UNIVERSIDAD AUTONOMA METROPOLITANA UNIDAD ETAPALAPA
LICENCIATURA EN FILOSOFIA.
TESINA
"-
EL SER DEL PODER &IMAQUIAVELOInvestigación presentada a esta casa de estudios para obtener el grado de Licenciado en Filosofía.
J
AUTOR: HERNÁNDEZ MORENO SILVESTRE MANUEL.
ASESOR: DR. FRANCISCO PIÑÓN
GAYTAN
MARZO DE 1997.
" . , c INDICE Pág.
Introducción..
...
3Capí'tulo I. EL FENOMENO DEL PODER
...
7I. La historia como el espejo de los engranajes del poder
...
10II. La fundamentación de la acción del poder
...
18111. El poder como órgano motor de la continuidad del Estado ... 27
IV. La separación de lo ético y
lo
político...
38Capítulo I1 GRAMÁTICA DEL PODER
...
46I.
El
lenguaje como develador de la intencionalidad del poder...
II. La posibilidad de una epistemología del poder ... 5649 . Capítulo I I I EL LUGAR DEL HOMBRE EN EL SER DEL PODER ... 64
I. Temporalidad
...
67I I .
¿Es posible encontrar una naturaleza humana?...
71Ill. El enfrentamiento con " el otro "
...
81Conclusión ... 88
Bibliografía
...
92INTRODUCCION
ya no se hace desde u n orden sobrehumano donde el individuo sólo es en ser degradado, sino que se comienza a buscar en sí mismo la razón innlediata a su experiencia cotidiana. esto es. se despoja al hombre de cualquier referencia metafisica o religiosa, y se le presenta en su grandeza y miseria. Y aquí se
desarrolla el individualismo tan característico de la era moderna, al
construirse el ideal del hombre singular; así como la preponderancia del poder sobre el derecho, del obrar sobre l a teoria, de l a voluntad sobre la razón.
;Tiene sentido hablar del poder? ¿Cuál es el fin u objetivo de estudiar a 1111 pensador de l a política de siglos pasados ? Estas son dos de las muchas
preguntas que se podrían formular en l a investigación que se ofiece, y que desemboca en una indagación sobre la parte interna del poder, sobre lo que se podría denominar su ser. Y si hubiera que responder a las intel-rogantes anteriores, se afirmaría que sí tiene sentido hablar del poder, y más desde la filosofia. que no se queda con l a simple definición o imaginario colectivo de los hombres, sino que va hasta los fundamentos mismos de las cosas e ideas y
extrae su valor y su razón de ser; y el sentido más palpable se encuentra en la
esfera de acción de tal término, a saber, todos los espacios donde actúa el hombre, quien es el que manifiesta el poder. Y el objetivo de releer e
interpretar a un autor clásico en l a filosofia política, es conservar lo imperecedero de su doctrina, que siempre está ligada a una parte de lo que es el Hombre, y no sólo a un contexto histórico.
;Cuál es el ser del poder ? i En qué se sustenta ?
¿Cuál es su origen ? ;Es posible hablar de una gramática del poder; y más aún,
de una epistemología del poder ? ¿ Se puede hablar de un lugar del hombre en el ser del poder ?
¿Cuál es la naturaleza del hombre ?
Preguntas que no pueden ser abordadas desde una sola disciplina
filosófica, como lo sería la filosofia política ( al ser ésta una dimanación de l a
filosofia de l a historia y l a filosofia del hombre de Maquiavelo ) , sino que tienen que enfocarse, además de l a rama ya mencionada, desde los parámetros de la ética, la filosofia del lenguaje
,
l a antropología filosófica, pero sin ser un análisis de tal naturaleza, sino sólo una ayuda conceptual para tratar de especificar mejor los subtemas derivados del problema central : definir el ser del poder.La metodología empleada consiste en trabajar con los supuestos maquiavelianos, como lo son la conservación del Estado, su duración, su incremento, el equilibrio de las fuerzas de una república, y la técnica de dominio de si para someter las voluntades particulares a l a decisión de un poder superior a l de los individuos comunes, que es el del monarca; para de ahí aprehender lo que es el ser del poder.
CAPITULO
l .
Tras la revaloración de l a apariencia, en el siglo XVIII, como manifestación de la realidad a los sentidos y a l entendimiento humano, fenómeno designa el objeto específico del conocimiento humano, justo en tanto que aparece bajo particulares condiciones, características de la
estructura cognoscitiva del hombre.
El poder, entendido desde el punto de vista de los social, es decir,
desde la relación de los individuos, es la capacidad del hombre de obrar y
determinar la conducta del hombre: el poder del hombre sobre el hombre.
Estas dos definiciones son las que guían el presente capítulo, y como se observa, la primera corresponde a la rama de la filosofía conocida como
la vida del Estado, deshacikndose de todo aquello que pretenda 1imitat.lo.
I
LA HISTORIA COMO EL ESPEJO DE LOS
L a reflexión de Maquiavelo sobre el poder inicia con el estudio de l a
historia, con la función teórica de ésta (explicar el movimiento anterior de la sociedad) , y me estoy refiriendo: de manera muy concreta, a la repilblica
romana: contenedora de una historia secular J. gloriosa. y de un desarrollo que oscila. despuis de los primeros siglos, entre una repilbiica y un principado. 1
Maquiavelo analiza la historia no como una concatenación de
acontecimientos, en que colabora la providencia de Dios, sino como obra
exclusiva de las fuerzas humanas y naturales. En la dedicatoria de El príncipe a Lorenzo de Medici, Maquiavelo expresa:
"( ...) no he encontrado entre mis
pertenencias cosa alguna que considere más valiosa o estime tanto como el
conocimiento de las acciones de los g a n d e s hombres, adquirido por mí mediante una larga experiencia de las cosas modernas y una continua lectura de las antiguas.. .
..
2 'Lo que nos plantea el interés de Maquiavelo por indagar sobre "las
leyes de l a convivencia" con el realisnlo antropológico con el que otro podría observar y describir los principios que regulan el mundo de l a física ( para hablar del quehacer naciente de su época). realismo que se identifica con l a
'
Estas dos formas de gobit.rno darán sentido a la tesis de llaquiaxlo de que todos los Esrados o sonrepilblicas o son principados; que se verá en el apart:ldo 111 de este capítulo.
'Maquiavelo. N. : El I'ríncipe
.
P. 3 1.función social de la historia, cuyo fin es organizar el pasado en función de los
requerimientos del presente; donde lo antiguo y lo moderno se complementan. y generan un nuevo tipo de conocimiento. Nos dice Bobbio:
"La tarea del historiador es recabar del estudio de la historia las grandes leyes que en ella
regulan los acontecimientos. Sólo quien es capaz de explicar por qué las cosas suceden,
está en posibilidad de prever cómo acontecerán."
Lo que significa que la historia proporciona una orientación
permanente de las acciones de la especie humana en el mundo. El propio Maquiavelo advierte:
"El que estudia las cosas de ahora y las antiguas, conoce fácilmente que en todas las ciudades y en todos los pueblos han existido y existen los
mismos deseos y las mismas pasiones; de suerte que, examinando con atención los sucesos de la antigüedad, cualquier gobierno republicano prevé lo que ha de ocurrir, puede aplicar los mismos remedios que usaron los antiguos, y , de no estar en uso, imaginarlos nuevos, por la semejanza de los
acontecimientos."
