REVISTA
CHIL
E
I'UBlICA::Il BAJO LA PRECCKIl
A
,
f\IGUEL LUIS Al"- U N Á T E G U I
DIEG O BARRO S ARANA.
roMO l.
SAITWIO.
Ja c int o NUliez.
e4i!311
'
" " " "
",,
'
,,' "",,",,
'
" ,'
" " " " ,, '
E
L
DIA
RIO DE U
NA
LOCA.
1.
IAb~ Edo ¡ ~01a. Graciasa Dio~:...
Son la..~do~de b mañana. ;Qné lindo("5mi f{'1(~: ;PoLre m u-ehacho' El mo lo regnl ú el dia en que ca~con mi hij a.¿QueM'ni. do ('lb? ¿.\ dónde l·~t.ar.i?.. .. .
;Ah:esto¡libre, I"Ola:••.•.•Pero no, esa monjahorrible,miguar~ dlan,c8tá allí. E~tá tranquila, merced amie..tupido sueño,i no estoilibre. E~ pesadai'Ul·rto l esta con lleve, ni('5 posible moverla ~iquil·rn. I'erolaventana ;ob,queale¡"'Tía: ;lk par en par: ¡Dio~ miu;;Qué reju tan enorme!
Habrán sabidoeinduda (lile mi mas vehemente deseo, mideseo de tantos eríos,<".'\ matarme. ~bs no ..aben qul.l soi tan cobarde!
:Mil
YO('(' .'\Le podido aCllLar con c~tayida espantosa, pero he ten i-do micllo:•...••¡El
suicidio!
Si, recuerdolas palabras Joaquel célebre escritor, amigrodo mi marido.¡Qu.:bella
era aquella tarJe : YinoJovisita
i lo recib imos en (·1corredorJI"la
quinta,ron l,i4:l al rio.Rec uerdoque e-tábamos tomando mate. Elsol se habia e-con-diJoen
I:r.
p:t.mpa, i la"n~t1:lS del P6t.1. 5C dilataban a nuestrav is-ta man si blancas, formando un inmenso horizonte. ¡Qué fiso-nomiata n encrjka lade aqul'l hombre: Xo recuerdesunombre, pero 11'0,1:0 viva su inuij t'n,i sus palabree resuenan tuda\"Ía en Illi~ oido~:...!78 iUlVl!ITJ. ClULE1U.
¡Cierto!
Mi
orga nis mo firme Lrcbustc me ha salvad o de las en-farmed adesnutu r ules,i de esa enfermedad artificial,tille se llama suicidio. El ha predominado por su fuerzavital, i ha hecho preva-lecer sobre eldeseo demorirla necesidad de vivir,:Mi
cobardía no esmas que esanecesidadimperiosa devida qua tiene miser
.
Pero mi cerebro es débil,i nose ha resistido a la locura...¿&ráciprio que sciloca?
Qué noche tan oscura! ¡Qué calor un eofocantel El Iunde Azúca r sevéaquí cerca, como una sombra jigantesca. Labahía de Dot.:lfogo epé nne se dibuja por laolea da fosfórica de laorilla. Elmar nohace ruido. Pero esa luzLlanca que estalla pausada-mente,de cuando en cuando, contra la ribera, indica loslatidos de su hondo seno.
Sl,estci en Río,lo conozco. AlHso ven las luces dela calle, que se reflejan en los boscajes inmóv iles de108 jar dines. Todo duerme. Per o~'o velo, i casi siempre estci velan do, cuando todos duermeu,
¿&rá ciertoquesoiloca?
¿Qué se han hecho10 8mios? ¡Ah!Dicen que han muerto! 1me han dejado uquf sola, en una casa de locos!
Lo recuerdo bien. Si estuviera loca, no lo reccrdaria.
O
será que cuando lloro mucho, despier te de mi locura. Sí, mi pañuelo está empapadode lágrimas. Siempre esté asf cuando me pongo a pensar ia escribir. 1antes de llora r ¿qué ha sido de mí? ¿lIe eeta-do eeta-dormida, obe estado loca? Perolo recuerdo bien: undia me llevé mimaridoa una gran casa. Baj amos del coche. Eutramos a un gran vestfbulo. Subimos las escaleras. Allíha bia otro vestíbulo espacioso con dos eetátuaabrouceudas que repr esentabanhombres vestidos alamoderna. Par ccinn negros. ¿Serian estátuaa de ne-gros?Tambien había una estatua blanca que dijeron eradel em-perador. Nos recibieron mui bien.... ..DeS<1e entónccsno recuerdo mas. Los recuerdos me vienen so-lamente cuando he llorado mucho. ¡Oh,elllanto ese1rocío del a1m:..! La mines seca i helada como un páramo. Necesita de ese
recio para vivificarse. ..
81,comprendo. ~4iloca.Por eso me trajeron aquí. Lo recuerd o bien.Llegu ébuenaYper o profu nda mente triste. Algo do mni raro eentieyo en mi pecho.Hubier a dado mi vidaen aquel momento porllorar , i nopodía!...
hom-EL DllBIODCtllU. LOCA.
'"
breenlolargode una mesa. 1.0., vialpa sar, ToJo~jestlculabani
trahajaLan ;Ill'ro estabanen ailencio, i un.u monjasdecaridad los ,;jilaban. ~lasallá ent rabanen e¡;e momentoa otro salen mucha s mujere en fila, todas vestidas unifornwml'nw,i venían custodia-das tam biénpor monj as. Cont iguaa 1" salita a que me conduje--ron (¡oh~;(' 9('sta misma,la misma colgad ura , los mismos mue-blt'1':) babia otro aposento en qUI! se pa8l'aba con lijereza ona muj ercita fea, de oj~ saltados, l't'~tiJo a~oi peroera horrible.Dijt'ron que ('fauna porteña rica,quP50 llamaba...•• •nosécómo. Entra mos equl,nos sentamos,¿ientó nce s?...•. ¡Entón~~
IAb~ Sí, él. Pasó ese infame.
Lo
vi,la
misma figura, la misma sotana, el mismo breviarioenlamano .... .. ¡O"~Si, lovi, ¡Infame~¡Sa.críl('go: [Dernoniol ¡Satélite infern alJI!mi hermanol;Ah:¡Ah ! ¡lIe muer o! [Socorre! ¡Quitl allá, monj a deldiablo;... Yo no
te
llamo, no te quiero! .11
.
Bueno: que80"3)' 3 en pnz. Pobremonja. Esbondadosa. Con qué ri"lltan cordial mecontaba{·Itraba jo que16cost ésujetarme
anoche, i cuánto
babia
hechopor hncermo c.nlla r. Dicequela ul -trej émucho ¡i't'roloJt'<."ia con una all'.!:"ría Iplemuestra elcandor de sualma, que dú donosura a IU !'t'00 rostroi gracia a sueno r-me Loca llena de lar~~ dientes. ¡1'obre monja ; ;Qué paciencianecesitan estasmujeresparasoporta rsuoficio;
Sonlas des delatarde en milindo relé. He dormido mucho¡
pero tt.'n~o fiebre.
¡.\h:
¡qué secaestlÍ.mim...no, quénl"grai arru -/oiolda~ Soi vieja,t'í,
viejede cuerpo; peromi pobre coraacnse re-liste a envejecer.Es élquien me atormenta. E~ ti qui-n tiene
la
memoriadelo pasado.Es élquien ama todar¡a. )li rozansolole
ha servido par~ ocultar !U~deseos, rara disfra zar 9US latidos, para disimular sus arranque", susdelirios, sus dolores; pero jama! lobedominado, jamasleLe puesto (",DO.¡Al
I,
coraxon! ¿1'or qué no envejeces comomicaro, comomi,,,.
RE'I'I~TA CIULIl NJ. .acuerda sdemi?Yomiraba tu blanca enbeza todaslasmañan as nl levantarme,i meextnsinba mirándote. CU(lI\(!O d 801tI,,1 ocaw.te doral-e,
tu
at raías misojosihermanabas tu eternajuventudconmi juventudP'"•
.
ajer:l.YotmlllJit'11resplaudeciaentonces. ¿Te acul'Nas? Cuando una cortina de ga1.:l..culJria tu inmensamnjcetnd,yo estu-diuba los graciosos pliegut's de tun-lo panaimitarlos('11mi traj e. ToJ os me llamaban bonita. TalH' zlo seria, Xc, realmen te10 era, Esteelevado talle que aun me queda em floxibloi gracioso como una tierna mellara. Mi color i mil'Iítiz, enrojecidos por el dolor,oran de rosa: i mis ojO!!,cúrdeuos i mar chitos nhora,tenían tuslucesi tus relámp agos,her man o mio, caro Illimnui.. ... .Tuestássiempre allé ,iumóvil en tu base de oro. Yo eoiun ti -zon de tus yareta earrancadas paruel fuego. ~uncame lo im:tii!lé, Oreia vivir siempre contigo, i siempre como tu. ;Cuánto" jura -mentes hice utupresencia,creyéndoloseternos, comotú eres!¿No te acuerdas? Una noche paseaba ~"oa tu vista, descansando : 11110-rosamente en elbrazode Fru ctuoso. La luna lo abraz aba todo con su luz de turqu esa,i tú apagaLas sus hondas con el rcfll~O do tu cumbre nevada.
