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Educación para los medios

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Academic year: 2020

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(1)EDUCACIÓN PARA LOS MEDIOS: UN COMPROMISO CON LA DEMOCRACIA. Costas Criticos Profesor de la Universidad de Natal, Durban. Sudáfrica. Sudáfrica, en su condición de país que estrena una nueva democracia, necesita promover la educación para los medios como una forma de desarrollar ciudadanos críticos y activos que tienen que vivir, trabajar y aprender en un ambiente con medios. Podemos actualmente decir que él país está ya en una condición relativamente estable, por lo que nuestro enfoque en educación para los medios debe cambiar y hacer referencia a algunos de los problemas .sociales sin solución aparente a los que nos enfrentamos. La educación para los medios debe cambiar de posturas de oposición a posturas de desarrollo, del nacimiento de una nueva nación al crecimiento y madurez de sus ciudadanos. Debemos progresar más allá de la lectura de los medios para convertirnos en seres activos con respecto a los medios. En este artículo pretendemos mostrar cómo la educación para los medios se está convirtiendo en un compromiso con la democracia. Una serie de ejemplos ilustrativos mostrarán por qué este compromiso debe madurar más allá de la instancia de oposición que tenía en los años del apartheid a una educación para los medios más orientada hacia el desarrollo y más preocupada por la formación de ciudadanos activos y críticos. INTRODUCCIÓN Construir una nueva nación democrática es un proceso lento. Los educadores en medios han discutido que una de las habilidades esenciales en una democracia moderna es la educación crítica en medios. El desarrollo de esta habilidad crítica sobre los medios debería operar a través de programas formales de educación para los medios en las escuelas así como también de iniciativas de otras instancias educativas..

(2) 36. Costas Criticos. Al final de la era del Apartheid (1984-94) una de las formas más efectivas de resistencia a la represión fue a través de las personas que desarmaron los medios dominantes con la lectura crítica y otros que crearon medios y formas culturales alternativas. En este período, la resistencia era popular y la sociedad civil estaba en un estado viable. Muchas ONG, y organizaciones laborales, civiles, religiosas y de jóvenes, incluían las habilidades para analizar los medios como parte de los programas de educación de sus organizaciones. Hasta un cierto punto los programas de educación comenzaban a establecerse en las escuelas. En Sudáfrica tenemos un nuevo currículo nacional, donde existe un espacio para la educación para los medios. Sin embargo, las prácticas y directrices de occidente aún nos guían como a muchos otros países en desarrollo. Con relación a la educación para los medios ha llegado el momento de que dejemos de vivir a la sombra de las tendencias dominantes de la educación en medios y exploremos el desarrollo de una educación para los medios que está arraigada en Sudáfrica. Esta sería la educación para los medios, que toma en cuenta nuestra herencia cultural y política y que encuentra las formas de aplicar sus técnicas y procedimientos a analizar los desafíos a los que se enfrenta un país con una joven democracia. Dado que nuestros problemas sociales son mayores y más complejos que los que tienen las democracias maduras, y que nuestro terreno en los medios es significativamente diferente del terreno de los medios occidentales, podría ser apropiado que comenzáramos a transformar nuestra educación para los medios. Este cambio y transformación de paradigma debería llevarnos de un enfoque sistemático a un acercamiento sistémico, de un examen selectivo de los medios a un examen comprensivo de los mismos, de un compromiso exclusivo y limitado con los medios a uno integrado y, por último, pasar de un enfoque internacional a uno local. ERA DEL POST APARTHEID Ya se han celebrado en Sudáfrica dos procesos electorales libres desde que Mandela fuera liberado de la prisión, y continúa el milagro de una nueva nación. Lamentablemente la pasión revolucionaria y su consiguiente energía están desapareciendo. La más evidente es la pérdida de habilidades críticas que se usaron para desarmar el apartheid ya que muy raramente sacamos a relucir estas habilidades para desarrollar la nueva democracia. Hay un sentido de haber ganado la batalla y entonces la armadura crítica ya no es necesaria. A menos que, desde la entornos de educación pública y formal, realicemos un esfuerzo deliberado por mantener y avanzar en el estudio de los medios y en el desarrollo de destrezas de análisis crítico, existe un verdadero peligro de desaprovechar los logros obtenidos en los últimos días del apartheid. Sin embargo, y afortunadamente, el nivel de la educación en medios en el mundo en desarrollo se ha convertido en una área de interés en los debates y conferencias internacionales..

