LA INCIDENCIA DE LOS YOUTUBER
EN LA CONSTITUCIÓN DE LA SUBJETIVIDAD E INTERSUBJETIVIDAD DE LOS ADOLESCENTES
Por
HEIDY STEFANIA ALVAREZ JACKELINE PÁEZ SALVADOR
Directora
KARINA BOTHERT
UNIVERSIDAD FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS FACULTAD DE CIENCIAS Y EDUCACIÓN
ESPECIALIZACIÓN EN INFANCIA, CULTURA Y DESARROLLO BOGOTÁ DC
Contenido
INTRODUCCIÓN ... 6
1. PROBLEMATIZACIÓN ... 10
2. MARCO TEÓRICO ... 16
2.1. ESTADO DEL CONOCIMIENTO ... 16
2.2. REFERENTES CONCEPTUALES ... 27
2.2.1. INFANCIA ... 27
Niño y niña ... 31
Adolescencia ... 32
2.2.2 CULTURA ... 35
Cibercultura ... 38
2.2.3 DESARROLLO ... 41
2.2.4 RELATO ... 44
2.2.5 SUJETO ... 46
2.2.6 INTERSUBJETIVIDAD ... 50
2.2.7 YOUTUBER ... 53
3. MARCO METODOLÓGICO ... 58
3.1 ETNOGRAFÍA ... 62
3.2 TÉCNICAS E INSTRUMENTOS ... 66
3.2.1 OBSERVACIÓN PARTICIPANTE ... 66
3.2.2 GRUPO FOCAL ... 68
3.2.3 ENTREVISTA ... 73
3.2.4 DIARIO DE CAMPO ... 77
4. HALLAZGOS Y ANÁLISIS DE RESULTADOS ... 88
4.1 SOBRE LOS YOUTUBER ... 88
4.1.1 Definiendo el Fenómeno YouTuber ... 95
4.1.2. No Hablamos de Ventas, Hablamos de Visualizaciones ... 99
4.1.3 ¿Todos Hacen Lo Mismo? ... 101
4.2 LA INCIDENCIA DE LOS YOUTUBER EN LA CONSOLIDACIÓN DEL SUJETO Y SU SUBJETIVIDAD ... 110
4.2.1 El Encanto de la Realidad en la Pantalla ... 111
4.2.2 Apropiando lo Bueno ... 114
4.2.3 Lo Malo También se Aprende ... 119
4.2.4 Mis Cinco Minutitos de Fama... 121
4.2.5 Llegar a ser YouTuber ... 123
4.2.6 Selección de la Información ... 126
4.3 LA INCIDENCIA DE LOS YOUTUBER EN LAS RELACIONES CON LOS OTROS ... 134
4.3.1 Fenómeno Transgeneracional ... 134
4.3.2 Formas de Expresión ... 136
4.3.3 Conformación de Guetos ... 139
4.3.4 Y la Familia ¿Qué? ... 141
CONCLUSIONES ... 146
ÍNDICE DE ILUSTRACIONES
Ilustración 1: Grupo focal - 30 septiembre 2017 ... 73
Ilustración 2: Entrevista individual - Santiago ... 75
Ilustración 3: Entrevista individual - Fabián ... 75
Ilustración 4: BrosNacion ... 82
Ilustración 5: Luisa Fernanda W ... 82
Ilustración 6:Dosogas ... 82
Ilustración 7: AmiRodríguez ... 82
Ilustración 8: Sebastián Villalobos ... 82
Ilustración 9: WillyRex. ... 83
Ilustración 10: xFaRgAnxYT ... 84
Ilustración 11: Vegetta777 ... 84
Ilustración 12: sTaXx ... 85
Ilustración 13: Santimaye ... 86
Ilustración 14: CaELiKe ... 86
Ilustración 15: Kika Nieto ... 86
Ilustración 16: Juan Pablo Jaramillo ... 87
Ilustración 17: Mario Ruiz ... 87
Ilustración 18:JuanpaZurita ... 87
Ilustración 19: Sala informática ISMC - Encuesta en formularios de Google ... 89
Ilustración 20: Estudiantes respondiendo Encuesta Exploratoria ... 89
ÍNDICE DE TABLAS Tabla 1: Grado ... 90
Tabla 2: Edad ... 90
Tabla 3: Uso de redes sociales ... 91
Tabla 4: Frecuencia de uso ... 92
Tabla 5: Consumo de redes sociales ... 92
Tabla 6: Contenidos en YouTube ... 92
Tabla 8: Seguimiento a los YouTuber ... 94
Tabla 9: Ser Un Youtuber ... 94
Tabla 10: Subida de videos ... 95
INTRODUCCIÓN
¿Qué haría usted con un ingreso de aproximadamente dieciséis mil millones de pesos al año1?
¿Pensaría que podría ganar esa cifra por crear contenidos audiovisuales para la plataforma
YouTube? para ello, ¿se atrevería a mostrar sus prejuicios, opiniones, reacciones, oficios y
actividades de ocio a un total de 32.493.204 personas alrededor del mundo? A primera vista
parece que le estamos contando la historia de vida de una estrella de cine o de la música, o de
algún acaudalado miembro de la política o la realeza; sin embargo, las cifras anteriores
corresponden al historial de uno de los representantes del fenómeno mediático más sonado en la
actualidad y que se hizo patente en la edición número XXIX de la Feria Internacional del Libro
de Bogotá (FILBO 2016), cuando el ingreso al recinto ferial se colapsó debido a la presencia de
este personaje: el YouTuber Germán Garmendia.
El anterior episodio desató una ola de críticas en torno a la legitimación y aceptación de los
YouTuber como autores y personajes de referencia en la sociedad colombiana contemporánea y
puso sobre la mesa el debate, absolutamente necesario y vigente, sobre el consumo de los jóvenes
en la red, la relación con la cultura escrita y el mercado de estos contenidos. Al respecto el
escritor Ricardo Silva Romero en su columna del tiempo del 29 de abril de 2016 mencionó:
Qué vergüenza con los YouTuber. Qué vergüenza con Garmendia, Martínez, Villalobos.
Ellos están en sana paz en sus exitosísimos canales de internet, reinventándoles la rueda a
1
Cifras tomadas de la Revista Forbes del 13 de diciembre de 2016. https://www.forbes.com.mx/los-youtubers-mejor-pagados-del-mundo-2016/ (Ver anexo 01)
Ver también https://news.culturacolectiva.com/noticias/cuando-dinero-gana-un-youtuber-en-mexico/ (Ver anexo
los niños que acaban de empezar a rodar –descubriendo a su modo nuevo máximas
arcaicas tipo “conócete a ti mismo”, “sigue tus sueños”, “cría cuervos y te sacarán los
ojos”–, hasta que alguna editorial en la legítima búsqueda de un autor con público les
pregunta si de casualidad no han pensado hacer un libro. Y sí, ellos prestan su personaje,
prestan su fama hecha clic por clic. Y todo va bien, porque nadie está engañando a nadie,
hasta que aterrizan en el viejo mundo de los libros. Y entonces, cuando su encuentro
cercano del tercer tipo con la gente es abrumadoramente obvio, se les llama un síntoma de
la debacle de la cultura. http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-16576469
(Ver anexo 03)
La anterior declaración, con un evidente tono irónico, nos muestra dos de las tantas posiciones
asumidas sobre la incompatibilidad de los productos de la cultura mediática y los de la cultura
letrada; en primer lugar, que los gustos de los jóvenes son banales, fútiles y se oponen
diametralmente a la posición de los adultos dado que no se encuentran dentro de los cánones
propuestos históricamente. En segunda instancia, que el mercado encontró un nicho de desarrollo
productivo tras las cámaras, las ediciones de video y los millones de seguidores que interactúan
con estrellas digitales.
