El Monasterio de Santa María la Real de Tordesillas (1363 1509)
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(5) EL MONASTERIO DE SANTA MARÍA LA REAL DE TORDESILLAS (1363-1509) Santiago Rodríguez Guillén. Tesis de doctorado Facultad de Filosofía y Letras Director: Dr. D. Santiago Aguadé Nieto. 2010 1.
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(7) UNIVERSIDAD DE ALCALÁ DE HENARES FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS DEPARTAMENTO DE HISTORIA I y FILOSOFÍA. EL MONASTERIO DE SANTA MARÍA LA REAL DE TORDESILLAS (1363-1509). Trabajo presentado por Santiago Rodríguez Guillén para la obtención del grado de Doctor en Historia bajo la dirección del Dr. D. Santiago Aguadé Nieto.. Alcalá de Henares, diciembre de 2010.. 3.
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(9) AGRADECIMIENTOS Quisiera agradecer la colaboración atenta del personal del Archivo General de Palacio, del Palacio Real de Madrid, y especialmente a su Director, Juan José Alonso Martín, por la información que me facilitó sobre la clausura clarisa, y por las facilidades que he recibido de él en la consulta de sus fondos documentales. Especialmente, quiero mostrar mi agradecimiento al profesor Santiago Aguadé Nieto, director de esta tesis, por su constante disposición y sus precisos ánimos y consejos, que finalmente han hecho posible este trabajo. También quiero expresar mi deuda a todos los profesores que me impartieron el curso doctoral, ya extinto, de Hombre y Pensamiento en la Historia, en el Departamento de Historia I y Filosofía de la Universidad de Alcalá de Henares. A todos ellos debo la recuperación del deseo de estudiar la Edad Media. En especial al profesor José Luis Barrios, cuyas clases me acercaron al conocimiento del poder social de la Iglesia en el bajo medievo. Sin olvidarme de Flor García Chamizo, siempre dispuesta a resolver cualquier duda administrativa. En fin, a todos mis compañeros que se han interesado amablemente por el tema de esta investigación, en un ambiente tan poco favorable al estudio de la historia medieval, como es el de la Enseñanza Secundaria actual. Y, sobre todos, a Luis Miguel Orbaneja García, filólogo griego y profesor, que hizo todo lo posible para que retomara los estudios de doctorado, y a quien debo una parte muy importante del impulso para iniciar este trabajo.. 5.
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(11) A mi familia. 7.
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(13) RESUMEN El monasterio de Santa María la Real de Tordesillas fue fundado el 2 de enero de 1363 por el rey Pedro I. Desde entonces, y a lo largo de toda la Edad Media, se convirtió en una de las más importantes fundaciones regias de toda la Península. En el plano material, su jurisdicción y patrimonio se extendieron desde la propia tierra de Tordesillas a la transierra madrileña, Soria, Sepúlveda, Medina del Campo, Zamora o Burgos. Pero la historia económica no debe hacernos olvidar la base principal del éxito de esta comunidad clarisa: desde finales del siglo XIV su modelo de reforma observante se convirtió en la referencia que aglutinó a los conventos clarisos castellanos en un nuevo modelo de organización conventual, bajo la autoridad de un Visitador General Franciscano. En el año 1509 llegó a la villa de Tordesillas la reina Juana. Esta fecha delimita el marco general de este estudio, aunque no lo cierra, porque el conocimiento de lo acontecido en los siglos siguientes, hasta nuestros días, contribuye a explicar lo que sucedió en los orígenes. A partir del estudio de la bibliografía, y de la documentación, en su mayoría inédita, del Archivo de Santa Clara y el Archivo General del Palacio Real, el convento de Santa Clara de Tordesillas se nos presenta como una comunidad activa, que participó directamente, a través de las decisiones fundamentadas de sus componentes, en la defensa jurídica de sus intereses o en la búsqueda de nuevas rentas gracias a la densa red de relaciones sociales y políticas que habían tejido las familias de las monjas profesas en la clausura.. ABSTRACT The monastery of Santa Maria la Real of Tordesillas was founded on January 2th, 1363 by king Peter I of Castile. Since then and across the Middle Ages, it became one of the most important royal foundations of the all Peninsula. In material terms, jurisdiction and heritage extended from the self land of Tordesillas to Transierra of Madrid, Soria, Sepúlveda, Medina del Campo, Burgos and Zamora. But economic history should not obscure the main bases of the success of this clare community: from the late fourteenth century the model of observant reform became the reference that brought together Castilian clare convents in a new organizational model convent, under the authority of a Franciscan General Visitor. In 1509 arrived to the town of Tordesillas the queen Juana I. This date defines the general frame of this research, but not closes it, because the knowledge of what happened in the following centuries, until now, helps explain what happened at the beginning. From the study of bibliography and documentation, mostly unpublished, of Santa Clair Archive and the General Archive of Royal Palace, the convent of Saint Clair of Tordesillas is presented as an active community, who participated directly, trought the reasoned decisions of its components, in the legal defense of their interests or finding new incomes through the dense network of social and political relations that had woven the families of the professed nuns in the closure.. 9.
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(15) ÍNDICE Introducción ……………………………………………………………………….......... 15. 1. Metodología 1.1. El estudio documental y bibliográfico …………………………………………….. 21. 1.2. La arqueología de las fuentes …………………………………………………….. 24. 1.3. Documentación medieval de Santa Clara de Tordesillas en el Palacio Real de Madrid………………………………………………………. 31. 1.4. Metodología utilizada: base de datos …………………………………………….. 38. 2. Historia lineal de Santa Clara de Tordesillas: 1363-1509. Un encuadre cronológico 2.1. Aproximación histórica a los años anteriores a la fundación…………………. 47. 2.2. Santa María la Real de Tordesillas, una comunidad clarisa…………………. 2.2.1. Los palacios del rey en Tordesillas……………………………………………. 2.2.2. La fundación………………………………………………………………………. 50 50 57. 2.3. Santa Clara de Tordesillas y Astudillo: la voluntad de María de Padilla y el impulso inicial. Dos dinastías y una devoción………………………. 59. 2.4. El siglo XV: Santa Clara de Tordesillas entre las luchas del siglo……………………………………………………………………………. 69. 2.5. La presencia de la reina Juana I ………………………………………………….. 76. 2.6. La defensa del patrimonio y de la jurisdicción…..……………………………….. 81. 2.6.1. Defensa de los privilegios de jurisdicción …………………………………….. 81 2.6.2. Defensa de límites y términos. Los apeos ……………………………………. 92 2.6.3. Defensa de los derechos de escribanía, infurciones y martiniegas ……….. 98 2.6.4. Defensa del patrimonio inmobiliario …………………………………………… 112 2.6.5. Refuerzo del patronato regio: …………………………………………………... 118 2.6.5.1.Reinado de Juan II……………………………………………………………. a) Donaciones directas ……………………………………………………………….. b) Intervención real en la aportación de nuevas rentas ………………………….... 120 121 122. 2.6.5.2.Reinado de Enrique IV ………………………………………………………. 124 2.6.5.3.Reinado de los Reyes Católicos ……………………………………………. 126 2.7. Dotaciones nobiliarias significativas: Doña Elvira de Portocarrero, Don Álvaro de Luna y Fernando López de Saldaña……………………………. 11. 131.