(3) Educación para los medios: un compromiso con la democracia. 37. PERSPECTIVAS DEL SUR EN LA EDUCACIÓN PARA LOS MEDIOS En 1990 el Coloquio de Toulouse, una de las conferencias más importantes en el desarrollo de educación para los medios, trató de explorar las nuevas directrices en educación para los medios. La importancia de esta reunión es que por primera vez se presta atención a la perspectiva e intereses de los países en desarrollo en una conferencia internacional sobre educación para los medios. Los participantes de la conferencia estaban divididos en 3 comisiones y una de ellas se dedicó específicamente a la Educación para los Medios y Países en Desarrollo. En la primera parte de su declaración, los miembros de la comisión reconocen que fuera de occidente, la educación para los medios tiene una historia y forma muy diferente. En algunos de estos países la educación para los medios es un interés de la escuela y las organizaciones y, además, se ocupa del desarrollo de la creatividad y destrezas de análisis. Allí se puso de manifiesto lo siguiente: En los países en desarrollo, merece especial atención la educación para los medios fuera del sistema educativo formal. Las actividades educativas populares y de las organizaciones no gubernamentales son también especialmente importantes y la Comisión desea acentuar estos aspectos de la educación en medios que permite a los individuos y los grupos contribuir activamente al desarrollo cultural endógeno (Comisión III, 1991).. La exhortación de los miembros de la comisión señalaba lo que todos sabíamos muy bien durante el período del Apartheid. La represión en Sudáfrica (y en otros países) trataba de quitar poder a la gente empobreciendo la educación, lo que ha dejado á la mayoría de los sudafricanos en un vacío educativo, político, técnico y en medios. En la era del post Apartheid, la «construcción de la nación» va más allá del nivel de los campos de juego y también involucra a la capacitación de los jugadores: se trata de la equidad y de la reparación. En términos educativos, no ha sido suficiente igualar los sueldos de los profesores y los presupuestos educativos entre grupos raciales y provincias. La reorganización va más allá de la compensación económica: a la compensación educativa. Me propongo demostrar que la educación para los medios puede contribuir a esta compensación educativa. La educación para los medios ofrece a las escuelas y a los estudiantes adultos la oportunidad de convertirse en ciudadanos activos en una sociedad, una sociedad en la que muchos eran inactivos por su apatía o por las restricciones a su participación. La contribución de la educación para los medios a la acción social es una extensión de lo que Prinsloo (1995) y otros (Criticos 1993) han llamado alfabetización crítica. Es una alfabetización crítica en la que la acción crítica es una dimensión importante. Este tipo de alfabetización crítica activa y orientada hacia la sociedad ha sido llamada ciudadanía crítica (Criticos 1997) o coraje cívico (Giroux 1992)..

(4) 38. Costas Criticos. CIUDADANÍA CRÍTICA La ciudadanía crítica implica un componente intelectual o analítico de la ciudadanía. Esta forma de ciudadanía es activa e incluye lo que Giroux ha llamado coraje cívico. Hay que hace notar, sin embargo, que esto no es un atributo genético; no nos despertamos súbitamente como revolucionarios dispuestos a combatir las injusticias. El coraje está profundamente unido a la madurez intelectual y a la comprensión de los asuntos. Como precursores analíticos del coraje cívico podemos considerar la memoria cívica y acción cívica. Por memoria cívica entiendo un análisis social y una comprensión contextual de los acontecimientos de los medios, y por acción cívica entendemos un análisis orientado la acción, donde se analizan los medios con relación a la justicia y a los derechos humanos. El coraje entonces depende de la información y de la capacidad de análisis. Una forma de desarrollar esta capacidad es proporcionar a los alumnos tantas oportunidades como sea posible para trabajar en temas sociales y morales, con simulaciones y discusiones que les permitan expresarse libremente y ejercitar sus capacidades críticas en un medio amistoso y seguro. Es evidente que, si queremos que nuestros alumnos sean ciudadanos activos y críticos, debemos construir una memoria cívica y una acción cívica dentro de nuestros programas de educación para los medios. DEMOCRACIA La democracia, como la ciudadanía, es un concepto complejo. No hay un único juego de principios universales que definan las instituciones que lo constituyen, y los valores y prácticas de la democracia. Sin embargo, como las sociedades se alejan de los regímenes autoritarios, desarrollan prácticas que producen diferentes formas de democracia. Ciertas combinaciones en la práctica pueden resultar en democracias que son representativas, mientras que otras son participativas. Para los educadores en medios hay dos componentes en esta matriz, participación y acceso, que son preocupaciones esenciales en la planificación del programa de educación para los medios. El crecimiento exponencial de los sistemas de información hace que sea especialmente importante que nuestros programas de educación para los medios preparen a los alumnos para una ciudadanía activa. A menos que nos aseguremos de que ofrecemos programas efectivos de educación para los medios que permitan a nuestros estudiantes participar activamente en el mundo de los medios, contribuiremos a una nueva forma de privación de derechos civiles. Halloran (1990) nos advierte: Como la sociedad de la información está en continuo desarrollo, no será posible lograr los objetivos de ciudadanía, o ejercer los derechos apropiados, si no existe un sistema de información y comunicación que proporcione la base de.

