Universidad Nacional de Trujillo
FACULTAD DE ENFERMERÍA
ACTA DE SUSTENTACIÓN PARA OPTAR EL TÍTULO DE
LICENCIADA(O) EN ENFERMERIA
En la ciudad de Trujillo, en……….. de la Facultad de Enfermería , siendo las ……… horas , del día………..2087,se reunió el jurado conformado por:
Presidenta/e :……… Secretaria/o :……… Miembro :....……… Para el acto de. (Marcar el que corresponde)
1. ( )
2. ( )
3. ( ) Informe de experiencia en el campo profesional, intitulado:
Con el fin de optar el título Profesional Licenciado(a) en enfermería por el/la graduado/a (os, as):
Br……….. Br………..
Después del concluido el acto de sustentación y luego de que la(s) mencionada(s) han dado respuesta a las preguntas respectivas, el jurado evaluador, declara:
1. ( ) Aprobado, con mención honrosa. La cual amerita su publicación 2. ( ) Aprobado, por unanimidad o por mayoría
3 ( ) Desaprobado, por unanimidad o por mayoría
Según el ART.36 del Reglamento de grados y Títulos de la facultad de enfermería de la Universidad Nacional de Trujillo.
Por lo tanto los/las Graduados(as) se encuentran expeditos ( ), impedidos ( ) para realizar los trámites correspondientes para la obtención del título Profesional de Licenciado (a) en Enfermería.
Siendo las se dio por terminado el acto de sustentación.
C.P.I. Nº ________
Sustentación de Tesis Intitulada:
……….……… ……… ……… Examen de capacidad profesional, en relación a la aplicación del proceso de enfermería.
PRESIDENTA/E
SECRETARIA/O
UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO
FACULTAD DE ENFERMERÍA
ESCUELA PROFESIONAL DE ENFERMERÌA
PRÁCTICAS ALIMENTARIAS Y ESTADO
NUTRICIONAL DE PREESCOLARES.
AUTORAS:
CASTILLO ZAVALETA, MARÍA ESTEFANIA
GUTIERREZ ATOCHE, LOURDES MARISETH
ASESORA:
MS. VICTORIA SOLEDAD GARCÍA CASOS
TRUJILLO – PERÚ
2018
TESIS
II
DEDICATORIA
A MIS QUERIDOS PADRES:
Juan Castillo y Mariela Zavaleta por ser el pilar
Fundamental en todo lo que soy, en toda mi educación,
tanto académica, como de la vida, por el valor mostrado
para salir adelante, por su amor, comprensión y apoyo incondicional
mantenido a través del tiempo.
A MI ABUELO:
Víctor Castillo por haberme apoyado
en todo momento, por sus consejos, sus valores,
por la motivación constante que me ha permitido ser una
persona de bien, pero más que nada, por su inmenso cariño.
A MIS TÍAS Y HERMANA:
Porque siempre estuvieron conmigo
y me brindaron su apoyo.
III
DEDICATORIA
A MIS QUERIDOS PADRES:
Juan Francisco Gutierrez Quezada y
Ana María Atoche Yatas por el apoyo
incondicional durante mi carrera universitaria
y quienes me motivan a dar siempre lo mejor de mí.
A MIS HERMANAS:
Cristina Gutierrez Atoche y
Asly Gutierrez Atoche por estar
siempre conmigo y acompañarme en
cada etapa de mi vida personal y profesional.
A MÍ QUERIDO SOBRINO:
Lucas Tafur Gutierrez por enseñarme
el amor incondicional y porque verlo crecer
cada día, fueron uno de los motivos para llegar
hasta donde estoy ahora.
A MIS ABUELITOS:
En memoria de mis dos abuelitas Sara Quezada y
en especial para mí Mamá Meche por siempre creer
en mí y sentirse orgullosa de mis logros, hoy no estás aquí
pero sé que donde estás compartes mi alegría y Ramos Atoche
a quien tengo conmigo y espero seguir compartiendo mis metas.
IV
AGRADECIMIENTO
A DIOS:
Porque ilumino cada momento de nuestras vidas
y guió nuestros pasos.
A NUESTRA ALMA MATTER:
Por su excelente preparación durante
nuestros cinco años de estudio que nos inculcarán siempre
en el desarrollo de nuestras vidas personales y profesionales.
A NUESTRA ASESORA:
Victoria Soledad García Casós por su dedicación,
tiempo y enseñanzas que estamos seguras que nos servirán
para el desarrollo de nuestras vidas personales y actuar profesional.
A LAS INSTITUCIONES:
Hospital Regional Docente de Trujillo y
Centro de Salud Alto Moche por permitirnos crecer profesionalmente
y formar parte de nuestra preparación como enfermeras.
V
PRÁCTICAS ALIMENTARIAS Y ESTADO NUTRICIONAL DE LOS PREESCOLARES – 2017.
Castillo Zavaleta María Estefanía1
Gutierrez Atoche Lourdes Mariseth2
García Casos Victoria Soledad3
RESUMEN
El presente estudio de tipo cuantitativo con diseño descriptivo – correlacional, se realizó en el “Centro de Salud Alto Moche”, Miramar - Distrito de Moche, donde el sujeto de estudio son preescolares y sus madres, con el propósito de determinar la relación que existe entre prácticas alimentarias y el estado nutricional de los preescolares. La muestra estuvo constituida por 77 preescolares atendidos en dicho Centro de Salud y sus respectivas madres. Se aplicó la ficha de estado nutricional a los preescolares y la encuesta sobre prácticas alimentarias a las madres de familia. Los resultados se presentan en tablas de frecuencias unidimensionales y bidimensionales y se utilizó la prueba estadística de Chi-cuadrado para hallar relación entre las variables de estudio, donde se obtuvo los siguiente: El 80,5% de las madres de los preescolares presentan prácticas alimentarias adecuadas y un 19,5% inadecuadas. Por otro lado, el 66,2% de preescolares presenta un estado nutricional normal, el 18,2% sobrepeso y el 15,6% obesidad. Existe relación significativa entre las variables prácticas alimentarias y estado nutricional del preescolar.
Palabras claves: Prácticas Alimentarias - Estado Nutricional -
Preescolares.
1 Autora, Bachiller de Enfermería-UNT; e-mail: [email protected]
2Autora, Bachiller de Enfermería-UNT; e-mail: [email protected]
3Asesora, Maestra en Enfermería. Docente asociada en el Departamento de Enfermería en Salud de
VI
FOOD PRACTICES AND NUTRITIONAL STATUS OF PRESCHOOLERS – 2017.
Castillo Zavaleta María Estefanía1
Gutiérrez Atoche Lourdes Mariseth2
García Casos Victoria Soledad3
ABSTRACT
The present study of quantitative type with descriptive design – correlational, was held at the “Centro de Salud a Alto Moche”, Miramar –
District of Moche, where the subject od study are preschoolers and their mothers, in order to determine the relationship between food practices and nutritional status of preschoolers.The simple consisted of 77 preschoolers treated at the health center and their respective mothers. The nutritional status in the form and dietary practices survey was applied to mothers. The results are presented in one-dimensional and two-dimensional frequency tables test statistic, Chi-Cuadrado, to find the relation ship between the variables of study, obtained was where the following : 80.5% of the mothers of preschoolers have appropriate feeding practices and 19.5% inadequate.On the other hand, 66.2% of preschoolers presented anormal nutritional state, 18.2% overweight and 15.6% obesity.There is a significant relation ship between the variables food practices and nutritional status the preschool.
