Fidel
Araneda
Bravo
Crónicas
de
Providencia
0308115
BIBLIOTECA NACIONAL DE CHILE
Sección
^v*
*-"^Clasificación
....^..^.£.3L$..?...7..1?:.Y/
Cutter
~^~..
Año Ed
yy/í..f...3../\.
Copia....
"k.
Registro
SeacoQ.3..3.J.:L.
FIDEL
ARANEDA
BRAVO
Crónicas
de
Providencia
1911
-1938
29845
Inscripción
N» 52.095N» 3970
Diseñó laportada: GastónRojas Elgueta.
PROLOGO
Estas
"Crónicas
de Providencia"
nopretenden
serla
his
toria del
viejo
camino
colonial
de "Las
Condes" y
de la
futura
subdelegación
dependiente
del
"Pago
de
Ñuñoa"
que
des
pués
seconvirtió
enla
progresiva
comunade
Providencia;
en estaspáginas
sólo
quiero
evocarla añorada
imagen
del
barrio
que
segrabó
enmis retinas de niño
y
vi
crecerjunto
a
la
cordillera,
al
río,
alos
tajamares,
alas
flores
y
arbo
ledas,
bajo
la mirada maternal de
María,
desde el
cerroSan
Cristóbal,
hasta
que
undía
de
febrero
de
1939,
lo abandoné
definitivamente
para ir
acuidar
unpequeño
rebaño del
Buen
Pastor,
enla
Chimba,
nolejos
del
lugar
donde
nací.
Tampoco
se tratade
prescindir
de la
historia;
pero,
engeneral,
lo
que
hay
aquí
sonrecuerdos
y
unavisión de Pro
videncia
entrelos
años1911
y
1938.
Todo
cuanto serelata
'Crónicas de Providencia"
es unboceto
y unbosquejo
del agreste
barrio que conocí
en susprimeros
añosde
for
mación y
hoy
selevanta
pujante
conaires
de
gran
ciudad;
las dedico
ala memoria venerada de
mis
padres
y
maestrosdel
Liceo
fosé
Victorino Lastarria
y
del
Seminario de
los
Santos
Angeles
Custodios,
que
mealentaron
enlas
disciplinas
literarias.
El
Autor
1
EL CAMINO DE LAS CONDES
El
"Pago
de
Ñuñoa"
esconsiderado
por
todos los histo
riadores
como unode
los más
antiguos
de la ciudad de
Santiago
del
Nuevo
Extremo;
los
españoles
lo
llamaron
"chá
cara"
ochacra.
Ya
enel
siglo
XVII
había sido concedida
anuestro
antepasado,
el
conquistador,
Juan
Jufré
oJofré,
yer
no
de
Francisco
de
Aguirre.
Esta
y otrasconcesiones
las hicieron Pedro de
Valdivia,
Rodrigo
de
Quiroga
oel
Cabildo
y erantodas
esasinmen
sasextensiones
de
terrenoque
estaban
al
oriente del
lugar
conocido
hoy
conel nombre de
Plaza
Baquedano,
junto
al
entonces
caudaloso
ycristalino río
Mapocho.
De
esteCami
node
Ñuñoa
nacía
otroque
después
sellamó de "Las Condes"
y
más
tarde,
"Providencia".
corres-pondían
en1546,
aJuan
Valiente
y
Pedro
de
Gamboa;
en1571,
aPedro de Miranda.
El
sendero
que
salía de la
capital
del Reino
de
Chile
hacia las
propiedades
del
cacique
"Vitacura"
y que
seguía,
la línea
del
cursodel
Mapocho,
eslo
que
hoy
se conoce conlos nombres de
Ñuñoa
yProvidencia;
originariamente
sedenominaba sólo
"Ñuñohue".
En
el
siglo
XVII
Ñuñoa
había crecido
y eratodo
un"Pa-go"
que
seextendía
desde la Plaza
Baquedano
hasta los
faldeos de la
cordillera,
y
desde el río
Mapocho
por
el norte,
hasta el
Maipo
por
el
sur."Los
caminos de
Ñuñoa
—refiere
el
erudito
y
amenohistoriador,
mi
recordado
yexcelente
amigo,
Rene León Echaíz
—tenían
numerosas"bajadas"
al
río,
frente
apasos
ovados,
eigualmente
enel
sectornorte,
lo
que
allí
sellamaba,
"banda de
Ñuñoa"
(1).
En el
siglo
XVII
desaparecieron
los
pueblos
indígenas
de
"Ñuñohue"
y.
"Vitacura",
quedaron
los de
Tobalaba,
Apoquindo
y
Macul.
Luego
comienzan
aformarse las
alde-huelas
que
habitan
españoles indigentes
y
mestizos,
quienes
construyen
susviviendas
para
reemplazar
alas
primitivas
rucas;así
desaparecieron
"Ñuñohue"
y"Vitacura"
como organizaciones indígenas
para
dar
paso
ala
aldea
de
Ñuñoa.
