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Opio en las Nubes Una interpretación socio espacial de la ciudad de Bogotá desde la predilección hacia la alteridad marginada

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Academic year: 2020

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(1)Universidad Distrital Francisco José de Caldas Facultad de Ciencias y Educación Proyecto Curricular de Ciencias Sociales. Opio en las Nubes, una interpretación socio-espacial de la ciudad de Bogotá desde la predilección hacia la alteridad marginada.. Estudiante Yeyny Alexandra Ruiz Sánchez. Directora Nubia Moreno Lache. Bogotá D.C., marzo de 2017. 1.

(2) Agradecimientos. Este trabajo está dedicado a la aguerrida labor de ser madre, ya que la mía dio todo de sí con el objeto de emancipar a su hija, y ahora, soy yo quien a través de este hermoso ciclo culminado, cimento un futuro para mi hijo, motor indispensable que hizo posible este logro.. Gracias a todos mis docentes, gracias Universidad Distrital Francisco José de Caldas, gracias amigos por hacer de un sueño, una realidad.. Gracias a la vida, por permitirme disfrutar de esta victoria. 2.

(3) Introducción El estudio de la ciudad y la incidencia que sobre ésta ejerce la sociedad, específicamente. el individuo,. obedece a darle cabida o relevancia a la. subjetividad como eje que reconfigura el quehacer o funcionalidad de un espacio, condición implícita en el abordaje de la ciudad. Siendo una época signada por la posmodernidad, el estudio de la ciudad a través del panorama abordado en una obra literaria como es el caso de Opio en las Nubes, enriquece esta intención, puesto que prima la incidencia. de la individualidad a la hora de vivenciar la. ciudad. En este sentido, esta monografía ofrece una mirada subjetiva frente al sentir y el habitar en la ciudad, así como el impacto que esta condición innata del ser humano manifiesta para con la urbe, dando relevancia a la posibilidad de gestar saberes a través de la significación de los espacios en la ciudad y su enseñanza e interpretación. desde el constructivismo en escenarios como la escuela,. optimizando el anclaje entre el saber geográfico y literario. La incidencia de la obra Opio en las Nubes de Rafaél Chaparro junto con la mirada hacia el contexto histórico de la ciudad de Bogotá en la década de1990 en el barrio Chapinero Central cumplen este propósito. Para finalizar esta presentación y teniendo en cuenta que el quehacer educativo no es susceptible de poseer una explicación o método de enseñanza unívoco, se espera que este trabajo logre enriquecer el ejercicio de las ciencias sociales más allá de la escuela, dando importante relevancia a la condición subjetivad como componente ineludible frente al desarrollo e interpretación de un contexto histórico, político, cultural, económico y social como el que aquí se propone.. 3.

(4) Tabla de contenido 1. Opio en las Nubes, una interpretación socio-espacial de la ciudad de Bogotá desde la predilección hacia la alteridad marginada ................................................ 7.. 1.1 Contexto ........................................................................................................... 7.. 1.2 Justificación ...................................................................................................... 9.. 1.3 Métodología…………………………………………………………………………11.. 1.4 Tabla de Instumentos de Recolección y Análisis de la Información…………..15.. 2. Balance de algunas perspectivas suscitadas en la Obra Opio en las Nubes y su relación con la Ciudad ...............................................................................17.. 3. Ciudad como epicentro y habitación de la subjetividad en el marco de la literatura ............................................................................................................... 37.. 3.1 Tranformación Urbana y cultural de la ciudad de Bogotá en los años noventa. ............................................................................................................................. 44.. 3.2 Barrio, microcósmos dentro de la ciudad multicultural ................................... 52.. 4.

(5) 3.3. Ciudad. literaria,. transitando. por. las. sendas. de. la. percepción. humana………………………………………………………………………….………55. 3.4. Topofilia,. sentimiento. afinazado. hacia. la. predileción. por. espacio. urbano………………………..................................................................................57.. 4. Análisis de resultados: Una visión trascegada de la ciudad a través de la optica de la subjetividad…………………………….............................................63.. 4.1 Caracterización barrio Chapinero (Central)…………………………………....63.. 4.1.1 Caracterización Barrio Chapinero…………………………………………......64. 4.1.2 Historia de Chapinero, un breve recorrido hacia el pasado………………...65. 4.1.3 Lugares emblemáticos de la Localidad de Chapinero………………………74. 4.1.4 Renovación urbana de Chapinero en la década del noventa……………...75.. 4.1.5 Chapinero Central, epicentro de la vida nocturna y de la emancipación juvenil…………………………………………………………………………………....78.. 4.1.6 Chapinero Central, tejido de contrastes multicolores……………………….80.. 4.2 Matriz de Análisis: Novela Opio en las Nubes y la importancia de la percepción subjetiva de sus personajes…………………………………………………………..86.. 4.2.1 Análisis y descripción de la novela Opio en las Nubes de Rafael Chaparro…….......................................................................................................88.. 4.2.2 ¿Por qué es una ciudad literaria?..............................................................93.. 5.

(6) 4.2.3 Chapinero Central: Una espacialidad entre la realidad y la ficción…………95.. 5. Conclusiones..................................................................................................98. 5.1 Aportes de la investigación en la comprensión del espacio urbano………...98. 5.2 Aportes en la formación docente y formación investigativa………………..100. 5.3 Aportes a la licenciatura………………………………………………………..103. 5.4 Aportes para la educación en ciencias sociales…………………………….104.. 6. Bibliografía………………………………………………………………………..111.. 6.

(7) Opio en las Nubes, una interpretación socio-espacial de la ciudad de Bogotá desde la predilección hacia la alteridad marginada.. Hay experiencias sobre las que la mayoría de las personas no se atreve a hablar, porque no caben en la realidad cotidiana y se sustraen a una explicación racional. No nos estamos refiriendo a acontecimientos especiales del mundo exterior, sino a procesos de nuestro interior, que en general se menosprecian como meras ilusiones y se desplazan de la memoria. La imagen familiar del entorno sufre una súbita transformación extraña, feliz o aterradora, aparece bajo una luz diferente, adquiere un significado especial. Una experiencia de esa índole puede rosarnos apenas, como una brisa, o grabársenos profundamente.. Albert Hoffmann1 1.1 Contexto Frente al contexto expresado en la novela Opio en las nubes2, desde una perspectiva que busca resaltar espacios y espacialidades dentro de los cuales se gestan toda una serie de procesos de apropiación y significación de los mismos, las vivencias y connotaciones que cada lugar manifiesta en relación a aquello que los personajes experimentan y cómo pueden ser aterrizados a la coyuntura histórica del decenio del noventa en Bogotá, específicamente en la localidad de Chapinero3, corresponde a profundizar en la Topofilia, cuya interpretación atañe a la íntima relación entre ser y estar que, de cualquier manera se devela a través del. 1. Albert Hoffmann, LSD, Como descubrí el ácido y qué pasó después en el mundo; Traducido por Roberto Bein, Editorial Gedisa, Barcelona 1980. 2. Opio en las Nubes, escrita por Rafael Chaparro Mediedo, es una novela gestada en el marco de los años 90 y fue ganadora del Premio Nacional de Literatura de 1992. Esta obra se atreve a experimentar con el lenguaje y por tal motivo recurre a una narración psicodélica y extremadamente rápida que obliga al pensamiento ágil. La trama está auspiciada por la descripción del estilo de vida de cada uno de los personajes que otorgan existencia a esta obra, haciendo énfasis en la psicodelia y el ascetismo como una expresión contracultural. Las figuras que encarnan esta novela comprenden la consecución de su presencia en una ciudad opacada por la indiferencia y la incoherencia. 3. La inclinación por esta localidad surge debido a que solía ser una zona focal para Chaparro Madiedo, “Tengo una visión fragmentada de la ciudad, con tres puntos de referencia básicos: el centro, Chapinero y Niza” (NULLVALUE, Se fue el opio en las nubes, publicación eltiempo.com, 19 de abril de 1995) Bogotá percibida por el autor, buscando el color de la ciudad y la marginalidad, características presentes allí.. 7.

