Autonomía profesional de la enfermera, estudio comparado:
Perú (Trujillo) y México (Puebla)
AUTORAS: Br. Acosta Chávez, Hilary Nicole. Br. Leyva Solano, Joselyn Winny.
ASESOR: Dr. Bustamante Edquén, Sebastián. COASESORA: Dra. Nájera Gutiérrez, Gudelia.
Trujillo, Perú 2020
TESIS PARA OPTAR EL TÍTULO PROFESIONAL DE:
LICENCIADA EN ENFERMERÍA
UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO
FACULTAD DE ENFERMERÍA
ii
DEDICATORIA
A Dios, por ser nuestro guía espiritual, por
encaminar nuestra mente y corazón hacía una
carrera tan hermosa como es Enfermería y por
brindarnos en el proceso sabiduría y fortaleza
para el logro de nuestros objetivos.
A mis padres, Tito y Sandra, por ser mi
fuente de motivación, apoyo y soporte
durante toda mi vida, por darme educación,
salud, calor familiar y enseñarme a ser una
mejor persona y ciudadana con su ejemplo.
Hilary y Joselyn
A mis padres, Richard y Graciela, por ser mi
iii
AGRADECIMIENTO
A nuestra coasesora Dra. Gudelia Nájera
Gutiérrez, por aceptar ser parte de nuestro
estudio y habernos brindado su experiencia,
apoyo y tiempo en este proceso.
A nuestro asesor Dr. Sebastián Bustamante
Edquén, por sumergirnos en el apasionante
mundo de la investigación, por haber sido
nuestro guía durante este proceso, compartir
conocimientos y experiencias enriquecedoras
a lo largo del desarrollo de nuestra
investigación y vida universitaria, por
transformar nuestras mentes e ideas a través
de su ejemplo y sobre todo por ser un líder
digno de seguir.
Un agradecimiento especial a nuestra
querida docente Q.E.P.D. Dra. Delia Lázaro
Aranda que a través de sus enseñanzas en
vida y su dulce carisma supo direccionar y
guiar nuestro proyecto de investigación. La
tenemos siempre presente en nuestro corazón.
Un beso hasta el cielo.
Hilary y Joselyn
A nuestra docente Dra. Esther Ramírez
iv
ÍNDICE
v
ÍNDICE DE TABLAS
Tabla 1 Identidad para la autonomía _______________________________ 42 Tabla 2 La investigación como fomento de conocimiento para la autonomía. ______________________________________________________________ 47 Tabla 3 Búsqueda del desarrollo profesional ________________________ 51
ÍNDICE DE GRÁFICOS
vi
Ficha Catalográfica
Acosta Chávez, Hilary Nicole; Leyva Solano, Joselyn Winny Autonomía profesional de la enfermera: Estudio comparado Perú (Trujillo) y México (Puebla). Hilary Nicole Acosta Chávez y Joselyn Winny Leyva Solano
Trujillo: UNT/FAEN, 2020. viii, 79 p.
Tesis (Licenciatura) – Universidad Nacional de Trujillo, Facultad de Enfermería. EAP, 2020.
Asesor: Bustamante Edquén, Sebastián Co-asesora: Gudelia Nájera Gutiérrez
1. Autonomía profesional. 2. Enfermería. 3. Estudio comparado. I. Título.
vii
RESUMEN
Estudio descriptivo abordaje cualitativo comparado, cuyos objetivos fueron:
describir y analizar la autonomía profesional de la enfermera en Perú (Trujillo) y
México (Puebla) e identificar semejanzas y diferencias de la autonomía profesional
de la enfermera en ambos países. El escenario de estudio fue la Ciudad de Trujillo
(La Libertad-Perú) y la Ciudad de Puebla (Puebla-México). Participaron 8
profesionales de enfermería, distribuidos en ambos países, que laboran en las
distintas áreas de enfermería. Se utilizó una guía de entrevista semiestructurada.
En el análisis de los datos se identificaron tres categorías: a) “Identidad para la
autonomía”, b) “Investigación como fomento del conocimiento para la autonomía” y
c) “Búsqueda del desarrollo profesional”. La fase comparada reveló que la
formación de una identidad colectiva y/o profesional; a través del empoderamiento,
participación y movimientos sociales, de la enfermera, conllevan a la visualización
de la individualidad, que formará la autonomía profesional dentro de una práctica
interdisciplinaria; la generación de nuevos conocimientos, mediante la investigación
que da mayor posibilidad del ejercicio autónomo; finalmente, el desarrollo
profesional que incluye estudios avanzados a la par de la experiencia profesional.
viii
ABSTRACT
Descriptive study comparative qualitative approach, whose objectives were:
describe and analyze the professional autonomy of the nurse in Peru (Trujillo) and
Mexico (Puebla) and identify similarities and differences of the nurse’s professional
autonomy in both countries. The study scenario was the City of Trujillo (La
Libertad-Perú) and the City of Puebla (Puebla-México). Eight nursing professionals
participated, distributed in both countries, who work in the different areas of nursing.
A semi-structured interview guide was used. In the analysis of the data, three
categories were identified: a) "Identity for autonomy", b) "Research as promotion of
knowledge for autonomy" and c) "Search for professional development". The
comparative phase revealed that the formation of a collective and / or professional
identity; through the empowerment, participation and social movements of the
nurse, they lead to the visualization of the individuality, which will form professional
autonomy within an interdisciplinary practice; the generation of new knowledge,
through research that gives greater possibility of autonomous exercise; finally,
professional development that includes advanced studies along with professional
experience.
1
CAPÍTULO I:
2
I. INTRODUCCIÓN
A lo largo de la historia, enfermería ha ido evolucionando partiendo de ser un
oficio a ser legalmente reconocida como profesión, ciencia, disciplina y arte. Esto
presupone el dominio de un cuerpo teórico, la adquisición de habilidades técnico
profesionales y la calidez en la ejecución del cuidado, es decir el saber, el hacer y
el sentir.
En el desarrollo de su trayectoria, enfermería estuvo y aún está sujeta a
problemas sociales; en cuanto a su visibilidad, posicionamiento y reconocimiento,
debido a la influencia histórica, formación de concepciones estereotipadas de la
profesión parte de la sociedad, a la endeble identidad profesional, e incluso
influencia socio- política del contexto; en conclusión, factores intrínsecos y
extrínsecos a la profesión que influyen en la formación de la autonomía profesional.
En primera instancia, la concepción de enfermería tuvo su origen en la etapa
doméstica; donde fue llevada a cabo por mujeres dedicadas al hogar, realizando
actividades muy básicas; por lo que era reconocida como una disposición innata de
la mujer preparada para concebir y cuidar. Posteriormente, en su etapa vocacional,
el cuidado de enfermería fue llevado a cabo por mujeres dedicadas al cristianismo
dándole un sentido vocacional y caritativo haciendo hincapié en los
comportamientos, valores y actitudes. Consecuentemente, en la etapa técnica, los
médicos formaban a las enfermeras con competencias fundamentalmente técnicas,
brindando cuidados en la recuperación y rehabilitación de la salud, a consecuencia
la supeditación, subordinación y dependencia a las órdenes médicas, ocasionando
la pérdida de la capacidad e iniciativa de deliberar controladamente y actuar
3 Finalmente, desde la finalización de la década del siglo XX hasta la actualidad,
enfermería se encuentra en la etapa profesional, centrándose en el cuidado
holístico de calidad y con calidez al usuario de atención, sea la persona, familia y
comunidad, en base en un cuerpo de conocimientos científicos. Sin embargo, el
avance de los conocimientos, el desarrollo científico y tecnológico y las exigencias
institucionales obligan al profesional de enfermería asumir nuevos desafíos
involucrando el liderazgo y competencias investigativas basadas en evidencias
sólidas, con actitud crítica, indispensables en la toma de decisiones y para resolver
problemas derivados del quehacer profesional (Martínez, 2011).
