Repensando los Debat es sobre la Seguridad Hum
a-na.
Ar ie l Za r itz k y1
* * *
Los geólogos y dem ás ex pertos relacionados con el fenóm eno de la
est a cien cia, encuent ran algunas dificult ades en llegar a un consenso
acerca del proceso por el cual se form an los diam ant es. El punt o de
coincidencia radica en t res fact ores operan t es principales: calor,
pre-sión y t iem po. Mediant e est e proceso, el carbono se crist aliza hast a
form ar la est ruct ura de la piedra, a par t ir de rocas, m agm a fundido,
et c., baj o la superficie t errest re.
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Est udiar los concept os que colisionan en la discusión de la Seguridad Hum ana, t ales com o las soberanías nacionales, las posibles int erven-ciones prevent ivas, la form ulación e im plem ent ación de polít icas pú-blicas, et c.; nos perm it e ver los horizont es de viabilidad del debat e qu e gira sobre ést e. Al m ism o t iem po, nos conduce a pregun t arnos necesariam ent e si es posible que el est udio sobre la guerra y la paz qu e la expresión plant ea, se afirm e com o un paradigm a concret o en un fut uro no m uy lej ano.
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La Seguridad Humana, es uno de aquellos conceptos que desde su propio nacimiento se ha enfrentado a grandes problemas. La magnitud de sus inmensas expectativas pueden incluso ser comparadas a las decepciones que ha generado2.
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Llegando al final de la Gu erra Fría, el est udio de la polít ica int ernacio-nal se encont ró con la necesidad de explorar nuevos espacios, en la bú squeda de respuest as a problem as que los paradigm as est ablecidos no podían revelar. Sin em bargo, no debem os ent ender que el con cep-t o surge en escep-te m om encep-t o en parcep-t icular de la hiscep-t oria3.
Así, la dinám ica de la seguridad desde una perspect iva pu ram ent e m ilit ar com ienza a ser una respuest a incom plet a para un crecient e núm ero de académ icos. De ést a m anera, cabría pregunt arnos si la in t errogación con la que com ienza el Capít ulo 2 del t ext o de Buzan, Wæv er y de Wilde: ¿Qué es Seguridad?4, hubiera encont rado una respuest a dist int a según pasaron las décadas. En dicho t ext o, los au-t ores se pregunau-t an acerca de qu é cualidades hacen que algún asunau-t o se const it uy a com o un issue de seguridad en el escenario de las rela-ciones int ernacionales.
El debat e adyacent e im plica la necesidad de det enernos y cont em plar el m om ent o, para pregunt arnos acerca de ese m om ent o en part icular en la que se produce un m ovim ient o que t raslada a un det erm inado asunt o al ám bit o de la seguridad. Est e proceso, ent endido com o se-curit ización, describe el proceso por el cual u n issue es present ado com o una am enaza ex ist encial, y que requiere m edidas de em ergen-cia y acciones j ustificadas por fuera de los procedim ient os norm ales del a polít ica5. Al igual que la politización de cualquier t em a, se pone en m arca el m ecanism o que im plica el proceso de form ulación de po-lít icas públicas a cort o o largo plazo.
2
Esta discusión se enmarca en las propuestas de las Mestas del Milenio de NN.UU. 3
Taylor Owen sostiene que podemos rastrear sus orígenes en Hobbes, Montesquieu, Rousseau y Condor-cet. Ver: T. Owen; Callenges and Opportunities for Defining and Measuring Human Security; Disarma-ment Forum, Nro 3, 2004. p. 16-17.
4
B. Buzan, O. Wæver, J. de Wilde; Security: A New Framework for Analysis;Lynne Rienner Publish-ers, EE.UU., 1998. p. 21.
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La securit ización de det erm inados espacios que desafían las figu ras t radicionales de los est udios de seguridad su pone una v isión am pliada de ést e últ im o concept o. Así nos encont ram os con u na perspect iv a dist int a, con obj et os de referencia inédit os, en don de las unidades de an álisis y los obj et os de referencia, son t ransform ados para acom pa-ñar est a nueva dem anda*.
Tradicionalm ent e, el obj et o de referencia para los est udios de seguri-dad fu e el Est ado. De est a form a, el est udio de la superviv encia y de su soberanía eran las front eras de análisis preest ablecidas. La Segu-ridad Hum ana apuest a su propia definición en el desafío de ést e su-pu est o, en la m edida en que propone com o su obj et o de referencia a la seguridad del in dividuo.