(16) 3. Patrimonio y gestión. 3.1. Una perspectiva: 1363-1869…………………………………………………….... 3.1.2. Principales líneas de inversión…………………………………………………. 3.1.2. El siglo XIX: del patronato regio al real patronato…………………………….. 143 144 157. 3.2. Los derechos iniciales de renta y explotación patrimonial ……………………. a) Martiniegas …………………………………………………………………………… b) Infurciones ……………………………………………………………………………. c) Yantar …………………………………………………………………………………. d) Potazgo y pontazgo …………………………………………………………………. e) Escribanía …………………………………………………………………………….. f) Tablagería ……………………………………………………………………………... g) Penas de cámara, caloñas, omecillos y penas de sangre ………………………. h) Cabezas y entregas de los judíos ………………………………………………….. i) Nombramiento de alcaldes, merinos y escribanos ……………………………….. j) Derechos sobre tercias de pan cocido, pescado fresco ………………………….. 164 166 167 167 168 169 169 170 172 173 176. 3.3. Ámbito geográfico de los derechos de renta y de patrimonio…………………. 178. 3.4. La gestión del patrimonio en la Edad Media (1363-1509): una organización eficiente………………………………………………………… 3.4.1. 1377: eficiencia y apoyo regio …………………………………………………... 205 208. 3.4.2. Inversiones inmobiliarias en Valladolid y Tordesillas. Aceñas molinos ……………………………………………………………………………. 3.4.2.1. Aproximación al trazado urbano de Tordesillas ………………................... 3.4.2.2. Inversiones inmobiliarias en Tordesillas …………………………................ 3.4.2.3. Inversiones inmobiliarias en Valladolid ……………………………………... 3.4.2.4. Aceñas y molinos ……………………………………………………………..... 212. 3.4.3. Tierras de cultivo, pastos y el monte de Terradillos …………………………. 3.4.3.1.Tierras de cultivo ……………………………………………………………….. 3.4.3.2. Patrimonio forestal: Muedra y el monte de Terradillos …………………….. 238 238 243. 3.4.4. Las salinas de Aldeamayor ……………………………………………………... 250. 3.4.5. El siglo XV : la búsqueda de nuevas rentas e ingresos por enterramientos y misas de aniversario……………………………………………. 259. 3.5. Balance final de los privilegios del monasterio a principios del siglo XVI ……………………………………………………………... 262. 212 219 222 230. 4. La comunidad de Tordesillas como núcleo de relaciones sociales. 4.1. El monasterio y la monarquía: la intervención femenina del entorno regio…………………………………………………………………. 4.1.1. Doña Juana Manuel ………………………………………………………….. 4.1.2. Doña Juana de Castro y Doña Leonor de Castro …………………………. 4.1.3. La infanta Beatriz de Portugal ………………………………………………... 12. 269 272 275 281.
(17) 4.2. El monasterio y el pontificado: El bulario de Santa Clara de Tordesillas ……………………………………... 285. 4.3. El monasterio y la nobleza: Familias y linajes en los oficios de Santa Clara de Tordesillas…………………………………. 4.3.1. Nombres de abadesas………………………………………………………… 4.3.2. Algunos nombres de monjas …………………………………………………. 292 293 306. 4.4. El monasterio y el campesinado……………………………………………….. 321. 4.5. El Hospital Mater Dei…………………………………………………………….. 4.5.1.La fundación……………………………………………………………………… 4.5.2.El edificio del hospital …………………………………………………………… 4.5.3.Estructura organizativa …………………………………………………………. 4.5.4.Los difíciles años del patronato de los Vázquez de Cepeda ……………….. 324 324 328 333 338. 5. La organización interna: clausura y relación con el mundo exterior……….. 353. 5.1. Jerarquía y oficios ……………………………………………………………….. 5.1.1. La abadesa …………………………………………………………………….. 5.1.2. Monjas …………………………………………………………………………... 5.1.3. Relaciones con la jerarquía superior: el obispo de Palencia …………….. 5.1.4. El Papa, el cardenal protector y los visitadores generales………………… 5.1.5. Confesores y capellanes ……………………………………………………… 5.1.6. Procuradores, mayordomos y escribanos……...……………………………. 5.1.7. Otros oficios …………………………………………………………………….. 362 362 367 373 377 383 387 395. 5.2. El movimiento reformista: la “familia de Tordesillas” y el papel de los visitadores generales …………………………………………... 397. 5.3. El ingreso en el monasterio como medio de ascenso social. Doña Mayor Fernández y las admisiones en el siglo XV…………………….. 416. 6.. Epílogo y conclusiones: el monasterio a la llegada de la reina Juana I ……………………………………………………………………... 431. 7.. Bibliografía …………………………………………………………………………. 441. 8.. Índice de láminas, tablas y gráficos ……………………………………………. 457. 9.. Apéndice documental …………………………………………………………….. Índice del apéndice documental ………………………………………………….... 459 461. 10. Inventario documental …………………………………………………………….. 547. 13.
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(19) Introducción. El monasterio de Santa María la Real de Tordesillas se convirtió, desde sus primeros años de existencia, en receptor de los favores de los monarcas castellanos, hasta el punto de llegar a desplazar a Las Huelgas de Burgos, como la institución de patronato regio más importante del reino. Además, la comunidad clarisa atrajo las donaciones de grandes familias nobiliarias, que procuraban el ingreso de sus viudas e hijas. Estos hechos determinaron, para los miembros de los linajes urbanos y para los apellidos de los altos funcionarios que se situaban en los más elevados cargos de la administración, que la entrada en el monasterio supusiera un medio de ascenso social. Sin embargo, la acumulación de patrimonio y el ingreso de nuevas rentas no deben darnos la impresión de que las monjas de Santa Clara solo crearon un poderoso señorío, que extendía sus dominios hasta el sexmo de Valdemoro y ejercía su jurisdicción de forma inflexible, luchando arduamente por la defensa de sus derechos. Bien es cierto que, como pongo de manifiesto a lo largo de este trabajo, el patrimonio territorial del monasterio llegó a ser muy extenso y la gestión de sus rentas exigió una gran complejidad organizativa. Pero no debemos olvidar que la afluencia de estos ingresos se basaba en la confección de una densa red de relaciones sociales que funcionaba de forma bidireccional: desde el interior, reproduciendo el esquema jerárquico que las familias habían establecido en la sociedad de su tiempo, y desde el exterior, devolviendo al monasterio clariso el ejemplo de piedad, ejemplaridad y eficacia que éste proyectaba, en forma de dádivas y fervor religioso.. Porque el convento de Santa Clara es una muestra de todo eso. Por una parte, es una institución de su tiempo, porque nace en una sociedad cambiante, sacudida por la inestabilidad política de la guerra civil entre Pedro I y Enrique II y por las luchas de linajes en las épocas de minorías de edad. Y en ese tiempo, logró convertirse en una pieza sólida y en una referencia ante lo mudable de los enfrentamientos bélicos, la enfermedad y los rápidos cambios de la sociedad bajomedieval. Y se convirtió, por otro lado, en un factor de reconciliación entre dos dinastías, la saliente, representada por la infanta Beatriz y el apoyo de ciertos personajes del entorno de María de Padilla, y los Trastamara, con el señalado apoyo de la reina Juana Manuel y su cuñada, Juana de Castro, a la nueva congregación.. 15.
