Definiendo al Conservador:
Competencias Esenciales
Instituto Americano para la Conservación de Obras Históricas y Artísticas
El Instituto Americano para la Conservación de Obras Históricas y Artísticas (AIC en inglés) se place en presentar Definiendo al Conservador:
Competencias Esenciales. El propósito de este documento, ratificado por el
Comité de la AIC el 20 de Mayo de 2003, es definir las competencias esenciales de un conservador hoy en día. Se reconoce que las especificidades contenidas en este documento están sujetas a cambiar con el tiempo, reflejando la continua evolución de la profesión de la conservación. Proveer las líneas generales de las competencias básicas que definen al conservador hoy, sin embargo, ayuda en el avance de la profesión y en hacerla mas comprensible para otros grupos de profesionales y para el público en general. El Comité de Directores de la AIC agradece no solo a los miembros del Grupo de Tareas de Calificaciones, que han coordinado y redactado el texto de este documento, sino también a todos los miembros de la AIC cuyos pensamientos, opiniones y experiencias se encarnan aquí y que sin cuyo apoyo este documento no podría haber sido realizado.
Instituto Americano para la Conservación de Obras Históricas y Artísticas Definiendo al Conservador:
Competencias Esenciales
I. Propósito y Alcance
II. Competencias Esenciales del Conservador 1. Terminología de la Conservación
2. Historia, Ética y Filosofía de la Conservación 3. Valores y Significancia
6. Regulaciones y Políticas de Salud y Seguridad 7. Principios y Métodos Científicos
8. Procesos de Deterioro y Cambio 9. Cuidado Preventivo
10. Métodos de Examinación 11. Documentación
12. Métodos de Tratamiento Apéndice 1. Trasfondo y Contexto
Apéndice 2. El Concepto de Herencia Cultural Bibliografía
Miembros del Grupo de Tareas de Calificaciones
Definiendo al Conservador: Competencias Esenciales
I. Propósito y Alcance
El Comité del Instituto Americano para la Conservación de Obras Históricas y Artísticas (AIC en inglés) conformó el Grupo de Tareas de Calificaciones en Agosto de 2000. A sus miembros se les encargó definir las áreas esenciales de conocimiento y habilidades que caracterizan al conservador. (Para el trasfondo y contexto de las definiciones del campo de la conservación, vea el Apéndice 1.)
profesión. La conservación no es solo una importante disciplina humanística sino también un medio esencial de asegurar que la herencia cultural será mejor preservada y disfrutada por las futuras generaciones. (Para un debate sobre el concepto de herencia cultural, vea el Apéndice 2.)
II. Competencias Esenciales del Conservador
Según las Definiciones de Terminología de la Conservación de la AIC, un conservador es: un profesional cuya principal ocupación es la practica de la conservación y quien, a través de educación especializada, conocimiento, entrenamiento, y experiencia, formula e implementa todas las actividades de conservación conforme a un código ético tal como el código de Ética y Guías
para la Practica del AIC.1
En términos prácticos, esta definición requiere que el conservador posea la pericia para preservar la herencia cultural de una manera que retenga la integridad del objeto, edificio o sitio, incluyendo su significancia histórica, contexto, y aspectos estéticos o visuales.
Para el propósito de este documento, la palabra “competencias” ha sido usada para designar el conocimiento, capacidades y habilidades que constituyen la pericia requerida del conservador.
La intención es identificar las competencias generales necesarias para todas las especializaciones. El grado de aptitud requerida en cualquier competencia específica puede variar dependiendo de la especialización de la conservación y la tarea dada.
Debería enfatizarse que poseer cada competencia separada no es en si mismo suficiente, sino que para ser un conservador calificado uno debe utilizar estas competencias sinérgicamente para mantener los estándares de practica requeridos por la profesión.
Más allá de la educación superior, se asume que el conservador habrá tenido una educación teórica y practica extensa, y entrenamiento relacionado al campo de conservación, además de una o más áreas especificas de especialización. Aun más, debido a que la herencia cultural nos habla a través de nuestros sentidos, y debido a que la integridad física y las cualidades intangibles de la herencia cultural son tan importantes, debería ser evidente que al realizar una examinación y un tratamiento, el conservador deberá poseer una sensitividad intrínseca a los materiales que conforman dicha herencia cultural.
