claras, lo que pasa es que las propuestas se articulan en el movimiento y en la oposición, en la calle, por ejemplo, una de las grandes reivindicaciones y es donde se evidencia más claramente el ataque brutal que está sufriendo la población en estos momentos, es el problema de la vivienda. Ahora mismo creo recordar, si no me equivo-co, que desde 2009 ha habido 3.000 familias que han sido desalojadas de sus casas en España, por no poder hacer frente al pago de la hipoteca, eso no es solo la pérdida de la vivienda, eso viene agarrado por una pérdida previa de trabajo, con la pérdida de la vivienda y en muchos casos una ruptura familiar y en otro la pérdida de la tutela de los hijos, porque muchas administraciones públicas están retirando la tutela a los padres en el momento en que no tiene una vivienda estable, entonces digamos que todo el sistema, todo el engranaje lo que hace es potenciar más las desigualdades y te encuentras con cientos de miles de personas que no tienen trabajo, no tienen vivienda y además el estado y la autonomía están quitándole a sus hijos, entonces digamos que esa es la situación más evidente que estamos viendo y donde se le está pidiendo al estado que regule un sistema KLSRWHFDULRPiVMXVWR\GRQGHOR~QLFRTXHKDFHHVEHQH¿FLDUFODUDPHQWHORVVLVWHPDV bancarios (entrevista con un indignado).
Una de las estrategias de los indignados es precisamente llevar el debate político y social, al barrio, a la calle, donde el ciudadano pueda decir, proponer, discutir, escuchar lo que debería ser, es decir, cambiar el lugar de la política y sus representantes que ya no representan sus intereses, sería en términos de Maffesoli, el cambio de la macropolítica a la infrapolítica:
Nosotros por ejemplo, en mi barrio, tenemos una asamblea semanal, y luego hay pro-SXHVWDVHVSHFt¿FDVSRUHMHPSORHVWDVHPDQDKHPRVKHFKRXQHVSDFLRGHGHEDWHVREUH la privatización de la educación, porque ahora aquí en Madrid hay […] bueno un paso más de la privatización, no es una situación que sea nueva, pero ahora se ha agudizado y los docentes están planteando huelga en la enseñanza, entonces, por ejemplo, en nuestro barrios invitamos a todos los institutos y colegios de la zona, a las asociaciones de padres y vecinos para generar un espacio de debate, sobre el cuál era la problemática, sobre qué medidas informar, sobre qué medidas están planteando los docentes para llevar a cabo la lucha y para involucrar a toda la gente del barrio. Pues digamos que dinámicas de estas, digamos que son las que visibilizan al movimiento y las que pretenden extenderlo a más personas y aglutinar otras fuerzas que no están en el 15-M, pero que están en la misma línea (entrevista con un indignado).
“La lucha, la lucha de nuestros hijos. Por la mejora de la calidad de la educa-ción, efectivamente lo que incumba a los profesores para que eso mejore y redunde en nuestros hijos, y es lo que incumbe enteramente a nuestros hijos y es la mejora a la calidad de la educación abiertamente” (entrevista con un indignado).
de participación y reconocimiento restringido de derechos; o lo que podría ser más nocivo, en la que estos derechos de ciudadanía estuvieran entrampados en la maraña LQVWLWXFLRQDOR¿FLDOPHQWHHVWLSXODGRVSHURQRFXPSOLGRVHQODSUiFWLFD
Te puedo decir que en la asamblea de mi barrio hay personas de 60, 70 años, de 50, de 40, como tú decías, la manifestación del otro día hay padres de familia con niños y es precisamente yo creo una de las grandes virtudes del movimiento ¿no?, digamos que es un movimiento inclusivo y que es un movimiento intergeneracional, donde muchas personas de distintas generaciones entienden que es el momento de hacer algo y muchos de ellos han tenido luchas anteriores y se incorporan con otros […] (entrevista con un indignado).
La resistencia ciudadana no solo transciende lo espacial del Estado-nación, sino que incorpora dentro de sus formas de expresión, lucha y organización, diver-sas acciones como las manifestaciones artísticas, que usan para mostrar desde lo SHUIRUPiWLFRODP~VLFDHOWHDWURHQWUHRWUDVHOÀDJHORHQHOTXHHVWiQLQPHUVRV
Sí, cambiar conciencia, si mucho, en primer lugar la nuestra, habituarse a modelos de participación donde las decisiones no vienen de arriba a abajo, conocer a las personas que conforman tu barrio y conocer que tienen similares intereses y similares formas de entender la vida, ya es un paso, y desde luego hacer frente a los recortes, los recortes van a venir sí o sí, porque desde luego la clase política y económica, sea quien sea que este gobernando, lo que se ha evidenciado en este momento, es que se han quitado la careta y el bipartidismo ha decidido unirse en una, enseñar realmente cuál es la cara y entonces hacer frente a esos recortes, por supuesto hay una desigualdad de fuerzas, pero mientras podamos seguir impulsando […] (entrevista con un indignado).
