REVISTA
SANTIAGO.
FANOR
VEtA^ee
I
AUGUSTO
(MEGO LUCO
DIRECTORES
TOMO
I
1872
SANTIAGO
Ihrenta
Nacional
calle de la monedanm.
46NDICE
DEL
TOMO
I.1872
HISTORIA
POLTICA,
ECLESISTICA,
LITERARIA
El
Templo
de laCompaa
deJesas
deSantiago
de Chile: porMiguelLuis
Amuntegui
49Los
Apstoles
delDiablo: por id 182DonGarca Hurtado de Mendoza i don AlonsodeErcilla: por id,.. 248
Orjenes
de laimprenta
enla Amricaespaola:
por id 353 Introduccindelasrepresentaciones
teatrales: por id - 433 El establecimientodel teatroenChile: por id 481Caroter
poltico
isocial delteatroenChile: por id 561Las
primeras composiciones
dramticas: por id 647El
primer
periodista
de Chile: por id 289El
pueblo
ipuerto
deQuintero:
por Francisco SolanoAsta-Bu-RUAGA 518
Don Mariano Torrente: por Diego Babeos Arana 161
La
monja
Alfrez: por id.. 225El
primer
cnsulestraDjero
enChile: por id. 399Don Juan Manuel Pereira de Silva: por id 460
Apuntes
para la historiadelartedeimprimir
enAmrioa: por id... 596Don Jos
Miguel
Carrera: por id 673CubaiPuertoRico:por Ejenio Mara Hostos
29,97
Las
riquezas
delosantiguos jesuitaa
de Chile: por Diego BarrosArana ,
713, 833, 933,
998BIBLIOGRAFA I
CRNICA
LITERARIA
LosPrecursores de la
independencia
deChileporMiguel
LuisAmuntegui:
por Gaspar Toro107,
195Francisco
Bilbao,
apropsito
delaspublicaciones
de donZoroba-bel
Rodrguez
i don E. de laBarra: por Augusto Orrego Luco.. 730La
Soledad,
deAugusto
Ferran:por Gustavo AdoleoBcquer
884Historia
de la fundacindeBolivia,
de donJorje
Mallo. Breveresumen delas lecciones sobre
historia
de Bolivia dadas pordonLuisMariano Guzman.
Ajuste
de
Piquiza.
Eljeneral
don PedroBlancoi lossucesos
polticos
de 1828.Biografa
del
jeneral
Pedro Blanco: por G.til
949BIOGRAFA
Don Rodulfo Amando
Piillipp;:
por MiguelLuis Amuntegui 121Un
tipo
yankee
(Samuel Houston):
porJoaqun
BlestGana. ..506,
585Salomn
deCaux: porAbraiiamKoenig.
263Don
Benjamn
"VicuaMackenna: porMoissVargas.
... 609 Don JosJoaqun
de Mora:por Miguel Luis Amuntegui.749,
815857;...
'
-. "2
Plcido: por Eujenio M.Htos 902
La
juventud
de lordBvron:
porAuciustoQerego
Luco 919POESA
ElDeber: por Domingo ArteagaAlempakte 472
El lechode
hojas
verdes: por Eduardode i.aBarra : 342Amistad?:
por JorjeIsaacs.,
96Ultiinps
momentos deCristbal
Colon: por Guillermo Matta 67Salmos del libre
pensador:
por id .071
El
anillo
dePolcrat'es: porMandel AxtonioMatta
134Ala
poetisa
seora JertrdisGmez
de Avellaneda: porRosarioOrrego de Uriee
Vo
Ala noche:por id
~"J
Lamadre:porid *"
Auna
joven
loca depesai:por id 53oInsomnio: por id
V.
Amor:
porVctor Torres ._.Mis
mujeres:por
AdolioValderrama'.!