En
el
mismo
siglo
existían
yadiversos
sectoresenÑuñoa:
el
que
lleva
estenombre,
el
de Macul
y
el de Providencia
de
nuestrosdías,
llamado
entoncesde
"Apoquindo"
y
"To
balaba".
No
voy
a entrar enpormenores, porque
ésta
no es unahistoria
de
Providencia,
sino,
como sedice
enel
prólogo,
símil) Ñuñohue.
Pág.
36.plemente
"Crónicas";
sin
embargo,
conviene
recordar
que
para1
llegar
alo
queahora
esel barrio
alto
de
Santiago
y
antiguo
"Pago
de
Ñuñoa",
había
dos caminos
: unodel
mis
monombre
que
seiniciaba
enla
calle
de la
Ollería,
poste
riormente
"Maestranza"
yahora
Portugal,
éste
seguía
por
las calles
que
hoy
llamamos,
Diez de
Julio, Irarrázaval,
Avda.
Ossa
yel
Canal
San
Carlos;
estecamino
empalmaba
conel Internacional
enla
calle
conocida
hoy
conel
nombre
de
"Santa
Elena",
entoncescallejón
"del Traro". El
otro camino
de
Las
Condes,
denominado
también "Camino de la
Avenida
del
Tajamar",
correspondía
en suprimer
tramo alo
que en nuestra
época
esla
avenida
Providencia. Comenzaba
enla Cañada del
Carmen,
quizás
por
estarallí
el Monasterio
del
Carmen
Alto,
ycontinuaba
por
la orilla de los
tajamares
del
Mapocho,
hacia
el
oriente, junto
al
caudal
de
aguas
del
río.
Los
dos
caminos estaban cruzados por
canales: el
de
Las
Condes
sedividía:
unoiba
aVitacura
yLa
Dehesa
y
otro aApoquindo.
Durante
el
progresista
gobierno
de
Ambrosio
O'Higgins,
1795,
el
arquitecto
italiano,
Joaquín
Toesca,
construyó
defini
tivamente
los
Tajamares,
muchas
vecesiniciados
enel
siglo
anterior;
de
éstos ahora
sólo
queda
el
recuerdo
enel
obelisco
frente
ala
calle
Condell
y en unos trozosinformes
que
seguardan
en unMuseo
subterráneo,
enel
Parque
Balmaceda,
junto
ala
avenida
Providencia.
A
propósito
de
Toesca,
esnecesario
dejar
bien
enclaro
Los
numerososcanales
que
había
enel
"Pago
de
Ñuño
hue"
constituían
unserio
impedimento
para
que
los
vecinos
de
Ñuñoa
trajeran
susproductos
ala
capital.
II
LA FUTURA SUBDELEGACIÓN DE
PROVIDENCIA
La
futura
subdelegación,
después
comunade Providen
cia,
tiene
suorigen
enel
primitivo
camino
de
Las
Condes,
entrelas actuales calles General
Bustamante y
Seminario,
donde
estaba la chacra de
Quinta
Alegre,
frente al
río
Mapocho,
en
el
mismo
sitio
donde comenzaban los
tajamares.
Este
predio
tomó
el
nombre del título nobiliario
de
supropietario,
Juan
Agustín
Alcalde
Gutiérrez,
obtenido
por Real
Cédula
de
1767,
v queheredaron
suhüo
José
Antonio
y su
nieto
el
patricio
Juan
Agustín
Alcalde
Bascuñán,
cuarto yvrtimo
conde de
Quinta
Alegre.
En
1855,
éste
desvinculó
la
Quinta
del
Mayorazgo
que la
gravaba
y ya en esetiempo
los
terrenos sevendieron
al
Seminario de los
Santos
Angeles
Custodios
y
aJuan
Enrique Alcalde,
quien
en1871,
vendió
suparte
ala
Congregación
de la
Compañía
de María. Providencia
terminaba,
prácticamente,
enla chacra
de "Lo
Bravo",
conoCovarrubias,
que
tenía
trescientas ochenta
y
dos
(382)
cuadras
y
unacapilla
que
pasó
a serdespués,
como severá,
el
templo
de la
parroquia
de
San
Ramón.
Lo que
enla
época
del
Imperio
Español
era"la puerta
de entrada al valle
fíuñoíno",
la
antigua
chacra de
Quinta
Alegre
esdesde
1860,
más
o menos,el
pórtico
de la futura
avenida
Providencia;
más al oriente
erancampos
despobla
dos.
Refiere el
ya
citado
historiador,
León
Echaíz,
que
encasa
del Conde de
Quinta
Alegre,
procer
de la
Independencia,
se
reunían
los
patriotas
enel invierno de
1810,
para
tramarla
deposición
del último Gobernador
español,
Antonio
Gar
cía
Carrasco;
las
casasde la hacienda fueron
unactivo
centrosocial de la aristocracia
santiaguina.
Lentamente
sefue
poblando
el
amplio
callejón
que desem
bocaba
enla
partefinal de
los
tajamares.