(8) lugar, entendido este como lugar de ser desde la perspectiva arrojada por Carlos Mario de Yory (2009), es decir: El ser en el mundo, por tanto, la filosofía heiggeriana, no sólo no niega las circunstancias propias de ahí del ser (sociales, históricas y culturales) sino que reconoce la indiscutible presencia de ellas en la vida efectiva del hombre, en tanto componentes de la circunmundanidad que le es inherente y, con ella, de la idea de mundo que le pertenece: más que mostrar la manera en que el ahí está en el mundo, lo que a Heidegger fundamentalmente le interesa es evidenciar la manera en que el mundo está en el ahí a través del ser (Yori, 1992-1994, p.25).. La necesidad de entender la relación que la sociedades entrañan con el entorno en el cual están inmersas y se desenvuelven, como relación topofílica supone la construcción de lazos fuertes entre quienes habitan y los lugares específicos, tales lazos son de naturaleza emocional y es precisamente esta característica la que, en razón de dar cuenta de la philiación o sentimiento de apego, explican de una u otra manera el vínculo entre la naturaleza del lugar y el valor del mismo para las sociedades. De otra parte, la Topofilia es también, desde la perspectiva de YI Fu Tuan (2007), un sentimiento de apego (relación emotivo afectiva) que liga a los seres humanos a aquellos lugares, con los cuales, por una u otra razón se sienten identificados; tal sentimiento exalta la dimensión simbólica del habitar humano y, por ende evidencia un muy poderoso instinto de pertenencia al mundo, o si se prefiere, apropiación de él. Opio en las nubes es un texto que manifiesta una época particular de la historia bogotana (y sin embargo puede ser trasladada a otras ciudades, al no hacerse visible en sus páginas el renombre de una ciudad específica, puede ser cualquiera, ya que en las mismas existen problemáticas similares); los años 90tas, donde el rock, las drogas y el fracaso como forma alternativa de vida de unos cuantos personajes, quienes son realmente ellos mismos en tanto se encuentren sumergidos en las dinámicas propias de determinados lugares, propician que estos a su vez, adopten una caracterización y una significación gracias al. 8.

(9) sentimiento de philiación que los seres le atribuyen. Lo que sugiere el acto de coapropiación originaria entre el ser humano y el mundo, mediante el cual el mundo se hace tal en la apertura que el ser humano hace de él en su condición históricoespacial y por consiguiente como seres de naturaleza ontológicamente topofílica si se quiere, seres connaturalmente comprometidos con la construcción y apropiación del entorno. La incidencia y curiosidad por el contexto histórico precursor de la realidad propia de los noventa es pertinente e ineludible en este trabajo, en tanto proporciona veracidad científica, de una parte, y asimismo garantiza comprender las causas y coyunturas históricas que posteriormente definirían el sentido del sinsentido y de los deseos atiborrados en la posmodernidad de un selecto grupo de jóvenes individualistas. Bajo este presupuesto, se hace necesario el estudio de la realidad social mundial del periodo de entreguerras, consecuentemente la preocupación por los acontecimientos propios de la materialidad norteamericana (porque es allí donde se da el proceso contracultural el cual más adelante se extenderá mundialmente), luego trasladándose al contexto Colombiano, haciendo hincapié finalmente el la Bogotá de la década del noventa. Para tal fin se diseñaron una serie de objetivos, que contienen la intención investigativa de este proyecto. Asimismo, se optará por la descripción e interpretación del contexto social dentro del cual la novela de Chaparro Mediedo es posible y que arroja como resultado la mirada multiforme de la ciudad en la cual personajes como Amarilla y Pink Tomate (por citar algunos ejemplos) habitan. Básicamente, con el análisis que a partir de la adopción de la urbe toxicómana y undergroud se pueda imbricar, será posible no solo el rescate de la percepción individual propuesta en este documento, sino que adicionalmente, se podrá evidenciar la profunda relación manifiesta entre la novela misma y la crítica que a través de ella, Opio en las Nubes ofrece para con la sociedad bogotana del momento. Finalmente se optará por hacer un paralelo entre la relación tanto del contexto histórico real que involucra la trama de la novela y aquel que muestra como tal la misma.. 9.

(10) 1.2 Justificación La intención investigativa que se desea llevar a cabo consiste en develar el surgimiento de la espacialidad de Bogotá de los noventa, en la localidad de Chapinero, específicamente en el barrio Chapinero Central, a través de los diferentes significados y posturas manifiestas en Opio en las Nubes.. La pertinencia del trabajo que se pretende desarrollar, corresponde al uso de la literatura como una herramienta que permite tener una comprensión mucho más amplia de la geografía urbana y la incidencia que la ciudad, como foco de interés, genera en el individuo que la percibe y vivencia, por supuesto, no olvidando la retroalimentación que este potencia en ella. Pero aquí se alude a un escenario urbano marcado por la vida nocturna, por la psicodelia, por la soledad, por el sin sentido; factores que han sido opacados por las reglamentaciones de una sociedad de doble moral y que no pueden ser desconocidos u ocultos, son inherentes a las dinámicas de la urbe al ser perspectivas alternas a lo socialmente esperado, incluso, consecuencias próximas a tales circunstancias, sin embargo, es también una manifestación propia de la contracultura, una lógica en la cual se debe ahondar, al presentarse ella, en mayor o menor intensidad, en la ciudad de Bogotá de los años 90 y como un fenómeno propio del siglo XX.. En cuanto a los aportes que este trabajo pudiera arrojar a la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, es fundamental reconocer la alteridad dentro de una comunidad académica pluridiversa, cuyas tendencias obedecen al consumo de sustancias psicoactivas (alcohol, marihuana, éxtasis, LSD, entre otros) que han sido censuradas y excluidas, al ser un fenómeno ilegal que promueve la decadencia, invisibilizando a la contracultura como una perspectiva existente y viva, también relegadas a unos espacios aislados e incluso sombríos dentro del recinto universitario, a la predilección por la música que evoca a la crítica, a la alteridad, debido ello a la parcelarización fascista que impide el libre albedrío frente a esta realidad.. 10.

(11) Particularmente, la motivación por inclinarme hacia este proceso es bastante notoria, pertenezco a la tendencia de la contracultura, siendo un estilo de vida construido durante algunos años (en mi caso), un fenómeno social muy antiguo (la presencia de la fármaco-cultura en las sociedades), pero que para esta época ha presentado un nivel de aceptación e identificación contundente, ineludible de comprender. La literatura abre la posibilidad de asumir a la geografía de una manera interdisciplinaria, proceso académico clave que se defiende en la universidad, gracias a que el relato agudiza una mirada histórico-geográfico del contexto a estudiar, otorgando una mirada crítica y divergente, frente a la cara oscura de la sociedad, la noche en la ciudad, la filiación a ciertos lugares y la introspección a partir de la música y las drogas.. En consecuencia, el interrogante que conduce el presente interés investigativo es ¿Cómo se concibe y significa la ciudad desde la construcción de espacialidades a través de la Novela Opio en las Nubes? Adicionalmente, acompañan a esta investigación, como objetivo general Comprender cómo se hace manifiesta la espacialidad de la ciudad de Bogotá de los años noventa en la localidad de Chapinero ( barrio Chapinero Central) , a través de los significados y concepciones expresados en la Novela Opio en las Nubes; para ello, los objetivos específicos que darán cuenta del proceso que se pretende llevar a cabo, estarán referidos al reconocimiento del contexto socio-espacial de la ciudad de Bogotá, enfatizando dicho presupuesto al barrio Chapinero Central durante la década de los noventas, en segunda instancia, se procederá a identificar las representaciones del espacio de la ciudad de Bogotá, en el barrio Chapinero Central en la misma década, y finalmente, se optará por la Comprensión de las circunstancias que la cultura de la droga sugiere en la transformación de la visión de la ciudad y a la ciudad en sí.. 1.3 Metodología La intención investigativa plasmada con anterioridad sugiere el abordaje de una metodología cualitativa de enfoque interpretativo gracias a que esta corriente 11.