(20) Santa María la Real de Tordesillas era, en definitiva, un valor seguro, avalado por la protección directa de los reyes y de los pontífices, que intentaban regular la vida espiritual hasta el punto de convertir la organización conventual en un modelo que irían abrazando el resto de los monasterios clarisos castellanos, en lo que José García Oro denominó “la familia de Tordesillas”.. A la construcción de este patronato, que aún persiste en nuestros días, y a su firme consolidación, contribuyeron, como cimientos, el poder, la espiritualidad y las relaciones sociales. Pero la verdadera arquitectura fue edificada por una comunidad femenina, de manera que, a los pilares anteriormente expuestos, hay que añadir el de la peculiaridad de la condición de un grupo de mujeres de clausura. Ello determinaba, ya desde sus inicios, la obligación, por parte de las gestoras del patrimonio del convento, de un mayor rigor en la organización de los asuntos referentes a la comunidad. Esta eficiencia gestora queda de manifiesto en la diversificación de las inversiones. y. en. la. simultaneidad. de. operaciones. comerciales,. a. veces. verdaderamente complejas, que incluían la compra de inmuebles para su inmediato arriendo, la explotación de pastos, salinas y montes, la recaudación de ingresos procedentes de rentas, dotes, donaciones y herencias, la vigilancia del correcto funcionamiento de las aceñas sobre el río Duero o la búsqueda de nuevas fuentes de ingresos. Si a eso añadimos el ejercicio de las facultades jurisdiccionales de su señorío, en forma de nombramiento de alcaldes, oficiales y escribanos de la villa de Tordesillas, la defensa de sus propiedades y derechos o la gestión del Hospital Mater Dei, tendremos una visión más completa de la complejidad a la que me refería.. El encierro de la reina Juana I, en 1509, pareció marcar un punto y seguido en una especie de tradición que ya había sido ejecutada anteriormente, por parte de la realeza castellana. Pero constituyó una especie de cesura que divide la época medieval de otra, ya diferente. No era, en efecto, la primera vez que una mujer del entorno regio decidía entrar a formar parte de la comunidad de monjas de Santa Clara de Tordesillas, pero en esta ocasión algo nos indicaba que se abría una nueva etapa en la historia del monasterio. El poder económico de éste siguió creciendo, pero la presencia de una reina en la cercanía del palacio real no significó un apoyo incondicional de la monarquía. De hecho, durante el reinado de los Reyes Católicos, los pleitos ya no se dirimían en la corte real, sino en la Chancillería de Valladolid, y se pueden rastrear algunas sentencias contrarias a los intereses de las monjas. Después, serían contados los privilegios reales, y tampoco debemos olvidar las equivocadas líneas de inversión en juros reales, las continuas devaluaciones monetarias, que 16.
(21) permitieron redimir censos elevadísimos o, en definitiva, el despoblamiento de Castilla a lo largo de los siglos XVI y XVII. Así, el patrimonio territorial quedó mermado, constatándose la existencia de algunos despoblados y de tierras que, cada vez, daban más escaso rendimiento. Con todo, las desamortizaciones progresistas de Mendizábal y Madoz pasaron de largo y, constituido en Real Patronato desde 1869, la comunidad ha mantenido hasta hoy su patrimonio cultural en forma de una riquísima herencia artística y documental.. De la riqueza artística tenía abundantes noticias a través de las numerosas publicaciones de la Historia del Arte, que son de fácil acceso a cualquier estudiante o aficionado a la historia. Es más, se puede considerar que el conjunto patrimonial de Santa María la Real de Tordesillas es uno de los más conocidos popularmente por estar incluido en los Reales Sitios, gestionados por el Patrimonio Nacional. En cuanto al inventario de documentos, mi primer contacto vino dado por la sugerencia del profesor Aguadé para realizar un trabajo en el marco de un curso de doctorado que realicé bajo su supervisión, y magisterio, en el Palacio Laredo, de Alcalá de Henares, dentro del programa de estudios de posgrado de la Universidad. Sinceramente, al ver el Catálogo de Jonás Castro o el inventario de Margarita González, ampliamente citados en el aparato crítico de este trabajo, consideré que me encontraría ante un ejemplo bien documentado de monasterio femenino en la Castilla bajomedieval. Sin embargo, la realidad ha sido bien distinta: tan solo unos pocos documentos transcritos y abundantes lagunas cronológicas –por ejemplo, en lo que se refiere al reinado de los Reyes Católicos- me daban indicios de lo que podía ser el tema que estaba abordando.. No voy a desarrollar en esta introducción la metodología que he utilizado para poner en pie el armazón de la historia del monasterio, pero sí considero conveniente indicar que, el inventario de los más de setecientos documentos conservados y la interpretación de algunos de ellos, me permitieron ir más allá de los límites de un trabajo de suficiencia investigadora. Los nuevos estudios sobre la historia de las órdenes mendicantes en Castilla, llevados a cabo en los últimos años por Rita Ríos, J. Luis Barrios o Pablo Martín, entre otros, completan la historiografía tradicional de Ángel Uribe, Manuel Castro o de José García Oro. Todos ellos me han servido para cuestionar y reflexionar sobre los datos contenidos en la base documental a la que me refiero, y que constituye una parte importante de este trabajo, que he decidido ofrecer también, ampliando lo ya publicado con nuevos textos conservados en varios archivos.. 17.
(22) De esta manera, puedo presentar el inventario más completo de documentos medievales existentes sobre Santa Clara de Tordesillas. Con todo ello he pretendido ofrecer una síntesis de la historia de esta influyente congregación castellana, cuya importancia estriba, a mi entender, en haberse constituido como un modelo organizativo que puede ser explicado con el ejemplo de ciertas comunidades, pero que también puede ser utilizado para mejorar la interpretación y el conocimiento de otras muchas.. Y éste pretendo que sea mi objetivo principal: ofrecer la visión general, a través de los ciento cincuenta años de su andadura, de una comunidad de mujeres en la Castilla bajomedieval, que levantaron y consolidaron una fundación religiosa bajo las premisas de su condición femenina, del poder y de la piedad, funcionando bajo la característica principal de ser una organización eficiente.. 18.
(23) METODOLOGÍA. 19.
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(25) 1. Metodología. 1.1.. El estudio documental y bibliográfico. Juan Ramón Romero, en su obra Los monasterios de la España medieval1, distinguía cuatro vías de acercamiento al mundo monástico de la Edad Media. En primer lugar la edición de fuentes monásticas. Después, la realización de historias de casas e institutos religiosos, en lo que el autor da en llamar “tradicionalismo histórico”. En tercer lugar la renovación de los estudios monásticos y, por último, la reconstrucción del marco socioeconómico circundante.. Miura Andrades, por su parte, descarta la primera opción. 2. con un argumento que no. considero aplicable a nuestro caso: “…el primero de los hilos argumentales, el paleográfico y diplomático, por el gusto hacia la documentación altomedieval y en pergamino, deja muy pocas opciones a la investigación de los conventos. mendicantes,. que. son. tardíos. y. con. escasa. documentación en pergamino,…” El convento de Santa Clara de Tordesillas reúne un impresionante aparato documental, del que nos da buena cuenta la obra de Jonás Castro3, completada con el inventario general de Margarita González4. Además casi toda esa documentación, microfilmada o en su soporte original, se encuentra en el Archivo General del Palacio Real de Madrid. De esta forma, el acceso a las fuentes monásticas está asegurado. A partir de ello, con un somero análisis de ese fondo podemos desarrollar las otras vías propuestas por Juan Ramón Romero: por una parte reconstruir la historia del monasterio, que todavía está por hacer5, si exceptuamos los abundantes estudios 1. Romero, Juan Ramón., Los monasterios de la España medieval. Al-Mudayna. Madrid, 1987.. 2. Miura Andrades, José María., Frailes, monjas y conventos. Las órdenes mendicantes y la sociedad sevillana bajomedieval. Sevilla, 1997. p. 26 3. Castro, Jonás., Colección diplomática de Tordesillas. I. 909-1474. Valladolid, 1981.. 4. González Cristobal, Margarita., Inventarios documentales: Monasterio de Santa Clara de Tordesillas. 1316-1936. Madrid, 1987 5. Con alguna pequeña excepción, como la del sacerdote Estanislao Sánchez, capellán confesor del covento, que en 1888 ya publicó El Real Monasterio de Santa Clara de Tordesillas: Su origen y fundación y otras noticias á él referentes tomadas de varios documentos de su archivo. Igualmente 21.