A
raíz de
la
llegada
de
las
Religiosas
de
la Providencia
del
Canadá,
con íuCasa
de
Huérfanos,
ala chacra de
Pedro
Chacón
Morales,
entrelas actuales avenidas
:Antonio Varas
yPedro de
Valdivia,
el
Camino de
Las
Condes tomó el nombre de Providencia.
Planos
y
antiguos
documentos,
amediados del
siglo
XIX,
denominaban
aProvidencia
conlos
siguientes
nombres: "Ca
mino
de
Las
Condes",
"Camino
oAlameda
del
Tajamar",
"Camino de las
Minas" y
"Camino de
Providencia"
que
fue
el definitivo
yp.sí
sellamó
hasta el "Crucero del
Tropezón".
Desde
aquí
salían los
caminos
de "Las Condes"
y
"Apoquin
do" que
sonlas
actuales
avenidas de los mismos
nombres.
La
Avenida Providencia
empalmaba
conla Cañada
oAlameda,
antesque
se trazarala
Plaza
Italia,
actual
Ba
quedano.
En
los
primeros;
años
del
siglo
XX,
yafundada
la
muña en
1897,
seabrieron
las
actuales calles
de
Seminario y
los
callejones
de
Lo
Pozo,
de
Baraínca
y
Azolas
que
tomaronmás
tarde los
nombres de
Condell,
Salvador
yJosé
Manuel
Infante
respectivamente.
Los
nombres
primtivos
de
esos"an
gostos
eirregulares
senderos",
comodice
León
Echaíz,
prove
nían de los de
antiguos propietarios:
"Lo Pozo"
enrecuerdo
del
obispo
de
Santiago
yfuturo
arzobispo
de
Charcas,
Sucre,
(Bolivia),
Alonso
del
Pozo
ySilva
(1668-1745)
quetenía
suquinta
enla actual
calle Condell
esquina
de
Rancagua;
des
pués
pasó
a tomarel
apellido
del héroe Carlos
Condell;
cuando
sefundó
el
Hospital
del
Salvador
en1871,
el
callejón
de
Baraínca
sellamó avenida del
Salvador;
al
callejón
de
"Azo
las" sucedió la avenida
José
Manuel
Infante
Montt,
nombre
del acaudalado
propietario
del
sectorconstruido
por
él
enla
avenida Providencia
poco
más al oriente de la avenida Sal
vador
hasta más
allá
de la
esquina
suroriente
del
callejón
de
Azolas.
"La
Población Providencia"
seformó
en1895.
"Se
trazó
una
gran
avenida —escribe Rene León Echaíz—
que
corría
desde
la avenida Providencia hasta la avenida Irarrázaval
y
que
hoy constituye
la
avenida
Pedro
de
Valdivia".
A
ambos
lados de la
nuevaavenida
se trazaronhermosos
y extensossitios
en untotal
de 147.
Esta
población
la
construyó
unasociedad
cuyoPresidente fue
Joaquín
Fernández Blanco.
Ha
cia el
oriente estaba la chacra
"Lo
Bravo".
(Los
Leones,
hoy).
A
fines
del
siglo
XIX
sepobló
mucho la parte de
Pro
videncia
que
ahora abarca las
calles
del
Salvador, Tegualda
y
Juio Prado,
colindante
conAzolas.
industria-lizada,
fue
una zonaagrícola
cuyosprincipales propietarios
eran:doña
Rosario
Concha viuda de
Mandiola,
dueña de
"Lo
Bravo"
o"Los
Leones",
predio
que
seextendía
entrelas
actuales avenidas Providencia
yDiego
de
Almagro;
en1831,
su
dueño
eradon
José
Manuel
Matte;
en1852
pertenecía
aAdrián Mandiola
Vargas
y en1875
sudueña
eradoña
Rosa
rio
Concha
de Mandiola.
Don
Román
Díaz tenía
sufundo
en
lo
que
hoy
esla
calle
que
lleva
sunombre
y
otros terrenos.Don
Ricardo Infante
eravecino
de éste hacia el
poniente.
Pedro
Chacón
Morales
poseía
la
chacra
que
después
fue de
la
Beneficencia donde
seinstaló más tarde la
Casa de
Huér
fanos. Ramón
Tag'e
deslindaba
conlas
tierras de Chacón.
En
los
siglos
XVI,
XVII
yparte del
XVIII,
Ñuñoa
y
Providencia
eranubérrimas
campiñas
yasí las
describen,
enforma
muy
semejante,
los poetas del
verso yde
la prosa,
capitán,
Alonso
de
Ercilla
yZúñiga,
yAlonso
de Ovalle
S.J.:
'Hacen
esteconcilio
en ungracioso
asiento
de mil
flores
escogido
donde
se muestrael
campo
más hermoso
de infinidad
de
flores
guarnecido.
A'lí de
unviento
fresco
y amorosolos árboles
se mueven conruido
cruzando muchas
vecespor
el
prado
un
claro
arroyo
limpio
y
sosegado.
.."
(1).