Siguiendo con el auge de columnas que mostraron las reacciones del público frente a los
resultados de la FILBO 2016, un columnista invitado del periódico El Espectador apuntó el día
24 de abril de 2016:
No cuestiono la calidad de la publicación, ni de sus contenidos, ni siquiera, editorialmente
parecerles admirable. Un modelo a seguir. Sin embargo, es innegable que quienes
conocimos la Feria del Libro años atrás, gozamos de un evento caracterizado por un gran
número de lectores de todas las edades, que asistía a los conversatorios, miraba libros,
preguntaba títulos y autores... Pero ¿qué decir si más de la mitad de los asistentes del
sábado venían a que su ídolo de Chupa el perro les firmara un ejemplar y les permitiera
una selfie?
https://www.elespectador.com/opinion/opinion/la-feria-youtuber-columna-628883 (Ver anexo 04)
En vista de lo anterior, se confirma, por un lado, que la discusión en torno a la vigencia de los
YouTuber se limitó a manifestar la incomodidad causada a un reducido grupo de la población que
hizo eco en los medios de comunicación y por otro, que el asunto de los alcances de los
YouTuber fue tratado de forma superficial dando por sentado su función como los modelos a
seguir de los adolescentes, sin ahondar en los matices que implica dicho lugar de referencia.
Tal situación deja varias inquietudes en torno a la temática, entre ellas las siguientes: ¿qué hace
que alguien sea escuchado y seguido por miles de jóvenes y niños en el mundo entero y que
conectarse y ver los videos que esta persona hace desde su casa o desde un parque, se constituya
en un hábito cotidiano? y ¿qué es lo que los jóvenes encuentran allí y que posiblemente no están
encontrando en otras experiencias? Estas inquietudes son las que nos proponemos abordar en la
presente investigación, nos interesamos por las formas y el grado de influencia del fenómeno
YouTuber en la construcción de la identidad de los niños, niñas y adolescentes. Por ello, nos
encontramos de acuerdo con las inquietudes de Carolina Sanín presentadas en su muro de
Facebook, y que recupera el artículo de la Revista Semana del 30 de abril de 2016, a propósito de
Tenemos que ver qué cosa es eso de los YouTuber, de qué se trata, a qué apela, qué
muestra. Quienes nos consideramos lectores no podemos solo decir qué vacuo y horrible
es, aunque lo sea, sino que debemos mirarlo y criticarlo poniéndole atención,
tomándonoslo en serio, como todo. Eso también es la responsabilidad intelectual. Y eso
que pasó es también una oportunidad que nos da la FILBO: para leer, para leer la realidad,
para leer los productos culturales, para pensar. En eso también la FILBO cumple la
función de una feria del libro, que es la de ser una vitrina que muestra lo que hay.
http://www.semana.com/cultura/articulo/libros-escritos-por-los-youtubers/471547
(Ver anexo 05)
En las siguientes páginas el lector podrá encontrar la problematización de la investigación,
también, un apartado dedicado a la revisión monográfica que se realizó sobre el tema, donde se
relacionan tesis correspondientes a la Universidad Distrital, así como trabajos monográficos de
carácter internacional que configuran un primer acercamiento al tema en cuestión. En un tercer
momento se establecerán las bases teóricas que sustentan la investigación, así como la relación de
la metodología de investigación realizada, en seguida se presenta el análisis de los resultados a
partir de la voz de los niños y, por último, las conclusiones e interrogantes que suscitó la
indagación. Esperamos que este texto se convierta en un referente de consulta y uno de los tantos
1. PROBLEMATIZACIÓN
Los debates en la red protagonizados por diversos columnistas y escritores fueron el reflejo de
antagonismos trenzados en el seno de la familia, la escuela y los alcances de la intervención de
las pantallas en la mentalidad de los niños, niñas y jóvenes colombianos. Estos alcances se
configuran en retos académicos que nos proponemos alcanzar con la presente investigación.
Por una parte, dichas posiciones critican apasionadamente el acceso de la infancia al ciberespacio
y el mundo digital, incluso, llegando afirmar que en la actualidad los niños fueron despojados de
su infancia ya que sus interacciones están mediadas, en gran magnitud, por las pantallas. Estas
voces no se limitan a transmitir los sentires de algunos padres o docentes, pues varios académicos
(Buckingham, 2002) han visto en la implementación de las pantallas y el auge de los
instrumentos técnicos, el enemigo que marcha en pro de la deshumanización y la alteración de un
orden que, desde una percepción bastante romántica, se considera mejor e inmutable. Vale la
pena preguntarnos, ¿hasta qué punto la tecnología logrará destruir las relaciones humanas
vigentes o qué tan lejos hemos de llegar, como civilización, para que se concilien y coexistan las
nuevas tecnologías, la naturaleza y la vida humana?
En la escuela esta situación tiene una incidencia directa, en la medida en que muchos de los
docentes, que en palabras de Cassany (2008) son “migrantes digitales”2
, se encuentran poco
familiarizados con este fenómeno, evadiendo en algunos casos la inclusión activa de la tecnología
2
en las aulas y el respectivo análisis de la afectación social que genera adoptar ciertas actitudes de
la era digital en el desarrollo holístico del estudiante.
En este sentido, nuestra propuesta es realizar una aproximación a la comprensión de la formación
de estas nuevas identidades, interacciones e intersubjetividades cuando están mediadas por las
redes sociales y de comunicación. Sobre todo, nos interesa escuchar a los niños pues finalmente
son ellos quienes más viven y se comunican en estos entornos virtuales y son quienes pueden
darnos las luces para comprender estos escenarios, en lugar de asegurar el estudio de los mismos
a partir de la conjetura hecha por el adulto. Por ello, partiremos de los relatos de seis (6)
estudiantes del Instituto Santa María de la Cruz que verbalizan su experiencia en relación al auge
de las redes comunitarias, especialmente con YouTube.
Nuestro interés por indagar acerca de este fenómeno, además de lo expuesto anteriormente, surge
a partir de la experiencia como profesionales en el campo de las Humanidades y Lengua
Castellana, pues en el ejercicio de nuestra labor como docentes, hemos acompañado los procesos
de desarrollo en competencias comunicativas de niños, adolescentes, jóvenes y adultos y, gracias
a nuestra vivencia en el aula, hemos identificado diversas problemáticas en relación a las
acciones educativas. Sin embargo, dado el protagonismo de la cultura digital en la que vivimos y
la necesidad de orientar a nuestros estudiantes hacia el desarrollo de mejores procesos para
aprehender el mundo, pensamos que una tarea inaplazable es la de conocer más a fondo el
fenómeno YouTuber, con miras a reflexionar sobre la influencia que este ejerce en la construcción
No asumimos la idea de que el estudiante está indefenso ante las posibilidades de internet, por el
contrario, vemos la red como parte del entramado de significaciones que configuran la realidad
cultural y estamos convencidas de que la escuela debe potenciar espacios en los que convergen la
pluralidad de mundos en los que habitan cada uno de los estudiantes (Hernández, 2004). Por ese
motivo, escuchar a los niños implica, no sólo reconocer su papel como consumidores de
contenidos mediáticos, sino como sujetos activos que modifican el contexto en el que habitan,
transformándose al tiempo que proyectan algo de sí mismos en la cultura y en la escuela.