El conservador debería aspirar a desarrollar y mejoras estas sensitividades a través de su carrera. Las áreas de competencia son las que siguen:
1. Terminología de Conservación
2. Historia, Ética y Filosofía de la Conservación 3. Valores y Significancia
4. Historia de la Tecnología de la Herencia Cultural 5. Acceso y Uso de la Herencia Cultural
6. Políticas y Regulaciones de Salud y Seguridad 7. Principios y Métodos Científicos
8. Proceso de Deterioro y Cambio 9. Cuidado Preventivo
10. Métodos de Examinación 11. Documentación
12. Métodos de Tratamiento
1. Terminología de Conservación
La nomenclatura o lenguaje de los términos técnicos utilizados en
conservación.
Todas las disciplinas utilizan un lenguaje especializado que representa conceptos y facilidades de comunicación. Cada uno de estos lenguajes tiene su propia historia y cada uno cambia y evoluciona a través del tiempo.
todas las especialidades de conservación, como así también términos que son usados mayoritariamente dentro de uno o dos campos de especialización.2
2. Historia, Ética, y Filosofía de la Conservación
El desarrollo histórico de conceptos motivadores de la actividad de
conservación, objetivos de la conservación práctica, y ética y estándares que
gobiernan la conducta profesional.
El juicio y las acciones del conservador se deben guiar por una familiaridad con el cómo y el por qué las practicas actuales han evolucionado y qué métodos de tratamiento de conservación se usaban en el pasado. Al formular un tratamiento el conservador debe tener un sólido entendimiento de los preceptos filosóficos expresados en el código de Éticas y Guías para la Práctica del AIC. El conservador debe entender, por ejemplo, que es importante respetar la integridad del objeto, que la intervención en la vida de un objeto es una responsabilidad solemne, y que sus acciones no deberían poner en peligro la conservación a largo plazo del objeto.3
3. Valores y Significancia
Los valores y significancia de la herencia cultural, y el rol de la práctica de la
investigación y la conservación en preservar esos atributos.
Un entendimiento y apreciación de los valores estéticos, culturales, económicos, históricos, políticos, religiosos, científicos y sociales de objetos, edificios y sitios es críticamente importante cuando se conciben planes, estrategias y tratamientos de conservación. Al cuidar y tratar herencia cultural, el conservador debe estar al tanto y considerar el conocimiento relacionado a esos valores, basándose en qué sociedad estable la significancia de la herencia cultural.
4. Historia de la Tecnología de la Herencia Cultural
Las cualidades, atributos y características distintivas de los materiales que
constituyen herencia cultural y la historia y tecnología de su uso, así como
aquellos materiales que son utilizados en conexión con el cuidado y el
tratamiento.
Saber cómo los materiales constituyentes de la herencia cultural son adquiridos, modificados, procesados, o manufacturados, y como el arte y los procesos de las técnicas de manufactura han evolucionado a través del tiempo es esencial para entender los objetos antes de embarcarse en su cuidado y tratamiento.
El conservador debe también poseer conocimiento de las propiedades químicas y físicas y el comportamiento a largo plazo de un amplio rango de materiales, hayan sido estos materiales usados en la fabricación original de un objeto o en su subsiguiente tratamiento y preservación.5
5. Acceso y Uso de la Herencia Cultural
Los métodos y estrategias para promocionar la preservación de la herencia
cultural dentro de un contexto de acceso y uso apropiado.
El conservador debe estar conciente de las eventualidades que surgirán de las maneras en que los materiales de significancia cultural serán accesados o utilizados por la sociedad. Entre las maneras comunes en las que los objetos son puestos a disposición del público se incluyen las exhibiciones y exposiciones en museos; bibliotecas y archivos; sitios arqueológicos y etnográficos; paisajes; y estructuras edificadas.
factores ambientales y seguridad; diseñar y construir montajes, vitrinas y contenedores de transito; y establecer guías y procedimientos para necesidades de publicidad y acceso para aquellos con discapacidades.6
6. Políticas y Regulaciones de Salud y Seguridad
Políticas, procedimientos y regulaciones de salud y seguridad, relacionadas a
la práctica de la conservación.