- )[irJ.como seherm ana n, me decía Fru ct uoso,la luz del Ill i-manicon ladela luna. Sepodria señalarla línea en que se con -funden.
- Son la iméje n de tual mai lamia, le repl icaba )' 0, con aquel acent o imperceptible que solamente o)"en los cora zones que so adoran.
- Perola iméj en mengu a.i desaparece, Pl'l'a quer ida,- dijo él suspira ndocomo quien llora .
- 1vuelve siempre, etem arnente,i no acnbnr ájamas, comomi amor, lereI'llse, estrechando su brazo dulcemente,
En ese momento l'aml,a nuestr a comitiva i A"1Hl.rdah.'\ silencio para oir.Xcsotros, que Ilmmos adelante t.:.1I11!Jil' n I'aralllo"~• Se ge n-tia una sonora guitarra, pulsada con mucstrin. Aquellos acentos erandeliciosos. Yo tcmblnbn i no era dueña de mí. Una voz V:\-ronili dulce, acorupoñadc do:' In músic a, euutnbu un yarubi cu)'o~ últimosversos se lile quedaren grabudosen clcorazou :
El (Iuejura amor eterno, Tristl.',se olvida
J:L DURIQ PE t"lIA LOCA,
28
'
J
I'llClamé ('nfónrcs con todala fuena demi alma:cl'n"fil"ffl queel mio ~ un infierno, para 1111('no aeabe.• - :So,alma mie,!Of"rli. uncielo, quetamLien es t'temo,murmuro FrnctuO!lO ami oido,
¿CuÁldelo..dosanunciólaverdad en ll'lul'1 momento
de
felici-dad, d..quc tú fuiste tc"t j¡:,>, IIIimani porU'nIO"o?
)Iid1-~0se cumplió. ;)Iiamor La idoi es1111infit"mo~.. ...•
l'
:
.w
i
loca. Enlo"B( '('('IIO!Idemi mal dl!11O amar furiOSlrnl'IlU>.J.n.~palabra si lo.. neto..tllltJ me recuerda la monja,comopara 1'0-rrf"jirtlll",lodicen.
El
llant o:lJHI ,za ese incendio: I'f'r Oentó nccs c¡lm -doumuudo,
COlIJOahur~l, con d dolor pllllZanit, dI'! recuerdo, con 1'1fu('g:n concen trado d., un volean que se esconde deiojo desucrÁt('r. Siempn"miamorj'" un infierno...
;Ah~ Si~'opudiera !lalirde aquí, na1'egar libremente enese
lin-do~\fo,sentada abordoele esos pequeños npon"ll quelocruzan ,
eyendolarnúsice
,
tt'
la...harl'a~i violines de lositalianos,quega-nan¡lU"idatocando!;Qué feli.1 fuera~'o~
Allíaparroe uno. Hom¡14' uudaa la.i cías serenas, lennbndo
es-I,umall. ;Cuá\l"if'nt-"la jf'ntt"! ;Qué movimif'nto, quéakgria~ Pero
nose acerca aquf. E~t3 l,laya es desierta. ;lIana.isladolam:m"ion
dela locu l':l~..•.. .
¿Po r rtll t:no aislan tamhj('n Ia.~ ciud:ldl"t'? ¿"So son todosloco,,?
;Oll, .
í
,
c'lmundotarnbienI".~t:i. ai_~1a(Io! s.·rli. I'0rquf'estéhabitado I'or 1oco~ . ¿A quien hacia )"0 mal? ¿~o tll'\'omlmen silenciomidulor? ¿Xo callaba?¿Xomeocultaba parallorar? ¿l'u r quémehan puestullqui?¿Quit:nINJt.irai. libertarme, si loJ os los mioshau mue r-to?... .
;Si~ Fructuosol ;Ohquémuerte tan horrible! ¡El dérigo~ Allí, allí apnlT<"f".. ...•
"So,noos alarmeis, JOr JIarill.. Entrad incuidado, Xo estoi lo-en, Hablabasola, poT'que estoiescribiendolo quehablo. Sentaos,i
dt"jadmf'llorar,la! lag rimas meabog:m....••
111
.
Jfuc110lloré a~'("r,
i
despeesmedorm íprofundamente. ¿Qué se-rli. tillanto, qué !'('rlÍnla~ ltig-rilllas?... ¿Por qut't'1 dolordelulmaIl(ldl""UhogalII~LS I'orlo~t~O~lltlt'l){lrlossusI,iro~d(·}ccrnzon?Pare...
ce(ltl6(,1 (ul'~del alma producela UU\'iLl, comolos reyes
J
",
quu secorona 1'1 Illimnnipecdueeuloetorrenteequesedesbordande sus1&J UTUT.l CBILI.IU ..
faldu.
Aqmiarobieo el ful'go de este cieloahl'll.SllJor sofoca av&o ~i cuando losrayosl'~t.1I.Uan con ~u espantoso estampidoen la ecmbredel CoroobaJo, el cielo se dt:'~h.1.Nl 1"0 lá~ma~, i conelt
rNCO
de 13 bwne.odsd, serestablecela
calma. ¿ • ni. queéltambil'Dpadecei llora como ~·o?.••...
IAh~ E~
precise
nollorar~ Quienllora. como yo, es encerrado en unuilo delocos.o • •• • Lee cuerdos no lloran, ricn do todo. l '1lr:J. sercceedc, e" neoe.i:lrionotener fUl"goenelalma.E"Oquellaman wan mundoen la sociooaJ tiene un púramoen sucerebro, eíc m-l'robolado,siempre yerto,jll.llllísardiente.[Prefiereser loca... .. .!
1\-1"0 estamañanasehn admirado('1 doctor de mi mejoría, i lo
repe tíaa~r ~l:lría : «llu('ella duer mn, cuidad Jo su sueno, quo
duermamucho, aunquenon-mas. Los ojO!,censadosdeIlorar,so cierran pronto...." lIaCl."dlap:.,;(':J.tporLu ~Ieria-~•.. ....
;Pa!\88r~ ¿Paraqué? Para pre,¡enci:araquelccadroe~pantoso?
I~ IOC'O~ desfilaban a hacer su almuers cen elcomedor. Iban
allaJosien órd-n, como 10$niños de un col...jio. Abajo, en e:oo
hondo palio,separedo por J'f'jasde b .. galt'ria.. que lo rodean, ha -bia unoscuanto..,de ropa..{lt·~garrad:J.~,de cara.. einie..tra..., di... pcl'-eosi l':'jo:ouno- de otro.... Xl se miraban. Uno \"l'~ti:J. ca-aca. Lrn
militar. So alma,"inJII..1a.no fué un !'aramo...
¿Quién,·"sent'''ü'?Iln'gulllé a sor )la ri:l.l¡ lIt>mo haLlabaen0..;(.\
momento deIn vi eien.
-~Ull[usfurioso",-lIIcec-poudié.
-;Ah~ ¿Tan pocoshai?
-Todoslos demns, nfJadió ella, con cierta inl('ncion, est ánen
su.. cd<Lu. paradas,i tienencadaunoun guardiau•.•.como
'
·0
....
• ' r ' ~ " " •
c.'"' re
ro
.un0S3. OIJt' ent re DU.... ..A
la
!\aZOOlestiral..an el almcerac porla
verjn a 10... furiosos.Elmilitar loarrojó con la¡mnla. d,·l pit~, . quitó
la
ca..;.a.ro,ladoblócon prol"Jidad, i pt>lli,:ooola de- cabecera, -e k'odióen
w
I,ialra... Lo, otros comieron. Sobevistejamásn:r.Ja
mas horrible! 8010el ti:.:recome a~i.devorando, aepiraa.lo el alilll"nto, mirando a
to-das par1l.".<:,gruñendotal come ei bubi"f".l otro ti~rt, para
arrob,,-táreelc,bnzandora.'"o~ pur losnjOt!. En UD minutono babiannd;~
sobro melosas,i losfurio~O!l.'l"ruilinn toda vía. E,taba allí aclame
n-te
('
1
animal.El
esptrit u11<' llahiayolal iliz:ldo ..Mo admiré.)Ieatlij í,t..'liIblé dumiedo ..
BL DI.laJa DI.: muo tocol.
;Ob! No, llenora mía, mi pobre M'liora! Usted no come
ctWlda
está con el aceidente,me replicóla
monja._ ¿llago comoelmilitar?
_sr,
mi~non.,pc'ronadielavé, siao yo, quela cuido, yo que la quie re tanto~.... . ._ ¿Quién es ese oficial?
-
Un
fn.nCf'!'l,un
compat riota mio,qu
e
dt'j6IUJ.w
un Davloque
vinoaI'l'paral'!lt' , Je pa80 para la GtUJ'ana, lIenndo priJ!iout'~Jet golpede E~tado. El pobre se "olvió loco a bonlo. Solose en
-furece el '2do
cada
mes, i se llevatresdia,¡ combatiendo por la re-publim.-¿Ta mllien enloquece el amora
la
lihertaJ?...- Dehe serll.í, porque en mi paí.ihe¡muchosde esoslocos.••••• - Los tiran o>!noenferma naeí, porquo la locuraes su elemento. Estén como(,1 lH')Ienel ag'ua. Son los re~·esde 105locos,de toda
esu turba flue so cree cuerda, pOffllle no tiene alma,i que haceca
-sas comoeata pa ra losque la tiene n, Yamos, sor María,me siento mal,••.••
IV.