"Descúbrense
por unaspartes
grandes
manchas de flo
resamaril'as,
quecubren la tierra de
maneraque
engrande
( 1) "La Araucana". Alonso de Erci'Ia y
Zúñiga.
espacio
no se ve otra cosa; enotros,
de
blancas,
azules
y
moradas;
allí
se venlos
prados verdes,
y cruzanpor
entreellos
los
arroyos
yacequias
del
río
Mapocho,
el
cual
seda
a unavista
alo que
de
estealto
la
miran,
yacorriendo
por su madre,
ya
dividido
enbrazos y ya
desangrado
por varias
partes
de
aquellos
valles
yllanos,
para
fertilizarlos
yfecundarlos
con su
riego" (2).
(2) "Histórica Relación del Reyno de Chile". Alonso de Ovalle.
S.J.
Lib.I. Cap. XII.
III
LA
COMUNA DE PROVIDENCIA
A
fines
del
siglo
XIX,
la
población
de
Providencia
eradispersa
yrala,
tendría
unoscinco mil
habitantes,
porque
en1902,
eransolamente
seis mil
(6.000.
—)
yal
año
siguien
te
ascendía
asiete mil
noventa ydos
(7.092.
—).
La
parte más
importante
del barrio
estaba,
entonces,
enla Avenida Pedro
de
Valdivia,
y JaPlaza
de
estenombre
sellamaba,
aprincipios
de
estesiglo,
"Providencia".
Entre Pe
dro
de Valdivia
ylas
actuales
avenidas
Bilbao
yAntonio
Varas
estaba
elEstanque
de
agua
potable
yallí
mismo
el
"Callejón
de
los
Estanques".
Entonces
los únicos edificios
eran:el
Colegio
de la Bue
na
Enseñanza
oCompañía
de
María,
el
Seminario de
los
Santos
Angeles,
hasta
Condell,
con extensoscampos,
el
Hos
pital
del
Salvador,
la
Casa
de Huérfanos
yel
templo
parro
quial
de San
Ramón,
por
el
sur; enel lado
norte:los
tajama
res, en
Condell el
obelisco
conmemorativo de la construcción
de
estaobra monumental de
Toesca,
la
Curtiembre de
Mag
nere
y
alguna
que
otra casavieja.
El alumbrado
público
sehacía
por
medio de faroles
aparafina
yempezó
enel
sectorProvidencia,
después
fue
a gas;el
eléctrico
llegó
en1910,
conla Chilean
Tramway
and
Light;
pero
muchos vecinos continuaron sirviéndose del
gas;
en nuestra casade la avenida Providencia
esquina
de
Ro
mán
Díaz,
había
lámparas
de gas.
Antes
de
serelevada
aComuna,
cuando
Providencia
era
la 5?-
subdelegación
rural
de
Ñuñoa,
deslindaba:
al
nortecon
el río
Mapocho,
al
poniente
conel camino
de Cintura
desde el de
Ñuñoa
hasta
el
río
Mapocho;
al
sur conel
canal
San
Miguel,
desde
el camino
de
Villaseca hasta el de
Cintura.
Comprendía
el
callejón
"Lo
Pozo",
el canal San Mi
guel,
la chacra Ramón
Tagle,
la
Providencia,
chacra Mandio
la
yVillaseca.
Se
dividía
en cuatrodistritos:
"Lo
Pozo",
Ca
nal
San
Miguel,
Villaseca
yMandiola.
El 22 de
diciembre de
1891,
cuando
secreó la
Comuna
de
Ñuñoa,
Providencia
pasó
a ser unade las
subdelegaciones
rurales.
El 17 de
abril de
1895,
envista
del
augelogrado,
se concedió
aÑuñoa
el título de Villa.
En
la
primera
Municipalidad
de
Ñuñoa,
entrelos
regi
dores
elegido?, figuran
dos connotados vecinos de Providen
cia:
Juan
Diego
Infante
Montt
(1831-1929)
yWenceslao Sán
chez
Fulner;
el
primero
tenía
suchacra
denominada
"La
chacarilla",
entreSalvador
yAzola
oInfante,
que
llegaba
porel
lado
nortehasta donde
actualmente
está la Universi
dad
Católica
Pontificia;
allí
don
Diego
Infante mandaba
de
Ñuñoa
en1895
;lo
alcancé
aconocer, porque
murió de
noventa
y ocho años.
Sánchez
Fulner
enel
mismo
período
fue
tercer
alcalde.
Este
había sido
compañero
del
Arzobispo
Casanova,
enel Seminario de
Santiago,
eiba
ajugar
rocam-bor
conel
Prelado
a suquinta
de la
cade
Bellavista,
enla
ribera
nortedel
Mapocho,
donde
después
estuvieron
los
Her
manosde
las Escuelas
Cristianas,
enel
mismo sitio que
hoy
ocupa
el
Colegio
salesiano,
Ei Patrocinio
de
San
José.