(12) permite identificar las nociones de subjetividad, de perspectiva y de reflexibilidad que cada uno de los personajes de la novela posee, exaltando la preocupación por la realidad psicológica, emocional y si se quiere, espiritual implícita en ellos. Es decir, pretende la comprensión de las concepciones y significados que expresa la novela sobre la ciudad y sus múltiples espacialidades, referidas a la Bogotá en la década del noventa, puntualizando este interés a las nociones, vivencias, significados. y. espacialidades. a. la. localidad. de. Chapinero,. incidiendo. específicamente en el barrio Chapinero Central . La investigación cualitativa al propiciar el interés por la comprensión de los significados que los individuos dan a su propia vida y a sus experiencias, otorga valor a la subjetividad en la interpretación de las conductas sociales y humanas, (Anadón, 2008, p. 204), en cuyo caso al orientar su mirada hacia esas facultades antropomorfas, por las cuales se preocupa el enfoque cualitativo, es posible hacer toda una interpretación de la realidad social que permea, pero que así mismo es permeada por los individuos pertenecientes a la ciudad de Bogotá condensada en Opio en las nubes. Partiendo de allí, se implementará al análisis narrativo enfocado hacia el análisis del discurso, pues este “considera al relato como una producción de sentido e intenta ir más allá de la transparencia, de la evidencia del texto, ya que la significación y el sentido de un discurso no son dados de manera inmediata y unívoca, se dan (la significación y el sentido) por una técnica de producción del discurso” (Anadón, 2008, p. 208). Frente a la insipiente búsqueda de la comprensión de los espacios y espacialidades inmersos en la novela, es preciso hacer énfasis en la percepción individual que cada sujeto les atribuye, y por supuesto a la influencia que el contexto social donde se desarrolla la obra, genera.. Para dicho cometido, la importancia de la literatura desde la geográfica en la perspectiva de la profesora Alicia Lindón4, en el marco de la narrativa, la concibe 4. Nates Cruz, Beatriz, Londoño Lopez, Felipe César; Memoria, Espacio y Sociedad, Editoral Anthropos Universidad de Caldas, 2011.. 12.

(13) como la cualidad que propicia que el sujeto sea instalado en un lugar privilegiado, de tal manera, incentivando el reconocimiento de la incidencia de éste para con el mundo social al cual pertenece, es decir, es el sujeto quien produce y reproduce lo social gracias a la acción o prácticas y a los significados que de ellas emerjan. Entonces, la literatura proporciona el chance de comprender y determinar el influjo de lo social, lo cultural y lo afectivo que se encargan de la regulación del individuo dentro del núcleo social en el cual se halla inmerso, develando en consecuencia, las percepciones espaciales que como centelleo obtiene del mismo.. El campo metodológico apunta entonces, a reconocer la importancia de lo inmaterial como sustrato y parte del espacio. Los saberes, los imaginarios, las palabras e incluso las fantasías que como implicación directa de la ingesta de fármacos y ciertas sustancias (haciendo referencia a la obra objeto de nuestro interés) que fomentan una percepción más allá de lo netamente sensorial, pueden contribuir a la construcción del espacio, obtenido a través de la significación. Entonces, la relación incubada entre el espacio y el lenguaje puede ser tomada o comprendida desde tres pilares fundamentales: Las palabras del espacio, los decires sobre el espacio (o las prácticas que tratan al espacio como objeto de discurso) y los decires en el espacio (o las practicas situadas en el espacio como lugar de enunciación)5; la novela, como. una de las expresiones del lenguaje. propicia la ejecución de los tres anteriores apartados pero, adicionalmente, tiende a “mostrar y reconocer una realidad espacial en contraste con su respectiva imagen o percepción creada; de otra, a partir de lo obtenido en esta combinación se construye un conocimiento más rico y profundo de la realidad espacial, derivado de la interpretación subjetiva del lector de la ciudad de la realidad espacial” (Anadón, 2008, p. 159). En la novela se puede encontrar el abordaje de dos informaciones, que junto a lo anterior, proporcionan un enriquecimiento contundente respecto del saber. 5. Estos tres ejes temáticos son tomados por la profesora Alicia Lindón de un trabajo realizado por la lingüista suiza Lorenza Mondada (2000) “Practiques discursives et configuration de L’espace, esprit des lieux, Géographies á Cerisy, París: Belin, pp. 165-176.. 13.

(14) espacial. Una de ellas es de corte espacial, donde se puede encontrar aspectos estos como la configuración física y exterior del lugar, los diversos espacios de acción, los puntos de referencia y creación de itinerarios etc; en la segunda, de índole atributiva, donde están circunscritos aspectos como la evolución temporal del espacio, el exploración de la imagen pública propia de la urbe, la manifestación de tipos humanos establecidos, las funciones que competen a los espacios y la definición del mapa mental. La metodología está orientada hacia la relación entre los objetivos de la investigación, por ende, se tendrá en cuenta el contexto real del siglo XX, la Bogotá de los años noventa, situada en el barrio Chapinero Central y la realidad dibujada por la novela. Para la ejecución de la metodología expuesta, se tendrán en cuenta dos instrumentos respectivamente, el primero atañe a la matriz de análisis, entendida ésta como un conjunto de procedimientos cuya función es la producción de un metatexto analítico en el cual se representa la información suministrada de manera transformada (Moreno N. & Cely, 2010); y se implementará asimismo el análisis de contenido, quien corresponde a la conversión de los fenómenos simbólicos en datos científicos porque permite la descripción del: conjunto de procedimientos interpretativos de productos comunicativos (mensajes, textos o discursos) que proceden de procesos singulares de comunicación previamente registrados, y que, basados en técnicas de medida, a veces cuantitativas (estadísticas basadas en el recuento de unidades), a veces cualitativas (lógicas basadas en la combinación de categorías) tienen por objeto elaborar y procesar datos relevantes sobre las condiciones mismas en que se han producido aquellos textos, o sobre las condiciones que puedan darse para su empleo posterior. (Raigada, 2002, p. 3).. Ambos indispensables a la hora de llevar a cabo este trabajo.. 14.

(15) 1.4 Tabla de Instrumentos de Recolección y Análisis de la Información Pregunta Problema: ¿Cómo se concibe y significa la ciudad desde la construcción de espacialidades a través de la Novela Opio en las Nubes?. Objetivo General: Comprender cómo se hace manifiesta la espacialidad de la ciudad de Bogotá de los años noventa en la localidad de Chapinero, específicamente en el barrio Chapinero Central, a través de los significados y concepciones expresados en la Novela Opio en las Nubes.. Objetivo. Instrumento. de Propósito. Sistematización y. especifico. recolección. de. análisis. información 1). Reconocer. el Matriz de análisis Permite reconocer Estrategia. contexto. socio. -. espacial. de. la. ciudad de Bogotá (. de. el carácter objetivo Delimitación: de. la. requerida.. realidad Espacios. y. de la zona de la. espacialidades. estudio). físicos y objetivos.. de. los. años noventa. Caracterización socio-. histórica,. Bogotá. de. años. 90,. especificando barrio. los pero al. chapinero.. 15.