(26) sobre los estilos artísticos del mismo. Por otra, enlazar con la tercera y cuarta vías, según lo que apuntaba García de Cortázar en su estudio sobre el dominio de San Millán de la Cogolla: “…un estudio de economía que toma y emplea las informaciones facilitadas por un fondo documental eclesiástico, generado por una institución eclesiástica”6. Efectivamente, gran parte de la documentación conservada nos remite a compras inmobiliarias en Tordesillas, Medina del Campo o Valladolid, en un momento de gran desarrollo del comercio lanero en Castilla. Además, son constantes las referencias a la explotación agropecuaria del monte de Terradillos, o a la inversión en aceñas del río Duero. De forma paralela, las dotes y donaciones por testamentos, así como la explotación de rentas reales, dibujan un amplio marco de influencia económica en lugares tan alejados como el sexmo de Valdemoro o el almojarifazgo de Sevilla, por poner dos ejemplos extremos.. Pero, más allá del trazo de las posibles vías o estrategias de inversión, no debemos descuidar los aspectos relativos a las relaciones con las estructuras de poder. Las ideas que me transmitieron los profesores Santiago Aguadé y José Luis Barrios, en los cursos de doctorado titulados, respectivamente: “Mujer, poder y piedad” e “Iglesia y poder social”, me han mostrado la clara interrelación de las clarisas con la sociedad de la época y, a su vez, de esa sociedad con una orden a la que consideran ejemplo de piedad y modelo de su tiempo. Es decir, en palabras del profesor Aguadé, una orden moderna, que hunde sus raíces en el apego a la explotación rural de la tierra, pero que se integra rápidamente en los mecanismos cambiantes de los últimos siglos de la Edad Media.. Mucho más compleja es la reconstrucción de la presencia femenina en el espacio de la clausura. Los documentos conservados no ofrecen información directa sobre el discurrir de la vida cotidiana, pero sí sobre algunos aspectos de la organización de la vida conventual. Igualmente, la actuación de la comunidad en momentos puntuales, o la puesta en marcha de protocolos de actuación ante pleitos o intervenciones relativas a la jurisdicción del monasterio, nos ayudan a comprender la estructura jerárquica del. destacable es el episodio del encuentro entre Napoleón y la abadesa, que redacta un autor desconocido, con el epígrafe” Reseña de lo acontecido en el Real Monasterio de Santa Clara de Tordesillas en los días que el Emperador Napoleón permaneció en la casa hospedería en dicho monasterio a últimos de diciembre de 1808” ASCT, caja 4/5. 6 García de Cortázar y Ruiz de Aguirre, José Ángel., El dominio del monasterio de San Millán de la Cogolla (siglos X al XII). Introducción a la Historia rural de la Castilla altomedieval. Salamanca, 1969. 22.
(27) convento. Solo en algún caso concreto, como fueron las disposiciones de algún visitador sobre aspectos de la observancia, o la recepción de bienes, herencias o dotes, podemos centrarnos en aspectos más específicos, e incluso individualizarlos.. Pero no por estas carencias se debe renunciar al estudio de la identidad femenina de una orden, y de una fundación concreta, que adoptó una Regla específica, en paralelo a la institución masculina de los franciscanos. Es más, siguiendo lo que ya decía José Cepeda Adán, a principios de los años ochenta, esta orientación en el estudio de la comunidad nos ofrece multiplicidad de enfoques: desde el ámbito de expansión geográfica, a la vida religiosa, la edad y procedencia de las novicias, la regulación de la clausura, la pobreza y la obediencia, las relaciones con la jerarquía, la autonomía de determinadas actuaciones, como símbolo de poder y de eficacia organizativa,…7. Las fuentes documentales de Santa Clara de Tordesillas ofrecen la inmensa ventaja de su concentración, habiendo sobrevivido a los procesos desamortizadores del siglo XIX. Además, se ha conseguido superar también el problema de su inaccesibilidad, gracias a la posibilidad de la consulta de originales en el Palacio Real o de los microfilms de casi toda la documentación. La custodia, por parte de Patrimonio Nacional, de estos recursos, ha permitido su preservación. A ello hay que añadir, tal y como señala la profesora Reder Gadow8, que en los últimos años se ha vencido el recelo de otras clausuras a manejar la información de sus archivos cuando han comprobado que los resultados de las investigaciones que se han llevado a cabo sobre sus comunidades tienen un gran rigor científico. Por otro lado, los congresos, jornadas y mesas de trabajo celebrados en los años ochenta y noventa han contribuido a fortalecer y divulgar los conocimientos sobre los claustros conventuales. En este sentido hay que destacar el celebrado en 1992, sobre el monacato femenino en España, Portugal y América, 1492-1992. Y, sobre todo, el que se desarrolló al año siguiente, en Salamanca, con el título de “Las Clarisas de España y Portugal”, con motivo del VIII centenario de la fundación del la Orden. La lectura de las actas aporta no solo información rigurosa, sino también sugerencias y orientaciones metodológicas que espero poder aplicar en esta tesis.. 7. Cepeda Adán, J., “La mujer en la Historia. Problemas metodológicos”, en Actas de las Primeras Jornadas de Investigación Interdisciplinaria. Madrid, 1982, pp. 13-17. 8. Reder Gadow., Marion., “Las voces silenciosas de los claustros de clausura”, en Cuadernos de Historia Moderna, 2000, pp. 279-335. 23.
(28) Y esa es mi intención: a lo largo de este trabajo propondré líneas de estudio que integren las diferentes opciones de investigación expuestas anteriormente. Quizá sea muy ambicioso por mi parte, pero considero que el acercamiento a una realidad tan compleja como el funcionamiento de Santa Clara de Tordesillas en el periodo 13631509, requiere acudir a todas las sugerencias metodológicas. El entramado inextricable que componía las relaciones sociales dentro y fuera de la comunidad, las inversiones económicas, la regulación de la vida monástica y los comportamientos basados en la sinceridad de las convicciones religiosas, requieren la paciencia de observar los nudos que ataban y explicaban esa realidad, pero sin intentar desatarlos. La desagregación de elementos tan complejos es necesaria para abordar parcialmente los diferentes aspectos de la realidad, pero observarlos juntos y recompuestos nos ofrece una versión más aproximada del discurrir histórico de una comunidad, que funcionaba con la vocación inequívoca de expresar siempre una voluntad única.. 1.2 La arqueología de las fuentes.. Antes de finalizar el curso académico 2005-2006, recibí la sugerencia, por parte del profesor Aguadé, de abordar el estudio del monasterio de Santa María la Real de Tordesillas. El primer paso fue, evidentemente, conocer las fuentes disponibles en cuanto a número, calidad y accesibilidad. Al hablar de una comunidad clarisa de tanto renombre, que era conocida, incluso, por cualquier aficionado que se haya interesado mínimamente por nuestro patrimonio, confiaba en acudir a la transcripción de sus documentos en abundantes monografías.. Sin embargo, después de repasar toda la bibliografía sobre el tema, que he sido capaz de reunir, quedé desconcertado ante la inexistencia de obra alguna que recorriera la historia de este convento en cualquiera de las fases de su vida, que se prolonga hasta el día de hoy. Por el contrario, abundan los estudios artísticos, que analizan profusamente las fases de construcción del recinto arquitectónico, sus orígenes y paralelismos con el arte granadino, así como la realización de esculturas, retablos y otros ornamentos. Ya a principios del siglo pasado, autores como Gómez Moreno o Lampérez, en los Boletines de la Sociedad Castellana de Excursiones9, inauguraron las monografías sobre el arte recogido en este patronato regio a lo largo de los siglos,. 9. Lamperez y Romea, V., “El Real Monasterio de Santa Clara de Tordesillas (Valladolid)”, Boletín de la Sociedad Castellana de Excursiones Vol. VI. 1913. También Gómez Moreno, M., “Joosquen de Utrecht, arquitecto y escultor”, B.S.C.E., 1910, pp. 63-66.. 24.