Si nos preguntamos por qué hablar de "leyes de l a historia" en un pensador del poder como l o fue Maquiavelo, tendríamos que partir de un supuesto, y éste sería el reconocimiento de l a constancia de ciertas
9
'Bobbio, N. : "Maq"ia\.elo",...p.7j
características de la naturaleza hlumana. como lo son los deseos y las pasiones. Pero no quedarnos nada más con esto. sino aceptar que l a propia historia tiene una escencia ( imposible de ignorar), que es la captación de lo individual histórico, lo que define la estructura de la vida histórica: la acción del hombre que puede concebirse como categoría; a la vez que el redescubrimiento de nuevas dimensiones de la vida, que en Maquiavelo son el soporte del poder. Por tal motivo, rvlaquiavelo considera valioso todo aquello que aporta datos para la comprensión de la "cosa pilblica", como lo son los llamados "tumultos", que no son causa de l a ruina de los Estados, sino l a condición para que se promulguen buenas leyes en defensa de la libertad. Y esta concepción implica una reinterpretación de la historia, que a decir de Bobbio:
"(
...)
podríamos llamar justamente "moderna", de acuerdo con la cual el desorden, no el orden, el conflicto entre las partes contrapuestas, no la paz impuesta desdearriba, la desarmonía, no la armonía, los " tumultos",
no la tranquilidad derivada de un dominio irresistible, son el precio que se debe pagar por el mantenimiento de l a libertad."
El trabajo de Maquiavelo en sus obras más connotadas en el ánlbito de
l a política y l a historia, muestran una lógica interior en l a observación que L .
realiza de los acontecimientos precedentes, de donde va a sustraer la trascendencia del hecho político, y ver de qué manera puede reincidir en la
preservación del Estado. Esto es, Maquiavelo no se queda con una idea
superficial o repetitiva de los hechos históricos, sino que toma lo individual de l a historia para aplicarlo a lo particular de l a acción humana . Y es aquí
-~ -
donde podemos ubicar a Maquiavelo como “hombre del renacimiento’., donde ideal era el creador activo, el hombre que utiliza SLI razón para darle
sentido a el devenir o a la transformación de la naturaleza; es así que la razón es acción creadora, póiesis. Pero también hay un uso instrumental de la razón en Maquiavelo, patente en la búsqueda de la fimcionalidad del poder para conservar el Estado. Es así que expresa a Clemente Séptimo:
“Al leerlos (los ocho libros de la Historia de Florencia), podrá Vuestra Santísima Beatitud ver en primer
lugar a costa de cuántas ruinas y cuántos príncipes ha ido Italia cambiando su configuración política a lo largo de muchos siglos, desde que el imperio
romano comenzó a perder su filerza en Occidente
...
7) 6Aquí se puede observar que el decurso histórico tiene sentido, al
reflejar el acto político, portador del poder, con lo que Maquiavelo supera definitivamente la crónica medieval, y se coloca en la historiografia moderna, al lado de su contemporáneo Francesco Guicciardini. Con lo que la historia, en el caso de Maquiavelo y de Florencia, es hndamental para encausar la lucha por la libertad
’,
donde no sólo está involucrado el príncipe, sino el pueblo en general; y ambos coparticipan y se evidencian en la historia.Cabe anotar que la filosofía de la historia de Maquiavelo es cíclica (hasta cierto grado similar a la de Polibio) ‘,donde el poder está inmerso en el círculo o ciclo alrededor del cual giran eternamente todos los Estados,
6
7
Maquiavelo, N. Historia de Florencia; “Dedicatoria” , p. 1 S. Los paréntesis son míos.
Aquí “libertad” tiene el carácter de independencia, pues Maquiavelo está pensando en las posibles disputas territoriales con otras repúblicas, y no en la libertad de los individuos.
. n Polibio de Megalópolis : Historia Universal. Durante la república romana, V. I1 , Edit. Iberia, Barcelona,l968, Capts. I1 - IV. PP. 103 - 109
transitando de l a monarq~~ía a la tiranía olig,irquica, y de ista a l a democracia, para regresar de aquí a la primera:
"Tal es el círculo en que giran todas las naciones, ya sean gobernadas , ya se gobiernen por sí;
pero rara vez restablecen la' misma organización gubernativa, porque casi ningún estado tiene tan larga vida que sufra muchas de estas mutaciones
sin arruinarse, siendo frecuente que por tantos trabajos y por la falta de consejo y de filerza quede sometido a otro estado vecino. cuya
organización sea mejor.**
Pero Maquiavelo no se queda sólo con los sucesos revelados por el estudio de la república romana, sino que también cuestiona el por qué del acontecer actual (como lo h e la invasión francesa de 1494 por Luis XII, o el dominio de Fernando de Aragón sobre Nápoles (1458-1494)), es decir, para éI la historia es una conjunción de antigiiedad y contemporaneidad, y en estos dos campos se sumerge Maquiavelo, en el primero a través de la lectura de los clásicos, en el segundo por su desempeño en l a cancillería florentina (hechos que propiciaron su impresionante realismo metodológico y expositivo). Con lo que la vida histórica es vida política, a l a vez que saber vital.
Narración histórica y sistemática política confluyen en h4aquiavel0, y el objetivo compartido es entender la vida en su acción palpable, sin ningiln presupuesto determinista o redentor, pues en su espíritu se entretejen los
elementos de l a teoría y la práctica, para dar paso, una vez maduradas las
ideas por la reflexión, a la acción pitblica, pues como nos dice Romero:
”( ...) porque nada le apasionaba tanto como el saber cómo se lucha entre
los hombres por la conquista del poder.” l o
Y dentro del interés de Maquiavelo por la historia, se encuentra la h s i ó n d e los fenómenos sociales y las motivaciones del ser humano en el plano político, que constituyen una especie de apriori para investigar sobre el acontecer histórico, y de ahí obtener una estructura que permita demostrar la subordinación del que-hacer humano al que-hacer político, donde se perciben las transformaciones de las formas de vida.
La enseñanza de la historia hacia Maquíavelo, con respecto al poder, es que el hombre se realiza en la tierra, su actuar está en la mundanidad, y sus tendencias, razones y fines están aquí mismo. Y esto qué significa, que Maquiavelo no apela a algo extramundano para explicar el por qué de la historia
,
sino que en su desarrollo mismo encuentra la grandeza y la miseria humanas y desde la “fría objetividad”, desde la captación de la lógica de las cosas extrae el motivo conductor y el valor que refleja la acción del poder individual o colectivo, y obra en consecuencia para moldear la realidad que se le presenta, haciendo uso de su razón y de su teleologia política. Forjándosela en:“(
...)
el registro de la experiencia humana en materiaIO
de vida politica o, lo que es lo mismo, de las formas de comportamiento del hombre como ser animado por una irreprimible voluntad de dominio."
Y es así que Maquiavelo contempla la utilidad que l a historia tiene para el hombre, en tanto que es expresión de la vida política y espejo de las
mutaciones humanasI2,pues de ella aprende que la realización de los fines individuales están sujetos a la "legalidad" que dimana de un poder
establecido.
1 1
12 Romero, op. cit., P.117
En l a actualidad, y con nuestro lenguaje, podríamos decir que la historia es conciencia colectiva, y que el historiador la escribe desde la necesidad que le impone SU tiempo, y desde el conjunto de creencias e ideas ;I
las que se debe.
I1
LA FUNDAMENTACIÓN
Tant 'grande In sete
di gustnr que1 paese,
Ch 'a tutto il mondo dié In legge p i a .
Che voi non v'accorgete
che le vostre contese
Agl 'inimici vostri apron la via. *
' LLaquiavelo, N. : Canto derli Spiriti beati. citado en Maquiavelo, SLI vida y s u tiempo, Villari, P.,
Bibliografias Gandesa. MGsico. 1953, P.334.
