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TITULO DEL TRABAJO: COMPORTAMIENTO SOCIAL DE LA TONINA (Tursrops

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(1)

MATRICULA; 92233479

‘$1

/LICENCIATURA: HDROBIOLOGIA

&’

UNIDAD: IZTAF’ALAPA

/DIVISION:

CIENCIAS

BIOLOGICAS Y DE LA SALUD

I

.ail

TELEFONO: 7277979 PIN 69045 19

,I_

4

TRIMESTRELECTIVO: 99-1

i

/TITULO DEL

TRABAJO:

COMPORTAMIENTO SOCIAL DE LA TONINA (Tursrops

truncutus)

EN

CONDICIONES DE CAUTIVERIO

LUGAR DONDE SE REALIZO EL SERVICIO: UNAM UAM-I

FECHA DE INICIO:

FEBRERO

24

DE

1998

/FECHA DE TERMiNACION: ENERO DE 1999

i

1

CLAVE DE REGISTRO: H 003 98

&

4-

-LtcqL(- 9

(2)

A

c m w n t i d ~

UNIVERSIDAD AUTOPIOMA METROPOLITANA

DIVISION DE CIENCIAS BIOLOGICAS Y DE LA SALUD SECRETAR~A ACADEMICA

A QUIEN CORRESPONDA:

Por medio de la presente se hace constar que el:

del Departamento de HlDROBlOLOG~A

de la División de Ciencias Biológicas y de la Salud, asesoró el siguiente Servicio

Social:

TITULO "COMPORTAMIENTO SOCIAL DE LA TONINA (Tursiops

ALUMNA RODRíGUEZ PALACIO M6NiCA CRISTINA

MATRiCULA 92233479

LICENCIATURA HlDROBlOLOGíA

PERIODO

Se extiende la presente para los fines que al interesado convengan, en la Ciudad de México, Distrito Federal a seis de septiembre de mil novecientos noventa y nueve.

M. en C. CARLOS ALVAREZ SILVA

truncatus) EN CONDICIONES DE CAUTIVERIO"

FEBRERO 24, 1998 a FEBRERO 16, 1999

k,

"CASA ABIERTA AL TIE A T E N T A M E N TE,

J

I

SECRETARIO ACADÉMICO

UNIDAD IZTAPAIAPA

(3)

ICE

'4n~dcntes

...

1

Objetivo Genemi

...

23

Introáwión

...

6

Objetivos Particulares

...

23

Hipótesis de

Trabajo

...

...I..

...

23

-lid

...

24

Etograma 28 ; 1 Metodo10gh U t i l d y Actividades Realizadas 26

...

34 Objetivos y

Metas Alcanzadas

Resultados

...

:

...

35

Análisis de Resultados

...

50

Resultadcs y Discusiones .:

...

53

Conclusiones

Finales

y Recomendaciones

...

63

Literatura Citada

...

66

(4)

ANTECEDENTES

Los

comportamientos son patrones en el

tiempo,

por lo que cualquier investigución

del

comportamiento se

ocum

de secuencias que a difenisea de las

caracttres

corporaies, no

son siempre visibles. Estos, se manifiestan la mayoría

de

las veces, en movimientos musculares, aunque algunas veces también

en

actividades glandulares o aiteraciones pigmentarias (cambio de color).

Cuando

un

etólogo observa a un anúnai en

una

actividad

debemllnads, se le piantea la

pregunta de porqué este animal se comporta

de

ral f m a y no

de

otra Cupado oímos cantar

un

pájaro, nos podemos preguntar

por

qué lo hace

en

didad, tratamos primen,

de

ver

en

que

forma

contribuye este canto a

la

coaservaci6a

de

la especie, que ventaja selectiva ofrece ai animal, y

con

estas preguntas, el etólogo se acerca a la etología Cuando por fin se encuentra la función del comportamiento, se pede entonces. comenzar a investigar su desarrollo. en el desarrollo de organismos jóvenes se observa un proceso de diferenciación e integración de

las

formas

de

comportamiento (Eibesfel4 1974).

Un comportamiento siempre tiene

una

causa, esta se puede

hallar

tanto

en

esamulos

sensoriales

externos

como en

los mecanismos esamulocams

del

sístcma nervioso antral.

las hormonas o los estimulos seasorialcs intcmos.

LM

causas fisioi6gicns

del

comportamiento son

tema

de estudio para el

etólogo,

tendiendo

as1

un

puente hacia la fisiología, cuyos métodos

utiliza

a menudo.

El estudio comparado del comportamiento, apareció como disciplina que investigaba la,

áreas

de

las ciencias

naturales,

desarrollándose a partir

de

la mlogía, especialmente gracias a las investigaciones

de

K.

Loreaz

y N. Tinbergen, y se bas6

en

el descubrbnisnto

de las

adaptaciones

filogenéticas en el comportamiento.

Sin

embargo el cbnooimiento

de

estas

determinanta

relativamente independientes

de

la experiencia iadindual

es

más anti@.

En

1716, Pemau (citado por Eibesfeldt, 1974) sabía que

los

animales poseea

habilidades

innatas distintas de las adquiriáas, jmtrones de comportamiento que no deben apemiex

por

la imitación de un modelo o por medio de otros tip

de

adiestramiento. Descnbi6 el comportamiento de

distintas

aves y determinó qué

especies

debfan

aprender el canto de sus padres y cuáles conocían el canto típico de la especie a través

de

su memoria genética, al llegar a la madurez sexual.

Por otro lado Spiilding, en el mismo año, demostró

la

maduración de

las formas

de comportamiento innatas colocando golondrinas en jauias tan estreches que no les

permitían mover las alas, a pesar de esto, estas aves volaban pcrfcciammtc

desde

la primera vez que les dio la oportunidad pam hacerlo (Eibesfeldt, 1974).

.

(5)

P I

?.,.

Al

finalizar el siglo XIX, el concepto

de

la evolución por selección natural había alcanzado gran

aceptación.

La

etología enfocaba entonces los procesos y el progreso de la

evoluci6n

cerebral.