(16) Análisis de. Permite comparar, Registro. contenido. recopilar. y elementos. representaciones. clasificar. la presentes. del espacio de la. información,. ciudad de Bogotá. establecer. de los años 90.. esquemas. de. comprensión. de. 2). Identificar. significado. de. en. el. para texto.. y. sentido en relación con. el. contexto. social y cultural de donde proviene la información. 3). Comprender. Análisis de. Permite reconocer Matriz de análisis. qué. contenido.. los. bajo circunstancias. la. significados Dimensión. arrojados. en. la Subjetiva:. cultura de la droga. Caracterización. novela.. transforma. socio- histórica,. Permite el examen Organización. la. C.. estructural.. visión de la ciudad. Bogotá de los. tanto. y a la ciudad en sí. años 90, pero. como subjetivo del espacio subjetivo.. desde. especificando. espacio.. subjetivas.. miradas. una localidad. objetivo morfológica. del. C. valorativo. Valorización. de. puntual. factores. que. (Chapinero,. afectan. al. barrio Chapinero. individuo.. Central) y hacer. C. preferencial.. una matriz de análisis en. Valorización desde preferencias. relación a la. relación. novela haciendo. criterio.. a. en algún. 16.

(17) análisis de. Dimensión. contenido.. Objetiva: Análisis clásico de la realidad.. 2) Balance de algunas perspectivas suscitadas en la Obra Opio en las Nubes y su relación con la Ciudad. Para la ejecución del estado del arte se abordan una serie de documentos cuya suerte corresponde a tratar temáticas referidas tanto al estudio de la ciudad en sí misma como el análisis desde diversos ejes frente a la Novela Opio en las Nubes de Chaparro Madiedo. El trabajo propuesto por Armando Alfredo Chaparro Arboleda como tesis de maestría otorga la vinculación del concepto ciudad-escenario como una categoría clave que enriquece el análisis que se pretende llevar a cabo en este documento, es por tanto, ciudad-escenario un concepto poseedor de múltiples definiciones connotado de una carga ideológica y simbólica cuya esencia varía desde la apreciación subjetiva que un individuo (o incluso una colectividad) pueda(n) arrojar, pugnando el estudio de los elementos que constituyen la construcción y deconstrucción de los escenarios narrativos a través de su estimación cultural e ideológica, debido a ello, es de vital importancia potenciar la lectura de imágenes, sonidos y palabras que materializan dichos escenarios. No obstante, en el trabajo de Chaparro Arboleda (2010) las conciencias colectivas quedan relegadas a la conciencia de carácter individual, estudiando las representaciones mentales que en función de lo simbólico y lo imaginario, los sujetos-personajes de la obra Opio en las Nubes (específicamente) manifiestan.. Los diferentes escenarios e ilusiones subjetivas son masificados en lo visual, lo sobrepuesto, lo discontinuo y lo fragmentado (conceptos utilizados por el 17.

(18) investigador) agregando a su narrativa pasado, presente y las “posibilidades” de futuro, por ende, la ciudad re-presentada contiene toda una serie de imágenes, significados, objetos y acontecimientos que dan cuenta de su riqueza, incorporando además el abordaje de las diversas identidades imbricadas en el lenguaje y los imaginarios.. Ahora bien, es preciso ahondar un poco en cuanto al concepto en mención, que puntualmente atañe al escenario de la ciudad, es decir, al espacio en donde la trama de Opio en las Nubes es desarrollada, en este sentido, el autor, remitiéndose a Algirdas Greimas (1976) en su texto “Sémiotique et sciences sociales” evidencia a la ciudad como un objeto polisémico y complejo desde una semiótica topológica en la cual se describen, producen e interpretan lenguajes espaciales, en otras palabras, el significado o el sentido de un escenario es posible gracias a un valor arrojado por actantes colectivos, sin embargo cabe resaltar que se pretende dar prioridad a la significación subjetiva, en tanto que Hablar de escenario implica hablar de un sujeto, de un actor socio-semiótico o en este caso de un “actor urbano” “es aquel que puede reunir históricamente en la dimensión del acto las otras dimensiones del ser y del hacer” (Mangieri 1994, p 25) Es decir, lo cognitivo, lo pragmático y lo pasional que se funden en una conciliación entre el ser, el hacer y el sentir, esto en su praxis hace posible la realización semántica de una narración del escenario. (Arboleda, 2010, p. 6).. Es entonces el escenario urbano un conjunto cimentado de universos individuales capaces de incorporar en un núcleo el ser, el hacer y el sentir, y a partir de esos parámetros reconfigurar a la ciudad desde un proceso interpretativo capaz de generar universos figurativos, visiones de mundo, la idea de contemplar mundos posibles y dotar al yo de sentido son consecuencia de esta triada; ciertamente también se hace énfasis en la construcción y deconstrucción de los escenarios narrativos presentes en las tres distintas novelas, identificando su valor cultural e ideológico a través de elementos como imágenes, sonidos y palabras que dan cuenta de la morfología de las atmósferas, por ejemplo,. 18.

(19) En las novelas se enuncian visiones de mundo, sentido del “yo”, “mundos posibles” que lamentan o celebran a personajes en su devenir histórico narrativo. Las tres novelas sustituyen las conciencias colectivas por las individuales y sin duda proponen al presente y a la cotidianidad como salvación de utopías escindidas, por ende esta investigación ha pretendido estudiar los mapas cognitivos que pasan por lo simbólico y lo imaginario de los sujetos-personajes. (Arboleda, 2010, p. 3).. El trabajo de Chaparro Arboleda aporta para el análisis de Opio en la Nubes la existencia de una temporalidad del presente, de lo inmediato, una aparente realidad del instante donde la fugacidad del tiempo propicia acciones sin mucho sentido, además de evidenciar la presencia de escenarios cerrados, en los cuales la descripción de los mismos atesoran las aptitudes y personalidad de quien o quienes los refieren, son microuniversos semánticos que dependen del patrimonio cultural del sujeto que decide aventurarse a interpretarlos, por ende, no es un proceso objetivo, “de ese modo, el receptor replantea su comprensión de escenario a través de una construcción de lectura” (Arboleda, 2010, p.12) La ciudad, examinada desde pormenores cronológicos e ideológicos es capaz de vislumbrar la diversidad implícita de una cultura, tanto como los mecanismos que la designan como una unidad, sin embargo, a través de una mirada crítica hacia los umbrales de la novela Opio en las Nubes, es posible infierir que el escenario que acompaña las narativas subjetivas de los protagonistas describen a la ciudad como un lugar marcado por la desolación, la perdición y el apocalipsis, conceptos usados por el autor que sugieren pensarla desde la dispersión, pues la pérdida del sentido destruye las “categorías tradicionales de ciudad” (Jaramillo 2003, 44), los elementos de relación se diluyen en el proceso de des-territorializar el espacio, que antes funcionaba como un elemento ordenador (Arboleda, 2010, p. 22). Cabe resaltar que la ciudad es también entendida como un lugar en donde se posibilita la introspección permanente con el yo, con la conciencia, el sujetopersonaje al estar inmerso en las dinámicas propias del sin sentido desarraiga toda posibilidad de tener un contacto especial con el otro, pues compartir se torna un problema para éste, es por tanto pertinente señalar a la ciudad como un espacio para la soledad. 19.

