• No se han encontrado resultados

08 PERVIVENCIAS Y TRANSFORMACIONES ECONÓMICAS EN EL SIGLO XIX UN DESARROLLO INSUFICIENTE docx

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "08 PERVIVENCIAS Y TRANSFORMACIONES ECONÓMICAS EN EL SIGLO XIX UN DESARROLLO INSUFICIENTE docx"

Copied!
8
0
0

Texto completo

(1)

1 8. PERVIVENCIAS Y TRANSFORMACIONES ECONÓMICAS

EN EL SIGLO XIX: UN DESARROLLO INSUFICIENTE.

8.1. Evolución demográfica y movimientos migratorios en el siglo XIX. El desarrollo urbano.

1) Evolución demográfica y movimientos migratorios en el siglo XIX.

La población española creció de manera constante durante el siglo XIX (de 11.500.000 de habitantes en 1800 a 18.600.000 en 1900).

Se mantuvo el régimen demográfico antiguo con tasas de natalidad (34-42‰) y mortalidad (29-37‰) elevadas y un crecimiento vegetativo bajo, del 8‰ en 1900. La mortalidad elevada se debía a las enfermedades infecciosas, y experimentaba repuntes al alza como consecuencia de las guerras (guerra de Independencia (1808-1814), guerras por la independencia de América (1810-1824), guerras carlistas (1833-1840, 1846-1849 y 1872-1876), guerras de Cuba (1868-1878 y 1895-1898) y guerra de Filipinas (1896-1898)) y las epidemias (cólera (1885)). La esperanza de vida era muy baja (34 años en 1900) dado que la mortalidad infantil siguió siendo alta por la ausencia de vacunas.

La estructura por sectores era arcaica y desequilibrada con un aplastante predominio del sector primario (En 1900: sector primario (68%), secundario (14%) y terciario (18%)). Se aceleró el éxodo rural impulsado por el estancamiento del medio agrario, que generaba suficientes puestos de trabajo y ofrecía salarios escasos a los jornaleros, y las expectativas laborales, muchas veces infundadas, que ofrecían las ciudades que se industrializaron y que conocieron cierto desarrollo del sector terciario. Las regiones del interior perdieron población, excepto Madrid, en favor de las costeras.

Hasta 1853 estuvo prohibido emigrar al extranjero. Ese año se dio el permiso de emigrar a América. La Constitución de 1869 reconoció el derecho a emigrar. La salida de españoles fue importante entre 1882 y 1899, emigrando más 1.000.000 de españoles. Gallegos, asturianos, vascos y canarios marcharon a Iberoamérica, donde arraigaron, y andaluces y murcianos a Argelia, que retornaron en unos años.

(2)

2) El desarrollo urbano.

Consecuencia del éxodo rural crecieron las ciudades que conocieron cierto desarrollo industrial y contaban con puerto de mar. Las ciudades que más crecieron fueron Bilbao y Santander en el Cantábrico, La Coruña, Vigo y Cádiz en el Atlántico y Málaga, Valencia y Barcelona en el Mediterráneo. La única ciudad no costera que ganó población en cantidad importante fue Madrid por ser la capital de España y centro industrial y administrativo. Solo Madrid y Barcelona superaron los 500.000 habitantes.

(3)

3 8.2. La revolución industrial en la España del siglo XIX. El sistema de comunicaciones: el ferrocarril. Proteccionismo y librecambismo. La aparición de la banca moderna.

1) La revolución industrial en la España del siglo XIX.

España experimentó durante el siglo XIX un proceso de aceleración industrial, pero localizado en torno a Barcelona (textil) y a Bilbao y Oviedo-Gijón (siderometalurgia). El desarrollo industrial se circunscribió a estas zonas costeras por su fácil accesibilidad por mar y su cercanía a los países europeos más avanzados, Francia y Reino Unido. El resto de España permaneció sin industrializar, excepto Madrid.

Comparando España con Reino Unido, Francia y Bélgica se aprecia que la incorporación de España a la Revolución industrial resultó tardía, incompleta y desequilibrada.

Las causas del fracaso de la Revolución industrial en España fueron:

 Inestabilidad política (Guerra de la Independencia (1808-1814), independencia de América (1810-1824) y guerras carlistas (1833-1840, 1846-1849 y 1872-1876)).  Carbón escaso, de mala calidad y de explotación difícil y costosa.