En efecto,aquello meenferm ó. He reposado. Sor María me ha dej ado80la.
;Qulldia tan esplécdi dc, pero cuán ardiente! Xobai brisa. El
golfono Ml muere.
H
é
ahíaR
ío de
Ja neiro, con sus colinasres-plandeci ent ee de ve rd ura i cuajadas de blancos edificios,
Allá
elHcsa rio,DIASacá la,¡ palmasdel Largo de )la('OOo, todos eSQ8
bos-cajt'5que sube n5Qn los jardines de 1.:uangt"iras. ¡Quélindasq
uin-ta8: ~ra~acá se perfila el barrio de l3ut:,Jo¡!O, con EUSelegc otee ('a~:lS ai,lada~i rodeadasdeve rdes man;;ueira8, de plateadas ma
go-noliae,i de aquello s arbost(kl de boja,. purpurinas i emarillae,que
tanhelio contraste formanent re e80"abun da ntesi ricoscolores. ¡Quénaturall'1.a!
¡I eAA e~
la
mansi ónde un pueble de cwedoe, qut' ha construid oen{."t¡, sitiounpalaciolIara 5\1"1(k"tJ~~ ~Adónf)('rstli la tazon,al1A o nqní? Alln,,,¡ In ruaon consiste en :till~tar l:l vidaa las conve... nif'!H';alldd (,¡.{lJisIIIO¡a las l'Xijt'llcia,.delaeociedat]:aquí,...i ú nl-canll'lltlltleucn lll11U1losqueMIJt'1I ll('n ,¡:¡r i sentir!lin rgo ismo,sin
esclavitud,sin miedo,slnestupidez.
antlT...t'IUu:...
del mundo! Solo piensa una mínima porc ión,i de esos que p
íen-san,10lI on08 no bacen mas que estudia r
pi
modode esclaviza relespíritu i de ujetaralasociedad a un ,istl'ma de ideasi de
inte-l'e!IN, propio paradominarla:los denw que piensan,i no piensan
de ese modo, son locos.
PerotodOll ienteni ee dejanllenrde Q.1 instintos. El que sebe
gt'JbemarlOllen prcrecho propio, llaciindollH en secreto, idis
imu-láDdolos en público,
pan
ajnstane AW convenienciasde laeccie-dad, ese escuerdo.En ese consiste13 racionalidad,
la
superioridaddelbombee. Solo los brutos no calculan, ni ~pecubn ron sus
ins-tiatoe. Tambien los10008... El cerebro que DO ("A1cu1ai lit!deja
dominar de una idea, de una pasión, es cerebro descompuesto. V1I
.1
hOllI'ital.¿Tit'De una laculpade serasí?¿Por qué nos aprisionan entén
-ces, comoa los criminales? ¡Ah! porque SOIllOS W,tiasferoces, no
somos racionales.... El cerebrodesor¡¡:a ni:r.ado carece derazon....
Yono 80i racional, porq ue mehe dejedo dominarde un amor
tan inmenso romo desgrJ.ciado... .
¡El era tan hermoso, tan valiente,tan noble!
La
primera vezquelo vi, muchacho aun, consu uniforme punzó, a la cabezade
un batallen vistosamente vestido, me pan-ci ¡i un ánjel que irrJ.4
diaba
,
que deslumbraba....)!i primer movimien tor
ué
entra r a miaposentei pcstrarniedelan tede
la
Yirj en, con el coraaonanhe-len te, • pedirle que salvara de
la
muert ea aquel precioso jóven,queletuviera
de
su mano en leecomlete e, en los peligros de laguerra.
,"oh, a los belecoes, en el momento de
la
partida, Iban a13campai'la del Perú. Todoera movimiento en llquella pla za, tuda
bullicio;Pf'ro
las
múslcas militare llenaban elain"ron susme-lodías,i pareciaque lloraban. SUi aeeutos atravesaban ela1m:J.i
humedecian todoslos semblantescon dulceslá~rima8.
}'rnctuOoilO montabaun potro blanco, que no marchaba sino que
piafaoo.
Frente amisventanasestu,:omucho tiempo,
i
"0 meextasiau:lmirándolo. .
El101~flt'jaha mas sohre el Llanca mate do sucara, que sohre BU! uru /hJ..., urruus, Purecla tranquilo, perotriste i severo . Su eabesa levuutada J(,jaLa ver toda su hermosura,
SU8 ojos !C fijaron mucha s Yl'0l'1Ien mi,i cuando 10 8mios~
EL Du.al0DI: t'B.I. LOCA.
..
.
d03 ra"M de luz,que élcortó, meriendograciosamente 3U espede
ran
aalndarme....¡YanO!'amábamos!•...
Una hora de put'S estaban desiertas la plazai las calles, Pero yo cf't'ia divi!artodavía a Fruduoso ent re lanube del pclvc que dihuja!JAporla sende df'1 Alto lacol umna en marcha.
~If' (lArt"Cia oir todavia la vaga annonla delamúsica que!le
de~I)f"tlia,i sentfn micorazón Oprt'liO con «qcello anW1, tia delamor
('nause ncia.
1';1 recuerdo tle ese dia me hace llorari mis lág:rilllas van bo-rrnndo10 que escribo. ¿Estedolortan dulce será locura ?..•
Y
.
nalta de lágrim:L-. Ppro no quieroreenudarf'5OS recuerdos. Yo no k tampoco si"¡vi o no durante eqeellce largos meses
queJla~ronb.uta qUé Fru ctuoso'-olviócon loslaurelesde Yaoa -ehe i Sccebeye.
Era coronel i e_tahaaun mas bello,masdulce, mas adorable. Tl'ni:a veint itrés enes,i DO habia una mujer que no semuriera.
po
r
él.En elprimerodeIOl! grandegbailesconqlle se celebrabanaque-. lIo~ triunfos,leatruia todas las miradas. AlUestaba lacorte de laGran Confederaci on.
El
Protectori !lUSjl'nern1esbrillaban
poreloro de ~U8traje8i laped rería de8DS cruces.
Fru ct uoso, n·~tido sencilla mente, brillaba entro todos por la
l'le~lneilt.de suporte, por la serenidadi herm csure de su rostro.
El Protectorlopresentéa mimad re i a
mi,
icuandoe
l
f'stN'ebó mi mano, pidiéndome una contradanza, me desvanecí,noeé
side gloria o de amo r.•..Cuandobeilébem oe,me dijoél:
-UlItOO eslareina del baile, segun el voto de todos; JlE'ro yo
lahe vi te a usted masbella¡tua8deslumbradoraen otraocasiono - ¿Cu á ndo?
-En aquel moment o do mi part ida a la cnmp.'ll1a. Cuando nuest ra smiradas se cruaaron, confundiendonuestra s almas en un erdien to nmor.
-Senor!
III1'1'1llTA CHI LJ:1U .
esjusto que nosotros los tiranicemos, baclén dolos di!lfmr.ar au
intimidad,
En efecto. Desdeeseinstante nos hablamosi nos eom unloamos comosi hlnlera largos unos(Iuenos tratáb amos. Eramos lino.
Seislarga:ifilasde contradanza, infinitos ¡::Tupo"deCUIlJri1ln~ 1Ieor~ani~nLaI1 enaquelvasto recinto, cubierto delucesi de tiorcs
quo enbaleamelau el ambiento,ia mí me pareciu estarsola COIl"l.
Kllda n ía, eiuosu dulce 6wuolllía; nada escuchaba, sinosus en-cantadoras palabrasaltravésdelos vivaces compl.lC('sde la música.
Cuando paseáb amos, :ro reclinada eu subrazoi lánguida do emocicn, se abrian paradarnos paso aquella s turbas de oficiales
brillantesi a1t'grt's,quepureciau saluda r cou entusiasmo una nu
e-"aaurorado amor que selevan ta ba ;i~·o entonces veiala ap ro-bacioni elaplauso en todos los seuib lnntea.
S
i
era tan simpáticola union de nuestros eoruzones,¿porqué fuádespuea tan cruelmente de sgarrudu, por- quéhevenido allorar-laen una caende locos?
¡Oh!El amor felizes simpático, no
ha
i
duda ; pero cuando la desgracialo hiere, todos Ill'a rta n d., él susmiradas. La sociedad no gusta de ladesgmcin,noquiere qm'la Í1111ijen del dolor 86 lepresente en su camino, Por eso hace hospicio». Poresono se
acuerdade los quelloran ,i losdeja re8.'\gadosa un lado dela sen
-da, paraquemueran lej"",de su vista .
S
u
ca
ridad
consisteen tenerdepósitos
p
ara
queel
dolorse
al
bor-gua Jejos, mui léjoe de su bullicio.i~Ialdita sociedad! AUlIl",ijo de egoísmo, de estupidez i do fa-tuidadl Yo no te uecesitu par" llorar. El horrible crimen quo tronchóloslazosdemi amor rué tu triunfo. Si no lo aplaudí-te, como aplaudestoda infamia,
10
aprobaste ;ocallaste de miedo,1
0
que es peor!La
virtud 'IUO babia estrechado uquellos lazos fué lavíctima. ¿Cuándo has tendidotu mnnu a la virtud?Jllmá.~, sino cuandoeSl'erus quete aplaudan, o cuandogana",!La virtud que tú respetas es la que te hum illa, la (Iue
te
ame-neza, esavirtudque tehablaa uombreele Dios i'IUOa nombro del
infierno
te
esclaviza! 14ué bien te conocen tus ames, los quote
d
esp
c
tisanl
...