Para
atravesarel
río
cómodamente,
don
Wenceslao,
cuando
eraautoridad edilicia
enÑuñoa,
de acuerdo
conel
alcalde Infante
Montt,
hizo construir
el
puente
de
madera
que
nominó del
"Arzobispo",
nombre
que
conservaei
nuevo,de
concretoarmado,
hasta
nuestrosdías: está ubicado
entrelas
antiguas
calles del
Salvador
eInfante,
frente
alas
casasde la
propiedad
de don
Juan
Diego
Infante
Montt,
que
eranmuy
antiguas,
concorredores
y
rejas
enmaderadas
de balaus
tres.El
puente
viejo
eramuy
firme,
porque
resistió
las im
petuosas
crecidas dei
Mapocho,
hasta
lade
1912,
que arrasó
con cuanto
encontró
enel
camino.
,=.
Ya
Providencia había
llegado
a sumayor
edad.
El Pre
sidente
Federico Errázuriz
Echaurren
(1850-1901)
y
suMi
nistro
de lo
Interior,
Carlos
Antúnez,
cuyo
nombre lleva
unade
lasprincipales
avenidas
de
la comuna, por decreto dei
25
de febrero de
1897,
N9
519,
crearonla
Municipalidad
de
Pro
videncia.
Se
le
dio por
cabecera
la
pob.iación
formada
enlas
proximidades
de
la
avenida de
sunombre.
Las
subdelegacio
nesde
ia
nuevaComuna
fueron:
"Las
Condes",
"San Car
los",
"Providencia"
y
"Mineral
Las
Condes".
Por
undecreto
del 15 de
julio
de
1897,
seotorgó
ala cabecera el título de
"Villa".
Sirvió de tal la
población
establecida
enla avenida
y sus
calles
adyacentes.
Todo
el
sector nortede
la
antigua
comuna
de
Ñuñoa
quedó
enla
nuevade
Providencia.
Por
undecreto del
26
de febrero del mismo
año de
la
fundación,
seasignó
ala
Municipalidad
el
número
de
nueve
(9)
regidores.
En
las elecciones
generales
de
esemismo
año,
fueron
elegidos
ediles
los
vecinos: Ernesto
Lafontaine,
Pbro.
Espe
ridión Cifuentes
(1865-1934),
Juan
Manríquez,
Carlos
Fer
nández,
Alfredo
Manterola, José
Luis
Salinas,
Wenceslao
Sánchez
Fulner,
Emeterio
Villalón
yAlberto
Varas.
Los
alcaldes
ixieron:l9,
Ernesto
Lafontaine;
2*?,
Esperidión
Ci
fuentes
y3o,
Juan
Manríquez.
La
Municipalidad
seinstaló
en un
local arrendado
enla avenida Providencia
813,
donde
estuvo
hasta 1917; allí
la conocí
en1912.
La
sede
municipal
ocupó
después
el
sitio
enque
ahora
está el
Mercado,
frente
aAntonio Varas.
Era
unavieja
ca-sona
de
campo
de fines
del
siglo
XVIII
ocomienzos
del
XIX.
conamplios
corredores, jardín
yverja
de fierro. En
untiem
po
funcionó
el
Municipio
en una casade las
Religiosas
Ar
gentinas,
enla avenida Pedro de
Valdivia.
En
1920
compró
aJavier
Ortúzar,
la
propiedad
de la avenida
Providencia,
números
1614-
1784
yallí
estableció
los servicios
municipales.
Desde
1945,
ocupa
el Palacio
que
hizo edificar
la
familia
Fa-labella,
enla
avenida Pedro de Valdivia
N?
963,
que
el
Mu
nicipio
compró
adon
Manuel
Cruzat
Vicuña.
de
Providencia,
dependiente
de
la Prefectura de
Santiago
ydel
Cuerpo
de Policía
Fiscal,
que en1927,
sefusionó
conei
Cuerpo
de Carabineros de
Chile.
IV
PRIMEROS RECUERDOS DE
PROVIDENCIA
En
enerode
1911,
cuando
mis
padres
llegaron
aProvi.
dencia
con sus cuatropequeños
hijos (1),
la avenida Provi
dencia
eramás
o menosel
mismo camino
camperode
que
se
ha
hablado
y
los
viejos
tajamares
constituían el más
pre
ciado
adorno de
esos, ala
sazón,
arrabales de
Santiago.
Lo
que
actualmente
esel parque Presidente
Balmaceda
era enaquel tiempo
unbrazo
secodel
Mapocho
donde iban
aparar
todas las basuras de la
capital;
enel
invierno las
aguas
del
río solían
asomarhacia la misma avenida
Providencia. Allí
frente
ala calle Román Díaz
selevantaba
la Fábrica de
Tu
bos de
Cemento
de don Luis
Grau,
que
erala
primera
construcción
erigida
enla
aceranorte, ribereña
del
Mapocho,
(1)
Fidel,
de cuatro años y medio, autor de este libro; Inés de dos añosnueve meses; Ida, de un año y cuatro meses y Sergio, de quince
días;
todos habíamos nacido en Recoleta. En Providencia nacieron: CarmenLuz, actualmente religiosa del Apostolado Popular; Lucía Teresa, Raúl
después
había
unoque
otroedificio
y estosterminaban
enla Sociedad de Cervecerías
Unidas,
más
allá
de la chacra
"Lo Bravo"
oLos
Leones,
ahora.