El interés por el pensamiento de Maquiavelo se debe, esencialmente, a su análisis de los problemas del poder, y porque todo lo que se relaciona con el poder apasiona no sólo a quienes lo ejercen, sino también a los que sueñan y hacen todo lo posible por poseerlo y manifestarlo. Lo que nos plantea una interrogante:
i
cuál es la fúndamentación de la acción del poder ? Una vezque ya se tiene el antecedente de la historia, y se han vislumbrado los engranes del poder: pasiones, deseos e instintos de dominio en el hombre. Y
Con lo anterior se puede decir que la fundamentación de al acción del poder está en el uso que se le de a la política para conservar l a unidad de la
repilblica. Y esto da la pauta para hacer una distinción entre la "buena política " y la " mala política", siendo el éxito de una o el fracaso de la otra, lo
que puede establecer el objetivo a utilizar. En el pensamiento de Maquiavelo, el éxito del príncipe nuevo13 se mide por su capacidad para resguardar el Estado ; aquí es muy importante el valor de la estabilidad.
L a fundamentación de l a acción del poder, para el príncipe ( cuya voluntad de poderío no respeta mis que la audacia y l a astucia, y cuyo fin es la construcción de la monarquía italiana ), es mantener el poder y velar por l a
unidad de la república; y el juicio de bondad o maldad sobre éI depende del resultado que obtenga :
"Trate
,
pues, un príncipe de vencer y conservar su estado, y los medios siempre serán juzgados honrosos y ensalzados por todos, pues el vulgo se deja seducir por las apariencias y por el resultado final de las cosas, y en el mundo no hay más que vulgo. "14Pero el príncipe no se queda sólo con el actuar inmediato, sino que debe prepararse para el ejercicio del poder, y el medio más idóneo para ello es la revalorización de la historia, pues ésta penetra en l a vida pública :
..
(...) y si alguna lección resulta btil a los ciudadanos que gobiernan losestados es la que expone los motivos de los odios y de las rencillas de una ciudad, a fin de que, escarmentadas en el mal ajeno, puedan dichos
ciudadanos mantenerse unidos.""
Y la revaloración se hace principalmente en su aspecto negativo, para no cometer los mismos errores de antaño, causa de las rebeliones e incluso de la pérdida del reino ; pero también debe preservar lo vigente para el Estado, y
lo que ayuda a conservarlo, y ésto lo aprende de l a enseñanza anecdótica. Y
en este tenor es que Maquiavelo advierte:
" Quien desee reformar la constitución de un Estado de suerte que la
reforma sea aceptada y subsista con beneplácito de todos, necesita conservar la sombra al menos de las antiguas instituciones
...
,317Aquí es claro el giro estratégicco de Maquiavelo ( que siempre tiene una postura intelectual anterior a todo discernimiento), que después de
realizar un frío y razonado balance de lo ganado y lo perdido, pasa a postular enseguida las consignas para 18 l a conducta italiana de los tiempos por venir ;
I h
17 Maquiavelo, N. : IHistoria de Florench, *. Prohemio" , P.22
Maquiavelo , N. : Discursos , 1, XXV, P.101.
transitando, históricamente, de la república romana al Estado florentino de principios del XVI, y tomando al príncipe como el encargado de dirigir los objetivos del Estado.
Dentro de la fundamentación del poder, que es la conservación del Estado, el ámbito militarI9 es de gran relevancia, y es por ello que
Maquiavelo" expresa:
"Un príncipe, pues, no debe tener otro objeto, ni otra preocupación, ni considerar competencia suya cosa alguna, excepto la guerra y
su organización y dirección, porque éste es un arte que corresponde exclusivamente a quien
Con lo que Maquiavelo desecha cualquier viso de delegar el mando de las fuerzas armadas a los militares o civiles, o continuar con las prácticas en tiempos de paz; y la razón de ello es que éstos se harían de estrategias e
instrumentos de guerra y lucharían no sólo contra el agresor extranjero, sino contra el propio gobierno de l a repitblica, para hacerse del poder supremo. Y
la guerra es un arte, porque además de cumplir un deber para con el Estado y
ayudar a su gloria, ejemplifica las cualidades del príncipe en el dominio de la situación adversa, amén de l a virtud que le aportará. Pero esta observancia del príncipe no debe quedar en manos mercenarias, sino en las tropas del propio
19
Recordemos que l a guerra fue asunto primordial en l a administración de los príncipes y de Ius repúblicas
Como secretario de los Nueve de la Milicia, Maquiavelo tuvo a su cargo l a "ordenanza", CUL-O fin era el
Maquiavelo, N. : El Príncipe, C:XIV
.
P.80. en el Renacimiento.reclutamiento en aldeas de infantes y jinetes y a r m r l o s para l a defensa del Estado.
20
Ahora bien, por qué hablar del príncipe >’ no de un cuerpo legislativo
o asociación política que dirija el rumbo del estado ? Skinner nos responde:
“ cuando ílegamos a los humanistas de finales del Renacimiento,
casi siempre los vemos presuponer un nlarco de gobierno principesco, aun cuando sea evidente (...) que su preferencia personal habría sido una República. Por consiguiente, vemos
que tienden a pasar por alto la figura del ciudadano individual
y a concentrar toda su atención en la figura mucho más impresionante y poderosa del príncipe.””
Esto amerita las sisuientes consideraciones. En primer lugar, la
predilección por el príncipe se debió al momento histórico en que se vivía, es decir, é1 era la cabeza del reino
,
y por tal motivo es que los tratados sobre política eran dedicados a estos personajes.23En segundo lugar, la figura del ciudadano es “relegada” por el cambio experimentado en el pensamiento político de aquel entonces, donde se genera una disminución de la empatía de valores que habían ayudado a fijar el tradicional concepto de ciudadanía(acuñado en l a Grecia clásica. y reinterpretado en la Edad Media), donde cada ser humano era visto como “parte del todo” , >’ había u n a identificación entre
individuo y Estado. Para el siglo XV y principios del XVI
,
Maquiavelo se da cuenta de la pérdida de sentido de esta concepción ; y es por ello que se” Skinner, Q. : ’‘ La edad de los príncipes” ,... P.140.
No sólo Maquiavelo dedicó El Príncipe a una figura pilblica. conlo lo file Lorenzo de Medici. Francesco
Patrizi dedicó su discusión de El reino y la educación del rev al Papa Sisto IV, durante el decenio de 1.170. de hecho, era muy común en esa época escribir sobre la *. cosa pilblica” pensando en w l dignatario.
>,
muestra tan "crudo" en sus definiciones sobre el ser humano y la forma de someterlo.
Regresemos al príncipe. Dentro de las estrategias a seguir para conservar el Estado,'está la estimación de "alguna figura histórica que sea
elogiada y honrada" , manteniendo en todo n ~ o n ~ e n t o "sus hazafias y acciones ante ellos". Y el ejemplo que da Maquiavelo es el de Fernando de Aragón, soberano digno de ser imitado.'4 Mas el príncipe no debe caer en l a
magnificencia extrema, y sí apegarse a la moderación de sus actos, pues como dice Maquiavelo :
" Respecto a la prudencia y a la constancia afirmo que un pueblo es
más prudente y más constante que un príncipe. No sin razón se compara la voz del pueblo con la voz de Dios, porque los pronósticos de la opinión pública son a veces tan maravillosos, que parece dotada de oculta virtud para prever sus males y sus bienes.''25
Aquí nos encontramos con un término central en Ia filosofia política de Maquiavelo : virtud 26. Quien la concibe en dos esferas de acción: la militar y
la política; veámoslo separadamente.
a) La virtud en lo militar.