El conservador debe tener conocimiento sobre la seguridad en las áreas de trabajo y debe realizar su trabajo en concordancia con regulaciones locales, estatales, y federales. El conservador debe también estar familiarizado con los temas de seguridad tales como las medidas de control para materiales peligrosos, el uso de equipamiento de seguridad y procedimientos estándares operativos, y entrenamiento del personal en prácticas de seguridad. El propósito final es el de minimizar o evitar riesgos y peligros para los humanos, el ambiente, y la herencia cultural.7
7. Principios y Métodos Científicos
Los principios fundamentales de la ciencia, métodos que gobiernan la
investigación científica, y su aplicación para la conservación.
Dependiendo de la especialidad, el conservador puede necesitar colaborar o consultar con químicos, biólogos, ingenieros, geólogos, oceanógrafos, físicos, y otros.8
8. Procesos de Deterioro y Cambio
Factores y mecanismos que pueden cambiar, dañar o destruir química y
físicamente la herencia cultural a través del tiempo, y los medios para detener,
contrarrestar o impedir procesos destructivos para promover la preservación a
largo plazo de la herencia cultural.
El conservador debe ser capaz de reconocer y entender los cambios que ocurren en la herencia cultural a través del tiempo y distinguir la causa de los cambios, ya sea por procesos naturales químicos, físicos, o biológicos, o por influencias humanas como el cambio deliberado o la alteración por alguien que no sea el autor/hacedor.
El conocimiento de los mecanismos del cambio ayuda al conservador a formular acciones y seleccionar materiales para preservar la herencia cultural.9
9. Cuidado Preventivo
La mitigación del deterioro y el daño a la herencia cultural a través de la
formulación e implementación de políticas y procedimientos para condiciones
ambientales apropiadas; procedimiento de manejo y mantenimiento de
almacenamiento, exhibición, empaque, transporte y uso; control integrado de
pestes; preparación y respuesta en caso de emergencia; y
reformateo/duplicación.
herencia cultural de los efectos adversos de sustancias dañinas en las cercanías así como desarrollar programas y métodos para actualizar la calidad de este ambiente físico.
El conservador debería estar familiarizado con las prácticas actuales de manejo de pestes dañinas usando métodos integrados para reducir el daño a las colecciones. El conservador debería también tener al menos un conocimiento básico de la preparación en caso de emergencia y estar familiarizado con algunas de las técnicas, materiales y recursos que podrían ayudar en el proceso de respuesta y recupero.10
10. Métodos de Examinación
Los procedimientos sistemáticos requeridos para investigar la estructura,
materiales y estado físico de la herencia cultural, incluyendo la identificación de
la extensión y las causas del cambio y deterioro.
11. Documentación
Los procedimientos, prácticas, y razones para registrar en un formato
permanente la información derivada de la examinación, investigación, análisis y
tratamiento de la herencia cultural.
El conservador debe entender los propósitos de la documentación y debe tener conocimiento y capacidad en los métodos apropiados de documentación escrita y pictórica así como también en el mantenimiento y la preservación del cuerpo de información producida durante la examinación y el tratamiento. Al determinar la condición de un objeto, edificio, o sitio, el conservador debería ser adepto en el uso de todos los recursos relevantes a las decisiones sobre el tratamiento y cuidado.
La investigación y la recolección de datos ayudaran a establecer los varios contextos de la herencia cultural, como los artísticos, históricos, sociales, culturales y científicos. La información concerniente a previos tratamientos y almacenaje puede ser útil para el conservador, y los registros generados durante el tratamiento subsiguiente pueden ser importantes al determinar futuros cuidados y tratamientos. 12
12. Métodos de Tratamiento
El conjunto de herramientas, equipamiento, materiales, prácticas,
procedimientos y métodos usados para alterar deliberadamente las
características físicas y/o químicas de la herencia cultural para poder alcanzar
metas apropiadas, como prolongar la expectativa de vida de los objetos y
ayudar a promover un mejor entendimiento de sus propiedades intrínsecas y
significado.
condición, uso natural, cultural, histórico y significancia científica, y , si se aplica, la intención del artista o hacedor.
La falta de competencia en esta área no puede ser compensada por conocimiento o capacidades en otras áreas. Es en la decisión de tratar, o igualmente en la decisión de no tratar, la herencia cultural que un conservador puede tener un efecto profundo y duradero en ella. Las habilidades practicas necesarias para el conservador, dependiendo de la especialidad, pueden incluir pero no están limitadas a dibujo, pintura, costura, tejido, tallado, moldeado, y otras capacidades artísticas o técnicas.13
Notas
1 American Institute for Conservation of Historic and Artistic Works, AIC Definitions of
Conservation Terminology, in AIC Directory, 2003, p. AIC-22. También disponible en
http.aic.stanford.edu.