VI.
Ho¡ha leido eldoctor Ill¡:r¡maspéjinasde mi diario.
tI, IJI AIUO DI!: mu. LOCA. 281
llnnto i ('1 ~ul'f\o van a curarla pronto. Ya lleva una semana do
mt'j oría,i Iodo1!06debe a ... .
- AC:ll had, doctor, agregUl;)'0. ¿A qué ee
deLe?
-D.·j :ulmo mirnr vuestros ojos. ;Ah~ E~ta.iJ tranquila... ¿Xo ('~ a ..í?1'31'\"00 quo ese a¡lÓstroro que lanza~tei~ ala so-cif'l.1aJ.05 d.·ga.liog:ó. Lanzad cuantos 05,"('ngan ala imaj inacion. Yacia.l "ul""t raalmaenel
papel.
Prol1..ro verla en tinta, ántei que 1.'11 hiwilllD.J...-o.-j a,1
Ing
cbnneas, doctor.;D'JCillmeD. qué se debetodo'...-;Eh~ Ya '·ai,. a tornar otro barrene. ToJu I!e debe a que os
quité
.1"
la,.ista al que habiais tomad"...- Xo ent¡..ndo,doctor. P"r i'íl~h..l, hahb d claro. Ya sabeis quo
J.¡¡ mej o r ¡mn:lt":\ que tomo t'S vuc..tru conversacl on,i ella no ha aidc jamas ,·ni;"'1IlatiC<l. L:J. ('brida'!.1" vueat ruaid..as es lo (IUO ha.
ilum inado mi espíritu. Hablad,
hahlud
.
-Xo t('llg:ai~ nprensiones, ",·ñor:I. Prineipiud a cura ros JI) vn...-tru ~lI"'~,!'ti"ili,bJ. Lo(!Ullhe dojadc du deciros ea una
ni-mi..dad, Ah'll'll'lllllO', IM'roIJ rnll\t'tl~,llllU 1\0I,rcul·ul':lros . 110 nota -d"'pw muchas veces os C<lIBaLa elueoc-,u UIlpu1Jroloco (¡II U
pa-e-aba lih rcrueute por csb,. l,pluría.., i he di-puesto lo pongo.m en otra par\(-.E.., t'~todo. ¿COllll'rt'uJt'i~~
-
; Vn
c1.: ri go~...- Si,UII c1éri :.,ro. Sentaos. P...l'tl.'i~ elcolor. ;Dio~ mio~ FijllO~
bien('JI1Jli~¡1lI111br...
1Jc
...
'Ch;¡,1rt-'f'\l<'r,l.,... E", dt:rig:oos reccrda -haal:.,....,I"'ro not'~.:Iquien l'll'~lj bal,,·ro..hecho mal. E~un po-bre qlll~ tiene la rareza .1.. haber1'
:1.""
•
•
10do tonto a 1000. Xun<:aha
salido del Brasil. XC)p
cd..i~
ha
....
-rlehallado{"JIotraparte.- Xo IltJrci...no. L~ qno se parece aotro que a Jecir verdad
no me ha hecho mal;a otro qllt'a)' u,loa Lien murira·...
- ;,''I\ora~ ¡'Ljao~en mi. .xu recordeienada. ;Agua,sor lliria~
E
l
pomo.. ...- ;1 d(-"PIII.g!le"-,ia~...
- ¡TonmJ un IIOCO dt;!descanso! lIaJ,Il'l11o~ de otra cosa. Es nn
ricoolord
J"
ese pomo, ¿n'Nad? ;VclliJ,venid a la "('n!lma,elemperador I'a~a~ Y11a laLagoa, al .lardin Jo Plan tas .
.
...
.
.
...
.
..
..
..
, ,.
.
..
... .
.
..
.
...
.
..
..
..
..
.
.
...
.
..
..
..
.
....
.
..
.
...
..
.
..
..
..
..
..
...
....
.
..
.
..
.
E.~lol'lót·l diélogolllltl he tenidocon eldoctor t'sl:!. muñunu. Lohe ocpiudopor ('nc.1rgo suyo. Qllil'rover ei ('8 exact oi darme en
28'
aJ!:'I"UTA. CHlLEllA. .inexactitud, es~rruelmdo que aun t'stnis mal. Yo norecuerdoii
mediaron otraspalabras.
1'0
sequorefirió llObrelavisita delem-pe rador al jardín... .•..
- ¡Oh!s¡ tuviera~·ouna pt'rsona que me hablaraasí, como e...o
"¡<'j o doctor, tan alegre, algunas horas todos los dias~ El portu-guesme parece una lengua h('nno~¡símaen su boca. ;Qué bien
hnbla! ¡Cómo resplandecen susluciente"ojos 1.'11su negru cara i bajo e"a cabellera blanca. como la nieve! Es un medicolililí sáhio.
Es médicode locos.•... .
¡Quédiferencia con sor ~Iaria! Siempre mebabIa de Dios en su jergn gabacha, sin....alir de su tema. Quiere convence rme de que Diosprueba a sus criaturue uuuuhindoles fuertes 1N:'1'¡:m's,
ho-rribles l'asiOIlt'S, grandesdolores,¡Quéocupaciou! Yohabr inI'rc· ferkio que DO me probase! Siél S.100que soi débil,¿por qué lile
pUllOentre el crimen i elnmor? ¿Po r quénoinspir émejor al cri
-minal, pnra ahorrarmeel doloren mi inocencia, para ahor ra r me
lalocur a! .
¿E~t;¡mouju sabrá mi historia talvez? En misrapt os do dolor se me halmiescapado. Siempre alude a lomalque liare una mu
-jer euando ama sin reserva ,i sin tem or de Dios, a un hombre.
¿&-ni necesari o amara medias, sujetar el amor altemor delas
irasde Vio.~?
'IulvealIC podrá hacer eso, cuando se ama tranquilamente, sin
•oh~táculo, a IIn hombre que debe ser esposo ; or-uand oSt· ama ti.
un hombr e conquien no podremos unirnos jamas;i es necesneio
que la razónprevalezca para salvarnosde una wrg üenza, de una deshonra ... .
¿Pe roera alg-una deC!'nS mi situucionr
Yo reslw·\é la"leye s de Diosi delhunor, miént rns mi nmor Na
aplaudido de todos,mientras mi madre lo bcndecin,i Fruct uoso
era mi prometido. Ent óuoes corr ía n felices nuest ros diaa. Fr
uo-tucsc metrnlalmlibremen te iqueriahacer1.lI-·ml(·cir nuestraunión IÍnte!' doque seempr endie m una nueva gu\'rra . Se dccia (IUO los chilenos trataban de decla rurln a laCon federación.
Un die lI('gó mi hermano, mi terrible her mano, delejército.Yo
tem1Jlé;sabiaque odiab a cntruñublcmente a milJrolllt'tido.Fru
c-tnoscdl'!':Jlmreció durante la rgo" dias. Yo estnbn llena (lt' anA:Il~· tias.~[jmadre semostraba severa: mi hermnnu mústici sañudo.
Al
fin, recil.tfurtivamente una rnrtu f¡ne('OIl >\t'I"'\'O ('11 la memoria :EL DUIIO DI: l"IU. LOCA.
'"
me contestes. Tal n Ino haa recibido mi~ ('8rta~; pt'ro creo que
l' ta IIl'¡:,.rá a tus manos. Tu madre me ha intimado rompt>rtoda
reladon conti~.Tu hermano~ ha atN"l"illo adf'Clar.ume qut" me
matará i intento verte. He u-nidoque ~ufrire1ultraje.
Jo:
,
tuher-mallo. Por ecnservar tu amor ,toleraria qnet:1memate ra. a
.8011I0$ nuevos HOIllI'O i-Iulieta, pU" 1imi tioi tu berma no son
3fa ntl'l-:on i Capulf'lo. Esto lodicetodo.¿QII~ ha n-mo,?Xece-its
-0I0l! pom'rnO$de acuerdo, Pit'nso qllelanueva campa ña quel!O
anun cia puede obmrIIIl cambio eficaz.
<1Yopar tiré al Pt'rú i Jt'~1'1l1'8 dela guerra,talvez tuhermane
B{'I'lIcill rlÍ. do honoresi de poder,i los I'lll-:pní concediéndomelu
mano. )Iitio, esto¡lIt'g"uro,loolvidará lodo I'or nuestra f..licidad.
•Alm;l mia, mi I'{'I'H, ten valor. Xo para reñir,no;una lucha
ahora romperia para ~il'llI!,renuestras t'O;IM'r:lllza~. Contia i("'IM'
-ra. Ma~ e~necesarioqllt' ordenemos de acuerde nuest ro plan, para
vencer I nuestro {'nt'lIli~o.