Los

primeros y más destacados investigadores en este campo fueron Darwin y Spencer (1959 y 1855 respectivamente; citado por Klopfer, 1976), quienes explícitamente reconocieron, ambos,

una

continuidad en los estados mentales y las

capacidades

conduciistas, desde los mamíferos

inferiores

hasta el hombre. Ambos se interesan>n, asimismo en las leyes que gobiernan la evolución mental. En particular, los principios danvinianos de antítesis y hábitos asociados

han

demostrado su validez hasta el día

de

hoy.

La

dirección indicada por Darwin fue

seguida

por Romanes (1884, citado

por

Klopfer, 1976), quien estableció el estudio

en

toda forma del comportamiento compativo, y

preparó el temno para el primero de

los

modernas estudiosos del comportamiento animai: Lloyd

Morgan.

Las

advertencias de hforgan para que no se hicieran suposiciones superííuas desempeñaron un -1 importante en el desano110

de

los procedimientos objetivos y funcionales en el estudio del comportamiento.

Las

aportaciones de

James también

fueron vitales para los conductistas que

trataban

de liberarse de algunas de las engañosas suposiciones

del

lamarckianismo. Jamcs

en

1890, presentó

una

defdción completamente mecanicista del

instinto.

Descnbia los instintos como

correlacionados

con los

órganos.

De la misma manera que un animai tiene ciutos órganos posee también

la capacidad

innata de uiilizwlos, y esta capncidad

se

basarla en

una

organización neural

detemhada.

Lloyd

Morgan

(1894, 1900; citado por Klopfer, 1976) se expresa de

forma

semejantc al decir que ladestnictura del

sistema

nervioso central en

quc

se basan los instintos es un

resultado del desarro110 filogenético (Eibesfddt, 1974 y

Klopfer,

1976). Finalmente

Loeb

(1890-1918; citadoporKlopfer, 1976)ysuescuelamecaaicistaencontran>nlametodologla de las ciencias fisicas en las

raíces

especulativas de le etología (Kiopfcr, 1976).

Sin embargo, se considera que

los verdaderos

precursores de la Etobgía

h

n

Charles Darwin,

Ch.

whitman, O. Heinroth y W. Craig (1872, 1899 y 1919, 1911 y 1918 respectivamente; citados por Eibesfcldt, 1974);

siendo

Darwin

el primero en introducir el

trabajo sobre los movimientos de expresión en el hombre y

los

animaia. Heinrodi d 6 la sistemática de especies

afines

de ánades, y Whitman la

de las

palomas. En su búsqueda de canicteres útiles para la sistematica se encontraron con los comportamientos innatos

constantes que caracterizan,

igual

que las estructuras morfolbgices a

dearmiaadss

categorías sistemáticas, y en cuyas similitudes pudieron

leer el

parenkm más o qmos cercano entre las

unidades

taxonómicas. A esto Heimoth lo Ilam6 "arteige Triebhandungen" (impulsos propios de la especie)

punto de vista filogenético comparado en

la

investigaación del compoaamiciao ,-m

Craig fue el primero en diferenciar el acto consumatono "estereoti 'pado" del

comportamiento apetitivo inicial variable, con el que el animai busca m a situación

determinada apropiada de estímulo liberador.

L

(6)

i

rc'

' I

r

r l

,. , ,,. ,_<I__I '

J. Uexküll(l921; citado

por

Eibesfeldt, 1974) tuvo gran influencia en el desarrollo de la etología, investigó por medio de experimentos las interrelaciones entre los organismos y su

medio ambiente, demostrando que un animal percibe con sus órganos

sensoriales

svlo

una

parte limitada del medio que le rodea, algunas

de

estas propiedades del medio percibidas le sirven de sea;según él, Sólo tienen señales aquellos objetos que tienen importancia

para

la vida del animal, y con ello se convierten en portadores de seilal para el sujeto

(Eibesfeldt, 1974).

La

aparición de un objeto portador de señal en el campo

de

percepción de un sujeto tiene siempre un efecto que confíere un significado funcional al

portador

de la señal.

El

significado funcional extingue siempre la seilalización.

La

señal puede extinguirse.

objetivamente, cuando

se

trata de alimento que

es

c o m i d o ,

o

bien extinguido sub~etivamenie cuando

se

pmenca

saciedad, con

lo

que cierre el filtro

del

6rgano sensod. Tan pronto

como

el significado f u n c i d

del

objeta extuigue su sellal. se

c h

el ciclo

funcional que parte del objeto y, pasando por el sujeto, vuelve

de

n w o

al objeto (Uexkoil, 1937; citado por Eibesfeldt, 1974).

Lorenz (1935, 1937; citado

por

Eibesfeldt, 1!474), fue el primero

en reco~lcet

Ir importancia de estos descubrimientos, apoyado

por

una serie

de

observaciones propias como

base

para la

inducción, propuso una síntesis, que constituye el fuadamento

del

estudio comparado del comportamiento.

Al

principio, el núcleo de su9 ObSenaEiones

fueron los patrones innatos de comportamiento,

reconoció

la espontaneidad que se bpua

en

la base de

los

movimientos instintivos, particuiaridad fisiológica que había sido ohrldada

por los reflexólogos cláisicos. investigó que

estímulos

clave

desencadenaben

un determinado comportamiento antes de cuaiquia experiencia y estudió la filogenia y la

ontogenia de los patrones innatos de comportamiento. En la conjunción

del

iiistinto y el adicsmmw enamtK5uaalultvjpformitde iateprrrcióndekiRImtey E6la4Uíra y arb

fenhem áe impronta <BescubR6 UMI dispaaíoión innata al apmdízaáe

dc

espacial

p i i r a k

iniportancut

.

s u b r s y 6 U M I y o t r a v e z f a t r a s c Q d e m a d a n i t o s ~ cienciies que mtaa

del

llemhe.

. .

Tmbmgen (I937; citado

por

Kbpkz. fW6) estudi&

d

mmhiui~

&&tis==@- cuandohacen nx&r sus huevos, y ambos expiicaron

en

haaños stgnkntes mticbosa tas

conceptm basicas

de

Is Etoi~gís.

