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Prácticas espaciales de los estudiantes 10 02 de la I E D Bravo Páez a la luz de la trialéctica espacio, género y vida cotidiana

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Academic year: 2020

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1 Prácticas Espaciales de los Estudiantes 10-02 de la I.E.D. Bravo Páez a la Luz de la

Trialéctica Espacio, Género y Vida Cotidiana.

Daniel Mesa Pulido Sebastián Carranza Chocontá

Trabajo de grado para optar al título de: Licenciatura en Educación Básica con Énfasis en Ciencias Sociales

Directora: Nubia Moreno Codirectora: Maria del Pilar Marín

Universidad Distrital Francisco José de Caldas Facultad de Ciencias y Educación

Licenciatura en educación Básica con Énfasis en Ciencias Sociales Bogotá D.C.

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2 Resumen

La presente monografía es resultado del cuestionamiento que como licenciados en formación surge a raíz de la lectura del espacio bajo una perspectiva de género de los y las estudiantes. Para ello se tuvo en cuenta la educación espacial como eje transversal y su incidencia en el entorno inmediato (la escuela y el barrio al que pertenece esta). Al tener en cuenta lo anterior, se pensó en una intervención pedagógica que permitiera a los y las estudiantes hacer una lectura geográfica, en donde pudieran identificar sus prácticas cotidianas espaciales, por lo cual se tuvo en cuenta tanto las percepciones de los estudiantes del espacio, como la forma en que estos lo apropian; con el fin de lograr una lectura (tanto escolar, como del barrio) que pudiera reconocer la incidencia del género a la hora de interactuar con el “otro”.

Abstract

The following monograph is the result of the questioning, as professors in training, from reading of the space under a gender perspective of the students. For this, it was taken into account the spatial education as a transversal axis and its incidence in the immediate environment (The school and the neighborhood it belongs to). By saying the above, a pedagogic intervention was thought were the students were allowed to do a geographic lecture where they could identify their daily life spatial practices, reason for the neighborhood and scholar perceptions of the students to be taken into account with the purpose of reaching an environmental lecture that could recognize the role of gender at the time of interacting with “the other”.

Palabras Clave

Educación espacial, Geografía escolar, Género, Vida Cotidiana, Espacio

Keywords

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3 Tabla de contenido

Capítulo I. El planteamiento de la trialéctica………..….5

1.1. Una Introducción a la enseñanza de la geografía bajo la perspectiva de género………...…...6

1.2. ¿Por qué pensarse una educación espacial inclusiva en el sistema escolar?...7

1.3. El contexto como el lugar a trabajar………9

1.3.1. Barrio Quiroga Sur: una mirada hacia el pasado………..9

1.3.2. Bravo Páez: una institución que le apuesta a la innovación……….….13

1.3.2.1. La transición educativa: de la coeducación a la educación mixta……….15

1.3.2.2. El Grado 10-02: el reencuentro con el “otro”………...16

1.3.2.3. La distribución espacial, sí se relaciona con el género………..….…18

1.4. El qué y el cómo: preguntas frente al reconocimiento del “otro” en el espacio………...21

Capítulo II. Una mirada al pasado investigativo………24

2.1. A manera de balance: geografía, género y educación………26

2.2. Desde la geografía de la vida cotidiana al género………...…..26

2.2.1. Una mirada desde la geografía de la vida cotidiana y el género………..…..26

2.2.2. La geografía bajo una perspectiva de género………..………32

2.2.3. La unidad de barrio en relación con el género………...………...40

2.3. No sé puede dejar la educación a un lado ………...………44

2.3.1 La mirada hacia una educación geográfica………..……….44

2.3.2. El género desde una revisión educativa………...……47

2.4. Como panorama general……….………55

Capitulo III: Los pilares de la investigación………..57

3.1. Hacia una mirada teórica del género, espacio y vida cotidiana………..…….59

3.2. Género: hacia una construcción de identidades……….….60

3.2.1. La construcción de la identidad………...64

3.2.2. La diversidad entre lo femenino y lo masculino……….66

3.2.3. El cuerpo como territorio………71

3.3. El espacio: el concepto que lo abarca todo………..………74

3.3.1. El género en el espacio………...78

3.3.2. Ciudad y ciudadanía: un espacio intersubjetivo……….81

3.3.3. La vida cotidiana es expresada en el espacio……….86

3.3.4. Enseñar geografía como medio para entender la realidad espacial………...88

Capitulo IV: El descubrimiento del espacio……….91

4.1. Resultado de una experiencia espacial………...92

4.2. La metodología de la investigación………92

4.3. Un paso para lograr la comprensión……….97

4.3.1. El espacio visto desde los estudiantes………97

4.3.1.1. Percepciones del espacio desde la cartografía escolar………...98

4.3.1.2. Percepciones del espacio desde la cartografía del barrio………...104

4.3.1.3. Anécdotas acerca del espacio, la cotidianidad y las relaciones de género………108

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4.3.2.1 Prácticas escolares cotidianas……….112

4.2.2.2 Significaciones del barrio………117

4.3.2.3 Del espejo al espacio………121

4.3.3. De los estudiantes y sus lecturas………..126

4.3.3.1. Observación de la espacialidad en el aula……….126

4.3.3.2. Debate acerca las relaciones de género en el espacio………128

4.3.3.3 Del conjunto y las propuestas………. 130

Capítulo V: Aportes para la enseñanza espacial bajo un enfoque de género……….137

5.1. Género espacio y vida cotidiana; una aporte a la educación………138

5.2. Sobre los lugares y el género……….138

5.2.1. Los lugares del espacio escolar………..138

5.2.2. La mirada al barrio desde el colegio……….142

5.3. Formación en relación a los docentes investigadores……….144

5.4. Educación espacial y ciudadanía……….145

5.5. Aporte al contexto………147

5.6. Aporte a la Licenciatura en Educación Básica con Énfasis en Ciencias Sociales…...149

Referencias bibliográficas………...………151

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6 1.1. Una Introducción a la enseñanza de la geografía bajo la perspectiva de género

La presente investigación fue realizada en el marco del Ciclo de Innovación e Investigación Dinámicas Contemporáneas del Espacio Urbano versión II bajo la dirección de la profesora Nubia Moreno y la codirección de la profesora Maria del Pilar Marín de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas (Bogotá, Colombia). La investigación se desarrolló frente a la necesidad de proponer un acercamiento a la enseñanza geográfica inclusiva en el sistema escolar, en donde el estudio del espacio y la enseñanza del mismo posibiliten la reducción desigual del género en el entorno escolar. Para ello la investigación fue encaminada con fines pedagógicos, que pretenden propiciar una reflexión frente a las relaciones del género y el espacio desde la geografía escolar; para que así su resultado logré ser un insumo a futuras investigaciones frente a la formación del estudiante en el campo geográfico, específicamente en el estudio del espacio, al ser éste abordado como medio en donde coexiste el “otro”, y en el cual se le da relevancia a las prácticas cotidianas del sujeto, al ser éstas, directa o indirectamente reproductoras de un trato desigualitario y excluyente en el entorno escolar.

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7 holística frente a las posibles problemáticas de género en el ámbito escolar y ciudadano desde la mirada del estudiante.

