La literatura y su enseñanza, un análisis desde la Revista Chanchito
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(2) LA LITERATURA Y SU ENSEÑANZA, UN ANÁLISIS DESDE LA REVISTA CHANCHITO. SANDRA MAGNOLIA BENÍTEZ BENÍTEZ. Trabajo de grado presentado como requisito para optar por el título de Magíster en Educación. Director Carlos Jilmar Díaz Soler. UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS FACULTAD DE CIENCIAS Y EDUCACIÓN MAESTRÍA EN EDUCACIÓN BOGOTÁ D.C., 2018.
(3) NOTA DE ACEPTACIÓN. _____________________________________ _____________________________________ _____________________________________ _____________________________________. _____________________________________________________ Firma del lector. _____________________________________________________ Ciudad y fecha.
(4) Dedicatoria Luis Leonardo, Diego Nicolás y Germán Santiago Robles Benítez, pese a las adversidades de la vida, intento a diario hacer cosas mejores que sirvan de ejemplo para su proyección como seres humanos. Me equivoco, como ser humano, pero Dios nos sigue permitiendo crecer. A mi padre, que siempre ora por mí y a mi madre, que cuida de los míos, Dios los bendiga..
(5) Agradecimientos A Dios, por regalarme a diario su infinita misericordia, sabiduría y fortaleza para seguir adelante en la materialización de mis metas, y poner en mi camino personas que me guían y me enseñan. A los colegas, amigos y compañeros que siempre han creído en mí y me han animado para seguir adelante pese a los obstáculos de la vida. A mi tutor Carlos Jilmar Díaz Soler, por su dedicación y constancia en este proyecto tan especial y significativo para mi profesión..
(6) Tabla de contenido Resumen.................................................................................................................... 10 Introducción .............................................................................................................. 11 Planteamiento del problema .................................................................................. 11 Justificación .......................................................................................................... 17 Objetivos .............................................................................................................. 18 Objetivo general ................................................................................................ 18 Objetivos específicos ......................................................................................... 18 Metodología .......................................................................................................... 18 Antecedentes ......................................................................................................... 21 Chanchito y otras revistas significativas de la época. .......................................... 21 La Revista Chanchito ......................................................................................... 23 Capítulo 1: La literatura como pregunta ..................................................................... 27 1.1 Hablando de literatura ..................................................................................... 27 1.2 La literatura como pregunta ............................................................................. 29 1.3 La Literatura en Colombia ............................................................................... 39 1.4 Problema en la enseñanza de la literatura ......................................................... 42 1.4.1 La Literatura: su enseñanza ....................................................................... 42 1.4.2 Problema en la enseñanza de la Literatura ................................................. 43 Capítulo 2. La Revista Chanchito y su apuesta por la literatura .................................. 49 2.1. La Revista ilustrada como herramienta pedagógica .................................... 49. 2.2. Generalidades de la revista ......................................................................... 50.
(7) 2.3. Fines de la revista chanchito ....................................................................... 67. 2.4. Contexto político, legislativo y educativo de los años de publicación de la. Revista Chanchito ................................................................................................. 74 2.5. Orígenes de la revista, su génesis ............................................................... 78. Discusión y resultados ............................................................................................... 85 Conclusiones ............................................................................................................. 89 Referencias ................................................................................................................ 98 Anexos .................................................................................................................... 105 Anexo 1. Contenidos de la revista Chanchito (1933 – 1935)................................ 105.
(8) Lista de Tablas. Tabla 1 Estructura Revista Chanchito ........................................................................ 68 Tabla 2. Literatura por entregas en Chanchito ............................................................ 69.
(9) Lista de Figuras Figura 1 Portada Revista Chanchito ........................................................................... 52 Figura 2 Portada Revista chanchito (declaración) ....................................................... 53 Figura 3 Editorial Revista Chanchito ......................................................................... 55 Figura 4 Alicia en el país de las maravillas ................................................................ 58 Figura 5 Aventuras de Tito y Tif ................................................................................ 60 Figura 6 Poesía Revista Chanchito ............................................................................. 61 Figura 7 Retazos de la historia ................................................................................... 64 Figura 8 Fotografías. Gallo Japonés de cola larga ...................................................... 66.
(10) 10. Resumen. En la década de 1930, en Colombia, una revista de avanzada para su época, incorpora al público infantil como uno de sus principales públicos “Revista Chanchito”. Su formato parte de una nueva postura llamada revista ilustrada con un cuerpo textual que contenía variadas secciones literarias, de entretenimiento, y cultura general. En este trabajo de investigación se analizan las características que sobre literatura quedaron consignadas en esta revista durante los años 1933 y 1934; para ello se realiza una presentación de la revista, se delimita el contexto de la edición y por último se identifica la perspectiva literaria que se encuentra en los contenidos. Se resalta la influencia del formalismo ruso, en la visión literaria de la época, que exaltaba la delimitación de la literatura en sí, destacando la importancia de las palabras como elementos autónomos. La Revista Chanchito permitió conocer algunos aspectos de la historia; aprender teoría sobre la literatura; analizar contextos y desarrollar en mayor proporción una cultura general. El proyecto Chanchito, era una invitación a la reflexión sobre la influencia de la literatura, que sacaba al lector de lo habitual, fomentaba la fantasía y la imaginación, y ofrecía realidades sin experimentar, despertando familiaridad y disposición hacia el uso del lenguaje. El registro literario en la revista estaba representado en los cuentos, historietas con imágenes, poesía, teatro, novelas, textos derivados del folclor y de la tradición oral, (rimas, adivinanzas, mitos y leyendas), narraciones históricas.. Palabras claves: Revista ilustrada para niños, literatura infantil, formalismo ruso..
(11) 11 Introducción. La literatura es una especie de luz intelectual que, a semejanza de la luz del sol, puede permitirnos a veces ver lo que no nos agrada. Samuel Johnson Planteamiento del problema. Las sociedades a través de los tiempos se han construido en gran medida gracias a la capacidad del hombre para comunicar sus deseos, sentimientos, emociones, pensamientos y maneras de concebir el mundo. Los procesos civilizatorios se han sustentado en la interacción, en la puesta en escena de diversos modos de ser, pensar y actuar.. Hablar, leer y escribir en su conjunto son los elementos necesarios para participar de la cultura en la que nos encontramos inmersos. Lo que se dice y cómo se dice permite reflejar valores y experiencias propias; de ahí que el pensamiento esté relacionado con el lenguaje y se necesitan el uno al otro para procesos que ayuden a comprender la realidad que les rodea. Según Chomsky (1975), el lenguaje es la cultura de una comunidad, por lo tanto, una de las formas de manipular, imponer o implementar una ideología se hace por medio de éste, ya sea en forma oral o escrita.. En este sentido, aparece un fenómeno peculiar que ha acompañado, influenciado y registrado la formación de las sociedades y culturas de un alto porcentaje de los habitantes del mundo; la literatura, no como un mero juego de palabras sino como todo lo que no queda dicho o lo que puede ser leído entre líneas (Borges J. L., 1972)..