A partir de esta última etapa, el crecimiento profesional; desde la formación
universitaria; y el ejercicio profesional, respaldado en leyes, normas y códigos; ha
permitido a la enfermera alcanzar un mayor grado de autonomía, producto de los
cambios históricos, provistos de nuevos conocimientos, que, al poseer capacidades
de análisis y reflexión, le otorgan la capacidad de emitir juicios, para la toma
decisiones correctas que contribuyan al desarrollo personal y profesional.
Entre los factores influyentes está la investigación, la cual ha atestiguado la
enfermería como profesión, permitiéndole desarrollar ampliación de los
fundamentos científicos, que forma parte del repertorio activo de conocimiento
propios para la prestación de cuidados de salud a la población (Luengo y Páravic,
2016). Además, la reflexión de las nuevas capacidades, actitudes y
comportamientos del cuerpo enfermero actual, condujo a que enfermeras
investigadoras perfilen el rol enfermero a nivel teórico y filosófico. No obstante, aún
persiste el oscuro legado histórico de sumisión; influenciado en la estructura laboral
4 actitudes y enseñanzas en la propia profesión; que conllevan finalmente a un déficit
de autonomía (Torres y Sanhueza, 2006).
En América Latina, la evolución de enfermería se ha visto influenciada por
aspectos políticos y sociales como la herencia religiosa, la influencia femenina, la
herencia militar, relacionada con la situación política, y la étnica (Souza, 2003), aun
así “enfermería representa el 50 a 60% de la fuerza laboral en el sistema de salud”
(Lange citado por Nájera y Castrillón, sin fecha).
En Perú, el profesional de enfermería del total del personal de salud constituye
más del 50%. Hasta 2017 se tenían registradas en el Sistema de Información
Administrativa 86,565 enfermeras colegiadas (Instituto Nacional de Estadística e
Informática [INEI], 2017), de las cuales, en el sector público se encuentran 44, 790
enfermeras para brindar atención a más de 32 millones de peruanos (Ministerio de
Salud [MINSA], 2017).
Su ejercicio profesional es respaldado por instituciones como: El Colegio de
Enfermeros del Perú (CEP-1978), institución que representa a la profesión; la
Asociación Peruana de Facultades y Escuelas de Enfermería (ASPEFEEN-1966),
institución académica nacional; la Federación de Enfermeros del Perú- 1963,
institución de carácter gremial desarrollada para la defensa de los derechos
laborales, sociales y económicos; El Código de Ética y Deontología, que establece
de manera precisa los principios éticos, deberes y obligaciones que guían el buen
desempeño profesional de enfermería (Colegio de Enfermeros del Perú [CEP],
5 Además, el ejercicio de la profesión de enfermería incorpora áreas previstas
según la Ley No. 27669 del Trabajo de la Enfermera(o). Ellas son las áreas docente,
asistencial, administrativa e investigación, desarrolladas en el ámbito público y
privado, y para el ejercicio legal se requiere contar con el título profesional, contar
en el registro en el CEP, en condición de hábil de forma obligatoria. El CEP
incorpora a todo profesional egresado de la universidad, con 10 ciclos académicos
o cinco años de estudios regulares, de acuerdo a la Ley Universitaria No. 23733.
Durante los años 2003-2006, y con el fin de garantizar la calidad del desempeño
profesional y de la formación del cuerpo enfermero, el CEP y la ASPEFEEN junto
con la cooperación de la OPS-OMS y el Consorcio Catalys USAID, realizaron
experiencias piloto de autorregulación voluntaria para la certificación, acreditación
de la carrera y examen nacional de estudiantes de último año (Organización
Panamericana de la Salud [OPS], 2011). Así mismo, en la Ley General de
Educación, el Estado dispone la Ley No. 28044, artículo 28, garantizando los
procesos de evaluación, acreditación educativa y certificación profesional a nivel
general en el país a través del Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y
Certificación de la Calidad Educativa- SINEACE, Ley No. 28740- 2006.
Además, el Decreto Ley No. 22315 de creación del Colegio de Enfermeros del
Perú establece que el Consejo Nacional es el órgano supremo que ejerce
jurisdicción en todo el país, sus atribuciones son: “Representar al CEP, dictar
normas que regulen las actividades profesionales especificadas según el decreto
ley, con exclusión de las defensas gremial que no son competencia del colegio,
coordinar las funciones de los consejos regionales, asesorar a los consejos
6 que fueren de su competencia, actuar como última instancia en casos de apelación,
administrar los bienes y las rentas del colegio” (OPS, 2011).
Del mismo modo, en México, el profesional de enfermería del total del personal
de salud constituye más del 50%. Hasta el año 2018 se tenían registradas en el
Sistema de Información Administrativa de Recursos Humanos en
Enfermería-SIARHE- 350 mil trabajadores de enfermería de las cuales 170 mil son licenciadas
en enfermería para brindar atención a más de 110 millones de mexicanos.
Así mismo, según la Norma Oficial Mexicana para la práctica de enfermería en
el Sistema Nacional de Salud (2013), que tiene la finalidad de precisar atributos y
responsabilidades a cumplir por el personal de enfermería, establece que existen 4
funciones: asistencial, docente, administrativa e investigativa, y acorde a como la
enfermera (o) cumpla su labor en relación a su formación académica, la calidad en
los servicios de salud mejorará y el usuario obtendrá mayores beneficios.
La Comisión Permanente de Enfermería- CPE es el órgano rector en
enfermería, quien define los lineamientos que regulan a la profesión, además de
representar a nivel nacional e internacional y en la coordinación interinstitucional,
en el trabajo integrado y vinculado a los propósitos educativos y asistenciales, con
el fin de bridar servicio de mejorar la calidad y fortalecer el desarrollo de la profesión
(OPS, 2011).
Para el ejercicio profesional, el artículo 5 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos dispone que la Ley General de Salud definirá en cada
7 enfermería como una profesión dentro de ella, según Título Cuarto, Capítulo I, en
el artículo 79 (OPS, 2011).
Otro requisito para el ejercicio de la profesión es el servicio social, que surge de
la Ley Reglamentaria en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
del artículo 85, dispone que el servicio social de estudiantes quedará al cuidado y
responsabilidad de las escuelas de enseñanza profesional, conforme a su
planificación de estudios, correspondiente a cada entidad federativa.
Siguiendo en el marco del ejercicio profesional, según el Reglamento de
Insumos para la Salud de la Ley General de Salud (2013), que entró en vigor el 14
de febrero del mismo año, en el artículo 28, atribuye la facultad de prescribir
medicamentos por los Licenciados en Enfermería, lo que implica un mayor ejercicio
de autonomía en dicho país por parte de sus profesionales de salud incluyendo
enfermería.