OBJETIVOS
Las anteriores consideraciones fundamentan la pertinencia del trabajo y su ubicación en la línea
de investigación Lenguaje, discurso y saberes de la Especialización en Infancia, Cultura y
Desarrollo dado que buscamos, como objetivo general, comprender la formación de la
subjetividad e intersubjetividad mediada por el consumo de los contenidos de los YouTuber, de
seis estudiantes de secundaria del Instituto Santa María de la Cruz, a través de análisis de sus
relatos, intentando, en la misma línea discursiva, responder a la pregunta problematizadora, ¿de
qué manera los contenidos de los YouTuber influyen en la formación de la subjetividad e
intersubjetividad de los estudiantes de secundaria del Instituto Santa María de la Cruz?
El desarrollo de la investigación contempla, entre otras cosas, los siguientes objetivos
específicos:
● Identificar los YouTuber más conocidos y los canales de mayor consumo por los niños y
jóvenes.
● Especificar el tipo de contenidos que crean los YouTuber y cuáles son los de mayor
● Determinar el impacto de los contenidos audiovisuales de los YouTuber en la
construcción de la subjetividad en los estudiantes.
● Establecer el grado de influencia de los discursos de los YouTuber en la intersubjetividad
de los estudiantes seleccionados.
En este panorama cobra relevancia la postura de autores como Geertz, que se ampliará en el
cuerpo del texto, así como las ideas de Goodman (1996) quien destaca que tanto lo que hablamos
como lo que escribimos, al ser procesos de emisión, son producto y reflejo de lo que somos, de lo
que pensamos y de la forma en que percibimos el mundo. Del mismo modo, la lectura y la
escucha se posicionan como actividades receptivas, que modelan y reiteran nuestro modo de ser y
estar en la sociedad.
Entonces, para Goodman, en los cuatro procesos (leer, escribir, hablar y escuchar) se realiza un
intercambio continuo de significados, unas transacciones entre pensamiento y lenguaje por lo que
cuando hablamos y leemos estamos interactuando con el pensamiento de otro, pero el pensar de
ese otro está configurado a partir de lo que haya escuchado o leído con anterioridad. En otras
palabras, estamos modelados por un lenguaje particular, unas ideas e ideologías, y es este
lenguaje el que reproducimos cuando conversamos, y el que alimentamos cuando leemos,
escuchamos y buscamos en contenidos digitales, repitiendo el ciclo una y otra vez.
Ahora bien, cuando se consideran las apreciaciones de Lakoff (2007), acerca del contexto
mundial del auge de la información, su consumo masivo y se tiene en cuenta que la comprensión,
empieza en la interrelación de las ideas nuevas, el conocimiento previo y la concepción de mundo
lo delimitan, definitivamente intervienen en la comprensión o incomprensión de las
significaciones que nos inscriben en determinados contextos, específicamente el académico (se
concibe, por ejemplo, la comprensión de lectura en un sentido amplio del término en el que se
incluye la comprensión de los contenidos audiovisuales que la web ofrece).
De hecho, no es de extrañar que la presencia y fijación de “marcos de referencia” (Lakoff, 2007:
4), en el discurso que los jóvenes consumen a diario, especialmente a través de internet, sean más
fácilmente digeridos y aceptados por los niños, niñas y jóvenes, en lugar de los textos de carácter
académico, ajenos a este lenguaje. Podríamos decir que, ver y seguir a un YouTuber interviene en
la comprensión del mundo; y aunque los adultos desconozcamos de qué formas, los niños, en sus
relatos y a través de sus propias voces, pueden darnos una idea de los ámbitos que este tipo de
producciones están afectando (si lo hacen), a nivel subjetivo e interpersonal.
Por tal motivo es necesario para el profesorado una revisión detallada que indague por la
configuración de los marcos de referencia insertos en los discursos de los que son usuarios los
niños, niñas y jóvenes, procedentes en la actualidad de los canales de YouTuber pertenecientes,
muchas veces, al mismo rango de edad del público que los ve. Esto con el fin de establecer un
puente de comunicación efectiva entre docentes, textos y estudiantes pues, aunque “hablemos en
idiomas diferentes”, es necesario aprender a interpretar el sentido de la información que
suban, sino para que en un futuro no sean los que Freire denominó “analfabetas funcionales”3,
los que dirijan el destino de nuestra sociedad.
Si bien, la escuela no puede suplantar las instancias sociales, sí puede aprender de las lecciones
que la vida presenta, y es el maestro en muchas ocasiones el mejor ejemplo a seguir que tienen
los niños, aún más en lugares de poco desarrollo social, de conflicto armado, de violencia
intrafamiliar y discriminación escolar. De ahí, la necesidad de tender puentes de comunicación
entre los de aquí, adultos, profesores y profesionales en formación y los de allá, niños y niñas que
a diario interactúan en un mundo de “me gusta” (likes), de seguidores, de canales e información.
3
2. MARCO TEÓRICO
2.1. ESTADO DEL CONOCIMIENTO
Para empezar, debemos destacar que YouTube y los YouTuber son objetos de estudio bastante
recientes, especialmente en Colombia. Esto puede deberse a la convergencia de diversos factores,
en primer lugar, el auge de las nuevas tecnologías y del uso de redes sociales y comunitarias es
un fenómeno algo reciente en la socialización humana; hablamos de que YouTube completa poco
más de una década desde su fundación y que la popularización de los YouTuber, un tiempo muy
similar. Como segunda medida, en Colombia las investigaciones se han centrado en comprender
la incidencia de las redes sociales Facebook y Twitter, dada su popularidad y gran acogida entre
los colombianos, en los procesos de comprensión de lectura, construcción de identidades e
interpretación de la publicidad entre otras. El tercer y último factor que consideramos puede
haber sido fundamental en la poca variedad de estudios sobre esta plataforma, es la reciente
visibilización sobre el alcance de este medio y de los creadores de contenidos que allí se
promocionan.
En concordancia con lo anterior, fue realmente poco lo que pudimos encontrar acerca de los
YouTuber, los trabajos que se ocupan directamente de este campo de análisis corresponden a dos
tesis producidas en España y algunos trabajos en Colombia que hacen referencia a la
construcción de la subjetividad en relación a redes sociales.
El primer trabajo, se titula “Construcción de subjetivación en los jóvenes a partir del contacto
cuyo autor es Wilson Gustavo Barbosa Martínez (2017), se refiere a una investigación para optar
por el título de Magíster en Investigación Social Interdisciplinaria de la Universidad Distrital
Francisco José de Caldas. El objetivo de esta investigación era identificar la forma en que las
imágenes publicitarias construyen identidad en el sujeto a través de Facebook, para hacer parte de
la sociedad, teniendo en cuenta que es en la interacción y contexto que ésta se define, más aún en
las redes sociales que hoy en día es la fuente de comunicación preferida por los jóvenes.
El estado del arte que expone este trabajo clasifica los antecedentes según la relación de los
medios de comunicación, publicidad, redes sociales y consumo que establecen con la
subjetivación juvenil. Dentro de ellas se mencionan estudios sobre los medios de comunicación y
adolescentes, haciendo énfasis en la transformación de la realidad y formación subjetiva que
tienen hoy en día los jóvenes con respecto a la tecnología llamada “subjetivaciones tecno
juveniles”, otras hacen énfasis en la red social Facebook y el perfil público con diferentes
poblaciones o estudios de caso y la sociedad de consumo con el uso del lenguaje y semiología.