(5) Educación para los medios: un compromiso con la democracia. 39. información y las oportunidades de acceso y participación para todos los ciudadanos. Sin embargo, disponer de infraestructura y oportunidades no es suficiente. Si los estudiantes no desarrollan habilidades para el compromiso crítico con su entorno informacional y mediático, no podrán sacar ventaja de cualquier disposición legal de acceso y participación. De la misma manera que hemos visto el aumento de la diferencia de posesiones entre ricos y pobres, podemos esperar igualmente que aumente cada vez más la diferencia entre los inforricos y los infopobres: ...una educación para los medios exitosa incluye el dar a los alumnos el poder esencial para crear y sostener una democracia activa y un público que no sea fácilmente manipulable sino que su opinión cuente en los temas de los medios porque está críticamente informado y es capaz de formar sus propios juicios independientes (Masterman 1991). PEDAGOGÍA La reflexión sobre la integración curricular de la Educación para los Medios no es simplemente una preocupación por lo que deberíamos enseñar y cuándo se debería enseñar. La educación para los medios en la escuela debería proporcionar a los alumnos oportunidades de desarrollar la comprensión en una forma crítica, creativa, comunitaria y contextual. Según Palmer, la pedagogía está embebida en los currícula. La forma en que aprendemos tiene poderosas implicancias para la forma en que vivimos. Cada epistemología tiende a convertirse en una ética, y cada forma de conocimiento tiende a convertirse en una forma de vida. La relación establecida entre el estudiante y la materia tiende a convertirse en la relación entre la persona que vive y el mundo mismo. Cada modo de aprendizaje contiene su propia trayectoria moral, su propia dirección ética y resultados (Palmer 1990). La teoría de Habermas de cómo los intereses humanos fundamentales influyen en la construcción social del conocimiento, es otra contribución valiosa a este análisis de la pedagogía y psicología del aprendizaje. Rechaza el punto de vista dominante del conocimiento de que está separado y ha sido descubierto por el individuo, a favor de un conocimiento construido en la acción comunal (Habermas 1972). Aparte de la dimensión social hacia la educación progresiva, también valora formas especiales de aprendizaje. Stanton, que propone el aprendizaje social, resalta algunas de estas características: La educación para la emancipación tiene una epistemología alternativa que, en contraste con el conocimiento objetivo, se basa en el conocimiento conectado. Es una educación que es generativa y no consumista, preocupada por la percepción y no la recepción, que busca, no sólo investiga. En este sistema, la inteligencia es un proceso, no un producto, y la inteligencia iguala al comportamiento inteligente (Stanton 1990)..

(6) 40. Costas Criticos. DESAFÍOS EN LA EDUCACIÓN PARA LOS MEDIOS En alguna otra ocasión (Criticos 1998) he sugerido que la educación para los medios en Sudáfrica podría comenzar a avanzar hacia un paradigma de desarrollo y alejarse del paradigma crítico (Hart 1998), que fue prominente a finales de las décadas de los 80 y de los 90. Este cambio en el paradigma probablemente redimensionará los intereses críticos y de emancipación del paradigma crítico hacia preocupaciones de desarrollo y crecimiento nacional. En esencia, lo que esto significa es que es probable que veamos un aumento en actividades de educación para los medios que examinen a los medios y a los productos culturales asociados con la educación y el desarrollo. Junto con películas, periódicos y revistas, podemos esperar que el método analítico se aplique también a materiales de campaña sobre la salud, instrucción basada en redes, y libros de texto, por ejemplo. Además, se espera que en este cambio se dé más importancia a los temas de producción y tecnología. Además, el interés por la educación conectada y contextual, dará como resultado el que la educación para los medios se aleje de las clásicas actividades y ejercicios con textos mediáticos y se oriente hacia proyectos que impliquen una cierta responsabilidad cívica. Podríamos pasar, por ejemplo, de una clase analizando la publicidad del tabaco a un programa de investigación más completo que analizaría la economía, el cultivo, la industria del tabaco, los presupuestos de publicidad, temas de género y legislación sanitaria, etc. LA EDUCACIÓN PARA LOS MEDIOS COMO ACCIÓN CRÍTICA EN LA SOCIEDAD DEMOCRÁTICA Si apoyamos la noción de una sociedad civil que se preocupa, que posibilita y apoya el gobierno democrático, debemos examinar cuidadosamente nuestros programas de educación para los medios y los métodos que empleamos. Los ciudadanos críticos, que son los bloques de construcción de una sociedad civilizada, no se producen automáticamente. Adquieren estas actitudes a través de encuentros de educación informal o formal en el aula. La educación para los medios, tal vez más que cualquier otra materia, es una disciplina que se propone capacitar a estudiantes críticos para que sepan mirar hacia dentro y hacia fuera y ver las cosas desde distintas perspectivas; par que hagan preguntas y expresen opiniones en diferentes formatos y medios. Con la educación para los medios tendremos que asegurarnos de lo siguiente: * De que los alumnos sean lectores críticos de los medios, que puedan discernir la falsedad, la parcialidad y las ausencias en los informes y representaciones de los medios. * De que los alumnos desarrollan una comprensión de la producción de los medios. Puedan detectar la intervención de quienes diseñan y elaboran los.