Por todo lo mencionado se observa que, tanto en Perú como en México, el
ejercicio profesional está respaldo a través de la existencia de asociaciones, leyes,
normas, códigos, las cuales guían desde la formación académica como el ejercicio
de la profesional de la egresada en las cuatro funciones. Así mismo, es importante
resaltar que enfermería es considerada en ambos países latinoamericanos como
profesión, cuya representación es más del 50% de sus profesionales de salud, lo
que da conocer que es una profesión que ha ido en despegue.
La existencia de estas instituciones, leyes, normas y códigos, ampara el trabajo
profesional de enfermería en ambos países y permite que el cuerpo enfermero
8 profesión de enfermería se siga desarrollando, no solo es necesario tener un
respaldo legal en nuestras acciones durante la ejecución del cuidado, si no evaluar
como son estas acciones; en base a ello, en interacción con enfermeras durante
los estudios pre profesionales e investigaciones documentales, nos formulamos
algunas interrogantes: ¿Cómo es la autonomía profesional en Trujillo (Perú) y
Puebla (México) ?, ¿Existirán semejanzas y diferencias de la autonomía profesional
en ambos países?.
Además, no podemos dejar de mencionar que es necesario enfatizar en la
autonomía profesional, involucrar y fortalecer en diversos temas que van a permitir
que la enfermera practique la autonomía en cada momento del cuidar, tales como,
la formación clara de actitudes desde pregrado, la obtención de nuevos
conocimientos a través de la investigación, la valoración y autoidentificación de las
enfermeras, participación y generación de movimientos sociales, todos aquellos
aspectos permitirán que enfermería crezca, que la identidad colectiva se fortalezca
y se marque en la sociedad.
Por las consideraciones expuestas de la problemática, las investigadoras
consideramos conveniente estudiar la autonomía profesional de la enfermera,
debido a que, en la medida que la enfermera se empodere de los cuidados como
su primordial propósito, con base teórica, es capaz de perfilar un quehacer
autónomo e indelegable (Burgos y Paravic, 2009).
La justificación y relevancia del estudio, reside en el aporte teórico,
metodológico y social de los resultados a cerca de la Autonomía profesional de
enfermería en Trujillo (Perú) y Puebla (México). La investigación generará reflexión
9 potenciar la autonomía en el ejercicio profesional para el despegue de la profesión;
a nivel práctico, el estudio representará una oportunidad para conocer con precisión
cuál es la problemática actual sobre la autonomía profesional de enfermería en
Trujillo y Puebla, identificar las semejanzas y diferencias, determinar aquellos
factores que dificulten y favorezcan el desarrollo de esta facultad, con la finalidad
de proponer posibles soluciones; desde el aporte metodológico, la investigación
que se aplicará bajo el método descriptivo abordaje cualitativo comparado,
considerando a México como un país con similitudes al nuestro en cuanto a la
historia de la profesión, pero con diferencias en cuanto a su ejercicio según normas
establecidas legalmente, ello permitirá describir e interpretar con profundidad el
problema planteado y también servirá como antecedente para futuras
investigaciones.
La importancia del estudio comparado data en las similitudes y diferencias del
desarrollo de enfermería tanto en Perú y en México. Si bien es cierto, la enfermería
peruana y mexicana se han desarrollado de forma similar y cuentan con legislación
propia y organismos representativos de la profesión; sin embargo, difieren en su
normativa en lo que respecta a la práctica profesional ya que en México la
enfermera tiene la facultad de prescribir medicamentos en caso de ausencia médica
y en Perú no cuenta con esa norma. Por lo cual, es importante conocer cuáles son
las fortalezas y debilidades en ambos países, para lograr la búsqueda y desarrollo
10
Marco teórico conceptual
Para que se comprenda la realidad de la situación actual de enfermería en razón
a su autonomía profesional tanto en Perú y México, se abordarán referentes
teóricos que nos ayuden a entender la significancia crucial de autonomía como
parte del profesionalismo enfermero. Los conceptos claves que guiarán el abordaje
teórico de la investigación son: Autonomía profesional y enfermería.
Enfermería es una profesión de servicio, cuyo objeto de estudio es el cuidado.
Como profesional de la ciencia de la salud, la (el) enfermera(o) participa en los
servicios de salud integral, de forma científica, tecnológica y sistemática, mediante
los procesos de promoción, prevención, recuperación y rehabilitación de la salud,
a través del cuidado a la persona, la familia y la comunidad. La (el) enfermera (o)
considera el contexto social, cultural, económico, ambiental y político en sus
cuidados con el propósito de elevar la calidad de vida y el bienestar de la población
(CEP, 2002).
Siendo una disciplina fundamental dentro del equipo de salud, por su creciente
aportación en el mantenimiento y recuperación de la salud de la persona en su
individualidad y colectividad según las etapas de vida, ha demostrado cuán
importante es el papel que las enfermeras desempeñan. La enfermera está formada
y capacitada para proporcionar cuidados de acuerdo a las disposiciones jurídicas y
aplicables, a su preparación académica, para poder realizar actividades
profesionales y especializadas según su ámbito de competencia (Arriaga, 2013).
Además, dentro del ejercicio, la (el) enfermera(o) aplica 4 principios bioéticos:
11 la conducta de la enfermera, también, son las base para el razonamiento y la
orientación de sus acciones (CEP, 2005).
Al considerarse enfermería actualmente como una profesión, la enfermera (o)
demuestra autonomía en la práctica de sus actividades profesionales, puesto que
la constante conquista de su autonomía asegura este derecho; es decir, no puede
ser considerada como profesión si no tiene autonomía (Ramírez, Mendo & Huertas,
2013).
La autonomía es definida desde siglos pasados, pero con diversos enfoques.
Para Kant la autonomía es la capacidad del hombre para tomar decisiones por sí
mismo, refiere que el individuo es la voluntad conformada por dos partes
antagónicas: la razón y la sensibilidad; siendo la tarea moral lograr que se imponga
la razón sobre la sensibilidad. Su terminología deriva del griego autos (sí mismo)
nomos (ley), hace referencia a la posibilidad que tiene el ser humano de darse sus
propias normas, sin esperar nada a cambio por las acciones que ejecuta, sino tan
solo por la satisfacción que le dará su realización (Mazo, 2011).
Kant caracteriza la autonomía como auto legislación; es decir, somos
autónomos en el sentido de que nosotros mismos legislamos la ley moral, cuando
el hombre tiene la necesidad de obrar de un modo determinado guiado por un
conjunto de normas y principios concretos que derivan de las reglas prácticas del
hombre que manda o prohíbe algo (Sieckmann, 2008).
“La autonomía significa que los practicantes de una profesión controlan sus
12 disposición a correr riesgos y responsabilidad de los propios actos, así como
autodeterminación y autorregulación” (Leddy y Pepper, 1984).
Como principio, la autonomía no es inherente a todos los seres humanos, pero
su ejercicio práctico trae consigo el desarrollo de la libertad; se es autónomo en la
medida que se hace uso de la libertad para pensar, disentir, entender, comprender,
crear y construir, actuar para ser sí mismo, pero con responsabilidad consigo mismo
y con la sociedad. De tal manera, la autonomía es algo que se alcanza con el paso
del tiempo a través de los conocimientos que haya adquirido en base a sus
experiencias (Mazo, 2011).
Además, la autonomía está ligada al ejercicio profesional, debido a que se
vincula a las labores y tareas específicas de quien las realice, en la aplicación del
sustento disciplinar con base de teorías, modelos y evidencia disponible, que
fortalecen el ejercicio de la autonomía; el profesional autónomo está mejor
capacitada para participar, comprometerse y estar cerca de otra (Triviño y Barría,
2016).