Palabras claves: Food Fractices - Nutritional Status - Preschoolers
1 Autora, Bachiller de Enfermería-UNT; e-mail: [email protected]
2Autora, Bachiller de Enfermería-UNT; e-mail: [email protected]
3 Asesora, Maestra en Enfermería. Docente asociada en el Departamento de Enfermería en Salud de
VII
SUMARIO
RESUMEN .….….……….……….…………V
ABSTRACT……….…………VI
I. INTRODUCCIÓN………..……...1
II.MATERIAL Y MÉTODOS………...……….22
III.RESULTADOS……….………..34
IV.ANÁLISIS Y DISCUSIÓN………37
V.CONCLUSIONES .…….……….……….………..50
VI.RECOMENDACIONES………....51
VII.REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS………..……….52
1
I. INTRODUCCIÓN
La preocupación por el estado nutricional de los preescolares no
sólo se manifiesta por parte de la madre sino también se incrementa cada
vez más a nivel nacional, puesto que los problemas de malnutrición se
presentan con mayor frecuencia durante esta etapa. Así mismo deviene
del Sistema de información del Estado Nutricional (SIEN 2016), que la
desnutrición crónica, desnutrición aguda, sobrepeso y obesidad
prevalecen en el Perú.
La desnutrición crónica es uno de los problemas con mayor
prevalencia a nivel mundial, la cual está asociada principalmente al
hambre en el mundo, que si bien es cierto sigue reduciéndose pero aún
tiene proporciones inaceptables: en torno a 793 millones de personas
padecían subalimentación crónica en el período 2014-2016. La
prevalencia de la subalimentación descendió del 18,6 por ciento en
1990-1992 al 10,9 por ciento en 2014-2016 a nivel mundial y del 23,3 al 12,9
por ciento en los países en desarrollo (Comité de Seguridad Alimentaria
Mundial, 2015).
Así, en todo el mundo, el número de lactantes y niños pequeños (de
0 a 5 años) que padecen sobrepeso u obesidad aumentó de 32 millones
en 1990 a 42 millones en 2013. Sólo en la Región de África, el número de
niños con sobrepeso u obesidad aumentó de 4 a 9 millones en el mismo
2
y niños pequeños con sobrepeso aumentará a 70 millones para 2025
(Organización Mundial de la Salud – OMS, 2013).
La proporción de Desnutrición Crónica en nuestro país muestra en el
tiempo una tendencia a la disminución, del 2009 al I Semestre 2014 un
total de 5,1 puntos porcentuales. En relación a niños atendidos en los
establecimientos de salud que presentaron desnutrición crónica, las
proporciones más altas continuaron perteneciendo a Huancavelica,
Cajamarca, Chota y Andahuaylas. El grupo etario de 36 a 47 meses
continúa siendo el grupo con la mayor proporción de desnutrición crónica
29,1%, a pesar de haber disminuido en 0,9 puntos, afectando a 2 de cada
7 niños (SIEN, 2016).
A nivel Nacional la obesidad en niños menores de 5 años ha
disminuido muy ligeramente en el I Semestre 2014, afectó alrededor de 1
de cada 39 niños y la proporción acumulada de exceso de peso
(sobrepeso y obesidad) alcanzó el 9,1% a nivel nacional según OMS, es
decir, casi 1 de cada 11 niños, debiéndose hacer énfasis en estrategias
que puedan lograr una disminución de esta preocupante cifra (SIEN,
2016).
Así mismo este tipo de problemas de malnutrición también los
encontramos con prevalencia en nuestro departamento, La Libertad tiene
un 20.6% de niños con desnutrición crónica y un 1.5% con desnutrición
aguda, además con un 7.7% de niños con sobrepeso y un 2.1 con
3
Para todo ello se ha creado diferentes programas tal como: el Plan
Nacional para la Reducción de la desnutrición crónica y sesiones
demostrativas de preparación de alimentos; las cuales promueven la
promoción de la Alimentación y Nutrición Saludable, que busca que los
individuos como miembros de una familia adopten prácticas alimentarias
adecuadas que favorezcan su bienestar físico, mental y social para
mejorar su calidad de vida y desarrollo humano, lo cual pretende actuar
sobre los factores que intervienen en la seguridad alimentaria y también
en el fomento de comportamientos y prácticas en alimentación y nutrición
saludable (Ministerio de Salud - MINSA, 2009).
Una de las últimas estrategias del estado es el Programa Nacional
de Alimentación Escolar Qali Warma, que tiene como finalidad garantizar
el servicio alimentario durante todos los días del año escolar a los
usuarios del Programa de acuerdo a sus características y las zonas donde
viven, lo cual ha logrado el estado nutricional y la capacidad de atención
en clases de los escolares ha mejorado (MINSA, 2016).
Si bien es cierto los indicadores sobre problemas de malnutrición
han disminuido durante los últimos años (de 17,5% en 2014 a 14,4% en el
2016) aún sigue siendo una situación de preocupación nacional, debido a
diferentes factores causales, uno de los que predominan en este tipo de
problemas, es el escaso conocimiento de las familias sobre los hábitos
adecuados de alimentación, lo que ha conllevado a efectos acumulativos
4
Además, tenemos que las prácticas alimentarias inadecuadas en
preescolares, se ha convertido en un determinante de la ingesta
insuficiente más importante que la disponibilidad de alimentos en el hogar,
es tal la relevancia que se elaboró la guía Complementary feeding: family foods for breastfed children, que proporciona a los trabajadores de la salud orientaciones más pormenorizadas sobre las recomendaciones
alimentarias que permita identificar las prácticas alimentarias locales, los
problemas frecuentes relacionados con la alimentación y los alimentos
complementarios adecuados (OMS, 2017).
A nivel mundial, los índices de mortalidad y discapacidad atribuidos
a las enfermedades crónicas no transmisibles, son cada día más grandes
con tendencia a aumentar en los países en vía de desarrollo. A esto, se
asocia las malas prácticas alimentarias junto a las constantes
innovaciones tecnológicas, en un mundo donde la globalización cobra su
lugar, haciendo cada día más fácil y ágil el desarrollo de distintas
actividades cotidianas, originando una sociedad que no toma conciencia
de su alimentación y vida sedentaria y que lamentablemente estos estilos
son transmitidos de generación en generación (OMS, 2004 y
Organización Panamericana de la Salud - OPS, 2006).
En Latinoamérica, en los últimos años se han incorporado estilos de
vida sedentarios y se han incrementado las malas prácticas alimentarias
por lo que se ha cambiado de una condición de alta prevalencia de bajo
5
acrecentamiento de sobrepeso y obesidad, desde edades tempranas
(Baur, Lobstein y Uauy, 2004).
En Perú las malas prácticas alimentarias se han ido incrementando
año tras año, aún más con el surgimiento y la tendencia a consumir
comidas rápidas y además de equipos tecnológicos que aumentan el
sedentarismo a edades tempranas, por lo que actualmente no es extraño
que al comer la mamá necesite de la televisión y/o cualquier otro medio
con el que distraer a su niño y lograr que este coma, sin dar importancia a
lo que está comiendo, es por ello que se debe trabajar en nuevas
prácticas de estilos saludables para asegurar el futuro de nuestros niños
(MINSA, 2009).