2 El código de Ética y Guías para la Práctica del AIC contiene 13 preceptos éticos y 29 guías que pueden ser fundamentales para la práctica de la conservación. Secciones del código de Ética y Guías para la Práctica que son relevantes hasta algún punto son referidas en las notas a pie de página siguientes a la descripción de cada competencia, aunque en general el código reúne todas las competencias descriptas en este documento. Por ejemplo, la competencia Terminología de la Conservación refiere al código de Ética I, VII, VIII, XI, y Guías para Práctica 2, 5, 9, 20, 24, 25, 26, 27. El código de Ética y Guías para Practica se encuentra en el Directorio AIC, 2003, pp. 22-29.
3 código de Ética, documento entero; Guías para Práctica, documento entero y Comentarios, AIC, pp. 29-64.
4 código de Ética, I, II, VI, VIII; Guías para Practica, 3, 16, 17, 18, 20, 21, 22, 23, 25, 26, 27,
5 código de Ética, II, III, VI, VIII; Guías para Práctica, 3, 4b, 16, 17, 18, 20, 21, 22, 23, 24, 25,
26, 27.
6 código de Ética, II, III, VII, VIII; Guías para Práctica, 3, 4b, 20, 21, 22, 29. 7 código de Ética, XII; Guías para Práctica, 3, 4a, 8, 22, 29.
8 código de Ética, II, VI, VII, VIII, XII; Guías para Práctica, 2, 4a, 16, 17, 18, 19, 22, 24, 27.
9 código de Ética, II, III, VI, VII, VIII; Guías para Práctica, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28.
10 código de Ética, I, II, III, VI, VII, VIII; Guías para Práctica, 3, 4b, 8, 16, 20, 24, 25, 28, 29.
11 código de Ética, I, II, VI, VII; Guías para Práctica, 16, 17, 18, 19, 24. 12 código de Ética, I, VII; Guías para Práctica, 5, 6, 7, 24, 25, 26, 27, 28.
13 código de Ética, I, II, IV, V, VI, VII, VIII; Guías para Práctica, 3, 4a, 4b, 4c, 4d, 4e, 5, 6, 7, 8, 10, 20, 21, 22, 23, 26.
Apéndice 1: Trasfondo y Contexto
Desde por lo menos 1930, ha habido un esfuerzo continuo por entender y definir el campo de la conservación. En 2000 el Instituto Internacional para la Conservación (IIC) publicó un resumen de su propia historia1 y citó la Conferencia de Roma, 13-17 Octubre, 1930, como un importante temprano esfuerzo para documentar las ideas y actitudes cambiantes acerca de la conservación y los conservadores.
George Stout notó que la Conferencia de Roma “pareció llegar a o cerca de un indefinido largo periodo de complacencia con respecto a la conservación de obras de arte” 2
En 1963, el IIC-AG (subsecuentemente AIC) fue el primer grupo de conservadores de arte en adoptar un conjunto escrito de estándares de práctica y relaciones profesionales, inicialmente titulado El Reporte del Comité Murray Pease: Grupo Americano IIC de estándares de Práctica y Relaciones Profesionales para Conservadores. En 1967, la primera formulación de un código de éticas fue también adoptada. Ambos documentos (ahora titulados
código de Ética y Guías para Práctica del AIC) han sido revisados en los años
subsiguientes, pero se mantienen como esfuerzos importantes de codificar la conducta profesional por los conservadores.5 Recientemente, estas guías han sido ampliadas a través de la adición de un conjunto de Comentarios a las Guías para Práctica6 El Grupo de Tareas de Comentarios escribió los Comentarios de 1995 a 2000 luego de consultas extensivas con los miembros del AIC. En 1979, el Consejo Australiano Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS en inglés) adoptó la Carta de Burra, que implementa “un estándar de práctica para aquellos que proveen consejo, toman decisiones, y llevan a cabo trabajos en lugar de significancia cultural.” 7 En 1986,
la Asociación Canadiense para la Conservación de Propiedad Cultural publicó su código de Ética y Guía para Práctica, hoy en su tercera edición. 8
El Grupo de Tareas de Cuidado de Colecciones (CCTF en inglés) del AIC, formado en 1994, fue encargado con el desarrollo de guías para el entrenamiento de técnicos en conservación. Este grupo de tareas identificó la necesidad de definir el conocimiento y las capacidades asociadas con conservadores, en contraste con aquellas de los técnicos en conservación. En 1999 el Grupo de Tareas de Certificación convino con representante de varios comités del AIC discutir la factibilidad y proceso para certificar conservadores.
miembros del QTF pero también solicitando sugerencias de varios grupos para que el documento final represente lo mas ampliamente posible las ideas de mucha gente dentro de la comunidad de conservación.