Para Michael Randle (1998) la resistencia civil es un método de lucha polí-tica colectiva y un elemento de construcción de ciudadanía polípolí-tica que moviliza a la población civil retirándole consenso a un poder establecido, para socavar sus fuentes de poder.
Nosotros estamos de acuerdo con que nadie puede servir a dos amos, y aquí el gobierno tendría que haber tomado una decisión, ha tomado una decisión que era servir a los más desfavorecidos o servir a los privilegiados, y ha decidido servir a los privilegiados, lo MXVWL¿FDFRQXQDVHULHGHGLDWULEDVWHyULFDVSHURTXHHQGH¿QLWLYDOR~QLFRTXHKDFHQHV sumirse, someterse a la voluntad de los que siempre han manejado los países; nosotros pensamos que claro, que hay alternativas a estas políticas (entrevista con un indignado).
Yo creo que ha sido fortuito el hecho del nacimiento del propio 15-M, pero el factor fundamental y decisivo es por una parte acumulación de descontento generalizado, y por otro los procesos revolucionarios en el mundo árabe que han sido los que han llamado a millones de jóvenes, a millones de trabajadores en este estado español a salir a las plazas de los pueblos y a las grandes ciudades para… bueno, para decir que ellos tampoco están de acuerdo con la realidad que nos ha tocado vivir, y plantear una idea. Si los países tan cercanos del mundo árabe han sido capaces de derrocar a dictaduras de más de 30 años de existencias, cómo nosotros no vamos a ser capaces de cambiar las políticas económi-cas que están condenando a la mayor parte de la sociedad (entrevista con un indignado).
La característica más representativa del movimiento es que es asambleario, digamos que en 15-M no se inventa nada, y por supuesto no inventamos las asambleas, pero sí queremos adoptar las formas de asamblea, como movimiento horizontal y donde se pre-tende que participe la mayor parte de las personas y donde la opinión y las decisiones sean consensuales. Hay distintos tipos de consenso, cada asamblea decide si decide consensuarlo de una manera unitaria, si permite un porcentaje de disenso (entrevista con un indignado).
En otro punto central de los reclamos de los indignados, 15-M o Democracia real ya, es precisamente que esta última deje de ser un discurso sobre el cual ha cabalgado el pensamiento político moderno y se convierta en una realidad, en otras palabras radicalizar la democracia, que los preceptos de la igualdad, justicia y equidad sean realidad más que retórica.
Entonces tú me preguntabas si por ejemplo el ideario del movimiento del 15-M era parecido o diferente, la característica del 15-M es que tiene un ideario difuso, o sea, no recoge lo que es el ideario de la izquierda ortodoxa del siglo XX, sino que recoge el sentir GHPXFKDVSHUVRQDVTXHVHLGHQWL¿FDQFRQGLVWLQWDVRUJDQL]DFLRQHVRVHQWLUHVHQWRQFHVHO 15-M aglutina a todas esas personas, y digamos que traza una línea transversal de lo que ODFODVL¿FDFLyQFOiVLFDGHODVRFLHGDGHVODJHQWHTXHVHLGHQWL¿FDEDFRQSDUWLGRVSROtWLFRV determinados, con sindicatos determinados, entonces el 15-M aglutina a más personas, por eso es un movimiento mucho más masivo que cualquier organización, entonces, a mi juicio dos lemas que creo que representan al movimiento son el lema de “no nos representan”, y que representa claramente una crisis de representación de las clases políticas, el conjunto de las personas que participan en el 15-M siente que los dirigentes políticos no representan a la ciudadanía, sino que representan los intereses económicos; y en segundo lugar, uno de los lemas más coreados es “ésta crisis no la pagamos”, es una crisis de la especulación del VLVWHPD¿QDQFLHURORVEDQFRV\ORVJUDQGHVIRQGRVGHLQYHUVLyQKDQJDQDGRPXFKtVLPR dinero generando ésta burbuja y están ganando mucho dinero con la ruptura de la burbuja, y todo eso a costa de los recortes sociales y económicos de la población, entonces ese sería un poco a mi juicio los dos puntos básicos (entrevista con un indignado).
entrevis-tados los que contesten. Lo que conseguiremos no lo sabe nadie, pero yo creo que no lo sabe nadie, si no lo sabía nadie en Egipto, en Túnez, nadie sabe nada, bueno, pero que en cualquier caso huella va dejar, y bueno, yo lo que tengo claro es, cuando me preguntan si va a servir de algo, a dónde va a llegar, lo que tengo claro es que si te quedas en casa no vas a conseguir nada (entrevista con un indignado).
Por último, y a modo de conclusión, sería pertinente pensar el lugar de la SROtWLFDKR\WDQWRGHVGHVXDFHSFLyQDWRPL]DGD\FRQFHQWUDGDHQÀXMRVGHSRGHU cerrado como en los medios, que tradicionalmente se han desarrollado para tener el control y el dominio de las grandes masas; pensar el lugar de la política más allá de los desgastados partidos tradicionales o de la trampa de los llamados nuevos partidos o progresistas que siguen gobernando para las elites encubadas en el poder.