La Seguridad Hu m ana es un concept o que sale a escena desafiando por un lado al concepto de Seguridad Nacion al, pero al m ism o t iem -po, clam a por un refuerzo m ut uo. En realidad, propone que la bús-qu eda de la Seguridad Nacional am plíe su espacio a la prot ección de sus ciudadanos. Ent onces, la idea principal ofrece una prim era con-clusión posible: Un Est a do se gu r o n o nos lle v a a la de ducción a u t om á tica de la se gu r id a d de sus indiv iduos.
Así las cosas, el concept o de Seguridad Hum ana im plica dist int os de-bat es en su in t erpret ación que t iene que ver –principalm en t e- con su caract erización.
La dir e ccion a lida d de los Obj e t os de Re fe r e ncia
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Quienes const ruy eron el concept o de Seguridad Hum ana, reclam aban la necesidad de una nuev a aproxim ación a los concept os de Seguri-dad con nuevos m arcos de análisis. Dado que los t radicionales – sost enían- si bien ex plicaban los problem as int erest at ales, fallaban al ex plicar los conflict os int raest at ales.
En la visión t radicional ant e la que se int erpone el reclam o (Figura 1.1) , el obj et o de referencia es el Est ado, y en razón de est o, la perspect iva adopt ada para el est udio de la seguridad debe necesa-riam ent e responder a las dem andas de ést e. Para el present e supues-t o, las respuessupues-t as a los individuos vienen de la m an o de la seguridad del Est ado y su supervivencia.
Figu r a 1 .1 : El Est ado com o obj et o de referen-cia por sobre el I ndividuo ( Unidireccional.)
[image:4.612.176.438.359.665.2]principal. La crít ica que argum ent an los defensores de est a opción, sost iene que no necesariam ent e la seguridad est at al im plica el respe-t o a los derechos elem enrespe-t ales de los individuos y que en esrespe-t o ú lrespe-t im o debe ser en realidad nu est ra principal preocupación.
La t ercera posibilidad part e de la am algam a de los dos supuest os an-t eriores, con un planan-t eo que sólo parece sim ple a prim era visan-t a. Efec-t ivam enEfec-t e de nada sirv e la seguridad esEfec-t aEfec-t al si al inEfec-t erior del EsEfec-t ado no son respet adas las condiciones elem en t ales, pero al m ism o t iem po ex ist e una dificult ad m ayúscula en garant izar las condiciones ópt im as del desarrollo ciudadano en un Est ado débil que no cuent a con las condiciones necesarias para garant izar su supervivencia –y por ende la supervivencia de la seguridad hu m ana de la que gozaban sus ciu-dadanos- en un período prolongado de t iem po. De est a m anera, sólo con la m ut ua cooperación en t re la seguridad est at al y la segu ridad in dividual; y un recíproco «rein forcing» ent re am bas esferas (Figura 1.3) podrá lograrse el escenario deseado.
[image:5.612.176.438.448.685.2]refe-rencia por sobre el Est ado ( Unidirireccional).
Figu ra 1 .3 : El Est ado y el I ndividuo interact
ú-an com o obj et os de referencia m ut uos e igual-m ente cent rales ( Bidireccional) .
D os Ap r ox im a cione s a l Conce p to de Se gu rid a d H um a na
[image:6.612.176.439.77.445.2]Ent on ces, el debat e en t orno a la aproxim ación al concept o de Segu-ridad Hum ana a part ir de la pregu nt a: ¿Frent e a qué debe ser prot e-gido el individuo?, cont rapone a quienes plant ean una visión rest rin-gida, frent e a quienes opinan en la n ecesidad de u na visión am pliada de las am enazas a la Seguridad Hum ana ( Figura 2) . Las razones por las cuales se sit úan en una u ot ra de las perspect ivas, pueden at ri-bu irse t ant o a cuest iones m et odológicas com o o filosóficas sobre las qu e el present e t rabaj o no pret ende profundizar.
Ent re los que se posicionan en la aproxim ación rest rin gida, ent ienden la necesidad de prot eger al individuo frent e a la guerra, el genocidio y el t errorism o –a grandes rasgos- .