Para Maquiavelo, el mantenimiento de un buen gobierno depende de una inquebrantable voluntad de suplementar las artes de persuación con el empleo de una eficaz fuerza militar, y en estas hay una necesidad de construir el concepto de virtud como parte de las cualidades militares (para luchar en nombre de la patria misma ). y es por ello que Maquiavelo rechaza las tropas mercenarias, y está consciente de que si u n principado depende de ellas, se
'.I
Cfr. Maquiavelo, N. : El Príncipe, XXI, "Qué debe hacer un príncipe para distinguirse" . PP. 108-1 1 125
26 Maquiavelo. N.
: Discursos
.
1, LVIII , P. 146.dejará todo a la fortuna-
.
y no habrá virtud que lo deiieuda en caso deadversidad.
77
b) La virtud en lo político.
Maquiavelo l a refleja en una especie de ironía, al dar cabida a que el
príncipe actue tan virtuosamente como le sea posible. pero no haciéndolo todo el tiempo; en otros términos, lo que importa es conservar las apariencias, ser lo bastante inteligente como para imitar l a virtud (cuando se carece de ella),
pues lo que importa es alejarse de la mala reputación que pueda poner en peligro la conservación del Estado. Y esto lo “jjustifica” Maquiavelo con l a
razón de que habida cuenta de todo, el príncipe “encontrará alguna cosa que parecerá virtud. pero si se l a sigue traería consigo su propia ruina, y alguna otra parecerá vicio y si se la sigue garantiza l a seguridad y el bienestar S L I Y O ” ~ ~ . Y d e aquí se sigue que un príncipe que desee conservar su gobierno y
III
" ^ . , ' d
EL PODER COMO ÓRGANO MOTOR DE LA
:."( ...) toda s u vida ha buscado la proximidcrd
del poderoso. Maquiavelo es siempre un
amante pzidico del Poder,
pero tiene que sentirle con sus
manos, obrar con él en la oscuridad,
si no es posible de otra forma.
El ocuparse y pensar en el
Poder llena todo su ser. " *
Como hijo de su tiempo
,
Maquiavelo es ajeno a los idealismos que pudieran surgir en un Estado donde el poder se convertía en el fin Único y último de la acción humana. Se sostiene que no es idealista porque sus concepciones y juicios están basados en el conocimiento de los hechospasados que motivaron el desarrollo público, donde el transcurrir del ejercicio político se ha identificado con las conjuras y asesinatos de príncipes,
magistrados y papas, es decir, de hombres que representaron la conducción del Estado (realidad efectiva) y la encarnación del poder en su grado más alto.
Y
tal hecho no podía dar cabida sino a una indagación de las partes internas del poder, esto es, había que llegar a la estructura misma, y de ahí proyectar su esencia hacia el objetivo primordial de todo Estado : su continuidad. Yesto no es idealismo, sino realismo puro. Veámos io en una de las instituciones del Estado:
“Mas, si nos pusiéramos a considerar las antiguas instituciones no encontraríamos cosas más unidas, mis conformes y que tanto se estimasen mutuamente como estas dos (la vida civil y la militar)
,
porquetodo cuanto se establece en una sociedad para el bien común de los hombres, todas las instituciones que regulan la vida en el temor de Dios y de la ley resultarían vanas si no se dispusieran mecanismos que las defendiesen." 29
Las anteriores palabras que expresa Maquiavelo a Lorenzo de Filippo Strozzi, Patricio Florentino, evidencian el empeño de Maquiavelo por orientar el poder, en este caso el militar, hacia la conservación del Estado. Y lo hace desde su condición de civil, donde puede influir, aunque no con gran peso en las decisiones del príncipe, pues lo hace desde su puesto de secretario en la cancillería.
El otro sector lo representa el Papa, y en la continuidad del poder que inquieta a Maquiavelo, el poder que aquél ejerce es un obstáculo; pues el pontificado romano, al haberse propasado indevidamente en sus hnciones, al rebasar lo espiritual, y colocarse en lo temporal y terrenal, ha usurpado un ámbito de la vida pública que no le competía. Y es así que Maquiavelo expresa:
"De modo que, a partir de entonces, los pontífices heron la causa principal de todas las guerras que se dieron
...
29. ) M aquiavelo, N. : Dei arte de l a guerra,. . .P. 10. Los paréntesis son míos.
en Italia, y ellos fueron tambih quienes la mayor parte de las veces llamaron a los bárbaros que las invadieron." 30
Con Io que nuevamente encontramos que la preocupacion de
Maquiavelo es la unión de su patria, donde el poder de la iglesia no ha consumado la unidad. Ejemplo de ello es el capítulo XI de El Príncipe, "De
los principados eclesiásticos" "; donde Maquiavelo expone la debilidad de los Papas (como lo fue el de Sixto IV ) en el cuatrocientos para contener las facciones rivales de los "barones romanos" encabezados por los Orsini y los Colonna, quienes se habían dedicado a fomentar disturbios populares para que los Papas no se adueñaran del gobierno de la ciudad. Y aquello que divida o perjudique al "bien c ~ r n ú n " ~ ~ debe ser señalado
,
y en el último de los casos neutralizado; pues de no ser así se estaría presenciando la inminente caída de la república, propiciada por las disputas para hacerse del poder (transferencia del interés público al interés privado). Pero hay que precisar que el ataque a los Papas se debe a su intromisión en lo político, que corresponde a la acción mundana; y no se ocupa del dogma cristiano, privativo de la teología. Lo que intenta Maquiavelo es terminar con cualquier resquicio que subordine el poder terrenal hacia el poder divino.30.) Maqiavelo, N. : Historia de Florencia, I, IX, P. 41.
3 1 .) Maquiavelo, N. : El Príncipe, XI, P. 68
-
71.32.) En nuestros días esta expresión denotaría cierto grado de patriotismo. Burckhard, el siglo pasado, expresó de Maquiavelo lo
siguiente: " Es, ante todo, un patriota en el más estricto sentido de la
palabra
..."
Burckhard, J. : La cultura de Renacimiento en Italia, ..,P.Esta crítica parecería contraria con las observaciones que hace Maquiavelo al Papa León X, después de analizar las constituciones de Florencia a partir de 1393 hasta su época, que se suceden de una repilblica a una monarquía, y donde no hay lugar para alguna forma intermedia; pero no lo es, pues el razonamiento de Maquiavelo es que aquella persona que ocupe el más alto cargo de la república, debe tener la mejor organización posible ,
pues:
"( ...) los mayores honores que pueden tener los hombres son los que voluntariamente les concede su patria, como el mayor bien que puede hacerse y el más grato a Dios es el que se hace a la patria."33
Y esto se refleja en un gobierno sólido; el cual lo será cuando todos intervengan en él, sabiendo cada quien su deber y lo que espera de la institución; eliminando con esto las innovaciones en el gobierno, y dando paso a la continuidad del poder y del Estado. Pues la propuesta de Maquiavelo hacia el Papa, en el sentido de reformar todas las actividades del ejercicio público, €undamentan la continuidad del Estado, al justificar y
delimitar cada cargo de los participantes, y facultando la dirección a Vuestra Santidad, quien tendrá al mando las fuerzas armadas y el control de los tribunales, así como la promulgación de leyes.