 Carencia de materias primas (el algodón debía importarse en su totalidad).  Deficiente red de comunicaciones.

 Atraso tecnológico.

 Falta de capitales nacionales.

 Dependencia técnica, financiera y energética del exterior.

 Debilidad del mercado interior español, por la baja capacidad adquisitiva de gran parte de la población.

 Apego excesivo de los grupos industriales al proteccionismo, que conllevaba la escasa competitividad en el mercado internacional de los productos nacionales, por su mayor precio y baja calidad.

(4)

La industria textil del algodón se radicó en Cataluña. Para 1855 la industria algodonera estaba mecanizada, impulsó la modernización de Barcelona y absorbió la mano de obra inmigrante de otras regiones españolas. Se vio favorecida por la política proteccionista practicada durante la mayor parte del siglo XIX.

La primera industria siderúrgica española se localizó en Málaga por su proximidad a yacimientos de hierro y porque la Primera Guerra Carlista (1833-1840) dejó fuera de servicio las ferrerías vascas. Desde mediados del siglo XIX se desarrolló la siderurgia asturiana con fábricas en Mieres y Felguera. Desde finales del siglo XIX Vizcaya se convirtió en el centro de la siderurgia española por la abundancia de hierro. Desde 1902 destacó la empresa Altos Hornos de Vizcaya. El retraso de la siderurgia española se debió al atraso de la agricultura, que no tenía una capacidad de demanda suficiente, y a la Ley General de Ferrocarriles (3/06/1855), que favoreció la importación de material fijo y rodante.

Otras industrias fueron la aceitera, vinícola, del calzado, del vidrio y química.

(5)

5 2) El sistema de comunicaciones: el ferrocarril.

La construcción del ferrocarril en España estuvo regulada por la Ley de Ferrocarriles (3/06/1855), aprobada durante el Bienio progresista. Al amparo de esta ley se subvencionaron las inversiones, se eximió de aranceles a los materiales importados y se permitió la entrada de capitales extranjeros.

La construcción del ferrocarril alcanzó su máximo desarrollo entre 1855 y 1864, con una media de 430 km. anuales. Las primeras líneas ferroviarias fueron Barcelona-Mataró (1848) y Madrid-Aranjuez (1851). Se creó una red radial con centro en Madrid con un ancho de vía de 1,67 m., mayor que el europeo de 1,44 m., en la creencia de que las máquinas debían ser más potentes para salvar la difícil orografía española y no por el miedo a una posible invasión. Un ancho de vía distinto al europeo dificultó las comunicaciones ferroviarias con Europa.

La construcción del ferrocarril se hizo con capital público y privado, sobre todo francés. El Estado subvencionó la construcción de líneas férreas a condición de que pasaran a ser de propiedad estatal transcurridos 99 años. Como consecuencia de las condiciones impuestas, las empresas utilizaron materiales de baja calidad por lo que las vías debieron de ser reparadas de continuo, no obteniéndose apenas beneficios. Tampoco la industria española se vio favorecida por el desarrollo del ferrocarril ya que gran parte del material fue adquirido a empresas belgas, francesas e inglesas.

(6)

3) Proteccionismo y librecambismo.

El comercio exterior creció durante el siglo XIX, pero se mantuvo deficitario. España exportaba materias primas e importaba productos elaborados. Reino Unido y Francia fueron los principales clientes. Se apostó por el proteccionismo para defender la producción nacional elevando los aranceles sobre los productos foráneos. Los grupos económicos que reclamaron una política proteccionista fueron los industriales del textil del algodón catalanes, los cerealistas castellanos y los industriales siderúrgicos vascos. Sólo durante el Sexenio Democrático (1868-1874) hubo un paréntesis de cierto aperturismo del mercado español tras la aprobación de la Ley de Bases Arancelarias o Arancel Figuerola (12/07/1869), que rebajó los aranceles y no prohibió la importación de ningún tipo de artículo extranjero.

4) La aparición de la banca moderna.