Mient ras t ant o, quienes ent ienden la necesidad de adopt ar una visión am pliada de la Seguridad Hu m ana, sost ien en que deben revisarse
[image:8.612.104.501.147.511.2]t am bién cuest iones com o la pobreza, el desarrollo, las enferm edades, la desnut rición, desast res ecológicos, cat ást rofes, et c.
Los De sa fíos de la Se g u rida d H um a na
Tal y com o se ha señalado ant es6, quien quiera que sea aquel, que un día del pasado eligió baut izar al concept o de “Seguridad Hum ana” , m erece perm anecer en el anon im at o* *. Sin em bargo, y dado que el pat roním ico ya est a inst alado en la j erga académ ica, sólo debem os focalizarnos en lo que su espírit u int en t a defen der, y n o en lo que t érm ino supone anunciar a prim era vist a.
El conflicto qu e la t erm inología int roduce, est a relacionado con pro-pensión a ent ender a la “Seguridad Hum ana” com o una m ilit arización.
El plant eo en t orno a la Seguridad Hum ana - t al com o lo m enciona el Hum an Securit y Report7-, llam aba la at ención acerca de la necesidad de la com un idad int ernacional de adopt ar nuevos paradigm as. Y el m odelo que la Com isión alim ent aba, t enía com o enfoque la nivelación de la at ención de la Seguridad del Est ado y la Seguridad del I ndivi-du o.
Sin em bargo, la im port ancia no recae en la necesidad de u n nuevo paradigm a, sino en la urgencia de los problem as de cot idianidad glo-bal –o al m enos eso expresa- . Est o es, una n ecesidad inm inent e de
6
Ariel Zaritzky; Acerca de la Discusión sobre el Origen de la Seguridad Humana; Ensayo III, Escaleno, 2006.
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El concepto de Seguridad Humana fue abordado por la Comisión de Seguridad Humana presidida por Amartya Sen y Sadako Ogata. Y aunque dicha comisión renovó el debate sobre la Seguridad Humana, no puede ser responsabilizada por su nombramiento y por la responsabilidad que humorísticamente se intenta atribuir.
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posicionar a la seguridad hum ana com o t ópico de int erés int ernacio-nal. Pero en t odo m om ent o, int ent a escapar de cualquier punt o de vist a que im plique un enfren t am ient o ent re la Segu ridad del Est ado y la Seguridad del I n dividuo.
Un Est ado que en la m edida de sus capacidades defensivas pueda considerarse “seguro” , pero que al m ism o t iem po no prot ej a - por ej em plo- los Derechos Hum anos de sus ciudadanos, no ut iliza esa “seguridad” m ás que para v ulnerar y at ropellar sist em át icam en te - y m uchas v eces baj o la inacción int ernacional- a los individuos que su s front eras sofoca.
Los act ores de caráct er t ransnacional y ot ros act ores no est at ales, m uest ra al m en os dos fenóm enos nacient es: m ient ras que disput an ciert os aspect os del poder de los est ados, hacen uso de un a crecient e capacidad para afect ar el escenario int ernacional.
Ent on ces, el siguient e debat e que la “Seguridad Hum ana” avent ura, radica en la discu sión del concept o de soberanía est at al. Est o plant ea t ant o una propuest a superadora com o un peligroso argum ent o a fa-vor de la int ervención. Ahora bien, dicha peligrosidad no siem pre t ie-ne que ser t al, en la m edida en que la sist em át ica violación debería ser un llam ado al deber.
obligat oria para resolver los lit igios y aplicar sanciones de caráct er global* * *.
Com o siem pre la realidad suele m ost rarse m ucho m ás com plej a que la bibliografía utilizada para j ust ificarla o explicarla. La supuest a igualdad j urídica que se post ula en las relacion es ent re los est ados, se encuent ra en int eracción const an te con las desigualdades de poder qu e exist e ent re ellos.
Ahora bien, si t odos los fenóm en os sociales son reduct ibles, en ú lt im a in st ancia a caract eríst icas de los individuos, ent on ces est e condim en-t ado individualism o m een-t odológico nos llam a a enen-t ender a esen-t a nueva perspect iva plant eada com o u na ópt ica llam ada a colaborar con ot ras posibles visiones.
La necesidad de prot eger al indiv iduo, com o garant ía de un pleno de-sarrollo de su s volunt ades en la m edida de sus aspiraciones, t iene com o obj eto garant izar el cum plim ient o de ciert os requisit os básicos.
