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Tras el desarrollo de la presente investigación, se ha llegado a las siguientes conclusiones, que involucran la pertinencia de la comprensión del espacio urbano, en la formación docente e investigativa, en la enseñanza de las ciencias sociales y por supuesto, en el enriquecimiento de la licenciatura:

5.1) Aportes de la investigación en la comprensión del espacio urbano.

“Cuando se ha estudiado la ciudad, la gran mayoría de trabajos han participado de lo que podríamos denominar una visión <<externa de la misma, es decir, un análisis de la realidad urbana dominado por la confrontación de datos que reflejan rasgos funcionales, económicos y sociales del lugar y de sus habitantes y por el subsiguiente

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juicio crítico del investigador para ordenar y clasificar estos datos. En este sentido puede hablarse de una pervivencia del concepto de espacio absoluto <<independiente de la existencia de toda materia>> (Mosterín, 1984, p. 93) y que resulta un idóneo <<marco para las cosas y para los hechos; algo parecido a un sistema de casilleros o de archivos para las observaciones>> (Popper, en Harvey 1983: 220). Teniendo como base este espacio soporte de funciones, geógrafos, economistas y arquitectos han realizado numerosas investigaciones en las que el individuo es anónimo registro y espectador pasivo.”

(Boira, 1992, p. 573) El espacio urbano puede ser abordado desde el campo subjetivo, existente en cada uno de los personajes de la novela, cuyas vidas a su vez remiten al lector a la comprensión del contexto histórico en donde tiene lugar la narración; factores como la economía y la cultura también son posibles de analizar a través del trasegar del individuo en la ciudad, un individuo que ciertamente es único e irrepetible y que posee unas características particulares, entonces, el espacio urbano puede ser comprendido a través del filtro de la novela como estrategia en la enseñanza de las ciencias sociales debido a que:

 La interpretación del espacio va más allá de la fabricación o diseño de mapas o cartografías que no conducen al análisis y no generan mayor significación, de tal manera que la narración de una historia en aras de comprender la organización geográfica y atributos físicos de determinado lugar, también conduce al entendimiento del carácter histórico, político, cultural, económico y social de determinada época, fortaleciendo la relación espacio-tiempo como engranaje que construye aprendizaje significativo. “La realidad de la ciudad se describe principalmente a través del <<prisma de la experiencia personal de la gente>>, coloreada por sus esperanzas y miedos y distorsionada por prejuicios y predilecciones” (Knox, 1987: 149) (Boira, 1992, p. 574), lo que sugiere como aporte fundamental de este trabajo al estudio del espacio urbano, la importancia y reinvindicación del carácter subjetivo de la ciudad, incorporando, de una parte el carácter objetivo del espacio, pero no invisibilizando su condición subjetiva puesto que:

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El espacio urbano puede, asímismo, ser alterado, encongiéndose o alargándose de acuerdo a la ordenación de determinados elementos sobre él y al juicio que tal distribución despierta. (…) El espacio (y por ello, la ciudad, la calle, el barrio o el pueblo) no puede ser interpretado como un campo neutro donde funiones y procesos se desarrollan, sino un escenario vivido que se quiere, se odia, se respeta u olvida de acuerdo a la percepción del ciudadano. (Boira, 1992, p. 574).

De tal manera que la ciudad es condicionada y transformada a través de la incidencia del ciudadano, del neonómada urbano que recorre las calles de manera fragmentaria, exponiendo preferencias, lugares amados y odiados, dotando a la ciudad de una significación múltiple; de igual forma la ciudad y sus diversos pasajes transforman de una forma u otra la experiencia y percepción que de la ciudad se posee. Siendo la novela Opio en las Nubes, un recurso a través del cual es posible obtener información sobre las características de la ciudad enraizadas en el individuo, proporciona un escenario marcado por la Psicodelía, la autodestucción y el sinsentido en el trascegar de lo que a este trabajo, se denomina, Chapinero central en la década del noventa.

