UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO
FACULTAD DE ENFERMERIA
SECCIÓN SEGUNDA ESPECIALIDAD EN ENFERMERÍA
CUIDADO ESPIRITUAL Y NIVEL DE SATISFACCION DEL
PACIENTE SERVICIO DE EMERGENCIA, HOSPITAL
VICTOR LAZARTE ECHEGARAY – TRUJILLO
Informe de Investigación para Optar el Título de
Especialista en Enfermería
MENCION EN:
CUIDADO DEL ADULTO EN TERAPIA INTENSIVA
AUTORA : LIC. ENF. MARLENY LUCIA SICCHA MARTINEZ
ASESORA : DRA. AMELIA MARINA MORILLAS BULNES
DEDICATORIA
A Dios por haber permitido llegar
hasta este punto, brindándome
salud para lograr mis objetivos,
además de su infinita bondad y
amor.
A mi familia, por su apoyo
incondicional,
brindándome
su
comprensión, cariño y amor en todo
momento para culminar mis estudios
de segunda especialidad y hacer
realidad mi gran sueño.
AGRADECIMIENTO
INDICE
RESUMEN ...i
ABSTRACT ... ii
I. INTRODUCCIÓN ...1
MARCO TEÓRICO ... 11
MARCO EMPÍRICO ... 22
II. MATERIAL Y MÉTODO ... 25
III. RESULTADOS ... 31
IV. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN ... 34
V. CONCLUSIONES ... 44
VI. RECOMENDACIONES ... 45
VII. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ... 46
CUIDADO ESPIRITUAL Y NIVEL DE SATISFACCION DEL PACIENTE SERVICIO DE EMERGENCIA, HOSPITAL VICTOR LAZARTE
ECHEGARAY-TRUJILLO.
RESUMEN
AUTORA: Siccha Martínez Marleny Lucía.1
ASESORA: Morillas Bulnes Amelia.2
La presente investigación de tipo cuantitativo, transversal y correlacional, se realizó
con la finalidad de determinar la relación entre el Cuidado espiritual y el Nivel de
satisfacción del paciente en el servicio de Emergencia del Hospital Víctor Lazarte Echegaray entre los meses de Junio –Noviembre del 2016. La población muestral
estuvo constituida por 171 pacientes según criterios de inclusión, a quienes se les
aplicó dos instrumentos, uno sobre Cuidado Espiritual y el segundo sobre Nivel de
Satisfacción. Los resultados se presentan en tablas de una y doble entrada y
gráficos .Para evaluar la significancia se utilizó la prueba estadística de
independencia de criterios Chi Cuadrado, llegando a las siguientes conclusiones:
El 91 por ciento de los pacientes refieren que el cuidado espiritual que brinda la
enfermera es deficiente y solo el 8.2 por ciento refieren que es regular. El 70 por
ciento de los pacientes refieren estar insatisfechos, y solo el 29.2por ciento
satisfechos. El 69 por ciento de los pacientes que refieren estar insatisfechos,
muestran un deficiente cuidado espiritual y el 22.8 por ciento de los pacientes que
manifiestan estar satisfechos, muestran también deficiente cuidado espiritual,
existiendo relación significativa entre el cuidado espiritual y el nivel de satisfacción
del paciente en el servicio de emergencia.X2= 17.935 P= 0.000 < 0.05
PALABRAS CLAVES: CUIDADO ESPIRITUAL - SATISFACCIÓN
1 Licenciada en Enfermería.
SPIRITUAL CARE AND THE LEVEL OF THE PATIENT'S SATISFACTION IN THE SERVICE OF EMERGENCY OF THE HOSPITAL VICTOR LAZARTE
ECHEGARAY
ABSTRACT
AUTHOR: Siccha Martínez Marleny Lucía.1 ADVISOR: Morillas Bulnes Amelia.2
The present investigation of quantitative, traverse and correlational type, was
carried out with the purpose of knowing which is the relationship between the
spiritual Care and the Level of the patient's satisfaction in the service of Emergency
of the Hospital Victor Lazarte Echegaray among the months of June - November of
2016. The sample population was constituted by 171 patients according to inclusion approaches to whom were applied two survey type instruments about “Spiritual Care
that offers the Nurse and Level of Satisfaction ". The results are showed up in
graphics and charts of one and double entry. To evaluate the significance, the
statistical test of independence of approaches Chi Squared was used, reaching the
following conclusions: 91.8% of patients reports that the spiritual care that the nurse
gives is faulty and only 8.2% of patients reports that is regular. 70% of patients
reports to be unsatisfied, and just the 29.2% to be satisfied. Of 100% of patients
with faulty spiritual care, 69% has dissatisfaction and just 22% has satisfaction.
Significant relationship exists between the Spiritual Care and the Level of the
patient's Satisfaction in the Service of Emergency.
X2= 17.935 P= 0.000 < 0.05
Key Words: Spiritual Care – Satisfaction
I. INTRODUCCIÓN
A través de los tiempos, la acción de cuidar siempre ha sido dinámica, y
según el enfoque con el que se le estudie, ya sea desde la óptica cultural, religiosa,
sociológica, psicológica, antropológica, económica o medicamente; tiene
singularidades y especificidades, que directa o indirectamente influyen en quien da
y quien recibe la acción de cuidar, en el por qué y para qué del cuidado, en el dónde
y cuándo se cuida y el cómo y con qué se cuida (Rojas, 2012).
Cuidar es también una forma de amor, de expresión de sentimientos
volcados en un hacer. El cuidado ayuda al otro a crecer, a realizarse y a enfrentar
dificultades y crisis propias de la vida. Cuidar es un arte y una ciencia. Exige
conocimientos, actitudes y comportamientos. Las actitudes desempeñan un rol muy
importante en la conducta social, con sus componentes afectivos y cognitivos; es
decir, contienen sentimientos y emociones. Algunas actitudes están cargadas de
componentes afectivos y no requieren más acción que la expresión de un
sentimiento. Otras por el contrario, contienen una mayor carga intelectual. Las
actitudes pueden organizarse en estructuras coherentes que reciben el nombre de
valores, o sistemas de valores (Quintero, 2000).
La expresión afectiva de acuerdo con Montes, en Quintero Laverde
(2000)“es el punto de llegada y de partida del cuidado “. Es colocarse en el lugar
del otro, intentando descubrir sus sentimientos y emociones. El amor es cuidar con
en una relación directa, dialógica e intencional. La relación interpersonal es más
que el saludo y las acciones que permiten cuidar, es fundamentalmente la
transmisión del afecto enmarcado en el respeto por el otro, la cual no debe darse
como un proceso frío, mecánico y carente de intencionalidad.
Las intervenciones de enfermería permiten establecer relaciones de afecto,
confianza y seguridad. En este orden de ideas, el contacto físico como abrazar,
apretar la mano y acoger al otro amorosamente, se convierten en manifestaciones
de afecto, intencionalidad y ternura. El contacto físico es una forma de
comunicación amorosa, la persona recibe sentimientos de apoyo, seguridad y
confianza que le hacen posible afrontar la crisis del momento. Los silencios, gestos
y otras formas del lenguaje no verbal, transmiten más que las palabras la acción
concreta del hacer (Poblete,2007).
La enfermera se preocupa por la persona como un ser totalitario, holístico,
no únicamente como un conjunto de partes o de procesos y reconoce la condición
de persona en el otro, como un ser único, dotado de características propias y
particulares, un ser digno y libre (Poblete,2007).