Para dar un orden al presente documento es menester presentar a continuación la conformación del trabajo: en el capítulo I se encontrará la justificación en donde se expondrá el porqué de la investigación, seguido por la contextualización de esta, que abordará no sólo el colegio sino también el curso en el cual se trabajó, así mismo el barrio en donde se ubica, después se hallará la formulación de la pregunta problema, seguido por el objetivo general y los objetivos específicos. El capítulo II está conformado por el estado del arte que busca hacer una recolección de información acerca de las investigaciones que han trabajado el tema del género, el espacio, y la vida cotidiana. En el capítulo III se encontrará el marco teórico que tendrá en cuenta el aspecto pedagógico junto con tres categorías que conforman la trialéctica. Para el capítulo IV se encontrará la metodología implementada en la investigación junto con el proceso de sistematización de la información recolectada. Para el capítulo V se expondrá los resultados hallados en la investigación y los aportes que esta presenta a la comunidad académica.

1.2. ¿Por qué pensarse una educación espacial inclusiva en el sistema escolar?

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8 estudiantes aportar elementos para poder hacer una lectura geográfica, y así conocer sus prácticas espaciales, los lugares relevantes dentro de su cotidianidad, y una lectura de su entorno teniendo en cuenta dos posturas: la incidencia del barrio sobre la institución educativa (el lugar de cada estudiante como habitante del sector, y su percepción de este) y la manera en que los espacios de la institución educativa afecta directamente la cotidianidad de los estudiantes en su entorno percibido. De esta manera, surge el siguiente enfoque que tendrá suma importancia para la intervención, éste es la lectura del espacio que parte de lo femenino y lo masculino como una de las relaciones psíquicas del espacio (Lefebvre, 1974) ya que, por medio de estas dos representaciones los lugares adquieren una interpretación diferenciada con luces a reforzar la configuración y producción espacial, al tener, una dependencia directa en relación al género de los sujetos. En ese sentido, el trabajo realizado con los estudiantes no solo estuvo encaminado a llenar los vacíos que no tuvieran relación con la educación espacial, sino de brindarles herramientas con las cuales ellos mismos se dieran cuenta de la incidencia que tiene el “otro” dentro del espacio, al igual que su configuración y reproducción en las escalas de la escuela y el barrio.

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9 1.3. El contexto como el lugar a trabajar

La investigación se lleva a cabo en dos espacios; la Institución Educativa Distrital (IED) Bravo Páez y el barrio Quiroga Sur (lugar en donde queda ubicada la institución educativa). El primero se aborda teniendo en cuenta la cotidianidad escolar y el segundo frente a la cercanía de los conceptos de ciudad y ciudadanía por parte de los y las estudiantes. Estos dos espacios son importantes debido a que están en constante interacción con el estudiante, lo que influye directa o indirectamente en la realización cotidiana de sus actividades en el espacio. Por lo tanto a continuación se expondrá la contextualización de ambos lugares, para poder de este modo reconocer el espacio en donde las prácticas del estudiante coexisten.

1.3.1. Barrio Quiroga Sur: una mirada hacia el pasado

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10 Mapa 1: Barrio Quiroga Sur e IED Bravo Páez. Fuente: propia

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11 En cuanto a las características del barrio este cuenta con un uso de suelo (en su gran mayoría) de orden residencial, con una estratificación de clase 3. También en él se hallan dos instituciones educativas (aparte del Bravo Páez) como lo son el Colegio Parroquial San Luis Gonzaga y el Colegio Restrepo Millán, cinco parques (incluyendo el polideportivo) adecuados para las prácticas de actividades físicas y deportivas, y varios locales comerciales adaptados en los garajes de algunas de las casas del lugar.

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12 condicionado por el uso de suelo residencial, importante aspecto al ser el espacio en donde el estudiante se desenvuelve extracurricularmente.

Imagen 1: Casas en forma de bóveda en la actualidad. Fuente propia

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13 Imagen 3: Casa de segunda planta con modificaciones de garaje cerrado. Fuente propia

1.3.2. Bravo Páez: una institución que le apuesta a la innovación

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14 Imagen 4: IED Bravo Páez. Fuente Propia

Desde sus inicios el colegio fue catalogado como un plantel educativo de alto nivel (académicamente hablando), situación que permitió que se integrarán estudiantes no solo del barrio Quiroga sino de otros sectores aledaños. También pudo a través de los años incluir jornadas de la tarde y de la noche, abriendo la posibilidad de darles educación (hasta hoy en día) a estudiantes que cursan desde preescolar hasta bachillerato. Es importante recalcar que esta institución siempre se ha proyectado hacia la innovación educativa, y por ello ha ganado reconocimientos nacionales e internacionales. El primero de ellos fue otorgado en 1993 por tener excelentes resultados académicos a nivel distrital y nacional. El segundo es el Premio Iberoamericano de la Excelencia otorgado en 2008.

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15 ciclos y el segundo fue su articulación con la educación superior, gracias a la ayuda y asesoramiento de la Universidad Pedagógica Nacional. Lo anterior produjo renovaciones en el Proyecto Educativo Institucional (PEI), el manual de convivencia, el plan de estudios y el currículo de la institución. También fue reconocido por sus proyectos pedagógicos, como la huerta (integración de padres de familia con estudiantes de preescolar), y el programa de vinculación especial (ya mencionado anteriormente) con la Universidad Nacional Pedagógica, que buscaba que el estudiante saliera con posibilidades de seguir cursando una carrera profesional en la institución universitaria. Por último, se llevó a cabo en el año 2011 la implementación del modelo coeducativo, es decir se produjo la separación de cursos por género (ya no presente en la actualidad).

1.3.2.1. La transición educativa: de la coeducación a la educación mixta

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16 académica al considerar que los niños son más indisciplinados y problemáticos, y las niñas aunque más juiciosas y disciplinadas eran más complicadas al interactuar con su mismo género.

1.3.2.2. El Grado 10-02: el reencuentro con el “otro”

El curso con el cual se lleva a cabo la investigación son los estudiantes del grado 10-02 (2017), grupo reconocido por ser uno de los primeros cursos en transicionar de la coeducación a la educación mixta dentro del plantel educativo (importante tener en cuenta lo anterior debido a la relevancia de la perspectiva de género para la presente investigación). El grupo estaba conformado bajo una predominancia del género femenino de un 67% sobre el masculino (véase gráfico 1).

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17 Para la implementación de la investigación fue necesario tener en cuenta aspectos con respecto a la antigüedad de los y las estudiantes debido a la experiencia que el curso vivió en la transición, a lo que lanzó que el 63 % de la población fue partícipe en esta (véase gráfico 2). Frente a esta transición, el pensamiento por parte de los estudiantes varía, ya que por un lado las estudiantes expresaban en su gran mayoría inconformidad debido la dificultad de expresarse abiertamente en el salón por la presencia del género masculino. En cambio para algunos de los estudiantes varones la transición representaba un beneficio en cuanto a las cuestiones académicas y disciplinarias, ya que la presencia del género femenino dentro del aula de clase demandaba mayor control frente a su comportamiento.

Gráfico 2: Estudiantes que participaron en el proceso de coeducación a la educación mixta.

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18 se evidenció que tan sólo el 30% de los estudiantes residen dentro del barrio, sin embargo también se evidenció que el 67% de los y las estudiantes tienen una relación distinta a la escolar con éste (véase gráfico 4).

Gráfico 3: Edades Estudiantes grado 10-02

Gráfico 4: Relaciones de los y las estudiantes con el barrio.

1.3.2.3. La distribución espacial, sí se relaciona con el género

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19 interacciones dentro de esta, con el fin de evidenciar patrones de comportamientos y de socialización de los estudiantes con respecto al otro género. De este modo se pudo observar que los estudiantes de grado 10-02 tiene un patrón de ubicación que aunque varía, no presenta un cambio total dentro de su preferencia al ubicarse dentro de la clase (véase imagen 5). La distribución dentro del salón demostró que los y las estudiantes tienden agruparse por género y limitan su interacción frente a sus intereses en común, sin embargo, se presenta una flexibilización en la interacción con el otro, aun siendo ésta muy cerrada.

