• No se han encontrado resultados

Revista de la quincena, 14 de julio de 1872

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "Revista de la quincena, 14 de julio de 1872"

Copied!
13
0
0

Texto completo

(1)

REVISTA

SANTIAGO.

FANOR

VEtA^ee

I

AUGUSTO

(MEGO LUCO

DIRECTORES

TOMO

I

1872

SANTIAGO

Ihrenta

Nacional

calle de la moneda

nm.

46

(2)
(3)

NDICE

DEL

TOMO

I.

1872

HISTORIA

POLTICA,

ECLESISTICA,

LITERARIA

El

Templo

de la

Compaa

de

Jesas

de

Santiago

de Chile: por

MiguelLuis

Amuntegui

49

Los

Apstoles

delDiablo: por id 182

DonGarca Hurtado de Mendoza i don AlonsodeErcilla: por id,.. 248

Orjenes

de la

imprenta

enla Amrica

espaola:

por id 353 Introduccindelas

representaciones

teatrales: por id - 433 El establecimientodel teatroenChile: por id 481

Caroter

poltico

isocial delteatroenChile: por id 561

Las

primeras composiciones

dramticas: por id 647

El

primer

periodista

de Chile: por id 289

El

pueblo

i

puerto

de

Quintero:

por Francisco Solano

Asta-Bu-RUAGA 518

Don Mariano Torrente: por Diego Babeos Arana 161

La

monja

Alfrez: por id.. 225

El

primer

cnsul

estraDjero

enChile: por id. 399

Don Juan Manuel Pereira de Silva: por id 460

Apuntes

para la historiadelartede

imprimir

enAmrioa: por id... 596

Don Jos

Miguel

Carrera: por id 673

CubaiPuertoRico:por Ejenio Mara Hostos

29,97

Las

riquezas

delos

antiguos jesuitaa

de Chile: por Diego Barros

Arana ,

713, 833, 933,

998

(4)

BIBLIOGRAFA I

CRNICA

LITERARIA

LosPrecursores de la

independencia

deChilepor

Miguel

LuisAmu

ntegui:

por Gaspar Toro

107,

195

Francisco

Bilbao,

a

propsito

delas

publicaciones

de don

Zoroba-bel

Rodrguez

i don E. de laBarra: por Augusto Orrego Luco.. 730

La

Soledad,

de

Augusto

Ferran:por Gustavo Adoleo

Bcquer

884

Historia

de la fundacinde

Bolivia,

de don

Jorje

Mallo. Brevere

sumen delas lecciones sobre

historia

de Bolivia dadas por

donLuisMariano Guzman.

Ajuste

de

Piquiza.

El

jeneral

don PedroBlancoi lossucesos

polticos

de 1828.

Biografa

del

jeneral

Pedro Blanco: por G.

til

949

BIOGRAFA

Don Rodulfo Amando

Piillipp;:

por MiguelLuis Amuntegui 121

Un

tipo

yankee

(Samuel Houston):

por

Joaqun

BlestGana. .

.506,

585

Salomn

deCaux: porAbraiiam

Koenig.

263

Don

Benjamn

"VicuaMackenna: porMoiss

Vargas.

... 609 Don Jos

Joaqun

de Mora:por Miguel Luis Amuntegui.

749,

815

857;...

'

-. "2

Plcido: por Eujenio M.Htos 902

La

juventud

de lord

Bvron:

porAuciusto

Qerego

Luco 919

POESA

ElDeber: por Domingo ArteagaAlempakte 472

El lechode

hojas

verdes: por Eduardode i.aBarra : 342

Amistad?:

por Jorje

Isaacs.,

96

Ultiinps

momentos de

Cristbal

Colon: por Guillermo Matta 67

Salmos del libre

pensador:

por id .

071

El

anillo

dePolcrat'es: porMandel Axtonio

Matta

134

Ala

poetisa

seora Jertrdis

Gmez

de Avellaneda: porRosario

Orrego de Uriee

Vo

Ala noche:por id

~"J

Lamadre:porid *"

Auna

joven

loca depesai:por id 53o

Insomnio: por id

(5)

V.

Amor:

porVctor Torres ._.

Mis

mujeres:por

AdolioValderrama

'.!