Virginia Henderson, pionera en incorporar una filosofía humanística y
trascendental a los cuidados de enfermería, dice que “cuidar es ponerse en el lugar
de otro; es ocupar la piel del otro”, proceso que implica un gran compromiso
afectivo. Este enfoque humanístico en el acto de cuidar requiere sentimientos,
Waldow, (1998) señala, para que el cuidado ocurra realmente en su plenitud,
la persona debe tener conocimientos y experiencias en el área instrumental y en el
área expresiva. El área instrumental está referida al aspecto físico, a la atención
de las actividades del paciente tales como: administración de medicamentos,
alimentación, higiene entre otras acciones, mientras que el área expresiva abarca
el aspecto psicosocial y soporte emocional espiritual, es decir que a través del
cuidado expresivo, la enfermera puede ayudar, amar y dar cariño al ser que cuida.El
amor, es la expresión más alta del cuidado. Además se cuida lo que se ama y con
el cuidar uno se vuelve más amoroso, es decir el amor potencializa nuestra
capacidad de cuidar, refiere Boof (1999);Poblete(2007).
En esta misma perspectiva, Watson (1989) precisa que el cuidado es la
esencia de la práctica de enfermería, por lo tanto el cuidado que se le brinde al
cliente hospitalizado, conlleva dimensiones como interacción, empatía, afecto,
orientación, habilidad técnica, ética, estética, responsabilidad, honestidad y
veracidad, debiendo brindarse el cuidado enfermero, sin importar credo, raza o
posición social.
Según Maslow, en Rosales (2004), la persona se considera como un todo
integrado y organizado, cuya motivación consiste en la satisfacción de sus
necesidades básicas. Dicha satisfacción supone restablecer el equilibrio y alcanzar
un estado libre de tensiones. Según él, una necesidad humana o vital es aquella
que precisa satisfacerse para garantizar la supervivencia de una persona o grupo.
amorosas y respeto, dependen del exterior del individuo, razón por la cual esto debe
adaptarse o ajustarse para lograr su independencia, autonomía o libertad y le
permita más autosuficiencia e incremento en su interrelación personal.
Si bien es cierto, satisfacer las necesidades básicas en su dimensión
biológica y psicológica es importante, también lo es la parte espiritual que poco o
nada se le da importancia durante el cuidado diario del paciente hospitalizado. Las
necesidades espirituales son el vigor natural y la virtud que alienta y fortifica, da
fuerza y valor para afrontar los acontecimientos de la salud. En otras palabras es la
necesidad que siente la persona de mantener, fortalecer o recuperar creencias y
fé; de encontrar respuestas al sentido y finalidad de la vida. La espiritualidad es una
forma de relación con lo trascendente y el cuidado de enfermería no debe estar
ajeno a ello, al asumir al otro en una dimensión de integridad, a la luz del paradigma
holístico. Por esta razón, el personal debe estar capacitado no solo en el campo
clínico sino también en el aspecto espiritual, permitiendo brindar un cuidado
holístico, situación que el paciente espera ser satisfecha (Quintero, 2000; Santana
de Freitas, 2014; Risso, 2012).
La dimensión espiritual hace referencia a la esencia, al yo interior y a la
trascendencia del ser. El bienestar espiritual es la afirmación de la vida en relación
a Dios, consigo mismo y con los otros. Es la posibilidad de encontrar un significado
y un propósito a la vida. Se caracteriza por una armonía interna y sentimientos de
La Organización Mundial de la Salud (1997), reconoció por primera vez al
cuidado espiritual como valor y dimensión básica de la calidad del cuidado de
enfermería, estableciendo el vínculo que constituye la clave para una comprensión
holística de la salud.
El cuidado espiritual es importante y se manifiesta a través de la oración, la
meditación, la lectura de la biblia y las creencias en la vida eterna, sensibilidad
humana, la bondad, la solidaridad, la honestidad, el desinterés material, el trato
afectuoso indiscriminado, la lealtad y la disposición al esfuerzo y sacrificio
mostrando su calidad de vida espiritual que posee, según lo refiere (Águila, 2011)
(Muñoz,2014).
El proceso de satisfacción de las necesidades de los pacientes ocurre en
una relación de cooperación y participación activa que se debe enfocar no solo al
cuidado de lo biológico, sino también al cuidado espiritual, para producir los
resultados esperados, en relación con la recuperación del bienestar o condicionar
una muerte tranquila con un enfoque holístico. Estoequivale decir que los
enfermeros no solo deben abocarse a la corrección de la insatisfacción de las
necesidades físicas, sino que se deben identificar e intervenir en aquellas
situaciones de tipo espiritual y social; deben cuidar no solo el cuerpo, sino también
la persona y el espíritu, debido a que los sentimientos de frustración, conflicto y
ansiedad, estados de estrés que permanecieran sin resolver, podrán contribuir a la
inestabilidad física y al retraso en el proceso de mejoría y curación (Navas, 2006).
Por ese motivo, el cuidado debe girar alrededor de virtudes como la honestidad, la
no solo a la profesión sino al hecho de brindar un cuidado de calidad, dando lo
necesario en el momento oportuno para así asegurar su bienestar (Collado, 2010).
El brindar un buen cuidado de enfermería implica diversos componentes
como la naturaleza de los cuidados, la razón para proporcionarlos, el objetivo que
se propone y los medios físicos, financieros, tecnológicos y humanos necesarios.
Se ha demostrado, que el cuidado se encuentra estrechamente relacionado
con la percepción de los usuarios, demostrado a través de la satisfacción, la cual
se basa en la diferencia entre las expectativas del paciente y la percepción de los
servicios que ha recibido. De esta manera las percepciones subjetivas
acompañadas de las expectativas previas configuran la expresión de calidad del
servicio; encontrándose que los usuarios que mantienen altos grados de
satisfacción con la atención de enfermería, manifiestan agradecimiento y
complacencia con el trato recibido durante su estancia hospitalaria, que se refleja
en forma importante en la evaluación constante del servicio recibido. (Rojas, 2012).
En la cotidianidad, se asume que Emergencia por ser un servicio en que se
intervienen las condiciones que amenazan la vida de los pacientes, debe brindar
atención en forma rápida, oportuna y eficiente .Sin embargo, fuera de los
determinantes internos de las instituciones que pueden condicionar la atención de
emergencia, hay un gran problema que aqueja éstas unidades a nivel mundial y es
la demanda aumentada en estos servicios por diferentes factores, lo cual ha
llevado a generar congestión y por ende, mayor peligrosidad para el paciente y para
Los servicios de urgencias y emergencias se caracterizan por la sobrecarga,
ritmo acelerado y excesivo trabajo para los profesionales de la salud. Estos
aspectos, entre otros, tienen implicancias tanto objetivas y subjetivas como se da
la dinámica laboral en este lugar y en la forma como los seres humanos sobreviven
a ellas,según Dal Pal y Lauter, en Valera (2015). En este servicio el personal de
enfermería juega un papel fundamental en relación al bienestar del sujeto de
cuidado, permitiendo satisfacer las dolencias físicas, emocionales espirituales y
sociales. Desafortunadamente en algunas instituciones de salud, existe algún
grado de insatisfacción de los pacientes por la atención del personal de enfermería,
los cuales desconocen u olvidan el verdadero significado del
cuidar(Fernandez,2013).
Dentro de este contexto, se observa que el cuidado individualizado, humano
de la enfermera se diluye a veces ante la escasez de potencial humano, entonces
el paciente pasa a ser considerado como un caso para el equipo de salud que
labora en el servicio, ó un número de cama, postergando el cuidado holístico que
motiva el cuidado de la persona como un todo, más que como partes individuales
e intenta llevar las dimensiones emocionales, sociales, físicas y espirituales de las
personas en armonía (Beare 1998-Dugas 2000; Potter y Perry 2011).
Así pues, la enfermera con su preparación humanística, científica y
tecnológica, es la profesional responsable de la atención al paciente, cuyo objetivo
particular es el cuidado humano, en la satisfacción de sus necesidades
salud, a fin de lograr un nivel deseado de bienestar y asegurar la prevención,
recuperación y/o rehabilitación de la salud (Dugas, 2008).