Otro enfoque de la autonomía es la que se da mediante la identidad. Según
Castells (2010), la construcción de la identidad a través de los actores sociales es
la clave para la construcción de autonomía, la cual genera un proceso de
individualización, la cual no es el aislamiento de la persona, ya que la sociabilidad
se reconstruye en forma de individualismo, por medio de la búsqueda de personas
con ideales parecidos. Así mismo, la identidad es el proceso fundamental para
constituir sujetos (individuales o colectivos) y la conexión en red es la forma de
13 Añade Castells (2010) que para la construcción de autonomía no solo se
necesita una identidad compartida, sino a la necesidad de reclamar por mayor
participación ciudadana, afirmando que “quién construye identidad, en gran medida
determina el contenido simbólico de esta identidad, y su significado”; pero lo que
determina también es quiénes se posicionarán por fuera de la misma. Además, son
los proyectos, no la identidad, los que guían a los actores sociales a asociarse –o
conectarse– con otros, a partir de intereses afines (y no de atributos culturales), el
desafío fue darles a los movimientos sociales la posibilidad estratégica de detectar
cuál es la red en la que se juegan los proyectos y reglas que afectan la búsqueda
de su autonomía.
La identidad contiene elementos sociales tanto compartidos como individuales;
los primeros destacan las semejanzas al grupo de pertenencia y definen la
identidad del individuo, y los últimos marcan la diferencia; formando una identidad
única (Giménez, 2010).
Para ello, según Castells (2010) expone “seis tipos principales de autonomía,
según la aplicación práctica: a) desarrollo profesional, b) autonomía comunicativa,
c) espíritu emprendedor, d) autonomía del cuerpo, e) participación sociopolítica, f)
autonomía personal, individual, estos seis tipos de conductas autónomas eran
estadísticamente independientes entre sí”.
Así, en el estudio de Zúñiga y Paravic (2009), expone que la autonomía permite
fortificar la identidad profesional en su campo laboral, contribuyendo al desarrollo
profesional; al otorgar un cuerpo de conocimientos propios, herramientas para el
ejercicio independiente, protegidos por leyes vigentes que fortalecen y resguardan
14 En enfermería, la autonomía profesional es concebida como la libertad o
voluntad para ejecutar sus funciones como un profesional responsable, pero con
dependencia e independencia interdisciplinaria, para el bienestar de los usuarios.
Así mismo, la enfermera es autónoma cuando toma de decisiones haciendo uso de
juicio crítico en la ejecución de actos de cuidar, sin necesidad de supervisión
(Triviño y Barría, 2016).
Se considera que la autonomía en enfermería es la facultad que tiene la (el)
enfermera (o) de determinar sus propias normas, para controlar sus actividades
profesionales en el ámbito de su práctica, enfocándose en los cuidados como
propósito y sustentados en bases teóricos (Gómez, Hernández y Gonzáles, 2016),
ya que el verdadero ejercicio autónomo está en el dominio del conocimiento; se
necesita de la ciencia para aumentar la capacidad para resolver los problemas
(Ruiz, 2010).
La autonomía cuenta con tres vertientes: toma de decisiones, independencia,
juicio clínico y responsabilidad. Gracias al juicio clínico, la enfermera manifiesta
independencia en su actuar con el resto de las disciplinas para proyectar
interdependencia colegial, buscando entrelazar el trabajo de las diferentes
disciplinas y actuar paralelamente en beneficio del paciente; de igual manera,
marca el camino en la toma de decisiones clínicas para respaldar la responsabilidad
de enfermería (Gómez et al., 2016), así mismo, se apoyará en otras disciplinas que
permitan un abordaje integral al servicio del usuario (Guerrero y Cid, 2015).
Para elevar la calidad de los cuidados, se concluye que la aplicación de
15 innovar y ser creativos para perfeccionar los cuidados, resuelve las interrogantes
surgidas en el proceso de la gestión del cuidado, produciendo un cuerpo de
conocimientos científico, permitiendo poner a pruebas teorías de enfermería, que
es fundamental para la autonomía de la práctica. Por ello una de las obligaciones
implícitas de las profesiones sanitarias como lo es Enfermería es permanecer
actualizado respecto a los avances y nuevos hallazgos que se originan mediante la
investigación (Luengo y Paravic, 2016).
Marco empírico
Un estudio descriptivo, con abordaje cuantitativo, realizado por Aguilar y Alvitez
(2010) en el Hospital Regional Docente de Trujillo - Perú, concluyen que el nivel de
autonomía de las enfermeras es alto en un 71,1%, con un nivel medio de autonomía
el 28,9% de enfermeras, no obstante, no se haya ningún caso de nivel bajo de
autonomía.
Un estudio con abordaje cuantitativo, realizado por Murillo (2005) en el Hospital
Nacional Arzobispo Loayza de Lima – Perú, concluye que de una muestra de 60
enfermeras, 32 de ellas tienen una percepción relativamente favorable de la
profesión en el ejercicio profesional, 16 tienen una percepción desfavorable y solo
12 enfermeras tienen una percepción favorable; esto significaría que la enfermera
aún percibe la carencia de aspectos que conduzcan a fortalecer la profesión, como
la base científica, autonomía, liderazgos, ética, identidad, vocación. Además, un
estudio realizado por De Arco - Canoles y Suarez - Calle (2018) en Colombia agrega
que para enfermería se fortalezca como profesión debe delimitar algunas funciones,
16 Un estudio con abordaje cuantitativo, realizado por Triviño - Vargas y Barría
(2016) en un hospital público de Valdivia - Chile, concluyeron que las enfermeras
aún tienen limitaciones en el ejercicio de la autonomía, en ciertas actividades como
la administrativa, sin embargo, se destaca la función de las enfermeras sobre la
función de educación y promoción de salud.
Un estudio con abordaje cuantitativo, realizado por Luengo - Martínez, Paravic
y Burgos (2017) en México, concluyeron que el profesional de enfermería debe
obtener niveles elevados de profesionalismo, en medida que se empodere con
autonomía profesional, publique y comunique investigaciones, forme y participe en
organizaciones de su gremio, muestren compañerismo hacía sus colegas y apoyo
para el logro de sus objetivos comunes.
Un estudio exploratorio y descriptivo, con abordaje cualitativo, realizado por
Portella, Calcagno, Soares, Daiane y Boeira (2019) en Brasil, concluyeron que la
subjetividad y autonomía en los profesionales de enfermería influyen en el entorno
laboral y en la relación entre profesionales. La valorización e inversión en el
potencial de enfermería, adquiriendo conocimientos y competencias contribuyen a
la formación de subjetividades autónomas.
Un estudio descriptivo, de abordaje cualitativo, realizado por Pereira (2019) en
Brasil, concluyó que la expansión de las fronteras interprofesionales, requerida por
el proceso de trabajo en la Atención Primaria en Salud-APS, y la necesidad
creciente de adquisición de nuevas competencias, permitieron que las enfermeras
asuman funciones gerenciales y de control, pues ahora la enfermera de la APS
viene alejándose parcialmente de la subordinación a la Medicina y procurando
17 Así mismo, continúa actuando en la gestión del servicio y de los equipos de
enfermería y promover la cohesión de los demás profesionales, por lo tanto, los dos
desafíos en curso en la APS son: la implementación de prácticas colaborativas
interprofesionales y el aumento de la autonomía profesional de la enfermera,
presente en la propuesta de la enfermera de práctica avanzada (Pereira, 2019).
