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ANEXO II Sobre el Bayle de Torres y otros cargos públicos

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ANEXO II

Sobre el Bayle de Torres y otros cargos públicos

El término "bayle" designaba en la Corona de Aragón a distintos funcionarios de la administración pública local o territorial. En éste último caso se trataba del "bayle general" y su competencia era la de administrador general del patrimonio real y, por tanto, estaba por encima de los bayles locales como el de Torres, y no es de esta institución de la que tratarán estas breves notas.

Los bayles locales tienen su origen en la organización de los territorios de la futura Corona de Aragón a partir de la Reconquista. Eran nombrados por monarcas, señores y grandes propietarios como administradores de sus patrimonios. Hacia el siglo XII aparecen como funcionarios públicos al frente de lugares, parroquias o castillos administrando justicia, convocando y dirigiendo las huestes locales si había que

perseguir a un delincuente y cuidando del patrimonio real en el lugar o de sus rentas. La ampliación de la organización municipal con la creación de otros cargos de

responsabilidad a lo largo de la Edad Media no hará desaparecer la baylía ni perder su carácter de representación real, aunque su elección irá evolucionando al poder presentar el municipio ternas para su designación. La institución no desaparece ni con los

Decretos de Nueva Planta de Felipe V a principios del siglo XVIII. Su sustitución por los actuales alcaldes no tendrá lugar hasta la renovación de la administración local en el siglo XIX.

En Torres, como en el resto de los lugares o municipios de Aragón, además del bayle existían otros cargos. Estos eran el Justicia, los Jurados y el Almotazaf. Así se desprende del "Libro Centena", un catastro local que pude consultar y tomar notas en 1970. El documento fue redactado por Joseph Marro "domiciliado en el lugar de Torres del Obispo de Barbastro y por autoridad real publico notario". El encabezamiento decía así: "Libro Centena del lugar de Torres del Señor Obispo. Marzo sepbe. Fue mudada esta centena de su original al pnte Libr. Y queda dho original Archibado en el Archivo de dicho lugar. Se escrivio y dio principio en quatro del mes de Mayo del Año del nascimto de N. S. Jesu Christo de Mil seiscientos y noventa y quatro siendo officiales del Govierno Bayle Esteban Nabal, Justcia Antonio Buyra, Jurados Ramón Castellon y Sebastian Blanq, Almotazaf: Fra[ncisco] Castarlenas" . Una ilustración llevaba el pie "Suarez fecit", y en otra página "año 1694 del mes de mayo".

Como vemos la existencia del bayle en Torres no puede atribuirse solamente a "la tradición ininterrumpida" como afirma Ramón Burrel en su Historia. El "Libro Centena" lo confirma y nos permite conocer los nombres del bayle de 1694 y de sus compañeros de corporación. Lógicamente su lugar de reunión oficial sería la Casa del Bayle.

¿Cuáles eran las funciones de estos "officiales"? Como ya se ha indicado el bayle, cargo desempeñado por Esteben Nabal en 1694, correspondía a la figura del alcalde actual y actuaba como presidente del Concejo, correspondiéndole las funciones de mantener la paz y el orden municipal, pudiendo dictar normas reguladoras de la vida local. El Justicia, Antonio Buyra a la sazón, era el encargado de la administración de la justicia local y su término. Las funciones de los Jurados, Ramón Castellon y Sebastian Blanq en el año consignado, eran la defensa de los intereses concejiles, especialmente los económicos, y fiscalizaban a los restantes miembros. Se llamaban así por el

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"musthasib", se encargaba de la inspección y vigilancia de los pesos y medidas, del mercado, comerciantes y artesanos.

¿Desde qué época debió de existir Torres como municipio? Dejando al margen la época romana de la que existen restos de rica y variada cerámica aparecida en su casco urbano, la primera noticia escrita en la que aparece el término "Torres" data de 1078, cuando Sancho Ramírez (1063-1094) entrega el pueyo de Castarllenas a Gondbal Ramón para que construya un castillo y lo pueble con los límites de partidas y

propietarios de Benabarre, Aguinaliu ("Aquila Nido") y "con un campo de La Mata de Torres". Teniendo en cuenta que Lumbierre (San Gumbierre) se fortifica y puebla en 1081, Graus es conquistado en 1081 por Pedro I (1094-1104) y Juseu es a su vez ocupado un poco antes que Calasanz que lo fue en 1098, podemos concluir que la inseguridad de la guerra de reconquista se acaba con el siglo y los pueblos del valle Sarrón-Ésera podrán organizarse bajo los usos cristianos. Así sabemos que la iglesia de Aler es consagrada por san Ramón, obispo de Roda, en 1115 y que la primitiva iglesia de Torres, románica de una nave, puede remontarse al siglo XII también. No es

aventurado por tanto ligar la existencia medieval de Torres a la de sus vecinos mejor fortificados de los altos y sus instituciones de gobierno municipal a las del reino de Aragón desde el primer momento.

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EL VOTO A SAN MEDARDO

[José Manuel Brunet Sahún es un estudioso de las costumbres y tradiciones del Valle del Ésera. Sus fuentes son los documentos vivos de memorias que han guardado recuerdos propios y relatos mil veces repetidos cuando el hilo de las

historias se tejía y se destejía en las largas velladas invernales. Voces y ecos que en la pluma del autor recobran toda la frescura y emoción de las narraciones populares. La montaña y el llano intercambian su magia y su misterio. ¿Quién no se ha sentido intrigado ante el templete de San Medardo cubierto de negras losetas de pizarra en las afueras de Benabarre?]

Desde que el hombre neolítico y prehistórico decidió asentarse, cultivando las tierras y criando su ganado, hasta hoy, ha pasado mucha agua bajo los puentes.... Pero años, siglos y milenios de agricultura y ganadería tradicionales han dejado en nosotros, tal vez la última generación, una impronta romántica, bucólica y pastoril que, ya en el umbral del s.XXI, resulta tan difícil de mantener como grata de evocar.

Donde la tierra era fértil, había cultivo; donde el pasto era bueno y abundante había rebaños. A veces, muchas veces, había que "forzar" la tierra a producir y siempre, casi siempre, había que "ir en busca" de la mejor hierba con qué alimentar la cabaña. Así nacen y se mantienen hasta hoy, la agricultura y la ganadería en la historia de nuestra historia.

Hace ya tiempo cuando las cabañeras transitaban con regularidad por esta zona y marcaban con su paso la primavera floreciente y el agostado otoño, ocurrió esta

historia, tan sencilla como emotiva.

Toño, el Mayoral, Amado de Bringué, y Juanón, "el achudán" (repatán), partían cada año desde Benasque a las tierras de La Litera y Monzón. Este viaje de ida y vuelta al año marcaba para ellos y las gentes de los pueblos que atravesaban, los ciclos

anuales. El paso de la cabañera era, además un acontecimiento social: Vecinos y curiosos salían a ver el ganado que se autoanunciaba a la entrada del pueblo con sus esquillas y una nube de polvo. El olor de los machos cabríos, la lana sudada de las ovejas, el "fiemo" dejado en el recorrido eran imágenes únicas y espectaculares. Los perros, "Linda", la perra madre, "Moro", el

can, y la "goseta" sin amaestrar, formaban el equipo director junto con sus amos.

Eran varios los itinerarios conocidos a realizar desde Benasque a Monzón. Este año para pasar a la Vall del Isábena y a la Baja Ribagorza bajarían hasta Castejón de Sos, donde recogerían otra ramada del Solano, y aumentando el rebaño continuarían por Bisaurri, San Martí y Selva Plana. Al sur del puerto de las Aras se dirigirían a San Aventí y Villacarli, La Pobla de Roda, la casa de la Colomina y el caserío de Salanova .