Imagen 5: Distribución estudiantes aula, día aleatorio. Fuente propia.

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20 clase, que socializan entre sí y presentan características diferentes, unos de otros. Lo anterior se evidencia en la siguiente imagen:

Imagen 6: Ubicación y socialización en el aula. Fuente propia.

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21 que existen grupos que aunque representan una minoría, no se sienten identificados con los dos grupos predominantes. Por otro lado se logró graficar también la socialización entre los grupos y los géneros: el primer grupo (el A) está conformado con 3 integrantes de género femenino, este grupo en particular presenta una interacción constante y cerrada entre ellas, la misma dinámica interaccional la tiene el grupo D. El segundo es el grupo B, que está conformado en su gran mayoría por hombres, sin embargo dentro de este grupo interactúan dos mujeres que no tienen una integración constante con otras niñas. En el tercer grupo, el C, presenta una interacción de orden mixta al igual que los grupos F y G; lo que caracteriza a éstos es que no hay una comunicación constante entre ellos y tienden a ser sujetos “flotantes” (ya que no pertenecen a un grupo específico y no mantienen una constante interacción). Por otro lado el quinto grupo representado en la gráfica como el E, está conformado en su totalidad por el género femenino y solo interactúan entre ellas constantemente. Por último se hallan tres estudiantes de género femenino que presentan interacción con los distintos grupos, sin embargo se muestra una interacción mayor con el género femenino que el masculino. Lo anterior permite pensar que frente a la ubicación espacial en el aula de clase, hay dos grupos marcados, los cuales crean límites imaginarios en cuanto a su interacción, y esto no potencializa la posibilidad de socializar con el otro, lo que presenta, en cierta manera, una limitación comunicacional, relacional y efectivamente espacial frente al “otro”.

1.4. El qué y el cómo: preguntas frente al reconocimiento del “otro” en el espacio

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22 prácticas cotidianas son generadas por los y las estudiantes del grado 10-02 (2017) para configurar su espacio escolar y urbano bajo una perspectiva de género?, ya que las prácticas cotidianas dentro del espacio pueden dar luz de cómo por medio de la relación del género, se puede estar concibiendo el espacio y su uso. Lo anterior no sólo apunta a pensar en el papel de la enseñanza en la geografía (específicamente en el espacio con relación al género), sino también a un posible aporte a la ciudadanía desde la escuela, al dar a conocer cómo conciben los estudiantes el barrio y las prácticas cotidianas que se realizan en él y cómo entran a jugar esas diferencias y similitudes dentro del espacio en cuanto se es hombre o mujer. La idea como objetivo general es llegar a comprender por medio de las prácticas cotidianas como el género influye en la apropiación del espacio cercano de los y las estudiantes, sólo por medio de ello se puede llegar a apostar a un reconocimiento del espacio, de las prácticas cotidianas que se llevan a cabo y de la relación con el otro desde un género u otro.

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26 2.1. A manera de balance: geografía, género y educación

En el presente capítulo se busca realizar la recopilación y el balance de todas las investigaciones que han trabajado el tema geográfico con respecto al género y la vida cotidiana. De igual manera también se ve necesario revisar algunos aportes investigativos que han hecho énfasis en la geografía y el género en el campo pedagógico. Todo esto con el fin de encontrar lo inédito dentro del presente trabajo investigativo, para así aportar a futuras investigaciones con respecto a los estudios geográficos de género dentro de la escuela y su relación con el barrio.

2.2. Desde la geografía de la vida cotidiana al género

La revisión acerca de la geografía dentro de este apartado del estado del arte, se centrará específicamente en aquellas investigaciones, que como se dijo anteriormente trabajen la vida cotidiana y el género. Prosiguiendo con lo anterior se ha establecido unas categorías que permitirán un acercamiento ordenado a lo que se encontró dentro de las investigaciones. Estas categorías se encuentran conformadas por un aspecto geográfico y de género, todo con el fin de descubrir aquellas configuraciones que se dan en el estudio del campo de la geografía con respecto al sujeto y el género.

2.2.1. Una mirada desde la geografía de la vida cotidiana y el género

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27 adolescentes en un barrio de Barcelona, realizado por Mireia Baylina, Anna Ortiz y Maria Prats Ferret (2012). Esta investigación da cuenta del estudio del barrio y la vida cotidiana de estudiantes de un instituto educativo, lo cual permitió revisar el interés que tenían estas investigadoras en estudiar la mirada de un barrio desde los ojos de los estudiantes y como este era atravesada por las relaciones de género dentro la vida cotidiana.

Las autoras inician su investigación dando cuenta de la importancia frente a las relaciones de amistad que se forjan entre mujeres y hombres, ya que estos permiten identificar los espacios y redes en donde estos se relacionan, en este caso, en el barrio Besós. Baylina et al. (2012) catalogan su investigación de tipo cualitativo, ya que las implementaciones habituales de las encuestas generales de la población, no les permitían reconocer los hábitos y la vida cotidiana de sus pobladores. Por lo tanto, como forma de recolección en la investigación usaron como instrumentos: entrevistas semiestructuradas, visitas, salidas al barrio, y grupos de discusión.

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28 dentro de éste; gracias a ello las autoras pudieron realizar caminatas con el fin de identificar los espacios significativos para los estudiantes.

Prosiguiendo con lo anterior y al recolectar la información, las autoras exponen los siguientes resultados de su investigación. Los niños y niñas, dicen Baylina et al. (2012), a la hora de compartir los espacios, tener tiempo de ocio, desplazarse y estudiar en el barrio, la amistad juega un papel importante, ya que la mayoría de los niños muestran que realizan una red de acompañamiento mutuo dentro del barrio. Las autoras evidencian que los niños conforman grupos de amistades mixtos y sólo dependiendo del lugar de desplazamiento estos grupos se dividen por género, las autoras dan como ejemplo que cuando se practica un deporte los grupos son masculinos y en cambio para los centros comerciales son femeninos.

A las chicas les gusta pasear, ir de tiendas o charlar, a los chicos les interesa jugar al fútbol o ir al cibercafé y jugar con los videojuegos. Las actividades que hacen en su tiempo libre ayudan a definir su feminidad y masculinidad, observándose que existen pocas prácticas o espacios para alterar/contestar esta identificación. Los estereotipos de género se translucen en sus opiniones, así mientras a las adolescentes se les ve como más calmadas y tranquilas, a los varones se les ve como más activos y proclives al movimiento. (Baylina et al., 2012, p.119).

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29 para Baylina et al. (2012) del barrio y la amistad son de vital importancia a la hora de hablar de la vida cotidiana de los adolescentes. En conclusión, las autoras dicen que el espacio alrededor de la institución cobra sentido debido a la proximidad que los adolescentes tienen con sus amigos, también denotan que la relación de las niñas con el espacio público se ve limitado debido a cuestiones de la feminidad, que muchas veces se relaciona con el sentimiento de inseguridad o de restricciones de actores externos, como son las familias y los habitantes del mismo barrio.

En la segunda investigación abordada en esta categoría tenemos a Anna Serra Salvi (2007) con su trabajo Vida quotidiana en un espai urbà transformat. El Mercadal de Girona des d’una perspectiva de gènere. Serra (2007) busca mostrar cómo las transformaciones urbanas repercuten en la vida cotidiana de las personas y de la manera de ver el espacio público. Su estudio se centra en el barrio Mercadal, el cual según la autora ha venido siendo transformado como sendero peatonal, también menciona que este barrio es conformado por plazas, las cuales son utilizadas para estudiar. La autora menciona que su investigación es de corte cualitativo, en donde se utilizó dos modos de recolección de información, la primera fue las entrevistas a hombres y mujeres del barrio, y la segunda fue la observación en la zona.