Por lo tanto, la malnutrición en el Perú es uno de los principales
problemas de salud que afectan a la persona, en diferentes etapas de
vida, principalmente en la infancia donde el requerimiento de nutrientes es
3 a 4 veces de la que necesita un adulto, además es importante apostar
por la alimentación y nutrición, de los niños, ya que en esta etapa ellos
desarrollan a su máxima expresión el cerebro, relacionado a la capacidad
de asimilar conocimiento, interactuar con su entorno, su capacidad motora
y de adaptación a nuevos ambientes y personas, entre otros. Si el niño
está o no bien alimentado durante los primeros años de vida, puede tener
un efecto contundente en su salud en el futuro (MINSA, 2009).
La etapa preescolar, es un periodo que abarca de los 3 a 5 años, en
6
que intervienen en la digestión, absorción y metabolismo de nutrientes. En
esta etapa el niño aumenta unos 5 a 7 centímetros cada año hasta llegar
a la pubertad, además deben consumir frecuentemente alimentos
energéticos y ricos en nutrientes a fin de completar 1250 a 1600
kilocalorias al día que requiere aproximadamente el organismo (DuGas,
2006).
En esta etapa, el crecimiento del niño tendrá un gasto elevado de
energía lo que supone que sus requerimientos serán también altos y es
durante este periodo que debe vigilarse adecuadamente la alimentación
del infante para no provocar retraso en su crecimiento y desarrollo, ya que
durante este ciclo de vida hay una mayor vulnerabilidad en ellos de sufrir
desnutrición, obesidad y/o sobrepeso (López, 2002).
Por lo cual, los nutrientes que se debe consumir son los
carbohidratos, donde su función principal es energética (45 por ciento a
65 por ciento de calorías en una dieta normal) esencial para el
metabolismo. Se recomienda que los niños reciban de 50 a 100g por día,
con lo cual se asegura que con carbohidratos se suministre la mitad de las
calorías que necesitan (Díaz, Gómez y Ruiz, 2006).
Las grasas es una fuente importante de energía para el organismo y
ayuda a la absorción de las vitaminas liposolubles y los carotenoides. Las
grasas suministran mayor energía calórica al organismo que los
7
estableció un límite aceptable de 25 por ciento a 35 por ciento de grasas
en la alimentación normal de los niños (Feldman y Carolyn, 2010).
Las proteínas son indispensables para el crecimiento, el desarrollo y
el mantenimiento del cuerpo; también proporciona energía. Las proteínas
proporcionan aminoácidos esenciales y no esenciales necesarios para la
síntesis proteica y la reparación tisular. Aportan 4kcal/g. El preescolar
necesita de 34 gr/día, cantidad que debe ser ingerida diariamente. Las
fuentes son: carnes, pescado, pollo, cerdo, cuy, leche, etc (Feldman y
Carolyn, 2010).
Y tenemos los micronutrientes como las vitaminas que son
sustancias orgánicas requeridas para funciones metabólicas dentro de las
células (vitamina B); funciones en el ciclo visual y la diferenciación celular
(vitamina A); como antioxidantes (beta carotenos y vitamina E); como
factores de la coagulación (vitamina K) y participan en la absorción y
metabolismo del calcio, la mineralización, la contracción muscular
(vitamina D) se encuentran en los tejidos animales y en la leche (vitamina
A y D), en los aceites vegetales (vitamina E), en las hojas verdes
(vitamina K), y en los vegetales amarillos y rojos (beta carotenos) (Díaz,
Gómez y Ruíz, 2006).
Los minerales son elementos reguladores que obran por acción
catalítica. Entre ellos está el calcio, que se encuentra en la leche y sus
derivados, legumbres, cereales. En niños en edad preescolar se
8
importante, porque es componente esencial de la hemoglobina de la
sangre; su falta o deficiencia se caracteriza por un estado anémico. El
requerimiento diario es de 7 mg/día. Sus fuentes son las verduras de hoja
verde, hígado, carnes magras, huevo, frutas secas. Existen otros
minerales como el fósforo, yodo, zinc, que se encuentran en las verduras,
cereales, mariscos y sal yodada (Gil, 2010).
El agua es el elemento esencial para la vida, ninguna acción puede
realizarse sin ella. El agua cumple funciones de regulador de la
temperatura del cuerpo; la deficiencia de este elemento altera los
procesos normales de mantenimiento del cuerpo. La deficiencia de agua
produce una disminución del peso, siendo esto más notable en los niños
con signos de deshidratación, alteración de la función intestinal, piel
reseca, etc. Los jugos de frutas y verduras tienen un mayor contenido de
agua (Gil, 2010).
El no tener en cuenta todos estos nutrientes necesarios en la
alimentación del niño se ve reflejado en el estado nutricional del niño, el
cual es el resultado de la interrelación entre el aporte nutricional que
recibe y las demandas nutritivas del mismo, el ingreso de nutrientes
dependerá del consumo de alimentos, de la utilización que el organismo
pueda hacer de ellos, y de la influencia de factores socioeconómicos,
emocionales, culturales, físicos, etc (OMS, 2013).
Para que el niño no tenga problemas de malnutrición, necesita los
9
formar otras nuevas y aumentar el tamaño de las ya existentes (Posada,
Gómez y Ramírez, 2005).
Uno de estos problemas de malnutrición es la desnutrición, la cual
es el resultado del consumo insuficiente de alimentos y de la aparición
repetida de enfermedades infecciosas. La desnutrición puede ser crónica,
aguda y desnutrición según peso para la edad. La desnutrición implica
tener un peso corporal menor a lo normal para la edad, tener una estatura
inferior a la que corresponde a la edad (retraso en el crecimiento), estar
peligrosamente delgado, presentar carencia de vitaminas y/o minerales
(malnutrición por carencia de micronutrientes o mejor conocida como
hambre oculta) (UNICEF, 2006).
Así mismo, existe un alto porcentaje de niños que sufren de
obesidad que es un aumento de peso corporal resultante de un exceso de
grasa corporal, que se llega por un desequilibrio entre la cantidad de
comida ingerida y energía gastada, generalmente hay un aumento en la
ingesta a base de alimentos de alto contenido calórico (envasados,
comidas precocinadas, etc.) y otra forma de malnutrición es el sobrepeso
que llega hacer un desbalance entre el consumo de alimentos y el gasto
de energía (Díaz, Gómez y Ruíz, 2006).
Podemos clasificar al estado nutricional en diferentes grados y
cuando hablamos de la antropometría se trata de niños que están
alimentados normalmente, que tengan, un peso y una talla que para su
10
obesidad, son aquellos que tienen el peso alto para la talla que poseen y
en el extremo está la desnutrición que son niños que tienen una baja talla
(OMS, 2006).
La OMS 2006, desarrolló un nuevo patrón internacional para evaluar
el Crecimiento de los niños y niñas de 0 y 5 años, presentando las tablas
estadísticas del National Center For Helth Stadistics (NCHS), en el cual la
clasificación del estado nutricional se realiza en base a la comparación de
indicadores P/E, P/T y T/E.
Peso para la edad (P/E): Indicador de déficit nutricional muy útil para
el niño. Determina el estado nutricional del niño como: sobrepeso, cuando
la relación P/E es > + 2 DE; normal, cuando la relación P/E varía entre -2
DE a +2 DE; desnutrición, cuando la relación P/E es < -2 DE a -3 DE
(OMS, 2006).
Peso para la talla (P/T): valora el estado nutricional actual. Compara
el peso de un individuo con el peso esperado para su talla y esto permite
establecer si ha ocurrido una perdida reciente de peso corporal o si
presenta desnutrición aguda. Determina el estado nutricional del niño
como: obesidad, cuando la relación P/T es > + 3 DE, sobrepeso, cuando
la relación P/T es > + 2 DE; normal, cuando la relación P/T varía entre -2
DE y +2 DE, desnutrición aguda, cuando la relación P/T es >-2DE a -3 DE
y desnutrición severa cuando la relación P/T es de < -3 DE (OMS, 2006).