En cuanto a teoría, el autor explica la razón por la que distingue un marco contextual del teórico,
teniendo en cuenta que en el primero define red social, su historia y tipos; las representaciones
sociales, interacción y publicidad en Facebook. En el segundo encuentra relaciones entre
individuo y sociedad, proceso de subjetivación del joven (aspecto relevante con respecto a
nuestro tema de estudio), el sujeto en las redes sociales, su relación con la publicidad, las nuevas
formas de comunicación y consumo en las mismas, entre otros.
La metodología empleada se basa en el enfoque cualitativo, acercándose a las personas para
cual implica desarrollar la etnografía virtual. Los instrumentos de recolección de datos fueron la
observación directa, la entrevista y el grupo focal (ocho personas entre los 16 y 18 años de edad);
para ello se diseña una ficha de observación que especifica la fecha, el lugar, el nombre del
participante, la descripción y reflexión del encuentro con cada uno de las personas objeto de
estudio.
Por último, en el análisis de resultados se evidencia el uso frecuente de la red social en varios
momentos del día, así como el aumento de “me gusta” en los anuncios publicitarios y las
ganancias obtenidas no solo monetarias, sino psicológicas, por cuanto miden el nivel de
popularidad mediática. Además, presenta una matriz para la triangulación de resultados,
exponiendo el valor simbólico del “me gusta” con relación al proceso de subjetivación y
construcción de identidad y autoestima.
Este trabajo de investigación, realiza un aporte metodológico y teórico significativo al tema de
interés nuestro, teniendo en cuenta que la estructura de las fichas de observación y la afirmación
de que se construyen subjetividades desde las redes sociales argumenta en cierta manera el
énfasis que se busca al revisar el auge de los YouTuber.
El segundo trabajo se titula “Comunicación y educación en Facebook – Hacia la producción de
inteligencia colectiva en jóvenes: aportes y desafíos al campo de la Educación y comunicación”
cuya autora es Yoshira Rodríguez Bernal (2012). Se construye para optar por el título de magister
en Educación y Comunicación de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. En este texto
la autora muestra la necesidad de leer y enseñar a leer críticamente en internet debido al volumen
activos de la misma, y la importancia de la educación de medios. Destaca que en Colombia no
existe una educación de medios acorde a las necesidades del contexto contemporáneo que trace
un lineamiento que regule lo que se consume en internet, la forma en que se hace y lo que se
enseña en la escuela frente a este tema, pues se trata como un tópico aislado en las asignaturas de
Lengua Castellana y Sociales.
Para ilustrar de qué se trata la educación en medios hace un recorrido histórico donde reseña
todos los nombres que se le ha dado a esta disciplina a lo largo de los años y países, iniciando con
la década de los años 1930. Se destaca en el texto que en Colombia entre los años 2000 – 2009 se
realizaron diversos estudios, cuyo objeto de estudio son niños y jóvenes. Además, que el medio
más estudiado fue la Televisión, seguido de la radio y el internet. Concluye el primer punto de su
capítulo afirmando que queda por investigar en el campo de la interacción de los jóvenes con el
internet aún más al ser una audiencia pasiva.
Por otro lado, asume que las personas tienen necesidades de información y utilizan los medios
para suplirlas, generando una serie de gratificaciones desprendidas de su utilización,
específicamente del internet, tales como la integración social y personal, el entrenamiento, la
información, las transacciones generales, laborales, la creación de vínculos y el fortalecimiento
de los existentes.
Las dos últimas teorías de las audiencias surgen en el contexto iberoamericano, con el uso social
de los medios, propuesta por Jesús Martín Barbero y el consumo cultural de los medios
desarrollado por Néstor García Canclini. En el primero, los medios son productores sociales
significar el conjunto de procesos, apropiación y uso de productos que ofrecen los Mass Media.
Información que, como se mencionaba en la anterior monografía, sirve de base argumentativa
para el presente trabajo.
Para llevarlo a cabo, se utilizó el enfoque cualitativo de acuerdo con Velásquez, por un lado, y
Flick (2007) por otro. El proceso inició con la aplicación de una encuesta exploratoria que
permitiera abordar el qué y el cómo leen los estudiantes, además de la criticidad en la web. Una
vez aplicada la encuesta, la investigadora procedió a conformar grupos de discusión en torno al
tema de interés utilizando la técnica de grupo focal que se llevó a cabo en el salón de
audiovisuales para garantizar la libertad en el discurso. De hecho, esta metodología es la que se
aborda en el desarrollo de la investigación acerca de los YouTuber y los estudiantes del
Isantamariac.
Para ampliar las conclusiones de los grupos focales, utilizó las entrevistas a profundidad que
definió como una conversación con los estudiantes para mejorar la comprensión de sus prácticas
lecto-escriturales empleando un protocolo que guió la conversación con 5 niños y que duró 1
hora.
Dentro de los hallazgos más relevantes de la investigación se pueden destacar que el acceso a la
red es generalizado, independiente si se cuenta con una conexión en casa o no, utilizan la internet
para socializar a través de las redes por lo que los procesos de lectura y escritura se dan
simultáneamente primando su función expresiva y apelativa y no académica o reflexiva.
El siguiente trabajo de investigación se titula “Construcción de subjetividades de los jóvenes a
través de las prácticas comunicativas y sociales en la red social Facebook” de Camilo Andrés
Ruiz Bonilla, (2013) para optar por el título de Magíster en Comunicación-Educación de la
Universidad Distrital Francisco José de Caldas. El texto contextualiza la red social Facebook, el
uso que le da la comunidad digital y la influencia en el desarrollo de las prácticas sociales de la
actualidad, ya que el objetivo es analizar las subjetividades a partir de las prácticas comunicativas
y sociales de los jóvenes en esta red social. Para ello expone como antecedentes cuatro
investigaciones que tratan la identidad, subjetividad, redes sociales, nuevas prácticas sociales
mediadas por las Tics y construcción de mundos virtuales. La mayoría de ellas utilizó como
metodología la investigación cualitativa y la etnografía virtual.
En el referente teórico, expone los postulados de Jesús Martín Barbero, Pierre Bourdieu, Michel
Foucault, entre otros para hacer alusión a los jóvenes y su facilidad de adaptarse a la web, la
percepción ideológica de las imágenes, las prácticas comunicativas y sociales que a partir de lo
interpersonal influyen en lo subjetivo, el nuevo concepto de los elementos de la comunicación en
la multimedia digital, la configuración de la subjetividad con vista en el Yo, el cuerpo, el lenguaje
y los otros para referirse a la interacción social.
La metodología empleada en esta investigación se basó en el estudio de caso para delimitar la
población objeto de estudio, la etnografía virtual para la recolección de datos de la web y dentro
de ésta se ubican los “pantallazos” y las entrevistas; por último emplea la etnometodología para el
análisis de datos cualitativos a partir de las conversaciones, las prácticas sociales, la entrevista y
para hallar relación entre el contenido de los mensajes y memes, la intención real de los sujetos y
la interpretación posterior según los comentarios o “me gusta” recibidos.
La tesis concluye que a partir del auge de las redes sociales, la distancia y temporalidad de las
prácticas comunicativas han cambiado, y que las emociones, sensibilidad y corporalidad han
tomado mayor importancia en la construcción del sujeto, a partir de la aceptación de la
comunidad que observa dichas imágenes, videos y mensajes en la web, teniendo en cuenta que
los jóvenes publican sus estados de ánimo en la red social Facebook como un “confesionario”
para transmitir emociones y sentimientos, esperando que los demás (por lo general amigos y
contactos cercanos) apoyen la intención del discurso.