143,
21 1El
trabaj:
por id ':.'"6
Auna
poetisa:
porRosario RREGode
Uribe... 784Hostia: por Guillermo Matta. 786
Canciones
(Recuerdos
deEnrique
Heine):
porAugusto Ferran S48El
epitafio
de lania:porRupertoMurillo
882Siempre contigb:.por
Jorje Isacs 958A larazn:
por
AdolfoValderrama. ,..'.-. 994El Edndel' corazn:por Julio Arboleda
.'
1009L'Edendel cuor:
por
Giaccomo Brizzi 1011ARTES
Unavisitaartstica: por Vicente Grez 448
Antonio Smith: por id 060
LaEstatuade
O'Higgins:
por Pedro F.Lira 137La
Esposicion
de1872(Pintura, escultura,
grabado, litografa
idibujo):
por PedroF. Lira 871Enel taller de P.F.Lira: porVicente
Grez
988MEDICINA
Algunos
apuntes
sobre losbaosdeCauqunes (comunicacin
alaso ciedad mdicoquitrjica):
por Adolfo Murillo. 963El dolor:por Adolfo Valderrama
325,
383MISCELNEA
(novelas,
leyendas,tradiciones.)
Latumba de Pizarro: por Eduaido delaBarra. 41
La
Jigantoloja:
porid81,
146El Misti: por A.de la E. Delgado 344
El peor
enemigo
de lo buenoeslomejor:
por Miouel LusAmuntegui 32
Prcticas
parlamentarias:
por DemetrioLastarria 73Estimulantes: por Eujenio Mara Hstos 243
Apoloja
del Asno:porJoaqun
LarrAinZ 631VI.
Venecia
(novela
deDisraeli):
estradopor AugustoOrrg
Luco2,
70152, 214, 271, 414, 476,
546 692Pues
bonita soi yo, la Castellanos!:por Ricardo Palma 63ElDemoniode los Andes: por id 453
Elaina
(leyenda
deTennisson):
traducidaporM. B. B766,
798Ignacio
Pirovano(aos
dejuventud):
por Eduardo Wilde 788Iglesia
mellamo:por Ricardo Palma 877Palabras: por Eujenio M.Hstos 777
Pepe
Bandos(apuntes
sobre el vireimarqus
deCastel-Fuerte):
porRicardo Palma 966
La
travesa(cuento
deTopffer):
traducido por M.O.
L 1014ACTUALIDADES
NACIONALES-(revista
polticaliteraria)
Miradas
retrospectivas:
por Fanor Velasco 36 Revista de laquincena
por id.88,
158,
222, 282,
348, 428, 554, 852,,
REVISTA DE
LA
QUINCENA
Santiago,
julio
14 de 1872.La
quincena
ha tenidosushoras deinquietud.
En la atmsferapoltica
sehan visto nubes deuncolor amenazante queparecan
el anuncio deunaprxima
tempestad.
En la Cmara de Senadores deban chocarestrepitosamente
dosco rrientes deopinin.
Grandespreparativos, repetidos
concilibulos,
idas i venidasnumerosasdaban motivo para
aguardar
resoluciones deimportancia.
El cie loseoscureci poruninstante, dejse
oir elprimer
trueno, i todoqued
ennada. El viento conciliador del liberalismo moderadoalej
los nubarrones. Serestableci la
calma,
brill el iris de paz, iseinmolunavctima paraaplacar
la furia de los dioses.La vctima fu el seor Barros Arana. A la fecha el seor Barros tiene el t tulo pomposo de
Delegado
dela Universidadenlaseccinpreparatoria.
ElseorBarros examina lostestos,
vijila
losestudios, dirije
laenseanza,i hasta pue decontinuar surtiendo de libros la biblioteca del Instituto. El seorBarrosesobjeto
degrandes
honores i de consideracionesinapreciables.