Talla para la edad (P/E): permite determinar si existe retardo de
11
correspondiente a -3DE, talla baja ≥ a la talla correspondiente a -3DE,
Normal está entre los valores de talla de -2DE y 2DE y Talla Alta a ≥ a la
talla correspondiente a 2DE (OMS, 2006).
La alimentación y nutrición adecuada no es sólo un derecho
humano, es parte integral de las necesidades básicas de las personas,
también es una inversión que rinde tanto en el presente como en el futuro.
La evidencia de encuestas realizadas a nivel nacional, nos señala que las
mejoras nutricionales del recurso humano de un país tiene un efecto
poderoso en el bienestar y calidad de vida de las familias (MINSA, 2007).
Es así, como involucramos las prácticas alimentarias en aquellas
actividades influenciadas por procesos socioeconómicos y culturales de la
madre que son realizadas para satisfacer las necesidades alimentarias del
niño, además estas prácticas llevan a cabo un orden, desde la
preparación hasta el consumo de los alimentos que consiste en la
selección, compra, conservación, higiene y preparación de los mismos
(Gainza, 2003).
Las prácticas alimentarias se ejecutan en la reproducción social o lo
que es lo mismo, en la historia familiar. En el mundo actual, la
alimentación varía según se efectué en un país desarrollado o en otro de
los considerados en vías de desarrollo es decir según su entorno social
(Gainza, 2003).
Entonces, las prácticas alimentarias saludables de una familia, es un
12
presentar uno de sus miembros, ya que conforman las actitudes y
comportamientos que asumen las personas ante situaciones concretas de
la vida diaria, las cuales conllevan a formar y consolidar pautas de
conducta y aprendizajes que se mantienen en el tiempo y repercuten
(favorable o desfavorablemente) en el estado de salud, nutrición y el
bienestar. Por ejemplo lo que los padres y adultos comen a diario formará
parte de las prácticas alimentarias que el niño y la niña aprenderá
gradualmente por imitación (OPS, 2000).
Por lo cual, las prácticas alimentarias empleadas por los adultos en
familias al cuidado de un niño redundan en una mejor comprensión de las
prácticas prevalecientes que deben promoverse o sustituirse; rescata la
identidad y los patrones culturales que son transmitidos a los niños y
facilita la educación alimentaria al ajustarse a las necesidades de cada
comunidad, familia o individuo (Evans y Myers, 2004).
La promoción, formación y consolidación de las prácticas
alimentarias saludables en las familias, tienen como principal beneficio
contribuir desde las primeras etapas de vida a la prevención de la
aparición de trastornos y enfermedades vinculadas con la alimentación y
nutrición, que se pueden manifestar a corto plazo y posteriormente en la
edad escolar, adolescencia y hasta en la edad adulta (OPS, 2000).
Las prácticas de alimentación son los comportamientos específicos
que caracterizan a las interacciones durante la alimentación. Estas
13
cada comida, la cantidad, los horarios que se establecen, la forma como
se preparan las comidas, pero también influye el entorno donde se
encuentran, las costumbres y con los alimentos que se encuentran en la
zona donde habitan. Para que la alimentación no solo sea agradable y
placentera, si no también sea saludable debe basarse en la variedad y el
equilibrio, así como adaptarse a las necesidades individuales (Mauren,
Hilary y Kanashiro, 2012).
Durante la infancia se establecen los hábitos alimentarios que
posteriormente serán difíciles de cambiar. Con hábitos adecuados en la
alimentación y en el estilo de vida, contribuimos de forma positiva en la
construcción y modelado de su cuerpo y en la mejora de su salud,
rendimiento físico e intelectual. Una alimentación saludable y
equilibrada durante la infancia, es importante, porque el organismo del
niño se encuentra en crecimiento y formación, razones por lo que es más
vulnerable ante cualquier problema nutricional. Una buena nutrición es la
primera línea de defensa contra numerosas enfermedades infantiles que
pueden dejar huellas en los niños de por vida (Castro, 2015).
Por otra parte, la preparación de los alimentos es importante tener a
mano una serie de ideas de menús infantiles compuestos por comidas
nutritivas y apetitosas para los niños, y así no tener dificultades a la hora
de darles comer (Castro, 2015).
Los encargados de vigilar la alimentación del niño, son los adultos;
14
equilibrada, así que dependen del adulto para que le ofrezca una variedad
de alimentos nutritivos y adecuados para el desarrollo. El consumo de los
niños en cada comida puede variar mucho, pero su aporte calórico diario
total permanece más o menos constante (Feldman y Carolyn, 2010).
Por lo tanto, la clave para que los niños tengan buenas prácticas
alimentarias, es que los padres entiendan la importancia de la selección,
higiene y la preparación de los alimentos. La selección de alimentos debe
ser por grupos, incluyendo carbohidratos, frutas y vegetales, proteínas,
lácteos, grasas y azúcares. La clave es encontrar un balance en el
consumo de cada grupo de nutrientes por eso se considera el valor
nutricional y las necesidades individuales de cada infante. Y si se logra
prácticas alimentarias correctas se ayudaría prevenir en los niños
enfermedades de malnutrición (Castro, 2015).
En relación a las variables en estudio se encontró las siguientes
investigaciones:
De Ovaldía (2004), realizó un estudio en República de Panamá:
“Estado Nutricional y Prácticas Alimentarias utilizadas en niños
preescolares de uno a cinco años”, donde sus resultados fueron los
siguientes: el 73% de preescolares presenta prácticas alimentarias
adecuadas y un 27% inadecuadas, además un 67% presenta estado
nutricional normal , un 4% desnutrición, un 24% sobrepeso y un 5%
obesidad; quien concluyó que existe relación significativa entre sus
15
Castaño (2013) en Colombia, investigó la “Identificación de las
conductas y prácticas alimentarias de los preescolares de 3 a 5 años que
asisten Centro de Desarrollo Integral.” Tuvo como objetivo: determinar las
conductas y prácticas alimentarias de los preescolares. El método
utilizado fue el transversal, la recolección de la información se realizó
mediante una encuesta de frecuencia de consumo y un cuestionario de
evaluación de conducta alimentaria. El resultado que se encontró fue que
en las practicas alimentarias se reportaron bajo consumo de frutas,
verduras y lácteos y un consumo frecuente (1-4veces/semana) de
alimentos fuente de grasas saturadas y productos con alto contenido de
azúcar (helados y jugos industrializados).
Aráuz (2013) en Ecuador, investigó la “Relación entre los
conocimientos actitudes y prácticas alimentarias sobre el desayuno,
lonchera y almuerzo, de las madres de los niños preescolares que asisten
al centro municipal de educación inicial mundo infantil y su estado
nutricional”. Con respecto al estado nutricional 68.8% presenta prácticas
alimentarias adecuadas y el 31,2% inadecuada. El 72% presenta estado
nutricional normal , el 18% sobrepeso y 10% obesidad.El resultado fue
que los conocimientos alimentarios de las madres no se relacionan con el
estado nutricional de los hijos; mientras que las actitudes y prácticas
alimentarias de las madres si se relacionan con su estado nutricional.
Poma (2014) en Huancayo, investigó las “Prácticas alimentarias de
16
Puesto de Salud Huacrapuquio, tuvo por objetivo determinar la relación
entre las prácticas alimentarias de las madres y el estado nutricional de
las niñas y niños preescolares que se atienden en el Puesto de Salud. El
método de estudio utilizado fue transversal y de tipo correlacional, la
recolección de la información se realizó mediante un cuestionario a las
madres y la evaluación antropométrica de las niñas y niños preescolares.