Est a preocupación, ha sido el obj eto del «Hum an Securit y Report»9, qu e llam a al resguardo de las personas en calidad de refugiados o desplazados. El report e int ent a const ruir u n escudo frent e al genoci-dio y un am paro a los abusos. Present a un m ensaj e cont ra el t erro-rism o de Est ado o de ot ros ext rem os; configura un llam ado a com ba-t ir el crim en violenba-t o y a presba-t ar aba-t ención a las am enazas diversas10.
Sin em bargo, no dej a de lado cuest iones que no deben ser descuida-das. Así, el respet o al m edioam bient e, el acceso al agu a pot able y a
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Es necesario destacar que esto esta cambiando, pero además propone una realidad inédita.
9 Op . Cit .
10
una alim ent ación digna. Discusiones sobre el ingreso y por supuest o sobre el desarrollo, t ant o com o la consideración de un ineludible de-bat e acerca del cont rol de arm am ent o, narcot ráfico, et c.
Se gu r id a d H um a na y D e re chos H um a nos
El debat e sobre la Seguridad Hum ana, puede hacer un aport e realm ent e in teresant e a la perspect iva de los Derechos Hurealm anos, sierealm -pre y cuando, sean ent endidos com o concept os qu e pueden reforzar-se m ut uam ent e11 y no com o cam pos de est udio envuelt os en un j ue-go de sum a cero. De est a m anera, pensar que una ofrece respuest as en det rim ent o de la ot ra, nos haría in currir en un grave error.
Tal y com o sostienen Boyle y Sim onsen, la prom oción y prot ec-ción de los Derechos Hum anos com o un propósit o de las Naciones Unidas, cat apultó al int erés por el individuo com o suj et o int ernacio-nal12. Tal realidad, debería ser aprovechada por la perspect iva que nos ocupa.
Tr á f ico de Ar m a s, De sa r m e y Se gu r ida d H um a na
El «Hu m an Securit y Report» del 2005, j unt o con dist int as publi-caciones de las Naciones Unidas13, sost iene una correlación direct a en t re el desarm e y el respet o de la Seguridad Hum ana. Así, el análi-sis de los cost os y beneficios en el análianáli-sis del SALW, o el cont rol de m un iciones y la cooperación, son dist int os niveles en donde puede observarse la am plit ud del est udio en profundidad14.
11
K. Boyle y S. Simonsen; Human Security, Human Rights and Disarmament, Op. Cit.; p. 12-13 12
Op. Cit.; p. 7 13
Op. Cit.; p. 36 14
Conflict os I nt e r na ciona le s – Conflict os I nt r a na cion a le s
El m ism o report e cit ado, t am ben alum bra u na segu nda correla-ción que aport a al debat e, relacion ado con la declinacorrela-ción de las gue-rras int ernacionales15 y el crecim ient o de los conflict os civiles16. En est e m arco, la Seguridad Hum ana encierra un debat e m ayúsculo, que est a relacionado con los ext rem os de la Seguridad Hum ana com o ne-cesidad que in st a a los Est ados a acudir en la prot ección de los in divi-du os, fren t e a la soberanía del Est ado. Al m ism o t iem po, la perver-sión del prim ero de los aspect os, en el que la necesidad de prot eger a los individuos sea un a excusa que pueda escon der segundas int encio-nes. Casos paradigm át icos de cada uno de los ext rem os, pueden ver-se en Rwanda, Yugoslav ia, Sierra Leona, Som alia e I rak .
Fu e nt e : Hum an Securit y Report . p. 148 - 151
15
Op. Cit.; p. 148 16
Se gu r id a d H um a na , Conflictos y Sa lud
Ot ro aspect o im port ant e no puede dej arse de lado, es la rela-ción ent re los conflict os arm ados y las consecu encias para la salud qu e ést os acarrean, dado los inconvenient es que en el m om ent o in-m ediat o post erior al conflict o ocurren. Los problein-m as relacionados con la salud, son consecuencias indirect as de ést os, en donde puede observarse la correlación direct a ent re la m ort alidad infant il, la espe-ranza de vida, y el sist em a de salubridad.