(12) 12 Así pues, la literatura además del goce, se concibe como fundamento de la capacidad que pueden desarrollar los individuos como un medio “que les permite establecer y mantener las relaciones sociales con sus semejantes, esto es, les posibilita compartir expectativas, deseos, creencias, valores, conocimientos y, así, construir espacios conjuntos para su difusión y permanente transformación” (Ministerio de Educación Nacional, 2006, pág. 19).. De lo dicho hasta aquí, la literatura se concibe como un medio y una posibilidad de expresión. Igualmente, es necesario delimitar una perspectiva específica de la naturaleza de la literatura desde la oportunidad de gozarla, disfrutarla, antes de reflexionar acerca de su enseñanza se realiza un esfuerzo teórico para responder a la pregunta ¿Qué tiene de propio y exclusivo la literatura que la distingue de las otras expresiones cuya materia prima también son las palabras?. Un primer acercamiento para resolver esta cuestión se encuentra en Capote, que recorre en forma magistral el arte de narrar, nunca estable, que fluye y se camufla con diferentes colores y matices musicales, tal como lo expresa en su obra “Música para camaleones”, donde crea una orquestada melodía con su concepción de literatura que trasciende los sentidos y busca atrapar al lector (Capote, 1999). Un exponente de la literatura latinoamericana que presenta en cada una de sus obras lo exclusivo de ésta, es también Borges, quien señala, en su libro “El aprendizaje del escritor” que “los textos inéditos suelen perdurar en papeles diversos, márgenes o cuadernos en octava, encontrarse en cajones, baúles, latas de galletitas o bolsillos” (Borges J. L., 2015). Haciendo alusión a ese encanto que hace trascender a la literatura, a un campo donde la imaginación y el sentimiento del autor forman parte de la comunicación con el lector. Borges lo invita constantemente a acceder a los.
(13) 13 campos de la literatura a través de una reflexión sobre la que, ha sido hasta entonces su forma histórica de recepción; destaca la importancia de los personajes, y el sentido de la realidad que el hábil escritor, transmite al lector, haciéndolo partícipe crítico del entorno que ha creado a través de los mensajes.. Siguiendo el hilo conductor de la literatura, como expresión distinguible, Steiner (2004) en su obra “Las lecciones de los maestros”, describe un pensamiento original y una afirmación del valor estético de la literatura y centra su narrativa con excepcionalidad en el ser humano y su presencia en la tierra. Muestra desde un papel muchas veces transgresor, facetas en sus personajes que pinta con tono irónico, ácido, natural y novedoso, puede delimitar contextos políticos y económicos, transportando al lector por una serie de sentimientos y percepciones que rompen con esquemas establecidos y siembran dudas que sirven para retomar o encontrar respuestas. (Roth, 2011). Para enlazar este ámbito literario con la pedagogía, es posible decir que la enseñanza de la literatura ha sido establecida a través de reformas educativas que han marcado la historia; En los años de 1900 a 1930, las políticas públicas educativas estaban fuertemente influenciadas desde la iglesia, sustentadas en una experiencia en educación probada por más de tres siglos, que ofrecían un tipo de ciudadano para el proyecto político que se planteaba como meta el Estado colombiano, según Ley 39 de 1903, en donde predominó “la educación del alma”. Ya lo enuncian Zuluaga, Saldarriaga, Osorio, Echeverri, & Zapata (2012), en su artículo Instrucción Pública en Colombia, 1819 – 1902: surgimiento y desarrollo del sistema educativo, que indican que los principales actores de la educación en Colombia en esta etapa.
(14) 14 fueron la iglesia, los partidos políticos, los intelectuales y los profesionales de las ciencias humanas.. Para la década de 1930, el entorno que rodeaba la enseñanza de la literatura en Colombia se basaba en la Constitución de 1886, con una noción de orden basada en el cumplimiento de la ley y la función asumida por la Iglesia como autoridad moral pública y privada. El carácter del sistema escolar sufrió bastantes alteraciones por la presencia del concordato, que le aseguraba a la Iglesia protección por parte del Estado, al ser considerada elemento primordial del orden social.. Desde esta coyuntura se enmarca la denominada literatura para la infancia, que surgió de la necesidad de encontrar mecanismos válidos para la enseñanza de la lectura y la escritura. En la década de 1930, en Colombia, algunas publicaciones incorporaron a la infancia como objetivo; aparece la revista ilustrada como un formato vistoso ya implementado en Europa, Estados Unidos y algunos países latinos.. Entre estas publicaciones se pueden encontrar, en Chile, El Peneca que circuló entre 1908 y 1960, como un emergente ejemplo del periodismo moderno, buscando conexión con el público infantil; mantuvo un formato rico en ilustraciones y gran calidad en sus contenidos; Revista semanal de cuentos infantiles Mamita, que circuló desde 1931 a 1932, éste impreso incorporó a la infancia como destinatario de sus publicaciones; con un formato que circuló ampliamente a nivel local y nacional y configuró un público lector a partir de su cuerpo textual que contenía principalmente cuentos ilustrados (Ospina, 2017)..
(15) 15 A partir de 1919 aparecen en Argentina las revistas para los niños como “Billiken”, “Colorín Colorado”, “Gatito” y posteriormente “Anteojito”. Billiken, revista infantil de aparición semanal, es la más antigua de habla hispana, inició su publicación en el año 1919, y en 2010 publicó la revista número 4758.. Otras revistas como Child Life de Estados Unidos y las revistas infantiles de España Pinocho, presente desde 1925 hasta 1931 y Jeromín que circuló desde 1929 hasta1934, fueron fuertes influencias de una nueva forma de literatura infantil.. Pinocho dirigido por Salvador Bartolozzi, marcó una etapa en la historia de la prensa, al ser una de las primeras revistas que se imprimieron en offset. Esta técnica fue creada hacia el año de 1875 por el inglés Robert Barclay con el fin de imprimir sobre metal, y más tarde fue usada para la impresión sobre papel por el estadounidense Ira Washington Rubel. La misma consistía en imprimir documentos e imágenes sobre distintos soportes. Se aplicaba una tinta por lo general oleosa, sobre una plancha metálica y se puede comparar con la litografía.. Volviendo a Pinocho, la revista estaba cargada de abundantes traducciones de material norteamericano de humor. Este formato de revista ilustrada, comenzaba a tomar relevancia y circulaba con aceptación a nivel local y nacional, por lo que logró consolidar un público lector a partir de un cuerpo textual minuciosamente seleccionado que contenía variadas secciones literarias, educativas y visuales.. Con este marco, el trabajo de investigación se dirige al análisis de las características que sobre la literatura quedaron consignadas en la década de 1930, centrando la atención sobre.
(16) 16 la Revista Chanchito, revista ilustrada semanal para niños, editada por el ingeniero Víctor Eduardo Caro, y cuya circulación fue entre 1933 y 1934 en Colombia, destinada a materializar la literatura como libertad de pensamiento, imaginación, autonomía, creación, elemento discursivo transformador y amplificador de sentido de ciudadanía.. La revista otorga en primera instancia una preponderante función y posición a la literatura universal desde novelas de reconocidos autores tales como los Británicos Lewis Carroll con su reconocida obra “Alicia en el país de las Maravillas”; Orson Wells con obras de ficción como “La guerra de los mundos”; el francés Julio Verne padre de la ciencia ficción que atrapa con su inigualable narrativa en obras como “Viaje al centro de la tierra” y el Italiano Edmundo De Amicis con novelas de viajes minuciosamente detalladas como es el caso de Espadas y corazones. En el ámbito de la poesía y la fábula se encontraban los reconocidos escritores infantiles como el del Español Tomas de Iriarte con las obras “el burro flautista, La música de los animales, El burro y El caballo”; el escritor Esopo con publicaciones como La lechera, Los animales con peste, El asno y el lobo.. Entre los autores nacionales la relevancia de personajes como Rafael Pombo con sus Cuentos pintados, Miguel Antonio Caro, que hizo su presentación en la revista, con escritos tales como La flecha de oro y José Asunción Silva, con obras como Infancia y crepúsculo, por ejemplo.. Desde esta selección de destacados literatos nacionales e internacionales la creación literaria presentada, da cuenta de obras propias de ese momento histórico que aún hoy son.