El resultado que se encontró fue que existe una relación significativa entre
las prácticas alimentarias de las madres y el estado nutricional de los
niños y niñas preescolares que se atienden en el Puesto de Salud.
Rojas y Romero (2013) en la Libertad, investigaron “Factores
maternos y estado nutricional de preescolares – La Esperanza”, tuvo por
objetivo determinar la relación entre los factores maternos: edad, grado de
instrucción, ingreso económico familiar mensual y prácticas alimentarias
de las madres y el estado nutricional de los preescolares. El método
utilizado fue de tipo descriptivo correlacional. La muestra estuvo
conformada por 150 preescolares y sus madres. Para la recolección de
datos se aplicó dos instrumentos: Una encuesta sobre factores maternos
y la ficha de valoración del estado nutricional del preescolar. El resultado
fue que se encontró relación significativa entre las prácticas alimentarias
de las madres y el estado nutricional del preescolar.
Por lo cual se ha visto necesario realizar la presente investigación
respecto al estado nutricional y prácticas alimentarias en el preescolar, el
17
Poblado Miramar - Distrito de Moche, que cuenta con 8067 habitantes
aproximadamente y se caracteriza principalmente como una población
joven y de bajos recursos económicos, además aún existen zonas donde
el saneamiento básico de agua y desagüe es escaso, por otro lado en
cuanto al acceso en salud, el Centro de Salud Alto Moche, ubicado en
Santa Catalina N° 315 ; cuenta con servicios en Unidad del Niño, Unidad
de la Mujer, Consultorio Médico, Unidad de Atención al Adolescente,
Odontología y Psicología, a disponibilidad de la población, en todas sus
etapas de vida.
En la unidad del Niño, es donde se efectúa el control de los
preescolares, quienes son sujeto de la investigación, en el cual se les
realiza su control de crecimiento y desarrollo: tamizaje de peso y talla,
inmunizaciones y consejería a sus madres y/o adulto con el que acude a
su control.
El Centro de Salud maneja estrategias para el correcto control y
seguimiento de los pobladores, por lo que cuenta con su población
dividida por sectores, las cuales se encuentran a cargo de un personal de
salud encargado de velar por el bienestar de las familias que pertenecen
a su sector; es así como se realiza la captación de los preescolares de
cada una de estas familias, con la finalidad de que se pueda testificar
quienes cumplen en su control de crecimiento y desarrollo de niño sano;
sin embargo, los sectoristas manifiestan ciertos problemas para cumplir
18
En mucho de los casos, según lo que manifestaron los sectoristas,
uno de los problemas que ocasionan que el niño no acuda oportunamente
a sus controles es porque sus padres no cuentan con el tiempo y/o
recursos necesarios para llevarlos a su atención, a pesar de que en su
mayoría cuentan con el Seguro Integral de Salud (SIS); otro de los
factores es que muchos de los padres de estos niños trabajan y los dejan
a responsabilidad de sus abuelos quienes expresan no conocer si su
niño(a) cumple con sus controles.
Ahora, respecto a las últimas estadísticas de estado nutricional de
los preescolares atendidos en Alto Moche de Enero a Junio del 2017
existe mayor tendencia en problemas de riesgo a sobrepeso y obesidad
que desnutrición, así mismo en cuanto a talla para la edad se han
manifestado en algunos casos talla baja para la edad, y de acuerdo a la
consejería nutricional brindada a la madre y/o responsable del niño , se
evidencia deficiencias en cuanto a la alimentación que recibe el
preescolar y las preferencias que tiene este en sus comidas.
La característica fundamental del niño es la del ser un individuo en
crecimiento. Este proceso es visualizado por la madre quien lo comprueba
y compara en cada momento de la vida diaria. Sin embargo ella reconoce
generalmente, la necesidad de un control para corroborar que el proceso
se realiza en forma normal. De ahí que muchos madres se preguntan
19
todo lugar donde se atienden niños y revela la preocupación de la madre
por sus hijos.
Es decir que, para la madre del preescolar es importante conocer el
estado nutricional en el que se encuentra su niño, porque de ello depende
el adecuado crecimiento y desarrollo del mismo, además de acuerdo al
resultado obtenido sobre sus prácticas alimentarias se logrará identificar
las deficiencias nutricionales y reforzar en ello, junto a las madres.
Al mismo tiempo, durante el desarrollo de nuestra formación
académica, se ha logrado observar que la etapa preescolar está
determinada por el descubrimiento de las preferencias alimentarias de los
niños en cuanto a las prácticas alimentarias que le inculquen sus padres,
además es en esta etapa se debe precisar que es necesario seguir
acudiendo a su Control de Crecimiento y Desarrollo, ya que algunos
padres tienen una idea equivocada y sólo asisten hasta que su hijo
cumpla con su esquema de vacunas y luego descuidan el seguimiento del
control de crecimiento y desarrollo del preescolar.
En el presente trabajo de investigación se permite conocer la
relación de las prácticas alimentarias y estado nutricional de los
preescolares que contribuye a fomentar prácticas alimentarias adecuadas
en nuestros niños además de lograrse observar específicamente la
realidad problemática en la que se encuentran los preescolares del Centro
20
personal de salud, docentes y padres de familia ya conocen las
necesidades y/o riesgos que presentan sus niños.
Por lo tanto, el proyecto tiene un valor fundamental en cuanto al
desarrollo de Enfermería, aportando a una de sus líneas de investigación
tal como: El Cuidado de Enfermería en Promoción de la Salud; priorizando
al usuario en la etapa preescolar, de tal manera que el objetivo ahora no
es solo una atención oportuna del control de Crecimiento y desarrollo del
niño sino que también la enfermera identifica las deficiencias nutricionales
del ser humano en esta etapa de vida y comienza a intervenir de acuerdo
a las necesidades que se evidencien tal como: sesiones demostrativas,
talleres de alimentación saludables, entre otros y así contrarrestar los
porcentajes de malnutrición en el país.
ENUNCIADO DEL PROBLEMA
¿Existe relación entre las Prácticas Alimentarias y el Estado
Nutricional de los preescolares atendidos en el “Centro de Salud Alto
21
OBJETIVOS:
GENERAL:
Determinar si existe relación entre las Prácticas Alimentarias y el
Estado Nutricional de los preescolares atendidos en el “Centro de
Salud Alto Moche”, Miramar - 2017.
ESPECÍFICOS:
Identificar las Prácticas Alimentarias de los preescolares
atendidos en el “Centro de Salud Alto Moche”, Miramar -
2017.
Identificar el nivel del Estado Nutricional de los preescolares
atendidos en el “Centro de Salud Alto Moche”, Miramar -
22
II. MATERIAL Y MÉTODOS
2.1 TIPO DE INVESTIGACIÓN
La presente investigación es de enfoque cuantitativo. El diseño a
utilizar es el diseño descriptivo-correlacional. (Hernández, Fernández
y Baptista, 2014).
2.2 POBLACIÓN
UNIVERSO
La población en estudio estuvo constituida por preescolares
atendidos en el “Centro de Salud Alto Moche”, los cuales son un total
de 387 niños comprendidos entre las edades de 3 a 5 años
atendidos mensualmente, según la Gerencia Regional de Salud.