Por ello, el cuidado de enfermería también debe basarse en la satisfacción
de las necesidades espirituales del paciente, ya que la espiritualidad se convierte
en una poderosa fuente de fortaleza que capacita al individuo a hacer cambios
positivos en su estilo de vida y a tomar conciencia de como las creencias, actitudes
y comportamientos pueden afectar positiva o negativamente su salud (Navas, 2006;
Rivas, 2014).
La influencia del cuidado espiritual es de importancia en la recuperación de
los pacientes en estado crítico, ya que por estar en situaciones de emergencia
constituye el soporte fundamental para hacer frente al estrés del día a día
(Quintana, 2012).
En el transcurso de mi experiencia como enfermera asistencial en el servicio
de emergencia me ha dado la oportunidad de percibir que la atención de la
enfermera se ha reducido entre otros a la administración de medicamentos y poco
o nada al cuidado individualizado, humano del paciente; menos aún al cuidado
espiritual, aspecto muy importante en la persona que se encuentra enferma dentro
de un hospital.
El servicio de emergencia del Hospital Víctor Lazarte Echegaray, se
han convertido en salas de observación, percibiéndose así la incomodidad del
paciente por falta de recurso humano, material e infraestructura inadecuada. Ante
esto, el número de enfermeras queda reducido para poder brindar una atención de
calidad, especialmente en lo que se refiere a la parte espiritual, aspecto olvidado
en el cuidado de enfermería, pero muy importante en la recuperación del paciente.
Ahora, cuando un paciente angustiado por su enfermedad, entra en crisis
acerca, del significado de la vida, lo que se conoce como “estrés espiritual”, se
encuentra solo, triste, abatido; donde el dolor y sufrimiento, asociado a la
hospitalización, hace que éste se encierre en sí mismo, generando sentimientos de
miedo y desconfianza. Hay un miedo a no ser escuchado, a no poder expresar los
sentimientos y temores. Es aquí donde la enfermera debe asegurar la confianza y
el bienestar a través del cuidado, creando una atmósfera de afectividad y empatía
donde el paciente sienta confianza y logre exteriorizar sus necesidades espirituales
(Quintero, 2000; Muñoz, 2014; Risso, 2012).
Se espera que este trabajo sirva de herramienta para futuras
investigaciones.Estos antecedentes y la situación problemática expuestos me
condujeron a plantear la siguiente interrogante:
PROBLEMA
¿CUÁL ES LA RELACIÓN ENTRE ELCUIDADO ESPIRITUAL Y EL NIVEL DE
SATISFACCIÓN DEL PACIENTE SERVICIO DE EMERGENCIA DEL HOSPITAL
OBJETIVO GENERAL:
Determinar la relación entre el cuidado espiritual y el nivel de satisfacción del
paciente servicio de emergencia del Hospital Víctor Lazarte Echegaray.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
Identificar el cuidado espiritual del paciente Servicio de emergencia del Hospital
Víctor Lazarte Echegaray.
Identificar el nivel de satisfacción del paciente servicio de emergencia del
MARCO TEÓRICO
El marco teórico se fundamenta en el Cuidado por R. Waldow (1998), el
Cuidado Espiritual por J. Watson (1989) y Nivel de Satisfacción por el Dr. Adevis
Donabedian (2001), Thompson (2006).
Waldow,(1998) refiere que cuidar es una interacción interpersonal, una
característica humana e inclusive una intervención terapéutica, en donde
elementos como el respeto, consideración, compasión y el afecto tendrían que estar
presentes en el cuidado humanizado. Para algunas personas el cuidado significa
sólo una tierna y recíproca relación o una demostración de cariño, sin embargo el
cuidado es más que un acto o actitud, abarca más que un momento de atención,
celo y desvelo, representa una actitud de ocupación, preocupación, responsabilidad
y compromiso afectivo con el paciente.
Watson (1989) refiere que el cuidado es la esencia de la práctica de
enfermería, por lo tanto el cuidado que se le brinde al cliente hospitalizado, conlleva
dimensiones como interacción, empatía, afecto, orientación, habilidad técnica,
ética, estética, responsabilidad, honestidad y veracidad, debiendo brindarse el
cuidado enfermero, sin importar credo, raza o posición social.
El riesgo de deshumanización en el cuidado del paciente, a causa de la gran
reestructuración administrativa de la mayoría de los sistemas de cuidado de salud
transpersonal, en la práctica clínica, administrativa, educativa y de investigación por
parte de los profesionales en el campo de la enfermería (Watson, 1989).
Esta teoría surge, en parte, como respuesta a una observación de los
continuos cambios producidos en las organizaciones sanitarias, con un enfoque
excesivamente médico, técnico y, a su vez económico, que va en detrimento de los
valores del cuidado y de la enfermería. Por tanto, considera que es necesario
humanizar los cuidados, núcleo de nuestra profesión, ya por si sumergidos en un
sistema burocratizado, proporcionando un sistema de valores que contribuya a
fomentar una profesión más social , moral y científica, relacionada con un
compromiso hacia los cuidados humanos en la teoría , en la práctica y en la
investigación. A través de su pensamiento y basándose en las teorías filosóficas de
otros profesionales, entre ellos el trabajo de Nightingale (enfermera), Henderson,
Hall, Leininger (antropóloga), Hegel (filosofo), Kierkegaard (filósofo y teólogo),
Gadow y Yalom (psiquiatra),Watson elabora su teoría llamada “Del cuidado
humano”.
Watson (1989), ha estudiado el cuidado de enfermería con una orientación
existencial-fenomenológica y con base espiritual, también adopta el pensamiento
de la escuela humanística, existencial y de la psicología transpersonal. Ella
visualiza al cuidado como un ideal moral y ético de la enfermería; afirmando que la
práctica cotidiana de la enfermería debe sostenerse sobre un sólido sistema de
valores humanísticos que la enfermería tiene que cultivar a lo largo de la vida
enfermera. Esta asociación e interacción humanística -científica constituye la
esencia de la disciplina enfermera.
Esta teorisa, basa el cuidado humano en la armonía entre mente, cuerpo y
alma, a través de una relación de ayuda y confianza entre la persona cuidada y el
cuidador, generando conocimiento, respeto y ayuda mutua, rescatando siempre
la dignidad humana en la asistencia de enfermería, dentro de un marco de amor.
Es una relación terapéutica básica entre los seres humanos; es relacional,
transpersonal e intersubjetivo.
Para Watson, la enfermería es un arte, cuando la enfermera experimenta y
comprende los sentimientos del otro, es capaz de detectar y sentir estos
sentimientos; a su vez, es capaz de expresarlos de forma semejante que la otra
persona los experimenta. La enfermería es una ciencia humana y arte que estudia
la experiencia de salud- enfermedad mediante una relación profesional, personal,
científica, estética y ética.
Interacción enfermera –paciente
El cuidado es un proceso entre dos personas con una dimensión propia y personal,
en el que se involucran valores, conocimientos, voluntad, y compromisos en la
acción de cuidar. Aquí la enfermería elabora un concepto de idea moral como la
protección, mejora y preservación de la dignidad humana (Watson, 1989).
Campo fenomenológico
Esta teorisa sostiene que el cuidado inicia cuando la enfermera entra en el campo
compuesta en su totalidad por la vivencia humana). Corresponde a la persona en
su totalidad de experiencias de vida humana, abarcando sentimientos,
sensaciones, pensamientos, creencias, objetivos, percepciones. Es decir, es todo
lo que construye la historia de vida del individuo tanto en el pasado, presente y
futuro.