(17) 17 leídas, disfrutadas, analizadas, pero además, tanto autores como obras, son íconos de la literatura universal.. Justificación. Esta investigación presenta la Revista Chanchito como fuente de circulación en la producción literaria, que se enfocó en organizar, bajo el criterio de Víctor Eduardo Caro1, promotor e innovador de la cultura, respecto a la forma de acercar la literatura a diferentes públicos, particularmente a niños y adolescentes, haciendo una fuerte presencia con la Revista Chanchito.. Una justificación válida para el desarrollo de este trabajo investigativo, es sacar a la luz la necesidad por reconocer la importancia de la literatura y su influencia en todos los campos de la actividad humana, y fomentar en los otros la apertura hacia esos mundos literarios que existen y toman sentido gracias a un uso exclusivo del lenguaje.. 1. Ingeniero de la Universidad Nacional de Colombia. Fue director de Escuela Colombiana de Ingeniería y profesor de la Universidad Nacional de Colombia, del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario y de la Escuela Colombiana de Ingeniería. Autor de 23 publicaciones. Fundador y editor de la revista ilustrada para niños Chanchito. Colaboró activamente en la Fundación de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales en 1932 y fue designado miembro de la Academia Colombiana de la Lengua en 1923..
(18) 18 Objetivos Objetivo general Analizar las características que sobre literatura quedaron consignadas en la Revista Chanchito (1933-1934), editada por Víctor Eduardo Caro. Objetivos específicos . Presentar la Revista Chanchito.. . Delimitar el contexto donde tuvo lugar la edición de la Revista Chanchito.. . Identificar la perspectiva que sobre literatura quedó contenida en la. Revista Chanchito.. Metodología Como un principio básico para la investigación que aquí se lleva a cabo, se parte de la revisión y análisis teórico sobre el reconocimiento de la literatura, para proponer el fundamento sobre el cual se sostiene la reflexión a la que va encaminada. El método que se sigue es el característico de tipo documental. Así pues, se hace un estudio sobre documentos escritos con respecto al tema que ha sido delimitado; siguiendo a Cázares, Christen, Jaramillo, Villaseñor, & Zamudio, (1990). “La investigación documental depende fundamentalmente de la información que se obtiene o se consulta en documentos, entendiendo por éstos todo material al que se puede acudir como fuente de referencia, sin que se altere su naturaleza o sentido, los cuales aportan información o dan testimonio de una realidad o acontecimiento (pág.111).”. En esta metodología, el punto de vista se pone sobre los documentos que consignan reflexiones que ya se han hecho sobre el tema, los avances investigativos, las cuestiones abordadas, y los puntos que merecen atención o valen un desarrollo más amplio. Así, el objeto.
(19) 19 de investigación no es un fenómeno de la experiencia o un hecho de interés, sino recae en la revisión, análisis e identificación de racionamientos y estudios que ya se han hecho sobre el tema.. Luego de esto, hay un punto de énfasis de esta investigación: la Revista Chanchito. Esto se da en concordancia con el tipo de estudio que se propone, pues resulta en la revisión de un documento de primera mano que ofrece información fidedigna para evidenciar lo que se pretende estudiar. Aquí vale entender como documento: Aquellos registros de hechos o rastros de ‘algo’ que ha pasado, de ahí que como ‘testimonios’ que proporcionan información, datos o cifras, constituyan un tipo de material muy útil para la investigación social, necesariamente deben estar plasmados sobre un soporte cualquiera que éste sea (Cortés & García, 2003, pág. 18).. Ahora bien, la elección de La Revista Chanchito como documento fuente de análisis, tiene que ver con el objetivo de reconocer que fue un esfuerzo editorial que contenía aspectos relacionados con la literatura, que nació con la idea de acercar a los niños a los mundos que proponía la misma y, así, desencadenar un movimiento de cultura entre los más jóvenes. Adicionalmente la revista tiene la característica de ser un material organizado, cuyos contenidos estuvieron pensados para delimitar un mundo donde confluyera la majestuosidad del lenguaje, la imaginación y el entusiasmo infantil.. Es así que, la investigación documental que aquí se propone tiene como fuente primaria la Revista Chanchito; y propone abordar su análisis dando cuenta de los contenidos literarios que ésta ofrecía. El abordaje del documento mencionado no se hace desde la medición, sino atendiendo a aspectos que buscan caracterizar el contexto e identificar perspectivas..
(20) 20. Con respecto a esta visión relevante que se le otorga a la revista como documento histórico, es pertinente traer a colación a Le Goff (1991), quien afirma que los documentos dan cuenta de una referencia testimonial que muestra, adoctrina o informa desde el pasado que remite y le atribuye un valor que depende de la posición social, de la época histórica y de la organización mental. En el documento el autor señala: El documento es el resultado ante todo de un montaje, consciente o inconsciente, de la historia, de la época, de la sociedad que lo ha producido, pero también de las épocas ulteriores durante las cuales han continuado viviendo, acaso olvidado, durante las cuales ha continuado siendo manipulado, a pesar del silencio. El documento es una cosa que queda, que dura y el testimonio, la enseñanza que aporta. Deben ser en primer lugar analizados desmitificando el significado aparente de aquel. El documento es monumento (Le Goff, 1991, pág. 275).. Desde esta perspectiva, asegura Le Goff, que no existe un documento verdad e invita a la reconstrucción de los documentos/monumentos, considerándolos como imágenes y no como únicas pruebas, pero como piezas fundamentales para la construcción de la historia. Visto desde este ángulo, la Revista Chanchito refleja una realidad de una época y sus formas de poder, estableciendo una relación entre identidad e historia.. La revisión de la Revista Chanchito se hace por medio de los documentos de archivo de los cuales dispone la Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de Colombia. Así, se tiene acceso a la serie de publicaciones: Del Vol. 1 (1933) al Vol. 3 (1934) [63 Números].. Con lo dicho, el diseño metodológico delimitado sigue estas etapas: revisión documental y teórica para establecer los conceptos de literatura y de enseñanza de literatura sobre los cuales se pueden abordar los contenidos de la Revista Chanchito..
(21) 21. Antecedentes Para la revisión de antecedentes se tomaron dos aportes. Uno, la revisión de las revistas más significativas de la época en que aparece la Revista Chanchito, en Colombia y dos, trabajos investigativos o de análisis en torno a la revista Chanchito.. Chanchito y otras revistas significativas de la época.. Antes de acceder al mundo de los libros, los niños y jóvenes colombianos alimentaban su imaginación con mitos, leyendas, cuentos, anécdotas, juegos, trabalenguas, retahílas y romances de la tradición oral popular, que pasaron a integrar el patrimonio cultural de la infancia. Parte de este repertorio provenía de reelaboraciones de narraciones europeas, mezcladas en Hispanoamérica con herencias indígenas y africanas. Desde el cuarto final del siglo XIX un puñado de escritores colombianos, entre ellos el inolvidable Rafael Pombo (1833-1912), escribieron cuentos, relatos, poemas y obras de teatro para la infancia (Red cultural del Banco de la República, 2017).. En 1936 nace la revista infantil Rin-Rin del Ministerio de Educación Nacional, diseñada e ilustrada por Sergio Trujillo Magnenat. Las fábulas de Rafael Pombo y textos sobre geografía e historia del país, fueron material presentando junto a cuentos que mostraban la vida de los animales. Canciones infantiles con sus partituras también fueron parte del contenido..