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Coll de Benabarre, seguía hacia el mas del Cirilo, el convento de Llinás, San Medardo, Benabarre, Basa Misero, y el ya desaparecido Pilaret de Juan Pedrosa a poniente de Purroy. Luego seguían

también por ser el más viejo y el más tozudo en difícil competición con el repatán Juanón....

Él no era de casa buena, pero había servido, siendo joven, en las mejores del Valle: Benasque, Cerler, Anciles, el Run, cuidando los "paquetes" de mulas. Desde hacía más de 20 años, vigilaba y conducía la cabaña de toda la zona. "Hasta 2.500 cabezas he llevado yo solo..." repetía siempre aunque no viniera a cuento.

Él era también quien seleccionaba las noticias que la temporada traía, filtraba la comunicación, a veces a su antojo, exagerando o distorsionándola. La cabañera era la correa de transmisión informativa, desde las altas montañas benasquesas, a la tierra llana de la Litera. A veces sus categóricas afirmaciones, sus bromas y chanzas tardaban mucho tiempo en desmentirse. De un año a otro. Otras veces no eran creíbles, pero siempre eran escuchadas y comentadas. Sabía del ganado y de sus dueños, más que nadie.

Amado de Bringué, en cambio, era el contrapunto serio. En los últimos cinco años compartían todo: trabajo, comida, meteorología y salud. Sólo un elemento era totalmente personal, prestable, pero no transferible: la bota de vino. "Cada uno la suya .... y Dios de todos" solía decir Amado, religioso a su manera.

Para Juanón, en fin, el repatán, aquel año era su primer viaje, su primera experiencia en la cabañera. Sin embargo -a decir de Toño- no mostraba unas buenas trazas en el oficio. " No te cansaras guaire, no..." le criticaba ante su lentitud en el cumplimiento de órdenes. La verdad es que a Juanón le hubiera gustado ser

contrabandista, como su hermano. Pero al ser el más pequeño de los nueve hermanos debía afrontar la vida y su circunstancia sin opción. " Me cago en...." murmuraba, a veces, sin tener claro en qué.

Aquel año el invierno no había sido especialmente duro; las nieblas y la humedad habían alternado con días espléndidos de sol. La primavera había aparecido explosiva y animales, perros y pastores se preparaban -de nuevo- para su gran marcha; su retorno a los verdes y frescos pastos de montaña.

Varios días antes de partir, comenzaban los preparativos: despedidas, pago de alguna deuda atrasada, recuento del bestiá, las viandas para el camino; la indumentaria, utensilios para cocinar.... y la Guía. La Guía era el documento certificado que el

veterinario de la zona donde había pastado el rebaño expedía. Se hacía constar el número de cabezas y las condiciones sanitarias exigidas: vacunas administradas, etc...Sin la Guía en condiciones, no se podían marchar.

Los nervios de los preparativos previos, estallaban el día de la partida. El instinto de los animales contribuía a la organización.

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El pelotón de lana iba a continuación flanqueado por Linda, la perra madre, Moro y la "goseta" aún sin amaestrar.

Cerraba la comitiva Amado, mientras Juanón tenia cometidos diversos. (Hoy se llamaría "chico para todo").

Mayo había reventado en flores, pastos y calor. La ramada había despertado a primera hora de la mañana y atravesando Purroy, llegaba a Benabarre cuando ya el sol obligaba la amuria.

Nada presagiaba a la siete de la mañana que, un día tan espléndido y prometedor climáticamente pudiera tornarse en agresivo y desafiante justo al mediodía. El pastor sabe que las condiciones atmosféricas externas son uno de sus grandes enemigos. También lo sabe el rebaño. Por tanto también lo sabia Toño. En sus años de experiencia había observado cómo las ovejas cuando caminan de prisa y están inquietas señalan viento, cuando baten las esquillas de forma exagerada, predicen

exagerada, predicen lluvia o tormenta, cuando la pereza y ese calor previo y pegajoso a la humedad de la tormenta se amorran más de lo normal y no avanzan.... es que los truenos y el aparato eléctrico están próximos.

Toño no se explicaba, años antes, ver a las ovejas buscar la cima en plena tormenta; cuando, al mismo tiempo, las vacas que pacían junto a ellas, en las montañas del Ampriu de Cerler, buscaban la vaguada. Y el ganado mular, yeguas y caballos, enloquecían a los relámpagos y los truenos huyendo sin dirección y guiados por el líder más despavorido: Así ocurría lo que los lugareños denominaban las "canicerías".

Desastres de muerte que algunos veranos se producían en barrancos y desfiladeros de la alta montaña y que mermaban el rebaño y acercaban la ruina a sus propietarios. Por eso respetaba y temía a las tormentas.

Al mediodía era imposible seguir avanzando. El rebaño de negaba y hasta los perros despistaban su obligación. Habían superado Benabarre y una nubes negras y amenazadoras dejaban en oscuridad Campurrells y trepaban rebaño. El vetusto nogal hacia de testigo. Amado apartó las ovejas amontonadas bajo el árbol por el

convencimiento cierto de que éste atraía más a los rayos.

Todo quedó a oscuras. Antes de las primeras gotas, unas gordas y secas piedras de granizo cayeron con rabia sobre animales, perros y pastores.

Sólo la Ermita de San Medardo ofrecía un mínimo resguardo. Crujían los paraguas y los perros tiritaban ante el dolor y el frío del primer granizo. El rebaño se apelotonó como supo. No esperaba ordenes de nadie y Toño, en funciones de capitán, abrió a empujones la puerta de la ermita. Un trueno más fuerte hizo arreciar el pedrisco. Castañeteaba el tejado. Bueno, solo una parte, pues el resto estaba totalmente

desvencijado. Agua, piedra, frío y viento entraban por las mil rendijas.

Juntos y mojados veían el cielo aún estando cubiertos.

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Amado, religioso a su manera, se dirigió a él haciendo una torpe señal de la cruz. Luego se arrodilló ante la perplejidad de Toño. Juanón seguía aturdido por la granizada. Amado bajó la cabeza y dijo en patués: "San Medardo bendito!,: Protégenos! Que no le pase nada malo al bestiá! Achúdamos a nusaltros! Si u fas .... cuan tornem tal agüerro1, te apañarem el llinau2 y tamé tu estarás a cubierto. Te prometem que u farem. Amén!!".

Amado miró a Toño y Toño asintió con la cabeza. Por entre la puerta abierta se veía el rebaño machacado por la granizada. Apretados sus cuerpos y a resguardo sus cabezas, los animales resistían. No se oyó un trueno más. Lentamente amainó el pedrisco y el cielo dio paso a un aguacero limpio ...

El mes de Agosto la ramada pastaba en la zona de Lliterola, en Benasque. Apenas se había vuelto hablar de la promesa a San Medardo, pero nadie de nuestros protagonistas la había olvidado. Es ésta una zona en donde abunda la loza y la pizarra. Hay que prepararla, pero es abundante.

Toño pidió ayuda: Necesitaba varias decenas de pizarra pequeña para regalar a San Medardo. Ellos, los pastores, la prepararían pero necesitaban ayuda para

transportarla al valle y cargarla a la hora del regreso.

Cada semana, el responsable del suministro a la cabaña, cargaba de regreso su cabalgadura con la producción losera que se le había preparado. Así, hasta mitad de Octubre. Se acumuló lo prometido. Y llegó el día de reemprender el ciclo: La vuelta a la Tierra Llana.

Los amos, como todos los años, supervisaron los rebaños, dieron sus consignas y consejos y despidieron a sus empleados pastores.

Se inició la ceremonia: En la plaza del Ayuntamiento de Benasque se agolpaba la ramada. Ante la mirada atónita de quienes no sabían ni entendían, se seleccionaron las ovejas más fuertes y las cabras más enteras. A cada una de ellas se colgó una pizarra como si de esquilla se tratara. Alguien protestó. "No lo resistirán". Pero al milagro celestial había que oponerle el milagro terrenal.