Lorem

y Thbgen, son am&e&os

losvwda&ms

fundadonsdel es$udiQ

comparado

del

ComporClfluai tosigitieadohtrn&iwt&Wliiiilíg,

Craig,

Heinroth y Huxiey, observan>n a los animales en su medio aritural o

en

condiciona seminaturales de cautividad. Su primer objetivo fue el

compilar

un archivo completo

o

"etograma" del comportamiento

de

las especies estudiadas, y

iuego

descubrir

la

función de cada pauta de conducta. Un primer blanco de su atención

fue

la exhibición, puta deslurollada para

servir

a

una

función principalmente comunicativa (Klopfer, 1976).

En un principio, la etología recaía en la investigación

del

instllito, aunque sin limitarse a ello. pudiendo defullr instinto como un mecanismo nervios0 jerárquicamente organizado

(7)

susceptible a ciertos

impulsos

de origen interno y externo que lo estimulan, desencadenen y dirigen, y responden a tales impuisos con movimientos coordenados que contribuyen a manten& el individuo y la especie (Tinbergen, 1970).

La

Etología es pues, una Ciencia Natural, nacida de la Biologíu, íiila que

ha

tomado el método descriptivo comparado y el método analítico fisiológico (morfología y fisiología

del

comportamiento).

Su

posición dentro

de

la teoría del conocimiento

es

el realismo crítico, orientada según el neodarwini ' 'smo y prticip en un fructífero intercambio

de

ideas con otras escuelas

del

estudio del comportamiento orientadas se&

las

Ciencias Naturales,

especialmente

con

el Conductismo y con algunas escuelas

rusas

(Eibesfeldt, 1974).

En general, todas las investigaciones, deben empezar

por una

descripción y ordenación

de

los fenómenos a estudiar, por lo tanto, la base de todo estudio etológico

es

el &grama, catiilogo exacto

de

todas las formas

de

comportamiento propias del animal. Pam su

realización, se escogen

unidades

de

comportamiento que no

sean

demasiado p#lue&s y

por lo tanto poco significativas para ser difermciadas,

ni

demasiado

.

B r a n d e s P p U e s

resultarían demasiado variables (por ejemplo: escarbar, erguir la cola y cabeza, roer, eta).

El etograma es en sí, el punta

de partida

de

la investigación, Tinbeqen (1951; citado por Eibesfeldt, 1974) dejó en claro que debería acentuarse espccialmcntc la importancia de un

inventario completo de las pautas de conducta de

una

especie, la razón

de

tal énfasis es que

<Fie

influyen sobre la pauta

de

conducta en cuestión.

Ya

en

1906 Jennings (citado por Eibesfeldt, 1974)

habló

de la necesidad de

empezar

el estudio del comportam¡ento de una especie auimai con un inventario de lap

de

comportamiento la que llamó sistema de acción.

La

descripción

de

una forma de comportamiento debe incluir cuaiquier

detalle

del

proceso.

Pero

una descripción Asica

de

este

tipo no

es nunca completa

en

la pdctka, ya que

el

observador omite lo que no le parece importante, por ello

es necesario

hacer

uso

ds

Camaras de video las cuales son el principal instrumento

del

etólogo, ya que aquí

se

fijan

las

formas de comportamiento y se

co-

p

una

comparación

fimira, adcnuis al

analizarla

a

cámara lenta o dpida, nos proporciona ¡nfomaciones no BoEcsI(I1cJ a la

observación directa (Eibesfeldt, 1974).

Casi siempre, se describen las formas de comportamiento se& su finicón,

en

estos asos se desplaza la atención desde la coordinación de movimientos que lleva a la meta

basta

aquella. Transportar o construir un nido, son conceptos funcionales, pcío sin cmbugo

presuponen una in5erpretación por parte

del

ObBerVador. y ahí radica el peligro de esb

otra causa, en la función del comportamiento.

Desde

el punto de vista biológico, la

funci6n

se mide por la supervivencia

Sin

embargo, la supervivencia frecuentemente se e~eguni

de

maneras bastante indirectas.

una investigación prematura

puede

dejar de tom en cuenta factom

procedimiento (Hmde, 1966). Y es que las escuelas de etología

se

han interesado , P o r W U

(8)

Para

poder registrar la duración, frecuencia y posición relativa entre ellos de una secuencia de patrones de movimiento, sin por eso dejar de observar al animal,

se

suele emplear un registro múltiple (Eibesfeldt, 1974).

La mayoría de observaciones se realizan en aninales cautivos, lo que tiene ciertas desventajas, el animal no puede o explorar libremente, lo que provoca perturbaciones, sobre todo en los mamíferos que nomalmente t i e m una gran actividad, en estos casos, a menudo se pueden observar movimientos

del

animal siempre por el mismo camino, oscilaciones del cuerpo y otros movimientos estereotipados, los cuales

pueden tener causas muy diversas (Klopfer, 1976).

Un armadillo en el zoológico de Amsterdam cesaba en sus movimientos estereotipados

cuando el suelo de su jaula, desnudo hasta entonces, se recubría con una capa de 20 cm de

tierra, de fonna que el animal pudiera enterrarse para

dormir. Los

movimientos estereotipados aparecían de nuevo cuando

se

limpiaba el suelo de la jaula. Heidigcr (1 942;

citado por Eibesfeldt, 1974) estudió una serie de pemirbaciones debidas

a

la cautividad A menudo los mamíferos superiores carecen de posibilidades

de

desarrollar sus actividades, por lo que en distintos mlógicos se ha introducido una terapia por el trabajo.

La

cría suele

ser difícil, pues los animales no se aparean o no educan a sus hijos.

Las

observaciones de

campo, ayudan a evitar estas perturbaciones.

Koening (1951; citado

por

Eibesfeldt, 1974) observó, por ejemplo, que los paros

barbudos

mantenidos en cautividad llegaban a criar, pero expulsaban a los polluelos

del

Ndo

poco

después de

haber

salido del cascarón; la causa se encontraba en la alimentación que era muy abundante y entonces, los padres saciaban pronto a los polluelos y estos ya

no

abrían el pico, lo cual no ocurre en la naturaleza, puesto que

los

padres deben buscar alimento

m h

tiempo.

En condiciones naturales el polluelo que

no

abre el pico esta enfermo

o

muerto, y los padres lo echan del nido, los paros barbudos en cautividad se comportaban ante los polluelos que no abren el pico como si estuvieran muertos,

para

eviiar esta patwbación,

bastó con disminuir el alimento que se les

suministraba.