(20) Finalmente, el autor expone a la ciudad como un lugar para la supervivencia, y argumenta por qué Bogotá es el epicentro de la narración de Chaparro Madiedo, la sustitución de la vida cotidiana ordinaria por la búsqueda y éxtasis propio del universo de las sensaciones, implica ahondarse en lo prohibido, otorgar placer al individuo tiende a verse relacionado con la contraposición a lo social, política, moral e incluso religiosamente establecido, en este contexto, el ruido es la proclama por el derecho a un espacio que aunque cimentado en la crisis, el desencanto y el vacío, está en oposición a las problemáticas reales de la sociedad en su conjunto, usándose para tal fin además canalizadores como la heroína, el LSD, el alcohol, la música a una velocidad exacerbada. La música adicionalmente es plasmada como un puente concilidador entre la realidad inmediata del personaje y su cosmovisión. El olor en la ciudad también refleja aptitudes frente a ella, además de connotar características propias del escenario urbano, cuya condición refleja los ires y venires caóticos y degradados que la connotan; el sujeto-personaje se hace partícipe de una experiencia privada del espacio público (presencia-ausencia) suscitando sentimientos a partir de dicha apreciación, sentimientos que se acoplan en una ambivalencia: la ciudad es un refugio que amenaza (vicios, callejuelas, prostitutas, bares) pero que redime además. De otra parte, el trabajo realizado por Eder García Dussán de la Universidad de la Salle titulado “Panorama de los estudios sobre el texto urbano” realizado en el año 2007, propone tomar como objeto de estudio semiótico a la ciudad desde la Bogotá de los años 80 hasta la actualidad examinándola, registrándola y comentándola desde la cosmovisión juvenil; el aporte de este trabajo para la ejecución del propio corresponde a plasmar en la ciudad un tejido de significados cuya razón de ser se inclina hacia la develación de la misma como una red, un sistema codificado donde convergen factores diferenciados. La importancia de este trabajo radica en determinar la aparición y ratificación de las nuevas sensibilidades urbanas vivenciadas por los sujetos que habitan la ciudad, así como la eclosión de las tribus urbanas y el panorama que tras ellas se 20.

(21) edifica como un movimiento que desde la década de los ochentas, ha tenido un gran impacto en la reconfiguración de las relaciones sociales y por supuesto, de los imaginarios urbanos. Asimismo, dando respuesta al interrogante que el profesor Armando Silva (1992), citado por García, propone “¿Qué es ser urbano en nuestras sociedades de América Latina?” pertinente en este contexto considerando la incidencia de la cosmovisión latinoamericana, especialmente la de los personajes de Opio en las Nubes, que aunque pueden ser parte de cualquier ciudad, el autor de la misma ubica la trama de la obra dentro del escenario colombiano, entonces, la respuesta a éste apunta a la de ser asumida desde la interiorización de los espacios y sus respectivas vivencias en oposición a la somera asimilación de una estructura físicoarquitectónica (…) los estudios urbanos particulares centran la atención en la ciudad como un conjunto de escenarios lingüísticos, lo cual significa estudiar a la ciudad como una experiencia cognitiva que se construye a través del uso del lenguaje, en cualquier presentación semiótica (García, 2007, p. 65). García también hace énfasis en la relevancia de aspectos que en la obra de Chaparro Madiedo están implícitos, aspectos tales como “la eclosión de las diferencias, el retorno hacia los centros históricos, el miedo, las dinámicas de la inseguridad, carencias y deseos urbanos, los paisajes urbanos paradójicos, el sentido de pertenencia urbano, la geografía de la violencia y las leyendas urbanas”, que se interiorizan en el sujeto y a la vez quedan plasmadas en el cuerpo físico de la ciudad. En Chapinero priman los almacenes de ropa, de platos ejecutivos que son ofrecidos por payasos animados y por las noches se venden rancheras. Entre la Carrera Trece y la Caracas crecen negocios de Streptease y en todos los casos se los evoca en inglés, como por ejemplo “Las Sexy girls”: los esperan alegres colegialas (García, 2007, p. 66).. La fragmentación urbana y la ciudad como escenario en donde se desarrollan relatos urbanos, que aparecen cuando la ciudad crea deseos en sus moradores propenden a ubicar determinadas situaciones o aconteceres bajo la óptica de un lugar determinado, como se apreció en el párrafo anterior, donde Chapinero evoca. 21.

(22) turismo, diversión, noche, lujuria, obviando muchas más connotaciones suscitadas allí por sus habitantes o transeúntes, ciertamente el lugar se hace a partir de las preferencias de los sujetos, un escenario que ofrece por ejemplo, una oportunidad para el esparcimiento nocturno, es acudido por sujetos cuyas preferencias dan fuerza a dicha actividad en un espacio concreto, ello como una de las premisas rescatadas del trabajo del autor, aunque él deja en claro que quien contribuye a generar tan afirmación es Juan Carlos Pérgolis en sus textos Bogotá Fragmentada y Cultura y espacio urbano a finales del siglo XX en los años 1985-1993, respectivamente, es decir, la búsqueda de significaciones urbanas se da a través de elementos físicos, en los cuales la evidencia de acontecimientos hacen posible discernir entre el sentido y el sin sentido de la urbe. Para el autor es sumamente trascendental deslimitarse del reduccionismo cartográfico al cual se ha visto sometida la interpretación de la urbe, es decir, a una muestra estadística cuantitativa que carece de una valoración cualitativa, impuesta a través de una representación cartográfica; de hecho, la construcción de mapas mentales subjetivos conlleva indirectamente a generar posturas comunes de procesamiento, almacenamiento e interpretación frente a las percepciones colectivas de los espacios como territorios o si se quiere, de lugares concretos tergiversados como experiencia espacial: El principal patrimonio de la ciudad es su modo de vida, entendiendo que la vida de la ciudad y la historia de la vida de la ciudad conforman su cultura, a la cual adhieren y de la cual participan los habitantes, encontrando a través de ella su identidad o, lo que es lo mismo, su sentido de ciudadanía, de pertenencia a la ciudad (García, 2007, p.77).. En este sentido, transgredir las barreras de la cartografía reduccionista implica construir un mapa de la ciudad a través de las concepciones y experiencias subjetivas que constituyen el entramado de la ciudad como un texto, que se teje con múltiples hilos de diferente procedencia. Finalmente, uno de los grandes aportes que nos sugiere García Dussán en su texto es identificar la pertinencia de mixturizar a la semiótica desde los imaginarios y las representaciones como herramienta metodológica, al estudio mismo de la 22.

(23) ciudad desde su morfología e historia junto con el componente del discurso narrattivo, en el caso de una novela, una crónica o un cuento, dando cabida al análisis de las dinámicas urbanas en el marco de la interdisciplinariedad. La ciudad como objeto de estudio permite discernir entre los ítems culturales y sus implicaciones especial y principalmente a tenor del análisis de la o las sensibilidades de los sujetos que habitan y apropian la misma, los modos a través de los cuales los sujetos cimentan sus identidades y la incidencia semiótica que permea y está implícita en la urbe. Partiendo de dicho presupuesto, analizar las connotaciones anteriores es sumamente ineludible a la hora de aterrizar a la realidad concreta (Bogotá de los años 90) el contexto histórico donde se imbrica la novela objeto de esta investigación. Un tercer trabajo elaborado como monografía resulta denominarse “El Ritmo Prosístico en la novela Opio en las Nubes de Rafael Chaparro Mediedo” realizado por Diego Armando Aristizábal Vargas, estudiante de la Universidad Tecnológica de Pereira durante el año 2009, donde se aborda un análisis en relación a la influencia de la música, específicamente del rock en la percepción individual de los melómanos personajes que dan vida a la obra, pero asimismo, la música como uno de los lenguajes universales que proporciona vistazos sobre una realidad social material que puede ser estudiada desde los efectos de la primera sobre la segunda. La lectura del ritmo prosístico que se expone en el texto monográfico va más allá de la reducción que a tenor de la elaboración de una gráfica pueda ser obtenido, precisamente porque es un fenómeno de condición sensible y subjetivo, comprende al movimiento y a la actividad como su esencia fomentada por la incidencia humana; entonces, la literatura en sí misma es movimiento, porque se nos está contando algo indeterminado, pues a medida que se avanza en una lectura se da cuenta de un evento narrativo del que antes no se tenía conocimiento, en el que convergen múltiples percepciones resultado de una acción cuya reacción obliga a la mente a seguir inmersa en las líneas de un texto.. 23.