143,

21 1

El

trabaj:

por id ':

.'"6

Auna

poetisa:

por

Rosario RREGode

Uribe... 784

Hostia: por Guillermo Matta. 786

Canciones

(Recuerdos

de

Enrique

Heine):

porAugusto Ferran S48

El

epitafio

de lania:porRuperto

Murillo

882

Siempre contigb:.por

Jorje Isacs 958

A larazn:

por

AdolfoValderrama. ,..'.-. 994

El Edndel' corazn:por Julio Arboleda

.'

1009

L'Edendel cuor:

por

Giaccomo Brizzi 1011

ARTES

Unavisitaartstica: por Vicente Grez 448

Antonio Smith: por id 060

LaEstatuade

O'Higgins:

por Pedro F.Lira 137

La

Esposicion

de1872

(Pintura, escultura,

grabado, litografa

idibu

jo):

por PedroF. Lira 871

Enel taller de P.F.Lira: porVicente

Grez

988

MEDICINA

Algunos

apuntes

sobre losbaosde

Cauqunes (comunicacin

alaso ciedad mdico

quitrjica):

por Adolfo Murillo. 963

El dolor:por Adolfo Valderrama

325,

383

MISCELNEA

(novelas,

leyendas,

tradiciones.)

Latumba de Pizarro: por Eduaido delaBarra. 41

La

Jigantoloja:

porid

81,

146

El Misti: por A.de la E. Delgado 344

El peor

enemigo

de lo buenoeslo

mejor:

por Miouel LusAmun

tegui 32

Prcticas

parlamentarias:

por DemetrioLastarria 73

Estimulantes: por Eujenio Mara Hstos 243

Apoloja

del Asno:por

Joaqun

LarrAinZ 631

(6)

VI.

Venecia

(novela

de

Disraeli):

estradopor Augusto

Orrg

Luco

2,

70

152, 214, 271, 414, 476,

546 692

Pues

bonita soi yo, la Castellanos!:por Ricardo Palma 63

ElDemoniode los Andes: por id 453

Elaina

(leyenda

de

Tennisson):

traducidaporM. B. B

766,

798

Ignacio

Pirovano

(aos

de

juventud):

por Eduardo Wilde 788

Iglesia

mellamo:por Ricardo Palma 877

Palabras: por Eujenio M.Hstos 777

Pepe

Bandos

(apuntes

sobre el virei

marqus

de

Castel-Fuerte):

por

Ricardo Palma 966

La

travesa

(cuento

de

Topffer):

traducido por M.

O.

L 1014

ACTUALIDADES

NACIONALES-(revista

poltica

literaria)

Miradas

retrospectivas:

por Fanor Velasco 36 Revista de la

quincena

por id.

88,

158,

222, 282,

348, 428, 554, 852,,

(7)
(8)
(9)

REVISTA DE

LA

QUINCENA

Santiago,

julio

14 de 1872.

La

quincena

ha tenidosushoras de

inquietud.

En la atmsfera

poltica

sehan visto nubes deuncolor amenazante que

parecan

el anuncio deuna

prxima

tempestad.

En la Cmara de Senadores deban chocar

estrepitosamente

dosco rrientes de

opinin.

Grandes

preparativos, repetidos

concilibulos,

idas i veni

dasnumerosasdaban motivo para

aguardar

resoluciones de

importancia.

El cie loseoscureci porun

instante, dejse

oir el

primer

trueno, i todo

qued

ennada. El viento conciliador del liberalismo moderado

alej

los nubarrones. Seresta

bleci la

calma,

brill el iris de paz, iseinmolunavctima para

aplacar

la furia de los dioses.

La vctima fu el seor Barros Arana. A la fecha el seor Barros tiene el t tulo pomposo de

Delegado

dela Universidadenlaseccin

preparatoria.

Else

orBarros examina lostestos,

vijila

los

estudios, dirije

laenseanza,i hasta pue decontinuar surtiendo de libros la biblioteca del Instituto. El seorBarroses

objeto

de

grandes

honores i de consideraciones

inapreciables.

Su situacin ha

mejorado,

seasegura.

No

seriamasexactodecir que ha

pasado

a

mejor

vida? Se le ha dadoestanuevasituacin envista del informe elevado al ministerio

respectivo

por la comisin

encargada

de estudiar lossucesos ocurridosen

aquel

establecimiento.

Algunos

desusmiembros aseguran queestatransformacinno se

desprenda

ni dla letra ni del

espritu

desu

informe;

pero el honorablese

or

Cifuentes,

animado paraconel Instituto deuna

inagotable benevolencia,

se ha

apoyado

enel

trabajo

de la comisin para

premiar

los servicios delseorBa rros

quitndole

la

posibilidad

de

seguir

prestndolos.