Otras muchas perturbaciones en animales cautivos tienen causas semejantea. Si el investigador conoce a los animales, las podrá comprender y evitar pronto,

es

falso que el

animal en cautiverio se comporte de manera diferente y anormal, y por ello

las

observaciones realizadas tengan menos valor, como se afirma.

Muchos

trabajos excelentes demuestran lo contrario.

Algunos detalles de comportamiento sólo

pod&

ser estudkdos

a

través de UII largo

contacto con la especie animal que se trata.

Pueden

minimizerse las pcmirbaciones

debidas ai cautiverio, dejando al animal relativamente libre

en

su ambiente natural.

Las

observaciones de laboratorio y de campo se complementao entre si, y es inútil discutir

acerca de las ventajas y desventajas de cada uno de los metodoÉi (Tinbergen, 1970 y

Eibesfeldt, 1974).

(9)

f-

II

.,.,_, P ta.,., I -

1

'.Y

INTRODUCCION

Los

cetaceos conforman un grupo de mamíferos

muy

pticuiar, que se diferencia de

los

demás mamíferos acuática porque estan adaptados para

reaiizar

absolutamente

todas sus funciones dentro del agua, medio en )cl que pasan toda su vida, En

este

grupo se incluyen gran número de especies, todas

con

estriLctunis anatómicas y estrategias fisiológicas

particulares.

Su cuerpo tiene forma de torpedo, lo cuál les da ventaja para moverse más fácilmente

en

el agua, esta forma

casi

no

tiene partes salientes que opongnn resistencia al movimiento y, además, la reducción de la superñcie del cuerpo que

se

encuentra en contacto

con

el agua,

junto

con otras vasias adaptaciones

les

ayuda a conservar y mantmer su calor corporal. Esto es muy importante ya que en el ague, el

calor

se pierde 25 vccesmásrápidoque en el aire. Sin adaptaciones

para

contramstat este fenómeno, y otros

m8s,

la vida de

los

mamíferos acuátim no seria posible.

Los

cetaceos

son m a m i f a que provienen de anmtros que originain~cnte vivieron

en

las partes secas de los continentes y no

en

el

mar.

Poco

a

poco

y con el

paso de

muchos millones de años, estos animales

han

evolucionado hasia las formas que ahora

conommm.

orden taxonómico de los ceteceoS ha

sido

dividido

en dos subbrdencs:

h

Misticetos o ballenas barbadas y los

Odontocctos

o &áceos con dicnies, que es el grupo al cual

pertmccen

los

delfines

(PérezXortéq et ul., 1994).

Para

estudiarlos más facilmente y baddose en su origen y afinidades f i l o g d t i ~ el

Hace

cincuenta miilones

de

años, aparecieron en el planeta, los antcawm de los c&ícm~, la mayoría de las

-es

presentes

eran de

tallas palucees y mediaow, ilcgmdo a

alcanzar una longitud máxima

de

21

m.

Sus cucrjm eran muy largos, tenían extrcmida&a posteriores muy reducidas y el hoCic0 muy alargado. Estas criaauas habitaron aguas

somera9

de

ambientes costeios

o

de

mar

abierto.

Sus restos fbiles

han

sido enconidos CII

depósitos

del

Eoceno Medio y Tardío.

Aunque en la actualidad sólo viven

cetaceos

pertenecientes

a

los

subórdeaes M i s t i d y

Odontoccti, sus más antiguos ancestros se catalogan en otro suborden que

en

la actualidad

no tiene representantes vivos: el suborden Arcbxccti, a cuyos Fepnsentsntrr se les

ilama

Ungulados, sin embargo,

deescubrimientos

recientes. como

por

ejemplo el hailazgo de

fósiles cctáceos muy primitivos

en

depósitos de la

región

paquistani

del

Himplayq propiciaron

una

reorganización

que acomoda

los

cetáceos y a los artiodtkiiloa (b6vidos, &vidos, etc.) como descendientes

de

un anccstm común (Em, 1987).

A r q w algunos Arqlleocetos primitivos fueron inicialmaite clslificoda, como

.

Los odontocetos nctuaies presentan UIUL ashetría en el cráneo. El desmollo de esta

cualidad les facilita realizar la ecolocación, función con la que

pWaen

O n e n t ~ e y detedar tanto a presas como a posibles deprededom. El arreglo asirnétrico de ciatM cstrucairas, les facilita el poder dhigir sonidos de alta frecuencia (mas de 150 kcps) que muitan

ideales par "ver

con

el o í & ya que pueden recibir el

eco

de los objetos en forma

similar

a

(10)

como se da el fenómeno de ewuóicación

en

los murciélagos (Aguayo et al., 1983) y

b

j

a

s

frecuencias,

alrededor

de 15 kcps,

los

cuales son mas adecusdos para la comunicación.

Estos

sonidos se dan en forma de clicks,

producidos

por movimientos de aire reciclado,

sacos y válvulas de los pms nasales, este aire es enfocado a través de

una

estnictura de tejido adiposo conocido como “melón” que actúa como un cristalino acústico, entonces lo

proyectan al medio ambiente y estos al rebtar en un obstaculo vuelven ai oído

del

animal después de ser ampiificados por una masa de grasa de la mandíbula inferior. entonces el

cerebro

analiza

el tiempo que ha tardado el sonido en volver y de ello

deduce

con exactitud la

naturaieza,

dimensiones y distancia de los objetos que le

rcdean

(Evaas. 1987 y

Yañez

Me- 1990).

Una superñcie plana en la parte posterior de cada

premaxilsr

en la mayoria

de

los fbiies y de los Odontocetos existentes,

indica

el sitio

de

un saco premaxih y pumibiemente cuando los primeros Odontocetos

del

oligoceno iniciaron

la ecolocalización.