Relación de cuidado transpersonal
Respecto a esta relación, Watson la describe como el momento en que la
enfermera va más allá de una evaluación objetiva, mostrando preocupación
(interés) hacia el significado subjetivo y más profundo de la persona en cuanto a su
propia situación de salud. Para comprender dicho proceso se debe tener en claro
dos conceptos básicos, estos son:
- Transpersonal: quiere decir ir más allá del propio ego y del aquí y ahora, pues
permite alcanzar conexiones espirituales más profundas en la promoción de la
comodidad y la curación del paciente.
- Cuidado transpersonal: intenta conectarse y abrazar el espíritu o el alma de los
demás a través de los procesos de cuidados y de tratamientos y estar en relación
auténtica, en el momento.
El cuidado humano depende del compromiso moral de la enfermera de proteger y
realzar la dignidad humana, más allá de la situación de salud.
Momento de cuidado
Una ocasión de cuidado es el momento (el foco en el espacio y el tiempo) en que
humano es creada. Ambas personas, con sus campos únicos fenomenológicos,
tienen la posibilidad de venir juntos a una transacción humana- humano (Watson,
1989).
Supuestos básicos del cuidado de Watson
El cuidado sólo se puede manifestar de manera eficaz y sólo se puede practicar de
manera interpersonal.
El cuidado comprende factores de cuidados que resultan de satisfacer ciertas
necesidades humanas
Las respuestas derivadas del cuidado aceptan a la persona no sólo como es, sino
como la persona puede llegar a ser.
Un entorno de cuidado ofrece el desarrollo del potencial, a la vez que permite elegir
para la persona la mejor acción en un momento
El cuidado es más “salud-genético” que la curación. La práctica del cuidado integra
el conocimiento biofísico al conocimiento de la conducta humana para generar o
promover la salud y ofrecer cuidados a los enfermos. Así pues, una ciencia del
cuidado complementa perfectamente una ciencia de curación
La práctica del cuidado es fundamental para la enfermería
Factores de cuidado de Jean Watson
La base de esta teoría es la práctica de enfermería en los siguientes 10 factores de
cuidado, las cuales son: Formación de un sistema humanístico-altruista de valores,
demás, desarrollo de una relación de ayuda y confianza, promoción y aceptación
de la expresión de los sentimientos positivos y negativos, utilización sistemática del
método científico de solución de problemas para la toma de decisiones ,promoción
de la enseñanza-aprendizaje interpersonal, provisión de un entorno de apoyo, de
protección y/o corrección mental física, sociocultural y espiritual, asistencia con la
satisfacción de las necesidades humanas y tolerancia con las fuerzas
fenomenológicas.
Para el presente trabajo de investigación, nos vamos a referir específicamente a
los factores de cuidado que tiene relación con el Cuidado espiritual, los cuales son:
Inculcación de fe-esperanza
Este elemento facilita la asistencia de enfermería holística; describe el papel de la
enfermera a la hora de promover el bienestar ayudando al paciente para que adopte
las conductas que buscan salud. Es decir "ser auténticamente presente y permitir
y mantener el sistema de creencias profundas y subjetivas del individuo,
compatible con su libertad. Este individuo libre, con creencias propias, es un ser
para el cuidado". Este factor habla de la importancia de la fe y la esperanza para el
cuidado y la sanación, dado que ha estado presente a lo largo de toda nuestra
historia y por lo tanto también a lo largo de la narrativa que da cuenta de nuestra
convivencia como especie humana, en los que ha habido influencias de lo mágico,
las oraciones y los encantos.
Se permite que los individuos cultiven su sistema de creencias y ejecuten sus
rituales para que les ayude a mantener la fe en ellos mismos, lo cual, contribuirá a
Provisión de un entorno de apoyo, de protección y/o corrección mental,
física, sociocultural y espiritual
Las enfermeras tienen que reconocer la influencia que los entornos internos y
externos tienen en la salud y la enfermedad de los individuos. Los conceptos
de relevantes para el entorno interno incluyen el bienestar mental y espiritual, y
las creencias socioculturales de un individuo. Además de las variables
epidemiológicas, se incluyen otras variables externas como el confort, la privacidad,
la seguridad y los entornos limpios, estéticamente agradables.
Conceptos meta paradigmaticos de la teoría de Jean Watson
Con los supuestos y factores elaboró su teoría y definió los conceptos
metaparadigmáticos de la siguiente manera.
Salud
Tiene que ver con una unidad y armonía entre mente cuerpo y alma (espíritu). Está
asociada con el grado de coherencia entre el yo percibido y el yo
experimentado.
Persona
Reconoce a la persona como un ser único que tiene tres esferas del ser, mente,
cuerpo y espíritu, que se ven influidas por el concepto de sí mismo, que es único
y libre de tomar decisiones. Integral, con capacidad y poder para participar en
la planeación y ejecución de su cuidado, donde el aspecto sociocultural es
Entorno
Espacio de la curación. Watson reconoce la importancia de que la habitación
del paciente sea un calmante, cicatrizante .La realidad objetiva y externa, marco
de referencia subjetivo del individuo. El campo fenomenológico, incluye la
percepción de sí mismo, creencias, expectativas e historicidad (pasado, presente y
futuro imaginado).
Enfermería
Watson afirma que la práctica cotidiana de la enfermería debe sostenerse sobre un
sólido sistema de valores humanísticos que la enfermería tiene que cultivar a lo
largo de la vida profesional y además integrar los conocimientos científicos para
guiar la actividad. Esta asociación humanística-científica constituye a la esencia de
la disciplina enfermera a partir de los factores curativos relacionados con la ciencia
de cuidar. Está centrada en las relaciones de cuidado transpersonal. Dice que la
enfermería es un arte cuando la enfermera/o comprende los sentimientos del otro
es capaz de detectar y sentir estos sentimientos y expresarlos como la experiencia
de la otra persona.
Podemos decir que para Watson, la dimensión espiritual hace referencia a la
esencia, al yo interior y a la trascendencia del ser. El bienestar espiritual es la
afirmación de la vida en relación a Dios, consigo mismo y con los otros. Es la
posibilidad de encontrar un significado y un propósito a la vida. Se caracteriza por
una armonía interna y sentimiento de satisfacción.
Respecto a la Satisfacción, Adevis Donabedian, (2001), uno de los pioneros en
la prestación de los servicios de salud de las instituciones. Además sugiere que
todos los aspectos teóricos deben ser reunidos en las prácticas para ver al paciente
como un todo que necesita de las actividades del personal de salud para su
recuperación integral.
La satisfacción según Donabedian puede referirse como mínimo a 3 aspectos
diferentes: organizativos (tiempo de espera, ambiente, etc.); atención recibida y su
repercusión en el estado de salud de la población, y trato recibido durante el
proceso de atención por parte del personal implicado.
La satisfacción del paciente, es una sensación subjetiva que experimenta este, al
colmar sus necesidades y expectativas cuando se le otorga un servicio. La
satisfacción está subordinada a numerosos factores, entre los que se incluyen las
experiencias previas, las expectativas y la información recibida de otros usuarios y
del propio establecimiento de salud. Estos elementos condicionan que la
satisfacción sea diferente para distintas personas y para la misma persona en
diferentes circunstancias, por ello Satisfacción “es aquella sensación que el
individuo experimenta al lograr el restablecimiento del equilibrio entre una
necesidad o grupo de necesidades y el objetivo a los fines que la reducen” (Ariza,
2005).
Según Thompson (2006), el profesional de enfermería debe conocer los elementos
importantes de la satisfacción para que pueda saber cómo los pacientes definen la
calidad del servicio de enfermería. Estos elementos son: Disponibilidad: Grado con
Accesibilidad: Grado con que el paciente espera que lo atiendan cuando lo
necesita. Cortesía: Grado con que la enfermera/o demuestra una actitud amable
con el paciente, siendo capaz de reconocer y comprender sus sentimientos.