Esta serie de encuentros incluyó la junta del Comité del AIC en Boston en Marzo de 2001, en la que varios jefes de comité del AIC proveyeron guías útiles.
Siguiendo a este encuentro, un reporte borrador en formato narrativa fue preparado y presentado a un encuentro de Grupo de Consultores Internos (IAG en inglés) del AIC en Febrero del 2002, que permitió comentarios de un gran numero de representantes clave dentro del AIC. Se solicitaron también las opiniones de los facultativos de los graduados en conservación. Los comentarios y sugerencias de estos grupos fueron significativos a la hora de moldear la dirección del trabajo del QTF, y hasta cierto punto ellos ayudaron en la creación de este documento. Un borrador subsiguiente fue publicitado a través del Anuncio del AIC (una lista de distribución electrónica de mensajes para miembros), dejándolo disponible para todos los miembros del AIC tanto por pedido a las oficinas del AIC como subiéndolo a Internet. Este boceto fue también presentado y debatido en el encuentro anual del AIC en Miami, en junio de 2002, y un pedido de comentarios fue hecho nuevamente hacia todos los miembros del AIC a través de Noticias AIC. Este pedido se renovó nuevamente en enero y marzo de 2003, a través del mismo medio.
Este documento final representa el trabajo de muchos más individuos que solo los del QTF, y los miembros del grupo de tarea se unen al Comité del AIC para expresar su profunda gratitud a toda la gente que se tomo el tiempo en ofrecer tan excelentes sugerencias.
Notas del Apéndice 1
1 Hero Boothroyd Brooks, A Short History of IIC: Foundation and Development (London:
International Institute for Conservation of Historic and Artistic Works, 2000). 2 Quoted in ibid. p. 3.
I.I.C. American Group in New York, June 1963,” Studies in Conservation, 9
(1964): 126.
4 El IIC fue incorporado el 27 de Abril, 1950; la organización se llamaba entonces El Instituto Internacional para la Conservación de Objetos de Museo. Al momento de su incorporación se tomo la decisión de reconocer dos categorías de miembros, una de Compañeros, y otra para aquellos “que no eran profesionales de la conservación.” Brooks, “Short History,” p. 15. El Grupo Americano del IIC se fundó por voto del Concilio del IIC en Junio de 1958. AIC se incorporó como una organización separada en 1972
5 código de Ética y Guías para la Practica del Instituto Americano para la Conservación de Obras Históricas y Artísticas, impreso en el Directorio AIC, 2003, pp. AIC 22-29, disponible también en
http://www.aic.stanford.edu.
6 Comentarios a las Guías para Práctica del AIC, Directorio AIC, 2003, pp. AIC 29-60, también disponible en
http://www.aic.stanford.edu.
7 Australia International Council on Monuments and Sites, The Burra Charter: The Australia
ICOMOS charter for the Conservation of Places of Cultural Significance, rev. 1999, unpaginated.
Disponible en http://www.icomos.org/australia.
8 Canadian Association for Conservation of Cultural Property, Code of Ethics
and Guidance for
Practice of the Canadian Association for Conservation of Cultural Property and
of the Canadian
Association of Professional Conservators, 3rd ed., 2000, available at
Apéndice 2: El Concepto de Herencia Cultural
El termino “herencia cultural” refleja un cambio de énfasis que ha tomado lugar durante las ultimas décadas hacia el reconocimiento de que la cultural material engloba tanto cualidades tangibles como intangibles.
Las cualidades intangibles incluyen el rango de valores y significancia que toman los objetos a través del tiempo – empezando en el momento de su creación hasta su designación como herencia.
La conservación requiere ahora de un reconocimiento de los varios valores culturales, históricos, materiales, políticos, religiosos, y demás valores que agregan significado a las manifestaciones materiales de herencia, ya sean objetos, edificios o sitios. Este reconocimiento ha influenciado, a su vez, las maneras en las que los conservadores deben abordar su trabajo y cumplir con sus responsabilidades.