Según datos la población por edades se encuentra distribuida de la
siguiente manera:
Edades de Preescolares Población %
3 años 129 33
4 años 128 33
5 años 130 34
23
MUESTRA
Estuvo constituida por 77 preescolares controlados en el Centro de
Salud Alto Moche, Distrito de Moche. La muestra se obtuvo mediante
el muestreo aleatorio simple con un 95% de confianza (Z=1.96) y un
error del 10% (E=0.10) (Anexo 1).
2.3 CRITERIOS DE INCLUSIÓN
Pre-escolares de ambos sexos.
Pre-escolares cuyas edades fluctúan entre 3 y 5 años.
Madres de pre-escolares que aceptaron participar
voluntariamente y posibilitaron la aplicación del instrumento.
2.4 UNIDAD DE ANÁLISIS
La unidad de estudio estuvo constituida por cada uno de los
preescolares que cumplen con los criterios de inclusión y que
fueron seleccionados en forma aleatoria. De la misma manera, se
24
2.5 INSTRUMENTOS DE RECOLECCIÓN DE DATOS
Para la recolección de datos del presente trabajo de investigación
se utilizaron dos instrumentos:
2.5.1 Ficha de valoración del estado nutricional por
antropometría del Preescolar. (Anexo 2).
Este instrumento fue tomado del MINSA (2007) en base a la
clasificación en la Tabla de Valoración Nutricional
antropométrica Niños(as) > 5 años elaborado por la OMS (
2006) (Anexo 3), las cuales presentan la valoración nutricional
según índice de masa corporal (IMC) y nos muestra la relación
entre el peso, la talla, los valores límites del IMC y la
clasificación respectiva. Consta de dos partes:
a. Datos de identificación del niño.
b. Clasificador del Estado Nutricional según MINSA, 2007.
3.1.1. Encuesta de prácticas alimentarias en madres de
preescolares” (Anexo 4).
Este instrumento fue realizado por los Bachilleres en
Enfermería Ferrel y García (Anexo 5), y modificado por las
autoras de la investigación. Se modificó la redacción de los
25
agregados por las autoras del proyecto puesto que los ítems
9,11,14 y 20 fueron retirados teniendo en cuenta las bases
conceptuales de OMS (2013) y MINSA (2016).
1. Estructura: Este cuestionario de consta de 20
enunciados, evaluados con escala ordinal: (3) Siempre;
(2) A veces; (1) Nunca. Esto enunciados están
relacionados con: la selección de tipos de alimentos (
ítems 1,2,3,4,5,6,7,8,9,10 y 12), higiene de los alimentos (
ítems 13 y 16) y lo que incluye la preparación de los
alimentos ( ítems 11,14 y 15) además de evaluar la
promoción de la salud en sus prácticas alimentarias (
ítems 17, 18, 19 y 20) .
2. Calificación: Teniendo en cuenta la escala ordinal (3)
Siempre; (2) A veces; (1) Nunca y los 20 ítem de este
cuestionario, la puntuación máxima a obtener es 60
puntos y como puntaje mínimo 20 puntos. En base a esta
puntuación se elaboró la siguiente escala valorativa para
26
Escala valorativa:
PRÁCTICAS ALIMENTARIAS PUNTAJE
Adecuada 40 - 60
Inadecuada 20 - 39
2.6 CONTROL DE CALIDAD DEL INSTRUMENTO
Antes de aplicar el cuestionario se evaluó la confiabilidad de este
instrumento denominado “Cuestionario de Prácticas Alimentarias en
Madres de Preescolares”. A continuación detallamos esta evaluación.
2.6.1 Prueba Piloto
El instrumento fue aplicado a una muestra piloto de 20 madres
de preescolares seleccionados en forma aleatoria con
características similares a la población en estudio, del Hospital I
Walter Cruz Vilca – Miramar, con el propósito de observar la
confiabilidad del instrumento.
2.6.2 Confiabilidad del instrumento
Para evaluar la confiabilidad del “Cuestionario de Prácticas
Alimentarias en Madres de Preescolares”, se aplicó la
confiabilidad de Alfa de Crombach, cuyo resultado se presenta
27
Indicador Valor Conclusión
Alfa de Crombach 0.65 Cuestionario confiable
2.6.3 Validez del Instrumento
Los instrumentos fueron sometidos a validación por juicio de
expertos, por parte de la asesora del proyecto y las licenciadas
en Enfermería Regina Boy Vargas encargada de la Unidad del
Niño en el Establecimiento de Salud y la Licenciada en
Enfermería Mariela Córdova Córdova encargada de atención
en CRED. Estos profesionales en salud, revisaron los
instrumentos e hicieron las sugerencias respectivas; calificando
el instrumento como válido. (Anexo 14 y 15).
2.7 PROCEDIMIENTO:
Para la realización de la presente investigación se realizó en el
Centro de Salud Alto Moche, luego se procedió a solicitar el
permiso a la Jefa del Establecimiento de Salud. Obtenida la
autorización correspondiente, se trabajó con la Enfermera que
lleva a su cargo la unidad del niño, de tal manera que se nos
facilitó trabajar con las madres y sus hijos que acuden en esos
días al Establecimiento de Salud (aproximadamente acuden de 4 a
5 preescolares por día, es decir un promedio de 90 preescolares
28
familia. Posteriormente se evaluó el estado nutricional en el
consultorio de CRED y se le aplicó la encuesta a la madre de
familia que duró entre 10 a 15 minutos. Concluida la investigación
se entregará un ejemplar al Centro de Salud Alto Moche.
2.8 PROCESAMIENTO Y ANÁLISIS DE DATOS:
Los datos que se recolectaron fueron procesados en el Programa
Estadístico SPSS Versión 22 para Windows. Posteriormente se
realizó un análisis descriptivo de los datos obtenidos presentándolos
en tablas de frecuencias unidimensionales y bidimensionales, con sus
respectivos gráficos estadísticos. Posteriormente, se realizó la Prueba
chi-Cuadrado para determinar si existe entre las prácticas alimentarias
y el estado nutricional. Esta prueba tiene los siguientes pasos:
Paso 1: Hipótesis
Ho: Las variables son independientes (No hay relación)
H1: Las variables son dependientes (Si hay relación)
Paso 2: Calcular el Valor experimental (Ve)
𝜒2 = ∑(𝑉𝑒 − 𝑉𝑜)2
𝑉𝑒
𝑚
𝑖=0
Paso 3: Calcular el Valor Critico (Vc)
𝜒𝑡2 = 𝜒
29
Paso 4: Tomar la decisión
Se rechaza Ho, si Ve > Vc
2.8 DEFINICIÓN DE VARIABLES
Variable independiente: Prácticas alimentarias.
A. Definición Conceptual:
Son el conjunto de actividades influenciadas por procesos
socioeconómicos y culturales de la madre que se realizan para
satisfacerla las necesidades alimentarias del niño, además supone
un orden, desde la preparación hasta el consumo de los alimentos
que consiste en la selección, compra, conservación, higiene y
preparación de los mismos (Gainza, 2003).
B. Definición operacional:
En la presente investigación teniendo en cuenta el puntaje alcanzado
por la madre, en el instrumento se categorizó en:
PRÁCTICAS ALIMENTARIAS PUNTAJE
Adecuada 40 - 60
30
Variable dependiente: Estado nutricional
A. Definición conceptual:
El estado nutricional llega hacer el resultado de la interrelación entre
el aporte nutricional que recibe y las demandas nutritivas del mismo,
el ingreso de nutrientes dependerá del consumo de alimentos, de la
utilización que el organismo pueda hacer de ellos, y de la influencia
de factores socioeconómicos, emocionales, culturales y físicos
(OMS, 2013).