5.2) Aportes en la formación docente y formación investigativa.

La ciudad y su estudio a través de la literatura supone la existencia de escenarios pedagógicos que van más allá de la escuela, siendo la urbe un contexto en el cual se ubica la vivienda, centro cultural y educativo, recreativo, económico y social en los cuales los educandos y en general la población, se instauran y son en sí mismos; en ese sentido, “La educación se halla “descentrada” de sus viejos escenarios como la escuela, y sus prácticas, sujetos y narrativas han mutado y traspasado sus muros para extender su función formativa y socializadora a otros ambientes como la ciudad y las redes informáticas,” (Jurado, 2002, p. 7).

El aporte de esta investigación en el campo pedagógico e investigativo responde a las demandas nacionales en cuanto a la formación pedagógica e investigativa, en otras palabras, en doble vía:

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Es necesario desarrollar en los sujetos aprendientes el interés por conocer desde la indagación y aprehensión sobre su realidad, sin dejar de lado los saberes disciplinares que alimentan los contenidos y temáticas abordadas en la escuela, en tanto es primordial llegar a los conceptos sin desligarlos de su proceso de construcción. Dado que los conocimientos de las disciplinas se revierten en la educación formal, implica asumir la investigación como el proceso sistemático que produce las comprensiones del mundo social, cultural, natural, social y humano. (Saavedra, 2013, p. 65).

En el campo de la investigación, el estudio de la ciudad desde una novela como Opio en la Nubes permite contextualizar y comprender su realidad personal e individual a través del filtro de una obra literaria, ejercicio que ineludiblemente remitirá al estudiante a ahondar en nociones como la música, la biografía del autor, el contexto en el que es escrita la obra, y otras características como por ejemplo el estilo en el cuanto a la redacción o las preferencias en sí del autor, que varían dependiendo el tipo de material a estudiar, y por supuesto, considerando la percepción individual como una manera novedosa de desarrollar el ejercicio de la investigación, fomentando a través de la intervención del maestro, el ejercicio del aprendizaje significativo. En segundo lugar, la formación pedagógica tiene lugar en tanto:

La pedagogía, también es considerada un saber teórico – práctico, desde el cual la reflexión y reconstrucción del saber sobre la enseñanza se reconfigura al decantar la experiencia educativa. (…) La pedagogía, como campo conceptual, ofrece una idea de apertura, en su condición múltiple y plural; con la capacidad de alojar discursos, prácticas, conceptos y teorías de diverso origen y la posibilidad de interpretar las contribuciones de las distintas culturas pedagógicas a través de la reconceptualización. (Ruge, 2013). (Saavedra, 2013, p. 66).

En este sentido, la ciudad educadora cumple de manera adecuada con el propósito de la pedagogía en tanto supone narrativas y la eclosión de vínculos sociales que trasgreden el entorno escolar o familiar, pero no por ello, son menos valiosos. En el seno de la ciudad se evidencian dinámicas culturales que remiten a complejos procesos de aprendizaje y socialización signados por la percepción individual, que van más allá de las limitaciones (espaciales) de instituciones como

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la escuela, haciendo necesario el ejercicio de la identificación de las relaciones de sociabilidad concernientes a la ciudad y los escenarios que ésta ofrece para la educación, es decir, “Reconocer la ciudad como entorno, vehículo y contenido de educación, llegando a establecerse simultáneamente, es decir, que se puede aprender en la ciudad y de la ciudad, y por ello se estaría aprendiendo la ciudad misma.” (Jurado, 2002, p. 8). El ejercicio docente puede tomar rutas divertidas como museos, senderos coloniales, teatros, hospitales, cementerios e infinidad de recursos que la ciudad ofrece para el cultivo de un aprendizaje espacial amplio y pertinente con las necesidades reales de los estudiantes (por ejemplo, desenvolverse en las calles de Bogotá).