Un precursor importante de esto se encuentra en la Convención Concerniente a la Protección de la Herencia Cultural y Natural Mundial, adoptada en Noviembre de 1972 por la Conferencia General de la Organización Educacional, Científica y Cultural de las Naciones Unidas. El artículo 1 de esta convención define “herencia cultural” de esta manera:
Monumentos: obras arquitectónicas, obras de escultura y pintura monumental, elementos o estructuras de naturaleza arqueológica, inscripciones, viviendas en cuevas y combinaciones de características, que son de un valor universal extraordinario desde el punto de vista de la historia, el arte o la ciencia.
Grupos de edificios: grupos de edificios separados o conectados que, debido a su arquitectura, su homogeneidad o su lugar en el paisaje son de un valor universal extraordinario desde el punto de vista de la historia, el arte o la ciencia.
En este documento, el grupo de tareas ha expandido la frase “herencia cultural” para incluir esos tipos de manifestaciones materiales de cultura ordinariamente incluidos en la frase “objetos con significancia artística y/o histórica.” 1
Notas del Apéndice 2
1 Organización Educacional, Científica y Cultural de las Naciones Unidas, Convención
Concerniente a la Protección de la Herencia Cultural y Natural Mundial, 1972, disponible en
http://whc.unesco.org/world_he.htm.
Bibliografía
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http://aic.stanford.edu/pubs/commentaries.html.
Report of the AIC Collections Care Task Force. Currently under review by the AIC Board.
Education and Training Committee, Internal Report on the Secretary of Interior’s Professional
Qualifications Standards, December 10, 1996. Can be obtained from the AIC, 1717 K Street,
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Australia International Council on Monuments and Sites. The Burra Charter: The Australia
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Brooks, Hero Boothroyd. “A Short History of IIC: Foundation and Development.” International
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Stout, George L. “Thirty Years of Conservation in the Arts: A Summary of Remarks to the I.I.C.
American Group in New York, June 1963,” Studies in Conservation 9, (1964): 126-28. United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization. Convention
Concerning the
Protection of the World Cultural and Natural Heritage, 1972, available at http://whc.unesco.org/world_he.htm.
Miembros de la Fuerza de Tareas de Calificaciones
Roy Perkinson, Chair Head of Paper Conservation Museum of Fine Arts 465 Huntington Avenue Boston, MA 02115 Judy Bischoff, Ph.D. Conservation Scientist
Harpers Ferry Conservation Center National Park Service
PO Box 50
Harpers Ferry, WV 25425 Martin Burke
Associate Manager
Harpers Ferry Conservation Center National Park Service
PO Box 50
Harpers Ferry, WV 25425 Kathleen Dardes
Senior Project Specialist, Field Projects Getty Conservation Institute Training Program 1200 Getty Center Drive, #700
Los Angeles, CA 90049-1684 Frank Matero
Chairman, Graduate Program in Historic Preservation University of Pennsylvania
115 Meyerson Hall
Philadelphia, PA 19104-6311 Carolyn Rose
Chairman, Department of Anthropology National Museum of Natural History 10th Street & Constitution Avenue NW Washington, DC 20560-0112
Joyce Hill Stoner
Professor, Winterthur/University of Delaware Program in Art Conservation
c/o Winterthur Museum Winterthur, DE 19735 Pam Young
Paper Conservator
Williamsburg, VA 23187-1776
Defining the Conservator: Essential Competencies AIC 2003 17
AIC Board of Directors 2003
President Jerry Podany Vice President Pamela Young Treasurer
Richard Kerschner Secretary
Hilary A. Kaplan
Director, Communications Craig Deller
Director, Committee Liaison Jane Klinger
Director, Specialty Groups Mary Striegel
Director, Professional Education & Training Katherine A. Untch
Defining the Conservator: Essential Competencies AIC 2003 18
The American Institute for Conservation of Historic and Artistic Works (AIC) is a non-profit national membership organization dedicated to preserving the art and historical artifacts of our cultural heritage for future
generations. AIC advances the practice and promotes the importance of the preservation of cultural property by establishing and upholding professional standards, and coordinating the exchange of knowledge, research and publications. The AIC was founded in 1972 and currently has a national and international membership of over 3000 conservation professionals.
American Institute for Conservation of Historic and Artistic Work 1717 K Street, NW
Suite 200
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