(29) abriendo una línea investigadora que continuó Torres Balbás10, hasta las últimas monografías de Ruiz Souza11 o José Luis Sancho12, recogidas en la revista Reales Sitios, editada por Patrimonio Nacional. Por eso decidí, a instancias del citado profesor Aguadé, utilizar estas investigaciones en la medida en que pudieran aportar datos precisos o indicios para conocer o completar los diferentes aspectos de la vida conventual o sus actuaciones. Es por ello que no he incluido en la bibliografía más que contadas citas al respecto, centrándome más en los aspectos documentales.. Y en este campo, la primera e inevitable referencia fue la de Jonás Castro, que en 1981 publicó su catálogo documental sobre la historia de Tordesillas. No es esta una obra específica sobre las clarisas de la localidad, pero es uno de los instrumentos más valiosos con los que he contado a la hora de cimentar mi trabajo. En un capítulo posterior me ocuparé más específicamente de esta fuente documental, pero baste decir que, de ella, he podido obtener casi cuarenta documentos “in extenso”, cientos de referencias documentales y un impagable índice toponímico y onomástico. De esta manera, gracias a la labor realizada por Castro, pude hacerme una primera idea de la tarea que me esperaba.. Además, el Centro Internacional de Estudios Históricos Cisneros contaba con ocho rollos de microfilms, que contenían unos cuatro mil fotogramas sobre documentos del monasterio clariso. Desconocíamos, en esos momentos, su contenido, así como la secuencia cronológica que abarcaban, puesto que no disponíamos, en papel impreso, de los índices correspondientes. La primera tarea que hube de abordar consistió en catalogar los citados fotogramas y compararlos con los que recogía Jonás Castro en su obra, para eliminar duplicidades. Esta labor fue ardua y me ocupó, al menos, un trimestre de intensa dedicación. El resultado fue un trabajo para el curso “Mujer, poder y piedad”, perteneciente al programa de doctorado de “Hombre y Pensamiento en la Historia”, que era en el que me había matriculado bajo la dirección del profesor Santiago Aguadé. Él mismo se encargaría de dirigirme el trabajo de investigación tutelado y la tesis doctoral posterior. No quisiera frivolizar, pero es cierto que, durante algún tiempo, temí que este caudal pudiese acabar ahogando mis expectativas 10. Torres Balbás, Leopoldo., “El baño de doña Leonor de Guzmán en Santa Clara de Tordesillas”, en Al Andalus, vol. 24 (1959), pp. 415-425. 11. Ruiz Souza., J.C. “Santa Clara de Tordesillas. Nuevos datos para su cronología y estudio: la relación entre Pedro I y Mohammad V”, en Reales Sitios., 130, 1996, pp-32-40. 12. Sancho, J. Luis., “Santa Clara de Tordesillas. Restos de dos palacios contrapuestos (siglos XIIIXIV)” en V Congreso de Arqueología Medieval, Valladolid, 1999, Vol II, pp. 851-852. 25.
(30) investigadoras, especialmente cuando pude acceder a las cajas de la Sección Histórica del Archivo General de Palacio y al resto de microfilms custodiados en esta institución.. Una vez reunida la base principal de documentos, acoté cronológicamente su estudio entre los años 1363, el de su fundación, y 1509, que fue el de la reclusión forzosa en palacio de la reina doña Juana I. Esta última fecha era significativa, no tanto por la entrada de la hija de los Reyes Católicos, sino por el profundo cambio que experimentará la política de la comunidad y la respuesta del entorno, sobre todo, del poder. Se cerraba así, prácticamente, siglo y medio, que partía de los años turbulentos de los efectos de la Peste Negra, antesala del enfrentamiento fraticida entre su fundador, Pedro I y su hermanastro Enrique II, hasta la reclusión de la hija de los Reyes Católicos, esposa de Felipe de Borgoña. Sin embargo, aunque los límites eran precisos, supe que no debía detener la búsqueda documental en ese periodo, sino que debía continuar “post quem” para sondear posibles noticias, referentes a la Edad Media, en fuentes posteriores. Por eso, recurrí al catálogo de Margarita González, compuesto por 2001 documentos, entre 1316 y 1936. Así, conseguí conocer aspectos sobre la desagregación del patrimonio monástico a lo largo del siglo XIX descubriendo, por ejemplo, la ubicación del monte de Terradillos y el sitio de San Martín del Monte, destruido este último en una batalla de la Guerra de la Independencia. Igualmente, las confirmaciones de la reina Juana, los reyes Habsburgo y Borbón me pusieron sobre la pista de huecos documentales, especialmente de privilegios, que no habían sido rellenados con estudios de la paleografía o de los archivos del monasterio.. Pero en estas indagaciones, aparte de valorar la labor de paleógrafos y documentalistas contemporáneos, que han catalogado e inventariado la mayor parte de la documentación del fondo de Santa Clara de Tordesillas, he sabido de la labor de los que le precedieron. Y especialmente importante es la figura de un mayordomo del monasterio, don Manuel Queipo de Llano. Éste, que ejerció su cargo en los difíciles años de la Guerra de Sucesión al trono de España, asumió la doble responsabilidad de la mayordomía y la escribanía mayor del convento, con todo lo que ello suponía. Porque, según sabemos, después de los intentos de reorganización del archivo en época de Carlos II, asumió la tarea de elaborar un Libro de Becerro, a partir de 1707, por orden del visitador Gaspar de Quincoces. Y ello debió resultar complicadísimo. 26.