La
Fábrica de
Cerveza
exis
te
aún.
Como mi
padre
llegó
aProvidencia
ahacerse cargo
de
la
nuevaSub-Comisaría
recién
creada,
de
la
Cervecería,
con
frecuencia,
le enviaban
grandes
pipas
de
cerveza.Re
cuerdo
que encierta
ocasión
conmi hermana
Inés
(2)
tomamos por
la
fuerza
a nuestrahermana
Ida
(3)
yle
pusimos
la boca
enla llave del
tonel,
travesuraque
causó
grande
escándalo
en nuestrohogar.
A
mi
padre
le
disgustaban
mucho
estos
obsequios,
pero
generalmente
llegaban
a casa en su ausencia
ylos
recibía
suasistente
que
los
aprovechaba
muybien.
Todo lo
demás,
por la
parte norte,
erancampos,
algunos
de
cultivo,
otrosvírgenes.
_
En
la
acera sur,los
edificios,
como ya seha
dicho,
eranlos de la
Buena
Enseñanza,
los del Seminario de
los
Santos
Angeles
con susamplios
yfrondosos
parques, campos,
canchas
ylaguna.
El
colegio
estaba
regido
entoncespor
el
canónigo
de
la
Catedral,
Gilberto
Fuenzalida
Guzmán
(1866-1938),
más tarde
obispo
de la
Concepción.
Hacia el
oriente
quedaban
la
Casa
Matriz de la
Providencia,
que
esel único
edificio de
aquel tiempo
aún
enpie,
ypoco
más adentro
enla avenida
Salvador,
el
del
Hospital
del mismo
nombre;
enseguida
venían las
propiedades
de
don
Carlos Infante
Fer
nández,
Juan
Diego, Alejandro
y
José
Luis
Infante
Montt,
y
luego
la
casade Ricardo Infante
Gómez,
sumolino
yel
de
suparienta
Carmen. Una
hija
de
José
Luis
Infante
Montt,
casada
conJosé
Miguel
Iñiguez
Tagle,
vivía
con sumarido
(2) Casada con Guillermo Plaza de la Barra, otro vecino de Providencia. (3) Unida, también en matrimonio con un vecino del barrio, Osvaldo
Bustos Almarza.
en
el "chalet"
de
trespisos
que
éste hizo edificar
enla
quinta
de
susuegro,
casaque,
naturalmente,
quedó
detrás
de la
nueva y
lujosa
construcción. Don
Carlos
Infante
Fernández,
excelente
caballero,
muyquerido
enei
barrio,
moraba
enla
antigua
casonade los Infante
Quezada,
enla
cual había
teléfono,
lo que
era unacuriosidad
enla
comuna.Cada
una.-..--de
estasquintas
de
los Infante
tenían
unaextensión
de vein
ticinco mil
metroscuadrados.
(25.000).
Sus
molinos,
yel
de
Domingo
Costa,
relacionado
también
conlos
Infante,
los
movían las
aguas
del
Mapocho.
El
de
Costa
estaba
ubicado,
quizás,
enBellavista,
frente
al
callejón
de
Azolas,
sector queen esa
época
sellamaba también
Providencia.
Después
venía el famoso
callejón
de
Azolas,
hoy
avenida
José
Manuel
Infante,
por
el
cual
aún
en1918,
no sepo
día transitar
enel
invierno,
al
atardecer,
por
temor alos
ladrones
ysalteadores.
En
la
esquina
estaba la
casadel
señor
Ernesto
Infante
Tagle,
hijo
de
José Manuel,
nombre
que
lleva
la
calle.
Más tarde
esta vetusta casa sedividió
y enla
que
daba
hacia
el
oriente
vivía la familia Carrillo
Rojas.
—
Más arriba comenzaban las
inmensas
propiedades,
verda
deras chacras
ograndes
parcelas,
como sediría
hoy,
de los
hermanos
Lizana
Droguett;
la
primera
era unaverdadera
casa
de
hacienda,
pertenecía
adon
Desiderio,
hombre inolvi
dable,
autorde los "Nichos de Providencia"
y
"Sancho
enel
Cielo",
cuyamansión frecuenté
apenas
llegamos
al
ba
rrio,
porque
don Desiderio estaba casado
condoña
Olaya
Barros
Araneda
(4). Después
venía la
quinta
de
don
Silves-(4)
Doña Olaya era hija deJosé Manuel Barros Valdés y de Filomena Ara neda Avaria, hermana de mi bisabuelo Isaías ce. su prima hermana doña Antonia Silva Araneda, hermana de dos sacerdotes: del Pbro.tre.
Este
erahombre de
campo
y suhermano le dedica
estossimpáticos
versos en"Los Nichos
de
Providencia":
"Esa que
ostentade relieve
unhuaso
/
conalforjas
y
lazo
alos
correones,/
esde
Silvestre,
quien pretende
acaso,
/
hacerle corredores
y
galpones,
/
porque
encuentrael
local
muy estrechazo".