Su situacin hamejorado,
seasegura.No
seriamasexactodecir que hapasado
amejor
vida? Se le ha dadoestanuevasituacin envista del informe elevado al ministeriorespectivo
por la comisinencargada
de estudiar lossucesos ocurridosenaquel
establecimiento.Algunos
desusmiembros aseguran queestatransformacinno sedesprenda
ni dla letra ni delespritu
desuinforme;
pero el honorableseor
Cifuentes,
animado paraconel Instituto deunainagotable benevolencia,
se haapoyado
eneltrabajo
de la comisin parapremiar
los servicios delseorBa rrosquitndole
laposibilidad
deseguir
prestndolos.
ElseorCifuentes tiene por el Institutounaespecial
predileccin:
losprofesores trabajaban
muchoi,
pa radarlesundescansomerecido,
establecila libertad deexmenes,
libertad que debia abrumar detareasalos reverendospadres jesutas.
Sussimpatas
poraque llosprofesores
isuhostilidad paraconestospadres
nodeban parar ah: el inter nadodebiaserunnegocio
para elfisco,iseelev lapensin
delos internos. Elgolpe
debiarepercutir
sobre los reverendospadres,
que hoise venobligados
a sacrificarsu escasodineroantela concurrencia de mayor nmero de alumnos.je-R-BVTSTA I)B LA
QuNC&NA.
449neral,
despert
lasalarmas dalgunos
senadores quepara. el futuroquisieron
garantir
alos funcionarios de la enseanza contra estos excesos desimpata.
Coneste
objeto presentaron
unproyecto
que lesaseguraba
lapermanencia
eneldesempeo
desusfunciones. ElMinistro,
que acababa derespetar
bien pocoesta
permanencia,
divisen elproyecto
unpropsito
decensura,i sedispuso
acombatirloacaradescubierta.
En
presencia
deunaactitudsemejante
losautoresdelproyecto juraron
,i perjuraron
sobretodo,
quenoseabrigaba
enlninguna
iotencionpoltica.
Llovieronsobre el ministro los
agasajos,
pero resisti hasta el fio. Cuarenta i ocho horasdespus
suterquedad
habiadisminuido,
i lapalabra
de los senadoresnole pareca
indigna
de crdito. Elactaconsign
que de todo habiaenelproyecto,
menosuna
reprobacin
hacasuseora. Elproyecto
seaprob
tranquilamente,
iqueda-roucadauno ensucasai Diosenla de todos. El
proyecto
noserlei,
elvotonofucensura,se
arrepintieron
lossenadores,
los ministros nosalieron,
elseorBarrosse
resigna,
elpublico
seescandalizaamedias,
i el clericalismo triunfa. Resultado lamentable peroIjico.
El liberalismo moderadonopuede
consujnio.
En diezaosdepalacio
ha olvidado lamanerade haceroposicioo.
Aun que lleno de buenospropsitos
i aunquecreyendo
de buenafiasegurando
envoz
prudente
que esinaceptable
la marchaimpresa
a los destinos delpais,
el liberalismo moderadosigue
esamarchaapesar suyo. Sus esfuerzosen favor de la libertadsonunresplandor
efmero que apaga la masleverfaga
del ministerio;
ihoi,
alejado
de lossalonesenqueantesresida comoamo, sequeda
enlas antesalasencarcter deportero
decididoapermanecer aunque seaservilleta al hombreenel mismobanquete
de que ha sido el anfitrin.Culseaahora el
porvenir
de laenseanza, esunproblema
difcil de resolver.Con suhabilidad tradicional el clericalismo ha sacado lacastaapormano
ajena.
Puede irseesculpiendo
ya lalpida
del Instituto. Comosiempre,
los hom bres de libertadsehan limitado aoponerunaresistenciainerte;
i esnecesario queestaresistenciaseapor s misma demasiadopoderosa
'paraque alcanceadetener,
aunquedbilmente,
los esfuerzosmltiples, infatigables
e incesantes delpartido
clerical. El campoessuyo:nohaienlmas obstculos que los queallseagrupanpor la fuerza de lascosas;pero el
clericalismo,
que sabe comba tir valientementea susadversarios,
sabe tambin apartar laboriosamentelos escombros.Que
pase eltiempo,
i elterrenoquedar
limpio
deestas malezas de libertad que hoinacenespontneamente
en lasrejiones
de lapoltica
comoelhongo
enlas capas hmedas del suelo.Sin gran
oposicin
porparte
de losclericales,
que tienen el talento de saber amoldarsealas circunstancias i alassituaciones,
enel congreso contina discu tindose la reforma de la lei electoral. Ensu favorsehan hecho oir discursos llenos deestudio,
deintelijencia,
deinjnio
ideespiritualidad.