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30 Serra (2007) realiza un abordaje teórico en donde lee el espacio público como una función social y una representación simbólica, al tomar a Lefebvre (1978) y a Habermas (1984). También tiene en cuenta a Hartley (1992) y Young (1990), los cuales se fijan en la función del espacio público como sentido de pertenencia de la colectividad. Serra (2007) para relacionar el espacio con el género tiene en cuenta las geografías feministas, principalmente a Richardson (1988) ya que estudia las consecuencias de la separación por esferas “femeninas” y “masculinas” del espacio social.

La autora realiza una lectura por medio de su investigación del barrio y el género, sus actividades y la interacción de las personas con el espacio público; lo que la llevó a concluir que dentro de la zona de estudio se vivencia actividades igualitarias por parte del género dentro del barrio, no obstante, la autora encuentra que dentro del espacio hay una fuerte concentración de boutiques, y estas hacen que el flujo de mujeres sea mayor debido a la actividad comercial de la zona. Por lo tanto, según Serra (2007), se puede evidenciar gracias a los habitantes del barrio y los transeúntes, que la transformación urbana permitió una “feminización” del espacio urbano, ya que a comparación de los hombres, las mujeres adquieren más presencia en este espacio. Para culminar la autora dice en forma de reflexión que la planificación urbana debe ser pensada desde una inclusión en el espacio, en donde las actividades que se presentan dentro de él estén al alcance de la ciudadanía.

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31 teniendo en cuenta las opiniones de las jóvenes acerca de los eventos de su vida y poder encontrar significados compartidos entre ellas. Los instrumentos de recolección de la investigación tomados por la autora fueron: la observación científica, entrevistas semiestructuradas, grupos de discusión y la revisión documental.

Solana (2015) realiza su trabajo investigativo con mujeres jóvenes en dos espacios, uno en una comunidad rural y el otro perteneciente de una comunidad indígena en el Sureste y Sur de México, según la autora las prácticas de las jóvenes han venido transformándose debido a los cambios de la globalización y sus dinámicas económicas dentro del sector rural; incorporándose a un trabajo remunerado y precario en donde más de una mujer se ve obligada a trabajar hasta tres jornadas para responder a los niveles económicos del espacio. Las jóvenes, dice la autora, han venido cambiando sus prácticas espaciales y sus ideales de vida gracias a los procesos de modernización.

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32 A la hora de concluir su trabajo investigativo, Solana (2015) puede identificar por medio de las mujeres de su investigación, que su experiencia familiar y de comunidad es variada ya que depende de las experiencias de vida y su construcción étnica, sexual y de género, y también desde la particularidad geográfica en donde se ubican. Solana (2015) encuentra que las mujeres ubicadas en la costa del Golfo de México se le hipersexualiza por vivir en una zona costera, en cambio, en las mujeres ubicadas en otra zona del pacífico se racializa por ser indígena. Otro hallazgo se encuentra en que las mujeres de esta zona tienden a emanciparse a temprana edad debido a que empiezan a trabajar interrumpiendo sus estudios o debido al matrimonio.

Como forma de conclusión en esta categoría se puede decir que las investigaciones de la vida cotidiana en el espacio público son abordadas desde las prácticas que se dan en él, y que el género entra a jugar un papel importante frente a la vulneración de la mujer en unos casos y el protagonismo exagerado de éstas en otros, sin embargo, dentro de los trabajos recopilados no se pudo apreciar el papel pedagógico o la formación ciudadana frente a las problemáticas que se hallaron, si bien en algunos casos lo enuncian, no se logra apreciar el factor de igualdad e unión que debe existir a la hora de trabajar temas como el género en el espacio y la cotidianidad del sujeto.

2.2.2. La geografía bajo una perspectiva de género

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33 poder observar cómo la geografía ha venido abordando el género desde la academia. A diferencia de la categoría anterior está ya deja a un lado la vida cotidiana y se centra exclusivamente en los intereses generales de las investigaciones geográficas en relación con el género.

Para comenzar se encontró una investigación acerca de los grafitis en la ciudad, específicamente en los lugares públicos. Este estudio investigativo fue realizado por Cinthia Natalia Gonza (2016) y se titula Geografía de género. Grafitis y mujeres anónimas en el espacio público en Salta (Argentina). Esta investigación evidencia que a través de los grafitis, los cuales son tomados por la autora como un sistema comunicacional, se logra obtener un análisis que recae en el contenido y la forma de las representaciones de género. También se evidencian las manifestaciones anónimas sobre una dimensión espacial, que son muestras de las prácticas del uso público del espacio, y que logran a su vez estructurar los atributos de las masculinidades y las feminidades dentro de la sociedad.

El estudio de Gonza (2016) hace énfasis en el espacio público; un espacio presentado en dos: el espacio público abierto que representan las calles (persianas de tipo metálico, calles, murales, entre otras), y el espacio público cerrado que representan los baños públicos de la ciudad. A través de estos dos espacios, la autora realiza una comparación y confrontación, en donde entra en diálogo aquellos procesos de construcción y diferenciación espacial tanto de los hombres como de las mujeres.

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34 los muros y mallas metálicas, grafitis alusivos en su gran mayoría a mensajes de carácter político, haciendo muchas veces referencia a partidos políticos o movimientos sociales. Para el caso del espacio público cerrado (los baños), la autora encuentra dentro del baño de las mujeres grafitis que hacían referencia a cuestiones románticas y de experiencias en el ámbito sexual, se evidencia también que se extiende la narrativa de una manera fluida.

De acuerdo con lo anterior la autora hace una relación de las representaciones de la mujer dentro de lo privado, al ser asignada socialmente por la condición “tradicional” frente a las prácticas que “realiza” la mujer. Estas prácticas tienen en cuenta la emocionalidad, que es expresada en los escritos íntimos (espacio-hogar) y que son traspolados a un ámbito público que, según la autora, no se desliga necesariamente de lo privado. Por parte de los baños masculinos se presentan en su gran mayoría escritos más breves de carácter no narrativo, se evidencia la tendencia a los mensajes sexuales y se elimina toda emocionalidad y sentimiento (a diferencia del observado en los baños de las mujeres).

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35 campo sino que trae a colación historias pasadas, entre las cuales se encuentra la anécdota, las costumbres y tradiciones rurales del espacio.

Riveros (2010) aclara en su trabajo la necesidad de realizar la investigación del género y el espacio en una zona rural, ya que según la autora, es un tema que no se ha abordado suficientemente dentro de lo que cabe la investigación rural en Colombia, Riveros (2010) aclara que estas investigaciones se han realizado en el exterior con mayor éxito, arrojando como resultado que:

La organización espacial de una sociedad no es neutra desde la perspectiva de género. Además, se han entendido con el empleo de esta categoría algunos aspectos de la organización de la sociedad que discrimina a las mujeres el acceso a algunos lugares y el uso del espacio como medio de control social y político. (Riveros, 2010, p.23)

Por lo tanto, la autora por medio de la investigación realiza un acercamiento de la manera en cómo es la organización socio-espacial dentro de la comunidad rural estudiada. En forma de conclusión, Riveros (2010) menciona que los resultados obtenidos de la investigación muestran a distintos niveles la inclusión y exclusión para la vida de los hombres y las mujeres en cuanto a su vida económica, social y política dentro de la comunidad.