(22) 22 El MEN, a través de esta revista pretendió difundir las concepciones educativas en las escuelas primarias. De número a número, Rin- Rin el renacuajo de Rafael Pombo, iba por los rincones del país con cuatro niños, simbolizando la integración nacional.. Fue una revista considerada de publicación lujosa por incluir colores. Los ejemplares eran vendidos o distribuidos por las direcciones de educación en cada departamento del país. Rin-Rin concedía la importancia particular a la agricultura. Se presentaban el café, el arroz, el maíz, la papa y el trigo, cultivos vitales para el país. Cada vez que se describía la planta, se explicaba su cultivo y sus usos. Los autores mostraban las ventas de la crianza de carneros, que se deseaba desarrollar, de la pesca, la avicultura y la apicultura. El petróleo, el hierro, el carbón y las esmeraldas eran tema de presentaciones con frecuencia muy eruditas para el público infantil. Hablaba de aviación, locomotoras, navegación. Hacía algunas alusiones a las compañías extranjeras que explotaban el petróleo y exportaban los bananos producidos por los colombianos. La familia aparecía de manera tradicional; el padre trabajaba, la madre atendía la casa y la sirvienta la cocina (Helg, 2001).. La Revista de las Indias, del Ministerio de Educación Nacional, 1936, fue el medio de comunicación y expresión de intelectuales españoles que huían de la guerra civil, y quienes tuvieron acogida del gobierno, para mejorar la actividad cultural del medio que funcionó únicamente en la Escuela Normal Superior (Atehortúa, 2013). Estos primeros refugiados políticos europeos dieron cabida a los poemas de Pablo Neruda y Federico García Lorca. Durante este año de 1936 en que se observaba en Europa el ascenso del fascismo, lo partidos de López no estaban lejos de pensar que Colombia había tomado la antorcha de la revolución (Helg, 2001, pág. 172)..
(23) 23 La Revista Chanchito Se encuentran algunos trabajos que han analizado La Revista Chanchito, han tomado puntos de vista desde ella o simplemente la tienen como referencia de trabajos que desde la literatura infantil la relacionan. Un específico análisis es el de Ospina (2017), quien esboza el aporte que, desde la perspectiva de los subgéneros del cuento maravilloso y el relato autobiográfico hicieran las Revistas Chanchito, y la Revista Mamita de Chile. Sin embargo, aquí es claro dejar constancia de los pocos trabajos que sobre Chanchito se han hecho en Colombia, o a nivel internacional y con el énfasis que aquí se resalta, es decir, desde un aporte para la literatura Colombiana en sentido amplio.. La revista Chanchito, un homenaje a los niños colombianos de Beatriz Helena Robledo (2004) toma la creación de Víctor Eduardo Caro y la presenta como la Revista infantil más completa que se ha dado en Colombia.. La autora contextualiza a la Revista desde la época, momento en que la educación toma nivel de importancia en el país. De igual forma, hace referencia al nombre de la revista como uno de los personajes de Rafael Pombo y que nace para educar a los niños colombianos en medio de la naciente renovación pedagógica y cultural que permitió pensar en el niño como ser autónomo para acceder a un libro de lectura.. Desde la mirada interna hecha a la Revista, Robledo cita la entrega del ingeniero Caro por los niños y los dos años de duración de la revista, tiempo en que los niños y Jóvenes llegaron a ver a Chanchito como un personaje casi real que les entregaba poemas, cuentos,.
(24) 24 juegos, tiras cómicas, recetas y más. Todo desde la preocupación y percepción muy cercana a los niños que tuvo el autor.. Aparece también en este trabajo sobre Chanchito, una cronología de las revistas que, sin ser de tipología infantil, existieron antes de ella y deja ver cómo Chanchito llega de manera diferente, situación en la que se esmera en dejar ver a través del editorial de cada una de las entregas de la Revista, sección a la que Caro dedicó especial cuidado y dedicación aprovechándola como forma de comunicación con los niños, sus lectores.. La magia de la Revista Chanchito llevó a la existencia del apartado 385 como un espacio concreto al que llegaban todas las cartas y mensajes que los niños de Colombia le escribían a Chanchito. El Espectador y El Tiempo dedicaron varios artículos a la Revista como un reconocimiento y una mirada a la acogida que tuvo entre niños y adultos llegando a 7.000 suscriptores en todo el país, cifra sorprendente para la época. Sería tema para un libro entero el análisis de la Revista Chanchito. Realmente fue una revista muy valiosa, no sólo por ser diáfano testimonio de una época, sino por ser el primer proyecto cultural infantil de envergadura que se registre en nuestro país y por ser el primero, además, en considerar al niño como un ser independiente del adulto con posibilidades de participar activamente en la transformación de una sociedad que comenzaba a valorarla como un ser social y cultural (Robledo, 2004, pág. 49). En 2009 un artículo de Zully Pardo, Panorama histórico del libro ilustrado y el libroálbum en la literatura infantil colombiana, de la revista Diseño, se refiere a Chanchito como: Una revista que contenía cuentos, historietas, relatos informativos, novelas por entregas y recetas de cocina. Chanchito invitó a los lectores a participar con contenidos y fotos, considerándolos protagonistas de la revista y, de alguna manera, legitimando el ocio infantil: el papel de los niños no se reducía a prepararse para ser adultos —no se trataba de una revista educativa ni aleccionadora— sino que ellos debían disfrutar la infancia a través de elementos literarios creados para ellos (Pardo C., 2009)..
(25) 25 En el mismo artículo la autora toma el manejo de las ilustraciones en la revista y las expone como inferiores dado que estaban dirigidas a público infantil. Eran tomadas de diversas fuentes: Algunos textos se decoraban en la parte superior o inferior y también había imágenes sencillas en blanco y negro, fotografías para secciones especiales o imágenes en una sola tinta. A partir de la publicación de Chanchito pareció generarse un mayor interés en la literatura infantil. Existía un público lector: Chanchito lo había demostrado (Pardo C., 2009, pág. 8).. En un comparativo realizado por Peters & Trujillo (2018), se establecen diferencias y simulitudes entre dos revistas infantiles de la época, Rin Rin que circuló entre 1935 y 1939, y Chanchito que tuvo su presentación entre 1933 y 1934. A partir de las develaciones de sus imágenes; Se encontró que difundían el amor por la patria y un espíritu centrado en la escuela nueva y activa, sus puntos divergentes eran los modelos de ciudadanía que pretendían difundir. Chanchito, revista privada dirigida por Víctor Caro y enfocada en la infancia urbana, creía que la familia y la Iglesia eran las instituciones educativas encargadas de formar al futuro ciudadano con valores tradicionales, devoto y obediente. Rin Rin, como material para las escuelas públicas del Ministerio de Educación, tenía el objetivo de construir un tipo de ciudadano moderno para la democracia, mediante una educación guiada por la escuela, y acorde con los principios políticos del Estado promovidos por la “revolución en marcha” de Alfonso López Pumarejo (1934- 1938). (Peters & Trujillo, 2018, pág. 119). Pese a la evidente muestra de las ideologías políticas del momento, es decir, tendencias liberales y conservadoras, presentes especialmente en el contenido de sus imágenes en cada una de las revistas, se puede afirmar que la Revista Chanchito aporta y da un gran paso hacia la modernidad en un país que trata de despojarse de lo tradicional, marca una pauta como proyecto nacional de prensa literaria y por su número de suscriptores revela la necesidad de un público que adolecía de este tipo de lecturas..
(26) 26. Las revistas planteadas para la época, dejaron ver el derrotero que pretendían, y fue siempre, presentar otra visión de la educación, pero el objetivo no obstante, fue siempre llegar a la niñez, a la infancia, buscar una mejor calidad en la cultura, promover la lectura. Para el caso de la Revista Chanchito, presentar los mejores autores literarios de la época, los diferentes géneros literarios. Pero lo que realmente le da fuerza a la Revista Chanchito, además de haber sido una propuesta de interés particular que financió su creador, Víctor Caro, es la manera auténtica como le da un papel protagónico al niño de la época, lo deja ver precisamente a través de las diversa imágenes, las que pareciera que fuesen hechas por niños y para niños. Es este aspecto el que le permite al niño sentirse en un mundo donde es él, el protagonista.. Del mismo modo da cuenta de este rol protagónico, las producciones que hicieron los niños en distintos números de la revista, lo que permitía garantizar una constante comunicación entre el lector, y la revista. Esto lo podemos evidenciar por ejemplo en el volumen 1 del número 19, de noviembre 9 de 1933, en su página 21, así como en otros ejemplares.. Finalmente cada revista de la época hizo su aporte a la educación del momento, dejó ver su deseo de empoderar el rol del niño en la sociedad, se centraron en contextos diferentes, pero Chanchito se enfocó en mostrar la literatura como espectro para el goce y la cultura..