B. Definición Operacional:
Para medir la variable estado nutricional se tendrá en cuenta la
edad, peso y talla del preescolar. En el instrumento según ficha de
valoración del estado nutricional por antropometría del preescolar, se
clasificará según tabla de valoración nutricional antropométrica
(OMS, 2006), en lo siguiente:
Diagnóstico Nutricional:
PESO PARA EDAD:
Peso Clasificación:
< a -2DE Desnutrido
Entre -2 DE y 2DE Normal
31
TALLA PARA LA EDAD:
Longitud o talla: Clasificación:
< a -3DE Talla baja severa
≥ a -3DE Talla baja
Entre -2DE y 2DE Normal
> a 2DE Talla alta
PESO PARA TALLA:
Peso: Clasificación:
< a -3DE Desnutrido severo
≥ a -3DE Desnutrido
Entre -2DE y 2DE Normal
≤ a 3DE Sobrepeso
32
2.10 Consideraciones éticas
La investigación que involucra a sujetos humanos requiere de una
detenida consideración de los procedimientos que habrán de
aplicarse por lo cual se debe considerar respetar ciertos principios
para proteger los derechos de la persona, referido en el informe de
Belmont, referido en (Polit y Hungler, 2000)
2.10.1 Consentimiento informado:
Las Madres de los preescolares contaron con una información
adecuada con respecto a la investigación, que fueron capaces
de comprenderla y que lograron ejercer a su libre albedrío, lo
cual les dió el poder de aceptar o declinar voluntariamente la
invitación a participar en la investigación.
2.10.2. Intimidad, anonimato y confidencialidad:
Derecho a la privacía, las madres de los preescolares
tuvieron derecho a esperar que cualquier información
obtenida durante el curso del estudio fue mantenida en la
más estricta confidencialidad lo cual pudo lograrse por el
anonimato o por otros medios. Se entiende por anonimato la
condición en la que el mismo investigador puede asociar a
33
2.10.3 Dignidad humana:
El principio de la autodeterminación significa que las madres
tuvieron el derecho de decidir voluntariamente si
participaban o no en el estudio, sin el riesgo de exponerse a
represalias o a un trato prejuiciado. También significa que
mantuvieron el derecho a dar por terminada su participación
en cualquier momento, de rehusarse a dar información o de
exigir que se les expliquen el propósito del estudio o los
procedimientos específicos.
2.10.4 Beneficencia, costos y reciprocidad:
El principio de beneficencia comprende como máxima: por
sobre todo, no hacer daño. En esta investigación se evitó
causar daños psicológicos y/o físicos a la madre y/o
34
III.RESULTADOS
TABLA 1
Nivel de Prácticas Alimentarias de los preescolares atendidos en el
“Centro de Salud Alto Moche”, Miramar – 2017.
Nivel de Prácticas alimentarias N° %
Inadecuado 15 19,5
Adecuado 62 80,5
Total 77 100,0
35
TABLA 2
Clasificación del estado nutricional de los preescolares atendidos
en el “Centro de Salud Alto Moche”, Miramar - 2017.
Nivel de Estado Nutricional N° %
Desnutrido severo 0 0,0
Desnutrido 0 0,0
Normal 51 66,2
Sobrepeso 14 18,2
Obesidad 12 15,6
Total 77 100,0
36
TABLA 3
Prácticas alimentarias y el estado nutricional de los preescolares
atendidos en el “Centro de Salud Alto Moche”, Miramar – 2017.
Nivel de Practicas
alimentarias
Nivel de Estado Nutricional
Normal
N° %
Sobrepeso
N° %
Obesidad
N° %
Total
N° %
Inadecuado 4 5,2 5 6,5 6 7,8 15 19,5
Adecuado 47 61 9 11,7 6 7,8 62 80,5
Total 51 66,2 14 18,2 12 15,6 77 100,0
37
III. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN
En la Tabla 1, se presenta el nivel de Prácticas alimentarias de los
preescolares atendidos en el “Centro de Salud Alto Moche”. Se aprecia
que el 80.5% tiene un nivel de prácticas alimentarias adecuadas y el
19,5% de los preescolares tienen un nivel de prácticas inadecuadas.
Las prácticas alimentarias se ejecutan en la reproducción social o lo
que es lo mismo, en la historia familiar. En el mundo actual, la
alimentación varía según se efectué en un país desarrollado o en otro de
los considerados en vías de desarrollo es decir según su entorno social y
cultural (Gainza, 2003).
Asimismo, las prácticas alimentarias adecuadas aseguran un óptimo
crecimiento y desarrollo; lo cual se evidencia en el rol importante que
cumple la madre respecto a la alimentación y nutrición del niño(a), puesto
que es ella la responsable de alimentar, incluso de enseñar a los menores
las prácticas de alimentación infantil y así no arriesgar el estado
nutricional de su hijo, volviéndolos frágiles frente a enfermedades
(Alarcón, 2008).
En esta etapa, el niño aumenta unos cinco o siete centímetros cada
año hasta llegar a la pubertad, sus huesos se endurecen y su control y
coordinación muscular mejoran notablemente. Aunque sus sistemas
corporales han alcanzado su madurez funcional y pueden comer los
38
suficiente para comidas cuantiosas. Deben comer poco y consumir
frecuentemente alimentos energéticos y nutritivos, a fin de completar las
1250 a 1600 kilo calorías por día aproximadas que requiere el organismo
en esa edad (Valenzuela, 2003).
Los efectos de una inadecuada alimentación durante esta etapa
pueden ser devastadores y duraderos, en el plano físico, la pérdida de
oportunidades de una mayor talla y disminución de la capacidad
estructural corporal, daño de las capacidades funcionales nobles del
cerebro, como la abstracción, la integración, el análisis, el pensamiento
matemático, entre otras; por ello es importante proporcionarle una
alimentación suficiente y adecuada (Instituto Nacional de Salud: Centro
Nacional de Alimentación y Nutrición , 2007).
Un factor predominante en las prácticas alimentarias de los niños es
el hogar, ya que se hace ver como las experiencias más tempranas que
influyen para la aceptación de la comida, puesto que los niños comerán
más lo que les es más familiar. De hecho, algunos datos muestran la
similitud entre las preferencias alimenticias de los padres y los de los
hijos, de modo que cuando los padres consumen una dieta alta en grasas
saturadas, los hijos también siguen la misma dieta (Korbman, 2007).
Podemos decir que, frente a las preferencias de los niños y lo que la
madre brinda a su hijo, será como se construyan las adecuadas o
inadecuadas prácticas alimentarias, ya que los preescolares si bien es
39
padres cumplen un rol importante en la preferencia de los alimentos de
sus hijos, si una madre que manifiesta que a su hijo no le gustan las
verduras es probable que a ella no le gusten tampoco, es ahí donde
vemos que el trabajo de mejoras la prácticas alimentarias está en la
educación que tiene la madre sobre los temas de alimentación (Korbman,
2007).
En los resultados encontrados en el presente estudio respecto a las
prácticas alimentarias adecuadas podemos identificar que de las madres
de los preescolares que nos proporcionaron la información, un 63,6%
tienen un grado de instrucción con estudios secundarios y/o superiores
(Anexo 8). El grado de instrucción es un factor esencial que impacta en la
calidad de vida de las personas y en su nivel de salud, además es uno de
los pilares sobre los cuales se sostiene el desarrollo humano, es así que
una madre con más educación es capaz de conocer, investigar y/o
compartir conocimiento sobre una buena alimentación para su hijo
(Hakim, 2006).