(7) Educación para los medios: un compromiso con la democracia. 41. documentos mediáticos y la naturaleza de éstos como constructos, como representaciones de la realidad. * De que los programas de educación para los medios ofrecen un entorno seguro en el que los alumnos pueden discutir temas morales y sociales. Muchas de estas actividades de educación para los medios obligan a los estudiantes a trabajar con diferentes perspectivas políticas, de clase, raza o género. * De que la parte creativa de la educación para los medios asegura que un número cada vez mayor de ciudadanos puedan expresar sus puntos de vista a través de los diversos foros mediáticos. La consecución de estos dos últimos objetivos: tanto la exploración y el análisis de cuestiones morales y sociales, como la posibilidad de expresar cada uno sus puntos de vista en distintos foros de los medios de comunicación, constituyen un modo Ideal de abordar algunas de las principales crisis y problemas de nuestra sociedad. Las competencias sociales, académicas y técnicas esenciales para poder dar respuesta a los desafíos de nuestra sociedad coinciden en gran medida con las competencias que muchos de nosotros hemos señalado como resultantes de la educación para los medios. De este hecho se deriva el que a los docentes nos corresponda jugar un papel múltiple y de gran responsabilidad, un papel muy complejo y cuyos distintos aspectos aparecen a veces como contradictorios: ¿Somos docentes de educación para los medios o activistas de los medios? Si, además de docentes, nos consideramos ciudadanos, deberíamos asumir, como nuestra doble personalidad, el papel de docentes y de activistas. (Este artículo está basado en dos conferencias pronunciadas por su autor en el Seminario Internacional Comunicación, Nuevas Tecnologías y Educación, celebrado en Madrid el 4 y 5 de Mayo de 2000 y organizado por el Máster Universitario en Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación UNED. (http://www.edu.uned.es/ntedu); y en Summit 2000. Children, youth and the media beyond the millennium. Toronto (Canadá), del 13 al 17 de Mayo).. BIBLIOGRAFÍA Commission III (1991): «Recommendations from the Tolouse Colloquy.» Media Development 27(2): 45-46. Criticos, C. (1993): Educacion Audiovisual en Sudafrica. La Revolucion de Los Medios Audiovisuales. R. Aparici. Madrid, Ediciones de la Torre: 429-431. Criticos, C. (1997): Media Education for a Critical Citizenry in South Africa. Media Literacy in the Information Age: Current Perspectives. R. Kubey. New Brunswick, Transaction Publishers. 6: 229-240. Criticos, C. (1998): Media Education & Critical Citizenship in South Africa. II World Council for Media Education, Sao Paulo, Brasil. Giroux, H. (1992): Border Crossings: Cultural Workers and the Politics of Education. New York, Routledge..

(8) 42. Costas Criticos. Habermas, J. (1972): Knowledge and Human lnterest. London, Heinemann. Halloran, J. D. (1990): Developments in communication and democracy. 17th Conference of the International Association of Mass Communication Research, Bled, Yugoslavia. Hart, A., Ed. (1998): Teaching the Media: International Perspectives. LEA's Communication Series. London, Lawrence Erlbaum Associates. Hawthome, R (1998): The Battle for Lesotho. Time: 39 Masterman, L. (1991): «An Overview of Media Edication in Europe». Media Development XXVII(1): 3-9. Norval, A. (1999): «Truth and Reconciliation: the birth of the Present and Reworking of History». Journal of Southern African Studies 25(3): 499-519. Palmer, P. J. (1990): Community, Conflict and Ways of Knowing: Ways to Deepen our Educational Agenda. Combining Service & Lea rning. J. Kendall. Raleigh, NSIEE. 1. Peters, M. (1999): Aids workers in SA face grim scenaiio. The Independent on Saturday. Durban: 5 Prinsloo, J. (1995): «Media education and the reconstruction of South Africa». World Association for Christian Communication 42(2): 18-20. . Stanton, T. (1990): Think Piece: Field Experience and Liberal Arts Education. 1990 NSIEE Conference, Bo ulder, Colorado. Sulcas, A:(1999): Suspects in murder of Aids activist freed for lack of evidence. The Sunday Independent. Johannesburg: 3 VeIHache Electronic Forum (1998): We condemn the killing of Gugu Dlamini. 1998. http://www.hivnet.ch:8000/af-aids/tdm..

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