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36 mujeres en el espacio. En él Trachana (2013) menciona que el papel de la mujer ha surgido de la idea de que no es hombre y de su diferencia frente a este. Con esto, no sólo la autora justifica una dominación en un plano de participación política, sino lo legitima desde la práctica espacial, en donde abre la dicotomía entre lo femenino y lo masculino. “El dominio mental del espacio origina todo un sistema jerárquico de categorías. Pensar racionalmente es, en su origen, identificar y distinguir” (Trachana, 2013, p.3), por lo tanto se ve reflejado (en lo espacial) el dominio y la invisibilización de una minoría culturalmente negada. Esto quiere decir, que para determinados lugares se legitiman una serie de comportamientos que reproducen la dominación jerárquica del hombre sobre la mujer, pensamiento que da como resultado la exclusión en el espacio.

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37 El asunto en juego es volver a crear espacios y vínculos sociales de proximidad, aumentando la igualdad de oportunidades para mujeres y hombres en la vida rural y urbana. La Carta pretende fundamentalmente promover una sociedad emancipada, libre de estereotipos constructivos que impidan a las mujeres un desarrollo en aspectos relacionados con la planificación y servicios de la ciudad, vivienda, seguridad y movilidad. (Experiencia seleccionada en el Concurso de Buenas Prácticas, 1996, p.p. 1-2)

Por lo tanto, la carta pretende construir la ciudad a partir de la visibilización de la mujer y que esta tenga el mismo derecho que el hombre, fomentando un pensamiento de ciudad plural e igualitaria con respecto a las oportunidades de la mujer en el espacio urbano y rural.

En cuanto a Colombia, la relación del espacio y el género ha despertado el interés de varios investigadores que ponen el ojo para analizar minuciosamente dicha problemática. El primer escenario que se encontró fue en la ciudad de Barranquilla, en donde la temperatura de cierta manera legítima los usos, la dominación y la participación de la vida pública y urbana dominada totalmente por el hombre. El estudio realizado por la Universidad del Norte demuestra cómo los comportamientos patriarcales1, impiden a las mujeres el libre tránsito al presentar éstas rechazo sobre ciertos lugares por donde transitan; Para Gómez (2005) ser mujer barranquillera es salir a las calles y toparse con extraños que fantasean con su cuerpo, según la autora el cuerpo de la mujer es asimilado como los teléfonos públicos, el cual lo toman y los usan.

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38 Para Gómez (2005) la cotidianidad urbana de la mujer se convierte en esquivar obstáculos de hombres que se aprovechan de su posición machista al agredir verbal, física y visualmente a la mujer en las calles. Ante esto se evidencia que la mujer tiene que mediar con los lugares de tránsito para sentirse segura de no provocar alguna agresión por parte del género masculino.

En ese orden de ideas, la movilidad del cuerpo femenino y la expresividad que este quiera tener, se ven negadas por una legitimación cultural, lo que da fuerza a la ideología hegemónica2 patriarcal. Por otro lado el espacio público es estudiado desde lo temporal, ya

que, a ciertas horas del día dicho fenómeno tiene un mayor impacto. Esto es posible gracias a que los hombres por su morfología biológica, por su conocimiento del entorno y por su posible lectura sobre este, se sientan con mayor seguridad para transitar por cualquier espacio de dicha ciudad sin importar las horas del día. Contrario a ello, la percepción de la mayoría de las mujeres entrevistadas en este estudio, argumentan que con la llegada de la penumbra y la oscuridad, la vida de tránsito público se convierte en un tránsito ya no tan público.

En ese orden de ideas, esta problemática tiene muchas variables, que no solo determinan la legitimidad sobre un territorio, la seguridad de las mujeres y las distintas políticas que se implementen para hacerle frente a dicha problemática; en Europa con la carta de la mujer, y, en un contexto aún más específico con el plan de desarrollo para la ciudad de Bogotá (2001- 2008), que se presenta con el nombre de Informe de Consultoría Violencia

2 Categoría que hace referencia del dominio de un pensamiento o modelo sobre otro

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39 Social: Ciudades Seguras y Género, en él se destacan los programas de inclusión para ciudades más seguras y el estudio de los tipos de violencia que se generan en la ciudad , para que la misma alcaldía pueda mitigar los hechos de agresión contra la mujer.

En consonancia con esto, durante el tiempo de dicha consultoría se crea lo que hoy se llama La Secretaría de la Mujer, pero que en al año 2007, se fundó bajo el nombre de Consejo Consultivo de Mujeres -CCM- mediante el Decreto No. 403 del 5 de septiembre de 2007, siendo éste “un organismo de carácter consultivo, técnico y político, que representa las necesidades e intereses de las mujeres que habitan el Distrito Capital, considerando su diversidad generacional, cultural, étnico-racial, territorial, condición socioeconómica, ideologías, orientación sexual e identidad de género, las distintas tipologías de discapacidad motora, visual, auditiva, mental, sensorial, cognitiva, múltiple etc.” (Alcaldía mayor de Bogotá,2014)

Sin embargo, lo que compete a la exploración de este trabajo, se resalta que la consultoría hace consideraciones importantes en el carácter barrial, dado que, es uno de los principales focos, en donde este tipo de lucha, lo urbano, el género y el papel de la reivindicación de la mujer tienen lugar. En este orden de ideas, se destaca el barrio como una escala territorial con las siguientes propiedades:

-Como el lugar en donde se hacen efectivas las políticas públicas.

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40 -Como el lugar en donde germinan las redes vecinales, las organizaciones barriales y de mujeres.

Por tanto, la unidad de barrio es trabajada como categoría, como pequeño núcleo de participación ciudadana, como tejido social con intereses, valores, representaciones y producciones a distinta escala, y se convierte en el punto más importante para comenzar el trabajo de reivindicación, sensibilización y trabajo con los diferentes grupos que los conforman, para transformar desde las prácticas cotidianas, un espacio igualitario en materia de participación.

De lo anterior se puede ver cómo la geografía y los movimientos de reivindicación con respecto al protagonismo de la mujer, tuvieron implicaciones que de una manera contundente generan un nuevo campo de estudio, una preocupación por los organismos institucionales para generar políticas que permitieran el análisis y la implementación de nuevas maneras de hacer partícipe al género femenino, originando un entorno acorde y cambiando la visión patriarcal acerca de las prácticas espaciales de la mujer y para la mujer.

2.2.3. La unidad de barrio en relación con el género

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41 papel social de la mujer y la vida pública para los hombres. Sin embargo, la metodología de la investigación pretende indagar y hacer conciencia sobre el fenómeno de “rol función” entre hombres y mujeres, dado que la mujer desde el contexto en que se produce la investigación tiene un papel en la producción del hogar, reconociéndose también como un rol fundamental a nivel social, que tiene factores que evitan su avance social; uno de estos factores tiene cabida dentro del papel de ser madres y darlo todo por sus hijos, entendiéndose, como el hecho de dejar la proyección y visión de progreso con tal de que “no les falte nada”.

La investigación evidenció que dentro del barrio transcurren dinámicas sociales que reproducen de maneras distintas la producción del espacio, en donde la relación espacio-género ha tomado gran fuerza, ya que la importancia de esta relación radica en las asociaciones que establecen las mujeres y las reivindicaciones que hacen en el barrio, al reconocerse capaces de asumir roles que se le ha venido asignando (en su comunidad) al hombre.

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42 la mujer dentro de los espacios productivos (ahora públicos), sino que también en el espacio urbano, en donde su participación y pugna vecinal, lo convierte en un escenario de cambio, modificando la producción, los flujos y las dinámicas al interior de este.