Después
venían
las
propiedades
del
Sr.
Alejandro
Infante,
de la
familia Infante
Valdés,
la
del
señor
Marcos
Yávar
yfinalmente
los
extensospredios,
con sus respectivas
casonas,de don
Román
Díaz,
que
limitaban
conla
avenida
Miguel
Claro.
Don
Marcos
Yávar
era uncaballero
elegante
ydistingui
do,
de
luengas
barbas de
armiño,
pero muy
irascible,
auncuando
norecuerdo haberle visto airado.
Don
Desiderio
Li-zana
escribió
para el
nicho del
respetable providenciano
esteepitafio:
"Al
hombre de
epidermis
más
sensible
/el
Ángel
de
la
paz
bajo
aquel
arco/
guarda
unlecho
tranquilo
yapacible,
que
a supie
tiene escrito: "Para
Marco".
En
seguida
tenía
un extensopredio
don
Tomás
Correa
Albano,
cuya casaha
bitaba
sólo
enel
verano;más tarde la
adquirió
la
familia
-Cruz
Anguita.
Luego
estaba la
propiedad
de ocho
cuadras,
de don Román
Díaz,
antiguo
morador de la
comuna,regidor
en
1900
yprimer
alcalde
enel
período
de 1903-1906.
Don
Román dio mucho
auge
al
barrio,
construyó
varias
casas:cuatro
grandes,
dos
enambas
esquinas
de la
calle
de
su nombre
y
dos más
enla misma avenida hacia el
poniente;
unade éstas
ocupó
él
y
sufamilia hasta
1910,
edificó
otras casasmás
pequeñas
enla avenida Román Díaz. Desde el
año
del
centenario
hasta
su muerte yla de
suesposa,
doña
Enriqueta
Withe,
vivió
enla
amplia
casade la
esquina
suroriente.
Entre
susdos
residencias,
don
Román levantó
untemplo
en
honor de la
Virgen
del
Carmen.
Lo
erigió
araíz del triun
fo de la
Revolución
de
1891 y
lo dedicó
ala
Reina
de la
patria,
de
la cual
eraferviente devoto
comola
mayoría
de
los
chilenos.
Según
el
actaque
guardaba
la
señora
Amelia
Díaz
Withe de
Gomien,
hija
del acaudalado
propietario,
el
15
de
mayode
1892,
bendijo
ycolocó la
primera
piedra
de
la
iglesia,
el
Arzobispo
Mariano
Casanova. Fuera
de los
dueños
de
casa,asistieron
a laceremonia,
el Intendente
de
Santiago,
Carlos Lira Carrera
y otraspersonalidades.
El So
Díaz
hizo
acuñar
medallas
recordatorias
de
oro yplata.
La
señora
Amelia
Díaz,
quien
tuvola
gentileza
de darme
estosdatos
y
muchos
otros,
acercade
Providencia,
conservaba hasta
sumuerte,
unade
plata.
En
ei
anversoestá
grabado
el
pórtico
de
la
capilla,
al
centrolos frontis de
las dos
viejas
mansiones que
ya noexisten,
conla
siguiente
inscripción:
"Tem
plo
del
Carmen".
Al
reversoaparece
la
imagen
de
la
Virgen
del
Carmen
vdice:
"inaugurado
el
16
de
julio
de 1895".
A
la
muertede Don
Román
Díaz,
iglesia
y casa,hacia el
po
niente,
las heredó
suhijo
Luis Díaz
Withe;
años
después
las
adquirió
ensubasta,
el
Pbro.
rancagüino,
Lisandro
Ramí
rez
Lastarria
(1877-1950),
sacerdote
experto
ensagrados
cá
nones y
leguleyo
de carácter irritable.
Quizás
entrelos
años
1916
y1921,
la
familia Díaz
Withe nombró
capellán
al
Pbro. Roberto
Matte Basaure
(1886-1938).
Su
hermana,
do
ña
Hortensia,
cuidaba
el
templo
yactuaba
comocatequista.
En
el
tiempo
de
Navidad,
ella hacía
pesebres
vivos,
ylos niños
del
barrio
alos cuales
estacuasi
diaconisa
catequizaba,
éra
los días
prenavideños
para
participar
enlos
ensayos que
aseguraban
unabuena
presentación
enla
tarde
de la fiesta.
En
1940,
unincendio
destruyó
la
propiedad
de Don
Li-sandro
Ramírez
yla
casagrande
de
Don
Román
Díaz,
contigua
también al
templo,
hacia
el oriente.
De
la
capilla
sólo
quedaron
los
murosde
cal
yladrillo
que
reedificó
junto
con su casa,el
sacerdote.
A
su muerteel Pbro. Ramírez
legó
la
propiedad
alas
Religiosas
Hijas
de San
José
Protectoras de
la
Infancia
que
actualmente atienden el
servicio
religioso,
mantienen
el
noviciado
ysegún disposición
testamentaria,
de
ben
hospedar
algunas
niñas
pobres.