Sin

cmbqo> los cráneos de estos ancestros de los delfines eran simétricus, por lo que sc ha sugerido que

la asimetría de los tejidos blandos que

los

recubrfan

precedió a

la de

las paries beas (Mead, 1975). Ya que el cráneo de los Arqwocetos ad

como

el de los Odontoccm pnmitivos

era

simétrico,

una

diferencia importante que ayuda a distinguir entre los fchiles de estos dos grupos es la tendencia a la telescopkacibn o alargamiento de

la

parte

fiontsl

de la estnictura ósea, así como el desplazamiento

del

orificio

m d ,

CanCterIatica que aim no se presentaba en los Arquecwtos o, si acaso,

era

incipiente.

Durante el Oligoceno. apancieron algunos cctdceos qua por JUS . s e CoaJideranf~asinttnntdiasentrsIrwArqusocetosylos~acaialcsELwsennaalss

ya estaban m8s adaptados ai ambiente acuático con

la

aparición

de

cataaerfstiuc

cano im siguientes: M cuerpo

mss

hi

drOdin8mic0,

la

pérdida de la mayor putc

del

peio de su

cuerpo, cambio de posición de su9 orificios respiratorios junto

con

el desarro110

de

pliegues que les permitían cerrarlos completamente; @dida de un cutiio

f u n c i d ,

reducci6n

de las extremidades y de la cintura

pélvica

y desarrollo de lóbulos caudales

en

posici6a horizontal y

una

aleta dorsal, apéndice que después se perdió en algunos grupos.

Al

iguai que los Arqueocetos, los Odontocetos primitivos eran heterodontos,

es

decir que tenían dientes de difemtes formas y funciones. Sin embargo. hacia fims

del

Oligocena esta caTacteristicayahabia cambiado en el grupo de los OQntocetos pues

para

entonces tenían numerosos dientes dispuestos

en

una

larga fila

en

cada

una

de

ISS maxila y huesos

dentanos. cada

diente,

a i i a y aui UM solSra& era de Ismiwaa

fanna de

hasdcmis, w

decir, que

tos

OdontoCetoJ deesaepaca etaahomodwtos al I & d pueIcsáeftínes8ct\ieks

(Ptrez

€e

et et, 1994).

Et

proceso de IaesrohcuCión

da

OdoatPoatos,

del

que sesdkbu@t%m aspector

conocidas,

tuvo lugei; a lo 1-

de

varias

millonas

de

allos y dio

o&e

e sasantay tm

espacies

*

que w asnqieú

en

miata y siete l?émlv% diez f&&l?s y

-

superf8milias.

.

(11)

La

suprfamilia Platanistoidea comprende a los delfines

de

río, de los que no existen

representantes en México.

La

superfamilia Delfinoidea incluye a todas las marsopas y

delfines

además del narval y la belugas.

La

superfamilia Ziphioidea está formada por

las

ballenas

picudas; y la superfamilia Physeteroidea, cuyos representantes son

los

cachalotes

(Barnes,

1984).

La

familia Delphinidae es

un

grupo de origen reciente, ya que su registro fósil se extiende

hasta

hace

aproximadamente 11 millones de años, y esta es la familia más divema dentro de

los

cetáceos.

Son

de

hábitos

pelágicos, aunque algunos gustan de aguas profundas. En

cuanto a su alimentación ciertas especies son estmófagas, alimcntendosc exclusivamente de

peces

o de calamares, oíros

son

genedias, presentado UM alimentación más variada en la que incluyen peces, moluscos y cnist8ceos.

Se

cne que las especies más

primitivas

de esta familia eran eviuigas ya que su rostro em de longitud y anchura de tamafb mediano (Barnes, 1984).

Al

iguai que otros marnifetos deprcdaúores, los delñnes

presentan

un cerebra

cksanallado,

y

en

algunas especies la relación entre el volumen del cerebm y el tamaft0

del

cuerpo

es

alta.

Existen algunas polémicas en cuanto a la inteligencia

de

los dolfim, ea wmúu que so

hable de que son muy inteligentes, sin embargo todas

las

especies tienen

hs

mismas

capacidades.

El desarrollo de diferenteJ estructurss morfol6gicas y sw funciones, a veces y de

manem

parcial, dependen del

medio en

ei que habiten y de la manera en que sc hayan adagtado

pararesponderaeste.

Las

pruebas para

medir

la inteligencia son muy discutibles y SUB resuitmios no sw aceptados

por

muchos especialistas. Si no hay

una

maaem

efectiw de medir la

inteligencia en los humanos, mucho menos existe

un

método

pua

haccrio UXI nnimaies. Simplemente podemos decir

que

las deífíws están adaptacb a

su

ambkntc y

apmvecb~

los

recursos de que disponen

de

manera

eficiente.

C o n s i d e d las diEorentes especies

da

delfines

padewiai dsoir qua

h

iim& time

una

amplia distribución, q s ~ i b t e ai aguas tropicaies, -opic&s y tentplad#

La

didbución de lap especies caaterss ag mejor comicida

dcbi$o

8

la

h#i&d tauto

económica como funciami de estudiarlas en

la

cerca& a la casta

En

agues mexicanas, encontramosoercode 20 espcciesdifaente4do deitlnes, sin inchiir a

otros

Odontocetos

como

los

caohalotes, baileiias picudap y matsopas @%ma

COrtbL

et ai.,

1%).

(12)

CLASEICACiON TAXONOMICA

P

. i

RENO

ANIMAL

PHYLUM

CHORDATA

SUBPHYLUM

VERTEBRATA SUBCLASE EUTHERIA

ORDEN

CETACEA CLASE-

SUBORDEN ODONTOCETI

FAMiLL4DELP”IDM

GENERO

Tursrops

ESPECIE

Tursiop

mmcatus

El nombre del género fue dado por Grevais en el año de 1855,

en la

revista Histoire

Naiurelle

des

mamiferes: 2,323 (citado

por

YaeU Medina, 1990).

La especie fue

dada

por Montagu en el año

de

1821 (citado por

Y&

Medina, 1990). Def’mw muicofup, el género ha sido

cambiado,

citado en la

revista

Mem.

Wemcrian

Nat.

His,

Soc.

3,75. Esta especie tambih puede

ser

encontrada

con

el

nombre

de

Turaiop

hasro (Grasse citado

por

Yañez Medina, 199C).