"_""""""""""""""""""""""""
3 3 . Maquiavelo, N. : Dictamen sobre la reforma de la Constitución de Florencia hecho a instancia del Papa
León X, en " Obras Políticas" , P. 372. Esta misma idea está presente en el capítulo final de El Príncipe, donde
Maquiavelo, al dirigirse a los Medici, se preocupa por ofrecerles la garantía de que "nada da mayor honor a tin
hombre" que fimdar un nuevo principado. recordándoles asi q w SI lograban dar " nuevas leyes y nuevas
instituciones '' a Italia, también obtendrían para si mismos la recompensa más preciada de la vida política. Cfr.
En este apartado de la investigación nos encontramos con un nuevo concepto de análisis: Estado , debido a la terminología propia de Maquiavelo. Y lo es porque la filosofía política posterior al siglo XVI tendrá uno de los sustentos de su quehacer en este término. Pero para el trabajo que se presenta es hndamental, porque es aquí donde confluyen las instituciones de gobierno, y por lo tanto el poder. Estado, en el lenguaje de Maquiavelo, es similar a lo que los griegos llamaron POLIS , o los romanos RES PUBLICA; y este concepto lo encontramos al inicio de El Príncipe:
"Todos los Estados, todos los dominios que han tenido y tienen soberanía sobre los hombres, han sido y son repúblicas o principados.'' 34
Es obvia la bipartición que realiza Maquiavelo del poder, y que corresponde a la realidad de su tiempo, donde tras la caída del imperio romano se transforman los Estados territoriales y el dominio de las CIVITATES se extiende, hasta llegar a lo que en la actualidad denominamos "Estado moderno'?. La bipartición de Maquiavelo es opuesta a la tradición aristotélica (monarquía, aristocracia, politia-gobierno de muchos y cuyo fin es el bien común)35; y lo es porque para Maquiavelo el poder se fundamenta en la voluntad, siendo un principado cuando sólo radica en un individuo, y una república cuando la voluntad es colectiva, y se expresa en una asamblea o
"~"""""""""""""""~""""-
34. ) Maquiavelo, N. : El Príncipe, I, P. 33.
colegio. Y de esta nueva realidad, Mayuiavelo no hace sino ir a la “verdad efectiva” de las cosas, y recelar de aquella forma de gobierno que se da “por hecha” , y que en el fondo sólo es apariencia.
La distinción de las formas de gobierno que hace Mayuiavelo es esencial, pues el buen ordenamiento del Estado, y por consiguiente su continuidad, se deriva de una sola constitución; esto es, de la opción que se adopte para dirigir las acciones públicas, y no de las constantes mutaciones. Ejemplo de esto lo tenemos en la premisa de que parte Maquiavelo para recomendar al Papa León X un cambio substancioso de la constitución de Florencia:
“La causa de los frecuentes cambios de instituciones en Florecia, consisten en no haber sido nunca ni
republicanas ni monárquicas con las cualidades genuinas de cada una de estas formas de gobierno; porque se llama monarquía sólida aquella en que la deliberación es de muchos y la ejecución de uno, y no puede ser república duradera aquella en que no se satisface la opinión de la mayoría, pues al desatenderla, se arruina el régimen republicano.”36
”
Cabe anotar que en otro párrafo del Dictamen 3 1 , al referirse Maquiavelo a Cosme de Medici, rechazará la idea de un Estado intermedio
36.) Maquiavelo, N,: Dictamen sobre la reforma ..., P. 363
entre república y principado, pues esto traería como consecuencia la inestabilidad, mal propio de los malos Estados. Y lo hace porque esto supondría:
"(
...)
un acuerdo provisional entre dos partes en conflicto que no lograron encontrar una constitución unitaria que las abarque y supere.""Y en El Príncipe, Maquiavelo se dedica al estudio de los principados, en los cuales encuentra una distinción fundamental, la cual atañe a la manera en que se adquieren; siendo hereditarios aquellos donde el poder se transmite con base en una ley de sucesión, constitucionalmente establecida; y nuevos cuando el poder es conquistado por un señor que antes de hacerse del poder no era príncipe. Y estos muestran la siguiente característica: virtud, fortuna, maldad, consenso de los ciudadanos, como medio para arribar al poder. De entre los cuales Maquiavelo se inclina por los principados nuevos, al hacer la exhortación al "príncipe nuevo" para que libere a Italia.
Pero hasta aquí no se a precisado lo que hay que entender por Estado, y menos aun por "razón de Estado", para tal hecho es ilustrativa la siguiente cita:
...
38.) Bobbio, N. : " Maquiavelo " , ,..P. 68.
“La edad moderna es el triunfo del Estado, apoyado por la monarquía, sobre los demás poderes y jerarquías socia- les. Este Estado moderno pone su justificación en su pro- pio ser. Eso es la razón de Estado: no una norma concre- ta, ni un conjunto de ellas, sino el mismo ser del Estado, que al constituirse en suprema autoridad sobre todas las
jerarquías sociales, determinaba su igualdad ante las normas jurídicas y la sumisión de toda interna discordia a su poder i n a ~ e l a b l e . ” ~ ~
Con respecto a la “ razón de Estado”, y sin olvidar que el objetivo de
Maquiavelo es la continuidad y salvación del Estado ; hay que recordar que se encuentra presente, con los matices pertinentes de cada caso, en la “mentira soberana” de Platón, o en la justificación de la esclavitud por parte de Aristóteles. Como lo enseña la historia, esta consigna se ha autorizado antes y
después de Maquiavelo; siendo el diplomático florentino tan sólo el enunciador de la época moderna.
La “razón del Estado” es atacada por la falta de moral en su actuar, esto es, por su fimdamentación en la estrategia y su olvido del componente moral. Pero de qué tipo de moral se habla
.
y qué facultad se adjudican sus detractores, cuando la iglesia y los hncionarios del Estado se disputaban los...
39.) Expresión de A. Garcia Valdecasas, citado en Maouiavelo Prensa Española,.. . P. 125
cargos públicos o religiosos sin ningún miramiento de respeto a la dignidad humana. Y es así que Maquiavelo puede hacer la siguiente observación:
"(
...)
que ningún príncipe vivirá seguro en su reino mientras vivan en é1 los despojados de la corona...
,740Y la hace porque sabe muy bien cuál es el impulso que mueve a los hombres y los fines que persiguen; y esto, para Maquiavelo, es una traba para la continuidad del Estado, y por lo tanto
,
debe ser eliminada por el poder del príncipe....
40.) Maquiavelo, N. : Discursos, 111, IV, P. 226
IV
'. ,I'
l j <
LA S E P A R A C I ~ N
DE LO ÉTICO Y LO POL~TICO.
“Cognoscer chiaramente
che quanto piace al mondo 2 breve sogno. >,*
“La moral es una convencih privada; la decencia, una cuestión pública; toda licencia demasiado visible me ha hecho siempre el efecto de una ostentación de mala ley.” *
* Maquiavelo, N.: Esortazione alla penitenza, citado en Gómez Robledo, XXVI.
Yourcenar, M. :Memorias de Andriano, Edit. Sudamericana, Buenos Aires, 1955, PP. 12 1 - 122.
La naturaleza de los medios que considera Maquiavelo para que el príncipe conserve el Estado. como lo es la apariencia de la virtud y el sometimiento de los súbditos por medios violentos (si fuera necesario), marcan la separación de la ética y la política, a la vez que constituyen el
sorprendente rompimiento con el pensamiento político clásico; y en cierto sentido también corroboran la tendencia a la autonomía de la segunda, al no estar subordinada a la primera (como en el caso de Platón, cuya finalidad era alcanzar la justicia), y al considerar como irrelevantes los juicios éticos para el abordamiento de los problemas políticos; la política debe inquirir cómo de las cosas en su realidad propia.