ElseorCifuentes tiene por el Institutouna

especial

predileccin:

los

profesores trabajaban

mucho

i,

pa radarlesundescanso

merecido,

establecila libertad de

exmenes,

libertad que debia abrumar detareasalos reverendos

padres jesutas.

Sus

simpatas

poraque llos

profesores

isuhostilidad paraconestos

padres

nodeban parar ah: el inter nadodebiaserun

negocio

para elfisco,iseelev la

pensin

delos internos. El

golpe

debia

repercutir

sobre los reverendos

padres,

que hoise ven

obligados

a sacrificarsu escasodineroantela concurrencia de mayor nmero de alumnos.

(10)

je-R-BVTSTA I)B LA

QuNC&NA.

449

neral,

despert

lasalarmas d

algunos

senadores quepara. el futuro

quisieron

garantir

alos funcionarios de la enseanza contra estos excesos de

simpata.

Coneste

objeto presentaron

un

proyecto

que les

aseguraba

la

permanencia

enel

desempeo

desusfunciones. El

Ministro,

que acababa de

respetar

bien pocoes

ta

permanencia,

divisen el

proyecto

un

propsito

decensura,i se

dispuso

a

combatirloacaradescubierta.

En

presencia

deunaactitud

semejante

losautoresdel

proyecto juraron

,i per

juraron

sobre

todo,

quenose

abrigaba

enl

ninguna

iotencion

poltica.

Llovie

ronsobre el ministro los

agasajos,

pero resisti hasta el fio. Cuarenta i ocho horas

despus

su

terquedad

habia

disminuido,

i la

palabra

de los senadoresnole pare

ca

indigna

de crdito. Elacta

consign

que de todo habiaenel

proyecto,

menos

una

reprobacin

hacasuseora. El

proyecto

se

aprob

tranquilamente,

i

queda-roucadauno ensucasai Diosenla de todos. El

proyecto

noser

lei,

elvotono

fucensura,se

arrepintieron

los

senadores,

los ministros no

salieron,

elseor

Barrosse

resigna,

el

publico

seescandalizaa

medias,

i el clericalismo triunfa. Resultado lamentable pero

Ijico.

El liberalismo moderadono

puede

consu

jnio.

En diezaosde

palacio

ha olvidado lamanerade hacer

oposicioo.

Aun que lleno de buenos

propsitos

i aunque

creyendo

de buenafi

asegurando

en

voz

prudente

que es

inaceptable

la marcha

impresa

a los destinos del

pais,

el liberalismo moderado

sigue

esamarchaapesar suyo. Sus esfuerzosen favor de la libertadsonun

resplandor

efmero que apaga la masleve

rfaga

del ministe

rio;

i

hoi,

alejado

de lossalonesenqueantesresida comoamo, se

queda

enlas antesalasencarcter de

portero

decididoapermanecer aunque seaservilleta al hombreenel mismo

banquete

de que ha sido el anfitrin.

Culseaahora el

porvenir

de laenseanza, esun

problema

difcil de resol

ver.Con suhabilidad tradicional el clericalismo ha sacado lacastaapormano

ajena.

Puede irse

esculpiendo

ya la

lpida

del Instituto. Como

siempre,

los hom bres de libertadsehan limitado aoponerunaresistencia

inerte;

i esnecesario queestaresistenciaseapor s misma demasiado

poderosa

'paraque alcancea

detener,

aunque

dbilmente,

los esfuerzos

mltiples, infatigables

e incesantes del

partido

clerical. El campoessuyo:nohaienlmas obstculos que los que

allseagrupanpor la fuerza de lascosas;pero el

clericalismo,

que sabe comba tir valientementea sus

adversarios,

sabe tambin apartar laboriosamentelos escombros.

Que

pase el

tiempo,

i elterreno

quedar

limpio

deestas malezas de libertad que hoinacen

espontneamente

en las

rejiones

de la

poltica

comoel

hongo

enlas capas hmedas del suelo.

Sin gran

oposicin

por

parte

de los

clericales,

que tienen el talento de saber amoldarsealas circunstancias i alas

situaciones,

enel congreso contina discu tindose la reforma de la lei electoral. Ensu favorsehan hecho oir discursos llenos de

estudio,

de

intelijencia,

de

injnio

ide

espiritualidad.