(31) porque, según se nos cuenta en la exposición de motivos que introducen la citada obra13: “…hallo faltar muchos de los privilegios y papeles que debía haber en el lo que se atrivuyo a el poco cuidado que en esto se había tenido y que a el tiempo se expelieron de este real monasterio los religiosos de la observancia de nuestro padre san francisco y reintegro en el patronato a SM (sobre que hubo pleitos bien ruidosos) se extrageron muchos…”. Finalmente consiguió su objetivo aunque, según sabemos por una ejecutoria de 173014, tuvo que pleitear con la comunidad clarisa para que se le pagase el trabajo. Aún así, el archivo fue reconstituido en gran parte, y el marqués de los Llanos, en una visita de 1776 fijaba explícitamente la función de dos hermanas archiveras que debían cuidar de la administración de los documentos del convento. En el informe elaborado también se nos da cuenta de la realización de un Becerro, en cuatro tomos, quedando pendiente la redacción de un quinto, que nunca llegó a realizarse, dedicado a los censos15. 13. Archivo Histórico Provincial de Valladolid (AHPV), Sección Histórica (S/H), 91/1.. 14. Archivo Santa Clara de Tordesillas (ASCT) caja 41/18.. 15. BNE, manuscrito 17840. Varios/papeles/IX. Proc. Colección Pascual Gayangos “Auto de la abadesa de Santa Clara de Tordesillas, ante Antonio Antolinez, por el que se renuevan los estatutos y demás compromisos de la carta de fundación de dicho monasterio. Tordesillas, 3 de septiembre de 1776”. Que los papeles del archivo “…se coloquen en el devido orden y las archiveras cuiden del arco de dicho archivo y papeles sin moverlos del sitio y legajo en que se hallan colocados. Que no permitan que se saquen del archivo instrumento, libro ni papel alguno sin que se halle presente el recaudador o mayordomo…” Pero si esto ocurriera, se debería indicar con “…expresión del dia, mes y año de su otorgamiento y el legajo y numero de donde se saca a que fin y escrito y en que dia, mes y año, a que fin mandolo el recaudador y ponga la misma nota en una papeleta que ha de quedar en el lugar del instrumento en el mismo legajo y numero de donde se extrajere, donde tambien se pondra el tenor o testimonio que ha de procurar recoger el recaudador de la persona a quien lo hubiere entregado…” “…Y que en el Archivo se guarden no solo los privilegios, bulas e instrumentos en sus legajos y numeros sino tambien todos los demas libros, quentas, papeles y cartas que pertenezcan al convento y estado de su hazienda, y que quando en ella se mezclen otros particulares asumptos se saque copia del capitulo o capitulos que traten de lo que toque al convento y su hazienda y el lugar, día, mes y año y persona que la han escrito y a quien…” “…Y que en el archivo haia un arca o cajon cerrado e una llave tenga la abadesa en que se custodien los inventarios y papeles que contengan asumptos secretos y los libros corrientes de los inbentarios de los bienes del convento y sus oficinas y traslados de los acuerdos de la junta de hazienda: que por quanto aunque en la ultima visita se formo libro de becerro dividido en quatro tomos en que con mucha exactitud estan recopilados los privilegios e instrumentos de la hazienda del convento falta para su complemento otro tomo que comprenda los censos…en el qual en cada zenso exprese su imposición con relación a sus especiales hipotecas y acontinuación por el orden de sus fechas los demas instrumentos de reconocimiento y zensos que traten del o den razon porque lo goza el convento….” 27.
(32) Desgraciadamente, el siglo XIX, y sobre todo la intervención del Estado en los tiempos del final del reinado de Isabel II e inicios del Sexenio Democrático, no garantizó el rigor en la organización de la riqueza documental hasta bien entrado el siglo XX. Durante mucho tiempo, estuvieron olvidadas las palabras que introducían el citado Libro del Becerro: “Muy propio es de todas las casas grandes conservar en sus archivos las noticias que las engrandecen y los privilegios e instrumentos que las afianzan y aseguran para evitar que con el trascurso de el tiempo no se borren y obscurezcan permaneciendo ilesos sus privilegios, regalías y ventas. Para esto es esencialísimo el cuidado, arreglo y custodia de sus papeles; sin ellos se olvida la memoria de las prerrogativas e inmunidades que las realza y distingue entre las otras; No se puede defender el derecho y pertenencia de las haciendas; y menoscabándose estas, con la disminución de sus productos, se minora la autoridad. No ha tocado poca parte de esta fatalidad a este tan insigne y Real Monasterio de Santa María la Mayor orden de nuestra madre Santa Clara de esta villa de Tordesillas por haber echado tan en olvido el cuidado, reconocimiento y arreglo de su archivo de papeles, se halla dagnificado en gran parte de los privilegios y haciendas que le fueron concedidas por los señores reyes de gloriosa memoria sus fundadores y sus subcesores en la corona destos reynos de España y lo mas es que por instantes se iba obscureciendo el derecho de el Real Patronato de SM prerrogativa de la mayor estimación y aprecio”.. El propio Libro de Becerro, hoy en día, está perdido, aunque en el Archivo Histórico Provincial de Valladolid se conservan los índices, con un breve resumen de cada una de las operaciones económicas llevadas a cabo por el monasterio.16 Y la misma suerte han corrido los libros de cuentas del periodo medieval, que es el que abarca este trabajo.. 16. Aunque, aún en 1910, en un documento que analizaré más adelante, se remiten los citados libros becerros, junto a otros documentos, desde la estación de Medina del Campo a la Intendencia General de la Real Casa y Patrimonio, en Madrid. Para este trabajo he preferido acudir a la documentación original de tipo económica, conservada en su mayor parte en el Archivo General de Palacio. De esta manera, he conseguido acceder a datos más concretos, como el del nombre de la abadesa que realizaba la operación. Igualmente, se comprueban algunas inexactitudes en el Becerro, respecto a ciertos documentos.. 28.
(33) El resto de la documentación ya, a finales del siglo XIX, debía de estar prácticamente perdido, o con un grado elevado de desorden, que hacía que pudiera considerarse como desaparecida. Así, es tremendamente esclarecedor el testimonio recogido en un acta notarial que contiene el inventario de papepes, joyas y muebles, que tuvo lugar entre febrero y marzo de 186917, ya constituido el gobierno provisional que sustituyó a la reina Isabel II. En dicho documento se nos narra que el administrador de los bienes que fueron de la Corona, don Julián Rodríguez Vera, entró en las dependencias de la clausura, dirigiéndose al mueble del archivo. Allí se procedió a copiar la relación de los mismos, siendo tan notoria la falta de fondos documentales que el citado administrador conminó a la abadesa a que presentara, entre otros, la fundación del monasterio, o los principales privilegios o cédulas, que acreditaran propiedades o percepciones de censos y aranceles. Por la contestación de doña Agustina Fernández, la madre abadesa, sabemos que, aparte de otros descuidos y destrucciones, en 1837 el archivo fue llevado a las oficinas de Valladolid “sin formalidad ni inventario alguno”, para ser devuelto posteriormente, pero sin haberse verificado que hubieran vuelto todos los documentos que salieron18.. Pero si fuera posible que la situación del archivo fuese a peor, esto es lo que ocurrió cuando el citado administrador se negó a entregar llaves e inventario a su sucesor, ese mismo año de 186919. El inventario al que se refiere lleva la fecha de 13 de marzo 17. Archivo General de Palacio (AGP) 9374/32. Se refiere a un inventario de “papeles, bienes muebles, alhajas y otros efectos existentes en el convento de Santa Clara”, realizado entre el 22 de febrero y el 13 de marzo. 18 Ibídem.“…nos dirigimos a la capilla o local donde se encuentra el archivo de papeles cerrado con tres llaves, que presentó el don Julián Rodríguez Vega y abierto de su orden le dio principio al inventario de papeles existentes en el mismo por el primer cajón de la primera fila de la derecha, como se entra en dicho archivo en su parte inferior de la manera siguiente… / …No habiendo encontrado en el archivo otros papeles ni libros el administrador Julián Rodríguez Vega hizo presente a la señora abadesa presentara en el acto la fundación de este patronato, títulos de pertenencia de los bienes, escrituras de censo y de cualquier otra clase, como así bien las Reales Cédulas de que hablan algunos escritos que se han inventariado, cuyos documentos todos deben obrar en poder de la comunidad con más los apeos de las fincas y libros de cuentas de los años últimos para venir en conocimiento de los bienes que deben ser objeto de su administración, debiendo advertirla que el resultado de su contestación habrá de ponerlo en conocimiento del sr. Director de los bienes que fueron Patrimonio de la Corona para que la responsabilidad subsiguiente recaiga contra quien hubiere lugar, mediante a qué entre los papeles inventariados no se encuentra ninguno de los referidos. Enterada la abadesa doña Agustina Fernández Sardón contestó que en su poder no obran otros papeles ni documentos que los que se hallaban en el archivo y han sido inventariados con mas los libros y cuentas que se entregaron ya al señor don Julián Rodríguez Vega y de que la dio el oportuno recibo; y que en el año mil ochocientos treinta y siete se llevaron también a las oficinas de Valladolid todos los papeles de este archivo sin formalidad ni inventario alguno ignorando si cuando lo devolvieron vendrían los mismos que se llevaron”. 19. AGP 9372/22. El sucesor F. Franco, pone de manifiesto, incluso, “el empeño de la mujer (del predecesor) en no entregarle los efectos de la administración ni cederle la administración que le 29.