Para los teóricos contemporáneos, esto no es sino el inicio de la ciencia política moderna; que desde la perspectiva de Benedetto Croce:
"( ...) está más allá, o mejor dicho más acá, del bien y del mal moral, en cuanto que tiene sus leyes a las que es en vano rebelarse, y que no se puede exorcizar y arrojar del mundo con agua bendita."41
Pero qué estamos entendiendo por moral en el discurso de Maquiavelo,
donde su objetividad expositiva es extremadamente sincera y refleja el ambiente de la época impregnando por cierto desencanto hacia la justicia y l a
"~"""""~"""""""""""""""-
41.) Cr0ce.B. : Etica e politica, Bari, 1956, citado en Gomez Robledo, XLI
equidad, no otra cosa que la acción que le dictan las circunstancias al
príncipe, esto es, Maquiavelo deja al soberano en libertad para discernir qué es lo que debe hacer, qué camino tomar para llegar al kxito de su empresa. Y
así
.
la cocepción política de Maquiavelo excluye a la ética, o cualquier finalidad de orden moral; no hay una normatividad, porque el campo de acción se expresa en la coyuntura del devenir social del hombre, cuya eIecci6n oscila entre una situaci6n y otra, donde éste puede instmmentar acciones de acuerdo al problema que se le presenta , y no asirse a un código establecido para normativizar su comportamiento, con l o que:"Maquiavelo no teoriza (...) Indica los más eficaceces medios de gobernar sin tener en cuenta el derecho ni la
Maquiavelo coloca la moral exclusivamente en los fines y califica como acción moral todo aquello que, de un modo u otro, conduzca hacia ellos, aunque contravenga la juridicidad o moralidad convencionales. Y en este sentido
,
la orientación moral adquiere un "fundamento práctico "en tanto que sirve a algo muy preciso, como puede ser la pervivencia del Estado. Sirva de apoyo a esta afirmación la siguiente cita:"Hay que aconsejarse con muchos sobre lo que se debe hacer, y con pocos sobre lo que se quiere realmente
...
12.) Gautier - Vignal, L. : klaquiavelo ,... PP. 7
-
S ,Lo anterior es ilustrativo por la relativización de los términos “deber” y “hacer”
,
amén de la patente instrumentalidad de la razón, enfocada hacia dos paradigmas: uno con el deber, otro con el querer. El primero atañe al orden público, es decir, al poder del Estado; el segundo a la individualidad del sujeto, a su poder de acción, el cual puede estar limitado por las funciones del Estado. Y es obvio que Maquiavelo preferencia el del ámbito público, por la consecuente implicación en el Estado.La secularización de la moral y la política se puede rastrear en el pensamiento de Maquiavelo a través de su desempeño en el servicio público de Florencia, donde convive de forma muy directa con el poder y con las decisiones de los ministros y mandatarios; lo que lo hace ver la gran diferencia entre lo político y lo ético.
Y
es por ello que Maquiavelo trata de explicar lo que es,
“sin tomar como modelo un reino perfecto, sino uno como los que hoy existen” 44, y lo que no debe ser:“( ...) porque hay tanta distancia de cómo se vive a cómo se debería vivir, que quien deja a un lado lo que se hace por lo que se debería hacer, aprender antes su ruina que su preservación ...9745
Y expone esta tesis porque de cierta manera “su idea fundamental es la uniformidad de la naturaleza humana” 46
.
Pero esto encierra un matiz14 ) op C l l . P 25.
45.) Maquiavelo, N. : El Príncipe, XV, P. 8 3 .
46 .) Dilthey,
G.: ”Concepto y análisis del hombre en los siglos XV y XVI ’*, en Hombre Y mundo en
los siglos XVI y XVII, ... P.39.
negativo, ser dirá, a saber, la falta de reconocimiento de la autonomía mora1,que Maquiavelo delega al Estado, pues este es el órgano de confluencia de la fortaleza, el entendimiento y la “justicia”.
Recordemos que en los años de vida de Maquiavelo prevalecían dos concepciones sobre la moral; una correspondía a la visión cristiana del comportamiento humano, y otra a la interpretación dsl actor político, propia del estratega florentino. La primera es demolida por Maquiavelo, y la segunda debe ver observada desde nuevas reglas para el ejercicio del poder del príncipe, pues:
”( ...) es necesario a un príncipe, si se quiere man-
tener, que aprenda a poder ser no bueno y a usar o
no de esta capacidad en función de la necesidad. “”
Y al final del capítulo XVIII Maquiavelo aconseja :
“El príncipe debe aprender a no alejarse del bien, si puede, pero a saber entrar en el mal si se ve obligado.”48
Lo que a Maquiavelo le importa, sobre todo, no es la felicidad y el bienestar personal de los gobernantes o gobernados, sino la grandeza, unidad
y prosperidad del Estado. Y esto se logra en el actuar inmediato del hombre, donde no hay una definición previa de cómo deben guiarse moralmente los
dirigentes y los súbditos
,
no hay una ética de la cual se derive la política. Al servicio del pueblo o al servicio del tirano la “moral política” es una y la misma. Baste con mencionar el capítulo XVIII de El Príncipe: ”De qué modo han de guardar los príncipes la palabra dada” 49,
para presenciar el desmoronamiento de todos los valores éticos en aras de la conservación del poder en manos del príncipe. Pero también por la falta de una verdadera fimdamentación de la ética en el imaginario colectivo, porque:“(
...)
a casi todos los hombres satisfacen lomismo las apariencias que la realidad, y muchas veces les agitan más las primeras que las segundas.”50
Por todo lo anterior
,
se puede decir que la patria es la verdadera “realidad ética” para Maquiavelo, pues al estar esta por encima de cualquier orden jurídico u organización estatal, es antes que nada una “realidad espiritual”, una comunidad indestructible. Es ella la que merece todosacrificio individual, y a su servicio debe estar la existencia y orientación del Estado; entendiendo aquí Estado como sinónimo de poder
,
“totalidad de los órganos que detentan el poder público.” 51Ahora bien, parece ser un lugar común calificar a Maquiavelo de
“amoral”, y hasta de “predicador del mal”, pero esta sentencia no es sino:
49
Maquiavelo, N.: El Príncipe, XVIII, PP.90-93.
’ O Maquiavelo, N,: Discursos, I, XXV, PlOl.
51
”( ...) un reflejo de su propia opinión de sí mis- mo como experto en política, capaz de ofrecer máxi- mas y reflexiones apropiadas para cada ocasión. Y
esto a su vez significa que a veces habla de manera puramente técnica de cuestiones de obvio significa- do moral.” 52
Y si esta imprecisión es objetable desde la ética misma, no lo es desde el proyecto político de Maquiavelo, donde la ética, como ciencia del fin al que deben dirigirse los hombres, es transcendida por l a idea de la unidad , por el quehacer político que toma a la realidad tal cual, y conduce los motivos que determinan al individuo hasta la consumación del Estado, cuya finalidad es superior a cualquiera crítica que anteponga al valor de la patria la observancia de ciertos “valores morales”. Y Maquiavelo no tiene ningún rasgo de
hipocresía o encubrimiento, en su.pensamiento vertido, al llamar a las cosas “por su nombre”
,
o “justificar” toda acción de príncipe que tiene como fin la estabilidad del Estado, pues como é1 mismo lo dijo: “( ...) amo a la patria mía más que a mi alma...
,753CAPITULO I1
GRAMATICA DEL PODER
En filosofía, las cuestiones gramaticales se hallan ligadas a problemas relativos de la naturaleza y forma del lenguaje, y a problemas concernientes a la lógica; donde difícilmente se puede ver la línea divisoria entre lo “gramatical” y lo “lógico”; cuanto más entre estas dos y lo “ontológico”. Pero olvidémonos de esta última expresión, pues corno se presentó al poder en el capítulo anterior, no se puede hablar de una “ontología del poder” en Maquiavelo, y sí de la acción de un individuo sobre otro, donde se manifiesta el poder , el cual no escapa al análisis lingüístico.