Don Domingo
Arteaga Alemparte
hasostenido,
consuljica
isuerudicin de costumbre,
elvotoacumulativo. Don Ambrosio Montt ha propuestoalgo
que 'seacerca alvoto
unipersonal,
i enel desarrollo exactoaunquecomplicado
desutesis encontrmasde una
oportunidad
para herircon el
agudo
filo deBUstira la
epidermis
de lospartidos
conservadores. Elprimero
es el que ha450
KEVTSTA DE SANTIAGO.conquista
deunprogresoinnegable
aunqueincompleto.
Loa miembros de ambas
cmaras,
dice la constitucin del reino deBljica,
representanla nacin inonicamente la
provincia
osubdivisin deprovincia
que los hanombrado. Esaes la verdad tericaen todos lospaises unitarios,
aunqueentodos ellos,como enelnuestro, la subordinacin delvoto ademarcaciones
puramente
jeo-grficas
destruye
la unidad de laopinin
colectiva que solopuede
buscarseenla unidad del
colejio
electoral.Desgraciadamente,
entre nosotrosparaquienes
la autonoma delmunicipio
est todava porplantearse,
sehaceunaconfusineternade los intereses
especiales
de la localidadcon los interesesjenerales
delpais.
La reforma de la constitucin est
paralizada.
La cmara dediputados
nohalogrado
reunirse para continuarla.Algunos
lodeploran,
pero todosseconsuelanconla
adopciou
delsufrajio
acumulativo. Alverel resultado de lavotacin,
serestregaron
conjbilo
lasmanos.Nopareca
sino quesehubieradescubiertounespecfico
infalible contrala corrupcin electoral. Entusiasmoengaador.
Lasleyes
no
ejercen
sobre los malos hbitospolticos
deunpueblo
masinfluencia que laspildoras
deHolloway
sobre las malas condicioneshij
inicas deunaciudad. Si hai algn
pais
quepueda
vivir sinConstitucin,
sinCongreso,
i sinGobierno,
nohaique irabuscarlo fnera denosotros.Mientras se
juegue
al alza ialabaja
conlos
papeles
deCaracoles,
mientrasel cobreobtenga
buenosprecios
enlosmercados europeos, mientras la tierra
produzca trigo
enabundancia i mientras puedan
jirar
laspiedras
de los molinosqu
importan
nielpresidente
nilas cmaras? Hai
espritu
deasociacin,
perono haiespritu pblico;
para el comercio haitemerarios,pero para lapoltica
nohaivalientes;
lassociedades celebransussesionesenclaustro
pleno,
pero las sesiones delacmara se levantan por faltade
nmero;
nadie lee lacuentadeinversin,
pero todos estudian elmovimientode los bancos. Hai
principios
quenunca sonconclusiones,
propsitos
que nuncason
hechos,
ideas quenunca son realidades. Pareceramos fatalistas sino furamosindiferentes,i seramos indiferentes sino furamos
egostas.
Hblese deemprstitos, saltan
losbanqueros;
hblese de lacortadebosques
isaltan los fundidores;
hblese delazaretos,
dehospitales,
decementerios,
isalta elvecindario.Elunodice que defiende el crdito del
pais,
elotroque ampara lamajestad
de los derechosadquiridos,
el ltimo queresguarda
laseguridad
de lapoblacin,
i nadie defiende ni ampara niresguarda
sino las letras quesedesea comprar, elcampo queseteme
perder
i elterrenoqueno sequiere depreciar.