Un estudio de abordaje cualitativo realizado por Bezerra, Oliveira Da Silva,
Galindo, Silva Da Costa, Rodríguez y Silva (2019) en Brasil, concluyeron que existe
un gran avance en el quiebre de estigmas referentes al profesionalismo y
competencias de la enfermera, debido a la conquista de habilidades y
competencias en emprendimiento, autonomía y liderazgo por parte de las
enfermeras, originados en una formación académica sintonizada con el mundo del
trabajo, y que sea capaz de formar no sólo profesionales de enfermería
asistencialistas sino también emprendedores hábiles, capaces de ofrecer un
excelente servicio con el que la población se siente satisfecha y, a partir de eso,
recorrer su camino, especializándose y estableciéndose en la sociedad, en sus
consultorios y clínicas particulares.
En el estudio de un análisis cualitativo, realizado por Chuaqui, Bettancourt, Leal
y Aguirre (2013) concluyen que el desafío para el desarrollo de enfermería es la
investigación y la vinculación interdisciplinaria con las ciencias sociales, lo que
fortalecería el carácter de profesión y la identidad profesional con el fin de proteger
su campo de acción, y lograr independencia y autonomía.
En un estudio realizado por Cantó (2017) de análisis cualitativo, concluyó que la
formación de la identidad profesional inicia en pregrado y continua a lo largo de
18 modelo de rol desarrollado por parte de los docentes, el cual es aprendido por los
estudiantes, los programas educativos; entre los factores negativos destacan: las
características psicosociales del profesional, la poca identidad profesional que se
forma desde estudiantes, la poca visibilidad, vocación de servicio, reconocimiento
social y normativa.
Un estudio realizado por Colquehuanca (2017) de análisis cuantitativo concluye
que la identidad profesional de los internos de enfermería, de acuerdo a su
autoconcepto en la mayoría es débil, lo que indica que la mayoría de internos posee
conceptos cognitivos y afectivos, ambiguos, lo que genera inestabilidad en su
identidad. La autoimagen en los internos de enfermería es débil en un 69.7%,
positiva en un 21.2% y negativa en un 9.1%, indicando que la mayoría de internos
consideran que enfermería es una profesión que la sociedad no termina de
reconocer y valorar sus servicios, sin embargo, un punto que se aleja de esta
situación es la función de enfermería en el área comunitaria.
1.1. Objeto de estudio:
Autonomía profesional de la enfermera.
1.2. Pregunta orientadora:
¿Cómo es la autonomía profesional de la enfermera en Perú (Trujillo) y
México (Puebla)?
1.3. Objetivos
Describir y analizar la autonomía profesional de la enfermera en Trujillo - Perú.
Describir y analizar la autonomía profesional de la enfermera en Puebla - México.
19
CAPÍTULO II:
20
II. ABORDAJE METODOLÓGICO 2.1 Tipo de investigación:
Por el fin que persigue según Tam, Vera y Olivera (2008), es de tipo básica,
pura o sustantiva, cuyo objetivo es mejorar el conocimiento más que obtener
resultados o tecnología. Intentan descubrir los principios generales y leyes que
gobiernan el comportamiento de los fenómenos o eventos que es de interés para
el investigador y a raíz de ello realizar conocimientos y teorías.
La investigación es de abordaje cualitativo; según Hernández, Fernández y
Baptista (2014), explora la perspectiva del participante en un ambiente natural y en
relación con el contexto, para comprender y profundizar los fenómenos. Busca
profundizar en las experiencias, perspectivas, opiniones y significados; es decir,
como es que los participantes perciben su realidad. Además, se selecciona cuando
un tema de estudio ha sido poco explorado o no se ha hecho investigación al
respecto.
Según Piñero y Rivera (2012), se entiende por proceso de investigación
cualitativa a la dinámica que realiza el investigador para construir y reconstruir
estrategias metodológicas guiadas a través de la reflexión constante en el contexto
social, con fines de comprender, analizar y recrear los significados del fenómeno
en estudio por parte de los participantes. Además, según Bonilla y Rodríguez citado
por Piñero (2012), refieren que es un proceso en donde se retroalimenta con
experiencia y conocimiento que se va adquiriendo en cada situación, planteándose
tres momentos: La definición de la situación de la investigación, el trabajo de campo
21
2.2. Escenario de estudio
El escenario fue el centro laboral de cada enfermera participante tanto en Perú
–Trujillo y en México - Puebla. En ambos escenarios se realizó una reunión en
coordinación y aceptación de las enfermeras participantes.
2.3. Sujetos de investigación
Profesionales de enfermería que trabajan en Perú (Trujillo) y en México (Puebla)
que laboren o hayan laborado en las diferentes áreas para el ejercicio profesional
de enfermería. Los participantes fueron cuatro de cada país determinados por
conveniencia y el número por saturación de la información, quienes cumplieron los
siguientes criterios:
a. Aceptación voluntaria y disposición para participar en el trabajo de investigación.
b. Enfermeros con experiencia en diversas áreas en el ejercicio de enfermería.
2.4. Método de recolección de datos
Según Bustamante (2002), el método descriptivo se enfoca en descubrir la
significancia de un evento a través del tiempo, con el fin de identificar
características, rasgos, formas y contenidos de un problema subjetivo e
intersubjetivo, obteniendo resultados basados en conversaciones y observaciones.
Según Hernández et al. (2014), este tipo de estudio describe cómo son y cómo
se comportan los fenómenos en las diferentes situaciones y eventos; y a su vez
identifica las propiedades resaltantes de las personas, grupos, comunidades u otros
22 El método comparado en investigación es un procedimiento en el cual se debe
conseguir datos que conduzcan a la definición o mejoramiento de un problema a
través de la identificación de semejanzas y diferencias o alguna relación que pueda
establecerse. Para ello, es necesario que tengan características similares y definir
un criterio comparativo que facilite ordenar y relacionar las diferentes variables
objeto de estudio(Raventós, 1983).
2.5. Técnicas de recolección de datos
La entrevista cualitativa, según Hernández et al. (2014), se define como una
reunión para conversar e intercambiar información, mediante preguntas y
respuestas, entre el entrevistador y el entrevistado, logrando la construcción
conjunta de significados respecto a un tema. Esta herramienta para recolectar datos
cualitativos se emplea cuando el problema es difícil de observar, permitiendo
obtener información detallada.
2.6. Procedimiento
Para la recolección de datos, se invitó a las enfermeras de cada país a participar,
a quienes se le expuso y solicito su consentimiento. Se procedió a recolectar los
datos considerando la muestra por conveniencia; la cual está formada por los casos
disponibles a los cuales se tiene acceso y que tengan similitud de datos requeridos
en la investigación; y por saturación; donde el número de participantes se determina
por saturación de categorías según la naturaleza del fenómeno (Hernández y
Mendoza, 2018).