Para la siguiente investigación, titulada ¿Qué aporta la perspectiva de género al urbanismo?, realizada por Roser Casanovas, Adriana Ciocoletto, Marta Fonseca, Blanca Gutiérrez Valdivia, Zaida Muxí Martínez (2011), las autoras realizan su investigación a partir de la planificación urbana, pensando que esta debe ser un espacio de inclusión y gestora de derechos a la ciudad en un nivel de igualdad tanto para los hombres como para las mujeres.

Casanovas et al. (2011) definen el concepto de habitar, no solo en el sentido de pertenecer a un lugar o vivir, trabajar o tránsitar dentro de él, sino que para ellas habitar debe ser tomado como “poder desarrollar las diferentes esferas de la vida en igualdad de oportunidades, con intensidad e integridad.” (Casanovas et al., 2011, p. 107). Por esta razón las autoras ven necesario pensar una ciudad o un barrio en donde no se reproduzca las desigualdades de género, raza o edad. Para ello, según las autoras deben proyectar las planificaciones urbanísticas desde la inclusión, pero no desde la idea de que todos somos seres humanos y somos iguales, sino desde la misma complejidad del ser humano del siglo XXI.

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43 equipamientos urbanos, ya que la planificación no debe quedarse de una manera cuantitativa, sino que debe entrar a cuestionar el desarrollo de la vida cotidiana de las personas.

Después Casanovas et al. (2011) realizan un estudio minucioso de la ciudad y el barrio en donde identifican la planificación urbana en categorías como equipamientos y servicios, el espacio público, la seguridad, la vivienda, la movilidad y la participación ciudadana. Las autoras llegan a la conclusión de que la construcción de la ciudades no es neutral y que deben ser pensadas desde la heterogeneidad de las poblaciones que la habitan, y esto solo se logra, según las autoras, cuando se piensa la ciudad desde la diferencia, más no desde la desigualdad que dicotomiza y excluye a los mismos habitantes del espacio.

Para concluir esta categoría se puede decir que al hacer un estudio del barrio frente al género los trabajos parten de una realidad política, espacial y social patriarcal a una proyección de ciudad inclusiva, que piensa desde lo social hasta el equipamiento. Las investigaciones aportan que el problema del género en el barrio va más allá de una reproducción cultural, y que esta debe pasar desde las políticas públicas hasta la formación ciudadana, factor en el cual no ahondan, trabajan el problema y tratan de darle una solución, sin embargo el aporte educativo lo dejan a un lado casi invisibilizado, dicho esto, a continuación se revisará la categoría de educación que busca dar una mirada a aquellas investigaciones que abordan el género y la geografía desde la pedagogía.

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44 2.3. No sé puede dejar la educación a un lado

La revisión de los trabajos investigativos en esta categoría buscan encontrar los hallazgos que se han dado en la escuela desde el estudio de la geografía y el género, esto con el fin de ubicar qué es lo que se ha hablado dentro del discurso pedagógico y cómo se ha abordado el género dentro de la escuela.

Con el fin de responder lo anterior, se han organizado subcategorías que darán respuesta a las relaciones: educación-geografía y educación-género, así como la integración de la educación espacial debido al peso que esta tiene dentro del desarrollo práctico de la investigación.

2.3.1 La mirada hacia una educación geográfica

La primera investigación revisada en esta categoría de geografía y educación arroja la enseñanza de la geografía como un facilitador para la resolución de los problemas sociales, es Jaime Andrés Parra Mejía (2008) el que plantea a través de su trabajo “La enseñanza de la geografía y la formación ambiental, desde el enfoque del ecoturismo, en instituciones educativas ubicadas en áreas de vocación turística del oriente Antioqueño”, una solución

del problema de la enseñanza ecoturística de la región por medio de la geografía en la escuela.

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45 regulado desde el Estado. Para ello el autor recoge las nuevas tendencias de la geografía, específicamente la geografía radical. Bajo ésta geografía Parra (2008) toma como base teórica a Milton Santos (2000), al mencionar que el espacio debe ser abordado desde la comprensión del territorio, para que éste no sólo contenga los aspectos físicos sino que también entren a jugar las acciones, los objetos y los sujetos, para así no ver la realidad de manera fragmentada, normalmente reproducidas en las aulas de clase.

Continuando con lo anterior, Parra (2008) enfoca su trabajo en cómo el ecoturismo puede ser una estrategia para la formación ambiental, enseñado desde el territorio en donde están ubicadas las instituciones académicas del oriente antioqueño, las cuales tienen una vocación turística. Para esto el autor tiene como objetivo general, el fundamentar un propuesta didáctica desde el estudio del territorio que dé solución a la formación ambiental.

El autor plantea su trabajo investigativo a través de la didáctica enfocada en la geografía, es allí donde Parra (2008) pretende que se logre una enseñanza y un aprendizaje significativo “vinculando el mundo de la escuela con el mundo cotidiano, en donde las problemáticas ambientales sirven de punto de partida para la implementación de estrategias de enseñanza.” (Parra, 2008, p.45).

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46 social, político y cultural. De la misma manera, dice Parra (2008) que la reivindicación del género, está abriendo nuevas miradas y nuevas formas de dar explicación al mundo, desde diferentes perspectivas antes no tomadas en cuenta.

Como conclusión Parra (2008) menciona que fue posible visualizar nuevas formas de enseñanza de la geografía al ser esta empleada desde la interdisciplinariedad en el contexto escolar, así como también el utilizar el ecoturismo como un medio para la enseñanza de la geografía.

La segunda investigación retomada en la presente categoría es la de Andrés Felipe Muñoz Barriga (2014) y la titula Enseñanza de la geografía: Estrategias pedagógicas y didácticas desde la ciudad. Muñoz (2014) enfoca su investigación en la enseñanza geográfica donde indaga sobre la complejidad de la educación actual frente a la geografía, en ella se busca construir estrategias y didácticas pedagógicas realizadas con los estudiantes del Instituto Alberto Merani. Para ello el autor toma como referencia la ciudad, trabajando este tema por ser, según Muñoz (2014), el tema más cercano para los estudiantes. Para lograr esto, el autor en sus objetivos enuncia la necesidad de crear actividades desde la geografía física y la geografía humana, también ve importante el trabajar la ciudad como objeto de estudio del espacio geográfico, y por último el determinar el papel del docente frente a la enseñanza del espacio geográfico.

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47 En forma de conclusión Muñoz (2014) aclara la necesidad de que el docente en geografía y ciencias sociales, haga de estas ciencias una disciplina escolar, siendo acompañadas de estrategias y didácticas, con un compromiso mayor por parte del docente como investigador de las necesidades de la enseñanza de los estudiantes, para poder así plantear metodologías que acerquen al estudiante al aprendizaje del espacio geográfico.

Como conclusión en esta categoría se puede apreciar que las investigaciones que le apuntan a la geografía desde la educación buscan acercar la realidad del estudiante con los conceptos que dicta la geografía como disciplina. La ciudad también cobra un papel importante al ser esta (como dice uno de los autores) lo más cercano a los estudiantes, de igual manera se resalta el utilizar la enseñanza de la geografía para la formación personal y laboral en los estudiantes, al ser está enfocada hacia el contexto en donde esta se dicta. Ahora es importante pasar a revisar aquellas investigaciones que han planteado la relación de la educación con el género, para poder así ver la dirección que toman las investigaciones.

2.3.2. El género desde una revisión educativa

La presente categoría enfocada en educación y género, pretende recolectar algunas de las investigaciones que se consideran relevantes en el trabajo ya que abarcan el género dentro del ámbito pedagógico, con miras de conocer los trabajos y las conclusiones que cada investigación arrojó.