Esta investigación, clarifica el hecho de que la construcción de la subjetividad de los jóvenes hoy
en día, si se ve influenciada por el uso de las redes sociales, no obstante, sigue el interrogante
cerca de los YouTuber, pues es evidente que, en Facebook, hay una gran incidencia, pero los
contenidos mediáticos de los videos más populares de esta red social, no son mencionados en
ninguno de los antecedentes anteriormente presentados.
La investigación titulada “Ciberimaginarios juveniles: la imagen del ciberespacio público como
mediatización en la construcción de imaginarios juveniles” realizada por Betancourt, Barreto y
Vargas (2011) para optar por el título de Magíster en Comunicación-Educación de la Universidad
Distrital Francisco José de Caldas es también parte de nuestro apartado de antecedentes. El
documento expresa la importancia de la imagen en la cultura virtual y cuánto ha modificado la
participación juvenil, además de la formación de sujetos y ciudadanía desde las prácticas actuales
Como antecedentes presenta textos con relación a la imagen urbana, los procesos cognitivos, los
imaginarios urbanos (Silva) y hacen énfasis en la necesidad de crear insumos teóricos para
referirse al término ciberimaginario, pues en síntesis no es más que la relación índice, icono y
símbolo que hacen los jóvenes y a partir de ello construyen identidad.
Para el desarrollo del marco teórico subdividen el trabajo en cinco capítulos, en donde se habla
de la influencia de los medios de comunicación, a partir del ícono y de la mediatización; los
jóvenes y las prácticas en la cultura digital; el pensamiento virtual del símbolo y el contexto del
uso de los jóvenes en la red y la imagen digital y el ciberimaginario, desde el enfoque
metodológico que se basó en lo cualitativo y cuantitativo desde la observación, la encuesta a 98
personas sobre su interacción con la web. Además, refieren el taller sobre interacción en las
pantallas que indagaba por cuatro categorías (usos de la red, identidad, redes sociales y
emociones) y, por último, se hace la descripción de la población.
Entre las conclusiones planteadas, la que resalta es la propuesta de realizar un acercamiento
didáctico virtual hacia la interacción pedagógica, además de revisar las dimensiones
comunicativa, estética, afectiva, ético y política para entender al sujeto que está formando el
joven a partir de las redes y que este nuevo tipo de interacción crea nuevos ejercicios de
ciudadanía, de esa manera, es un reto para la educación idear estrategias para entender las
subjetividades y sus prácticas sociales en lo cotidiano.
El aporte que brinda esta investigación al desarrollo de la presente investigación, es amplio, pues
la teoría para su análisis está a la espera de ser diseñada y es labor de la educación el
acercamiento de las redes al conocimiento y comprensión del joven actual. Metodológicamente,
nos mostró como las encuestas son un buen recurso para la recolección de datos y su posterior
análisis.
En el ámbito internacional se incluyen como antecedentes en este texto, dos tesis de grado,
producidas en España para las carreras de Publicidad y relaciones públicas y Periodismo, que
abordan el tema de los YouTuber desde la caracterización del oficio, pasando por las clases de
YouTuber de acuerdo a las temáticas incluidas dentro de sus canales, hasta la descripción de los
pasos a seguir para convertirse en uno.
El primero de estos trabajos es titulado “Proyecto YouTuber” (2014) por Pablo Herranz Cano. Es
una tesis para optar por el grado en Publicidad y relaciones públicas de la Universidad de
Valladolid. En la introducción de su texto expone algunos datos curiosos y bastante útiles sobre
la red; el hecho de que existan más de 6 millones de visitas mensuales o se suban cerca de 100
horas de video por minuto, cifras bastante considerables que se deben actualizar para Colombia y
la época vigente. Además, señala la estrecha relación que ha surgido entre la publicidad y la red
en tanto se acaba la fugacidad de lo que se presenta en la televisión, pues se tiene a disposición
del receptor los contenidos audiovisuales que quiera y la publicidad viene adaptada a sus gustos.
En el primer capítulo hace una descripción técnica del concepto de streaming por el cual es
posible la plataforma, pues reproduce los contenidos sin necesidad de descargarlos en el disco
duro del ordenador, lo que ahorra espacio y tiempo de espera. El segundo capítulo habla sobre la
necesidad de compartir videos cortos. En el 2006 la empresa Google compró la plataforma por un
valor estimado de mil seiscientos millones de dólares y sus fundadores Chad Hurley, Steve Chen
y Jaweed Karim, se convirtieron en trabajadores de Google. Sobre tres principios se desarrolló la
plataforma pues menciona que se propende por una democratización de los contenidos, creen que
el éxito se alcanza cuando los usuarios lo alcanzan y en última instancia que la evolución del
video permite la evolución de YouTube.
El autor del texto define la plataforma como una red social en la medida en que se necesita una
cuenta para ingresar, es posible enviar mensajes privados, pone a disposición del usuario canales
de acuerdo a sus intereses personales y es posible compartir contenido en las demás redes para
verlo. En este capítulo también reseña los premios que YouTube otorga a los videos más
reproducidos, así como los incentivos que se da por ser un innovador en este medio y el
live-streaming. Esta información es valiosa para el desarrollo de la presente investigación puesto que
además de explicar la función de YouTube, nos da atisbos del porque el auge de los YouTuber.
Ya en el capítulo 4 se va configurando el cómo llegar a ser un YouTuber, lo que se logra a través
del programa de los partners (socios), que son aquellos que insertan publicidad en sus videos a
cambio de dinero. Información que se toma en cuenta en el apartado de hallazgos y análisis de
resultados de la presente investigación.
Para finalizar, cuenta algunas de las experiencias de los YouTuber acerca de su proceso creativo,
en el que iniciaron su proceso por diversión cuando su público fue aumentando
evidenciando su propio proceso de transformación en YouTuber con la reseña de 3 de sus videos
desde el 2014.
El último de los trabajos que se utilizó como referente de consulta se titula “El fenómeno
YouTuber: una nueva forma de comunicación” que fue escrito por Sergio Cabanillas para optar
por el título de periodista en el año 2013. La investigación empieza haciendo un recorrido
histórico acerca del surgimiento de las redes sociales en el que se destaca que no son una
invención del mundo contemporáneo, sino que han existido desde los albores de la humanidad,
dada la naturaleza social del ser humano; no obstante, con la llegada de la web 2.0 se vieron
modificados los modos de interacción, haciendo de las redes a través de internet un fenómeno
social. El rastreo histórico de las redes en la web 2.0 se sitúa en la década de los noventas, con la
aparición de plataformas como Classmates, Sixdegress, MySpace (2013) y Facebook (2004),
siendo esta última, la más importante en la actualidad con aproximadamente el 17% de la
población mundial como usuario.
En los siguientes apartados del texto describe las categorías de los YouTuber y hace referencia a
varios de ellos, entre los que destaca “elRubiusOMG”, “JPelirrojo”, “Vegetta777” y
“Hectorelcrack”, este último se dedica a entrevistar a los demás YouTuber. Se destacan sus
trabajos en la vida cotidiana y el que algunos de ellos se dediquen enteramente a producir
contenidos on-line.
El autor utilizó el método cualitativo para llevar a cabo su investigación, a través del uso de
técnicas como la observación participante, las entrevistas a profundidad y el grupo focal
entrevistas se realizaron a Jorge Gallardo, doctor en Ciencias de la comunicación de la
Universidad de Málaga y Andreas Schou, experto en Facebook y redes sociales. Con relación a
las entrevistas en profundidad se puede destacar que Andreas Schou cree que el contenido es
única y exclusivamente para los adolescentes, los jóvenes son los que mueven la red y por lo
mismo se hace indispensable enseñar a leer y actuar con las redes pues en la actualidad, se
pueden identificar consecuencias para la vida.