Agilidad: Grado con que la enfermera/o satisface rápidamente la solicitud del
paciente. Confianza: Grado con que la enfermera/o demuestra poseer las
habilidades para prestar el servicio prometido, de manera precisa y confiable,
siendo percibido así por el paciente. Competencia: Grado con que la enfermera/o
demuestra poseer las habilidades y los conocimientos necesarios para prestar
atención al paciente. Comunicación: Grado con que la enfermera/o se comunica
con el paciente a través de un lenguaje simple, claro y de fácil entendimiento.
Igualmente, Thompson sostiene que en las relaciones de hoy, las expectativas del
paciente se incrementan a cada paso. Así, el desempeño que ayer era
sobresaliente, hoy escasamente satisface su requerimiento y mañana será
inapropiado. Las claves para la satisfacción del paciente son: Servicios superiores
y personal excelente en brindar servicio. En este sentido un factor clave para lograr
un alto nivel de calidad en un servicio es igualar o sobrepasar las expectativas que
el paciente tiene del servicio. Así mismo, el nivel de satisfacción del paciente es
directamente proporcional a la diferencia entre el desempeño percibido (no el
desempeño real) de una organización y las expectativas (no las necesidades) del
cliente.
Al respecto, Donabedian (2001) sostiene, que el nivel de satisfacción de la persona
es el resultado de un sin número de actividades desarrolladas al interior de la
persona con la organización en una permanente comunicación que permita
garantizar la calidad de los servicios de salud dando apoyo al proceso de
evaluación y seguimiento del servicio.
En los servicios de urgencias, los profesionales de la salud son parte importante
del recurso humano, porque son quienes frecuentemente establecen el primer
contacto con el paciente y las relaciones que se establezcan pueden ser decisivas
MARCO EMPÍRICO
Sánchez, (2004) en un estudio sobre “ Dimensión Espiritual del Cuidado de
Enfermería en situaciones de Cronicidad y muerte “, realizado en Colombia,
concluyó que el 63 por ciento de los pacientes perciben que las enfermeras se
caracterizan por brindar un cuidado fragmentado, es decir orientado con mayor
énfasis a las necesidades básicas como la alimentación, higiene, movilización,
dejando de lado o minimizado al aspecto psicoespiritual y/o socio familiar, como el
buen trato, la empatía, la relación de ayuda, escucha activa, la comunicación con
el paciente, familia y entorno, etc., factores muy importantes que van a permitir
acompañar al paciente a salir de su situación problemática y proporcionar
estrategias para su recuperación y salud.
García, (2007) en un estudio sobre “Opinión del paciente con Cáncer sobre los
Cuidados de la Enfermera en la Satisfacción de sus Necesidades emocionales y
espirituales en el Servicio de Medicina Oncológica del Hospital Belén de Trujillo
2006”, llegó a la conclusión que : “ La opinión de estos pacientes respecto al
cuidado espiritual de enfermería fue en su mayoría insatisfactoria “, lo cual indica
que el paciente tiene gran necesidad del cuidado espiritual, percibiéndose que la
atención es incompleta, ya que se obvia una de las áreas considerada importante
para el paciente en su recuperación.
Morales, (2009) en un estudio sobre “Nivel de Satisfacción de los pacientes que
asisten al servicio de Urgencias frente a la atención de Enfermería“, realizado en
Díaz y Otros, (2010) en un estudio sobre Nivel de conocimiento sobre el Proceso
de Atención de Enfermería en el cuidado de la Salud Espiritual de los profesionales
de enfermería que laboran en las unidades críticas del Hospital Nacional Hipólito
Unanue, Lima encontraron que del 100 por ciento de enfermeras que laboran en el
servicio de Emergencia, el 32.50 por ciento tenían un nivel de conocimiento
deficiente y el 2.5 por ciento tenían conocimiento regular.
Quintana y Huamaní, (2012) quienes en su estudio “ Calidad del cuidado de
Enfermería y Nivel de Satisfacción de las Necesidades Espirituales en los pacientes
del Servicio de Emergencia del Hospital José Agurto Tello, Lurigancho ,
encontraron que dentro de las variables necesidades, el 82.5 por ciento de los
pacientes se encontraban insatisfechos de la necesidad espiritual en amor,
pertenencia y respeto, lo cual debe ser una oportunidad para mejorar el cuidado
espiritual que brinda el profesional de enfermería.
Zapata, (2013) en un estudio sobre “Percepción del adulto mayor sobre el cuidado
que recibe de la enfermera en el servicio de geriatría del Hospital Guillermo
Almenara, concluyó que: En la dimensión espiritual, solo el 20 por ciento de los
pacientes refieren que el cuidado de enfermería es favorable, lo cual nos indica que
la enfermera debe estar apoyada en los valores humanos, para que pueda
aplicarlos en el cuidado de estos pacientes que necesitan tanta comprensión y
cercanía.
Santana de Freitas, (2014) en un estudio sobre Calidad de los Cuidados de
enfermería alcanzó el nivel deseable de atención de enfermería, y que solo dos
fueron considerados seguros : Higiene y Conforto físico y Nutrición e hidratación,
ambos componentes de las Necesidades psico-biológicas, además se identificó un
correlación débil a moderada entre calidad de la atención de enfermería y
satisfacción del paciente, evidenciando claramente que todavía existen debilidades
en cuanto al contacto enfermera paciente, donde la profesional tiene dificultad en
ampliar el alcance de sus cuidados a las necesidades emocionales y
psicoespirituales, lo cual repercute grandemente en la satisfacción del usuario
crítico que se encuentra hospitalizado.
Marchena, (2015) en un estudio sobre “ Nivel de Satisfacción de la calidad de
atención en usuarios externos del servicio de emergencia Hospital Provincial Virú,
encontró que el 86 por ciento reporta niveles de insatisfacción en todas las
dimensiones y solo el 14 por ciento, satisfacción.
Moya y Rivera, (2015) en un estudio sobre Calidad del cuidado de Enfermería y
grado de satisfacción de las Necesidades Emocionales y Espirituales en mujeres
postaborto Hospital Belén de Trujillo, encontraron que la mayoría de las pacientes
estaban insatisfechas, existiendo una relación directa entre la calidad del cuidado
de la enfermera y el grado de satisfacción de las necesidades emocionales y
II. MATERIAL Y MÉTODO
2.1. Tipo de Investigación
El presente estudio es de tipo cuantitativo, transversal y correlacional y se
llevó a cabo en el Hospital Víctor Lazarte Echegaray.
PM = Población muestral
X = Cuidado espiritual
Y = Nivel de satisfacción
r = relación
2.2. Población Muestral
La población estuvo conformada por 171 pacientes que acudían al servicio de
emergencia del Hospital Víctor Lazarte Echegaray y se encontraban en
observación durante los meses de Junio a Agosto del 2016.
2.3. Unidad de Análisis
La unidad de análisis estuvo constituida por cada uno de los pacientes del
servicio de emergencia que cumplieron con los siguientes criterios de
inclusión:
PM
X
Y
Criterios de Inclusión:
Pacientes con 48-72 horas de estancia, grado II en el servicio de
emergencia.
Pacientes con edades comprendida entre los 20 a 60 años.
Pacientes orientados en tiempo, espacio y persona.
Pacientes sin discapacidad para comunicarse.
Pacientes que acepten voluntariamente participar en el estudio, luego de
haber sido Informados verbalmente de las características y objetivos del
estudio.