Don Domin

go

Arteaga Alemparte

ha

sostenido,

consu

ljica

isuerudicin de costum

bre,

elvotoacumulativo. Don Ambrosio Montt ha propuesto

algo

que 'se

acerca alvoto

unipersonal,

i enel desarrollo exactoaunque

complicado

de

sutesis encontrmasde una

oportunidad

para herircon el

agudo

filo deBU

stira la

epidermis

de los

partidos

conservadores. El

primero

es el que ha

(11)

450

KEVTSTA DE SANTIAGO.

conquista

deunprogreso

innegable

aunque

incompleto.

Loa miembros de am

bas

cmaras,

dice la constitucin del reino de

Bljica,

representanla nacin i

nonicamente la

provincia

osubdivisin de

provincia

que los hanombrado. Esaes la verdad tericaen todos los

paises unitarios,

aunqueentodos ellos,

como enelnuestro, la subordinacin delvoto ademarcaciones

puramente

jeo-grficas

destruye

la unidad de la

opinin

colectiva que solo

puede

buscarseen

la unidad del

colejio

electoral.

Desgraciadamente,

entre nosotrospara

quienes

la autonoma del

municipio

est todava por

plantearse,

sehaceunaconfusineter

nade los intereses

especiales

de la localidadcon los intereses

jenerales

del

pais.

La reforma de la constitucin est

paralizada.

La cmara de

diputados

noha

logrado

reunirse para continuarla.

Algunos

lo

deploran,

pero todosseconsuelan

conla

adopciou

del

sufrajio

acumulativo. Alverel resultado de la

votacin,

se

restregaron

con

jbilo

lasmanos.No

pareca

sino quesehubieradescubiertounes

pecfico

infalible contrala corrupcin electoral. Entusiasmo

engaador.

Las

leyes

no

ejercen

sobre los malos hbitos

polticos

deun

pueblo

masinfluencia que las

pildoras

de

Holloway

sobre las malas condiciones

hij

inicas deunaciudad. Si hai al

gn

pais

que

pueda

vivir sin

Constitucin,

sin

Congreso,

i sin

Gobierno,

nohai

que irabuscarlo fnera denosotros.Mientras se

juegue

al alza iala

baja

con

los

papeles

de

Caracoles,

mientrasel cobre

obtenga

buenos

precios

enlosmer

cados europeos, mientras la tierra

produzca trigo

enabundancia i mientras pue

dan

jirar

las

piedras

de los molinos

qu

importan

niel

presidente

nilas cma

ras? Hai

espritu

de

asociacin,

perono hai

espritu pblico;

para el comercio haitemerarios,pero para la

poltica

nohai

valientes;

lassociedades celebransus

sesionesenclaustro

pleno,

pero las sesiones delacmara se levantan por falta

de

nmero;

nadie lee lacuentade

inversin,

pero todos estudian elmovimiento

de los bancos. Hai

principios

quenunca son

conclusiones,

propsitos

que nunca

son

hechos,

ideas quenunca son realidades. Pareceramos fatalistas sino fura

mosindiferentes,i seramos indiferentes sino furamos

egostas.

Hblese deem

prstitos, saltan

los

banqueros;

hblese de lacortade

bosques

isaltan los fundi

dores;

hblese de

lazaretos,

de

hospitales,

de

cementerios,

isalta elvecindario.

Elunodice que defiende el crdito del

pais,

elotroque ampara la

majestad

de los derechos

adquiridos,

el ltimo que

resguarda

la

seguridad

de la

poblacin,

i nadie defiende ni ampara ni

resguarda

sino las letras quesedesea comprar, el

campo queseteme

perder

i elterrenoqueno se

quiere depreciar.

Por

primera

vez seha

practicado

enla

poblacin

unavisita

jeneral.

Por

pri

mera vez sehanolvidado los

majestuosos

edificios de los barrios

opulentos,

ise

ha ido al canal de San

Miguel,

a

Yungai,

al

Arenal,

a esosasiloseternosieter namente

ignorados

de la miseria i de la

inmundicia,

endonde la viruela ha

ejerci

dosu mascruel devastacin. All las existenciassearrastranenel

fango.

Laat

msfera

puede

cortarseconla

hoja

deun

cuchillo;

i

all,

donde la llama deuna

antorchanotiene

oxijeno

paraalimentarse,

respiran

los

pulmones

deuna innu merable multitud. La

vida,

convertidaen una

vejetacion

malsana,

flota sobre la

superficie

de

aquellos

lodazalescomolas capas verdes que cubren las aguasco

rrompidas.