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48 investigación realizada por Héctor Hernán Castillo Guasca (2014). La investigación aborda la construcción de masculinidades y feminidades que se dan en los estudiantes de un colegio público de Bogotá. Castillo (2014) expone en forma de introducción cómo los comportamientos, actitudes y tratos que se dan mediante la socialización por género, influyen en las construcciones de identidad.

Continuando con lo anterior, Castillo (2014) busca en su investigación, de corte cualitativo, indagar sobre cómo los estudiantes de Inglés, de grado noveno construyen y revelan sus masculinidades y feminidades por medio de la escritura; de tal manera que los temas de Inglés implementados dentro de la investigación, respondieron a diferentes opiniones de chicos y chicas tomados desde su género y su construcción social.

Parte de la investigación de Castillo (2014) presenta una sistematización de la información que se considera pertinente para el presente trabajo, ya que toma en cuenta el género frente la distribución del espacio en el aula de clase. El autor expone que la mayoría de las niñas tienden a ubicarse en la parte trasera y central del salón, mientras que los niños se inclinaban por ocupar las sillas delanteras (a diferencia de dos niñas que se encuentran aisladas de ambos grupos). En su investigación halla que tanto los niños como las niñas prefieren mantener los mismos grupos, la mayoría del tiempo. Se aclara que para esta observación; los niños y niñas tienen la posibilidad de sentarse en distintos lugares, sin embargo, existe un patrón determinante de ubicación por género.

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49 construcción masculina y la femenina juegan un rol importante a la hora del aprendizaje, para esto el autor propone que el profesor implemente estrategias pedagógicas que promuevan en el estudiante una reconstrucción de pensamiento, en donde el género involucre la realización de la clase, sus contextos escolares y su propia vida, con el fin de que el estudiante pueda identificar todas las contradicciones que en ellas se encuentran.

La segunda investigación recopilada en este eje de educación y género, lo trabaja Laura Malagón Cotrino (2015) y se titula Teachers' Gender-Related Beliefs and Pedagogical Practices: experiences in single-sex. La autora aborda principalmente la práctica de los profesores dentro de un tipo de educación vista desde la separación de géneros (Coeducación). Se vio necesario tener en cuenta esta investigación debido a dos factores, el primero porque trabaja la educación desde el enfoque de género y el segundo por la importancia de la coeducación en el presente trabajo. La autora realiza una investigación de orden cualitativo-interpretativo, en la cual se explora la manera en que los profesores mediante sus prácticas pedagógicas implementan en sus clases la separación por género, adoptando el modelo coeducativo. Su investigación se ubica en el Colegio New Hampshire, el cual es un colegio bilingüe de Bogotá, este trabaja sus clases basado en el modelo coeducativo debido a que en un inicio este colegio era de tipo exclusivamente femenino, pero con la integración de los niños desde los años noventa, los estudiantes empezaron a tomar las clases de forma separada y únicamente se encuentran ambos géneros en actividades extracurriculares.

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50 parecían no entender el modelo y la razón detrás de él. Y la segunda, era que no tenían claro cuáles eran las estrategias pedagógicas adoptadas para cada género en la clase de inglés. La autora menciona que los profesores adoptaron físicamente la separación de este modelo de coeducación, pero las razones de estos no eran tan claras, aun cuando pensaban que los niños y las niñas aprendían de manera diferenciada, no tenían una base que soportará las estrategias pedagógicas a la hora de dictar las clases. Los profesores, según Malagón (2015), estaban inmersos en un contexto mediado por el género pero sin poder entender por qué o cómo sus prácticas deberían adaptarse a lo que demandaba el modelo.

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51 forma ladina, a diferencia de las niñas que lo hacían de una manera oculta y de manera ofensiva a la hora de referirse hacia sus propias compañeras.

La tercera y la cuarta fuente de investigación que se exploró en la presente categoría se encuentran en el libro Educar para la participación ciudadana en la enseñanza de las Ciencias Sociales. Volumen II realizado en el veintitresavo Simposio de Sevilla, España del año 2012. La primera investigación seleccionada del libro, aborda la educación y el género, y también involucra como tercer factor la ciudadanía. El capítulo es desarrollado por Juan José Díaz Matarranz y Eulalia González Urbano (2012), titulándolo como La búsqueda de la convivencia: la aportación de la perspectiva del género en educación de la competencia social y ciudadana.

Los autores exponen en su capítulo su propósito de analizar todas las aportaciones de las ciencias sociales en un nivel general y la perspectiva de género en un nivel particular. La pretensión de ambos autores en su estudio se enfoca en la equidad como fin educativo, al adoptar la equidad como un concepto y argumentándolo desde la necesidad de asumir la diferencia y la igualdad como un complemento que requiere el uno del otro, y no adoptándolos desde la diferenciación y la contradicción.

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52 son determinados mutuamente, y sólo, según los autores, adquieren sentido al ir unidos y no separados.

La perspectiva de género por parte de ambos autores pretende proporcionar una alternativa a la dicotomía, mostrando la dicotomía como una relación dialéctica de orden simétrico con fines a una convivencia igualitaria. La perspectiva de género en este trabajo se constituye como un instrumento interpretativo, ya que permite evidenciar las relaciones de poder y conflicto entre hombres y mujeres.

Como forma de conclusión, González y Matarranz (2012) realizan una propuesta didáctica sobre la perspectiva de género, la cual permite una problematización y enfrentamiento de aquellos estereotipos sexistas; exigiéndoles a los alumnos un posicionamiento individual frente a los estereotipos sexistas, convirtiendo el aula como un espacio de intercambios argumentativos, siendo asumida como un “ágora” actualizada.

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53 desarrolla el pensamiento crítico-creativo, resaltando el papel del arte como “un arte funcional” que impulsa y transforma.

Flores (2012) planea una intervención en donde se intenta contrarrestar aquellas situaciones conflictivas que producen la desigualdad.

Una intervención psicosocial bajo un modelo holodinámico con implicaciones psicodidácticas, desde núcleos éticos y estéticos del arte, donde la creatividad se posa sobre determinados conflictos y situaciones preñadas de cierta desigualdad, proyectando experiencias reales y vitales a vivificar, donde actores y espectadores se sientan identificados con los protagonistas. (Flores, 2012, p.84)

Esta intervención busca la evolución y, si es posible, cambios actitudinales en los alumnos, preparándose como sujetos de acción social; para esto la autora enfatiza en los aspectos emocionales, buscando clarificar más que instruir y generar en los estudiantes conciencia a través de una obra de teatro, donde se pone en las escenas las relaciones sociales de índole discriminatorio hacia el género femenino.

La quinta fuente de investigación recopilada en esta categoría es trabajada por Liliana Marcela Narváez Cordero (2013), titulado Género y Prácticas Corporales “Una relación para reflexionar”, este trabajo investigativo se propone dar cuenta acerca de la construcción

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54 desde la masculinidad y feminidad, estos discursos permiten, para la autora, la prolongación del orden social que se establece, en donde se encuentran ambas oposiciones y se ubican de manera jerárquica.

La autora no sólo identifica los discursos que se producen en la educación física sino también incluye las prácticas sobre el cuerpo que se dan dentro de la clase, que solo permite reproducir estereotipos corporales de hombres y mujeres, excluyendo cualquier tipo de alternativas. Narváez (2013) plantea que es a través de la práctica educativa en donde se permite que el sujeto sea libre de estereotipos, para que así el sujeto pueda construir su propia identidad, la educación para la autora, debe ver al sujeto como inacabado y en constante construcción, permitiéndole ser un agente que transforma a la sociedad.