La ruta para el análisis de datos cualitativos fue: Recolección de datos, como primera etapa, que se da a través de entrevistas, grupos de enfoque,
observaciones, documentos, etcétera, en esta investigación se realizó la
23 consentimiento de los entrevistados. Posteriormente, se realizó la Revisión de datos obtenidos, con el fin de tener un panorama general de los materiales; luego se realizó la Organización de los datos, en la cual se determinó criterios de organización de los datos. Seguidamente, se realizó la Preparación de datos, que consiste en retirar los ruidos de las grabaciones para poder transcribir datos
verbales en texto, así mismo la Definición de la unidad de análisis, se debe escoger la unidad de análisis adecuado a la luz de la revisión de los datos
(Hernández y Mendoza, 2018).
Como últimos pasos se hizo la Codificación abierta, que consiste en codificar la comparación entre las unidades de análisis para generar o descubrir categorías,
designarles un código, produciendo a su vez La descripción e ilustración de las categorías producidas por codificación abierta, dentro de ellas se encuentran la codificación axial (descubrimiento de categorías más relevantes del fenómeno o problema analizado, se agrupa categorías similares), y la codificación selectiva
(determinas categorías o temas centrales que explican el fenómeno del problema
de investigación). Finalmente, se dio la Generación de hipótesis y teorías resultantes, en donde se descubren relaciones o interconexiones entre categorías en un modelo, historia, etcétera (Hernández y Mendoza, 2018).
Después del análisis de las categorías obtenidas, se procedió a emplear el
método comparado propuesto por Bereday citado por Fuentes – Romero y
Rodríguez (2009), quien establece cuatro etapas principales: La primera etapa fue
la descripción; se trata más bien de la preparación, de la búsqueda, recopilación y organización de fuentes y documentos. La segunda etapa fue la interpretación;
24 claros y reales. La tercera etapa fue la yuxtaposición; etapa que deriva de la descripción e interpretación como etapas previas, pues a partir de ellas se observan
las semejanzas y diferencias para confrontar los elementos relativos al tema de
estudio. La yuxtaposición terminó con la formulación de la hipótesis que indica el
propósito que ha guiado la comparación. Por último, la cuarta etapa fue la
comparación; la que nos condujo a extraer conclusiones de la investigación a partir del análisis de las semejanzas y diferencias halladas en la yuxtaposición y para
realizar una valoración y crítica de las mismas.
2.7. Consideraciones éticas y de rigor
Al trabajar directamente con seres humanos, específicamente profesionales de
enfermería, se consideró una conducta ética. La presente investigación cualitativa
se basa en criterios para velar la calidad y veracidad de la investigación.
a. Consideracioneséticas:
En el presente estudio de investigación cualitativa, se consideró los siguientes
principios éticos enunciados por Polit y Hungler (2004):
Consentimiento informado:
Se informó a las enfermeras participantes sobre el estudio de investigación
y se pidió su autorización para recolectar los datos y grabar la información
brindada en la entrevista cualitativa.
Confidencialidad:
Se dio a conocer a las enfermeras participantes del estudio que la
información proporcionada tendrá un carácter anónimo sin exponer su
identidad tanto durante como después de su participación, exclusivamente
25
Dignidad Humana:
Se les explicó a las enfermeras participantes los objetivos del presente
estudio, respetando su libre decisión de participar o no.
b. Consideraciones de rigor científico:
Polit y Hungler (2004), considera los siguientes criterios de rigor científico:
Formalidad:
La formalidad de los datos cualitativos se refiere a la planificación y seriedad
que se consideró en la recolección, procesamiento y análisis de la
información.
Credibilidad:
Se dio al contrastar las opiniones de las investigadoras. Para ello las
entrevistas fueron grabadas y transcritas sin alterar su contenido, analizando
a profundidad para obtener datos confiables.
Transferibilidad:
Se refiere a la imposibilidad de realizar generalizaciones, debido a que los
fenómenos sociales que se estudien dependerán directamente del contexto
en el cual se desarrollen.
Auditabilidad:
Esta característica está referida a que la investigación sea de fácil
entendimiento para la lectura realizada por otros investigadores, con el fin de
que al momento de examinar los resultados obtenidos puedan continuar con
26
CAPÍTULO III:
27
III. HALLAZGOS Y DISCUSIÓN
En el presente estudio se construyó una categoría mayor y tres categorías
menores relacionadas a la autonomía profesional de la enfermera en Perú (Trujillo)
y México (Puebla), teniendo en cuenta que entre ambos países se encontraron
semejanzas y diferencias, siendo estas:
CATEGORÍA MAYOR: AUTONOMÍA PROFESIONAL - Identidad para la autonomía.
- La investigación como fomento del conocimiento para la autonomía.
- Búsqueda del desarrollo profesional.
CATEGORÍA MAYOR: AUTONOMÍA PROFESIONAL
- Identidad para la autonomía:
Cuando hablamos de identidad, nos referimos a un concepto complejo; para
entenderlo, se necesita conocer el proceso de construcción de la identidad
individual, social y profesional, estos rasgos son elementos que posteriormente
definirán la identidad profesional de la enfermera (Balderas, 2013).
El concepto de identidad individual forma parte de las tareas del desarrollo
humano, se completa dentro del itinerario evolutivo. Se forma dentro de la
adolescencia, y a partir de ella, el sujeto hace posible generar las condiciones
óptimas para la vida adulta (Ruvalcaba, Uribe y Gutiérrez, 2011); la persona se ve
obligada a definir un estilo de vida y tomar decisiones, que no sólo corresponden
en cómo actuar, sino también a quién ser, construyendo la identidad individual
(Balderas, 2013).
Además, la identidad individual se desarrolla en espacios personales,
28 pertenece a un mundo y tiene la potestad de elegir pertenecer a un grupo o
colectividad; de esta manera, las personas adquieren comportamientos
compartidos en el grupo, dándose un proceso de identificación entre ellos, mediante
un mecanismo dinámico (Balderas, 2013). También como lo refiere Castells (2010)
y Giménez (2010), la identidad, la cual nos permite distinguirnos de los demás, es
un proceso de construcción basado en atributos culturales presentes en sus redes
sociales próximas o cercanas a ellos, siendo la cultura la fuente de la identidad.
Al hablar de la coexistencia de estos dos tipos de identidades, viene a flote
la identidad profesional, la cual se refiere a un conjunto de características sobre las
cualidades de una profesión (Balderas 2013), es, por tanto, “un modo de definirse
y ser definido como poseyendo determinadas características, en parte idénticas a
otros y en parte diferentes a otros miembros del grupo profesional” (Hirsch, 2013).
En enfermería se relaciona la identidad profesional con una formación de
enfoque integral, contando desde el hecho de tener experiencias, evidenciar
conocimientos, tener habilidades técnicas, y encontrar posibles soluciones al
problema (Hirsch, 2013); en la medida que seamos profesionales sensibles al dolor
ajeno, que respetemos al individuo; que evitemos la práctica de actitudes inmorales,
mediocres; y en la medida en que nos respetemos y reconozcamos al colega y a
nosotros mismos; en esta medida se obtendrá identidad profesional (Maya, 2003).
La identidad profesional también requiere de una autoidentificación, que
conllevaría a la “identidad de espejo”, resultante de cómo nos vemos y como nos
ven los demás, quiénes somos y quiénes son los otros; es decir, la representación
que tenemos de nosotros mismos en relación con los demás; por lo tanto, el
29 a ser depende en gran medida de su Yo personal; es decir, la opinión que tenga de
sí mismo, lo que le va a permite desarrollar la capacidad de interrelacionarse
adecuadamente, adaptarse, y sea capaz de asumir nuevos roles que permitan
desempeñar funciones con más o menos éxito (Maya, 2003).