(24) Es decir, espacial y temporalmente la lectura del ritmo denota la elocuencia e incluso influencias que dieron origen a una creación literaria. Además de ello, el trabajo de Aristizábal sustenta que dentro del género del rock surgen procesos internos donde se configuran posturas ideológicas concretas e incluso modelos estéticos diferenciados, cuyo legado es proporcionar una lectura frente a los efectos que la música confiere a sus escuchas; a tal término se le atribuye la noción de deliberaciones de la música. Frente a este panorama, cabe mencionar que la importancia de dicho trabajo para la realización del presente consiste precisamente en ver cómo los personajes de Opio en las Nubes se desenvuelven dentro de una realidad tergiversada por el Rock, la psicodelia y la disertación como una forma de vida alternativa y caóticamente ajena a lo que se concibe como normal: Como tal, tenemos los movimientos hippies de finales de los años sesenta y principios de los setenta, la influencia de los grupos Post-Punk en los años ochenta sobre el pensamiento de una generación, las tendencias underground resguardadas al interior de los ambientes urbanos, y las formas de vida de la población juvenil para la década de los ochenta y comienzos de los noventa. Los dos primeros contextos acogen las referencias directas a grupos, artistas y canciones de rock; el segundo grupo, supone una observación en el protagonismo de la música, sus efectos y relaciones sobre los ambientes sociales y culturales; es por ello que echamos mano de la noción underground, pues para tal momento, la música era una expresión que se movía debajo de los grandes medios de entretenimiento (Aristizábal, 2009, p. 134).. Opio en las Nubes refleja en sus líneas vistazos de lo que representaba un movimiento en descomposición, el hippismo en las alucinaciones deliberadas de los personajes, producto de la psicodelía y de las sensaciones suscitadas a través de ese estado; a escala lingüística, el autor considera a la sinestecia como el agente que rige el discurso de la novela, es decir, en la atribución de valores sensoriales de manera incorrecta (las mañanas me saben a whisky), el uso imperativo de algunas drogas en el desencadenamiento de las vivencias subjetivas de los personajes, el amor incondicional y magnánimo que personajes como Amarilla manifiestan para con los animales, la idealizacion de las aventuras. 24.

(25) sexuales de Marciana pensadas en la poesía, el desarraigo de los protagonistas hacia el estilo de una vida convencional permeado por el capitalismo, que evocan una vez más al movimiento hippie; no dando por sentado la presencia de la música en agrupaciones como Sex Pistol, Black Sabbath, Janis Joplin, The Doors, Cream, Himi Jendrix, por citar algunas, cuya expresión se realza en la narración de sentimientos, estados de ánimo y deseos en la acolación de segmentos de las letras de las canciones. Una anotación importante descrita en “El Ritmo Prosístico en la novela Opio en las Nubes de Rafael Chaparro Mediedo” es el marcado escenario Post-Punk consecuente después de la década del setenta como un momento que marca abruptamente la abolición del radicalismo ideológico y político al cual se había visto expuesto el Punk y el Rock en los sesentas, de tal suerte que aunque se mantuvo latente la esencia del movimiento, la melancolía agregó una tonalidad diferente, un tanto depresiva, que no sólo caracterizó la conducta de la juventud, sino que además tuvo un fuerte impacto en la constitución del sentido de la música. La crítica hacia las corrupciones sociales e incluso al espíritu de rebeldía se vieron supeditados a la evasión de la realidad a través de la satisfacción de los placeres individuales y de emociones fuertes, por ende, dando por sentado el incipiente exterminio del mundo, una perspectiva ciertamente posmoderna: “Sven y Amarilla constituyen un modelo de tales generaciones: seres sin una ideología explícita (ni un manifiesto anarquista), sin ninguna clase de extrañamiento frente al estado de sus mundos y con un malestar generado por la soledad que los agobia” (Aristizábal, 2009, p. 136). El sentido de lo Undergraud (tendencia ajena a lo normalmente aceptado por la sociedad) avasalló la música, los comportamientos de los personajes frente al atiborramiento de sensaciones con el uso de las drogas, la estancia en lugares de tal condición y el deleite por la contracultura, una fascinación alucinante hacia la noche y los acontecimientos que la vida nocturna propugna, y que documentan en la novela de Chaparro Madiedo el frenesí de una generación humedecida por la rebeldía, la bohemia y el sin sentido, trenzada por hilos que entretejen las 25.

(26) vivencias de sus personajes, situaciones que se tornan como una actividad que envuelve al lector. Retomando un artículo de un trabajo anterior (Dussán, 2007) denominado “Una perspectiva semiótica de la ciudad de Bogotá”, se puede encontrar que entre el ciudadano y los espacios tanto físicos como simbólicos no existe bifurcación alguna, esto porque el hacerse histórico del citadino está ligado con el ordenamiento social al cual está predispuesto, desde una cultura. Quiere decir lo anterior que la interrelación entre los espacios y espacialidades mencionados en la novela son inherentes al contexto histórico en donde se da la misma, es decir, la década de los años 90. En este sentido, uno de los aportes fundamentales que proporciona la indagación antecedente corresponde a tomar a la ciudad como el espacio que constituye un ordenamiento social definido a partir de una “dialéctica” entre la razón y la práctica humana, bajo este supuesto, se puede interpretar a la urbe bogotana desde 4 categorías que propone el autor: ciudad como conjunto de signos, como jaula, como promesa y como escenario productor de imaginarios sociales (Dussán, 2007) o dicho en otras palabras, la ciudad y su análisis es análoga a visualizarnos a nosotros mismos como producto de sus efectos y a su vez, nosotros somos quienes la perfilamos, noción fundamental para la realización del trabajo que se pretende desarrollar. La Cultura Urbana como una construcción simbólica en la que interfiere la relación entre urbanitas pero que a la vez suscita la soledad como engranaje que define a una colectividad, es quien reconfigura las dinámicas sociales, por ejemplo, de la institución familiar, adicionalmente, se considera a la ciudad es una bina, que goza de un cuerpo físico y de un espacio sombólico de operación, es decir es física y simbólica (Meta-física); de tal modo que el autor postula el siguiente interrogante: ¿cómo dar razón de la imagen de nuestro proceso cultural a través de una cierta mirada sobre Bogotá? La ciudad se transforma en una colcha de retazos hilada gracias a la presencia de cuerpos inertes y orgánicos, convirtiéndola en una Ciudad-Mosaico integrada por una aleación de colores, olores, ideologías, signos, 26.

(27) relatos o imaginarios ubicados en un momento cronológico especial, es decir, en un momento histórico determinado. La ciudad como conjunto de sistemas sígnicos implica la estimulación de los sentidos gestado por el contenido sígnico que otorga la metrópoli como escenario para el condicionamiento social, incide en la conversion de la misma en un agente para la comunicación “a través de elementos signicos como carteles, dibujos, leyes sociales, dinamismo en discurso, (…) sistemas sígnicos apresados en anaqueles, habitaciones, muros, autopistas, fábricas, esquinas. y cuerpos. humanos que quedan cultivados bajo sus órbitas“ (García, 2007, p. 3), en una relación dialéctica, donde la modificación de la ciudad es dada desde la percepción y ejecución de las acciones humanas cuando éstas a su vez condicionan el modo de ser de la ciudad.. Ahora bien, bajo la óptica de la ciudad asumida como Jaula, ésta, al ser un conjunto de espacios públicos que posibilitan el ejercicio de la ciudadanía, de la convivencia y de la socialización dentro de sí, enclaustra una serie de espacios que suprimen tal intención, es decir, enjaulan la condición de libertad y somete a los cuerpos a un amoldamiento subliminal y tiránico, sin embargo no tan explícito como se pensaría, el sujeto pierde su poder al tornarse objeto de experimentación, en el caso de ser vigilado por panópticos infligidos por entes de seguridad cuya razón de ser es el temor que la ciudad manifiesta a través del accionar de ciertos sujetos sociales, aunque la dependencia a las T.I.C. también inciden en ese fenómeno, al igual que lo hace, por ejemplo la señalización de tránsito al someter a la instumentalización la movilidad libre de los ciudadanos (esta última ineludible al garantizar un ordenamiento en cuanto al flujo de movimiento requerido para el equilibrio de la ciudad y sus relaciones espaciales), estén conduciendo o siendo transeúntes, o la construcción de apartamantes aislados como conjuntos esidenciales, las pandillas o grupos de autodefensa también pueden ser considerados como agentes de delimitación espacial.. 27.