_Si no puedes escribirme, ni verme, t'~tá todo pe rd ido. E~ I'n'
-ciMlque nosveamos, HaLla con esa buena llmij.!1qut' le ..nt rega
-rÁ ....eacartaron un millon de ceriüosdI'tu-c-Fructuo-o.a
E:.<a carta lilelo revelabn todo. ~o :lé por qué me re¡ allt't'rla ,
N de furor o de amor. j)Ii herma no' ¿Qué tirulos t~nia él pa ra
dominarme a~í?¿Era mipadno? ¿Por qué meha ciala,"íctilll;ldu
BUlI óJios?)!i anciana madre podriucede rle.Yo,no,mil\"t'(-'('1I no.
Ul'Mie esemomen to lo miré frent ea frente, desnfiándolo,i delante
de élmismo interpeléu mi madre sobre Sil intimaciona F
ruc-tuoso.
La
señora calló i !le deshiz o en ltÍA"rima.... El quisotratarmeco-mo a un soldcdc, haci éndome callar i obedecer. ¿rara qué reco
r-dar aquelardientedialo~t)( El tuve qut' callariat,,!,ló mi decla
-ral.'ionde guerra ron 1'11mirada i un movimiento de e;¡IIt,za,-in
decirme una palabra. Tal wz no quise aumr-ntar ('1dolordem¡
madre que tenia 8U caracubierta con cl pc üuelo en que enjug'J.oo
I'U llanto... ..
nI.
Aver- estuve mal. 1.0 ;1roouerdos qttl','scr iLí('1 dia anterioelile
}¡i
dl~ron
,lano.El doctor ha extruñmlo mucho elquebranto, i comoI' .'!miCOII
-contillt'lIte, tuve qut' ccntiark- la (':lU:>;I. Lt-~"Ói me {'(ln~oló. El
'"
quiereque me habitúeahacer estos recnordos con tranquilidud,
quetenga valori serenidad par a afroflulr el pasado. Suconversa -cion me ha fortalecido,i ~l llll;'ha prescrito (luelanarre aquí:es su receta.
- So recordeie, mehadicho,e~a catlhtr ofe ql10 ta ntoO~ es
-panta, i que yo no quiero saber. Oontadme solamente vuestro
amor. Su I"('CUf'MO puede ser un bálsnmc para vuestro COrtlZQU. ¿Os visteis con .Frllctuo~o?
- Sí, mucha s reces, a[K'sar do la vijilancin de mi hermano,
que metenia rodeudn de guardiau{'gi de espías.
- Los gllar..lianes son temibles.Los e-píasno.
- Con efecto, los espías fueron pronto mioso deFructuoso.
Los guardianes se olvhIaLan de su cargo, cuando ~ausentaba
mi hermano.
- il vu est ra mad rt'?
-Ella mequer ia,me hacia just icia,i talVf"Z ~imajirmlm que
alfin sesantificcria nuestra nnion. Pero 110 CI1:'O(lue supieraquo Fructuosome vela,
- Era JK'1igro~a vuestra sitnncion. Unajévcn nopuede expo·
nereejamás a unamor clandestino.
- Losé, ¿pero tenlu yolaculpa? ¿Dehl"ria yoapa~ar,nuiquilar
miumor,enobsequi o de los ódios de mi h("rlllano? ¿Dchcria so -meterme a su caprichoi condenar a mi amante a un ete rn o o
lvi-do?¿Qué raaonbabia para exijinnc t~II sacrificio? ¿Qué ocnvouien
-oia?~Iiamornohul n-ia sido amor, sihubiera (~.Jido a semejante obstáculo... Al contrario, élse exultaba i sehucinmas ardiente 11presenciadetal inje- tic¡a.
-c-Ccmprcndo. Eralonaturul.. sobro todo cuando nomediubn
el respete al amor oal iutcres denuestros patlres (JlIO en
ccasic-nos merece elsacrificiode una hija amante.
- ¡Oh!~it'sa hubiese sido misituación, Fructuoso mismo me
habrin fortalecido para arrostrarla. Era tan noble, tan leal ;i me
amaba tan to, que, ::lpt'liUr do noser otrn lacansa de nues tra d(' s-~racia que un capricho indigno derespe to,time trataba eie
m-pro como ala esposa que qu-rie recibir pura i honrada.
-¡Admif'dhl~ joven!
-¿~oes ci{'rto? Si, ¡era admi rable, era adorable!..•.•• gl pr
i-merbeso (Iuee~tampó enmi frente ruétan puro comoeu amorl nose ocultó de nue...Irn amiga confidenta.
U. IlU RIO IlR 011... LOC....
'01
_ Por qlll'tni finfui madro... Si('110c~ mi vcrg:üt'nza, no la
.i('uto. ~i ("~ una falta, lahe pllr¡:r-tdo mui 8C'·t'tamcnte.••
- So, no l1ord~, amiga mia, haced ''U(·!Itro~ recuerdes con
tranqu ili(lad. It.·ferídmt'lotodo.
- La
última noche, yi~pera de la partida. de Fructuosoala.It"gunda. oampalia al Perú, la pa>lé en Ui Ll'l\zo~, desvanecida, ('I:lta~iada... Sok'ngo ideai fija~.. •Xiquiero teneelas.•.¿Fui
dé-hil? X.,lo
eé.
Pero, ;Dio,.mi.,~...-;B¡¡."ta,00 llcreis! YoO:iab-uel-o con todalaefusión de mi
ami! tad patl·mn1.
- ;1
"
0"
Ilornie también,i no quce-is que yo llore' Todo"mohan al),"u..lto, ~Ii madre, mi
p
o bre
madre tallll)ieo~ lIéno" miherm ano!.. .
- ¿\~olviereis a veral padre lit" vuestro hijo?
- Si. Fructuo..o volvió con lo," restos del ('¡lorcitode Yung:ni.
Lacampaña habia "ido d.·";.l;raciada. )[i hermane ll(l nl,rovcdLú
do
aquella
iIlIJ II'n!l:1de~~raciadt.la
patria para llenar suambicionoSe
hizo pool'ro"o...-&,frustróelplan dovuestro novio...
- Sí, I'eroél Cf(')'Ó alcan zar mi manea fuerza deconsta ncia. SelIOmctió a todo, con ti nué en el servicio bajola.. órdenes de su enemigo, ron la ('''re m nza dI' reducirle a fuerza de sumlslou i lealtad... ;.Ab~ nopuedomas' Itcctcr mio, me viene alamemoria aquella horriLlo cnéstrofe' Favor, l'iedad~.. ,
- Llorad, llorad ahora. Venid aquí. .s la. ventana, respiradla
bri>l&delmar, ('njugad vuest rcs OjM.••Tomad e-tc calmante,I¡ne osharidonnir dulce mente. YUIl M a olvidartodo eso. .:: bm"'Dte
oe peeecríbo quu me narréis o-ro dia,con calma, vuestro matri -monio, vuestra IJert'ltri nacion al Plata,(XN U a..
í
,
quo o~sean~ra. tato,qun noo.l bagan llorar. neco~t:lO:cl, Yo i sor )laría nmus a velar vuest ro nene•••vu
r.
¡Mihijo!ah! ¿viveaun o nllwre? :ol'ad:\ ~deél.
.:
.:::;0
pareceráa811 padre? ¿&oró, bello, valiente. lIoLI.', como "'.\:-, ;T('llt'r un hiju,
sabertillovive,i no conocerlo, 110 snle r como es, 110haberleoido
jamas!... .. . ¿Hui unucosu mlls rlU'¡¡~
Mi votoDlUSardienteesqllOmi hijo no !t':1jamáselsatélite do
'"
BET!~TA cu rtEN.!.aaote dc todos los tiran os, 1'1 paladín de
la
inocencia i de lajus-ticia!
-Lostiran os' ¿IIai nada mas horrible? ¿Ila.i nada masir
rncio-n:li?¿Cómo es necesarioser para vivir odiando, pa ra vivir matan
-do,para viviren lucha con...tnnte con Iodosi con todo, con la jus
-ticia, con la honr a,con lavcrdml, conla amistad,con el amor?....
¿Cómose esplican esos odios tenecos, fervientes, implacables,qua
lapoliticeaborta,i (1m', unidosen uua nlmudI:' fiera, prod ucen 10
qut' se llama un (h" ~i'0ta? ;1p:lra estos locos no huihospicios~ Solo
hni honores, riquezas, sumls ion, bumillacion, "ileza~ ¡Ah! ;que mi
bija, Diosmio,noS(':\jamás eleiervode una locura semejante!...
Hi éltiene (,Dsu alma una chispade la m¡a, !':lbr!\. ántes morir
que someterse a (Osa infamia,qur es propia solamente de esa turba
de tontosi ('~oi~t.a,¡ que llaman pueblo.
Yo,¡jamá:l me1l0meti ,jamlÍs me humillé!Sielcielono poneen
micamino aun hombrede grancorazon, quP,por amor o por I
ée-tima, me sacara de la esclavitud, juro quetodavía jemiriaen elle,
peoro sin someterme'
- Tu matrimonioestá arre~lado, me dijo un día mi hermano,
consien toen
c
l!
.•
..••
- ¡Hola! ¿CoDsientes? le contest é)'0 ; lo mismo daria que no
consintieras,si él, tan caballero como es, quiere salvarme de tu
cp eesion.
- ¿Todavía estás loca? Yo no
te
oprimo.- Perohas asesinado mi oorazon , me has vuelto loca. Mides
-gracia('Stu obra. Sacrificastemi amoren aras de tusodios.