Considero que uno de los aportes más importantes que este trabajo otorga al ejercicio doncente, es la posibilidad justamente de apliar el espectro educativo más allá de la escuela, teniendo cuenta el saber no sólo geográfico, sino literario, como un ejercicio interdisciplinar que rescata el análisis de la subjetividad de los estudiantes, asi como la comprensión del contexto social en el cual se incuba la individualidad. Quiere decir ello que a través de la interpretación de la realidad social, cultural, económica, educativa y política de una sociedad, puede ser entendida a traves de la concepción subjetiva. Adicionalmente, y de manera particular, considero que en mi ejercicio de formación docente, este trabajo otorga una manera alternativa de enseñar geografía y literatura como pilares que desglosan las demás temáticas que atañen a las ciencias sociales, al tiempo de potenciar el trascegar en la ciudad como un componente que potencia el aprendizaje significativo y da un respiro a la manera tradicionalmente aplicada en la reproducción de información más no, el análisis significativo y la comprensión objetiva y subjetiva del espcio al cual pertenecemos.

Resulta de vitál importancia romper la brecha que existe entre la figura docente y el estudiantado que ha sido cimentada en la escuela tradicional, puesto que (desde mi perspectiva) la motivación por pretender aprender, instruirse o educarse, radica en la motivación, condición que se puede amplificar al conferir un

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poco de libertad al estudiante de generar significados en contextos inmediatos y conocidos por los mismo, traspolando el límite geográfico auspiciado por el claustro (como espacio contenedor) educativo.

5.3) Aportes a la licenciatura.

El aprendizaje de la ciudad está estrechamente relacionado con la creación de un ambiente pedagógico que vaya más allá de la escuela29, donde el aprendizaje de la geografía confiera un carácter significativo trasgrediendo la tradicional elaboración de cartografías descontextualizadas, la repetición de accidentes geográficos, y fortalecida en las demandas socio-culturales del medio. De tal manera que el aprendizaje significativo no se limita a la temporalidad requerida en un recinto educativo, sino que fácilmente se desplaza al recorrido de la ciudad, de una parte, y a la relación que la literatura entraña con el saber geográfico y la relevancia de la subjetividad implícita en dicha estrategia. En este sentido:

la literatura presenta fundamentos válidos que permiten comprender y determinar la incidencia de factores sociales, culturales y afectivos que corresponden a la regulación del individuo dentro de un núcleo social, modificar la concepción de espacio y evidenciar las percepciones espaciales como reflejo de la cultura en la cual se desarrollan los estudiantes. (Cely & Moreno, 2006, p. 251).

El aporte que este trabajo confiere a la licenciatura en ciencias sociales posee un componente interdisciplinar como ya se ha evidenciado, sin embargo, privilegiando

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Mazarí & Mazarío.El Constructivismo: Paradigma de la Escuela Contemporánea. Universidad de Matanzas:”Camilo Cienfuegos” Cuba. 2015. En este contexto, la escuela es asumida desde un enfoque histórico cultural cuyo máximo exponente es L. Vigotsky, quien específica la incidencia de los aspectos culturales del desarrollo así como de la influencia histórica en sí misma. Quiere decir ello que debe existir una linealidad o enlace entre el individuo y la sociedad de la cual hace parte, de tal manera que el sujeto aprende en y a través del contexto social y cultural inmediato a éste. Esta escuela presenta sus raíces en las leyes del Materialismo Histórico, así como en la filosofía social de Hegel, Marx y Engels y el la biología evolutiva del siglo XIX.

La particularidad de este enfoque consiste en destacar la relevancia del carácter único e irrepetible de cada individuo que se evidencia en las singularidades de su condición sociohistórica, “por la especificidad del sistema de interrelaciones de su micromedio en cuyo interior se forma su personalidad singular, única e irrepetible a partir de ese conjunto de relaciones socioculturales y de las funciones elementales contenidas en su biología en el momento de nacimiento (O- González, 1995).