2.4. Instrumentos para recolección de Datos.
La recolección de los datos se realizó a través de la aplicación de los
siguientes instrumentos:
A. Un instrumento sobre cuidado espiritual que brinda la enfermera.
Este instrumento basado en Quintana Damian y Huamaní Quintana
(2012) modificado por la autora, teniendo en cuenta las dimensiones y
factores del cuidado humano de Watson(1989),consta de 25 items. La
calificación estuvo basada en la escala de Frecuencia, asignándole 03
alternativas para cada pregunta
Siempre (3 puntos) A veces (2 puntos) Nunca (1 punto)
Categorizando la variable de la siguiente manera:
-Cuidado Regular : 50 a 62
-Cuidado Deficiente: 25 a 49
B. Un instrumento tipo encuesta sobre nivel de satisfacción
Este instrumento basado en Quintana - Huamaní y Quispe
Ninantay(2012) modificado por la autora, teniendo en cuenta los aspectos
organizativos, de atención recibida y su repercusión en la satisfacción del
paciente referidos por Donabedian (2001) y porThompson (2006). Consta
de 25 items que evaluó el nivel de satisfacción del paciente. La medición
de la encuesta consta también de 03 alternativas, basado en la escala de
frecuencia:
Siempre (3 puntos) A veces (2 puntos) Nunca (1 punto)
Categorizando la variable de la siguiente manera:
NIVEL DE SATISFACCIÓN:
- Satisfecho : 51 - 75
- Insatisfecho: 25 - 50
2.5. Control y Calidad de los Instrumentos
PRUEBA PILOTO:
Estos instrumentos fueron probados y corregidos mediante una prueba piloto
a 20 pacientes del servicio de emergencia del Hospital Víctor Lazarte
Echegaray, elegidos al azar, que reunieron los criterios de inclusión,
VALIDEZ: Los instrumentos que se utilizaron en el presente trabajo de
investigación fueron empleados en investigaciones anteriores y validados
por juicios profesionales expertos en la materia.Las hojas de validación se
adjuntan en los anexos N°07 y N°08.
CONFIABILIDAD:
La confiabilidad de los instrumentos se determinó a través de la prueba
estadística Alfa de Cronbach, cuyos valores fueron de 0.804 en la escala
de cuidado espiritual y de 0.855 en la escala de satisfacción
2.6. Procedimiento
Para la realización del presente trabajo, se solicitó permiso al Director del
Hospital Víctor Lazarte Echegaray para facilitar el acceso a los pacientes del
servicio de Emergencia, según criterios de inclusión antes mencionados.
Para iniciar el proceso de recolección de datos se coordinó anticipadamente
con la jefa del servicio de Emergencia, para la aplicación de los 02
instrumentos.
Los instrumentos se aplicaron a los pacientes que se encontraban en los
ambientes de observación del servicio de Emergencia, a quienes se les
explicó los objetivos del estudio, con la finalidad de lograr su participación,
garantizándoles los principios éticos de confidencialidad y anonimidad; dichos
2.7. Procesamiento y Análisis de Datos
Los datos recolectados con los dos instrumentos fueron registrados en una
base de datos en IBM SPSS Statistics 24, procesados y presentados en
tablas de frecuencia de una o dos entradas. Se elaboró gráficos circulares y
de barras. Para el análisis estadístico y verificar la relación de las dos
variables, se trabajó con el test chi-cuadrado de independencia de criterios.
La significancia estadística fue considerada al 5%(p < 0.05).
2.8. Definición y Operacionalización de Variables
VARIABLE INDEPENDIENTE:
CUIDADO ESPIRIRITUAL
DEFINICIÓNCONCEPTUAL: Son las diversas intervenciones de
enfermería para satisfacer las necesidades espirituales de la persona
cuidada, lo que incluye ayudar a identificar y desarrollar su perspectiva
espiritual, su conciencia personal de espiritualidad y de sus componentes
(Watson, 1989).
DEFINICIÓN OPERACIONAL:
Para la presente investigación, el Cuidado Espiritual se operacionalizó de
la siguiente manera:
- Cuidado Óptimo : 62 a 75 puntos
- Cuidado Regular: 50 a 62 puntos
VARIABLE DEPENDIENTE
NIVEL DE SATISFACCIÓN
DEFINICIÓN CONCEPTUAL: Es el grado de conformidad de los
pacientes con los servicios de salud, con los proveedores y con los
resultados de la atención (Donabedian, 2001).
DEFINICIÓN OPERACIONAL: Para la presente investigación el Nivel de
Satisfacción se operacionalizó de la siguiente manera:
- Satisfecho: 51 - 75 puntos
- Insatisfecho: 25 - 50 puntos
2.9. Consideraciones Éticas y Rigor Científico:
CONSENTIMIENTO INFORMADO: Se solicitó autorización del paciente
para responder a los cuestionarios, explicándole previamente la finalidad
de la investigación.
PRIVACIDAD: Se tuvo en cuenta el anonimato de los pacientes
encuestados, por lo cual a las encuestas no se les puso nombre.
CONFIDENCIALIDAD: Los datos obtenidos fueron totalmente
confidenciales, conocidos solo por el investigador y utilizados solo para
III.RESULTADOS
TABLA 01
CUIDADO ESPIRITUAL DE ENFERMERÍA DEL PACIENTE SERVICIO DE EMERGENCIA DEL HOSPITAL VÍCTOR
LAZARTE ECHEGARAY, TRUJILLO, 2016.
CUIDADO ESPIRITUAL
PACIENTES
No %
DEFICIENTE 157 91.8
REGULAR 14 8.2
TOTAL 171 100.0
TABLA 02
NIVEL DE SATISFACCIÓN EN EL PACIENTE DEL SERVICIO DE
EMERGENCIA DEL HOSPITAL VÍCTOR LAZARTE
ECHEGARAY, TRUJILLO 2016
NIVEL DE SATISFACCIÓN
PACIENTES
NO %
INSATISFECHO 121 70.8
SATISFECHO 50 29.2
TOTAL 171 100.0
TABLA 03
CUIDADO ESPIRITUAL DE ENFERMERÍA Y SU RELACIÓN CON EL NIVEL DE SATISFACCIÓN EN PACIENTES DEL SERVICIO DE EMERGENCIA DEL HOSPITAL
VÍCTOR LAZARTE ECHEGARAY, TRUJILLO 2016.
CUIDADO ESPIRITUAL
NIVEL DE SATISFACCIÓN
INSATISFECHOO SATISFECHOO TOTAL
No % No % No %
DEFICIENTE 118 69.0 39 22.8 157 91.8
REGULAR 3 1.8 11 6.4 14 8.2
TOTAL 121 70.8 50 29.2 171 100.0
Fuente: Instrumentos Cuidado Espiritual y Nivel de Satisfacción del paciente servicio de Emergencia HVLE 2016.
IV.ANÁLISIS Y DISCUSIÓN
TABLA N° 01:
Muestra la distribución de 171 pacientes, según el cuidado espiritual que brinda la
enfermera en el servicio de emergencia del Hospital Víctor Lazarte Echegaray,
encontrando que el 91.8 por ciento de ellos refieren un cuidado espiritual deficiente
y solo el 8.2 por ciento, regular.
Resultados que muestran que el cuidado espiritual que brinda la enfermera en el
servicio de emergencia es deficiente, lo cual probablemente se deba a una elevada
demanda de pacientes que pugnan por recibir una atención inmediata, rápida y
eficaz, asociado a la ansiedad y estrés de los profesionales junto al paciente y
familia, unido al escaso recurso enfermero disponible, que hace que la enfermera
suela estar centrada en las tareas técnicas que debe realizar y no en las personas
que debe cuidar, lo que lleva a un detrimento del cuidado humanizado de
enfermería, reduciéndose éste al alivio del dolor, a la resolución de las patologías
físicas de una manera inmediata, dejando de lado la parte espiritual del paciente,
lo que evidencia un aspecto olvidado y no ofrecido en el cuidado holístico diario
que se ofrece al paciente.