A ltimahora,la

Intendencia,

movida poruna

jenerosa

e

intelijente

inspiracin,

hahecho

desalojar algunas

deesas

posadas

delamuerte: nicame

dida

feliz, oportuna

i eficaz que la

primera

autoridad de la

provincia

ha tomado

desde hace muchosaosenfavor de la salubridad

pblica

i de la humanidaden

(12)

proce-REVISTA DE LA

QUINCENA.

451

dimiento como unaviolacin de la

propiedad.

La

cuestioD,

sin

embargo,

sere duce nicamentea

averiguar

si la autoridad tiene derecho de

prevenir

lo que

puede

ler unacausade

peligro

para la

poblacin.

Las emanaciones deletreas

nosonmenos

perjudiciales

que la

plvora,

i la

plvora

se

guarda

en un

deptito

especial.

Buenos Aires removi los saladeros i

desaloj

los

conventillos,

sin que

hubiera necesidad de reformar la constitucin de la

Repblica

Mientras tanto, el nmero de enfermosaumentasincesar.Los lazaretosse es tablecen

i,

apenas

establecidos,

sonestrechos paraconteneratodos los queenellos buscanunrincnenque morir. Los focos de infeccinse

multiplican.

La virue

la

poor

desaparecer;

perosehahecho lo bastante para que

fciga

tus huellas el tifus de lazareto que vendraa

perfeccionar

sutareade esterminio. Se ha habla do de carpas, pero las carpasnoseconstruyenapesar de que abundanentodas

partes

el zinc i la madera. Se buscan locales i los localesnoseencuentran,ape

sarde que alsurdela ciudad haiuncampoestensoenquese reuniran todas lascondiciones

apetecibles

de comodidad i de ventilacin.

Cul

eslaestadsticaexactadlos

estragos

de la

epidemia?

Apenas

sieelle

vacuentade la mortalidadenlosestablecimientos

pblicos.

El nmero de enfer mos atendidos adomicilio es

ignorado.

Las basuras seestraen delas casas para quese

descompongan

enlas orillasdel

Mapocho.

Enima

poblacin

edifi cadaen

parte

sobresus

propios desperdicios,

nadasesabe de las

proporciones

de la

epidemia

conrelacin al

punto

enque sedesarrolla. Se

aguarda

todava la visita

domiciliaria,

i setemeiconraznque

despus

detantas vctimas i de

tantasalarmas nada

hayan

ganado

ni las observaciones de la ciencia ni la

hijie-nede la ciudad.

Elvotoacumulativonoserun

especfico

contralos fraudes

electorales,

como las inundaciones de cido fniconolo han sido ni lo sern

tampoco

contrala vi-ruela.Para combatirlas enfermedades del cuerpo

poltico

i las del cuerpo indivi

dual,

esnecesarioremontarse asu

orjen

primitivo

iaeus causaspermanentes. Es necesario desde

luego

vencer esa

apata

que as ve falsear las

aspiraciones

populares

como

contempla

diezmarse los arrabales de la

poblacin.

Desde haceunaohemos tenido

oportunidad

de

seguir

pasoapaso i de in dicar diariamente la marcha de la viruela que recorraconlentitud las

poblacio

nesdelnortei quese

dirijia

hacia nosotros con alarmante tenacidad. No se

tomaron

precauciones

de

ningn jnero;

i sin

embargo

habia entoncescomohai ahora facultad de medicina, tribunal del

protomedicato,

i ministerio del inte rior. Conmasomenos intensidad la viruela ha acostumbrado visitarnosentodos

losotoosien todas las

primaveras.

Ao porao en la discusin del presu

puesto

seha

exijido

unacantidad bien poco considerable para establecer lava cunacin deunamanerapermanenteenel

pais;

peronuncaha habido

fondospara

satisfacer estademanda.