Partió el rebaño llevando una "lloseta" que, con un cordel de esparto y a través de un agujero hecho cuidadosamente con un clavo, se ligaba al cuello de cada animal.

Así, y después de varias jornadas llegaron, de nuevo a las inmediaciones de Benabarre. "Aplletaron"3 junto a la ermita de San Medardo.

Aquel día fue espléndido. Lucia el sol de gala de otoño. El horizonte se vestía de colores de fiesta. Y el nogal, junto a la ermita, se engalanó con un pálido vestido

amarillo y marrón para recibir a sus fieles visitantes.

Los pastores desataron de los sufridos cuellos, los cordeles que amarraban las pizarras. Las ovejas y cabras lo agradecieron en silencio. Las amontonaron junto a la ermita y se informo al municipio. Se reconstruiría el tejado con las pizarras pirenaicas. Y así fue. Todavía pueden observarse.

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Dicen que el crabrón blanco, con su larga barba, al encabezar la cabañera, notaba a faltar el peso de su loza.... y no quería seguir.

Dicen que decían quienes lo vieron, que nunca lo olvidarían.

Dicen que San Medardo, sonrió.

NOTAS 1 Agüerro, otoño 2 Llináu, tejado

3 Aplletá, recogerse el ganado lanar en la "plleta" o majada para pasar la noche.

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Francisco SALAMERO REYMUNDO.- El Valle del Sarrón. Un bello

territorio ribagorzano

Francisco SALAMERO REYMUNDO.-EL VALLE DEL SARRON. UN BELLO TERRITORIO RIBAGORZANO. Ediciones La Val de Onsera. Huesca, 1997. 125 páginas

La ASOCIACION DE AMIGOS, VECINOS Y RESIDENTES celebra la aparición de este hermoso libro sobre Torres y sus alrededores, el Valle del Sarrón, con inmensa satisfacción y por doble motivo. En primer lugar lugar porque su autor es un torrense que lleva mucho tiempo dedicando su esfuerzo a defender Ribagorza, nuestra tierra, desde la Liga de Ribagorza y porque es miembro de nuestra Asociación y

siempre hemos contado con su participación en asambleas, actividades y colaboraciones en nuestro modesto GALLET. En segundo lugar por la naturaleza e importancia del texto. Estamos ante un libro que será apreciado tanto por los naturales del Valle, familiarizados con su contenido, pero al tiempo sorprendidos por más de un dato o por el descubrimiento de un rincón o de una ermita o de una perspectiva que ahora se nos abre con toda su belleza, como por el lector curioso al que se le ofrece una guía de un territorio complejo y variado como corresponde a un paisaje de colinas enmarcado entre sierras prepirenaicas. La parte gráfica destaca por su calidad e ilustra magníficamente todos los monumentos reseñados.

"El Valle del Sarrón" repasa las poblaciones, ahora menguantes, algunas desaparecidas en época tan temprana como Cancer (1932), víctima de la inhumana política hidráhulica de expropiaciones de este país, o Castarllenas, que en los años sesenta aún carecía de fluido eléctrico mientras se elaboraban faraónicos planes de desarrollo. El censo es dramático pues la despoblación sigue amenazando a todo el valle. Pero no siempre ha sido así. El autor nos traslada a la Edad Media en un documentado capítulo sobre la historia de Aragón y de Ribagorza. En esa época se construyen las actuales iglesias y muchas de las ermitas que puntean el territorio. La vida surge con esplendor para estas poblaciones que en la Edad Moderna verán ampliar sus iglesias como en Torres, Chuséu y Castarllenas y levantar hermosas portadas renacentistas y decorar sus interiores con originales yeserías mudéjares, como consecuencia del progreso demográfico y económico.

A continuación el Dr. Salamero nos acompaña hasta los rincones más apartados y secretos del valle: barrancos, caminos y fuentes de los que recupera sus sonoros nombres ribagorzanos. Para mí es la parte más atractiva del trabajo y casi me atrevería a sugerirle que en próximas ediciones complete el libro con todo la serie de topónimos del término y los incluya en un índice. El autor nos recuerda que este tesoro toponímico es compartido por toda Ribagorza al citar los Espés de Sus y de Jus. Es uno de los

apartados más evocadores de la obra que nos traslada al mundo sencillo y poético de Berceo: "Serán mucho ligeros mas que no es el viento// Volarán suso e yuso a todo su taliento".

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estilos, advocaciones, tradiciones, leyendas y, ay...el estado de conservación de todas ellas. Desde los cimientos de San Donat como únicos restos, a las ruinas románicas de San Gumbierre o Lomberre o los abandonados templo y oratorio de san Mamés de Castarllenas, pasando por..., en fin, un recorrido minucioso que nos muestra la agonía de un mundo que el autor contempla con mirada lúcida y serena, y para el cual reserva las "esperanzas y deseos de que estas tierras y sus gentes prosperen, cada día con más medios, cada día con más cultura, cada día con más riqueza..."

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El Bayle y los vecinos de Torres en 1495

En El Gallet de junio de 1997, nº 13, concluía el artículo sobre el Bayle de Torres con estas palabras: "No es aventurado por tanto ligar la existencia medieval de Torres [...] y sus instituciones de gobierno municipal a las del reino de Aragón desde el primer momento". La cita que aportaba sobre el Bayle Esteban Nabal se remontaba a 1694. Hoy podemos ofrecer el nombre del Bayle en 1495, Johan de Santa Olalia, y la relación completa de los 19 vecinos, gracias a la publicación del censo o fogatge de 1495 por Antonio Serrano Montalvo.

La elaboración del censo de 1495 se debe a la necesidad de recaudar impuestos extraordinarios por parte de Fernando el Católico para preparar su campaña militar contra Francia. Su compleja política internacional le hace crear una Liga Santa con la participación del Papa, Milán, Venecia y Austria, para enfrentarse a Carlos VIII de Francia que acaba de invadir el reino de Nápoles, feudo de la Iglesia. Esta excusa encubre el afán de Fernando el Católico de recobrar el dominio y la influencia aragonesa sobre Nápoles, que había sido conquistado por su antepasado el rey de Aragón Alfonso V en 1442.

Las repercusiones de estos acontecimiento en el reino de Aragón se concretarán en la convocatoria de Cortes en Tarazona en 1495 para que aprueben un impuesto extraordinario, ordenar la retirada de todos los rebaños que pastaban en la montaña, reclutar un ejército pagado, sólo de aragoneses, y reparar las murallas de Jaca y Ainsa. Para hacer posible la recaudación y que ésta sea justa se elabora un censo o "fogatge", es decir, el recuento de todos los fuegos u hogares del reino y de su capacidad

económica. La tarea se encomienda a notarios que serán acompañados por soldados armados. La imposición es de tipo directo, 16 sueldos por fuego en lugares de menos de 100 casas, e indirecto, una sisa, aumento del precio, sobre el pan y la carne durante tres años.

Para levantar el censo en cada pueblo se manda reunir a las autoridades y

vecinos ante el notario y se les hace jurar decir la verdad sin fraude ni ocultación . En el censo figurará el nombre, el apodo o apelativo, la situación social y la profesión o cargo. A nivel territorial el país se divide en sobrecullidas o distritos fiscales, 12 en total, seis al sur del Ebro y seis al norte. Torres se incluye en la sobrecullidade Ribagorza. El recuento ofrece un total de 47.709 fuegos u hogares, de éstos, 5.674 eran mudéjares o moros. Como no se incluye el número de personas por casa los historiadores aplican un coeficiente multiplicador para calcular la población, en este caso se suele pensar que ascendía a 250.000 personas para todo Aragón.