(27) 27. Capítulo 1: La literatura como pregunta. 1.1 Hablando de literatura. La función que cumple el siguiente capítulo es delimitar una concepción desde la escuela rusa de literatura; para tal fin, atiende principalmente a las reflexiones y análisis de los formalistas rusos (Jakobson R. , 1974; Eichenbaum, 1980; Shklovski, 1970; Hjelmslev, 1976), los cuales reclaman la especificidad de la literatura fundamentada en la autonomía de las palabras que las arrebata del contexto y el uso práctico del lenguaje, para dar origen a estructuras lingüísticas sobre las que se mantienen y adquieren sentido nuevos significados que no residen en el mundo empírico. Así, ubica su concepción en el terreno de la poesía donde se amplía el horizonte de la realidad, y hay una vivificación y enriquecimiento de las relaciones con el mundo.. Con tal perspectiva a la vista, la literatura ha de ser acorde con su concepción autónoma, sin embargo, no ha de alejarse de todo aquello que tenga que ver con ella; es decir, referentes históricos, sociológicos, ideológicos, biográficos, entre otros. Así como ha de ubicarse en el terreno mismo de la poesía, promoviendo la transgresión del lenguaje de la realidad cotidiana sin dejar de formar el gusto capaz de reaccionar ante el principio formal del cual proviene el placer estético de la obra de arte.. Para citar a quienes han hablado de literatura sin alejarse de la realidad en la cual está circunscrita, bien vale la pena resaltar el pensamiento de Roth, (2011) en su obra “El oficio: un.
(28) 28 escritor, sus colegas y sus obras”, quien al reflexionar sobre la literatura y su influencia escribe que hay obras que no se hubieran escrito nunca sin determinados regímenes políticos, y destaca que la mejor literatura florece bajo la opresión, como reacción a ella. Acota mediante un dialogo con su colega Kundera que la nación que pierde conciencia de su pasado también va perdiendo gradualmente la conciencia de sí misma.. Sin embargo, como de lo que se trata es de ahondar en la literatura desde la posibilidad de goce que entrega al lector, resulta útil el texto clases de literatura de Julio Cortázar quien al respecto dice: En el curso de las últimas tres décadas la literatura de tipo cerradamente individual que naturalmente se mantiene y se mantendrá y que da productos indudablemente hermosos e indiscutibles, esa literatura por el arte y la literatura misma ha cedido terreno frente a una nueva generación de escritores mucho más implicados en los procesos de combate, de lucha, de discusión, de crisis de su propio pueblo y de los pueblos en conjunto. (Cortázar, 1980, pág. 25).. Haciendo referencia a la condición elitista que tuvo la literatura y que la constituyó, y por la que se le consideraba privilegiada en un camino que ha ido cediendo terreno, a una literatura que en palabras del autor en sus mejores exponentes nunca ha bajado la puntería ni ha tratado de volverse popular o populachera, llenándose con todo el contenido que nace de los procesos del pueblo de donde pertenece el autor, continúa diciendo:. Estoy hablando de la literatura más alta de la que podemos hablar en estos momentos, la de Asturias, Vargas Llosa, García Márquez, cuyos libros han salido plenamente de ese criterio de trabajo solitario por el placer mismo del trabajo para intentar una búsqueda en profundidad en el destino, en la realidad, en la suerte de cada uno de sus pueblos. Por eso me parece que lo que me sucedió en el terreno individual y privado es un proceso que en conjunto se ha ido dando de la misma manera yendo de lo más (cómo decirlo, no me gusta la palabra elitista, pero en fin...), de lo más privilegiado, lo más refinado como actividad literaria, a una literatura que guardando todas sus calidades y todas sus fuerzas se dirige actualmente a un público de lectores que va.
(29) 29 mucho más allá que los lectores de la primera generación que eran sus propios grupos de clase, sus propias élites, aquellos que conocían los códigos y las claves y podían entrar en el secreto de esa literatura casi siempre admirable pero también casi siempre exquisita (Cortázar, 1980). Palabras en consecuencia con lo que escribió Louis Hjelmslev sobre la acción directa que las formas de expresión ejercen sobre la literatura. Existe un abismo entre el griego de Homero y las formas de expresión de la prosa clásica, lo mismo que hay un abismo entre el latín de Plauto y el de Cicerón. Tanto el griego como el latín, desde el comienzo del período histórico, han estado divididos en dialectos; y por lo que se refiere al griego incluso hasta el punto de que estos dialectos han tenido su expresión directa en la literatura (Hjelmslev, 1976).. Retomando lo hasta aquí dicho, puede identificarse la clara intención de hacer de la literatura no el arte de construir una obra, de llevarla a otros, de expresar sentimientos, conceptos que muchas veces son la intención de la literatura en el ejercicio de la enseñanza, sino de hacer de ella, un ejercicio de goce y compartir que, sin quedarse en lo individual, trasciende a lo que hace parte de los pueblos, de la sociedad. La literatura no es menos formativa que la filosofía; la poesía marca probablemente la cima de las posibilidades del hombre (Steiner, 2004, pág. 75).. 1.2 La literatura como pregunta. Los medios escritos se abrieron paso y se impusieron como puentes de comunicación por excelencia desde la invención de la imprenta; así, se dio lugar a la consolidación de la lectura como práctica social de divulgación, a la democratización de la información, y se amplió el espectro de acceso al conocimiento. La práctica de aquella actividad ha estado notablemente influenciada por las épocas, las dinámicas políticas y sociales, la modificación y.
(30) 30 estructuración de la educación, junto con otros cambios que han conformado la cultura a partir del devenir histórico de cada pueblo (Pardo & Gutiérrez, 2011). Así pues, los discursos, que en principio pertenecían netamente a la oralidad, amplificaron su terreno y se instauraron también en lo escrito generando distintas formas de acercamiento con el mundo y diversos usos del lenguaje para la interpretación y la comunicación de éste (Ong, 1987).. En tal contexto, se ha dado lugar a la expresión escrita desde diversos modos y múltiples perspectivas, por lo que en la actualidad hay un conjunto de discursos cuyo único movimiento es la expansión. En esta inagotable inmensidad aparece la pregunta por cuáles escritos son literarios y cuáles no; en otras palabras, entre el océano discursivo de lo escrito ¿Dónde se encuentra la literatura?. Entrar en la tarea de pensar qué es literatura es adentrarse en varios vértices donde no aparece una acepción estable y general; no hay una sola forma de concebirla pues es un concepto dinámico y flexible que se adapta a diferentes circunstancias y necesidades tanto de creación como de lectura e interpretación. Siguiendo a Ceserani, (2004), Hay dos vertientes que se han hecho protagonistas como respuesta al cuestionamiento mencionado: una se dirige a pensar en la literatura a partir de su autonomía y especificidad con respecto a cualquier otra forma de comunicación humana; otra la comprende en relación con otros medios de transmisión de la información y, así, como dependiente de la época y el contexto cultural (pág.2).. Ya que el presente apartado alude a la pregunta por la literatura, ¿qué es lo que hace que un discurso sea literario?, encuentra el tratamiento de esta inquietud en la primera vertiente donde es la especificidad de la literatura, el punto de origen de análisis y reflexiones. El tratamiento de este asunto tiene origen y fundamento en el formalismo ruso (1915-1930),.
