ORGANIZACIÓN DE LAS IDEAS
(ESTRUCTURA DEL
CONTENIDO)
ORGANIZACIÓN DE LAS IDEAS.
2 Se otorgará un máximo de 1,5 puntos si:
-Se identifican las ideas del texto.
-Se expone la organización de las ideas.
-Se determina y explica, en su caso, el tipo de estructura textual existente.
Se reducirá la puntuación cuando:
-Se trate de explicar o interpretar el contenido del texto.
-Se enumeren simplemente las ideas por orden de aparición.
Estructura externa / interna
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Estructura externa
Estructura interna
La estructura interna no siempre coincide con la externa
En un texto escrito es la
disposición de los enunciados en capítulos, apartados y párrafos.
Todo texto
coherente
comporta dos tipos de
organización de los contenidos
ESTRATEGIAS Y ORIENTACIONES
• Análisis de las partes que componen el texto.
• Indicar qué líneas/párrafos o versos/estrofas comprende cada parte.
•Narración, descripción, diálogo, exposición y argumentación.
Clásica
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Introducción
Desarrollo
Cronológica
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Inductiva
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Idea principal
E
jem
plo
Deductiva
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Idea principal
Caso
MODELOS DE ESTRUCTURA
ESTRUCTURA DE LOS TEXTOS NARRATIVOS
• Párrafos. •Narración.
• Narración combinada con descripción, diálogo.
ESTRUCTURA DE LOS TEXTOS POÉTICOS
• Estrofas.
• Esquemas de reiteración: Paralelismos. Te quiero. L. Cernuda. Anáfora: Fidelidad, Blas de Otero.
• Esquemas de contraste: realidades antagónicas. Allá en las tierras altas, A. Machado.
(…) Y no me olvidaré jamás del día en que diciéndole yo: “Pero, don Manuel, la verdad, la verdad ante todo”, él temblando, me susurró al oído, y eso que estábamos solos en medio del campo: “¿La verdad? La verdad, Lázaro, es acaso algo terrible, algo intolerable, algo mortal; la gente sencilla no podría vivir con ella”. “Y ¿por qué me la deja entrever ahora aquí, como en confesión?”, le dije. Y él: “Porque si no me atormentaría tanto, tanto, que acabaría gritándola en medio de la plaza, y eso jamás, jamás, jamás. Yo estoy para hacer vivir a las almas de mis feligreses, para hacerlos felices, para hacerles que se sueñen inmortales y no para matarlos. Lo que aquí hace falta es que vivan sanamente, que vivan en unanimidad de sentido, y con la verdad, con mi verdad, no vivirían. Y esto hace la Iglesia, hacerlos vivir. ¿Religión verdadera? Todas las religiones son verdaderas en cuanto hacen vivir espiritualmente a los pueblos que las profesan, en cuanto les consuelan de haber tenido que nacer para morir, y para cada pueblo la religión más verdadera es la suya, la que ha hecho. ¿Y la mía? La mía es consolarme en
consolar a los demás, aunque el consuelo que les doy no sea el mío". Jamás olvidaré estas sus palabras.
DE UNAMUNO, M. San Manuel Bueno, mártir, (1931)
Se reproduce parte de una conversación entre Lázaro y su hermana. Se distinguen tres partes eminentemente narrativas ordenadas de manera cronológica.
Primera parte: (líneas 1-5: Y no me olvidaré… Le dije). Se asiste a los preliminares de la confesión de San Manuel.
- Trascendencia de la confesión. - Motivo de la confesión.
Segunda parte: (Líneas 5-15: Y él…sea el mismo). Confesión de San Manuel. - La felicidad en la mentira.
- El consuelo de la religión.
Tercera parte: (Línea 15-16: Jamás olvidaré estas sus palabras). Cierre del diálogo en el que muestra la importancia de la conversación.
Láza ro re prod uce u na conv er s ac ió n con S an Manu el Bueno. El c ura le c on fies a su se c re to: fi ng ir par a c on s ol a r a l pu eblo , hac iend o que v iv a feliz soñánd ose in morta l a tra v és de la re li gi ón y profesa nd o una fe qu e é
l no tie
Te quiero.