En esta época, los poderes políticos y jurisdiccionales estaban muy repartidos. En Ribagorza los lugares o pueblos dependían de un señor, un noble, pueblos de señorío, de un monasterio o abadengos, el caso de Torres, de ahí su nombre de Torres del Abad de San Victorián, de un Obispo, del Conde de Ribagorza, del mismo rey o pueblos de realengo, etc. Este es el motivo que nos impide conocer la población de Torres y el nombre de sus vecinos en dos censos del siglo XIV realizados en el condado de Ribagorza. Sin embargo cuando se publique la documentación del monasterio de San Victorián dispondremos de más información sobre Torres que nuestros vecinos.

Y ahora conozcamos los nombres de nuestros antepasados tal como aparecen en el volumen II de la obra de Antonio SERRANO MONTALVO, La población de Aragón según el fogatge de 1495. Zaragoza, 1995.

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Johan de Santa Olalia, bayle Miguel de la Clusa

Domingo Cepiello Betran de la Portella Sancho Naual Jaume Piquer

Ramon lo Mujerrez Johan de Terlion Johan Bonet Jaume Frago Pedro Xristoual

Tristan Moncal, miserable Anthoni Ferrer, miserable Ramon de Font, miserable La de Miranda, miserable Arnau Guillem, miserable Martin el Vizcayno, miserable

En total 18 fuegos o casas, de las que seis eran "miserables" o faltos de recursos, por lo que debían de estar excluidos de la imposición. El pueblo carecía de herreros o

carpinteros, pues de lo contrario hubieran sido citados. Aparecen apelativos que han perdurado como nombres de casa: Bayle, Clusa, Portella, Naual y Frago. La del Bayle, citada por Ramón Burrel en su HISTORIA, la de Clusa, para los más jóvenes, el solar situado entre Casa Bonifacio y Casa Pólita, y la de Frago, actual casa Manolo del Faramuro.

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De la historia de Torres

En el Tomo que dedica a Ribagorza la magna obra sobre Cataluña Románica, se menciona a la Iglesia de Santa María de Torres y junto a otras noticias curiosas, dice el autor que una primera noticia sobre Torres, aunque discutible, sería del fin del primer milenio, cuando un presbítero llamado Baró fundó San Julián de Capella y

seguidamente se donó con la citada iglesia al "monasterio de Santa María de Torres y al Abad Adroer para seguir la vida monacal". De esta comunidad mozárabe no se tiene ninguna noticia.

El lugar fue repoblado y organizado hacia 1078, cuando el Rey Sancho Ramírez concedió a Gombal Ramon de Capella el vecino pueblo de Castarlenas, en cuyos límites se cita la Torre de Ansar Moret (?) y La Mata de Torres.

Parece seguro que fue en 1094 cuando el Rey Pedro I, en documento que firmó en Monclús donó a Santa María de Obarra y a San Victorián la Iglesia de Santa María y su parroquia y la "villa" que se llama Torres, totalmente, con los diezmos, primicias, oblaciones y derechos de defunción, además de toda la villa con sus tierras, viñas, edificios, árboles, aguas, acequias, molinos, prados y muchos otros muchos bienes inmuebles que tenía y que en el futuro pudiera adquirir. El rey concedía que los rebaños de esta iglesia y villa pudieran pastar libremente en los dominios reales de sus cercanías sin tener que pagar "herbaje ni carnalage" y que los hombres pudieran aprovechar la madera del bosque. Al parecer este documento confirma la donación anterior hecha a Santa María de Obarra por los antecesores del Rey Pedro. En esta otra se recuerda que Torres pasó al Obispado de Barbastro en 1571 aproximadamente y que perteneció a la iglesia hasta el siglo XIX.

Comentario: Este documento cita probablemente Obarra y San Victorián porque el primero de estos monasterios fue absorbido por el segundo y por ello el documento del rey Pedro es a modo de confirmación.

Es curiosos que nuestro pueblo se cita como Villa, lo que confirmaría la teoría del historiador Ramón Burrel que creía que el pueblo había sido villa y lo deducía simplemente por haber tenido la Casa de la Villa, que así se citaba el Ayuntamiento y haber tenido Bayle, es decir, una autoridad que no tenían todos los pueblos,

El libro que estamos comentando se extiende en detalles arquitectónicos de nuestra iglesia y campanal e incluye una foto del mismo. (El hecho de que Torres figure en una obra sobre el románico en Cataluña se debe a que esta obra cita todos los lugares hasta el Cinca por aquella teoría de que Ribagorza puede considerarse como parte de Cataluña por el testamento de Jaime I, teoría hoy día inaceptable para la mayoría de autores aragoneses.)

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A Torres ya n'ay música

Ya feba tiempo que mos feba falta un equipet de música a Torres pa podele meté música y sonido a cualquier cosa que se fese aTorres: Festas, reunions, pllegas ... ¡Quemesió! Denantes, ya fa molto tiempo, diuen que n'abeba bel "gramófono" que feban serbí la chen chobe d'a la bez pa pasá gíienos ratos los sábados y los domingos. Yo ya no 1'he llegau a bedé, sigo mol chobe, pero mi mare diu que ben ben que se'l pasaban toda la pallada de mozos y mozas qu' estaban.

El ban abllá a l'asoziazión y una bez ban quedá d'acuerdo ban baixá enta Lleida pa mirá que teniban las tiendas de música de per allí y a pediles "presupuesto". Total qu'el que més mos ba agradá ba sé el de Musical Lleida, qu'está pegán a l'Estazión d'Autobuses (ane toz hen parau una bez u atTa, anán o benín de Barcelona).

Este equipo, l'hen comprau pensán en que mos serbise pa fé tó ixo que se mos pasase pe'l tozuelo, per ixo e prou potente pa'stá dintro o fora de la Casa de Cultura, n'ay tres micrófonos por si fa falta qu'alguno quiera cantá o abllá, gíieno, que podén fe

pastoradas, presentazions u ''karaokes'' (qu'a moltos esto último tos sonará a chino u japonés, pero qu'e cantá con la música que se ba sen~ como tení una orquesta detrás y mirá de fe el "Frank Sinnatra" o si queriz, més nuestro "José Antonio Labordeta"). Tamé n'ay una doblle "pletina de cassette", un "Compact Disk" y una ''Mesa de mezclas" pa podelo rechirá tó y que salga ben barrechau per los "altavoces".

De la bulla que fa, ¿Qué tos podo contá? Algunos de seguro que ya mos quieren colgá (en broma) per la bulla que fen la chen chobe cuan mos achuntán los sábados u

domingos, que, ¡Ojo! Si tiens la casa ben carqueta d'ane esté l'equipet ya no te fa falta ''hilo musical" y sino t'agrada la musiqueta que s'y mete no n'ay tapons ni algodons que balgan ... Y cuan s'y mete el nuestro DJ ("diskjokey" se bei que diuen per las capitals) delllugá, Angel de Casa Gascón, no n'ay qu'está guaire zerca pa podela sentí.

El equipo mos ha costau 333.290 Ptas. (unos 2080 Euros d'ixos), pero yo conto qu'están ben gastaus los cuartos con ixe cacharret. Ya sabén que n' ay atrás cosas pa fe y no tos preocupez que s'anirán fén, pero ara que n'ay prou chen chobe alllugá n'ay que mirá de dales las cosas que mos pidan (sempre que se podan aná fén, cllaro) que pa ixo son el futuro de Torres.

Ya los mozos y mozas de cuan el "gramófono" si tos queriz montá un "guateque" sólo le teniz que dí a la chen chobe que tos enseñe coma ba l'aparato, que si tos queriz meté Antonio Machín y Jorge Sepúlveda tamé se pot fé, que no sólo de "bakalao" y "rock'n'roll" bibe l' ome.

Un abrazo pa toz.