Las necesidades espirituales son el vigor natural y la virtud que alienta, fortifica, da
fuerzas y valor para afrontar los acontecimientos de la salud, convirtiéndose en una
poderosa fuente de fortaleza, ya que capacita al individuo a hacer cambios positivos
comportamientos pueden afectar positiva o negativamente su salud (Suarez, 1998,
en Quintero, 2000).
Al respecto, Díaz y Otros, (2010) en un estudio sobre Nivel de conocimiento sobre
el Proceso de Atención de Enfermería en el cuidado de la Salud Espiritual de los
profesionales de enfermería que laboran en las unidades críticas del Hospital
Nacional Hipólito Unanue, Lima encontraron que del 100 por ciento de enfermeras
que laboran en el servicio de Emergencia, el 32.50 por ciento tenían un nivel de
conocimiento deficiente y el 2.5 por ciento tenían conocimiento regular.
Esta realidad no escapa a otras investigaciones sobre el aspecto espiritual de la
atención de enfermería, como el caso de McShery, (1998), citado por Collado,
(2010), quien realizó un estudio en el cual analizó como 548 enfermeras percibían
la espiritualidad y proveían cuidado espiritual en la práctica clínica, encontrando
que el 71.4 por ciento identificó en el paciente la necesidad espiritual, aunque solo
el 39.9 por ciento se sentían capacitadas para satisfacer estas necesidades, lo cual
responde al hecho de que “ una enfermera poco capacitada en esta área, se sentirá
a su vez poco capaz de brindar un cuidado integral” y, por ende, el paciente no
recibirá un cuidado integral. Esto revela la necesidad de un conocimiento adecuado
en la enfermera sobre su rol en el cuidado espiritual, especialmente en los
momentos de dolor o pérdida de un ser querido. Se asume por lo tanto que el
cuidado espiritual no es una opción, sino un elemento constitutivo del cuidado, sin
embargo en la práctica, las enfermeras tienden a pasar por alto este importante
Zapata, (2013), en un estudio sobre “Percepción del adulto mayor sobre el cuidado
que recibe de la enfermera en el servicio de geriatría del Hospital Guillermo
Almenara, concluyó que: En la dimensión espiritual, solo el 20 por ciento de los
pacientes refieren que el cuidado de enfermería es favorable, lo cual nos indica que
la enfermera debe estar apoyada en los valores humanos, para que pueda
aplicarlos en el cuidado de estos pacientes que necesitan tanta comprensión y
cercanía.
Sánchez, (2004) en un estudio sobre “ Dimensión Espiritual del Cuidado de
Enfermería en situaciones de Cronicidad y muerte “realizado en Colombia, concluye
que el 63 por ciento de los pacientes perciben que las enfermeras se caracterizan
por brindar un cuidado fragmentado, es decir orientado con mayor énfasis a las
necesidades básicas como la alimentación, higiene, movilización, dejando de lado
o minimizado al aspecto psicoespiritual y/o socio familiar, como el buen trato, la
empatía, la relación de ayuda, escucha activa, la comunicación con el paciente,
familia y entorno, etc., factores muy importantes que van a permitir acompañar al
paciente a salir de su situación problemática y proporcionar estrategias para su
recuperación y salud.
Según Calabria y Macrae, citado por Potter (2004) refieren que las profesionales
de enfermería no ponen énfasis en la dimensión espiritual de la naturaleza humana,
por lo que se hace necesario que el cuidado espiritual debe ser ofrecido al paciente
en todo momento con un alto grado de responsabilidad, dedicación y respeto a
de acuerdo con las necesidades previamente identificadas durante la fase de
estimado y valoración, refiere Collado (2010).
TABLA N° 02
Muestra, los resultados del nivel de satisfacción de los pacientes del servicio de
Emergencia del Hospital Víctor Lazarte Echegaray de acuerdo al cuidado espiritual,
encontrando que el 70.8 por ciento de ellos manifiesta insatisfacción por el cuidado
espiritual recibido y el 29.2 por ciento satisfechos. Esto nos demuestra que en el
servicio de emergencia, el cuidado de enfermería se ha reducido a la atención de
las necesidades biológicas de la persona enferma, dejando de lado, las
necesidades emocionales y espirituales, lo que lleva a la insatisfacción de los
pacientes por la atención del personal de enfermería, los cuales desconocen u
olvidan el verdadero significado del cuidar-cuidado.
Dentro de este contexto, se observa que el cuidado individualizado, humano de la
enfermera se diluye a veces ante la escasez de potencial humano, entonces el
paciente pasa a ser considerado como un caso para el equipo de salud que labora
en el servicio o un número de cama, postergando el cuidado holístico que motiva el
cuidado de la persona como un todo, más que como partes individuales e intenta
llevar las dimensiones emocionales, sociales, físicas y espirituales de las personas
en armonía (Beare, 1998; Dugas, 2000).
Así lo corrobora Marchena (2015) en un estudio sobre “ Nivel de Satisfacción de la
Provincial Virú, encontrando que el 86 por ciento reporta niveles de insatisfacción
en todas las dimensiones y solo el 14 por ciento, satisfacción.
Moya y Rivera (2015) en un estudio sobre Calidad del cuidado de Enfermería y
grado de satisfacción de las Necesidades Emocionales y Espirituales en mujeres
postaborto Hospital Belén de Trujillo 2015,encontraron que el grado de satisfacción
de las necesidades espirituales es insatisfecho en un 88.24 por ciento y satisfecho
en un 11.76 por ciento.
También, Morales, (2009) en un estudio sobre “Nivel de Satisfacción de los
pacientes que asisten al servicio de Urgencias frente a la atención de Enfermería“,
realizado en Mistrato Risaralda, Colombia, encontró que los pacientes manifiestan
un nivel de satisfacción medio en relación a la atención de enfermería en todas sus
esferas.
Respecto al trabajo en estudio, los usuarios que se sienten insatisfechos, la
mayoría manifiesta que la enfermera no se identifica con su nombre cuando los
atienden, no tienen tiempo para escuchar sus preocupaciones, no les hablan de
Dios y no les brindan apoyo emocional entre otras, etc.
Dugas, (1,996) considera que la satisfacción es el conjunto de necesidades de una
persona que le permite conservar sus diferentes procesos fisiológicos y
psicológicos en estado de equilibrio y si una de las necesidades permanece en un
estado de insatisfacción importante a causa de un problema de salud, las demás
Finalmente podemos decir que la satisfacción del paciente en el servicio de
emergencia es una tarea altamente compleja teniendo en cuenta que depende de
múltiples variables, tales como la resolución de los problemas, del resultado del
cuidado según sus expectativas, del trato personal que recibe, y del grado de
oportunidad y amabilidad con el cual es atendido (Rojas,2012).
TABLA N° 03
En esta tabla se observa, la distribución de 171 pacientes del servicio de
emergencia del Hospital Víctor Lazarte Echegaray según cuidado espiritual en
relación al nivel de satisfacción, encontrando que el 69 por ciento de los pacientes
que refieren estar insatisfechos, muestran un deficiente cuidado espiritual y el 22.8
por ciento de los pacientes que manifiestan estar satisfechos, muestran también un
deficiente cuidado espiritual, existiendo relación significativa entre estas dos
variables Aplicando el test de independencia de criterios, que mide la relación entre
variables, la prueba es significativa ( p=0.000 ).