La com plej a realidad de los países pobres en los que el HI V/ SI DA m uest ra una const ant e expansión, configura una int rin cada red que conspira cont ra las cont ribu cion es int ernacionales. El proceso de t ransport e de m edicam ent os j unt o con el arduo proceso por el que los m ism os deben ser sum inist rados, se ven t odav ía m as dificult ados en países en donde la pobreza es m ayor. Tal vez el caso de ot ras epide-m ias no sea t an not orio pero es igual de iepide-m port ant e. Sin rest ringir el debat e en función de las pat ent es m edicinales, aun que sin dej arlo de lado, es un hecho que det erm in adas m edicinas no son produ cidas porqu e el m ercado de consum o no t endría los recursos apropiados para adquirir m edicación y por t ant o, la inv estigación para su desa-rrollo es víct im a de un est ancam ient o.
Por ot ro lado, el debate en relación al HI V/ SI DA, m uest ra un pu nto de desacuerdo im port ant e en la m edida en que la relación en-t re ésen-t as y el posible colapso de deen-t erm inados Esen-t ados, no esen-t á pro-bada para m uchos17 y hast a pu ede const it uirse com o una conclusión peligrosa.
17
Fu e nt e : Hum an Securit y Report . p. 138
Se gu r id a d H um a na y Pob re z a
La m ism a correlación sost enida ant eriorm ent e, no es exclusiva de los conflict os arm ados. La pobreza, es sin lugar a dudas, ot ro pot
Se gu r id a d H um a na y Te r ror ism o
Est e quizás sea el debat e en el que m ayor conflict o exist a ent re qu ienes ent ienden a la necesidad de incluir al t errorism o com o obj e-t o, sobre el que la Seguridad Hum ana debe ocuparse, y –por oe-t ro la-do-, ent re quienes creen que dicho obj et o puede ser pervert ido.
Se gu r id a d H um a na , D e sa st re s N a t ur a le s y ot ra s Ca t á st rofe s
La problem át ica de la respuest a m últ iple qu e debe abordar a sit uaciones de cat ást rofes, t am bién es el obj et ivo de algunos est udios en relación a la Seguridad Hum ana. No solam ent e son necesarios grupos especializados con am plia capacidad para m ovilizar recursos, sino que la disponibilidad de fondos debe ser m ayúscula. Aunque los desast res nat urales no respet an la geopolít ica, las capacidades de los Est ados para responder a ést os m uest ran asim et rías indiscut ibles.
Se gu r id a d H um a na e I nstit uciona liza ción
Hay quienes sost ienen que hast a t ant o y en cuant o no se re-fuercen las inst it uciones polít icas correspondient es, la Seguridad Hum ana j am ás podrá ser respet ada. Est o excede el ám bit o de la De-m ocracia pero hace de ést a una caract eríst ica sine qua non para un correct o desem peño. Al m ism o t iem po, m ient ras que m uchos encuen-t ran correlación direcencuen-t a enencuen-t re insencuen-t iencuen-t ucionalización y desarrollo18, ot ros aproxim an la vincu lación lógica con la Seguridad Hu m ana.
M onit or e o de la Se g u rida d H um a na
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Ot ro aspecto im port ant e, es la posibilidad de const ruir m eca-nism os para un m onit oreo del respet o de los dist int os aspectos que hacen a la Seguridad Hum ana. La necesidad de est im u lar la discusión en los ám bit os académ icos, j unt o con la conform ación de diferent es organizaciones de la sociedad civil, deben prom over el est udio desde una perspect iva m ult idim ensional.
Se gu r id a d H um a na Am plia da
Exist en innum erables issues sobre los que la Seguridad Hum ana debe dar opinión. Para quienes ent ienden que es necesaria un a visión am pliada de la Seguridad Hum ana, aspect os t ales com o el cam bio en la v iolencia global, la violencia crim inal, el t ráfico hum ano, el despla-zam ient o de personas, la violencia sexual, los asim et rías de género, la m ilit arización de los niños, la drogadicción y el narcot ráfico, son – en t re ot ros- asunt os t rat ados que t odavía t ienen m ucho para aport ar.
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En un m undo en donde el conflict o parece ser la regla básica, est e parece ser u no de esos casos en donde la correlación no pru eba la causa. Pero el m ensaj e que intent a present ar el concept o de Seguri-dad Hu m ana sigue desplegándose t an inaudit o com o esperanzador.