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Nomes de chen: nomes de casas a Torres del Obispo

Las cosas son... come son y todas tienen una razón u esme com se diu a otros llugás, per ixo las casas de Torres se diuen cada una de manera diferent y me pareix que val la pena dilo al GALLET pa que los chobes el sepan.

En ñ'hay casas que llevan el nom del amo, otras al revés, algunas del oficio que feban allá en tiempos, algunas de bella embotada, otras han cambiáu con los ans y aixinas podem trobar:

Casas que explican el treball que feban o que fan: Carpintero, fornero, panadero, practicante, cooperativa, aguacil, arrendadó, etc. Podem vé que a veces se diuen en castellano, panadero, y otras en ribagorzano: fornero. Denantes ñ'abeba tamé casa el Botiguero y a Aguilaniu encara hi está fuster, (carpintero). Tamé tenim molinero y a Chuséu molí.... Tamé podem recordar casa Pastó o Pastoret, sastre, tejedor, farrero y herrero, Bayle (del oficio de Juez). Alguna de estas casas se conservan, otras, an cambiau, de nom i otras no se sabe o yo no sé a one han anau a pará. Por ej. botiguero, el saco de una partida de bautismo del an 1861 que se llamaban Pedro Llisa y Joaquina Castillón. Él eba de La Corona de Tolva y ella de Torres del Obispo. Qué casa eba?

Nom de casa seguntes el llugá a one estaban: Podriam posá aquí Casa el Portal, Pllaza, Pllaceta, Pocino, (humedad, sombra), Cllusa, (encerrada). Hem de di que Pllaceta se diba casa La Pllaceta, perque estaba a la bez a la pllaceta que dim ara de Bernabé. Recordem tamé casa Rincón del Aiguau, que estaba al callarizo que dim de Silvestre..., y otras que siguen al puesto a one estaban y que no podem di todas...

Casas del nom de uno de los amos: Algunos serían més populars o més importants pa el llugá y van dejá el suyo nom. Por ej. Huan, Chusep, Juan, Juana, Pedreboix, Pólita, que viene de Hipólita, Melchorón, que viene de Melchor, y a veces sall con Nacenta, Ferrero y otras com Melchorón, Francho y Franchet, (en castellano Francisco), Toña (de Antonia), Bonifacio, Esteva, Ignacia, etc. Ben curiós é la evolución del nom

Pedreboix, que ara diriam en castellano Pedro Boix y viene del antiguo Pere Boix, lo que explica com se va perden el torrense enta el castellano: Pere, Pedre, Pedro. Se troban moltos nomes de donas, perque a Torres la dona, la dueña, la yaya, ha teniu siempre molta importancia: A Juana, Ignacia y Pólita que ya hem dito podem enadir (añadir): Francisca, Rosa, Dominica, Cristina, Isabeleta, Carmen.

Casas que siguen apellidos: Podem posá aquí: Burrel, Fando, Marro, Cortinas, Portella, etc.

Casas con domininutivo: Aguilareta, Juanet, Franchet, etc.

Podem habblá molto y el farem. Avui sirva ixo que hem dito com encomienzo y colaboración pa que El Gallet sigan canta.

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Ganas d'estaye al llugá

Denantes d'empezá, aprobecho pa saludatos atra bez a toz, a los que me coneixez y a los que no y asperá qu'a toz tos faigan pensá istas cuatro ringleretas mal contadas que tos baigo a'scribí.

Fa bels días, José Ramón Doz me ba mandá una noteta per Internet din-me qu'anaba a sallé El Gallet y a bedé si podeba escribí bel artículo, no'n teniba pas miaja d'idea de que felo ni per ane empeza-lo, perque metese a escribí per escribí tampó eba la soluzión, pero, ¡Ah, copón! L'atro día, un sábado d'ixos que salles al bar pa trobate con la chen, chitá un trago y fe la charradeta, ba trobá'l tema apropiau. Aquel día me'n ba da cuenta, e tan cllaro, tan senzillo y el tenín tan asumiu que ya no mos fa res a la chen qu'están bibín to l'an al llugá.

Estaban abllán con los mozos y ba sallé el tema de la "linea", d'ixa ringlera con una animalada de "voltios" que mos quieren pasá per alto de la nuestra bal, un tema que mos fa la vida imposible a toz, que mos toca a toz, sí, no tos pensez, que nomos ba de quinientos metros, ni d'una punta a l'atra del llugá... No, no tos quiero cargá'l tozuelo dintos lo malo que yé, lo que fa, LO QUE no... Prou hen abllau y comentau, el tema e atro: BAN EMPEZA A DISCUTI, ixo si que me ba fe mal, no n'ay que llegá a abllá ni siquiera de lo que fa ni lo que dixa de fe, sólo tenín que pensá, ¿Qué mos trae? COSA ¿Qué mos han dau o mos darán? MISERIA ¿Cuántos ans la tendrén astí? A

SABELO...Ni industrias, ni chen, ni fayena. Estarén toz d'acuerdo, ¿No? Perque, a beyé qui e el majo que me pode discutí esto... "Ixo de que proboca cánzer no esta miaja probau". Ben, pase "Tal cosa y tal atra tapó". Güeno, igual: Ara a beyé si podez discutime, que por poco o molto que siga lo que mos trae no e malo, ¿Qué? ¿No e berdá?

Ya podez contá que me'n bay aná enta Graus ben chazquiau,¿Cómo pode pasá ixo?

¿Cómo e posible? ¿Están tontos u qué? El qui no entendese una miajeta lo que mos pasa a Torres

ben podría di que mos falta un bulliu y ben tranquilo. No n'ay Diosqui lo entienda, lo malo e que pasa y astí el tenín, ben metiu y ben fondo a la mentalidá de molta chen del llugá y no mal intenzionaus, no, e la costumbre d'amagase, de no metese, de "Astí no'n baigas que no te beigan con ixa chen". "¿Tu a debán?Ni te'l penses. "No te'n des a entendé". E ben triste, pero astí está, ixa "filosofía" n'ay que sacala, no s'y pode dixá está.

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"privadas" ixas, a chugá diez ans a "baloncesto" a la Pllaza d'Abaix, Es Porches, Pllaza del Bayle o coma'l quieraz llamá, perque no n'abeba ane chugá; a quedamos sin aigua cuasi toz los beranos, a... ¿Sigo? ¿Empezaz ya a sabé per ane camino? Isto, n'ay que cambialo, ¡Ya prou! E berdá que si traballas no tiens brenca de tiempo y cuan el tiens t'agrada fe atras cosas, yo el primero, pero d'ixo a sentí las ganas de fe nada que n'ay al llugá, no ixo, ni abllá. Que no fa falta metese de "guerrillero" toz los días y a todas oras, que no, pero es que n'ay que chemecá cuan mos chafan, no n'ay que da las cosas por feitas perque mos las quieran meté de Zaragoza, Graus o Madrid, ¡Ya'l sabén que son pocos! Perod'ixos a pocos y acollonius...

No tos cargo més, el que quiera aprendé, qu'aprenda, perod'ixa manera no llegarén a ningún lau y pensaz qu'entre toz,los del llugá y los de fora podén fe qu'esto cambie, pero noagarraus a la barra del bar bebén zumo d'ordio, ni asentaus sabén que son pocos! Pero d’ixos a pocos y acollonius...

No tos cargo més, el que quiera aprendé, qu’aprenda, pero d’ixa manera no llegarén a ningún lau y pensaz qu’entre toz, los del llugá y los de fora podén fe qu’esto cambie, pero no agarraus a la barra del bar bebén zumo d’ordio, ni asentaus a casa beyén la tele, ni chugán a la butifarra, pa fe algo milló n’ay que traballá y ya’l sabez que n’ay prou fayena. El que quiera sentí, que sienta, si no tos queriz meté a debán ya me meteré yo que n’estoy prou acostumbrau de llebame las zamarradas y los comentarios, pero, per mol adebán que me tire, si a més de José Ramón, Alfredo, Salamero y atros més no n’ay més chen a l’esquena no podrén fe cosa. Pos ixo, que no sólo n’ay que bibí al llugá, N’AY QUE TENÍ GANAS DE ESTAYE.