- Quise vengartei salvartede la perdición,
-¿Y('n~arme? ¿de qué? ¿de ser amada? ¡HipOcrita! ¿iii:llvnrmo
delaperdicionf ¿Quién me
pe
r
dt
é
si fuiperdi da, sino tu infa mia,tus Odios,tu venganza!.. ....
-Te peediéquien te sedujo,i el que Il'liUOO nuna nitl.a. es un
criminal.
-
Tu
lodices. ¿I elque seducelI.las esposas de los eervídc ree,de108 amigos? ¿I el que no se 8lÍciajamás de seducir, prevalid o
del poder?...
-E~e tiene elderechodehacer todoloquedices,porqu e puede.
- Pero no Jebe a_inar aazotes ni que supone amante de BU
muj er! Ni debe matar a sus propios hij os, por suponerlosde otro
.ELfotUIO fo!: t'1CA. LOCA..
'
"
- ;F.s tá t mas loca que nunca~ Te haré encerrar otra VI"Z,en 1"1acto
,
ha¡¡laquete
vuelva. la rozan....•.- ¡Oh! Xo; ahora no. So¡ la promt'tiJade nn hombrejenercsc, que me salvaró,i a.quien
tu.
nopod nl~ asesinar~.. .••.- ¡LoCA! Necia! [Esohombre llaLrtÍ. tu historia repugnan tei te nbandonarti!
- Yasabe mihilltoria ut'~~raci:ada, no rt'pu~nte,i a pesarde
1"80me toma por espo!la i me sah'ade ti .. - ¿Quién se la ha n-ferido, di. hahla? .
- &tIa un infame puede imaji n.uqueUlL1'Lmnjcorut'l'graciaola sea capaz.de rnWlf'iar al hombrenoble qUI' ee compadece de pila i que
ligaaE'UaIIUsuerte. ¿Te imaj ina..'\qlltlyo callaria i norevelar lami P""UUOnItlmij,"(ojenerceoque me ofrece su muno? ¿Crees que~'o
lt!baj-ementido amores, oleheycocultado laVl;'rJaJ~
Le
he uhle r-to mi cerazon, le he presentado mi l>ll~o. 'Iodolosabe, Dlenos, 111,te
lojuro, meDOS tu crimen!...- ;Ah ! lliosl'iro: Has obrado como quieneres,como la hertlWla de unhombre como
JO
...
- Si hubiera obrado como tu hermana, babria mentido, habria E'DW'ñado, hahria traici onado, babria.•..••
-Calla, I'cpu. Tu
ódio
a mí te pierde. Esa ostulocura. &;ra -cioual por tupropio
interés. Ynmo~n lIf'pa ram 01l. EldiaJI"tu ma -trimonioI'('rlÍ I'aramí elprincipiede mi descanse. Xc "oh'aml)8a haLlar. ¡I'or nuestraIl:mto'l madre , te pidoqUf' meo oh·ideoll ~...- ; Peo nlonaru-, I. Olvida rte, Díi: ¿C6mo
r
uede
olvidar la,"k-li -Olaa.su 'f('nl ugo?-:lf uri('ndo.
-:llatá ndola. Tú debes~aLerlo. ¿Po rqueno me has muert oa. mí? Hartolo
11(1
deseado, He desondc mas, He querido matarmeJO
misma. D('!\(lc quetu.
asesinaste mi corason, hace )'a alg unosunos, nohe tenidootro anll(·lo...
- Xoeetarias abora de novia.
-81,no ~tarb.aboraoMiga Ja a &sinoe de ~S3 lloicabblade
saleacicn. Si quieres, la truecoror la muerte,:lle easo por,,:..Ivar -me de tí. Por congegoirlo mismo, me matari3o, Jt'j3o ria. con gusto
queme matar:l~ ; italre a Ill'ria ml'jor. ¡Quién SIlbelo queme\"3. ti Iuceder:
- ¡Esonome impcrtal-e-dijo él dando yul'1ta lascsr.'uJa~,i
,
,.
Yo quedé.d{'sahog:tua. Hacia eüoe que no hablaba conl(l,que
nilo miraba siquiera.
So sé cuántotiempo babia pasado encerrada, Minmas asistencin
quola dedoscholas, qIJe cuidaban de mi, i que a menudo lloraban
conmigo... Decían que estabaloen. Tornnb unpor locura mi
do-lor ; p<'roera porque no so queriuque mis lamentos rerclnscn la verdad . Al fin mesacaron a lasociedcd, ¿Scria porque hab'a deja.
do de lamentenno? 'Ialvez. Yaent dn ceami dolorera mudo,im
po-tente, resignad o,nohadadnüc...
En la sociedad,ful mudn. Tenia la relijiondel dolori me en -cerraba para rendirle culto, el culto do mis lágr imas. Todosme
compedecien, i nodisimula ban su compasión. Cada cualse esme-raLaen protestarme sus 10('008 deeeoe. ¡Qué consuelo! El.:Iesgra.
ciado sabebíeulo que vnlenlos buenos deseosde losfelices. Le dan risa. Solo esti ma las simpat fas deotrosJe~gr.1ciado~.
¿)Ii marido lo seria? ¿Por qué simpaticé couél? ¿Por qué me comprendió él,i toe intimó conmigo? Tal vezporque era jenerosc , i no sabia men tirlos buenos deseos con que ofende n los afortu nn-dos.
El dia de nuestroenlace volví a hablar le,udecirlela
ve
rdad,
poro que aun erotiempo de que desistiese de tomarme IlOr081' 0"-1.. ElS6 wia conaquellainjenuidad que lehacíatanamable. )'le dijoqllo
le bastoba que yoletomase corno Iibertod or, aunque no loamara, que suoficio era [iberta r,i qllt:'eneste vez loejercínccnmigc llOr.. que me amaba. Sisci cupaz deliIJol' rtar a lo... quo no conozco, mo
agw~ó, ¿rou cuánta mas r.17.011 110 me saer iticariupor libertar a la
muj erque amo i a quien ('lijo por compañero demivida? Pepa, tranquilizaos,me vnie a deber-amori libertad!
Así fué, Cumplió como caballero, Per o romo el cielo no me aLorro dolores,tauibien mearrebató a mi libertador... .
LX
.
¡úll,qné sublinll': Todo{'~t:íilumin ad oporlaluz de laborrasca! Son lasdosdelamañana. Es imposible deja r decontemplareste espectáculo, por masqueeldoctor lile ordene dormir en paz toda lanoche, sin levantarme.
Latompestud asusta. A mí me deleita. Unaluz verdosa, Jl<'ro vivament enjitada, inter mitente,fu~fol"il~l iluminatodo <'1 ho
to-&L Dt...ODI: 17.... r.oc.,
'"
doslo!imhit08, i11010 C!ecbeepojedc porelestampido de1011 nyo!J
que ceen aClÍ, allá, mas léj O!!, en toda5dieeccicnee, describiendo
violentosán~loscon 5U fupg'o,i bordandoI~nube5 con cintasi
culeLrillu rojui aauladas. E!I un 1010 trueno,un BOlo relámpago,
pt'rolo! tayOlli centellassen a millares,
Eltn3r.jitaSU!olas, que p3l'f'Cen de f~s:oi de esmeralda. E5
unaesml'ralJa eu ccmbusticn,queACliquidaihier-re, SWI
resplan-dores dibujan la ribera, e inundan IUlI f'dificiOAi losároole~, qUf"
parecen fanta~mal'lque dalWlni eeajitaneonsulsivamenta,
La
lluvia <'5 un torrente que IICdesploma, ¿Por quéno hunde{>SWa.~loi laciudad mismabajo supe><o?;eJmoreinael GlfJaftU!
i¡'~Gi¡.,oanu-recostado sobrela si,'rraqut'circundala bahía! ¿E~
taráen estemomento siempre tendido, sit'mpre dormido?¿Xo se
ajit.ln,ni 5U despliegue !ID enorme nariziIIUI,untiagudabarba con
una risalllrOl~?
¡No,)'[11,1cielo110apaga,1"1truenolIC retira, latempestadcorro,
t
8010dtja r-nposeltorrente'[ue se11('~prclldodoL1snubes!¡
El
pocho
so l'nsaneha: ¡Qué grato "Srespirar este ambil'ulohú
medo
i Iresco!¡Qué u-j os seO)'C 1,1truene! ¿Por qué pasa contanta Iijl'l't'za laborrasca? Ya 1"1 lilllrno eeve. &>O)'Csolamente,
como !it' O)'en rodar los torrentesIIUt' Illlj:l.U de lamonta ña!...
jIml\j"Dde lavida! Elcit,lo tropical t"l 1'\remedodenu..stra vi
-da.Aunque seamos delespelos, dt,lasaltura~o d..l Ilano,nuestra. vidatiene borrnscascomo las de este cielo.
;
Cuáoo"
lasborrascas80n pt'l'Jlétl1a3.oh, vi en..
la
locnra~...¿Xoha lJa,¡taJo para enlcqcecermo una sola qne demoro sobre
mímas de 10 qUll debiera?jI aunhui todavia pe~ sobro mi
ro-ruon!