Por
primera
vez sehapracticado
enlapoblacin
unavisitajeneral.
Porpri
mera vez sehanolvidado los
majestuosos
edificios de los barriosopulentos,
iseha ido al canal de San
Miguel,
aYungai,
alArenal,
a esosasiloseternosieter namenteignorados
de la miseria i de lainmundicia,
endonde la viruela haejerci
dosu mascruel devastacin. All las existenciassearrastranenel
fango.
Laatmsfera
puede
cortarseconlahoja
deuncuchillo;
iall,
donde la llama deunaantorchanotiene
oxijeno
paraalimentarse,respiran
lospulmones
deuna innu merable multitud. Lavida,
convertidaen unavejetacion
malsana,
flota sobre lasuperficie
deaquellos
lodazalescomolas capas verdes que cubren las aguascorrompidas.
A ltimahora,laIntendencia,
movida porunajenerosa
eintelijente
inspiracin,
hahechodesalojar algunas
deesasposadas
delamuerte: nicamedida
feliz, oportuna
i eficaz que laprimera
autoridad de laprovincia
ha tomadodesde hace muchosaosenfavor de la salubridad
pblica
i de la humanidadenproce-REVISTA DE LA
QUINCENA.
451
dimiento como unaviolacin de la
propiedad.
LacuestioD,
sinembargo,
sere duce nicamenteaaveriguar
si la autoridad tiene derecho deprevenir
lo quepuede
ler unacausadepeligro
para lapoblacin.
Las emanaciones deletreasnosonmenos
perjudiciales
que laplvora,
i laplvora
seguarda
en undeptito
especial.
Buenos Aires removi los saladeros idesaloj
losconventillos,
sin quehubiera necesidad de reformar la constitucin de la
Repblica
Mientras tanto, el nmero de enfermosaumentasincesar.Los lazaretosse es tablecen
i,
apenasestablecidos,
sonestrechos paraconteneratodos los queenellos buscanunrincnenque morir. Los focos de infeccinsemultiplican.
La viruela
poor
desaparecer;
perosehahecho lo bastante para quefciga
tus huellas el tifus de lazareto que vendraaperfeccionar
sutareade esterminio. Se ha habla do de carpas, pero las carpasnoseconstruyenapesar de que abundanentodaspartes
el zinc i la madera. Se buscan locales i los localesnoseencuentran,apesarde que alsurdela ciudad haiuncampoestensoenquese reuniran todas lascondiciones
apetecibles
de comodidad i de ventilacin.Cul
eslaestadsticaexactadlosestragos
de laepidemia?
Apenas
sieellevacuentade la mortalidadenlosestablecimientos
pblicos.
El nmero de enfer mos atendidos adomicilio esignorado.
Las basuras seestraen delas casas para quesedescompongan
enlas orillasdelMapocho.
Enimapoblacin
edifi cadaenparte
sobresuspropios desperdicios,
nadasesabe de lasproporciones
de laepidemia
conrelacin alpunto
enque sedesarrolla. Seaguarda
todava la visitadomiciliaria,
i setemeiconraznquedespus
detantas vctimas i detantasalarmas nada
hayan
ganado
ni las observaciones de la ciencia ni lahijie-nede la ciudad.
Elvotoacumulativonoserun
especfico
contralos fraudeselectorales,
como las inundaciones de cido fniconolo han sido ni lo serntampoco
contrala vi-ruela.Para combatirlas enfermedades del cuerpopoltico
i las del cuerpo individual,
esnecesarioremontarse asuorjen
primitivo
iaeus causaspermanentes. Es necesario desdeluego
vencer esaapata
que as ve falsear lasaspiraciones
populares
comocontempla
diezmarse los arrabales de lapoblacin.