Chaime Asensio Pascual

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Se cumplen 50 años de la construcción de la Casa Consistorial

En 1875 se urbanizó la Plaza del Trinquete o de la Constitución, (como recuerdo de la Constitución vigente entre 1876 y 1923). Los terrenos fueron cedidos, según nos informa Ramón Burrel en su Historia de Torres, por don Vicente Castillón, de Casa Nabal, como compensación por sacar el Ayuntamiento, la cárcel y la casa del Alguacil de debajo de su casa, los actuales porches. Incluso en esos locales estuvo la escuela de niños hasta 1863, fecha en que se construyeron las actuales escuelas. De este modo Torres ganó una plaza-trinquete para el juego de pelota, al que tan aficionado ha sido nuestro pueblo, pero se quedó sin casa de la Villa o Sala consistorial. La Casa del Ayuntamiento y del alguacil se trasladó a otro edificio municipal, la Casa del Cirujano, en la calle de la Fuente, que corresponde a la actual Casa Juana con fachada en dicha calle.

La aspiración del municipio a disponer de un edificio amplio y apropiado para las funciones municipales y, al mismo tiempo, de cierta monumentalidad estuvo siempre en la mente de nuestros munícipes. Pero esta noble iniciativa hubo de esperar casi tres cuartos de siglo.

El 16 de enero de 1947 fue nombrado alcalde de Torres, entonces no había elecciones, Joaquín Perera Laplana para sustituir a Andrés Burrel Feliu, que lo había sido desde el 3 de abril de 1938. Sus compañeros de Consistorio fueron: Teniente Alcalde, Vicente Monaj Español y "gestores", (así eran llamados en esa época los concejales), Ramón Paláu Sin, Ramón Badellóu Castillón y Francisco Trillo Salamero.

La oportunidad para llevar a cabo una obra tan importante y de tanta

envergadura económica para las limitaciones presupuestarias de nuestro municipio, vino determinada por el cobro de una subvención de 15.000 pesetas concedidas por la

Delegación Nacional del Paro Obrero. Esta cantidad se recibió el 5 de octubre de 1947 y el Pleno una Casa Consistorial.

Inmediatamente se iniciaron las gestiones para adquirir un solar y, como indica un acta municipal del 15 de noviembre de 1947, se muestra " la absoluta voluntad de la Corporación en que no se escatimen cuantas gestiones sean necesarias para poder conseguir un edificio amplio y adecuado ya que ha de ser una obra monumento para esta localidad".

A pesar de la importancia económica de la subvención, para la época, el presupuesto de la obra rebasa en mucho los tres mil duros y el Ayuntamiento sacará a subasta pública la casa vieja del ayuntamiento o casa del Cirujano.

En enero de 1948 los preparativos de la obra están muy adelantados y se

adquieren 23.000 kg de cemento; objetivo básico en cualquier obra en esa época pues el cemento estaba sujeto a los cupos de racionamiento. Al tiempo, se solicitan 25.000 pesetas más al Servicio Nacional del Paro. El proyecto de la obra lo realizará el arquitecto José Urzola Estropa.

En marzo del mismo año todo está preparado para empezar las obras, pero aún hay que ultimar el detalle importante de la cesión del solar. Para ello, el Alcalde, Joaquín Perera, y el Secretario, José Mª Cosculluela, viajan a Sabadell "en visita personal al Sr. D. Luis Molins para dejar claro el número de metros cuadrados a coger en su finca sobre el trinquete de este pueblo para la obra indicada. Haciendo resaltar que el repetido Sr. D. Luis Molins Voltá en una prueba más de su gran gentileza no sólo nos concedía el solar gratis sino nos permitía además coger los metros que nos hicieran falta", según indica el acta del 15 de marzo.

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mediante la colocación de la primera piedra "con la correspondiente acta depositada en la piedra angular del proyectado edificio". Ésta dice lo siguiente:

"En Torres del Obispo a cuatro de abril de 1948 reinando en el Mundo Católico el Papa Pío XII; siendo Obispo de la Diócesis de Barbastro el Dr. Padre Arturo Tabera; Caudillo de España el Excmo. Sr. D. Francisco Franco Bahamonde; Gobernador Civil de la Provincia de Huesca D. Manuel Pamplona y Blasco y Alcalde de esta Localidad Don Joaquín Perera Laplana; procedióse a la bendición por Don Eusebio Galindo, Cura-Ecónomo de la Parroquia y seguidamente a la colocación de la primera piedra

fundamental del nuevo edificio de la Casa Consistorial.

"Se hace constar que el terreno fue donado en una prueba más de su gran

gentileza por Don Luis Molins Voltá, abogado y propietario de este término municipal; asímismo se hace patente, intervino muy acertadamente en gestiones llevadas a cabo en Madrid el prestigiosos Sr. Cura-Castrense Don José Mª Burrel Sopena; a quienes el Ayuntamiento en pleno, representando la absoluta voluntad del pueblo de Torres del Obispo da sus más expresivas gracias.

"Que el citado pueblo a las órdenes de su Alcalde, corresponde con entusiasmo a la obra proyectada.

"Como cristianos ayudemos en todo lo posible, implorando la gracia del Señor y como constancia extendemos la presente Acta para las generaciones presentes y futuras. Conjuntamente con esta acta-copia que va a ser depositada en la piuedra angular del proyectado edificio, van periódicos y monedas de la actualidad".

Las obras se ejecutan a un ritmo tan vivo que el edificio ya puede inagurar la planta baja como "salón de fiestas" el 25 de diciembre de 1948. Pero la fiesta no pudo disfrutarse a plena satisfacción y al día siguiente hubo de convocarse un Pleno en el que el Sr. Alcalde "expuso que por rumores recogidos los mozos no llegaron a entenderse y ayer como inaguración del salón de fiestas llegaron a pronunciarse palabras muy soeces que no están en consonancia con la obra que se halla realizada..."

Pero la sangre no iba llegar al río y el acuerdo entre mozos se logra mediante el nombramiento de una Junta de Mozos para guardar el orden del local. Convocados dichos mozos se comprometen a colaborar con el Ayuntamiento. El acuerdo funcionó y aunque se mantuvieron ciertas rivalidades, el "salón", como así se le siguió llamando, sirvió de principal atractivo para la juventud, y los bailes amenizados por una gramola fueron la principal diversión del pueblo.

Digamos de paso que en el Salón se estre-naron obras de teatro, "funciones", Y allí se realizó la primera proyección de cine en Torres. El Salón pasó a convertirse en el punto de recepción de la Música y acompañantes que, hasta entonces, se les ofrecía en la abadía por el Cura de la Parroquia. En el Salón, o Salón de Fiestas, también tenían lu¬gar los conciertos de las sesiones-vermut del día de Santiago ... Y en el Salón podían comprarse ca-cahuetes y caramelos durante las sesiones de baile o en los intermedios de las "funciones", pues el Ayuntamiento había cedido la concesión a cambio de una tasa. Pero las obras iniciadas habían de conti¬nuar. La solicitada subvención de 25.000 pesetas, finalmente fue denegada; en compensación el Go-bernador, tras una visita del Alcalde le extendió un cheque de 5.000 pesetas, que se destinarían a la oficina de la Secretaría. Durante el año 1949 conti-núan las obras. En 1950 todavía se cortan pies de chopos para enmaderar medio cielo raso del edifi¬cio y se adquieren de l0 a 15

quintales de cal del horno que se terminó de quemar en el puente de Puivert, para revocar el edificio.