Te lo he dicho con el viento,
jugueteando como animalillo en la arena o iracundo como órgano impetuoso; Te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles y sonríe en todas las cosas inocentes; Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo, tristezas fugitivas;
Te lo he dicho con las plantas, leves criaturas transparentes que se cubren de rubor repentino; Te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela un fondo de sombra; te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras. Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte; más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.
CERNUDA, LUIS, Los placeres prohibidos. (1931).
Primera parte (primer verso): Luis Cernuda introduce el sentimiento que va a desarrollar a lo largo de todo el poema.
• "Te quiero".
Segunda parte: (Versos 2- 18): Se desarrollan todas aquellas maneras en las que el poeta le ha expresado su amor a otra persona. primero a través de elementos de la naturaleza y por último a través de sus propios sentimientos, pensamientos y sensaciones.
Tercera parte (Verso 19- 23): El poeta se considera insatisfecho, ya que necesita más formas de expresar su amor. Ahora sus instrumentos serán el tránsito y la indiferencia. Cernud a expresa el amo r qu e sient e po r un a person a, a la v ez qu e lo v a com parand o con los element os más sign ificat iv os de la nat uralez a, llegand o a decirlo con la mu erte y el olv id o para qu e siempre ten ga presente ese amor .
Creo en el hombre. He visto espaldas astilladas a trallazos,
almas cegadas avanzando a brincos
(españas a caballo del dolor y del hambre). Y he creído.
Creo en la paz. He visto
altas estrellas, llameantes ámbitos amanecientes, incendiando ríos hondos, caudal humano
hacia otra luz: he visto y he creído.
Creo en ti, patria. Digo
lo que he visto: relámpagos
de rabia, amor en frío, y un cuchillo chillando, haciéndose pedazos
de pan: aunque hoy hay sólo sombra, he visto y he creído.
DE OTERO, B. Pido la paz y la palabra (1955).
1ª PARTE: 1ª estrofa: Exposición del tema.
1. Acto de fe en el hombre
1.1.Denuncia de la situación social española (v.1-2).
1.2. División de España (v. 4-5). 1.2.1. Guerra y pobreza. 1.2.2. Represión y pobreza. 1.3. Manifestación de esperanza: he creído.
2ª PARTE: 2ª estrofa. Continúa exponiendo su
teoría.
2.Creencia en la paz.
2.1 Visión de la guerra desde la experiencia (v.7-8)
3ª PARTE: 3ª estrofa. Resolución del tema.
3.Creencia en la patria a pesar de las injusticias que ha experimentado.
Estas tres ideas están conectadas con una serie de anáforas al principio de los versos con los que comienza cada argumento y con la repetición de " he visto y he creído“ al final del último o los últimos versos con los que termina cada argumentación.
Otero expresa la esperanza que deposita en el hombre a pesar de los
numerosos conflictos bélicos que ha vivido, en la consecución de la paz y en la superación de la patria a pesar de todo lo ocurrido.
Allá, en las tierras altas, por donde traza el Duero su curva de ballesta
en torno a Soria, entre plomizos cerros y manchas de raídos encinares,
mi corazón está vagando, en sueños... ¿No ves, Leonor, los álamos del río con sus ramajes yertos?
Mira el Moncayo azul y blanco; dame tu mano y paseemos.
Por estos campos de la tierra mía, bordados de olivares polvorientos, voy caminando solo,
triste, cansado, pensativo y viejo.
MACHADO, A., Campos de Castilla, (1912).
Primera parte (vv. 1-10) Evocación del paisaje castellano de Soria. (1-5)Ensoñación del poeta: diálogo y paseo irreal con Leonor. (6-10): Segunda parte (vv. 11-14) Regreso a la realidad:
-Paisaje andaluz de olivares (Baeza). - Tristeza y soledad del poeta.
Recuerdo de la tierra soriana por la que el autor sueña pasear con Leonor. Los sentimientos de Machado producen una ensoñadora evocación de la tierra soriana por la que el autor imagina pasear en compañía de
Leonor, hasta que la realidad le devuelve a su estado de postración anímica.