Por ello, para la formación de una identidad profesional de enfermería se
necesita de auto identificación de la labor por parte de la propia enfermera, teniendo
componentes e influencias del entorno social e individual. En este caso para que
sea más fácil interpretar y analizar, presentamos hallazgos de los testimonios en
paralelo de los profesionales de enfermería mexicana y peruana, que demuestran
lo explicado:
“ Yo creo que el contacto con la gente lo tiene cualquiera, pero el contacto
que específicamente hace o el nexo que hace enfermería con las personas,
es distinto (…) Cualquiera puede hacer técnicas y procedimientos, pero el
cuidado como tal y la atención a las personas, adecuar cada técnica y
procedimiento, adecuar lo específico y especialmente a las personas es
parte del campo de práctica propio (…) Somos una disciplina que está
acompañada de muchas disciplinas alrededor, no podemos trabajar solos, o
sea solos no, pero somos autónomos, porque los cuidados que yo brindo no
van hacer iguales a los de alguien, o de otra profesión (M2).
“La enfermera tiene capacidades y competencias que nos permite a nosotros
posicionarnos en el campo de la salud como profesional y eso tenemos que
hacerlo respetar y respetarlo, no debe existir otro profesional que de repente
30 “Es importante resaltar la valoración que nosotros realizamos como técnica
fundamental para enfermería, ya que no hay persona que mire al paciente
como nosotros lo hacemos, eso me parece que una función especial y
distinta que nos hace diferenciar del resto de profesionales y que es propia
de enfermería.” (P3)
“Me siento identificada, siento que me ha dado mucho todo lo que tengo y lo
que a la fecha he logrado en mi vida es a través de mi profesión.” (P2)
En la primera declaración, el entrevistado mexicano destaca el trabajo que
hace específicamente enfermería, considerándolo como un cuidado
profesional que no cualquier persona o personal de salud puede brindar;
destaca su ejercicio profesional, así como las funciones dentro de su campo
en relación a otras disciplinas; es decir, su ejercicio es autónomo, pero
siempre acompañado de un equipo interdisciplinario. En la segunda
declaración, el entrevistado peruano coincide con la declaración ya
expuesta, pero agrega que las capacidades y competencias es lo que
permitirán el posicionamiento de enfermería. En el tercer discurso, el
entrevistado demuestra saber y defender cuáles son las funciones de
enfermería y que estas deben ser respetadas. Por último, la cuarta
entrevistada reconoce sentirse identificada con la profesión.
En ambos países se está produciendo la generación de una identidad
profesional, con la autoidentificación de su labor, en donde la enfermera (o)
es capaz de resaltar sus características y atributos en relación a sus
funciones, deberes y derechos dentro del campo de salud en atención al
31 distinción, demarcación y autonomía con respecto a otros sujetos; además,
influyen atributos como el de pertenencia social; que implica la identificación
del individuo en los diferentes grupos sociales; y atributos particularizantes,
que determinan el carácter del sujeto (Giménez, 2010).
La identidad profesional se configura en espacios compartidos entre el individuo
y el entorno profesional, social e institucional; es decir, la identidad no solo se
encuentra únicamente en el sentimiento de individualidad, sino también en la
manera en que el sujeto se identifica como parte del engranaje social; es decir, no
solo tiene sentido individual, sino también del grupo social profesional (Hirsch,
2013).
El éxito de la identidad profesional es el establecimiento de la identidad
colectiva, lo que va dar “la capacidad de diferenciarse de su entorno, de definir sus
propios límites, de situarse en el interior de un campo y de mantener en el tiempo
el sentido de tal diferencia y delimitación” (Giménez, 2010), haciendo hincapié en
los movimientos sociales, interrelaciones entre los propios profesionales,
impartición de sucesos autónomos, que van a conllevar a que los profesionales de
enfermería formen una identidad; que como consecuencia dará un proceso de
individualización o formación de autonomía (Castells, 2010).
Respecto a lo expuesto la identidad profesional, a través del fortalecimiento de
la identidad colectiva por parte de los actores sociales, se dará a través de la
participación de cada integrante, en este caso de cada enfermera, a través de los
movimientos sociales que emprenden y sean visibles. Para ello, presentamos
testimonios en paralelo de los profesionales de enfermería mexicana y peruana,
32 “En este caso lo que necesitamos nosotros como profesionales de
enfermería, es que, si uno de nosotros hemos llegado a tener autonomía lo
que tendríamos que empezar a hacer, que esta misma persona los capacite
y fortalecer en un área específica, para que seamos parte de una disciplina,
grupo consolidado y que todos los compañeros que quieran crecer puedan
alcanzar este anhelo.” (M1)
“Pero en este momento después de 20 años de trabajar en enfermería, el
camino que queda es por el desarrollo de la profesión, me refiero al área de
investigación, me refiero al área de la participación en la política pública del
país y de las normas que se dictan para el manejo de los problemas sociales,
no solo de las enfermedades, sino de los problemas sociales en general.”
(M3)
“En fin, miren cuanta autonomía tiene la enfermera para poder realizar su
trabajo a partir de que tiene una visión de lo que quieren, a partir de que tiene
una idea clara de su misión y su visión institucional, si quieres lograr
alcanzar, su visión tendrá que ir implementando, planificando, organizando,
evaluando, monitoreando, programando, todas estas funciones necesarias
para que funcione una institución de salud, como profesionales de
enfermería.” (P2)
“Me veo como una profesional que aporta en el desarrollo de la formación
del alumno futuro profesional de enfermería y me gustaría que ellos sigan un
modelo de enfermera empoderada, autónoma, y sea reconocida por el
33 En la primera declaración, el entrevistado mexicano refiere que la autonomía
ganada, lograda por cualquier profesional de enfermería, debe ser
compartida con los integrantes de la profesión; de esta manera se podrá
forjar primero la identidad colectiva que tiene como componente las
interrelaciones sociales de la persona. En el segundo discurso agrega que
aún está en proceso el involucramiento de la profesión en los diversos temas
y campos sociales. En relación a la declaración del entrevistado peruano,
destaca que la clara idea de lo que hacen y lo que harán como profesión va
fortalecer el desarrollo profesional, además de ello, se agrega en el otro
discurso, la importancia de generar y compartir las características,
conocimientos y experiencias, como modelo, con los alumnos o futuros
colegas, para generar una identidad colectiva de enfermería, y por ende
autonomía profesional.
En ambos países refieren la generación de una identidad colectiva, producto
de los movimientos sociales, interrelaciones entre los propios profesionales,
impartición de sucesos autónomos, que van a conllevar a que los
profesionales de enfermería formen una identidad profesional. Como
consecuncia se da la individualización que visualiza la autonomía de la
enfermera, en donde la clave está por parte de los actores sociales, que en
el curso del proceso, se convierten en sujetos (Castells, 2010).
Así, la profesión es un grupo de individuos que comparten valores, asumen
códigos éticos y prácticos, además dotan de conocimientos y habilidades
aprendidas en el estudio superior y que en su práctica contribuyen a formar la
34 asumen su pertenencia al grupo gremial, durante el desenvolvimiento en el espacio
laboral y con otros profesionales, es como se reconoce a la profesión, “no se trata
de elegir un oficio o profesión o de obtener un diploma, sino de la construcción
personal de una estrategia identitaria que pone en juego las imagen del Yo, la
apreciación de capacidades y la realización de deseos” (Dubar, 2002).