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otra, que no llegó a construirse, para la vivienda y consulta del médi¬co. Al final sólo se construyó esta última que sería ocupada a partir de 1958.

La flamante Casa Consistorial iba a tener corta existencia como edificio público, la que le quedaba a Torres como municipio; futuro que difi-cilmente podía ser imaginado aquel 4 de abril de hace cincuenta años en el que con tanta solemni¬dad e ilusión se colocó la primera piedra.

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PER QUÉ LAS CASAS DE TORRES SE LLAMAN AIXINAS

Continuarem con lo mesmo del Gallet Nº 17 y l8, sacau del llibro parroquia1 de bautizos de 1850 a 1924 y per ixo sabem que

Casa Cortinas: el dos de Febrero de 1853 naixeba María Pilar Cortinas, filla de Andres Cortinas y Antonia Rami. E1 agüélo tamé se llamaba Cortinas, de modo que la casa seguiba el apellido.

Casa Burrel: En aquels ans ya se llamaba Burrel per e1 apellido,pos va naixé el 8 de febrero del mesmo an, una zagaleta filla de Manuel Burrel y Vicenta Laplana.

Casa Gascon de La Tosquilla: Mesmo caso. E1 12 de Marzo de 1853 se bautizaba a Gregorio Gascon, fillo de José Gascon y Rosa Uguet de Lluzas y eban los aguelos José Gascon y Maria Monclus de Chuseu y agüelos maternos Joaquín Uguet y Rosa Llevins de Lluzás.

Casa Portella: Igua1 que los denantes.Naixeba el 13 de Marzo de 1853 Antonio Leandro Portella, fillo de Joaquín Portella de Torres y de Juana Calvera de Barasona y nieto de Joaquín Portella de Torres y Benita Naba1 de Torres del Rey.

Casa Sentangel: No he podiu sabé de one sall este nom. Ixa familia se llamaban Pedro Oz naxiu a La Fuebla de Castro y 1a suya mullé Manuela Blanc de Torres.

Casa Arrendador: Se llamaban Pedro Puy y Antonia Colomina y eban "arrendadors",com diu el nom de la casa.

Casa Esteva o Estaban: El 8 de Agosto de 1853 naixeba Ignacio Trillo, fillo de Ignacio Trillo que eba del Tora1 y se va casá a casa Esteva con 1a heredera que se diba

MaríaMarro, pero el nom de la casa de debe a Esteva Nabal que se va casa a ixa casa molto antes y hi va llevá el escudo que tienen.

Casa Rincon: Casi seguro per one estaba. Se diban en ixe an Antonio Chesa y Jouquina Burrel y van tenir un zaga1 que se diba Manuel y se va morí al an dispues.

Casa Bernabé: Viene de ixe nom de persona: Bernabé.

Casa Pelegrin: Se llamaban aixinas: Pedro Pelegrin y la mullé María Duran y ella eba de Llaguarres.

Casa Bergua: Se diba y se diu igua1 perqué 1a heredera se diba Antonia Bergua y se va casa con Ramon Obis que eba de Barasona.

Casa Fumaz: Viene del apellido, perque el 24 de septiembre de 1853 naixeba un zagal, Joaquin, fillo de Francisco Fumaz, que eba teixidó y Vicenta Carrera que eba de Villacarle. Los agüelos paternos eban los dos de Torres y se diban Joaquín Fumaz y Teresa Villaverde.

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Casa Colomina: Va naixé i morí un zagal, Joaquín Colomina , fillo de Pedro Colomina y nieto de Vicente Colomina, este último naixiu a la Muxuala, aldea de Llaguarres...

Casa Trillo: Perque aixinas se diba la dueña de la casa Joaquina Trillo, que se va casá con un home de Torres que se diba Antonio Abad.

Casa El Molino: Vien del oficio y aixinas el explica la partida de bautismo que diu: "el 25 de enero de 1654 bauticé a una niña hija del legítimo matrimonio de José Puyuelo y Antonia Salinas naturales, aquel de Puy de Cinca y ésta de Muro de Roda, MOLINEROS de Torres".

Casa Laplaceta: perque estaba a la "placeta". Los amos de la casa se diban en aquels tiempos Sebastián Marro y Manuela Villegas tamé de Torres. Los pares de Sebastian eban Manuel Marro y Manuela Villega tamé de Torres y los pares de Maria eban de Torres y de Chuseu. (El bam di el Nº 18, pero ara sabem tamé el nome de los aguüelos).

Casa Mora: tamé e per el apellido del amo que se diba en 1854 Vicente Mora que eba nexiu a Castarllenas.

Casa Guardia: Aixina se diba el chobe que eba de Castarllenas y s'eba casau con la filla del amo que se diba Josefa Facerias y su pare Pablo Facerias.

Casa Aguílar : El amo se diba Santiago Aguilar y la suya mullé Francisca Abad y els dos eban de Torres.

Casa Basalicia : Este nom tan majo debe veni de Basa o Basal... perque no tiene ninguna relación con los de la casa que el 1854 se diban José Lagüens que eba de Castarllenas yAntonia Villega de Torres. Los pares de José Lagüens eban Mamés Lagüens de Castarllenas y Tomasa Castel de Villacarli y los pares de Antonia eban Sebastian Laguens y Rosa Figuera de Torres.

Casa Portal: Toz sabem que se diu Portal per el Portal que esta debaixo. E1 15 de

Noviembre de 1854 va naixé José, fillo de Joaquin Marro y Joaquina Bistué que eban él de Torres y ella de Puy deCinca.

Casa Chusep: Esta ben cllaro que el nom viene de José o Josep perque los amos se diban Joaquin Marro y Joaquina español y los pares de Joaquin que eban los dos de Torres se diban Joaquin Marro temé y Vicenta Viñas.

Casa Pedreboix: Se diban en 1855 Pedro Espuña y Joaquina Burrel, pero esta cllaro que el nom de la casa viene de un Pe dro, Pedret Boix anterior...

Casa Tobeña: Viene del apelliu perque el 1855 va naixé una zagala, Francisca, filla de José Tobeña que eba de Erdao y de Antonia Portella que eba de Torres. Esto quiere dí que la dueña eba ella perque los pares de José que se diban José Tobeña y Rosa Espuña, tamé eban de Erdao.

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Casa Dotores: casa one naixeba el dia 4 de chunio una zagala bautizada con el nom de Catalina , filla de Antonio Pons, llauradó de Capella y de Catalina Facerias de Torres. Los agüelos eban Antonio Pons de Clamosa y Rosa Sin de Lleguarres per parte de pare , y per parte de mare Andrés Facerias y Josefa Cerezuela de Torres.

Casa Bllasco: Salle ara perque el 2 de Julio de 1855 va naixé una zagala bautizada con el nom de Jacinta, filla de Francisco Castarlenas de Torres y de María Marro de

Aguilaniu. Loa agüelos eban Francisco Castarlenas de Torres y Manuela Espluga de Alins y per parte de mare Ignacio Marro de Aguilaniu y Josefa Naval de 0lvena. Bllasco é nom de persona.

Casa Noguero: Nogal en castellano. Se llamaba Joaquín Llored, que eba de Barasona y Benita Aguilar de Torres. Va naixé Joaquín, Agosto de 1885 y eban los agüelos per parte del pare Antonio Llored de Barasona y Rosa Mur de Puidecinca y per parte de mare José Aguilar y Maria Trillo de Torres. Com se veu la “dueña" eba ella y el chobe de fora. ¿Tendrían bell noguero en algún patio o era...?

Casa Fando: vien del apellido de la dueña com se veu per el bautizo de María Marro el 2 de Agosto de 1855, filla de Jose Marro y María Fando. Los agüelos eban Joaquín Marro de Torres, María Salamero de Grustán, Francisco Fando de Torres y Joaquina Español de Navarri.