El eclesiástico fundó ahí
el
colegio
de Nuestra Señora
del
Carmen
que
permaneció
hasta la
muertede
las
dos
personas
quefueron
susempleadas,
a
las cuales
dejó
el
usufructo
de la
casa.Después
quela
familia
Díaz
Withe
abandonó la
casavecina
ala
iglesia,
la tomó
enarriendo,
el Dr.
Luis
A.
Solís
Vare ¡a, ci
médico
más
antiguo
del barrio.
Este
galeno
nosatendía cuando
padecíamos
de
bronquitis,
recetaba,
entonces,
las eficaces
cataplasmas
de
linaza
con mostaza ylos
repug
nantes
jarabes
pectorales.
El
doctor
Solís,
era unpersonaje
célebre
enProvidencia,
muybondadoso
y
amigo
de
las
fies
tas,
fundó
el
Club
Social,
ubicado al lado
nortefrente
al
Li
ceo
José
V. Lastarria.
Del
popular
médico
escribió
don
De
siderio
Lizana,
en"Los
Nichos
de
Providencia":
"Allí
han
querido
dibujar
ungalgo
/
quecasi
les salió
Culpeo
(5) /
Hay
que
reconocer/al fin,
poralgo
/del
buen doctor Solís
el
mausoleo".
En
la
casade la
esquina
surponiente
donde
vivieron
y(5) "Culpeo" significa zorro macho, grande y viejo.
murieron los
esposos
Díaz
-Withe,
moraronlargos
años,
des
pués
de
1912,
don
Eduardo
Guerrero
Vergara
ydoña
Ester
Garín
de
Guerrero
ehijos.
Este
caballero
de
imponente
fi
gura,
erainspector
de
Compañías
de
Seguros,
aél dedicó
estasestrofas,
don Desiderio
Lizana:
"Todas
las
Compañías
de
Seguros /
para
Eduardo
compraron
unafosa
/
De
cuantas se
han construido
en estos muros/
parece que
será
'a
más
hermosa:
/no
habrán
sido muy
chicos los
apuros
/para
po
nerle al
frente
tanta cosa:/
ganchos, pistones, hachas,
escale-leras
/
y un'galV
conmil
metrosde
mangueras".
La
calle Román
Díaz la
abrió
el
mismo don Román
ensu
inmensa
finca.
En
la
esquina
suroriente
estaban
las
casas
que
heredó
don
Enrique
Díaz
Withe,
propiedad
de
unmil
«¡«isrientos
mefroscuadrados
(1.600)
adquirida
por mis
padres
en
subasta
pública,
en1918,
enla
entoncesagronómica
sumade
cincuenta
yseis
mil
seiscientos
oesos(%
56.600.
—),
más
o me'-oscincuenta
yseis
centavos($
0,56)
de
la moneda actual.
Viuda
nuestramadre
en1953,
nuncaquiso
deshacerse del
inmueble,
nosotrostuvimos
quevenderlo,
avil
precio,
des
pués
de
sufallecimiento
(1960).
Nuestros
padres,
en1911, llegaron
ala
casade
la
esquina
suroriente de la
calle Román
Díaz,
cuyodueño
selas
dio
en
arriendo.
Tenía
ésta
dos
balcones:
uno muyamplio
yhermoso
entoda
la
esquina
yel
otromás
angosto
estaba
enla misma
avenida
Providencia;
ambos
poseían
magníficos
balaustres torneados.
Esta
residencia
tenía
unalarga
hilera
de
habitaciones,
cuyos
balcones daban
ala
ca'le Román
Díaz
y
la puerta de entrada estaba
en estamisma calle
contigua
aProvidencia.
Las
piezas
tenían
acceso a unobscuro
pasadizo
de
huevillo.
Había
unapuerta
de
servicio
y
otraque,
primiti
vamente,
quizás
fue
la
de
la
cochera de
la
casagrande
que
edificó don Román
Díaz,
enla
esquina
suroriente de la
avenida Providencia
y ala cual
nuestrospadres
setrasladaron
enel
veranode 1913. Esta
era,hasta entonces,
la oficina del
Registro
Civil
de la
comuna yallí
mismo vivía el
oficial,
don
Joaquín
Munita
del
Canto
con sumujer
doña Elvira
Armijo
Laso
y sufamilia.
Semejante
aésta
erancasi todas
las
casonasdel barrio
enaquel tiempo.
Por
la
arquitectura
de
sufachada
yel cornisamiento
queadornaba
la
techumbre,
la
puerta,
ventanas yla armoniosa
balaustrada de
susbalco
nes,
parece
haber
sido construida
antesde
1870.
La
ancha
puerta
de
calle de dos
manos,daba entrada
a unamplio
y
largo zaguán
al
cual
tenían
acceso cuatrograndes
habitacio
nes:
la
primera
de
la
izquierda
era unaverdadera cuadra
que
servía de dormitorio
a nuestrospadres,
el
portal
desembo
caba
en unhermoso corredor
yluego aparecía
el
primer patio
donde
estaba
el
jardín
adornado
conclaveles
dobles,
rosasde variados colores
yjazmines,
flores
que mi madre cuidaba
como