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el sentir y el habitar de la ciudad desde subjetividades, incorporando a la literatura como estrategía que permite, junto con el trascegar de la ciudad, ampliar el panorama bajo el cual se percibe y entiende el espacio, el contexto socio cultural e histórico de los personajes, arrojándo como resultado el ahondamiendo en diferentes disciplinas de las ciencias sociales (economía, política, historia, antropología, etc…) desde el componente geográfico. Asímismo, partiendo del presupuesto que sugiere la escuela Humanista de geografía, como:

(…) un enfoque comprensivo que permita el conocimiento a través de la experiencia vital concreta, otorgando, así, un papel clave a la experiencia personal que ya habían comenzado a poner de relieve los geógrafos, del comportamiento y la percepción. Muestra que el espacio está lleno de “significaciones” y “valoraciones” e incluso se llega a afirmar (Sanguin, 1981, p.569) que las personas demuestran su “sentido” del lugar, cuando aplican a él su discernimiento estético y moral. (Bertrand, 1987, p. 6).

El proyecto curricular de ciencias sociales de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, a través de la implementación de recursos como la literatura para la potenciación de la enseñanza de la geografía, posibilita el abordaje de otras disciplinas afines, las combina y contextualiza, potenciando en los estudiantes y futuros docentes del campo, encontrar una herramienta pertinente que propende al análisis de la realidad social y espacial a partir de la extención más allá de la escuela, del saber geográfico sin el reduccionismo de su componente instrumental, y por ende, positivista.

5.4) Aportes para la educación en ciencias sociales.

Propender hacia la búsqueda de una didáctica de la enseñanza de la geografía a través de la literatura, que promueva una enseñanza vinculada a la realidad y que sea creativa y formativa, sostenida en la hermenéutica se convierte en un reto para los nuevos paradigmas de la educación.

El individuo se rescata como parte ineludible en la fundamentación de la construcción de saberes en las ciencias sociales, en tanto la acción y conciencia

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humana influyen directa o indirectamente la transformación del espacio geográfico; es decir que:

Desde el enfoque de la geografía urbana la escuela Humanística permite un mayor fortalecimiento de dicha relación en tanto ésta es vista como una nueva manera de hacer y entender la geografía la cual busca, según Ley y Samuels ”reconciliar la ciencia social y el hombre, acomodar comprensión y juicio, objetividad y subjetividad, y materialismo e idealismo” (citados por Franco. 1997). (Cely & Moreno, 2006).

El estudiante, como sujeto en formación en el constructivismo, prima la idea del aprendizaje individual a partir de la experiencia y la construcción de significados desde unos saberes antecedentes, para edificar unos nuevos, ello auspiciado, seguidamente del aprendizaje cooperativo, en el cual una figura con un grado de conocimiento más profundo, es quien acompaña al estudiante en ese proceso de formación. Sin embargo, en la propuesta que aquí concierne, la necesidad de “formar sujetos con nociones geográficas desde la implementación de la literatura como estrategia para su enseñanza, identificando a la ciudad a través de una óptica subjetiva”, desde sus condiciones, y la posibilidad que hay en la biografía personal y colectiva de configurar una conciencia del presente histórico de los acontecimientos humanos y culturales desde la perspectiva educativa30, es la intención, de tal suerte que mediante la comprensión de la espacialidad de los años noventa en el barrio Chapinero Central, a través de significados y concepciones expresados en la Novela Opio en las Nubes, se potencia la identificación de tres componentes ineludibles que corresponden a dar relevancia a la perspectiva ontológica del ser, es decir, desde el entendimiento de la existencia humana; en este sentido, la relevancia del espacio está intrísecamente relacionada con un re-equilibrio de los tres aspectos ineludibles del Ser (Being): el Espacio, el Tiempo y la Sociedad o desde Soja31: Espacialidad (Spaciality), Socialidad (Sociality) e Historicidad (Historically).