La

tonina o Taasiopr tnmcaEw (Montagu, 1821; citado por Yaflez

Medina,

1990). que

es

el

que se estudiará en el pnsente trabajo, es también conocido como del&

nsriz de

botella,

delfin n e w o tursión El patrón de

color

de esta especie es muy variado, generalmeaa

es

gris

oscuro

en el dorso, desvaneciéndose de manera gradual hacia la6 cosfpQs, hasta u11

tono más claro en el vientre. Son muy conocidos en todo el mundo,

por

w

~ ~ i en ó n

los acuarios, películas y progamas de televisión.

Tiene la aleta dorsal ubicada en posición

caitral,

es alta, esbelta y falcado. La cabeza

es

robusta con hocico

corto,

grueso y bien difennciado del melón. El cuerpo

es

robusto en forma

de

torpedo con

una

quiüa moderada en el pedímcuio de la aleta

caudal.

Las

atetss

pectorales son de tamafb moderadoy ahusado en la

punta

La longitud

del

cuerpo

varía entre 3 y 4 metros,

por

lo que los animales de esta especie se cmmtran entre los dslfines

de

mayor tamaño.

Los

machos generabate son mhs grandes que las hembras. El peso

promedio

oscila

entre 150 y 200 kilogramos.

La

gestación tiene

une duraciúa

aproximadamente de un año y la lactancia dura entre 12 y 18 meses.

Las

crías al

nacer

midenalrededorde1y1.3metros(Y~ezMedm,l990yPQczCortez

etaL.1994)

La

alimentación de las toninas es muy variada, se

dice

que estos animales son oporhmistar ya que tienen la capacidad de ap~~vechar

una

amplia variedad

de

alimentos dependiendo

de lo que haya a disposición. En su

dieta

se incluyen cefalópodos, peces Pequeeos y

Y cnistsceos. A menudo se les observa

detrsis

de

barcos pesqunos como serdinaos camaroneros de los cuales obtienen los desechos arrojados al mar. También se Ies llega a observar frecuentemente en tomo a otras actividades pesqueras.

.

(13)

P

F'

Gallo (1989) observó grupos de toninas alimentándose de bonitos (Euthynnw Irneahlp), en la Punta Noreste de la isla

de

Santa Catalina, en el Golfo

de

California,

México.

Estas

observaciones

se

hicieron a bordo

de

una pangs de

fibra

de

vidrio de

7 metros de eslora, además. se usa~~nunos binoculares

de

8 x 40 y un cuentabdtos. Abajo de la panga se

podía ver pasar a los bonitos pcrseguidos por

las

toninas y

se

escuchaban siibidos producidos

por

estas úitimas,

también

se encontmon

lobos

marinos (Zaloph

culifornrunus) en la ~ I I I I

de

alimentación de las tonutas.

Un caso interesante que se niaciona con la aiimentación

de

las

toninas, es el reportado por Gallo en 1986, en donde un ejempkr hembrp captudo

en

Cioded

dd

Carmen,

Campeche,

f a W a

las

26 horas deehabet sidvcppgñsQ,

pese

a ios esfucrnm rreüzaáos

para aywhio. La

muerte

tue

debida

a le Íngcstidndc bagn (Bagre marhs),ya que u~llt

espina dorsal

del

bagn,

etravesó

SU e9tówsgq llegando su pinba hirsta d

ocas-

UD absceso

*.

Tanlbib st

han

reportado asos de mtnrtt

del

ddfht

comrinDel~rmcu&fph#S

por

inelusi6n deesplta

de

msntanaye. que se mesincidmtal

En

cuarrto al C O l I q m m m m

.

depgrcgici6ndeindividaosesvarinbk. E n l a s p o b I a c ~

coatetps

es

ram Cllumtrar manadas

de m4s de

so

ej*nptms,

mieirtns que

en

alta mpI

cuando e1 animel está cn busca

de

aiimnrta (Galbet d., 1989).

pucden

ilegar a congrejpe manadas de aigunos

ciento#

de

individuoa.

En

ocprfoa#i

pueden encenrmrse acornpenadPo

de

otrru especias

famiruido

maMdu mixtas,

muy

freouentemente se asocian con calderones o bailenas piloto Globice&lu inucror~ktbi y con baiiena de aleta iWuenoperu phyJotiu

hecho

que

ha

sido obsenrado ampliamente

(Gallo, 1984). También se ha visto asociado con lobw marinos

Z

mllfonrimnu. en la laguna

de

Ojo de Liebre y en la isla Santa Cataiba, en el Golfo

de

California. México

(Oaiio, 1989).

La

distribución de esfa especie

es

por lo gmcfai coster~, auaqire lambih

se

pnseinui en

regiones peihgicas. Se encuentran principalmente

en

zonas impides y templadas del

mundo.

Estos

delfines

no se

asocian

con el atún y,

por

10 tanto, prácticamente no se ven involucrados en la pesquería

de

esta especie.

Los

registros de tonhas CCrcadlLI por

atuneros son en lances sobre

manadas

mixtas y,

en

algunas ocasiones,

en

lams

sobn

objetos flotantes.

Estos animales tienen

una

gran versatilidad ecológica, 10 cual los hace que apWech.una

gran variedad de hábitats.En la desembocadura

del

Río

Colorado, nila parte

mis

m i e b

del

Mar

de

Cortés, se

han

visto

a atas animales alimentándose

casi

comptatamonte

fizera

del

agua de manera similar a la seealadp e ilustrada por NOms y Ni&in (1992; citado

por

Delgado ei ai., 1994). Al nadar k i a La htia, en playas

de

pendiente suave, awndm a bs

(14)

1-

u .__,. J ,-c

deifin se desliza hacia aguas mk profundas dándole

oportunidad de

alimentarse a otro

miembro

de la

manada

Los tursiones aprovechan los cambios de la marea, que son muy extremos

en

el Golfo de California, para entrar y salir al río.

También

han sido

vistos

a grandes distancies rio arriba en algunos atimtes

de

la Laguna de TénniwS en el estado

de

Campeche y

dentro de

otros cuerpos de agua dulce y lagunas costeras, en diferentes partes del Golfo de México ( P k

Cortes

et al., 1989).

En México se distribuyen prá&camente en toda la franja costera

de

ambos litorales

siendo abunáantes en algunas regiones.