Pensar la política desde otra perspectiva implica reconducir esta desde sus fundamentos ideológicos demoliberal, sus formas burocráticas de concentración del poder y de los medios, repertorios y dispositivos sobre los cuales hay que entender la política, en una era donde la forma de hacer y vivir la política está cambiando y sobre la cual son determinantes las nuevas formas y alternativas de participación de los siempre excluidos del campo real de las decisiones políticas.
3DUD&DUORV$QWRQLR$JXLUUHRWUDSROtWLFDTXHVHD¿UPDDOPLVPRV tiempo como negación radical de la vieja y desgastada política —con su concepción básicamente elitista, que reproduce el mito de que la política es una actividad muy FRPSOHMD\VR¿VWLFDGD\SRUORWDQWRUHVHUYDGDDSRFRV\H[FHSFLRQDOHVPRUWDOHV² y también y en un segundo momento, como la invitación a cambiar radicalmente de lógica y horizonte, explorando la construcción de esa otra política desde abajo y desde la izquierda, es decir, desde una lógica anticapitalista y un horizonte que vaya a contracorriente del pensamiento y las practicas hoy dominante. Este parece ser el reto que se impone en tiempos actuales, donde se espera que el cambio sea esta vez una realidad y no un efugio de los grupos de poder mientras pasa la crisis política y económica.
A modo de invitación
Recordemos las palabras de Hessel: “A los jóvenes, les digo: mirad a vuestro al-UHGHGRU\HQFRQWUDUpLVORVKHFKRVTXHMXVWL¿TXHQYXHVWUDLQGLJQDFLyQ²HOWUDWRD inmigrantes, a los sin papeles, a los gitanos—. Encontraréis situaciones concretas que os llevarán a emprender una acción ciudadana fuerte” (Hessel, 2011: 35). Si-guiendo al autor, y sabiendo que en Colombia, como en tantos otros países, sobran los motivos para indignarse, miremos algunas de las razones:
Colombia es el segundo país, después de Haití, con la mayor concentración de la riqueza (pocos tienen prácticamente todo y muchos prácticamente nada), JHQHUDQGRXQDSREUH]DTXHDGHPiVGHDWHUUDGRUDFODVL¿FDFRQFLHUWRVDGLVPR quién es más pobre, un país con más de veintiochos millones de pobres, donde la mitad está en línea de indigencia.
Un país con un potencial de recursos naturales envidiados por cualquier otro país, pero ofertados y vendidos a emporios multinacionales.
Un país solo superado por Sudán con el mayor número de desplazados del mundo, casi cinco millones a quienes se han usurpado más de siete millones de hectáreas de tierra.
Un país que se ufana de ser la democracia más vieja de América Latina, pero ha dejado más desaparecidos en las últimas tres décadas que las dictaduras de Argentina y Chile.
Un país donde la salud y la educación, son un lujo. En el que la inversión es-tatal en educación es de 0,38% del producto interno bruto, mientras que para la guerra es de más del 12.
5HIHUHQFLDVELEOLRJUi¿FDV
Aguirre, Carlos (2007). Chiapas planeta tierra. Ediciones desde abajo. Bogotá.
Antentas, Josep María (2011). “Notas sobre la plaza Tahrir”. En: La rebelión de los indignados. Edi-torial Popular. Madrid.
&KXHFD,YiQ³(QWUHHO2SHQ*RYHUQPHQWHO&LEHUUDFWLYLVPR´(QLa rebelión de los
indig-nados. Editorial Popular. Madrid.
Hessel, Stéphane (2011). ¡Indignaos! Ediciones Destino. Barcelona.
____________ (2011). ¡Comprometeos!. Entrevista de Gilles Vanderpooten Barcelona.
Holston, James (2008). Insurgent Citizenship: Disyuntivas entre democracia y modernidad en Brasil, Princenton University Press.
Maffesoli, Michel (2005). /DWUDQV¿JXUDFLyQGHORSROtWLFR/DWULEDOL]DFLyQGHOPXQGRSRVPRGHUQR México, Herder.
Monedero, Juan Carlos (2011). “La Marsellesa en la Puerta de Sol”. En: La rebelión de los indignados. Editorial Popular. Madrid.
Randle, Michael (1998). Resistencia civil. La ciudadanía ante las arbitrariedades de los gobiernos. Paidós. Barcelona.
Scott, James (2000). Los dominados y el arte de la resistencia. Discursos ocultos, México, Era.
Taibo, Carlos (2011) La rebelión de los indignados. Movimiento 15-M: democracia, real, ¡ya¡. Edi-torial popular. Madrid.
Taibo, Carlos (2011) Nada será como antes. Libros de la catarata. Madrid.
Thoreau, Henry ([1848] 2011). Sobre la desobediencia civil. Editorial Universidad de Antioquia. Medellín.