Narváez (2013) le apuesta a una educación física, en la cual se deje de reproducir una sola masculinidad o una sola feminidad homogeneizante, y en cambio, se permita una educación física diversa e incluyente, en donde los espacios de reflexión y participación permitan el análisis de la incidencia de la educación física a la hora de construir el concepto de género, sus relaciones y la formación de los sujetos mismos.

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55 centran más que todo en lo disciplinar y menos en lo pedagógico, cuestión que debe ser tratado con mayor relevancia.

2.4. Como panorama general

Finalmente se evidencia la importancia que tiene el género y el espacio urbano, en tanto que, no se crea un espacio en el que la mujer se sienta a gusto, en donde reverbera el discurso, la cosificación de esta y la dominación del espacio vivido, sobre el percibido en tanto prácticas espaciales y de género se refiere. También se evidencia la importancia que tiene el barrio como una pequeña unidad del macrosistema que es la ciudad, como escenario en donde es importante comenzar una concienciación, una modificación de las prácticas espaciales, y como el primer lugar donde el rol de género se ve relegado por el discurso patriarcal, que tiende a chocar contra el discurso emancipatorio de la mujer, arrojando que sólo la vida privada tiene cabida dentro de este espacio, y como el punto de fuga y a la vez, el punto de partida, para generar de una manera centrífuga, la nueva configuración de las prácticas espaciales, equitativas, vinculantes y con una participación y organización igualitaria.

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56 aula, con un alcance de alto impacto que implique un cambio desde la manera misma que el docente dicta sus clases, hasta el reconocimiento del género opuesto como un igual.

Bajo estas dos consideraciones, se refuerza el carácter inédito en tanto que, orientar a los estudiantes frente sus prácticas espaciales, su visión crítica frente a la apropiación del espacio y la integración de estos en la visión que tienen del barrio Quiroga sur en relación al género, la vida cotidiana y el espacio, aporta no sólo a la formación de sujetos integrales, le apuesta a saber qué tipo de ciudadanía pudieran llegar a tener los habitantes del sector en el pequeño componente como lo es el barrio para la ciudad, al generar como ya se mencionó antes, una fuerza centrífuga que dé razón del trabajo realizado en la escuela apropiando los conocimientos trabajados dentro del aula llevándolos a su contexto real.

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59 3.1. Hacia una mirada teórica del género, espacio y vida cotidiana

El presente capítulo da cuenta de los postulados teóricos abordados en la investigación, que busca plantear la trialéctica enfocada hacia la enseñanza geográfica en la escuela. Para ello el capítulo se encuentra constituido por las categorías género, espacio y vida cotidiana que serán el sustento teórico para poder poner en función la trialéctica.

Para comenzar se encuentra la categoría género, que cumple la función de abarcar las relaciones entre hombres y mujeres en el espacio. En este sentido, se tendrá en cuenta la construcción de identidad del sujeto al suscribirse en el discurso cultural de lo femenino y lo masculino de igual modo, se revisa la relación que se establece entre cuerpo y espacio, para así comprender el género como territorio corporal. Por lo tanto, se ve necesario aclarar que el concepto de género se ha venido constituyendo en los estudios culturales dentro de varios campos de las ciencias sociales sin embargo, para el interés de la presente investigación, este será abordado desde la mirada geográfica. Lo anterior con el fin de contribuir con la construcción de conocimiento en cuanto al género se refiere.

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60 actores, en cuanto se reconoce a estos como una diversidad y no como un todo homogeneizante3 y hegemónico.

La segunda categoría desarrollada es el espacio, de ella se desprenden dos subcategorías conformadas por la geografía de género y la relación ciudad-ciudadanía, consideradas relevantes para el desarrollo de la categoría; la primera subcategoría, permitirá dar una mirada del espacio como corriente epistemológica, y, por otro lado, la segunda dará bases para entender la ciudad y la ciudadanía desde el campo del estudio geográfico en el campo pedagógico.

La tercera categoría es la vida cotidiana, esta será abordada desde la visión geográfica, y será la principal fuente de análisis para poder reconocer las prácticas cotidianas de los y las estudiantes dentro del espacio. Por último, la cuarta categoría es la enseñanza de la geografía, cumpliendo la función de transversalidad en la trialéctica. En ella se pretende poner en diálogo las categorías anteriores, y verlas con lentes pedagógicos al fomentar el acercamiento entre la teoría y la realidad de los estudiantes.

3.2. Género: hacia una construcción de identidades

El género como teoría fue desarrollado a partir de la evolución del feminismo como corriente epistemológica, el cual tiene sus inicios con los movimientos sociales producidos en Inglaterra del Siglo XX. Para mediados de este siglo surge la preocupación de pensar el

3 Hace referencia a establecer una igualdad dentro de una sociedad, no aceptando como

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61 papel de la mujer en la sociedad, al estar ésta inmersa en una realidad machista predominante y una mercantilización social que favorecía más al género masculino que al femenino. Gracias a los movimientos sociales y el sufragio de la mujer en Inglaterra se empieza a desarrollar el feminismo como desarrollo teórico, lo que buscó (y busca) fue la igualdad entre la mujer y el hombre al reconocerla como sujeto político dentro de una sociedad netamente machista; esta reivindicación social y política de la mujer permitió el desarrollo teórico del feminismo y posteriormente la del género. Por lo tanto, gracias al feminismo y su estudio social se va a desarrollar un nuevo pensamiento que determinará que el género pasa por el reconocimiento del otro, y del poder aceptar la diferencia no como una falencia sino una virtud que potencializa la construcción de una realidad más justa para ambos géneros. Por otro lado, uno de los campos científicos que permitió su evolución fueron las ciencias sociales que ha fijado su mirada en los estudios de género; éstos no pretende agregar problemas acerca del deber ser de la mujer en la sociedad, sino de entrar a considerar las consecuencias de la diferenciación sexual, en cualquier estudio de la vida social (Santos, 2009).

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62 se presentó el problema de haber heredado la concepción feminista, al ser éste reducido a una división sexista, remitiendo al género a una cuestión taxonómica de la masculinidad y la feminidad de los sujetos, al ser asimilada la primera como propia del hombre y la segunda perteneciente a la mujer (Lamas, 2000).Ahora bien, el problema de la separación taxonómica del sujeto con el concepto hizo que se pusiera la mirada en la cultura, la cual es vital para el género ya que esta es la que la origina y lo reproduce.

Por lo tanto, para tener en cuenta la cultura en la investigación se trabajó la definición de Lamas (2000) que define a la cultura como un conjunto de interrelaciones y de significados compartidos en una misma sociedad. La cultura se encarga de proporcionar dentro de la sociedad, aquellas significaciones que permiten concebir el género de cierta manera, lo que influye en las múltiples concepciones del hombre y la mujer, frente a lo que las masculinidades y feminidades se refieren. Por consiguiente, la cultura propone de cierta manera unas “normas” en la sociedad que dicta el deber ser de la mujer y el deber ser del hombre, sin permitir inflexiones, lo que genera un poder hegemónico (entendiéndolo como el poder predominante dentro de la sociedad). Lo anterior hace que aquello que sea “diferente” a lo que establece la “norma” cultural, se vea como algo anormal dentro la sociedad, y esto para la sociedad pasa a ser un “problema” que debe ser corregido (Lamas, 2000).

Figure

Gráfico n° 1: Distribución por género de los estudiantes.
Gráfico  2:  Estudiantes  que  participaron  en  el  proceso  de  coeducación  a  la  educación  mixta
Gráfico 4: Relaciones de los y las estudiantes con el barrio.

Referencias

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