Además, Enfermería juego un papel muy importante en la valoración
de prácticas alimentarias, puesto que es la enfermera quien desde
nacimiento de un bebé; evalúa, identifica y monitoriza situaciones de
riesgo en las que se encuentren los niños y lo hace a través del Servicio
de Control de Crecimiento y Desarrollo del Niño Sano, donde no sólo
valoran el estado nutricional del niño sino que también orientan a la madre
40
Por otro lado, tenemos que los resultados son similares a los
encontrados por Mamani (2013), quien elaboró un estudio sobre: “La
relación de las Prácticas Alimentarias con el estado nutricional de los
niños y niñas en etapa preescolar y escolar” en madres de Aldeas
Infantiles del Antiplano (Puno), quien detectó un 53% de madres con
prácticas alimentarias adecuadas y un 48 % de inadecuadas.
Del mismo modo, los resultados son semejantes a los encontrados
por Ferrel y García (2016), quien en un estudio realizado sobre Nivel de
Conocimiento sobre Alimentación y Prácticas Alimentarias en Madres de
Preescolares del Barrio 6 Alto Trujillo; reportó que el 80 % de madres
presentan prácticas alimentarias adecuadas y un menor porcentaje de 20
% de prácticas inadecuadas.
Sin embargo, difieren los resultados de los reportados por Requena
(2006), quien investigó sobre: “Conocimiento y Prácticas Alimentarias que
tienen las madres sobre el contenido del a lonchera y su relación con el
estado nutricional del preescolar” en la Institución Educativa N° 524
Nuestra Señora de la Esperanza en Lima, quien encontró que el 76,7% de
madres tienen prácticas alimentarias inadecuadas y el 23,3% de prácticas
alimentarias adecuadas, pueden existir diversos factores que condicionen
este resultado, como pueden ser el entorno familiar, el clima, tipo de
sociedad, cultura y religión tal como lo mencionan en la investigación
41
Por todo lo descrito, es importante que la enfermera incluya en su
evaluación, el conocer las prácticas alimentarias que tiene la madre para
con su hijo, tal vez a través del instrumento utilizado en esta investigación,
de tal manera que pueda reforzar su intervención desde este importante
punto de partida, tal como es: La alimentación; para una orientación y
consejería adecuada. Aportando sin duda a una de las áreas de
investigación más importantes para la enfermería, tal como: Cuidado de
enfermería en promoción en la salud.
En la Tabla 2, se presenta la clasificación del estado nutricional de
los preescolares atendidos en el “Centro de Salud Alto Moche”. Se
aprecia que el 66,2% de los preescolares tiene un nivel normal de estado
nutricional, el 18,2% presenta sobrepeso y el 15,6% presenta obesidad.
El estado nutricional llega hacer el resultado de la interrelación entre
el aporte nutricional que recibe y las demandas nutritivas del mismo, el
ingreso de nutrientes dependerá del consumo de alimentos, de la
utilización que el organismo pueda hacer de ellos, y de la influencia de
factores socioeconómicos, emocionales, culturales, físicos, entre otros
(OMS, 2013).
El inadecuado estado nutricional se conoce como la doble carga de
la malnutrición, desnutrición y sobrealimentación: El término malnutrición
se refiere a las carencias, excesos o desequilibrios en la ingesta de
energía, proteínas y/o otros nutrientes. Aunque el uso habitual del término
malnutrición no suele tenerlo en cuenta, su significado incluye en realidad
42
Además, los problemas nutricionales en edades tempranas se
inician como consecuencia de una menor ingesta de alimento, causada
principalmente por prácticas alimentación que se deben a la falta de
educación alimentaria nutricional a los padres, dentro de ellas está el
abandono de la lactancia materna exclusiva ante de los 6 meses, la
inclusión de manera temprana y muy tardía de alimentos no adecuados a
la dieta de los niños con lactancia materna, déficit de nutrientes y
micronutrientes (UNICEF,2006).
Por otro lado, en la presente investigación se encontró un 33,8% de
preescolares con problemas de malnutrición tales como: sobrepeso y
obesidad, resultados que son similares a la tendencia nacional donde el
35,5% de la población padece sobrepeso y obesidad (INEI, 2016).
Muchas veces el sobrepeso y la obesidad se presentan por la
deficiente actividad física (sedentarismo), junto con las nuevas prácticas
alimentarias con comida fuera de casa, comidas rápidas que incrementan
el consumo de “Snacks” o alimentos preparados, y el aumento del valor
calórico de la dieta, incrementa notablemente el riesgo de la
sobrealimentación porque la ingesta de energía excede a las
necesidades. Al mismo tiempo, aunque parezca incongruente puede
haber con estas dietas un déficit de nutrientes, sobre todo oligoelementos,
fibra y vitaminas, ya que se consume escasa cantidad de frutas y
43
De la misma manera, también crece en las sociedades una nueva
cultura de “dietas” y de “consejos alimentarios” en revistas y/o televisión,
en muchas ocasiones en manos de no expertos que tienen el peligro de
ser inadecuadas y originar carencias nutritivas graves que afectan el
estado nutricional en la que se encuentra el preescolar (Cabezuelo y
Frontera, 2007).
Asimismo, de acuerdo a los resultados obtenidos en cuanto al
estado nutricional de los preescolares, podemos analizar algunos de los
factores maternos que se obtuvieron como datos adicionados en la
investigación, tales como : la edad de la madre y el grado de instrucción.
Uno de los factores maternos con mayor relevancia, fue la edad de
la madre, donde se logró observar que un 66,2% de prescolares con
madres adultas jóvenes y maduras, presentan estado nutricional normal y
cabe resaltar que, de la única madre adolescente su hijo presenta
obesidad (Anexo 7).
La edad de la madre es un factor determinante en las capacidades y
acciones que ésta adopta en la alimentación del niño, ya que si hablamos
de una madre adolescente el reto será mayor, por lo que en esta etapa se
abre un amplio campo de descubrimientos y a la vez de confusión, donde
aparecen intereses y sentimientos nunca antes experimentados que
llevan a las adolescente a enfrentar conflictos para los cuales no están
44
También, las madres adultas jóvenes y maduras reflejan madurez
emocional, se encuentran en una etapa más estable donde toman
conciencia de sus responsabilidades que les permiten adoptar mejores
actitudes y decisiones en la práctica alimentaria de su hijo, favoreciendo
un buen crecimiento y desarrollo. Por ende el rol protagónico de las
madres en la crianza y cuidado de sus hijos, convierte su nivel educativo
en el factor de mayor importancia para explicar la mortalidad infantil, las
condiciones de salud, los patrones de su comportamiento y el aprendizaje
de los niños (Meneghello, 2012).
Otro de los factores relevantes en la presente investigación es el
grado de instrucción de la madre, ya que se observa que de 100% de
madres con estudios secundarios y/o superiores el 70,7% de sus hijos
preescolares presentan estado nutricional normal mientras que del 100%
de madres que solo tienen estudios primarios un 52,6% de sus hijos
presentan estado nutricional normal y un 47,4% tienen sobrepeso y/u
obesidad, es decir casi la mitad su sus hijos presentan problemas de
malnutrición.
El grado de instrucción de la madre es considerado un elemento
facilitador que permite a las madres estar preparadas en esta etapa para
adquirir información y así lograr cambios en las actitudes, creencias y
costumbres frente a la alimentación del niño. El alto grado de instrucción
permite a la madre informarse por cualquier medio sobre el cuidado
integral de su hijo permitiendo actitudes favorables, y las madres con bajo