Se trata de partes bien
diferenciadas, en las que se
confronta un plano real (la soledad presente del yo) y un plano
evocado, el del pasado feliz en el que existía un “tú” (“dame”, “mira”). Esto se aprecia mejor aún si
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Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte, al borde del abismo, estoy clamando
a Dios. Y su silencio, retumbando, ahoga mi voz en el vacío inerte. Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte despierto. Y, noche a noche, no sé cuándo
oirás mi voz. Oh Dios. Estoy hablando solo. Arañando sombras para verte.
Alzo la mano, y tú me la cercenas.
Abro los ojos: me los sajas vivos. Sed tengo, y sal se vuelven tus arenas. Esto es ser hombre: horror a manos llenas.
Ser y no ser eternos, fugitivos. ¡Ángel con grandes alas de cadenas!
DE OTERO, B., Ángel fieramente humano, 1950.
• Primera parte (primer cuarteto). Situación del yo lírico. - Búsqueda desesperada de Dios.
Las ideas expuestas en el poema van de los particular a lo general. Del dolor del poeta, se pasa al dolor del ser humano en general. La última estrofa constituye una conclusión del poema, por lo que se trata de una estructura inductiva.
• Segunda parte (segundo cuarteto y primer terceto). Intención de diálogo con Dios. - Amonestación por su ausencia.
• Tercera parte (último terceto). Definición del hombre. - Angustia existencial.
La intención del yo lírico por comunicarse con Dios es desesperada, este permanece en silencio. Se queja del insoportable dolor
por su ausencia. Otero acaba concluyendo que ese sufrimiento es la esencia del ser un humano condenado entre su anhelo de
eternidad y su condición de mortal.
ESTRUCTURA DE LOS TEXTOS DRAMÁTICOS
• Presencia del diálogo . Acotacines como texto secundario.
• Los fragmentos seleccionados en la P.A.U. pueden no corresponder a escenas completas.
• Considerar las intervenciones de los personajes.
LEONARDO:
¡Calla!
NOVIA:
Desde aquí yo me iré sola. ¡Vete! ¡Quiero que te vuelvas!
LEONARDO:
¡Calla, digo!
NOVIA:
Con los dientes,
con las manos, como puedas, quita de mi cuello honrado el metal de esta cadena, dejándome arrinconada allá en mi casa de tierra. Y si no quieres matarme como a víbora pequeña, pon en mis manos de novia el cañón de la escopeta. ¡Ay qué lamento, qué fuego me sube por la cabeza!
¡Qué vidrios se me clavan en la lengua!
LEONARDO:
Ya dimos el paso; ¡calla! porque nos persiguen cerca y te he de llevar conmigo.
NOVIA:
¡Pero ha de ser a la fuerza!
LEONARDO:
¿A la fuerza? ¿Quién bajó primero las escaleras?
NOVIA:
Yo las bajé.
LEONARDO:
¿Quién le puso
al caballo bridas nuevas?
NOVIA:
Yo misma. Verdad.
LEONARDO:
¿Y qué manos
me calzaron las espuelas?
NOVIA:
Estas manos que son tuyas, pero que al verte quisieran quebrar las ramas azules y el murmullo de tus venas. ¡Te quiero! ¡Te quiero! ¡Aparta! Que si matarte pudiera,
te pondría una mortaja con los filos de violeta. ¡Ay, qué lamento, qué fuego me sube por la cabeza!
LEONARDO:
¡Qué vidrios se me clavan en la lengua! Porque yo quise olvidar
y puse un muro de piedra entre tu casa y la mía.
Es verdad. ¿No lo recuerdas? Y cuando te vi de lejos
me eché en los ojos arena. Pero montaba a caballo, y el caballo iba a tu puerta. Con alfileres de plata mi sangre se puso negra, y el sueño me fue llenando las carnes de mala hierba. Que yo no tengo la culpa, que la culpa es de la tierra y de ese olor que te sale de los pechos y las trenzas.
Primera parte (tres primeras intervenciones de cada personaje): dudas y miedos de la novia en la huida.
-Dudas de la novia. -Deseos de morir.
-Reacción de Leonardo: insistencia en seguir adelante.
Segunda parte (resto del texto): responsabilidad de los actos y
sentimientos de ambos personajes.
-Discusión: responsabilidad de la huida. -Sentimientos contradictorios de la novia.
-Declaración de Leonardo: la fuerza de la pasión como causa de sus actos.
La pasión como fuerza insoslayable que no puede ser vencida por la voluntad del individuo.