Desde haceunaohemos tenido
oportunidad
deseguir
pasoapaso i de in dicar diariamente la marcha de la viruela que recorraconlentitud laspoblacio
nesdelnortei quesedirijia
hacia nosotros con alarmante tenacidad. No setomaron
precauciones
deningn jnero;
i sinembargo
habia entoncescomohai ahora facultad de medicina, tribunal delprotomedicato,
i ministerio del inte rior. Conmasomenos intensidad la viruela ha acostumbrado visitarnosentodoslosotoosien todas las
primaveras.
Ao porao en la discusin del presupuesto
sehaexijido
unacantidad bien poco considerable para establecer lava cunacin deunamanerapermanenteenelpais;
peronuncaha habidofondospara
satisfacer estademanda.Admirable previsin
de la autoridadl Laepidemia
llega,
elpnico cunde,
elpblico
seagolpa
alapuertade lasoficinas,
i lavacunafalta. De cieninoculaciones dos apenas
producen
sus efectos. Elpblico
uotiene para que iradesnudarsubrazo,
iseretira. Se cede elcampoala viruela,
i las consecuenciasnose hacenesperar-Los lazaretosseestablecen enelcentrode la
poblacin;
de ellosserecha zaun gran nmero deenfermos;
los que sonadmitidos van all como alaprimera
estacin delcementerio;
los mdicosserenenpara manifestar laverca-452
REVISTA DE SANTIAGO.davezsehacemas
Ijica
laprolongacin
de laepidemia,
quenosha
sorprendido
enelmasacabado de losabandonos. Unoscuantos diasmas, i nohabrenlas
drogueras
unalibrado cloruro decalcio,
de cidofnico,
deninguno
delos des infectantes quese han estadodesparramando
enlapoblacin.
En medio de la
preocupacin
que naturalmente ha debidoproducir
este estado de cosasdeplorable,
una novedad literariaha venidoadistraer agradablemente los
espritus.
Nuestroamigo
donSantiago
Estrada,
que en va
rias ocasiones ha
hospedado
susescritosenlascolumnasde la prensa diaria i quepronto
debe honrar laspajinas
de laRevistacon lasproducciones
de suinje-nio,
acaba de daraluzunadescripcin
de losparajes
que ha recorridoen suitinerarioaChile.Tenemosbastantefenel talento ds
Santiago
Estrada paradirijirle
desdeluego
unelojio
queaun nopodramos
justificar
presentando
elesqueleto
desutrabajo.
Estradaesunhombre deespritu
i sobre todounhom bre de corazn; i cuandosehan visto las riberas delParan,
las llanuras delas
Pampas,
las cumbres de laCordillera,
las olas del Atlnticoilas mareas delPacfico,
esindispensable
tenerespritu
para admirar icoraznpara sentir. Estrada los posee, i alentrarenla lectura desulibro estbamos seguros deencon
trarenl la
investigacin
curiosa delviajero,
la hermosapincelada
del artista ila frase
elegante
del escritor.Estrada ha venidoaponerun risueopuntofinalauna
quincena
queprinci
pia
con unaevolucinnodel todoirreprochable
enla cmara desenadores,
queencuentrainiciadaconbuen xito la
campaa
durantelargo tiempo
proyectada
contralaenseanzasecular icontrasu masenrjico
representante,que asisteen la cmara dediputados
a una discusin que tiene porobjeto
oponeralgn
obstculo a la eterna falsificacin de un voto
popular
que casi hadejado
deexistir,
que ha visto aumentarsuiutensidad i estender su esfera de accin aesa
epidemia
que no se alcanza todava a combatir confelicidad;
i si hai motivos
poderosos
para preocuparse de lafrajilidad
de laexistencia,
de los desalientos de la lapoltica,
delasincertidumbresdel dia demaana,los hai tambin para elevarsealas altasrejiones
delespritu
recorriendo las nintorescas i animadaspajinas
quecontoda lajenerosidad
del buen talento i de los buenoscorazones
entrega
alpblico
unjoven
escritorencargado
de estrechar altravs de lasrocasi las nieves de los Andes las relaciones i las