Nuestros conceptos, que nacen de las palabras, nos crean (y en muchas ocasiones nos imponen) cierta visión del mundo, de la “realidad”, que reduce todo lo diverso a lo “idéntico”,
lo
nuevo a“lo
ya visto”.Ahora bien, con estos antecedentes se tiene ante sí la reflexión del poder desde el ámbito del lenguaje, desde la aproximación significativa y develadora de la utilización de la gramática; es decir, de qué manera se debe entender este gran tema “maquiaveliano”, desde la “pura comprensión de las palabras”.
I
En este sentido, el presente capítulo tiene como fin reflexionar sobre el poder desde la intención de las palabras. Y como se verá, el análisis es más exploratorio que bibliográfico, pero no por ello carente de interés en el seguimiento que se hace del pensamiento de Maquiavelo.
“(.
.
.) no escribe para el público, sino para las autoridades y lospríncipes o para sus amigos. Lo
peligroso en éI no es la falsa ge-
nialidad, ni la falsa urdimbre Ide los
conceptos: nada de esto encontrarnos
en su obra. Su mayor enemigo es una
vigorosa fantasía, que domina con
dificultad.” *
* Burckhardt, J.: La cultura del Renacimiento en Italia, EDAF, Madrid, 1982, P.71.
I
EL LENGUAJE COMO DEVELADOR DE LA INTENCIONALIDAD DEL PODER.
La lectura de las obras de Maquiavelo evidencia, estructural y lingüísticamente, el empleo de una terminología precisa para
lo
que quiere significar, es decir, cada palabra se refiere a un objeto o idea específico. Lo que induce a pensar que Maquiavelo tenía muy presente, a la hora de redactar sus trabajos, el código lingüístico que se utilizaba no sólo enlos
asuntos del gobierno, sino en el trato de individuo a individuo en el nivel público o existencial; prueba de ello es la comedia La mandrágora, donde uno presencia la fluidez y gracia del lenguaje, amén del transfondo que retrata: una sociedad en decadencia, permeada por la corrupción y el anhelo de poder y dominio en el aspecto más palpable: la relación con el otro, la satisfacción de un instinto.Analiticamente, uno se sumerge en la disección de la realidad circundante de la Italia del siglo XVI, plasmada en expresiones enérgicas y reflexiones bien dirigidas (cargadas siempre de matices filosbficos), donde la función del lenguaje es desnudar, sistemáticamente, las pasiones humanas, y hacer una pintura del hombre común renacentista, el propio Maquiavelo lo dice en el prólogo de la obra mencionada :
“Un amante mezquino, un doctor poco astuto, un fraile de mal vivir, un gorrón,
predilecto de la malicia,
serán hoy vuestra diversión.”’
w , * a 3 5 2
9 9 -
El lenguaje, en Maquiavelo, es prueba de la subjetividad, o del
antropomorfismo, de todas nuestras categorías , llámese Estado, Nación,
Virtud, Fortuna, Poder, Pasión, manifiestas en la gramática utilizada, en la forma discursiva del pensador florentino. Pero CUAI es la intención del discurso, podría uno preguntar ingenuamente; y responder con toda certeza después de seguir la trayectoria intelectual de Maquiavelo : irrlbuir al individuo, en este caso al príncipe, de la mejor forma de conducir sus acciones en la república, esto es, de ejercer su poder con la mayor eficacia. Y aquí el lenguaje es el develador de la realidad concreta, y desmitificador de
los
valores que supuestamente guían la conducta del hombre.2
Si bien de una obra a otra de maquiavelo se pueden encontrar
ambiguedades o contraposiciones de un juicio de valor con respecto a un
personaje determinado, para el corpus mismo del escrito y la finalidad concebida, la exposición es coherente. Prueba de ello es el empeño por. esclarecer los conceptos y sentencias, al menos en el grado
de
penetración psicológica, que es el motivo conductor de la constante reiteración de qué debe hacer el príncipe para mantener el poder; y esto lo hace desde la motivación verbal y a veces retórica. Pero no hay que entender este último término en sentido peyorativo, sino en su acepción más literal, que es el campo de los argumentos persuasivos, y que no se limita al arte de la expresión en público,2.) Que tomamos como universales y necesarias para vivir, en tanto que determinan la realidad, y a .la vez sirven
para investigarla y comprenderla.
sino que se dilata en el fenómeno universal de la comprensión y del entendimiento ( factores presentes en los libros de Maquiavelo ), y actúan con mayor profundidad en la esfera de la " comunión intersubjetiva " , abarcando, por ejemplo, todas las formas en que se realiza el consenso tácito.
Mas el arte de decir las cosas y el empeño por " penetrar en la mente del receptor " a través de oraciones bien estructuradas,
lo
tenemos en Maquiavelo en Del arte de la querra , el cual se vuelve un arte del discurso para sí mismo, una conversación consigo mismo y un constante pulimiento de ideas, una resignificación del sentido de las palabras, clue no es sino la forma de concretizar su pensamiento en frases bien intencionadas, cuyo fin es provocar la empatía de caracteres sobre la importancia de la organización militar.El lenguaje, como significador, creador y transformador del mundo, de la realidad, tiene un poder propio que ayuda a " develar la verdad
",
la intención que manifiesta o noel
sujeto por medio de las palabras, pues el lenguaje expresalo
que siente o piensa alguien; y es gracias a éste que Maquiavelo puede decir:Así, tal como yo lo entiendo, se va acomodando a las circunstancias y coloreando sus mentiras."
""""""""""""-""""""""""
4.) Juicio de Maquiavelo sobre Savonarola. Carta de Maquiavelo a Riccardo Becchi, 4 de marzo de 1498, en Cartas privadas de Nicolás MaQUiaVelO, Edición de Luis A. Arocena, EUDEiBA, Buenos Aires, 1979, P. 14.
Esta valoración de Maquiavelo sobre fray Girolamo Savonarola, se produce después de haber presenciado
los
últimos sermones del fraile. Y es importante no sólo por la crítica subyacente hacia la iglesia y la religión, sino por la reflexión del sentido o intención de las palabras (para no hablar del lenguaje en su conjunto .- fonético, mímico, etc.
-
evidente en un acto de esta naturaleza ), que desembocan en un abierto deseo de ejercer el poder. Nos dice Uscatescu de Maquiavelo:
'' Descubre la psicología de los hombres ;y lo que en ella hay de permanente. Estudia el universo de la intención y la acción, y en su doctrina adquiere valor únicamente la intención que se realiza y en cuanto se realiza."
Y así, se puede decir, sin caer en afirmaciones temerarias, que es a través del lenguaje como se accede a la comprensión del poder; pues gracias a aquél que se reivindican los recursos del análisis lógico del texto, con la intención de destacar los métodos del discurso persuasivo, opuesto a la forma de demostración lógica-apodíctica. Con lo que el lenguaje político tiene su propia lógica; una argumentación especial que no responde a las características de la '' teoría de la ciencia " ( naciente en la época de Maquiavelo ).