2.2. REFERENTES CONCEPTUALES
Realizar un abordaje conceptual de las categorías que conforman nuestro trabajo supone crear
un marco de referencia discursiva para que los campos epistemológicos se conciban desde una
mirada particular, por lo que es necesario renunciar a otras miradas que quizá orienten la
investigación por diferentes caminos. Esperamos que el abordaje teórico permita dilucidar el
fenómeno del que aquí nos ocupamos y que dé cuenta, de alguna manera de los sentires de
aquellos que nos inspiraron la construcción de este texto: los niños.
2.2.1. INFANCIA
Para abordar esta categoría, es preciso distinguir entre el concepto de niño e infancia dado
que corresponden a campos epistemológicos distintos. Cuando hablamos de infancia nos
referimos al constructo discursivo moderno que da cuenta de la condición del niño inserto en un
contexto histórico y cultural específico. Esta afirmación supone, en primera instancia reconocer
sentires, costumbres, proyecciones, metas de desarrollo, etc., que cada contexto tiene sobre sus
niños y que actúan caracterizando su condición de existencia (Hernández, 2004) en un rango de
edad particular.
En segundo lugar, que, al ser una construcción moderna, tiene un carácter histórico y se
encuentra situada social y temporalmente; pues se reconoce que no existe una sola infancia como
condición universal sino que estará sujeta a lo que las distintas culturas y diferentes épocas
manifiesten sobre el niño. Así:
“la infancia es una representación objetiva, está en el mundo, en la cultura, en los
discursos que han existido sobre los niños, su mundo y sus vidas (…) como se ve, esta
representación ha cambiado y tiene muchos sentidos, no solo porque se ubica en
diferentes épocas, sino también porque se ha hablado de ella desde muchos lenguajes,
desde la ley, la ciencia, el arte, la literatura, y son muchos los sujetos que han hablado de
ella , desde curas, monjas, jueces, pedagogos, educadores hasta científicos, filósofos y
artistas.” (Quiceno, 2016)
Dicha categoría tuvo su origen tanto en “la separación de los niños de los adultos en la época del
Renacimiento y fue adquiriendo mayor entidad con la expansión del industrialismo capitalista”
(Buckingham, 2002), como en los planteamientos de Rousseau en su Emilio en los que reconoce
al niño como un individuo sustancialmente diferente del adulto y cuya educación debe
Comúnmente, cuando se cría un niño, sólo a lo físico se atiende; con tal que viva y no
enferme, poco importa lo demás; pero aquí donde empieza con la vida la educación, desde
que nace el niño ya es discípulo no del ayo, sino de la naturaleza. (Alzate, 2003: 46)
Para ampliar el trazado histórico de este concepto, vale la pena recordar los estudios de Ariés
(1987) cuando señala que en la edad media se consideraba la infancia como “una época de
transición, que pasaba rápidamente y de la que se perdía enseguida el recuerdo” por lo que ser
niño en dicho contexto histórico, era un momento sin relevancia emocional o comportamental.
Los niños compartían costumbres con los adultos durante la vida diaria y recibían un trato
equivalente al de uno de ellos. Esto conllevó a que muchos niños, niñas y adolescentes
desempeñaran funciones que no correspondían ni a su desarrollo físico, ni a su madurez mental y
fueran representados únicamente como un adulto en miniatura o de menor talla (Ariés: 1987, 59).
El surgimiento del sentimiento hacia la infancia, como lo denomina Ariés, permitirá que, tras un
proceso de cambios sociales e históricos, finalmente se asocie simbióticamente, al niño con el
estudiante y se diseñen programas y planes escolares que faciliten su desarrollo. Al respecto
Narodowsky, citado por Alzate sostiene:
“Las investigaciones inauguradas por Ariés demostrarán que la infancia es un producto
histórico moderno y un dato general y ahistórico que impregna toda la historia de la
humanidad. La infancia también es una construcción y, además, una construcción
reciente, un producto de la modernidad. No en sus trazos biológicos sino en su
constitución histórica y social, el nacimiento de la infancia conforma un hecho novedoso
en el que, además, la existencia de la escuela ocupa un rol destacado: a la inversa que el
Si bien fue afortunado para los niños esa caracterización como estudiantes, consideramos que la
categoría no agota su significado en la relación con las instituciones familia y escuela, sino que,
como lo muestra Quiceno y lo reitera Larrosa, la infancia constituye un puente en el lenguaje para
acercarnos y comprender el mundo de los otros; de los niños, tanto más que para buscar una
forma de adoctrinar. Por ello, la infancia
“es una experiencia sobre el pensamiento de los niños, este pensamiento desborda límites,
sentidos, instancias, modelos, espacios y tiempos. Es un pensar en la forma de un afuera
absoluto, en la inmediatez de lo vívido. Efectivamente, este pensamiento se hizo sobre la
vida de niños y sobre sus luchas y dramas, pero no se construyó para educarlos, sino para
aprender de esa experiencia” (Quiceno 2016)
Además,
“es lo otro: lo que, siempre más allá de cualquier intento de captura, inquieta la seguridad
de nuestros saberes, cuestiona el poder de nuestras prácticas y abre un vacío en el que se
abisma el edificio bien construido de nuestras instituciones de acogida. Pensar la
infancia como algo otro es, justamente, pensar esa inquietud, ese cuestionamiento y ese
vacío. Es insistir una vez más: los niños, esos seres extraños de los que nada se sabe, esos
seres salvajes que no entienden nuestra lengua”. (Larrosa, 2000)
En síntesis, la infancia como cualidad del niño, viene definida desde el lenguaje y la
representación del mismo (Quiceno, 2016), también permite pensarlo como un campo
Niño y niña
Desde Freud se reconoce al niño como sujeto pleno porque desea, tiene pulsiones que debe
atender y desde el psicoanálisis, se lo reconoce como aquel que posee la facultad de narrar su
experiencia; así como de aportar a la construcción de la significación de la comunidad en la que
vive (Peláez, 2006). Además, es preciso reconocerlo como un sujeto de saber (Santamaría: 2011,
68), con una forma de vida cuya condición de existencia está ligada a un rango de edad, un
conjunto de experiencias y unas actitudes y deseos propios (Hernández, 2004).
En otras palabras, es un sujeto porque está modelado a partir de las circunstancias históricas y
sociales que le vienen dadas de su cultura, a través de su familia, lo que en últimas contribuirá a
configurar su lenguaje, sus hábitos y costumbres. En el proceso de adquisición de lenguaje el
niño es receptor de la cultura e interviene en ella. Es un sujeto de deseo pues, de la misma manera
que un adulto, anhela, siente, piensa, se proyecta en los otros y posee unas necesidades propias
para ser satisfechas.
Por otro lado, en nuestro trabajo reconocemos a los niños como sujetos de experiencia que
pueden ayudarnos a comprender las dinámicas sociales propias del ciberespacio, teniendo en
cuenta que son ellos quienes habitan en mayor medida ese mundo de posibilidades mediáticas y
son quienes están construyendo su identidad a partir de las interacciones digitales. Creemos que
las implicaciones del fenómeno YouTuber solo se podrán aprehender y analizar si les damos la
palabra primero a los niños pues son ellos los principales actores y audiencia de estos productos
Adolescencia
Conceptuar la adolescencia no es una labor sencilla pues del mismo modo que la infancia, es
una categoría construida en el marco identitario y social de las culturas. Ello explica por qué no
hay una definición unívoca del término, sino que las concepciones sean múltiples y se configuren
a partir de las diferentes épocas, los perfiles sociales y culturales, así como los criterios de acceso
a la madurez social de cada grupo humano. Pese a la dimensión del término y la evidente
dificultad que conlleva delimitarlo, en nuestro trabajo intentaremos localizar y traer como
referentes aplicables al contexto colombiano algunos de los aportes teóricos de David Le Breton
y Francoise Dolto.