A)'t'r escribía[l3r:1 midoctor
la
bi~toriademimatrimonio.E~episodio (uéenlaborrasca de mi
,
;da ('
1
vientoqut't refresca,pt"1'Oel trueno noce"",. Aunque a lo ll'jo~. 8U e-tcmpi.lono seapagó,
comolidha. .p.'I.~0 ahora el delabor rascaque acaba depaSit,
El
cambio
de"ida, la variacicn delaescena reaccionaronenmE
favoraLlelllt"lllt'. Viví consolad»,pl'r o siolllpmtriste, El bullicio
de la lOOCilM1aU me distrajo, sin impn--ic naruw Las nuevas r..lac
io-uee uro impusierondeberesqueIDOfastldiuron i (Itltlporlomismo
distrajeronmidolor.
Mi llegudual Pinillofuédol.m-na~iit'ro. Lleguéen rliasdeti
e!!-ta,tllle a mi me pnrecierou de alurmll, do couflicto. Las callea 80
",
111'01A CRU••II'....transeúntesqul' Séat ropellaba n, dl"pt'.:ulo~ carretones que aroma
-banel eire,{le carruaj es que l"(.lah....n.TOllo erapor que sea
proxi-maban lall des de la tarde, hora en queel eeñcn del Parque
anuncia baqut' estaba .hif'rto elcarnaval. Aqu ellos dias..1(' agua,
de ruidoi de al,lr-lzara, de ma_ nub ll, (lebailesi saraos me impre-sioearon vivamen te;)If'rome iniciaron eh
la
"ida alt'grt' de aque-lla ri~ut'fia eiudnd, vida que "'~titu)'ó la calma a mi espíritu,
aunqu e no cauterizójanlll.! su herida.
Cuando
pa-.o
la
novedad demi iustalaeion cuando mis ojos ee habitu aron a squel inmensohori zonte,cuando se me hicieronIami-liares elno.b rampa, los bosesjes de lari~r:a,entonces mi ima
-jinacion metra
porto
al IlIimani. Ya no "('ía lo quelile rodeaba. 15010noia a mi )latria, susaltas cumbres, us torrentes,!IUSprofu n-dosH'noll. .. Una cruel mem oria '-oh'joa atormentar a mi IIOLrc ool'l!o:wn.x.
en afan, alcual nunca lile habit ué,i un amorcuro~ enca nto.'! se disipnr on, fueron la principal ocupncion de mi vida dura nte
nq1J"¡lo~ail.'lfI de ealma,
Elafan de di~illlular eltenaz recuerdode mi pasad o. El amor del "njl'lqut" vinoa consagrarmi union,lO1 amor de mi linda hija.
Ded
icada
"lo.'l d{besesde mi estado, tenia siempre en mi almR la punzante l"tlpina de mi dolor. Xadalo calmal., ia todo insta n-te vi...ia en mortificante alar ma, temiendc quemi marido sorprl'U-die. mi J".'na. Conn'rsaLa, L1ioidl"lUl fiju; traLajlllJa, absorta en
mi- recuerdee¡ peseebe in ver el pei...je, dormia despertando l'OL hadade temor de que mi ensueñe me denunciara;i cuando oia mú~ica.huia con cualquier pret e lo, pa ra que las l.i.grimaiJ no me traicionaran.
;Qué afan tan crudo: Era mi locura. Todos10veian al tra\"(' demitri tesemblante,de mi.'!láD,¡:ruidall mirada~,i me pN" gnnta-han q,né tenia, qué !<Ufria, haciénd ome est remece r con esta terj-i
-blel'n·gunu.. Solo mi marido no me lopreguntaba jam as. Lo sa-Liatodo.
Entre tanto mi hija erecia, i .'llll ~mci:18, su enjelical bcllcxn,
EL DU.IO 11. 1111.1 LOC.1.
'"
..
mUAcariñoee em.con mig'o,mas manm roab" a miotrohijo,pe r-dido para sl-mpee. ~O sal,ia como inspirarla, comodirijirla. SueruM' n:m za me N1l
w-ata,
pero su educaeion, la formaciondeSilespíritu me arredraba, porquetemia contajiarbcon milocura •.•
R. la niña, me decia su padre, solohace su velú utad,Xo ha¡
quienla Jirija.-Dt:jabqne ~,leconte!ltabayo,es únicaiPUNiII
serla reioade micasa, ¡Quién abe clue I'0n"l:'oir laf'!<peI'1! Ella no fuédt'~~eiada, como JOlo ""mia. Su primeramor Inébendecido por nosotros. ~o hubo nn tiranoquela sacrifica
-!'t" a .ns '·en;"'8n~.
:
m
ambi cienf
u
é
sati.fl,."Cu Pero parece quecon ello
to
mo
nueve fuerza mi anti,(:Uodolor.¿Por qué sucede('~to?me prcgunta bc yo.¿Es acaso envidia de
la
fi-l
icidnd
de mi hija lo quea",il"a en mí ('1dolor de midesJ:r1l -cia? So,noera en vidia. La hija 'Iue~ emanci pa porel mat rimo-nio nope r tenece )"a a su madre. E~la
ramadoun drbol trasplcn -tatla a otro terreno f,'raz; ,:~Iai1·
1
{¡r1)(JI pate rnal son dOBséN'~di~t i ntoll,por IlUl~'lue la sáviu de 1<\1 ,·i,la !«':\ una misum. De
s-I'rpn,li.\a 110 mi uquella parte 11,1 mi~t:r, ~t'll:\radu de mí aquel
énjcl,quenodelrinjallu~ participar demidolor, )"0 tambien mo ~'nti liI.r" para sufeie,i miterrible recuerdo, comprimidopor tan
Inrg:otiempo, voh·ilia dominar micomaon. Eltemor dedi"¡,,'U~tar
ami marido !'C digipo. :\Ie ImJ,ia habituado a ereer qlle¡tI era
elúnico do quien no
podio
ocultarme,i naturalmente paséa no pon!'r cuidado en disimular delantedeé
l.
lAgafiO!nohahian bastad o.
La
edadhabia
sidoineficaz, ¿Peroque puroen 105 añM, ni la edad, cuaMoeeama a una sombra en"'.'ln.!t""nIOlda, cuando~nma a un eadá,·('r,I""lroZ3doen medio
tIpl bullicio i de la curiosidad de un p'l<'illo? ¿Eg~ no :unor qut'~ a¡l:t,!..'8,un amorqul' se olvida? J.Hai al~en el mundo,al
-~.. Illa vida, que sea e3paz de hacer olvidar la imáj en de un
p-1tíbulo?
)Ii lintIa bijapudo ("Clip!'.1rP!'a imáj,'n.El eclipse terminó.
u
iméjcn J,rill.J d..nuevo.S" b )"0 ,mirecuer do("IlIII("Zó . :\1('faltóla
fuerza 1,nmdominarlo, :1I",t'ntI'f'.!:'ué a él,i la~foreosas ausencias
Jo mi marido quitaron toda ,·:tlla amidoler, I~di:.s huyeron 11('mí. Xo lo~!l('nlí,no losvi, no 1l1l¡1Il"i I'n..aban. Solamente re-ouerdn quealgunas veces111('rodeaban en mi lechomi marido, mi
hij a,llIi~allli~oll, IluOlile tmtalmn cumo(,lIf.'r1ll:1,que S(J
alegre-bun IJ¡.poder hablar conmigo, i mopreguntebeu qué sentie, qué nece&ilaLll.
'
"
KEv l 5TA {'IUUlI ,\..No sé enante tiempoIKlSÓ11,.1, ni rt'CIU· rdO
cómo
llegué aquí. Pero ahora debo estar snna, puesto 111.111 siente les diee,veo la luz,respirola l,tisadel ma r por la noche ,siento lastt' llll't'lltaJt'lli me recreoen ellas, esc riboi lloro, sabiendo loquebnA'o.El d
cc-ter tamb ién10dice, que sstoi buena..•
¡Oh!El entra, le mostra rémi última frase.••
XI.
Mucho temoqlleella sen también la última de sudiario. ¡P
O-brecital Pobre muj er, tan noble comodesgmcinda.
Yotalvezteng'ola {'nipa. Heapurado demasiado.
¿Cómo es posible que un médico viejoiesperiment ado,como)"0,
hagaesto?
Pero ella estaba
J3
en laplen itud de su razono Se habinhabi-tuado aescribir ooncalm asus impresiones,sus recuerdos ;i hab
la-ha conmigo,abriéndome8Ucoraaonisuclara intelije ncia,contanta
lucidez,(lueme imaj inéque 'ya era tiemp ode probar su sltnnclon.
La prueba era sensible. ~Ie proponia hacerla que merefiriese con
calmalacatástrofeClI)"Orec uerdole habia enusndo la locura,
Lohizo allíaunqu econ rapidez, sin deta lles, porqlle era nece
-gario no apurar demasiado IIU sensibilidad. Pero al fin su tierno
corazon e,¡tall ó.. • La furiaha reaparecido . La fiebre la devora.Sil
estad o es alarma nte.
:MientrJ..'l velo su vij ilia, ese sopor que la fiebre cnu-n en Sil
eerebro, vci acontinuar sudiario, Ella tendré placer dover
Ira-zado pormí su ter ribledialogo, cuando mejore, 'Iulvez,leyéndolo
unai otra vea, a mi lado, con mi.'! coll~uplog i reflexiones, se
acostumbre aafronta rSilespantoso recuerd o.