(28) García trae a colación un fragmento de la obra de Chaparro Madiedo, en donde claramente se pueden ver los matices semióticos que caracterizan a Bogotá como una metrópoli que propugna la distorción y la contradicción de los espacios urbanos: La calle. La noche. Una baba. Dos babitas. Tres babitas. La suciedad. Las luces de neón, Un disparo en la oscuridad. Un cuerpo. Dos cuerpos. Un cigarrillo. La ropa. Los autos. Los perros. Las putas y los bares. Los árboles y las canecas tip trip trip. Las ventanas. Los rostros que se asoman por la ventana. Las puertas. Los perros. Guau, guau. Otros disparo. Pum. Mierda. Ugh. Zas. Un vidrio roto. Una sirena. Una puta que corre. La ropa. Un árbol. El aire. La calle… (Chaparro, 2002, p. 88).. A través de ese tejido simbólico, se van perfilando saberes, narraciones, y una memoria colectiva que aunque en cada sujeto es particular, propicia la emergencia de pautas que permiten identificar las connotaciones que cada lugar manifieste desde las costumbres engendradas allí. En efecto la ciudad obra en un doble sentido, por un lado, condiciona y moldea a los cuerpos bajo el rigor disciplinario que se inflige a través de sus espacios pero que tornan a los sujetos como seres complejos, por otro, a nivel psíquico el estar en la ciudad promueve la construcción de identidad en el sujeto y él a su vez, evoca los lugares en los cuales ella es posible.. La ciudad como promesa se considera un proyecto en constante construcción, por tanto inacabado y que como su nombre lo indica, genera una promesa de solventar las falencias en aras de ir perfeccionando cada vez más la urbe en su conjunto; para el autor, Bogotá cuenta con una lógica que instaura el desconocimiento y escazo valor por parte del espacio público sin presedentes, además, de la violentación con la cual en la búsqueda de una vida mejor, la población se aglutina en las ranuras que posteriomente se convierten en casas a medio remendar. Por supuesto, si se aterriza dicha postura al contexto de Chapinero visibilizado en Opio en las Nubes, la promesa de este territorio ofrece la libertad de ser quien se és (identidad) a través de recorrido vívido que sus 28.

(29) esquinas, callejuelas, bares, residencias, prostíbulos, cafés y parques, y la promesa de sus espacios físicos es la de perdurar, inacabados o no, gracias a la memoria de sus visitantes.. Desde la perspectiva de Ciudad como escenario(s) productor(es) de imaginarios sociales, se entiende a la simbolización de los imaginarios como un paso para su materialización, que como consecuencia inciden en la manera en la cual es concebida la realidad: (...) Lo imaginario afecta, filtra y modela nuestra percepción de la vida y tiene gran impacto en la elaboración de los relatos de la cotidianidad. La ciudad viene a ser un espacio privilegiado de la cotidianidad, pronunciada por los ciudadanos diariamente, y tales pronunciamientos, la fabulación, el secreto o la mentira, constituyen, tres estrategias en la narración del ser urbano. Los relatos urbanos focalizan la ciudad, generando distintos puntos de vista” (Silva, A. Op, cit, pág. 94-95) Tomada a su vez de: (García, 2007, p. 9).. Bogotá es entonces una estructura arquitectónica definida por los sentidos, excesivos, inestables, metamórficos, complejos, que parecidos a un collage, son repetitivamente atiburrados como una obra barroca, en la cual confluye la escrituración de una historia y de múltiples historias que se mezclan, se separar, se superponen, se yuxtaponen, etc. El urbanita tiene la vida en sus manos -así todo lo indica aparentemente, la posibilidad de optar por su destino; pero entonces no sabe mucho que hacer con él. Entonces, comienza a luchar por sus vacíos pasando de tratamiento en tratamiento (psicoterapias, psicoanálisis, medicinas alternativas...), o concentrándose en el éxtasis, el yajé, el yopo, u otras experiencias sensoriales producidas con permiso de la autoridad competente (antidepresivos, estimulantes o tranquilizantes). Este es urbanita: sujeto deprimido, ansioso, colérico, temeroso y violento que vive más en la hiper-realidad de los set televisivos de Expedición Robinson, Popstars, Protagonistas de Novela o Laura en América que en el mundo real, identificado con unos sujetos cotidianos, pero inflados artificialmente por los mass media (Jaider, Rolando, Isa...), y que no son más que soquetes que re-producen nuestra condición y que ayudan a mantener un montaje irreal de los espacios públicos y sus interacciones (García, 2007, p. 10).. 29.

(30) Las vivencias subjetivas que procura Opio en las Nubes apuntan a simbolizar todos aquellos lugares que pese a los imaginarios sociales que los señalan como escenarios para la destrucción, el crimen en cualquiera de sus facetas y la drogadicción, se materializa en un epicentro para dejar de lado el vacío y la depresión que caracteriza a las urbanitas bogotanas.. Alberto Arias, ensayista y poeta colombiano en su texto: La ciudad de los sujetos liminales: Una aproximación a la novela Opio en las nubes de Rafael Chaparro Madiedo, aporta a la presente investigación el concepto de sujeto liminal, es decir, un sujeto cuya condición lo instaura en el límite de dos mundos, ubicándose en una ambigüedad espacial y nominal, bajo unos atributos culturales que no son los totales: “el sujeto está instalado en la ambigüedad, ya que atraviesa un entorno cultural que tiene pocos, o ninguno de los atributos del estado pasado o venidero, lo que hace que se dificulte su denominación y la integración a un estado total” (Arias, 2011, p. 47), bajo tal panorama, el sujeto liminan se esfuma para una comunidad donde sí existe una definición social sólida, quedando relegado a lo que Turner denomina invisibilidad estructural, que resulta ser anti-jerárquica y por supuesto, antiestructural.. La obra de Chaparro Madiedo está tergiversada por sujetos de condición liminal, todos y cada uno de los personajes viven en un frenesí que distorciona su identidad, ninguno de ellos plasma para sí el pensar en el pasado o en el futuro, viven en el ahora, se esfuerzan por tratar de romper las brechas de lo normalmente establecido, tranfigurando su existencia en la satisfacción de sus sentido, son seres hedonistas, tendientes al culto del cuerpo, de los placeres sensoriales, de la individualidad máxima, enfrascados en los No-lugares, es decir, en espacios para el tránsito, donde las relaciones con el otro son perecederas, poco simbólicas, Son espacios de ausencia, de inexistencia, de desplazamiento entre un lugar a otro, “un espacio donde no puede leerse, ni identidades ni relaciones, ni historias…se. 30.