üebido

a su comportamento acrobático y a su adaptación al cautiverio, la tonina del Golfo de

México

es muy

demand&

para

su

captura

con

fines

recreativos en espectaculos de acuarios. Algunos estudios

de

abundancia

y distriiución en esta región

han

sido desarrollados con relación a a t a

actividad

para poder llevar a cabo

una

adecuada administración y manejo

del recurso.

Se

ha

visto que aunque ilegan a observarse cries

en

difernites épocas

del

afb, existen pica en los que se presenta

una

mayor abundaucia de ellas (Delgado, 1991). También

se

hii

observado que

aunque

la especie se encuentra distribuida a io largo

de

todo

el litad, las concentraciones son mayores

durante

algunos

meses,

consecumtmmtc

en

otras temporadas se

da

un mayor praa0 de dispersión.

Ademas de estudios

como

los mencionados se e n c m

en

proyacto o en poctso algimas otrasi investigaciones que pretenden proporcionar infonnación

sobrs la

ccología de esta especie. En la Bahía de la

Paz

se han hecho estudios sobre

la

manen

en

que

les

toninas utilizan el hábitat (Acevedo, 1989). En

el

norte

del

Gdfo

dt

califamu

.

seban

desarrollado

estudios, que están enfocados a detamuier ' a d e m a s d e l u s o d d ~ l a

manera en que lo comparten

con

otras especia

de

cctáccos (Sdber, 1990 y

Ptnz

Coíttz et

al., 1994).

Por otxo lado

es

imprtante d a r que existe confusión

en

cuanto a la taxmmia

de

las

toninas. A diferencia

de

io que se ha manejado, p.obablemente se tratri de más de ma especie.

Al

medir y comparar cr$rneosy OtrOBrestaB óseos

coltctaQe

en

las

ployas

ea

posible realizar análisis estadísticos que pemiian

detcmunar

'

si

existen

difkmciaa suficientes entre las poblaciones, como para poder decir que se trata de capecica disiintm.

Para

estudios como el mencionado, es importante contar con colecciones c i d c m

debidamente registradas y abiertas a

los

investigadores iatertsadw y ad pwmittr el intercambio de informacÍ6n (Pérez CorttZ et al., 1994).

Los

delfines, poseen señales

sociales

complejas y un rico repertono de = m e n t o ; de ahi que puedan interactuar con otros miembros de su grupo de ma~cflu muy elaboradSS. Entre los ejemplos pueden citarse las &des de agresi6n que son ídilcs para esttblecxr y

mantener jerarquías de dominancia, las seeales

de

galanteo, los sonidos o rnovimieatoS

de

(15)

advertencia cuando se

acerca

un atacante en potencia y muchas otras M e s que contribuyen ai funcionamiento del gnipo y de cada uno de

sus

miembros.

El esfuerzo destinado a acumular datos sobre el comportamiento y los sistemas sociales

de

los delfines resulta dificultado por el hecho

de

que la mayor parte de su comunicaci6n se

realiza

bajo el agua.

Es

muy dificil acercarse a un grupo de delfines en un bote y permanecer con ellos el tiempo suficiente para empezar a comprender su sistema sociai.

Todo

lo que se ve es un grupo de aletas dorsales cuando los animaies suben a respirar a la

superficie, y después se les pierde de vista cuando se desplazan bajo el agua incluso cuando el agua es clara y esta en calma, la proximidad del bote puede molestarlos, y es diñcil separar lo que es natural

en

su comportamiento de lo que no

es

y umstituye simplemente

una

reacción

frente

a la presencia del bote.

Debido a esto y a otros problemas, la mayor parte de las primeras observaciones

se

hicieron con delfines en cautiverio, y aunque la cautividad es

una

situación anormal, los investigadores

podían

estudiarlos durante

períodos

prolongados de tiempo. El trabgjo más

conocido fue el de Tavolga y Essapian, de Marineland, Florida, quien observó un grupo

de

12 toninas en

una

gran piscina, durante cinco años, descubriendo

relaciones de

dominancia

y jemqukación. Y en generai, los cetaceos más estudiacEos son los

T.

mamtw,

donde

muchos de los aspectos del conocimiento que se tienen sobre su fisiología y comportamiento, se

han

adquirido durante los últimos 20 años, especialmente

esaidiando

a los animales en cautiverio de los delfinarios

de

todo el mundo (Wbing, 1979).

Tornillin, A..

G.

(1957 citado por Yablokov ef al., 1974), Caidwell et al., (1972); Aguayo (1983) y algunos autores observaron que estos organismos forman grupos

de

aproximadamente 15 a 20 organismos, y también

pequeños

grupos de 2 a 3. Generalmeate viven en

manadas,

pero se ha observado

una

diferenciación estacionai

de

acuerdo ai scxq durante casi todo el año los machos adultos forman ~nrpos independienta, y sólo se

mezclan con el grupo de hembras y crías en el período de apareamiento.

La

base

de la

manada son estas úitimas con sus crías de diferentes edades, este primer agrupamiento permanece por muchos años.

En la playa de Bahía Tiburón en el occidente

de

Australia viven deiíincs nariz de

botella

que nadan a poca profundidad e interactiuin con los turistas. en este lugar viven CQCB

de

200 animales, y son estudiados por los antropólogos y primatblogos

de

Harvani Viven en

un rango determinado en una comunidad flexible que en temporadas sc reúnen

en

gnipos

por tallas, y condicí6n social.

operando

en un grupo relativamente

rígido

y

cerrado.

Las

hembras cooperan con las crías aún no siendo sus madres, actúan como niñeras o tuum,

como guías protectom, y para reunir a la manada en

caso de

peligro. Cuando los maehos

alcanzan la madurez sexual, dejan la familia y forman

grupos

separados. NormaimentC los

machos jóvenes

forman

p p o s a m e donde predomina una conducta h o m d , ya que

no tienen bien definida su identidad sexual (Booth, 1988).