Admirable previsin

de la autoridadl La

epidemia

llega,

el

pnico cunde,

el

pblico

se

agolpa

alapuertade las

oficinas,

i lavacu

nafalta. De cieninoculaciones dos apenas

producen

sus efectos. El

pblico

uotiene para que iradesnudarsu

brazo,

iseretira. Se cede elcampoala vi

ruela,

i las consecuenciasnose hacen

esperar-Los lazaretosseestablecen enelcentrode la

poblacin;

de ellosserecha zaun gran nmero de

enfermos;

los que sonadmitidos van all como ala

primera

estacin del

cementerio;

los mdicosserenenpara manifestar laver

(13)

ca-452

REVISTA DE SANTIAGO.

davezsehacemas

Ijica

la

prolongacin

de la

epidemia,

quenosha

sorprendido

enelmasacabado de losabandonos. Unoscuantos diasmas, i nohabrenlas

drogueras

unalibrado cloruro de

calcio,

de cido

fnico,

de

ninguno

delos des infectantes quese han estado

desparramando

enla

poblacin.

En medio de la

preocupacin

que naturalmente ha debido

producir

este estado de cosas

deplorable,

una novedad literariaha venidoadistraer agra

dablemente los

espritus.

Nuestro

amigo

don

Santiago

Estrada,

que en va

rias ocasiones ha

hospedado

susescritosenlascolumnasde la prensa diaria i que

pronto

debe honrar las

pajinas

de laRevistacon las

producciones

de su

inje-nio,

acaba de daraluzuna

descripcin

de los

parajes

que ha recorridoen su

itinerarioaChile.Tenemosbastantefenel talento ds

Santiago

Estrada para

dirijirle

desde

luego

un

elojio

queaun no

podramos

justificar

presentando

el

esqueleto

desu

trabajo.

Estradaesunhombre de

espritu

i sobre todounhom bre de corazn; i cuandosehan visto las riberas del

Paran,

las llanuras de

las

Pampas,

las cumbres de la

Cordillera,

las olas del Atlnticoilas mareas del

Pacfico,

es

indispensable

tener

espritu

para admirar icoraznpara sentir. Es

trada los posee, i alentrarenla lectura desulibro estbamos seguros deencon

trarenl la

investigacin

curiosa del

viajero,

la hermosa

pincelada

del artista i

la frase

elegante

del escritor.

Estrada ha venidoaponerun risueopuntofinalauna

quincena

que

princi

pia

con unaevolucinnodel todo

irreprochable

enla cmara de

senadores,

que

encuentrainiciadaconbuen xito la

campaa

durante

largo tiempo

proyectada

contralaenseanzasecular icontrasu mas

enrjico

representante,que asisteen la cmara de

diputados

a una discusin que tiene por

objeto

oponer

algn

obstculo a la eterna falsificacin de un voto

popular

que casi ha

dejado

de

existir,

que ha visto aumentarsuiutensidad i estender su esfera de ac

cin aesa

epidemia

que no se alcanza todava a combatir con

felicidad;

i si hai motivos

poderosos

para preocuparse de la

frajilidad

de la

existencia,

de los desalientos de la la

poltica,

delasincertidumbresdel dia demaana,los hai tambin para elevarsealas altas

rejiones

del

espritu

recorriendo las nintorescas i animadas

pajinas

quecontoda la

jenerosidad

del buen talento i de los buenos

corazones

entrega

al

pblico

un

joven

escritor

encargado

de estrechar altra

vs de lasrocasi las nieves de los Andes las relaciones i las

simpatas

que existenentreChile i la

Repblica

Arjentina

.

Referencias

Documento similar

Cedulario se inicia a mediados del siglo XVIL, por sus propias cédulas puede advertirse que no estaba totalmente conquistada la Nueva Gali- cia, ya que a fines del siglo xvn y en

No había pasado un día desde mi solemne entrada cuando, para que el recuerdo me sirviera de advertencia, alguien se encargó de decirme que sobre aquellas losas habían rodado

The part I assessment is coordinated involving all MSCs and led by the RMS who prepares a draft assessment report, sends the request for information (RFI) with considerations,

De hecho, este sometimiento periódico al voto, esta decisión periódica de los electores sobre la gestión ha sido uno de los componentes teóricos más interesantes de la

Products Management Services (PMS) - Implementation of International Organization for Standardization (ISO) standards for the identification of medicinal products (IDMP) in

Products Management Services (PMS) - Implementation of International Organization for Standardization (ISO) standards for the identification of medicinal products (IDMP) in

This section provides guidance with examples on encoding medicinal product packaging information, together with the relationship between Pack Size, Package Item (container)

Package Item (Container) Type : Vial (100000073563) Quantity Operator: equal to (100000000049) Package Item (Container) Quantity : 1 Material : Glass type I (200000003204)