(31) caracteriza por la instantaneidad y la ubicuidad” (Auge: 2001, 21). De ahí que los sujetos de Opio en las Nubes están alejados del poder, son marginales, no tienen proyectos, son anónimos en una ciudad anónima. Los No-lugares son entonces lugares liminales,. lugares. indeterminados,. lugares. que. generan. a. la. vez,. sujetos. indeterminados, sujetos liminales (Arias, 2011, p. 50).. Al estar implícita en el texto de Chaparro la imposibilidad, si se quiere, de mantener una relación estable por parte tanto de sus personajes como del lenguaje de la obra misma, sugieren la existencia de un patrón posmoderno, cuya descentralidad, caos, confusión, fragmentación y melancolía frente a una realidad distorsionada, carentes de doctrina, de moral, de ideales perfilados; transeúntes nómadas de una ciudad laberíntica donde el contacto con el otro no es significativo salvo para estar en función del placer, del deseo, “Su felicidad la alcanzan en las pequeñas cosas, tal vez una cerveza, drogas o simplemente una revista de porno” (Arias, 2011, p. 54). La intimidad de los personajes pasa del ámbito privado, a postularse en los ires y venires del recorrido nómada que se “materializa” en el recorrido de bares, centros comerciales, parques, burdeles, transporte público, rodeados de una multitud para la cual su existencia es invisible, efímera pero que reconfigura a la intimidad en el campo de lo público: “El 34ª Meissen llega a la 45 y realmente era una pecera llena de peces alucinados, ebrios, vueltos mierda, que atravesaban las olas negras de la cuidad en medio de ese bus y entonces el conductor dijo mierda por favor el caballero córrase al fondo del bus que está vacío y el caballero le respondió que dejara la guevonada, que estaba mareado, que tenía ganas de vomitar, que el bus era un servicio público y que él iba a hacer público su vomito…” (Chaparro: 2002, P. 163). El autor al referirse al lenguaje y los parámetros desde los cuales éste es posible, advierte la influencia del pastiche (parodia neutra), al inmolar el uso de un lenguaje normal, en implementa uno que para nada es ordenado, el discurso transgrede las barreras de lo ordinario, y se imbrica desde la pluralidad y la heterogeneidad debido a la condición misma de sus protagonistas, de los múltiples escenarios en. 31.

(32) los que es posible el rodaje de la obra, espacios fragmentados, asumidos bajo la óptica subjetiva del lector.. La condición posmoderna implícita en la Novela Opio en las Nubes como consecuencia directa de la crisis de la Modernidad, propende a la generación de sujetos liminales, para Arias, el desarraigo hacia la ciencia, el arte y la moral cimentadas en la máxima de la razón por tornase beligerante y enfermizas, descompensaron al ser humano sumergiéndolo en una profunda crisis de valores, que lo (des) orientaron hacia la depresión, el ateísmo, a la confrontación existencial bombardeada por la ejecución de la Primera y Segunda Guerra Mundial, obligando al hombre contemporáneo a cuestionarse y extrapolar su esencia hacia el individualismo extremo, la decadencia, a vivir de momento, al placer; y está convencido de que ese fenómeno encaja perfectamente con la narración propuesta por Chaparro Madiedo en 1992, en la cual se ejemplifica perfectamente la mentalidad de una Bogotá golpeada por la Posmodernidad. Bajo ese panorama, el autor concluye que: (…) los sujetos de Opio en las Nubes son liminales, viven al bordo del abismo, entre el suspenso de la caída y el terreno arenoso que se desintegra a sus pies. Sus formas de interacción social son inversas a las estructuras reconocidas. Las relaciones entre iguales se dan espontáneamente, sin legislación y sin subordinación a relaciones de parentesco o de cualquier tipo de jerarquía. Viven en el desencanto, en el desarraigo, son seres incomunicados, que bordean entre la realidad y la locura. El rechazo a la realidad lo llenan con mundos falsos, paraísos artificiales como las drogas o el alcohol; mundos oníricos, fantásticos, psicodélicos y surreales que les permite escapar de cualquier estructura social y los condena en los terrenos de la liminalidad, de donde ya nunca podrán salir (Arias, 201, p.54).. La categoría de sujeto limilan permite el enriquecimiento del presente trabajo al definir de manera precisa la naturaleza propia de la obra de Chaparro Madiedo, cuya falta de ortodoxia a la hora de narrar las diferentes historias de las que se compone su libro, posibilita apreciar el tejido irregular de la misma, donde no existe un orden establecido para la lectura y comprensión de la obra, al tiempo 32.

(33) que devela tal cuales son los protagonistas, seres entregados al movimiento pendular y cuyas vivencias están más allá del bien y del mal, puesto que social, política, religiosa y incluso económicamente, distan del conducto regular que enclaustra a la sociedad de la cual pretenden escapar. Didáctica de la geografía: espacio geográfico y literario del barrio chapinero en la ciudad de Bogotá (2006), es una ponencia producto del trabajo de Nubia Moreno Lache, docente e investigadora de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, en la que se hace hincapié en la enseñanza de la geografía frente a la compresión de la ciudad bajo la óptica de la novela urbana, postulando referentes epistemológicos y didácticos que la edifican como paradigma emergente, y que la orientan a ser visualizada como una ciencia que comprende, analiza, interpreta y reconoce tanto las divergencias socio-culturales y socio-espaciales, como la relación intrínseca de los sujetos para con el espacio.. La investigación encabezada por Moreno considera al espacio geográfico como una categoría de índole social e histórica inmersa en procesos y resultados, como frutos del acopio de la producción, incorporación, integración y apropiación social de las estructuras y relaciones a tenor de lo espacial, además de comprender la relación sujeto-espacio geográfico gestada en el seno de diferentes procesos históricos y sociales. En cuanto al concepto de ciudad, ésta es asumida como un extracto de elementos tanto físicos como culturales y estructurales que entabla vínculos con espacios aleatorios y dichas relaciones también desde sí misma, por lo cual: “…es un espacio geométrico, social, económico y vivencial, también es un espacio físico que se localiza sobre un punto concreto de la superficie terrestre, y que se constituye y organiza con relación a un entorno cercano e inmediato y a otro más distante” (Zarate; 1986: 45). Tomada a su vez de: (Moreno, 2013, p. 3-4).. La ciudad como estructura compleja posee tres caracteristicas particulares, una de ellas es la morfología, referida a los aspectos físicos que la constituyen como un espacio; la segunda, la civis, que da cuenta de procesos de apropiación habitacional por parte de los sujetos y en tercer lugar, la polis, que involucra las 33.

(34) relaciones socio-políticas como influjo de ese habitar, Capel (2001), acepciones que responden a enriquecer el entramado de significados que arroja el concepto de urbe. Se consideran impresindibles los aportes de la autora en tanto involucra al conocimiento geográfico en una relación dialógica con el saber literario, asumiendo que tal hibridación amplía de forma trascendental la manera de acceder a la comprensión espacial; al respecto, y bajo los postulados que ella emplea desde la mirada de Cruz Kronfly (1996) en Las ciudades literarias, se resaltan 5 interpretaciones del concepto de ciudad, en tanto posibilitan entrever la relación subjetiva que los sujetos manifiestan para con la ciudad, significándola y significándose a sí mismos a través de esa experiencia, ineludible además, para el enriquecimiento del presente trabajo. Entonces y en primera instancia, la ciudad como un lugar para la evocación transgrede las barreras del recuerdo, es decir, el apropiarse e identificarse en la ciudad a partir de emociones, sensaciones y percepciones evoca una y otra vez la posibilidad de generar lazos estrechos con las actividades y experiencias dadas allí; en segundo lugar, la ciudad como lugar del nuevo nómada sugiere el tránsito de la ciudad de manera inconclusa, el sujeto en su ir y venir realmente no pertenece a ningún lugar, más sí puede recorrerlos y formar parte de todos ellos. La ciudad como utopía u objeto de deseo adjudica al progreso de la urbe la oportunidad de acceder a una calidad de servicios en constante emancipación y lo hace a través de la invitación para ser parte de tales beneficios; también se considera a la ciudad como fuente de sensaciones en tanto suscita a la percepción a través del recorrido sensorial que despiertan los sentidos en el nuevo nómada urbano; finalmente concebir a la ciudad como crisis del sentido obliga a tener en cuenta los patrones de la posmodernidad que designan a la urbe como un lugar cada vez más lejano y distorsionado al nómada errabundo, en otras palabras, constatar la imperante superioridad del progreso sobre el campo rural y ratificar el desarraigo que manifiesta el sujeto para con un entorno, tergiversado por el abuso de los avances gestados en la modernidad.. 34.

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Gráfico N°2: La Trialéctica de la espacialidad. 33

Referencias

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