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Quintar, Estela Beatriz, Didáctica no parametral: Sendero hacia la descolonización, Instituto en Pensamiento y Cultura en América Latina (IPECAL), Facultad de educación, Universidad de Manizales, Colombia, 2008, pág. 5.

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Gráfica N° 1: La Trialéctica del ser.32

Para comprender un poco la gráfica número 1, se tomará a cada elemento como relaciones:

Espacialidad y socialidad: subordinación de lo espacial en función de lo social.

Socialidad e historicidad: Primacía de las relaciones sociales y de la historia relegando al espacio a un segundo plano.

Dualismo de lo social y lo histórico: tercer espacio o especialización. Este último debe ser igualmente tenido en cuenta con la importancia que los dos primeros poseen. La imaginación geográfica no puede limitarse a una lógica binaria, es necesaria una hibridación.

En este sentido, la pertinencia de la incorporación del tercer espacio frente al desarrollo de este proyecto es fundamental. Opio en las Nubes como una novela que da cuenta de una época y un contexto específico, ésta puede ser analizada y valorada a través no solo del espacio material percibido o desde las representaciones que del mismo se gesten, también desde las implicaciones

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Gráfica N°1, Albino, S. y Barsky, A. conferencia compilada en la revista Geographiader Núm. 8, 1997.

Being

Historical

y Sociality

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sociales e históricas que a partir del tercer espacio, del espacio vivido puedan surgir.

Gráfico N°2: La Trialéctica de la espacialidad.33

Primer espacio: Espacio material o espacio percibido.

Segundo espacio: Espacio metal o concebido (representaciones del espacio).

Tercer espacio: Espacio vivido; este concepto es mucho más amplio que la somera inclinación del mismo hacia un espacio empírico e incluso imaginado, también está profundamente ligado al componente histórico, es decir, con el tiempo vivido.La literatura es un tipo especial de saber, que como estrategia en la enseñanza y aprendizaje de la geografía es pertinente. Mediante la literatura podemos obtener información y conocimiento sobre un determinado espacio geográfico en un tiempo determinado” (Cely & Moreno, 2006, p. 254). Opio en las Nubes como fuente literaria, junto con otros saberes alternos como el arte en

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Gráfica N°2, Albino, S. y Barsky, A. conferencia compilada en la revista Geographiader Núm. 8, 1997. Lived: espacialidad de los personajes en el marco de la contracultura Perceived: espacios físicos presentes en la novela y sus prácticas espaciales. Conceived: representaciones del espacio de la Bogotá de los 90. 1 3 2

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todas sus expresiones, permite entrever la riqueza a través de la cual puede ser comprendido el espacio geográfico.

La intención y pertinencia de este trabajo consiste precisamente en la comprensión de una realidad dada a través de la novela, específicamente la realidad de la ciudad de Bogotá en el marco de los noventas y cómo dicho contexto resulta marcado por las implicaciones sociales e históricas que obligaron a unos cuantos personajes a ver en prácticas ascéticas, la ejecución un estilo de vida único.

Lo anterior significa que el mundo abierto por el ejercicio de la habitación (entendida como el acto de coapropiación originario entre el ser humano y el mundo, mediante el cual el mundo se mundo en la apertura que de él realiza el ser humano en su naturaleza histórico espaciante y el ser humano se hace humano en su espaciar (Yi-fuTuan, 2007) pág. 24), es un lugar de acción y gracias a ello, está dotado de sentido y significación; de este modo, el espacio da cuenta del propio carácter humano del mundo y por lo mismo, del valor circo/estancial de la habitación humana, que por darse en su interior (histórica y socialmente) es un espacio político, lo que en ultimas constituye la fundamental y principal forma de espacialidad humana.

Para enriquecer tal finalidad, las construcciones socio-culturales juegan un papel fundamental, porque éstas poseen, al estar tergiversadas por una red de significados, significaciones y sentidos, implícitas en grupos de enunciados, la posibilidad de gestar una formación conceptual y teórica del accionar humano; el