(31) 31 corriente de pensamiento que preponderaba la delimitación de la literatura en sí y en tanto tal como objeto de estudio para abordarla desde una perspectiva que explicara su particularidad.. Para tales objetivos, la naturaleza de la literatura se aleja de las circunstancias sociales, ideológicas o morales, por lo que, su estudio ha de ignorar los detalles de la historia, del contexto, de todo aquello que se preste para concebirla como instrumento y la aparte de su propio terreno. Así pues, la atención del análisis se dirige a aquellos elementos que no pertenecen a ninguna contingencia circunstancial, a esas particularidades específicas de los objetos literarios que los distinguen de otra materia: independientemente del hecho que, por sus rasgos secundarios, esta materia pueda dar motivo y derecho a utilizarla en las otras ciencias como objeto auxiliar (Eichenbaum, 1980, pág. 25).. Por consiguiente, la discusión de aquello que permite diferenciar unos discursos de otros como literarios; esto es formulado, según Jakobson, como la literaturidad. Para seguir, se trae a colación la cita de este autor hecha por Ceserani (2004), ¿Cómo se manifiesta la poeticidad? La poeticidad (literaturidad) está presente cuando a la palabra se la siente como tal, y no como simple representación del objeto nombrado, o como un desahogo de las emociones, cuando las palabras y su composición, su significado, su forma exterior e interior adquieren un peso y un valor autónomo en vez de referirse indiferentemente a la realidad. (pág.4).. A luz de este fragmento se evidencia que lo propio de la literatura reside en las palabras mismas, ahí es donde está su esencia. Pero, aunque éstas pertenecen a cualquier discurso, cuando hacen parte de un texto literario cumplen una función que sólo tiene cabida en ese tipo de escritura; aquí dejan de ser símbolos para referir algo por fuera de ellas, y empiezan a cobrar sentido por sí mismas: un valor que emerge de la estructura lingüística,.
(32) 32 de la forma en la que componen un todo, de la relación vital que conforman para energizar el lenguaje mismo.. Bien, se debe atender a elementos propios del lenguaje para llevar a cabo el examen hacia la literaturidad; no obstante, hay que tener en cuenta que, así como los otros discursos, la literatura también hace uso del lenguaje. La diferencia radica en la forma de la que se sirve de éste –forma que sólo pertenece a su terreno-. Ante esto, en palabras de Eichenbaum (1980), se entabló el siguiente método: Para realizar y consolidar este principio de especificación sin recurrir a una estética especulativa era necesario confrontar la serie literaria con otra serie de hechos y elegir en la multitud de series existentes aquella que recubriéndose con la serie literaria tuviera sin embargo una función diferente. La confrontación de la lengua poética con la lengua cotidiana ilustraba este procedimiento metodológico (pág.26).. Es en contraposición al uso cotidiano de las palabras donde emerge la especificidad de la literatura. En aquél campo, el lenguaje cumple necesariamente con la función pragmática de la significación referencial para la designación de los objetos; está ligado inherentemente a la realidad, no tiene manera de desprendérsele. Es en la literatura donde aquéllas adquieren autonomía y sentido sin la necesidad de aludir a algo por fuera de ellas; así, se vivifica el lenguaje, deja de restringirse a la representación de la realidad, y se le lleva a confines donde sólo provienen de este las posibilidades para la conformación de los discursos. Al respecto, conviene hablar de las reflexiones hechas por Yakubisnki citadas por Eichenbaum.. Los fenómenos lingüísticos deben ser clasificados desde el punto de vista de la finalidad propuesta en cada caso por el sujeto hablante. Si éste los utiliza con la finalidad puramente práctica de la comunicación, se trata del sistema de la lengua cotidiana (del.
(33) 33 pensamiento verbal) donde los formantes lingüísticos (sonidos, elementos morfológicos, etc.) no tienen valor autónomo y son sólo un medio de acumulación. Pero se pueden imaginar (y ellos existen realmente) otros sistemas lingüísticos en los que la finalidad práctica retrocede a segundo plano (aunque no desaparece enteramente) y los formantes lingüísticos obtienen entonces un valor autónomo (Eichenbaum 1980, pág.26).. A la luz de esto, el texto literario supera el uso del lenguaje como instrumento, y se funda la idea que su naturaleza reside en las palabras siempre y cuando sean utilizadas y concebidas en sí y por sí mismas como elementos autónomos, no como signos. De esta manera, puede reconocerse el entero desapego al contexto, al mundo social, a la realidad moral, a la vida e intereses del autor, a toda función pragmática del discurso para concebírsele por él mismo y en él mismo; así pues, el valor literario estaría basado en lo estético, en la forma en que las palabras construyen todo un entramado de sentido que viene de y se mantiene en ellas mismas.. Ahora bien, es en reconocimiento del goce de la literatura donde tiene lugar la particularidad de la literatura, donde no hay una finalidad práctica del lenguaje, sino una funcionalidad estética: “En el verso, la palabra es como un extracto del discurso ordinario; está rodeada de una atmósfera semántica nueva y es percibida no en relación con la lengua en general sino precisamente con la lengua poética” (Jakobson R. , 1974, pág. 44). La particularidad propia de ésta reside en la formación de significantes marginales que violan las asociaciones verbales habituales; en este sentido, la literatura es trasgresión de lo cotidiano, deformación y transformación del sentido, un uso extraordinario del lenguaje que da cabida a.
(34) 34 nuevas visiones del mundo, realidades inteligibles de las que sólo se puede tener experiencia por medio del contacto con aquélla.. Como Terry Eagleton resalta, ante los ojos de los formalistas, la literatura es «violentar organizadamente el lenguaje ordinario», y arrebatarle la proporción lógica entre el significante y el significado. Así pues, por medio de recursos como sonido, imágenes, ritmo, sintaxis, metro, rima, técnicas narrativas, etc., se intensifica el uso de las palabras, se las condensa, se les retuerce, extiende, invierte, se las vuelve elásticas y se les abre un campo propio de sentido sin ninguna alusión referencial (Eagleton, 1988, págs. 5-8). De lo dicho, se puede afirmar que lo específico del fenómeno literario sale a flote en la relación que hay entre las palabras y el objeto. Siguiendo con la idea de la contraposición entre el lenguaje ordinario y el lenguaje poético -insignia de la literatura-, hay que resaltar que la autonomía que ganan las palabras al dejar de ser referentes de la realidad no se queda en una alusión a mundos que sólo pueden existir en la imaginación y los confines ideales de la mente. Sería quitarle mucho tanto a la poesía como al recurso literario. Así que, es menester dar paso a la argumentación de Shklovski en la que la imagen como recurso poético tiene como finalidad reforzar una impresión, alargar o hacer volver a caer en la sensación producida por un objeto. Por consiguiente, la poesía es una amplitud del horizonte perceptivo de la realidad; no solamente es independiente y emancipada, sino que funciona como un avivamiento y enriquecimiento de la manera que tenemos de relacionarlos con aquélla.. Atendiendo a (Shklovski, 1970), el lenguaje que se sirve de las palabras como imágenes para agrupar objetos, el uso cotidiano que funciona prácticamente, conlleva a un.
(35) 35 automatismo perceptivo. La proporción lógica entre significado y significante conlleva al estatismo, hace de la relación que tenemos con la realidad algo habitual, repetitivo, monótono, de sentido restringido, y las palabras que usamos para entablarla son pronunciadas como por inercia perdiendo una concepción vital de las cosas y una experiencia fenomenológica que exprima el sentido que se puede entablar con el mundo.. La estrecha vinculación entre el símbolo y el objeto viene con el riesgo de remplazar éste por aquél, de manera que los objetos como fuente de percepción y de múltiples relaciones de sentido empiezan a pasar desapercibidos en tanto tal y se convierten en una muestra del signo. “Son reproducidos como siguiendo una fórmula sin que aparezca siquiera en la conciencia” (Shklovski, 1970, pág. 60).. El objeto pasa junto a nosotros como dentro de un paquete; sabemos que él existe a través del lugar que ocupa, pero no vemos más que su superficie. Bajo la influencia de una percepción de ese tipo el objeto se debilita, primero como percepción y luego en su reproducción (Shklovski, 1970, p.59).. Por su parte, la poesía refuerza la percepción del objeto, llama la atención sobre este, lo singulariza, lo teje en un mundo donde su presencia reluce y adquiere significados totalmente autónomos; llama la atención, le devuelve el protagonismo a lo usual, a lo autómata; es en la literatura donde las palabras actúan como un fibrilador que trae pálpitos de vida a lo que estaba siendo paralizado por un empleo pragmático del lenguaje, remueven las aguas de pozos estancados y electrifican los poros cerrados..