- Y¡'tilo qua acaho de escribir, lile dij o eyer,cuando entré ti. verla._ E I doctor tarnbien lodice,que estoi buenu.a
Si,le contesté. Efectiva mente, hace tiempo qlle no sorprendo
en vosningú n síntom a do vuestro mal. Ahora mismo leo aquí
que decís que umuiaa una sombra ensungrentnda, que recorduia
un patíbulo; i a pe"ardeeso, veo queconti m lllillvuestra narrucion
con todacordura. Estoes un pro,¡;;:reso inmenso.
-
¿Lo
erels alli? Pues entonces estoi buena. Escribí eso sinllorar, irecordé eln estremecerme <'1 último instante de mi amo r. Podria referíroslo, aunque talveaIlorer ia...
EL DIARIO DE UlU LOe....
,
,,
- Eso no. Lloro diariamente,i casi siempre despierto porln
nocho llorando,porque sueno con Fructuoso muerto.
_NUllca dejareis de repre scnt éroslea..í?
_ ¡J amás! Nopuedorecordarlojamás,sino enSil.'! últimosm
o-mentos.
- ¿Quémurió avuestrolado?
-¡0lJ! Ka....
- No contcngaie vuestras lágrimas. Desahogad el corneen,
pobreamiga mla. ¿Talvezhubo jente bastantetemerariaque os
hizolahistoria de8U muerte, o vos lo fuisteispara oirlaoleerla.
¿Pero no seré)"0 tambiénun temerar io alhacerosbalitar de esto?
- No, no, doctor.Es preciso que 10 eepais todo. Lo necesitáis
para cura rme. Si hubo temeridad, solo fuéde miparte. Enla
vísper» deaquel terriblediu,prestéeloldoimprudentementea una
conversnclon que ciertosinfames satélites demi hermano tenian
en una antesala.
Uno se jactaba dehaber prestado una declaración enlas m
is--mas palabras que estaban en el papel que selehabíadado. Otro
le reprochaba que esa fidelidad
podio
ser causa.de que fusila-I1In alcoronel inju~tan;el1te. No seré minla culpa, replicaba el
primero;he cumplido conlaórden que se me dió, aunque sé que
elcoronelesinocente,ique silo fusilanes en ca,.tigode suamor...
Kapor eonspimcion, pt"ro ami, ¿quéme importa? Al contrario,
meliarán un grado, paraque calle...
E~bl cenversucion me hizoestremecer.Haciamuchos díasque
no~ahia Ilc Fructuoso, que no hallaba noticias .'luyas. Miinq
uie-tud fulo tt"rri1Jle. No comí, no dorml; lloré,me desesperé, i llegcé
al cstremo de intentar salir a la calle esa noche, a las tres de la
mañana, en 11\I~cade Fructuoso. Xolo conseguí. Xo pude forzar
ninguna puerta, niescnlnrning un lecho,ni seducir a ningun sir -vtente, a ningun soldado.••
Aldin ~i~uil'nte, afW'lm.~seahrió mi casa,
M
Ii
parair alaigle-sia. Enla puerta de calle,un soldadomedetuvo, diciéndomeque
no~e podio salir. TOllofuó inútil. Nadieme obedeció, nadieme
oyó siquiera.
Volvía miaposento, llorandoamargament('.)Ie eché enuns o-fá,fuerodetino,llenade dudas,de aprehensiones,de temores,que
desechahn oadmitia, que combatiaoaceptaba. Uncoronel, víc
ti-mainocente, Puedenhabervneios. ¿Por qué hado ser Fructuoso?
BEVT8Tj. ClItLZ)fA.
no80n
parte
principalde la política de mi hermano? Habrá. ta n-toscasti,Wldospor causadesuamor ! ¿Por qué ha deser precisa-mente Fructuoso?..
1estas reflexiones eran justas en ese momento. L.... plaza, lal! callesestaban de fiesta:dostacamentcs milita rescon sus músicas,
jentio,bullicio, g'ritO.'l, silbos, risasdealegría.TOlloera movimie
n-toi algazara . No era dia de caseigo,no era posible que so tret
a-ro. de ajusticia r a nadie.¿ElpuebloroJia estartanalegre?
Ca.~i me tranquilicé. Pero temblaba. do nccrca rme al balcón, aunqueL. eurio.'li,la<! lile devoraba.
La
música habia cesado, el bullicio so apagaba. Yoduba un ¡lASO al balcón idos atrasoAl-go me sujetaba, So sabia qué, L:L unjrustiu mil sobrecoja de
nuevo. Mereprendo,¡Quéco'.mrdia~¿P or quéme formo fantasmas? [Estoiloca!¡Vamos, serenidad!...
IUn redohle! Une vozde marido, ruido de arma s! Silencio ... Un tambor sordoso acerca, tocandounu marcha que aun ahora
mo retumba(,11t"1 eorazou-e-tnu-e-tarnutan-c-ta n... ¿Quél'Ierá?¿Por
qué ese siloncio? ;E ,;e tambor siniestr o!...
Melanzo a la venta na. :lliro: era él,Fructuoso, sí, Fructuoso,
rodeado de soldados;unclérigo conun Sauto-Cristc enlas manos le acompuñabu i le hablaba. El marchasereno, firme,airoso. Al
paS3r me saluda con la mano, llev ándosela al corneen. Pasa... Yonocrooloque veo. Xo lo compre ndo. No melo
es
plíco
.
Nosé, no...
- Basta,basta, nmíga
mia
,
no contin uéis.-
Sí,
no continué. ]10desvanecí. Mo doblé, me desplomé sinvida ; pero ,"eia, oía, sentía... Silencio prof undo. Una descarga, música, bulla.••
-¡Oh,estoidespierte!Era todo ilusiono~lelevant o, pero como
de
una pe sadilla, COll un vért igo que me despedaza la cabeza. Miro,'
·00
gran movimiento; allí, allí,donde mismo lebabiaco-nocidoseis uñoe éutes, bizarro, deslumbrador ;si, allí dando el
sol me habia iluminadosu Lello semblante¡ allí mismo estabase
n-tado en un banquillo,su bella cabeza inclinada Lácia atras, su
pechodesgarrado, cubierto do sangro....
Todospasabuu. El clérigo, rodeado de varios, con el cruc ifijo
en una lilaDo, un lihro en
la
otra, accionaba con viveza. i reiaa carcaj adas...
EL DUB IODE tllU LOCA.
.01
¡Quéno w-i!!que ...~ la cucaj:ula de la!! lá~ma!!~,••;1 va!! DO reis,,·o~: ;Ahora~ todosrien, e1c1,tri¡::o, lo- hombres, la!!músiCM, los niños.¿Xoll)~ vl.'i~? La nngre hace noir, la'! lágrima'!haCE'U
reir,
...
1 gU'l tohacereir, eldolor hacaT'l'!ir~••• ~I IKlr 'Iue no:O ¿Quéle imporm al mundoque muera un hombro querido, un hombre inUC('n~? Xo mueren los mah'ado~? Por que no han demori r los bcen oe? Todo da risa, todo da Ilento. ¿Ique difl'nonciabai entro ...1 llanto i la ri~'l? ¡Oh: miradle, allí, venid a la ventanai
vereie q1l0 no miento. ¿Xo l.'~ verdad que e~la lleno de san~?
¿Xo es verdad que rodean el pntihulomuchos curiosos, que se
retiran, unoscallados, otros hablando, rienda ; ~i, todo'! rien,
ro-mo el clé rigo ,comosu Sento-Cri-to,CUIIlOJ'o.¡Aha-ja-ja-ja~...!
-Sor María , ayudadme a levan taela ;ponwímo~laensulecho;está
desmayada...
X
II.
Me fuó imposible eontenerln.Su nnr rnolon nerviosa, intcrmi -tcnl{l, violl.'llt:l,no me daba lugar. 1,.1.imprl''liun misma (PlOtuc
causaba lile Impodlu dominar el C:ISO: la !!Cll.<iLilidadtriunfaba do
laciencia. Yo no era médico on aquel instante. Su delirio la
abatió,i u mí me despert é. Poro todo fue inútil, ineficaz, I'D
nq1Ol'l molJ\f'lllode crisis. 1..'1 fiebre ha sobrevenido. El l..targ:o ce-rebral ha ,Iolllinado.¡Ah: si~lll:l<Ulrallorestablecerelor¡'::llli"mo:
La
recccicn suele restablecer tI." funciones.•. I'ero ladebilidad,la atollia...
¡Oh~ no, ella despierta, se incorpora. se slcuta, su mirada no
está turbada, Vol,amigamia..•
X
II I.
Sí, fula 110leche...
[Peroparo recojer su últimosU~l'iro:
-c-Uoctc r, medijo, estoibu-na. )Ic b:J.I)l'ilO sueltolaraeon,
pi'-ro para morir, 111" sientomorir...
1'0
con ",1 ecrazon J'·"i,."8rra-doporla.l baLIS, como él. El miof"l't:í. llano punl rolls;lg-rarle su
últ imo euepirc!... ¡Diol'bendiga a mi:< J¡iju~: !Jio"los .5.,1\'6Jela
infami:l, qU~ l'll la locura.dolos cuerdo..;...
SUYOZ se apagó. Su bustoca J ó dulcemente sobro«llecho.Era
uncedúver....