A lo largo del siglo XIX se desarrolló el sistema bancario español público y privado. Se creó el Banco Español de San Fernando (1829), que sustituyó al quebrado Banco Nacional de San Carlos. Su función principal fue la de financiar al Estado mediante la emisión de deuda y moneda. Pero la crisis financiera de 1847-1848 llevó a la suspensión de pagos del Banco Español de San Fernando. Durante el Bienio Progresista se aprobó la Ley de Bancos de Emisión (28/01/1856) por la que se creó el Banco de España, que gozó del monopolio de emisión de moneda desde 1866.

Se crearon cajas de ahorro con el fin de fomentar el ahorro entre las clases medias y trabajadoras. La primera fue Caja de Ahorros de Madrid (25/10/1838).

Los grandes bancos privados aparecieron en la segunda mitad del siglo XIX y primeros años del XX, y fueron el Santander y el Bilbao (1857), el Vizcaya (1901) y el Banesto (1902).

También se creó la Bolsa de Comercio de Madrid (10/09/1831) para facilitar la financiación a las empresas.

(7)

7 Pervivencias y transformaciones económicas en el siglo XIX:

un desarrollo insuficiente. Textos y fuentes históricas. Ley General de Ferrocarriles, 3 junio de 1855.

“Doña Isabel II por la gracia de Dios y la Constitución de la Monarquía española Reina de las Españas: a todos los que las presentes vieren y entendieren, sabed que las Cortes han decretado y Nos sancionamos lo siguiente:

“Artículo 1º. Los ferrocarriles se dividirán en líneas de servicio general y de servicio particular.

“Artículo 3º. Todas las líneas de ferrocarril destinadas al servicio general, son del dominio público, y serán consideradas como obras de utilidad general.

“Artículo 4º. La construcción de las líneas de servicio general podrá verificarse por el Gobierno, y en su defecto por particulares o compañías.

“Artículo 8º. Podrá auxiliarse con los fondos públicos la construcción de las líneas de servicio general.

“Artículo 14º. Las concesiones de las líneas de servicio general se otorgarán por término de 99 años cuando más.

“Artículo 15º. Al espirar el término de la concesión, adquirirá el Estado la línea concedida con todas sus dependencias, entrando en el goce completo del derecho de explotación.

“Artículo: 20. Se conceden desde luego a todas las empresas de ferrocarriles:

“1º. Los terrenos de dominio público que hayan de ocupar el camino y sus dependencias.

“3º. La facultad de abrir canteras, recoger piedra suelta, construir hornos de cal, yeso y ladrillo, depositar materiales y establecer talleres para elaborarlos en los terrenos contiguos a la línea.

“Artículo: 30. Los ferrocarriles se construirán con arreglo a las condiciones siguientes:

“1ª. El ensanche de la vía o distancia entre los bordes interiores de las barras carriles será de un metro 67 centímetros (6 pies castellanos).

(8)

Ferrocarriles e industrialización en España a finales del siglo XIX.

Referencias

Documento similar

Cedulario se inicia a mediados del siglo XVIL, por sus propias cédulas puede advertirse que no estaba totalmente conquistada la Nueva Gali- cia, ya que a fines del siglo xvn y en

El nuevo Decreto reforzaba el poder militar al asumir el Comandante General del Reino Tserclaes de Tilly todos los poderes –militar, político, económico y gubernativo–; ampliaba

Esto viene a corroborar el hecho de que perviva aún hoy en el leonés occidental este diptongo, apesardel gran empuje sufrido porparte de /ue/ que empezó a desplazar a /uo/ a

The part I assessment is coordinated involving all MSCs and led by the RMS who prepares a draft assessment report, sends the request for information (RFI) with considerations,

Así, antes de adoptar una medida de salvaguardia, la Comisión tenía una reunión con los representantes del Estado cuyas productos iban a ser sometidos a la medida y ofrecía

b) El Tribunal Constitucional se encuadra dentro de una organiza- ción jurídico constitucional que asume la supremacía de los dere- chos fundamentales y que reconoce la separación

(29) Cfr. MUÑOZ MACHADO: Derecho público de las Comunidades Autóno- mas, cit., vol. Es necesario advertir que en la doctrina clásica este tipo de competencias suele reconducirse

Como asunto menor, puede recomendarse que los órganos de participación social autonómicos se utilicen como un excelente cam- po de experiencias para innovar en materia de cauces