(36) 36 Para dar sensación de vida, para sentir los objetos, para percibir que la piedra es piedra, existe eso que se llama arte. La finalidad del arte es una sensación del objeto como visión y no como reconocimiento; los procedimientos del arte son el de la singularización de los objetos, y el que consiste en oscurecer la forma, en aumentar la dificultad y la duración de la percepción (Shklovski, 1970, p.60).. Con esto en mente, más lo que ha sido argumentado anteriormente, la literatura hace parte del campo del arte porque es creación de nuevos significantes, separación del conocimiento empírico, libertad de la imaginación que no puede enajenarse al uso racional y práctico de las palabras, y que se rige sobre sus propias leyes para dar rienda suelta al placer estético. Así, la literatura es un objeto artístico: «objetos creados mediante procedimientos particulares, cuya finalidad es la de asegurar para estos objetos una percepción estética» (Shklovski, 1970, p.57).. Ahora bien, el punto recae sobre cuáles podrían ser esos procedimientos particulares y específicos de creación de los cuales proviene necesariamente una obra literaria. Este es el fecundo tema de investigación de los formalistas, su objeto de estudio: la forma en la que un discurso está creado para ser tenido como literatura. No obstante, no se encaminan a la determinación de un conjunto de principios estáticos que compartan todas las obras literarias específicamente. Luego, se concibe la construcción de la literatura como la renuncia a la concepción de la forma como si ésta fuera un recipiente vacío provisto para ser llenado por un contenido totalmente independiente. La forma, la estructura propia de la literatura es aquella en la que cada componente se sostiene en la totalidad como única fuente de sentido de cada uno; aquel tejido vital en el que cobrarían utilidad estética las palabras, como un sistema.
(37) 37 enteramente completo que es sostenido y a la vez sostiene cada uno de sus elementos. Es decir, habiéndoles arrebatado la función de la referencialidad de la realidad, si las palabras no pertenecen a una estructura cuya edificación les dé su significado y su lugar en la interacción entre unas con otras, éstas no serían nada más que humo que se difumina en el aire.. La forma manifiesta una relación entre los elementos del lenguaje que la constituyen, los cuales se diferencian entre cada uno y, al mismo tiempo, se fundamenta en la solidaridad entre ellos para sustentar una unidad formal. Ahora bien, esta totalidad no ha de ser comprendida como: Una entidad simétrica y cerrada, sino [como] una integridad dinámica que tiene su propio desarrollo; sus elementos no están vinculados por un signo de igualdad o de adición, sino por un signo dinámico de correlación y de integración. La forma de la obra literaria debe ser concebida como obra dinámica (Tinianov citado por Eichebaum, 1970, p.46).. De todo que, los principios de construcción de las obras literarias no puedan ser definidos enteramente, sino que haya que concebírseles como una multiplicidad de posibilidades en los que la forma sea esencial al contenido por medio de la cual se edifiquen universos completamente significados autónomamente, donde las palabras en sí mismas conlleven a una vivificación de la realidad y a una expansión del sentido de las cosas.. Para empezar, se trae a colación una perspectiva según la cual el estudio de la literatura debe hacerse a partir del lenguaje mismo. Como Barthes (1967) lo plantea, todo lo que sea digno de ser enseñado puede ser entendido como ciencia; y este título es conferido socialmente. Sin embargo, entre las dos disciplinas –Literatura y Ciencia- se abre una brecha: el uso del lenguaje. Para una es un instrumento, para otra es esencia; una se sirve de él para.
(38) 38 expresar sus contenidos, la otra está contenida dentro del mismo. Así pues, “la primera se enseña, o sea, se enuncia y expone, la segunda se realiza, más que se transmite (tan sólo su historia de enseña)” (pág.15).. Según esto, el modelo más apropiado para el estudio de la literatura es el estructuralismo al ser un tipo de análisis basado metodológicamente en la lingüística. Así pues, el método y el objeto de estudio serían de la misma naturaleza. Para esto, promulga Barthes, es necesario que aquél deje a un lado una perspectiva científica que se aleja de su objeto de estudio para fundirse por completo en éste mismo; se hace menester que supere aquel avance de abordar a la literatura como ciencia, poniendo énfasis en la estructura del lenguaje, para (…) colocar en el centro de su empresa la misma subversión del lenguaje científico, es decir, en pocas palabras, si no consigue «escribirse a sí mismo»: ¿cómo podría dejar de poner en cuestión al mismo lenguaje que le sirve para conocer el lenguaje? (Barthes, 1967, p.17). De esta manera, el autor pone en hombros del estructuralismo la función de superar el uso del lenguaje como “esclavo” de la ciencia en la medida en que debe dejar de verlo como un objeto de estudio que se examina por medio de un metalenguaje, sino que lo concibe como el proceso de estudio mismo, como la propia actividad de escritura: Así que el estructuralista aún tiene que transformarse en «escritor», y no por cierto para profesar o para practicar el «buen estilo», sino para volverse a topar con los cadentes problemas que toda enunciación presenta en cuanto deja de envolverse en los benéficos cendales de las ilusiones propiamente realistas, que hacen del lenguaje un simple médium del pensamiento (Barthes, 1967, p.17).. A partir de esto, el estudio de la literatura debe hacerse haciendo literatura, adentrándose en el lenguaje mismo para tener un contacto puro con las palabras y las.
(39) 39 estructuras lingüísticas, reconocer su fuerza, dejarse aludir por su belleza y encontrar su movimiento propio y esencial al desprenderlas como medio para conocer el mundo exterior y concebirlas en su autonomía y especificidad.. Esta perspectiva viene dada de la mano con que no hay un solo principio de construcción del cual emerja necesariamente la creación artística literaria; por lo que no se puede dar un canon sobre las cosas que hay que hacer y las que no para aprender literatura específicamente. Más bien, el enfoque responde a un hacer que desenvuelve el lenguaje y se apropia de las palabras para extirpárselas a la función pragmática. En palabras de Michel Foucault (1996): La literatura va a verse obligada a tener un lenguaje único, y, sin embargo, un lenguaje bifurcado, un lenguaje desdoblado, puesto que, no diciendo sino una historia, no contando sino una cosa, deberá en cada instante mostrar y hacer visible lo que es la literatura, lo que es el lenguaje de la literatura (pág. 72).. Por lo tanto la literatura posee en si misma diversos caminos y formas por donde llegar a sus lectores; hacerse amiga, compañera, confidente, exploradora y oyente de diversos lectores y autores con sus propias escrituras y lenguajes que aparece como un descubrimiento, al surgir de la simplicidad de la vida y tornarse en diferentes matices según el lector y según el autor, como algo que no deja de causar sorpresa y asombro por medio de imágenes que transmiten significaciones convirtiéndose en una fuerza universal.. 1.3 La Literatura en Colombia. En lo que respecta al tema de literatura en Colombia, se pueden señalar unas características que permiten construir, entre otros aspectos, la historia por lo menos en lo.