Probablemente, estos resultados se relaciona a que el personal de salud no brinda
una atención con visión holística y calidad humana a través del desarrollo de
acciones, actitudes y comportamientos para promover, mantener y/o recuperar la
salud que es percibida por el usuario en el servicio de emergencia, quienes
manifiestan que el personal que los atiende no se muestra atento, no ofrecen su
ayuda, no cuidan su privacidad, no sonríen ni conversan con ellos .Así mismo los
usuarios que refieren deficiente cuidado, se debe probablemente a la larga espera
para su atención, a su falta de comprensión y tolerancia ya que emergencia es un
Estos resultados concuerdan con lo hallado por Quintana y Huamaní, (2012)
quienes en su estudio “ Calidad del cuidado de Enfermería y Nivel de Satisfacción
de las Necesidades Espirituales en los pacientes del Servicio de Emergencia del
Hospital José Agurto Tello, Lurigancho , encontraron que dentro de las variables
necesidades, el 82.5 por ciento de los pacientes se encontraban insatisfechos de
la necesidad espiritual en amor, pertenencia y respeto, lo cual debe ser una
oportunidad para mejorar el cuidado espiritual que brinda el profesional de
enfermería.
Cabe mencionar que la influencia del cuidado espiritual es de importancia en la
recuperación de los pacientes en situaciones críticas como es el caso de los
participantes en estudio por estar en situación de emergencia, lo que corrobora el
trabajo realizado por Bullón y Gabino (2009), en el Hospital Nacional Guillermo
Almenara Irigoyen, quienes concluyeron que el cuidado espiritual que brinda el
profesional de enfermería influye positivamente en el estado de ánimo y nivel de
colaboración de los pacientes de la Unidad de Cuidados Intensivos.
Santana de Freitas, (2014) en un estudio sobre Calidad de los Cuidados de
Enfermería y Satisfacción del Paciente, encontró que ningún cuidado de
enfermería alcanzó el nivel deseable de atención de enfermería, y que solo dos
fueron considerados seguros : Higiene y Conforto físico y Nutrición e hidratación,
ambos componentes de las Necesidades psico-biológicas, además se identificó un
correlación débil a moderada entre calidad de la atención de enfermería y
ampliar el alcance de sus cuidados a las necesidades emocionales y
psicoespirituales, lo cual repercute grandemente en la satisfacción del usuario
crítico que se encuentra hospitalizado.
También Moya y Rivera, (2015) en un estudio sobre Calidad del cuidado de
Enfermería y grado de satisfacción de las Necesidades Emocionales y Espirituales
en mujeres postaborto Hospital Belén de Trujillo, encontraron que la mayoría de las
pacientes estaban insatisfechas, existiendo una relación directa entre la calidad del
cuidado de la enfermera y el grado de satisfacción de las necesidades emocionales
y espirituales.
Para estimular y ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades espirituales,
el profesional de enfermería puede valerse de algunas intervenciones como:
Ofrecimiento de apoyo a la necesidad espiritual o religiosa, facilitación de la
práctica de una religión, aconsejarles espiritualmente, contactar un consejero
espiritual y ayudar en la resolución entre el tratamiento y las creencias espirituales
(Quintero, 2000; Muñoz, 2014).
También los resultados de este trabajo de investigación, se puede contrastar con
lo encontrado por García, (2007) en un estudio sobre “Opinión del paciente con
Cáncer sobre los Cuidados de la Enfermera en la Satisfacción de sus Necesidades
emocionales y espirituales en el Servicio de Medicina Oncológica del Hospital
Belén de Trujillo 2006”, donde se llegó a la conclusión que : “ La opinión de estos
pacientes respecto al cuidado espiritual de enfermería fue en su mayoría
espiritual, percibiéndose que la atención es incompleta, ya que se obvia una de las
áreas considerada importante para el paciente en su recuperación.
Según Marriner,(1994) Virginia Henderson, afirma que respetar las necesidades
espirituales de los enfermos y asegurar que puedan satisfacerlas en todas las
circunstancias, forma parte de los cuidados de enfermería de base. Si el paciente
pierde la esperanza en aquello en lo que cree y le da fortaleza, perderá el ánimo de
continuar con su tratamiento, así mismo se rendirá ante la enfermedad, permitiendo
que esa pueda consumirlo y acabe con su vida más rápido, ya que ha perdido
aquello que para él es lo que le daba sentido a su vida (Kozier, 1999).
Por su parte Leddys y Pepper, (1990) afirman que la satisfacción percibida por el
usuario proporciona una información valiosa sobre la prestación de servicios, la
calidad de atención y la interacción enfermera usuario. Distintos autores refieren
que la satisfacción del paciente, gira en el acercamiento humano como el estrechar
su mano, sonreírle o escuchar su pregunta, de ésta manera se estará trabajando
más humanamente ya que toda la interrelación se hace mediante la palabra
hablada. En ciertos momentos, la comunicación no verbal puede ser tan eficaz
como las palabras, porque nos ayuda a comprender y a aprender cuándo
aproximarnos a ello. Así tenemos que la comunicación corporal, es un medio para
establecer un proceso de interrelación entre el personal y el paciente..
El profesional de enfermería, es figura central en la vida inmediata del paciente
serenidad, tranquilidad y tacto, evitando que se agregue al paciente el malestar de
una conducta independiente u hostil de quienes lo cuidan (Balderas y otros1,998).
Por ello, el cuidado espiritual debe ser ofrecido al paciente en todo momento, con
un alto sentido de responsabilidad, dedicación y respeto a todo ser humano que
así lo necesite. Además este cuidado debe ser planificado de acuerdo con las
V.CONCLUSIONES
1. El 91.8 por ciento de los pacientes refieren que el cuidado espiritual que brinda
la enfermera es deficiente y el 8.2 por ciento manifiesta que es regular.
2. El 70.8 por ciento de los pacientes refieren estar insatisfechos con el cuidado
espiritual que reciben y solo el 29.2 por ciento están satisfechos.
3 Existe relación significativa entre el cuidado espiritual y el nivel de satisfacción
VI.RECOMENDACIONES
1. Presentar el informe del trabajo de investigación en la Gerencia del Hospital
Víctor Lazarte Echegaray, con la finalidad de instalar políticas para el cuidado
espiritual del paciente.
2. Presentar el informe del trabajo de investigación al Departamento de
Enfermería, con la finalidad de implementar programas de Capacitación para
abordar el cuidado espiritual del paciente.
3. Recomendar a la entidad formadora de Recursos humanos, continuar
realizando investigaciones con la finalidad de impulsar estudios sobre esta línea.
4. Incentivar a la formación de “Grupos de Cuidado Espiritual” en los diferentes
hospitales de nuestro medio, con la finalidad de proporcionar apoyo espiritual a
los pacientes y familias, en los momentos difíciles de su vida, como enfermedad,
dolor y muerte.
5. Que el presente trabajo, sirva como referencia para la realización de otros
VII.REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Águila, N. (2011). La Bioética: Un reto para el crecimiento espiritual de la
enfermería. Recuperado de:
http://calleb.cult.cu/editorial/2011narciso_2011.html. Acceso: 06/05/16
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Hospital Universitario de San Ignacio. Revista de Enfermería en
Cardiología N° 4:6-10.
Balderas, P. (2000). Ética de Enfermería. Editorial McGraw Hill Interamericana.
México.
Beare, P. (1998). El Tratado de Enfermería Mosby. 2º edición. Editorial Harcourt,
Barcelona. España.
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( PAE ) en el Cuidado de la Salud Espiritual de los profesionales de
Enfermería que laboran en las Unidades Críticas del Hospital Nacional
Hipólito Unanue, Lima 2010.
Donabedian, A. ( 2001 ). The Lichfield Lecture, Garantía de Calidad en la Atención
de Salud : El papel del Consumidor. Revista Calidad Asistencial, 16, 102-106
Dugas, B. (2000). Tratado de Enfermería Práctica. 4º ed. Editorial McGraw Hill
Interamericana. México.
Fernández, A. (2013). Satisfacción de los pacientes en un Servicio de Urgencias
con los Cuidados Enfermeros. Universidad de Oviedo, España, Centro
Internacional de Post grado. Máster Universitario en Enfermería de