(34) del citado año20 y es el primero que se realizaba desde hacía casi cien años. En la descripción se incluía la ubicación del documento y una breve reseña de los quinientos documentos, entre papeles y libros, que conservaba el monasterio. Ninguno de ellos perteneciente al periodo medieval, siendo el más antiguo un libro de cuentas de 1596. Tiene el valor de constatar la relación de papeles y libros que albergaba el mueble archivador y las estanterías del lugar que hacía las veces de archivo21.. Es posible que, dado lo que ocurrió en 1837, la abadesa ocultara la ubicación de los documentos más valiosos. Pero más bien me inclino por la ignorancia de su paradero. Hay que tener en cuenta que, desde hacía muchos años, no existía archivera, y en inventario posterior, de 189322, se citaban quinientos dos documentos (dos más que en el anterior registro), pero sin constancia alguna de privilegios fundacionales o participaciones en rentas de origen medieval.. Con este panorama, no resulta extraño el hecho de que, cuando Jonás Castro encontrara el documento fundacional, el 19 de agosto de 1972, se encargara un Te Deum en la iglesia del convento, aquella misma tarde.23. Así, a la luz de los avatares del archivo del monasterio, pronto comprendí que la contrapartida a la abundancia documental era el peligro de dispersión. Por ello me decidí a realizar una base de datos que incluyera los microfilms del Centro corresponde”. Entre los efectos que se llevó, según el requerimiento notarial de la denuncia, no había más que libros del siglo XIX y, lo que era más grave, las tres llaves del arca. 20. AGP 9372/8. Se trata de un cuadernillo titulado: “Copia literal de las actas de inventario de papeles y demás efectos, muebles y alhajas existentes en el Convento de Religiosas de Santa Clara de dicha villa, cuyos originales protocolizados con fecha 13 de marzo de espresado año bajo el numero 18 de orden obran en la Notaría de don Federico García Casal”. Se describe el mueble que hacía las veces de archivo, indicando lo que se iba encontrando en cada cajón. En los siete tramos, con sus correspondientes cajones, había 356 documentos, entre recados de justificaciones, cartas cuenta, libros de cuentas, de misas, de recetas para elaborar fármacos. Resulta llamativo que en diez cajones no hubiera nada. El resto se encontraba en dos estanterías y en una gran caja situada bajo la ventana, que daba luz a la estancia. A los ciento cuarenta y cuatro documentos restantes hay que añadir otros quince cajones vacíos más la gran caja, en cuyo interior tampoco se encontró contenido alguno. 21. Hoy cualquier visitante del conjunto artístico puede observarlo, puesto que se expone en una de las salas que constituyen el recorrido turístico del monasterio. Data del siglo XVII y una foto del mismo puede contemplarse en GarcíaFrías, C., Guía del convento… p. 39. 22. AGP S/H 349/10. En el inventario de Margarita González aparece, con el número 2001, sin fecha. Sin embargo, en el original se indica claramente el año de 1893 y como objeto el Inventario de efectos pertenecientes al patronato. 23. Castro, Jonás., Colección Diplomática... XLIII.. 30.
(35) Internacional de Estudios Históricos Cisneros, el inventario de Margarita González, el de Jonás Castro y algunas referencias documentales o bibliográficas sueltas, generalmente del Archivo Histórico Provincial de Valladolid, Simancas y, sobre todo el Archivo General del Palacio Real de Madrid. El resultado, tras unos cuantos meses más, fue el de la recopilación de setecientos veinticinco documentos24, que constituyen el inventario más completo del monasterio de Santa María la Real de Tordesillas para el periodo medieval.. A las dificultades de esta dispersión hay que añadir las de la inaccesibilidad. Y es que la pregunta lógica nos llevaba a interrogarnos sobre las posibilidades de consulta en el Archivo de Santa Clara de Tordesillas, que es el lugar donde se custodia gran parte de estas fuentes. La respuesta es rápida: las posibilidades de acceso a la clausura de Tordesillas son mínimas, si no nulas. El carácter claustral de la comunidad se extiende también a las restricciones sobre investigación dentro del recinto. El sacerdote Jonás Castro pudo consultar la documentación mientras la catalogaba y Margarita González durante su microfilmación25. Han pasado treinta años desde entonces y parece que, a partir del mes de septiembre de 2010, según me manifestó, Don Juan José Alonso Martín, Director del Archivo General de Palacio, se va a proceder a digitalizar o microfilmar nuevamente las cajas conservadas en la sección histórica y las del Archivo de Santa Clara de Tordesillas. De esta forma, el acceso al cuerpo general de documentos del monasterio podrá abordarse de una forma más cómoda y sencilla, abarcando la totalidad.. 1.2.. Documentación medieval de Santa Clara de Tordesillas en el Palacio Real de Madrid. Sin embargo, una consulta realizada al Archivo General del Palacio Real de Madrid me abrió el camino para acceder a todo el volumen de documentación que había recogido en la base de datos. En efecto, allí se custodiaban los microfilms realizados durante la catalogación llevada a cabo a finales de los años setenta. Bien es cierto que existe algo de confusión, puesto que se han solapado las cajas del Servicio Nacional de Reprografía,. dependiente. del. Archivo. Histórico. Nacional,. con. una. nueva. 24. En esta ocasión amplié el periodo cronológico hasta 1510, porque en ese año se recogían algunos apeos de heredades en Sepúlveda. 25. Margarita González llegó a hablar, en el prólogo de su inventario documental, de la aparición de un libro de cuentas del siglo XIV, en la casa del capellán. Hasta ahora no ha vuelto a haber noticias de él. Tampoco el Director General del Archivo General de Palacio dice tener noticias de él, aunque sí existen en la clausura otros libros de esta naturaleza referentes a periodos posteriores, a los que se pretende digitalizar en un futuro próximo. 31.