(40) 40 referente a la década en donde hace su aparición la Revista Chanchito, también la evolución de los géneros y en especial el que concierne a la poesía. Según Holguín (1989), en el período comprendido entre 1886 y 1930, los autores de literatura en Colombia tuvieron una característica en común: no se interesaron en lo más mínimo por retratar, opinar o denunciar la realidad del país en sus obras. Fue tal vez por esta razón, aunque esto no hace parte de la exposición de Holguín, que fue una época en la que se dio un gran despliegue de poesía siendo la forma de expresión que por excelencia tuvieron los intelectuales del momento. Así, aun cuando el país cruzaba las puertas de la unificación nacional y se preparaba para la subida al poder del partido liberal, los escritores estaban confinados en las profundidades de sus espíritus, en las emociones tan propias y humanas que sólo encontraban en las palabras y en las formas de composición poéticas una fuente de catarsis, un mecanismo de huida. Lo cierto es que el poeta colombiano se ha vuelto sobre sí mismo –ésa es su actitud habitual- y, a través de una interioridad muy rica, con una sensibilidad agudísima y una visión muy personal de hombre y mundo, nos ha entregado en –sus mejores instantesuna poesía intensa, subjetiva, emotiva; sin duda, perdurable. Lo poetas colombianos han escrito más sobre ellos mismos que de la naturaleza que los rodea, sobre los hechos sociales o sobre la historia –lejana o inmediata- (Holguín, 1989, pág.15).. Esta época se vio fuertemente marcada por el legado de Rafael Pombo: el mejor poeta del romanticismo en lengua española; quien antecedió la llegada de los poetas José Asunción Silva y Guillermo Valencia, ambos con dos estilos distantes. Lo mejor de Silva está en sus poemas más personales y subjetivos colmados de un oscuro misterio, que es el de su vida misma y el del mundo enigmático que él vislumbra desde su abismo psicológico. Valencia es todo lo contrario: es un poeta narrativo o descriptivo, que muy poco nos habla de él mismo (Holguín, 1989, pág.19)..
(41) 41 A estos dos autores los siguen Eduardo Castillo y José Eustasio Rivera, al tiempo que del caribe surgió el primer poeta negro: Luis Carlos López. De entre los otros nombres que aparecen en la lista, es más importante señalar a Porfirio Barba-Jacob quien, según Holguín, renueva profundamente la lírica de las primeras décadas del siglo XX. A él le siguen los miembros del grupo de “Los Nuevos”, cuyos tres protagonistas fueron León de Greiff, Rafael Maya y Germán Pardo García.. Dicho lo anterior, la investigación con la Revista Chanchito se centra en lo que respecta a la literatura, lo cual se formuló desde un principio. El punto de partida se inicia con la publicación del primer ejemplar en junio 6 de 1930 en donde la propuesta del ingeniero Víctor Eduardo Caro consiste en lanzar una revista para los niños. Por fin queridos lectores, logramos realizar el proyecto acariciado hace mucho, de publicar una revista que responda a vuestras aspiraciones y anhelos y sea como el espejo del alma nacional infantil en Colombia, fuera de algunos periodiquillos de escasa importancia y reducida circulación, los niños no tienen, ni han tenido hace mucho tiempo, un órgano especial, una revista propia, lo cual es como si dijéramos, que no han jugado trompo, ni echado cometa. Chanchito aspira a llenar ese vacío, a satisfacer esa necesidad, y ambiciona llegar a ocupar en nuestra vida el puesto que tienen entre la gente menuda de otros países las publicaciones de esta clase...Y acudirá a las casas donde haya niños, que son todas las casas del territorio colombiano, esperando a que respondáis, buenos amiguitos, a su llamamiento con un ademán de alegría. (Chanchito, Nº1, Vol. 1, Pág.6). Caro, le da especial importancia a la literatura en un puesto que no tenía precedentes con otras publicaciones similares. De igual forma muestra preocupación e interés porque el público infantil se sienta cómodo con la Revista Chanchito y ésta pueda acercar a sus lectores al campo de la literatura. Este cambio obedece históricamente al fin de la hegemonía conservadora, hay un cambio de mentalidad, que permite a muchos humanistas y pensadores del país asumir una posición con respecto a la autonomía, va de la mano con la proliferación.
(42) 42 de nuevos discursos con miras de adecuar a los ciudadanos a un nuevo sistema. Víctor Eduardo Caro no fue la excepción a los cambios que trajo consigo la tercera década del siglo XX, al punto que propuso un nuevo modelo de intelectual; ingeniero y humanista, siendo el ejemplo, de generación renovadora que ejecutó con la propuesta de la Revista Chanchito y su acercamiento a la literatura para el público juvenil.. 1.4 Problema en la enseñanza de la literatura. 1.4.1 La Literatura: su enseñanza Para hablar de la enseñanza de la literatura, pero sobre todo del reconocimiento del goce de la literatura se toma inicialmente la pregunta de Steiner ¿Qué es lo que confiere a un hombre o a una mujer el poder para enseñar a otro ser humano? (Steiner, 2004) si según él mismo, enseñar es tan natural como respirar. En sus mismas palabras, puede encontrarse la respuesta en dos direcciones: Enseñar con seriedad es poner las manos en lo que tiene de más vital un ser humano. Es buscar acceso a la carne viva, a lo más íntimo de la integridad de un niño o de un adulto. Un Maestro invade, irrumpe, puede arrasar con el fin de limpiar y reconstruir. Una enseñanza deficiente, una rutina pedagógica, un estilo de instrucción que, conscientemente o no, sea cínico en sus metas meramente utilitarias, son destructivas. Arrancan de raíz la esperanza. La mala enseñanza es, casi literalmente, asesina y, metafóricamente, un pecado. Disminuye al alumno, reduce a la gris inanidad el motivo que se presenta. Instila en la sensibilidad del niño o del adulto el más corrosivo de los ácidos, el aburrimiento, el gas metano del hastío. Millones de personas han matado las matemáticas, la poesía, el pensamiento lógico con una enseñanza muerta y la vengativa mediocridad, acaso subconsciente, de unos pedagogos frustrados. Enseñar, enseñar bien, es ser cómplice de una posibilidad trascendente. Si lo despertamos, ese niño exasperante de la última fila tal vez escriba versos (Steiner, 2004, pág. 126). Abordaremos entonces la enseñanza de la literatura desde quien lo hace inspirando sensibilidad, lo íntimo del ser, así como lo merece y requiere la literatura para poder ser una.
(43) 43 experiencia de goce. Si la escuela debe garantizar el aprendizaje de la lectura escrita a todos los ciudadanos, probablemente sea fácil convenir que la lectura de textos literarios constituye una de las finalidades culturales de ese acceso (Armellini, 1987).. El uso de la palabra adecuada, es como poner cada palabra, cada sentimiento, cada pensamiento en una superficie en donde se aprecie algo que se quiere expresar con la palabra precisa, la palabra perfecta, ni más ni menos. Eso es lo que hace que la poesía tome forma en cada uno de nosotros, es lo que el lenguaje comunica y la forma como lo enuncia, es toda una construcción de un universo dado por medio del lenguaje.. 1.4.2 Problema en la enseñanza de la Literatura Sobre los problemas que le asisten a la enseñanza de la literatura, Guillermo Bustamante Zamudio en su documento Algunas vicisitudes de la enseñanza de la literatura (Bustamante, 2015) en el libro Enseñanza de la Literatura: Perspectivas Contemporáneas de Arturo Guevara hace referencia a los problemas con los que puede encontrarse la literatura como objeto de enseñanza. Los presenta como tópicos: Producción Simbólica. Refiere acá, la creación artística literaria, el asumir que en la asignatura se enseña a hacer literatura como un efecto posible de la relación con el saber. Entonces el autor se pregunta si es posible que se pueda enseñar a hacer literatura, toca elementos como la creatividad, la vocación, la inclinación… pero y ¿los escritores que llegan a serlo sin esa formación formal? ¿Es el maestro un creador literario? ¿Puede un escritor enseñar literatura?.
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