En nuestro contexto, según lo que hemos podido apreciar, se hace necesario una reivindicación
del término pues a fuerza de costumbre y, por qué no decirlo desconocimiento, se ha definido el
término a partir de una tradición etimológica cuestionable en la que la palabra adolescente hace
referencia al ser (ente) que carece de (adolesc). Lo cual hace pensar a esta persona como un ser
humano incompleto, alguien que aún no adquiere el estatus de sujeto porque carece de las
cualidades de un niño y no es lo suficientemente “maduro” para asumir el mundo como un
adulto.
De ahí que en ocasiones no se les conciba como poseedores de significaciones y miembros
activos del entramado cultural, también se les asocia con la crisis de identidad propia de este
“estado etéreo”, las inseguridades o la cambiante preferencia para la realización de sus diferentes
Por el contrario, la definición presentada por Le Breton (2014:6) parte de la etimología adecuada
del término, “adolescencia viene del latín adolescens, participio presente de adolescere, que
significa crecer, a diferencia del participio pasado adultus, que marca el hecho de haber dejado
de crecer”, y nos introduce a pensar la adolescencia como un sentimiento surgido
simultáneamente al de infancia alrededor del siglo XVIII específicamente en los círculos sociales
de privilegio:
La invención de la adolescencia acompaña la emergencia de la familia moderna a partir
de fines del siglo XVIII en el seno de las clases sociales privilegiadas (...) La pareja
tiende a unirse alrededor de un afecto recíproco, y no solamente en la preocupación de
tradición (importancia del linaje, de la parentela, etc.), aunque los casamientos de
conveniencia no desaparecen totalmente de los medio burgueses o aristocráticos. Esta
mutación de la familia trae aparejado el sentimiento creciente de la diferencia de las
generaciones y la implicación afectiva alrededor del niño. Pero las clases pobres,
ampliamente mayoritarias, no se sienten muy involucradas antes de finales del siglo XIX.
(Le Breton, 2014:27)
Este sentimiento designa, según los anteriores referentes, un estado de continuo presente dentro
del crecimiento (se es adolescente mientras se encuentre en la adolescencia), y nombra el período
de paso hacia la maduración social y la entrada al mundo adulto en las sociedades
occidentalizadas.
Dicha definición remite a dos características fundamentales del adolescente, por un lado, al
culminación de una etapa (infancia) a otra (adultez), por lo cual no se tiene un rango de edad
específico que determine los límites a este presente continuo. Por otro lado, al ser un sentimiento
dependerá tanto del sujeto (el sentirse adolescente o tener ciertas conductas que lo identifiquen
como tal), como del entorno social en el que se desenvuelve.
Con relación al entorno señalado con anterioridad, tenemos que los ritos de iniciación en algunas
comunidades testimonian, a través del dolor, la transformación de los niños o jóvenes en sus
concepciones de mundo y prácticas dentro de su comunidad, lo que les permite acceder al nuevo
estatus que implica su maduración “el dolor es un agente de metamorfosis que precipita la
mutación ontológica, el pasaje de un universo social a otro, perturbando la antigua relación con
el mundo, y explica las novatadas, las pruebas a las que son sometidos los iniciados”. (Le
Breton, 2014: 13)
Pese a la ausencia de los ritos de paso en las sociedades occidentalizadas, Dolto (1990) abre una
puerta para considerar el término de la infancia y ubicar el inicio de la adolescencia en el primer
amor y el dolor que ello conlleva. Destaca la importancia de ésta como “fase de mutación”, en la
que no se es niño, pero tampoco es un adulto. Esto nos hace considerar que atravesar esta fase,
devela cambios en las fibras del ser humano, que al entrar en esa fase el ser humano es
vulnerable tanto física como psíquicamente (1990: 13); por lo que debe comprenderse y
validarse como parte de la vida humana, no como un simple periodo de tránsito y locura.
Pese a que en la actualidad el mundo adulto está más orientado a validar las experiencias de los
jóvenes y los niños, muchos de ellos no tienen acceso a tantos beneficios de la sociedad de
ofrece productos a los que no puede acceder, lo que deriva en que la exclusión sea mucho más
fuerte y el buscar refugio en las drogas o actividades ilícitas vaya en aumento.
2.2.2 CULTURA
Para este trabajo, entendemos la cultura desde la perspectiva de Geertz (2003) y de Freud. El
primero la define como las tramas de significación que el hombre ha tejido y en las que él mismo
está inmerso. En ese contexto, se admite que la acción humana es una acción simbólica
distinguida por su carácter público, lo que lleva a superar el debate por la subjetividad (la cultura
la define el ser humano) u objetividad (está dada por el contexto y unas condiciones particulares)
en la concepción de la misma, indagando por el sentido y el valor de las cosas en el contexto que
habitan y las habita.
Entonces, la cultura no se comporta simplemente como esa serie de valores y reglas que orientan
la conducta de un individuo, ni conforma lo que éste lleva en su corazón y en su mente; sino que
se hace manifiesta en las estructuras de significación socialmente aceptadas en virtud de las
cuales “la gente hace cosas” (Geertz, 2003). La cultura, entendida desde este enfoque, nos lleva
a preguntarnos por los símbolos insertos en cada una de las concepciones de mundo de un grupo
de sujetos, pues a través de la interpretación de sus símbolos o significaciones se puede
comprender el sistema cultural al que nos estemos acercando; en ese sentido la cultura debe
entenderse como un producto comunitario y local compuesto por las tramas simbólicas de sujetos
En vista de que las dinámicas actuales se han modificado con la intervención de las tecnologías
de la información y la comunicación, se hace necesario que ampliemos nuestra mirada de la
cultura, entendiéndola no solo como el conjunto de productos artísticos, literarios, materiales,
políticos y representacionales propios de un contexto histórico y social particular; sino que es
necesario incluir dentro de su significado el conjunto de representaciones mediadas por las
pantallas y que generan nuevos productos culturales, además de otros modos de ver y concebir el
mundo y la interacción social.
El conocimiento sobre la cultura es inminente y puede considerarse como un eterno retorno; sin
embargo, se hace necesaria la elección de una línea y emplearla en diferentes lugares cada vez
con mayor exactitud, dado que la generalización comienza con significantes intentando dar
mucho para el análisis del discurso social (actos simbólicos).
Por su parte, Freud (1930), la conceptúa como la suma de operaciones y normas que distancian
nuestra vida de la de los animales. Además de ser una urdimbre de significaciones que nos viene
dada a través del lenguaje cuyas funciones oscilan entre la protección y regulación. La cultura
nos protege en dos sentidos: como especie, al permitirnos hacer frente, por ejemplo, a la fuerza de
la naturaleza y como individuos, ya que nacemos indefensos y nuestros padres cuidan de nosotros
y nos legan el conocimiento que han acumulado durante siglos a través del lenguaje. La
regulación a través de la cultura es representada al actuar como un sistema conductual que
configura al superyó y establece los límites de las pulsiones cuando se vive en una comunidad.