(36) microfilmación, realizada por el propio Palacio Real, a comienzos de este siglo. Entre ambas no existe correlación alguna, y se desconocía lo que contiene cada rollo de microfilm. En ese sentido me fue muy útil haber comenzado la labor de interpretación y transcripción con la referida base de datos, que me permitía acceder al contenido de cada caja sabiendo lo que iba a encontrar en ella.. Pero más allá de las copias, el Palacio Real conserva, con la signatura S/H (sección histórica) una serie de cajas azules, en pasta dura, que contienen documentación original de de Santa Clara de Tordesillas. Se trata de las cajas 339 a 350 y la caja 2598. Esta serie convierte al archivo madrileño en el principal depósito, en cuanto a la calidad de los manuscritos, de documentos de la comunidad clarisa a lo largo del periodo medieval. La relación de las cajas, y sus correspondientes microfilms, es esta:. CAJA. MICROFILM 26. 339 340 341 342 343 344 345 346 347 348 348 34927 349 35028 259829 351 352. 1748 1749 1750 1751 1752 1753 1754 1755 1756 1757 1758 1759 1760 1762 1763. NÚMERO DE FOTOGRAMAS 771 878 754 895 383 821 636 923 796 564 439 284 818 858 680. En este cuadro he incluido el número de fotogramas que corresponden a cada caja. Quizás este dato pueda parecer excesivo, pero puede aproximarnos, más fielmente, al 26. La referencia del Microfilm corresponde a la labor realizada para el Servicio Nacional de Microfilms, en 1979. Posteriormente, el archivo del Palacio Real ha microfilmado algunas cajas, pero no se conoce la correlación con los anteriores fotogramas, ni con las cajas. Por eso, parece preferible mantener la antigua signatura. 27. Es documentación original, pero comprende documentos particulares de 1818 y del periodo 18751930 28. Id.,. 29. Id., correspondiente al periodo 1839 a 1921. 32.
(37) número de documentos originales que se conservan en el Archivo de Palacio con la signatura AGP. Si exceptuamos las cajas 349, 350, 351, 352 y 2598, que contienen textos de la historia contemporánea, nos encontramos con casi ocho mil fotogramas (7860) que en gran parte corresponden al periodo que abarca esta tesis (1363-1509).. El contenido de cada caja suele responder a criterios de clasificación temática, generalmente de carácter económico. Así:. -. En los números 339, 340 y 341 encontraremos documentos referidos a diferentes operaciones de compra y venta en Tordesillas y su tierra (Velliza, San Miguel del Pino, El Pedroso,…), así como apeos de heredades en tierras de Soria, recibidas en el convento tras el ingreso de monjas procedentes de los Gómez de Santa Cruz o los Barrionuevo, familias de los doce linajes sorianos, desde mediados del siglo XV.. -. En el número 342 se contienen, mayoritariamente, documentos referidos a compraventas en la misma Tordesillas. Mientras, la 343 recoge operaciones realizadas en las ciudades de Medina del Campo y Valladolid.. -. La número 344 es la de los testamentos. Así, desde Elvira de Portocarrero a doña Beatriz de Portugal, podemos observar diferentes ejemplos de disposiciones testamentarias que abarcan esencialmente el siglo XV. En la 345 se recoge el mismo tipo de documentos pero del siglo anterior, destacando el proceso de toma de posesión de los bienes, que la monja doña Mayor Fernández poseía en Sepúlveda. Consecuencia de esta documentación es la caja 347, que alberga apeos de las heredades en dicha tierra, aunque también podemos apreciar documentación relativa a Zamora.. -. Las cajas 349 a 352 recogen documentos de la época contemporánea (siglos XIX y XX), que nos pueden ser muy útiles, pues algunos se refieren a subastas públicas y remates de bienes inmuebles que el monasterio aún poseía en esa época. También hay inventarios de objetos litúrgicos, obras de arte y muebles, así como un inventario documental y privilegios que el monasterio había tenido hasta 1862. Alguno de ellos, como el del nombramiento de las seis escribanías de Tordesillas, ya aparecía en el documento fundacional de 1863. En otros casos, sobre todo en el de los censos, es posible establecer series entre la constitución de los mismos, desde mediados del siglo XV, y su liquidación. La 33.
(38) caja 350, en su práctica totalidad, se refiere a ingresos para la comunidad, desde la época de la I República hasta finales de siglo.. El resto de la documentación fue clasificado bajo la signatura ASCT (Archivo Santa Clara de Tordesillas), porque es el que se guarda dentro de los muros de la clausura, concretamente en un habitáculo que se encuentra junto al patio del Vergel. Consiste en ciento diez cajas, numerada del 1 al 96, del 109 al 120 y la número 130, así como la 4915 y 4916, de las que hablaré más adelante. Estos documentos, actualmente, son inaccesibles en su formato original, pero también fueron microfilmados. De todos ellos, con documentación del periodo medieval, podemos destacar:. CAJAS. MICROFILM 30. 1a4 5a9 21/22 23/24 25 28/29 30 31 36 37 40 44 110 111 112 114 116 118 12031 13032 4915 4916. 1764 1765 1775 1776 1777 1780 1781 1782 1785 1786 1790 1792 1836 1837 1838 1840 1842 1844 1846 1847 1746 1747. 30. NÚMERO DE FOTOGRAMAS 490 643 766 826 622 890 247 838 568 443 550 528 522 583 632 621 685 434 648 338 654 380. La referencia del Microfilm corresponde a la labor realizada para el Servicio Nacional de Microfilms, en 1979. Posteriormente, el archivo del Palacio Real ha microfilmado algunas cajas, pero no se conoce la correlación con los anteriores fotogramas, ni con las cajas. Por eso, parece preferible mantener la antigua signatura. 31. Contiene documentos particulares entre 1456 y 1852.. 32. Contiene documentos particulares entre 1372 y 1897. 34.
(39) De entre toda esta documentación se podrían destacar las cajas 6, 7 y 8, que recopilan las bulas papales referidas a las clarisas de Tordesillas o a la extensión de su modelo de estricta observancia mediante la llamada “Familia de Tordesillas”. Igualmente podría destacarse la número 4, con documentación referida al reinado de los Reyes Católicos.. De las restantes, es reseñable la caja 22, que contiene confirmaciones de algunos privilegios regios y el testamento de Don Pedro López de Guevara, hijo de Fernán López de Saldaña, que estableció ser enterrado en la capilla de sus padres, en la iglesia del monasterio. Las que han sido catalogadas con los números 110, 111, 112, 114, 116 o 118 nos ofrecen desigual información de censos, establecidos desde finales del siglo XV.. Pero las más importantes, sin duda, son la 4915 y la 4916, que albergan, entre otros, la carta de fundación de la infanta Beatriz (el privilegio de fundación de Pedro I se encuentra en la número 44) o las más importantes donaciones en rentas a lo largo del siglo XV.. Con todo, es difícil concluir en qué archivo se encuentra la documentación más importante, pero se podría establecer que, para conocer la historia institucional del monasterio resultan imprescindibles los documentos custodiados en Tordesillas, mientras que la historia económica está perfectamente recogida en la sección histórica del Palacio Real. Afortunadamente, todo el cuerpo documental fue microfilmado (aunque algunos fotogramas sean defectuosos) y puede ser consultado.. Pero, al acceder al contenido de las cajas del Archivo General de Palacio, nos vuelve a surgir la pregunta: ¿Cómo llegaron esos documentos hasta el Palacio? Cuando Conrado Morterero publicó su Inventario33, en 1976, la documentación referida en Tordesillas se encontraba en la Sección Registros (1621-1931) y en Patronatos (1836-1936). Es decir, según esta recopilación, no existían documentos medievales registrados en el archivo del Palacio Real de Madrid, aunque por esos años, Jonás Castro nos da cuenta de haber encontrado una carpeta con un recibo de entrega al Archivo General de Palacio el 25 de abril de 1963 de “dos cajas de documentos de los. 33. Morterero, Conrado., Inventario del Archivo General de Palacio, Madrid, 1976, pp. 43 y ss.. 35.
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