Se

ha reportado,

una jerarquiuición dentro

de

las manadas, que a veces resulta muy compleja, usualmente el macho

de

mayor tamaño

ocupa

una

posición

dominaate,

este

(16)

animal (alfa) manifiesta su superioridad moviendo la cola, asumiendo poses que asocian con clics y sonidos característicos; él es el que primero se alimenta, y

en

periodo de

apareamiento se presentan luchas entre el macho alfa y los

demás

delfines, el macho alfa ataca a los delfines jóvenes que están cortejando a las hembras; el resto del tiempo nada aparte del grupo y tiene poco contacto con las hembras y crías. (Tavolg y Essapian, 1957;

Caldwefl et al., 1972; Cousteau, 1975;

Booth,

1988; Peters, 1980)

En algunas manadas no se ha observado una jerarquía bien definida, Ekl'kovich en 1959

(citado por Yañez

Medina,

1990) pudo ver que dos hembras jugaban el pap1 de guías y

protectoras, pero no manifestaban rasgos típicos de dominancia, ni gozaban de ningún

privilegio. Sin embargo, Sverdrup en 1970 (citado por Yakz

Medina,

1990),

ha

encontrado hembras dominantes en algunas agrupaciones, que son las primems en twa~ el alimento, inspeccionar nuevos objetos y proteger

le

manada

En caso

de

peligro, Caldwll et d., (1972) ha observado que algunos machos j6venes (exploradores) examinan la situación y tratan de encontrar una salida para la

maneda,

los machos alfa no exploran, esto lo hacen especimenes de menor jerarquía, que son menos aptos para la reproduwión, protegiendo así la estructura social y el potencial reproductivo

del grupo.

En

el

caso

de no hnber exploradores, ninguno de los miembros adultos asumen

el papel, por io que se cree, que estos grupos son más susceptibles de ser aeapados (Peters,

1980 y Yañw Mcdina, 1990).

tas

diferencias

en

el ComportamientD

de

T.

t m m ,

se puuien atribuir ai

hecho

de

que

las

relaciones sociales

en

las

poblaciones

de

la misma especie.

pueden varior

y presentiir especificidad definida en

grupos

diferentes, esta habilidad de la estructm socid es

un

signo de alto nivel en las relaciones sociales. Esta infonnaci611, o la myorip

da

eii4

fue

tomada de agrupciones en cautiverio

y

se debe tomar en cuenta que

en

este estado las

comunidades son artificiaimente sobrepobladas,

por

lo que hay un incremento

de

dominancia.

Yablokov (1974) cree que en la vida salvaje se manifiesta menos, ya que esta balanceada y

constituida por miembros del mismo rango. Un

orden

rígido de dominancia y

subordinación se crea inevitablemente, bajo condiciones artificiales de sobrepoblación, por lo que no se pueden extrapolar las reiaciones sociales formadíis en

cosnunidades

experimentales, a la organización del grupo en la vida libre (Y- Medina, 1990).

.

(17)

P

r

L.

I

f"

I

F'.

1

COMPORTAMIENTO SEXUAL:

El ritual de cortejo

de

los delfines, está

constituido

por varias etapas:

1) interacción amistosa:

Las

observaciones indican que el macho selecciona

una

hembra y la corteja por algunos días, lo cual puede durar semanas,

sin

embargo durante este período

puede mostrar interés en otras y esto puede interrumpirse por algún tiempo.

2) Persecución:

En

esta

etapa,

la hembra tiende a aiejarse del macho, saltando

fuera

del agua, 61 la

persigue

y se

reanuda

el juego amomso, fases de cortejo y cópula

según

Yablokov et al., 1974.

3) Entrecruzamiento al nadar: Aquí, el

macho

se coloca bajo el vientre

de

la hembra,

tocáucbia

coa su &ctn

dorsai,

en

esta fast se plesentan

eFcceiones

que dpran pocos

SegMdOs

(Tavolgp y Essspíon. 1957; Yabiokov et ul., 1974).

4) Poses:

El

mrschodurante e¡ Cortjo

nada

alrededor

de

la h a a h edogtamb Varias poses,

como si despicgma las diferentes pertes de su cuerpo. tolrt. ulll

posición

vcrticcit sobre el agua y In dpea r í t a n i ~ con la

ooli

(Tavolga y

Esapan,

195% YaMokov ef ai., 1974).

5) Caricias

eo el

Brea geniep1:

i.as

caricias ~ 8 8 el hocico y IW afeopa, st

hicea

f r e c ~ c o n l a p a r t e a n t e r i o r & l vienbe, ~delapSretsspectoratesy&a~gaiítaf (Tavolga y Essapias k957; Yawdtov et

ai.,l9?4>

6 ) M o r d e d u t a s : N a d a a d o i a d o a a h r d o c o a L r r e ~ ~ ~ e o i r k E b a t r P ~ e s ~

pectorples

dc

elh&

hace

Iomismo coa hi alea d o d y albciiiatiwuaai tcoohoc;seidDZIiO dentro de la boca, tal juego

puede

durar

de

entre 10 y

15

minutos (Tavolga y Essapian,

1957; Yabiokov et n1.,1974).

7) Cópiax En la cójndu,

eT

macho

wive

u

h

hembra

de

if& y

por

oigunoa sqtmh

p e n n a n e c e e n c a n t r r c t a c o n s u v i c a t r e . ~ & ~ e s t e n e a p o s i c i ó n ~ y m K B a lentanmte(Ya&

Medins

im).

otros atdoresmásrecientes, Bpn reddo Iasetapps en&otrespeaia~ pBses,caxiciesoee

la nariz y mordisqueos suaves (Bentley Ward, 1996; comunicación penonal).

Caidwell et al., (1972) grabó sonidos emitidos por el macho durante el cortejo, loo d e s son semejantes a un

ladrido

o gruíiido. El mismo autor Seflaló lo siguiente "Este sonidcl fue escuchado por primera vez, hacia los tres meses de edad, cuando

el bebé tratd de

copilar con su madre".

La

homosexualidad y la masturbación son comunes en deiñnes

cautivos

(Tavolga y Essapian, 19S7; Caidweil et al., 1972), pero no sc ha considemdo d. Se observó que un macho puede pmcunvse a otro macho como c o m m d. Yablokov

et al., (1974) indica que un delffn común (O. delphis) inicia su

dvidad

sexual, más a

menudo con un macho

T.

truncutza, que m hembras de su misma

especie.

Caldwii,

Figure

TABLA No  5
TABLA  No  6

Referencias

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