Por su parte teniendo en cuenta las acciones humanas de la actualidad se hace necesario
costumbres de las sociedades han cambiado y ya no se conoce sobre el trabajo de labranza de la
tierra y cuidado de los animales; por lo cual es menester conocer las acciones modernas para
conseguir anclar el conocimiento a lo cotidiano; sin embargo, vivimos en el tiempo del ocio o del
turismo, en un mundo lleno de gente y por ello el significado de tiempo, espacio y compromiso
ha sufrido drásticos cambios, al punto que instituciones que se creían inmutables como el
matrimonio, la herencia y aún, el uso de la palabra en las promesas, han perdido todo título de
perdurabilidad haciendo que los valores y la moral se modifiquen drásticamente.
Lo anterior, no es más que un panorama de la actualidad en el que las nuevas generaciones han
sufrido las consecuencias de los intercambios culturales, pues ante la diversidad no logran
identificar el sistema de símbolos y afectos que le exige tanto su familia como sus compañeros al
momento de interrelacionarse y desenvolverse como sujeto pues “al no habitar el mismo tiempo
se vive una historia diferente” (ibídem).
En otras palabras, pese a que la cultura depende básicamente del contexto, con el auge de la
Internet como una red de significados que está en constante movimiento e intercambios, se ha
establecido una serie de transferencias culturales que han alimentado el sistema cultural de
algunos usuarios. Esto se manifiesta, sobre todo en la adopción de fórmulas lingüísticas propias
Cibercultura
Atendiendo a la necesidad de incluir dentro del campo epistemológico de la cultura, uno que
defina las interacciones y productos mediados por las TICS, hemos tomado los postulados de
Pierre Lévy (2007:1), quien formula el concepto de cibercultura definida como “el conjunto de
las técnicas (materiales e intelectuales), de las prácticas, de las actitudes, de los modos de
pensamiento y de los valores que se desarrollan conjuntamente en el crecimiento del
ciberespacio.” Para ampliar lo propuesto por Lévy, traemos a colación los postulados de Rueda
(2008:8) que considera la cibercultura como:
“un campo de estudio a partir del cual es posible comprender las transformaciones
culturales ligadas a la introducción de tecnologías digitales en la sociedades
contemporáneas y, en particular, en las del denominado tercer mundo, a través de
relaciones complejas de entramados tecno-sociales, en tres ámbitos, a saber: el ejercicio
del poder, la acción social colectiva y la experiencia estética (…) en la cibercultura,
además de sistemas materiales y simbólicos, están integrados a agentes y prácticas
culturales, interacciones y comunicaciones, colectivos, instrucciones y sistemas
organizativos, una multiplicidad de contenidos y representaciones simbólicas junto con
valores, significados, interpretaciones, legitimación, etcétera. Las tecnologías por sí solas
no producen transformaciones políticas, sino que son las culturales, las redes y las prácticas
sociales en las éstas se insertan las que otorgan un significado y configuran tendencias de
También es necesario considerar que en la actualidad participamos activamente de la
construcción cibercultural; sin embargo, son los niños, niñas y adolescentes quienes han vivido,
desde su nacimiento, este concepto como algo inherente a su contexto histórico y social, siendo
pioneros y difusores (Urresti, 2008) en el uso de las redes de comunicación digital, las pantallas
táctiles y los juegos en línea, etc.; mientras que para los adultos, el participar en este contexto
digital se ha visto como una necesidad impuesta para pertenecer a las nuevas dinámicas que el
proceso globalizante exige.
Pese a la importancia de la cibercultura en la época contemporánea, el análisis y la crítica a los
medios digitales, desde la perspectiva de los niños, es algo innecesario (Urresti, 2008) pues está
interiorizado y normalizado. Es justo por esta razón que la presente investigación pretende no
solo revisar la concepción que tienen los niños acerca de los contenidos mediáticos de los
YouTuber, sino la influencia en la construcción de su subjetividad.
Es aquí donde es necesario revisar los apuntes teóricos de Serres, dado que hoy en día los medios
de comunicación y la publicidad han tomado tal importancia que se han apoderado de la
enseñanza, convirtiéndose en un sistema binario basado en la dactilografía en las pantallas, por
ello su analogía con el título del libro Pulgarcita:
“(…) estos niños viven, pues, en lo virtual. Las ciencias cognitivas muestran que el uso de
la red, la lectura o escritura de mensajes con los pulgares, la consulta de Wikipedia o
Facebook no estimulan las mismas neuronas ni las mismas zonas corticales que el uso del
conocen ni integran, ni sintetizan como nosotros, sus ascendentes. Ya no tienen la misma
cabeza”. (2012: 21)
Sumado a ello, hoy en día los jóvenes no tienen el concepto de lugar como un espacio concreto,
por lo que desde la escuela un cambio en la forma de enseñanza es inminente, ya que el objetivo
del aprendizaje cambió y el conocimiento no reside en las manos de unos cuantos seres ilustrados
que transmiten el conocimiento en la mayoría de las aulas de clase, exigiendo silencio y
reverencia hacia el sabio. Por el contrario, en la actualidad aquel que “no sabe” demuestra que no
ha buscado ni los recursos epistemológicos, ni ha encontrado la disposición para adquirirlos, pues
gracias al avance tecnológico se tiene el conocimiento a un clic de distancia.
No obstante, se debe enseñar a ser selectivos y críticos, pues es mejor una cabeza bien informada
que una rebosante, teniendo en cuenta que en la reproducción en masa se corre el riesgo de perder
el control de lo que aprendemos pues “la ola del acceso a los saberes sube tan alto como la de la
charla” (ibídem, pág. 49)
Ahora bien, los adultos hacen una crítica al uso desmedido de las redes sociales y el léxico
utilizado, porque temen que sus formas tradicionales de relacionarse estén obsoletas. Esto es
comprensible pues en el mundo que ahora habita Pulgarcita se vuelve menos frecuente la
concurrencia al especialista, dado que ella misma, al recurrir a su celular, puede crear e inventar
nuevos mundos y sintetizar de esa manera diferentes áreas del conocimiento; así pues, cualquier
En este mundo virtual, las grandes instituciones, a pesar de seguir dando discursos, han perdido
credibilidad hecho que incluso trasciende culturas, pues la red permite “multiplicidad de
emociones” y afinidades sociales, incluso, cuando se encuentren en diferentes lugares del mundo
desempeñándose en algunos momentos como sujeto y otras como objeto.
2.2.3 DESARROLLO
Las tres posturas teóricas desde las cuales nos ubicamos Manfred Max Neff (1986), Martha
Nussbaum (2000) y Julien Vanhulst (2013) para desarrollar esta categoría, invitan a que el sujeto
se piense como un ser integral que se construye en un doble sentido. En primer lugar, es un sujeto
que desea, esto es, que posee unas necesidades susceptibles de ser satisfechas y que se apropia de
valores para sí, para construir su subjetividad y, por otro lado, va construyendo su comunidad y
aportando a ella al ser copartícipe en la satisfacción de las necesidades de los otros. En este
sentido, el sujeto se piensa no como un elemento aislado en un mundo demasiado grande para él,
sino como parte del entramado social; no obstante, consideramos que esta conciencia de mundo
hace falta en nuestra cultura, puesto que estamos acostumbrados a mirar al otro con crítica, pero
no a reflexionar sobre nuestros actos.
En consecuencia, el desarrollo se ve como un equilibrio y del equilibrio viene la equidad y no se
trata de que todos tengamos lo mismo, como lo postulan los sistemas de extrema izquierda a los
que tanto teme la gente (por desconocimiento); sino en darle a cada quien lo justo, lo que
necesita; considerando su dignidad como humano, apuntando a desarrollar un buen vivir que
Vanhulst define como “El conjunto organizado, sostenible y dinámico de los sistemas