El Príncipe y los Discursos sobre la primera década de Tito Livio, patentizan
lo
sistemático, riguroso y a la vez metodológico que f.ue""""""""""""""""""-
5.) Uscatescu, G. : MaQuiavelo y la pasión del poder, ... P. 114
Maquiavelo, entendiendo por esto la minuciosidad reflexiva para exponer un proyecto cuya finalidad ( entender lo que es el poder y cómo se ejerce ) atañe al común de
los
individuos. Y en este tenor, el lenguaje tiene una función muy precisa: afirmar aquello' que el antecedente nos ha referido, es decir, una vez "definido internamente el concepto de poder ", las oraciones sólo cumplen la tarea de matizar ese "presupuesto", concibiendo la realidad conno es; y es así que Maquiavelo:Llamó a las cosas por su nombre precisamente en el momento en que triunfaba el compromiso de omitirlo. De allí el curioso destino de su pensamiento, definido con el rótulo de maquiavelismo."
De este '' llamar a las cosas por su nombre 'I y del pensamiento de
Maquiavelo en general, se extraen argumentos que no se inscriben dentro de la deducción lógica tradicional, pero sí dentro de la acción del hombre público, cuyas estrategias se orientan a la conservación del poder.
Y
la estructura expositiva de Maquiavelo consiste en asirse a un principio general; la pervivencia de la república; y de ahí .deducir las acciones particulares que favorecen tal objetivo. Esto es, el lenguaje, en Maquiavelo, no se reduce al simple acto enunciativo, ni se apega a la objetividad científica, sino que apunta siempre hacia la "totalidad del poder"; y ésta escapa a cualquier intento de aprensión de corte"""""""""""""""""
6.) Romero, J. L. : Maquiavelo historiador, ... P. 18.
materialista, como lo sería en un proceso científico, y se queda en
el
círculo intersubjetivo del lenguaje y la comunión de sentimientos e intenciones que éI mismo genera.II
“Por
lo
menos, Maquiavelo fue capaz de olvidar su propia persona para juz- garcon
plena objetividad.” ** Burckhardt. J. :La cultura del Renacimiento en Italia, EDAF, Madrid, 1982,P. 71
Si toda epistemología supone una ontología, al reflexionar sobre la posibilidad de una epistemología del poder, y teniendo en mente que no hay una ontología del poder en Maquiavelo, lo que se está intentando hacer es
mostrar los fundamentos del poder, que si bien no son los mismos que los de la
epistemología como tal, por ser una disciplina aparte (la filosofía política, desde donde se analiza
la
cuestión del poder); sí se llega a ellos con el mismo instrumento de Investigacicn: la razén. Actuando esta de distinta manera y sobre distinto objeto de estudio; en la primera se aboca a la estructura del pensamiento y su expresión, es decir, no se sale de la relación sujeto-objeto; mientras que a la segunda le interesa la acción e intenciones del hombre en su transcurrir social, es decir, el fenómeno de la subordinación de un individuo a otro, donde no hay nada trascendental, sino cotidianidad y características palpables del hombre común envuelto en el deseo de dominio.Enfoquemos el estudio en dos vertientes: la sintáctica y la epistemológica.
a.) La sintáctica.
La sintaxis nos aprisiona en una cierta visión del mundo, como si la realidad debiera también obedecer a las reglas de la gramática, como si el orden estuviera en las cosas. Es así como buscamos en lo real sujetos y .
la acción de un individuo sobre otro, pues no hay un Suieto
en
a
en Maquiavelo, ya que el poder está desontologizado.Y así, lo que podría ser la derivación de un fundamento último hacia una acción concreta: el poder en el ámbito público subsumido a un Poder Supremo, se elimina, y
sólo
queda el poder como tal, el ejercicio de una facultad o fuerza sobre un tercero. Y de esto es de donde se extrae la “posibilidad de la epistemología del poder”, pues su fundamento es el poder basado en la acción de dominio de un hombre sobre otro, cuya verdad reside en el anhelo de satisfacer ciertos deseos e instintos.B.) La epistemológica.
Tradicional y etimológicamente epistéme se refiere a ciencia o saber, en cuyo interior se encuentra la verdad. Recordemos que la epistemología, como rama de la filosofía, tiene como tema fundamental el carácter del conocimiento y sus criterios de validez. Pero al hablar del poder, y al ser éste el corazón del ejercicio público del estado, ¿cómo hay que entender la “epistemología del poder”? Como subdisciplina de la epistemología, como “otro saber”.
Si nos atenemos a lo anterior, y queremos analizar el pensamiento de
Maquiavelo desde este parámetro, entonces tendríamos que partir de lo
siguiente:
l.) Su trabajo es “científico”, en tanto que se basa en el conocimie.nto de las fuentes y
los
datos de la historia, para llegar a una sistematización de características personales y públicas, no carentes de cierto valor objetivo.11.) Su exposición conlleva un saber; y
lo
es así porque la estructura del discurso está sustentada en la aprehensión delo
particular histórico, en el conocimiento dela
acción práctica, y en la proyección hacia una finalidad muy concreta: la conservación del Estado gracias al poder del príncipe.Ahora bien, para llegar a esto, Maquiavelo hace gala de su razonamiento, que desde una perspectiva epistemológica, implica que el criterio correcto es la “experiencia combinada con el saber y la razón”. Y en Maquiavelo confluyen ambos requisitos; el primero
lo
obtiene por SIJ función de secretario en lacancillería de Florencia; el segundo gracias a su lectura de autores clásicos. Y esto
lo
impulsa, como analista del quehacer público, a juzgar con la agudez y perspectivas adecuadaslos
hechos que favorecen o no al poder, que le dan un sustento, una “verdad’,.Uno de
los
problemas que se presentan al concebir una epistemología delpoder, es el tipo de objetividad a sustentar. Y es obvio que al hablar de una disciplina de las ciencias sociales, como lo es la filosofía política, uno no puede caer en el error de esperar una “objetivización” con características científicas,
es decir, hechos materializados o experimentados metodológicamente en un
laboratorio, pues en ésa área el investigador se enfrenta con la contingencia
humana, con aquello que no puede predecir al cien por ciento, o con
información que no siempre es verdadera.
Estas aclaraciones son necesarias para ver que al emitir el término poder, intuímos la referencia, o alguna acción con la cual se “identifica”, pero “objetivamente” no se puede decir “este o esto es el poder”, y mostrar un objeto o sustancia determinado, sino que es en la relación interpersonal, donde uno se subordina a otro, como se puede “definir” al poder. Veámoslo en el llamado “maquiavelismo”, que a decir de Uscatescu, “no fue
sólo
la doctrina de un2 5 3 5 2
hombre, sino la de toda una é p ~ c a ” ~ ; generalmente utilizado para dar a entender una manera de pensar y de actuar que, rechazando todo escrúpulo,
se inspira en la astucia y en la perfidia; pero que en el fondo no es sino el camino para llegar a la realidad misma, pues como nos dice el mismo autor:
“En su tiempo, Maquiavelo prefería ir tras la “verita effettuale della cosa” más que tras la ctimmaginazione11.8
Y esta “verdad efectiva” Maquiavelo la encuentra en el hacer del hombre, en el deseo de satisfacer sus propios intereses, sin preocuparse de la moral ni del derecho, y en el desconocimiento de su propia palabra,si
lo
considera conveniente para la realización de sus fines, pues:“No puede, por tanto, un señor prud,ente
-
ni debe-
guardar fidelidad a su palabra cuando tal fidelidad se vuelve en contra suya y han desaparecidolos
mo- tivos que determinaron su p r ~ m e s a . ” ~y si esta “recomendación” corresponde al orden privado; con respecto a
los
Estados expresa Maquiavelo:7.) Uscatescu, G. : Maquiavelo y la pasión del poder,. .. P. 129.
8.) Op. cit., P. 32
9.) Maquiavelo, N. : El Príncipe, XVIII, P. 91