Además, a partir de la prioridad que concedamos a la autonomía será posible
explicar la identidad propia del sujeto (Guariglia, 1996), y a partir de la formación
de una identidad en enfermería se dará la individualización, conduciendo al ejercicio
de autonomía profesional; el reto para enfermería es lograr movimientos sociales
que evidencien y fortalezcan la identidad colectiva y estos le dará solo con la
cooperación de cada profesional.
- La investigación como fomento de autonomía en el conocimiento
El verdadero ejercicio de la libertad y la soberanía está en razón del
conocimiento; por ende, se necesita de la ciencia para resolver problemas (Ruiz,
2010), así mismo, la investigación ayudará a resolver las interrogantes de los
problemas que agobian al ser humano, a las sociedades, etcétera (Peña, 2014).
Sin embargo, a pesar del tiempo la investigación es poco practicada por algunas
disciplinas, como en enfermería, pues sólo una parte de enfermeras utiliza la
investigación como base que fundamente su ejercicio profesional; su práctica se ve
limitada por dos obstáculos: el primero, se refiere a la falta de capacidad para
cuestionarnos acerca de nuestra cotidiano; y la segunda, se refiere a que queda
muy poco por investigar (Peña, 2014).
La primera limitación se debe a que hoy en día tenemos un estilo de vida
35 la comodidad de no-cuestionarnos sobre la existencia de algunas cosas; como en
enfermería, al ser el personal con más permanencia en atención al usuario y al
basar su ejercicio en quehaceres técnicos, tienden a caer en la rutina y dejan de
asombrarse por los sucesos de nuestro alrededor al momento del cuidado. La
segunda limitación, es debido a la idea errónea de que existen muchas
investigaciones por lo cual quedan pocos temas por investigar (Peña, 2014),
olvidando que el conocimiento dará la facultad para realizar actos dentro de
cualquier campo social, familiar y laboral, además de generar confianza en el
actuar.
Si consideramos el conocimiento como punto crucial para el desarrollo de una
profesión, debe ser porque esta genera en su momento autonomía lo que significa
que el profesional tiene la capacidad para pensar y actuar por sí mismo, con sentido
crítico y aplicado al entorno en que se encuentra inmerso (Mazo, 2011).
En el caso de la profesión de enfermería, para la ejecución de sus cuidados,
tendrá como base el conocimiento, juicio crítico y responsabilidad sobre sus propias
decisiones fundamentadas en la ciencia del cuidado que constituyen el ejercicio de
práctica independiente. De esta manera, se concluye que la aplicación de
conocimientos en la práctica guarda relación con la investigación, pues se trata de
innovar y ser creativos para perfeccionar los cuidados (Luengo y Paravic, 2016).
Además, el conocimiento permite tomar decisiones en el momento de cuidar al
usuario, teniendo en cuanta su cultura conformada por valores y preferencias, del
mismo modo, la evidencia científica asegura, demuestra y comprueba con certeza
36 decisiones, por parte del profesional de enfermería (Alonso, Fargues, García,
Marzo, Navarra, Subirana y Urritia, 2010).
Los hechos inconcretos durante la administración del cuidado, deben ser
resueltos a través de la investigación para generar o contrastar conocimientos y
mejorar la calidad del cuidado. Por ello, el incremento exponencial de
conocimientos llevará implícitamente a que la práctica clínica deba ser la más
efectiva si se basa en las decisiones adecuadas (Alonso, et al., 2010).
Por consiguiente, la generación de conocimientos en el campo de enfermería
traerá como consecuencia seguridad, libertad y precisión en el cuidado, que se
estaría dando a notar en la autonomía profesional. Para que nuestros hallazgos
sean más fáciles de interpretar y analizar, presentaremos, los testimonios en
paralelo de los profesionales de enfermería mexicana y peruana:
“El conocimiento en práctica en la parte asistencial me sigue fortaleciendo
mucho, en su momento tener casos difíciles y complejos te hacen ser una
persona diferente y aplicar o tener diferentes formas para dar solución a
estos problemas (…) La investigación, me favorece a realizar nuevos
proyectos y generar conocimientos, si generas conocimiento en tu misma
institución, eso te permite a ti ponerlo en práctica.”(M1)
“El cuerpo de conocimiento las teorías nos dan las bases conceptuales que
nos permiten dirigir nuestra acción con autonomía.” (P1)
“Ser autónoma no significa hacer lo que se te dé la gana, ser autónoma es
37 saber decir esto hago o a esto me rehúso hacerlo y eso lo adquieres
definitivamente con el conocimiento y la capacidad de análisis.” (P3)
En la primera declaración, el entrevistado mexicano destaca que el
conocimiento a través de la investigación permite ejercer y fortalecer la
práctica de enfermería. En la segunda declaración, el entrevistado peruano
refiere que el conocimiento otorgará autonomía en el acto, actitud, y también
capacidad de análisis para saber lo que hacer y lo que no, además el tercer
entrevistado peruano también converge en que la base de conocimientos
que permiten dirigir nuestras acciones con autonomía.
En ambos países ponen énfasis que la generación de conocimientos
fortalece y fundamenta la práctica autónoma; para ello, se debe practicar la
investigación, en el campo que nos compete, como expone Luengo y Paravic
(2016); la investigación ha legitimado la Enfermería como profesión,
permitiéndole desarrollar un cuerpo de conocimientos propio para la
prestación de cuidados de salud a la población, ampliando sus fundamentos
científicos y legitimándola como tal, debe formar parte del repertorio activo
de conocimiento.
Sin embargo, aún la práctica de investigación de incipiente, como lo
podremos evidenciar en los siguientes discursos por parte de los profesionales de
enfermería mexicanos y peruanos:
“En relación al cuerpo científico propio, todavía nos falta generar
conocimientos para nuestra propia disciplina. A veces son muy generales
38 “Tenemos que generar conocimientos propios, investigar, y la investigación
no hay que hacerlo tan tediosa, sino al campo en el que estemos, y estas
investigaciones nos van a llevar a innovar nuestras estrategias de trabajo y
no solamente eso sino nuevos métodos y nuevas técnicas.” (P4)
En los siguientes discursos tanto el entrevistado mexicano y peruano
convergen, en que la investigación no es una práctica usual en los
profesionales de enfermería, lo que puede influir en la ejecución de cuidados,
para ello es necesario fortalecer esta área e identificarla como un factor
influyente en la generación de autonomía profesional.
- Búsqueda del desarrollo profesional
El desarrollo personal es un proceso mediante el cual las personas intentan
potenciar sus capacidades para alcanzar objetivos, deseos, anhelos, motivados por
un deseo de superación o la necesidad de dar un mejor sentido a su vida (Dongil y
Cano, 2015).
El profesionalismo es entendido como el conjunto de conocimientos,
habilidades, principios y valores que sustentan una práctica idónea en el marco de
los más elevados estándares de calidad científica, ética y humanística, por los
cuales “se fundamenta en el área en que se desarrolla el ejercicio profesional y está
estrechamente relacionado con las condiciones del hacer cotidiano, desde la
perspectiva individual y colectiva” (Morales, 2009).
Uniendo esos dos conceptos, el desarrollo profesional es un proceso dinámico
y amplio que se dará a lo largo de la vida del profesional a partir de su egreso. Está