Latosquilla: Escrito aixinas, viene de Tosca, tosquera , toscón y ya se llamaban Solano, apellido consearvau hasta el Palau de Carmen. Solano de La Tosquilla se bá extendé a Casa Francisca, Policarpio,Torrentón .... y la zagaleta que mos ocupa se llamaba Teresa, naixeba el 15 de "Setiambre " de 1855 y eba su pare Antonio

Solano de La Tosquilla y Teresa Latorre de Puidecinca. El cura fa constá que Latosquilla é una aldea civil de Chuséu y eclesiástica de

Torres.

Casa Matéu: El cura el castellaniza y le posa "Mateo". En 1855 el chobe se diba Joaquin Trillo y la suya mullé Antonia Guardia. Ella eba de Castarllenas y ell de Torres . El nom é de persona per ixo se diu Mateu en torrense y Mateo en castellano. El zagal que va naixé el 5 de “Octobre” de 1855 se diba Mariano

Casa Luisón: Ya desaparecida Se diba aixinas per aumentá el Luís...que dona Luisón.

Casa Portella: Femenino de Portell que quiere dí portillera entre faixas o fincas, pero aquí viene de Joaqun Portella que eba el nom del amo de la casa, casau con Juana Calvera de Barasona.

Casa Cllusa: Se diban Antonio Ribera y Rosa Román de Torredesera y de Torres . La casa, una de las més antiguas de Torres estaba a la calle Mayor y credo que víene el nom de cllosa o cerrada...

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Casa Pascuala : El chobe que eba de Torres se llamaba tamé Joaquín Trillo coma el de casa Mateu y eba de Torres, pero la suya mullé se diba Pascuala, de aquí el nom de la casa y eba de Laguarres. Tamé e ben curioso que la mare de Joaquín, que eba de Lluzás de diba Rosa Pascual, com de apellido, coma la chobe, de manera que la casa Pascuala podeba vení de las dos.

Casa Perico: El 2 de "Octobre" de 1855 naíxeba Manuela, filla de Antonio Mateo de Secastilla y

Manuela Blanco de Torres, se diba Pedro o Perico Blanco y per ixo la casa se diu de Perico.

Casa Chusemarro: La chobe que eba la heredera se diba Sebastiana Marro y eba de Torres y su pare tamé de Torres se diba José Marro o en torrense, Chusepemarro..., que se convierte al hablá en Chusemarro.

Casa Chacintet : Se veu enseguida que é el diminutivo de Jacinto o Chacinto

Casa Ignacia: El chobe be diba Ignacio Chesa , eba de Torres igual que la suya dona, María Pascual, pero se diba Ignacio, perque su mare se diba Ignacia Armisen y eba de Llaguarres. El fillo se diba pues come la mare y la casa se diba come los dos.

Casa Sebastianet : El chobe se diba Antonio Blanc y la chobe María Viola, el uno de Torres y la mullé de Castarllenas. El yayo de casa se diba Sebastian Blanc... y per ixo la casa se diba de Sebastianet ... (No sería casa Bonifacio?)... nom que vindría dispués?

Casa Melchorón: El nome de ixa casa , que pareix tan extraño... e molt fácil de entendé. La chobe eba de casa y se diba Francisca Facerías, pero el chobe “Nobembre” de 1857 se llamaba Carolina. que eba "herrero" se diba Melchor y eba de Artasona. Debeba sé un home gran y le diban Melchorón. La zagaleta que va naixé el 1 de

Casa Laplaza o Lapllaza: Está ben cllaro que se diu aixinas per el llugá que ocupa, perque en 1857 se llamaban José Puy Monclus naixiu a Castarllenas y María Roman de Torres.

Casa Almuzara: Ixa casa se diba aixinas perque la dueña se diba María Almuzara, eba de La Puebla de Roda y se va casá a Torres con Antonio Fumaz.

Casa Ipólita: La coneixem come casa Pólita..., pero ¿per qué se diu Pólita o Ipolita? El 15 de Agosto de 1856 naixeba en ixa casa una ninona, Carmen, filla de Ramón Chesa y Lorenza Gudel, los dos de Torres. La heredera eba Lorenza, su pare de casa, pero su mare eba de La Puebla de Castro y se diba Ipólita Bardají. De Ipólita se pasa enseguida a Pólita...

Casa Santiago: El amo se diba Santiago Aguilar..., lo que explica casa Santiago.

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CASA CANTÓN se diu aixinas perque ya a la vez viviba en la casa Jacinto Cantón, casau con Felipa Lafalla que se ba morí el an 1831. El cura posa Jacinto, pero a Torres se diba Chacinto, com Casa Chacinto, Casa Chacintet, etc. Podem bedé que Cantón viene pues, del apellido.

CASA BINTÓN: allí se moriba Antonia Portella, que eba la mullé de Vicente Pueyo, que le debían dí Vicentón y de aquí Vintón o Bintón. Estaban ricos perque la difunta va dejá mandáu que le fesen trescientas cuarenta y seis misas rezadas.

CASA DEL BAYLE: viene del cargo u oficio de Bayle y en ixa casa se moriba Juana Castarlenas, viuda de Joaquín Marro que dejaba toz los bienes que teniba “para sufragio de su alma”.

CASA FIGUERA: Apellido, pos que allí viviba Roda Figuera y Aguilar que se va morí soltera a los 15 ans.

CASA PELEGRIN: el mesmo caso, perque el amo se diba Pedro Pelegrin. Sallen tantas casas que ya no hi están que sería majo que si alguno sabe cuál eba o se repite, que el diga al GALLET… Pelegrín el vam trobá tamé al GALLET, nº 19.

CASA ALDEFONSA: del nom de la dueña, que al 1844 se diba Aldefonsa Torres.

CASA FRANCISCA: Viene, casi seguro de Francisca Pueyo que se va morí el 28 de septiembre de 1909…

CASA ROSETA: aixinas se diba la dueña el 1833 y estba casada con Antonio Viñas. El mesmo an que la mare se les va morí la moza, Antonia Viñas y Boj que teniba sólo 21 ans.

CASA CHUSEMARRO: tal com hem dito alguna vez, viene de Chsep Marro y este nom el trobam el 1833 en que el amo se diba José Marro y estaba casáu con María Llena.

CASA ALMUZARA: la trobam el 1862 perque naixeba un zagal, fillo de Joaquín Chesa y María Almuzara que eba la dueña y eba filla de Joaquín Almuzara que eba de La Puebla de Roda y se va casá con la dueña Antonia Fumaz. E ben curioso que en ixa casa se va perdé el nom de los amos y se coneixeba per el nom Almuzara que veniba de fora.

CASA LUCÍA: Veniba el nom de Lucía Costa que eba de Torruella y estaba casada con Francisco Trillo de Torres.

CASA BLANC: se le diba aixinas per la dueña que se diba Josefa Blanc, eba filla de Sebastiáb Blanc de Torres y de Francisco Cerezuela tamé del llugá.

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CARPINTERO : es cllaro que he del oficio, perque en 1866 se diban Joaquín Marro de Torres y la suya mullé Antonia Vigo de Chuseu.

MOLINO: este nom ha salliu antes, pero eban otra chen y esto quiere dí, otra vez que ixa case teniba el Molino, per oficio. Ara se diban José Montoliu, molinero, de Serraduy y la suya mullé Mª Pilar Tremel, tamé de Serraduy. Los cuatro agüelos eban de la Puebla de Roda, de Roda, de Castigaleu y de Serraduy. Otra vez toz forasteros. Los otros molineros van sallé al Gallet nº 20.

LATRES: eba el nom de ixa casa a one va naixé el día 8 de Agosto de 1866, Vicente, fillo de Vicente Latres y Manuela Chesa, los dos de Torres, y cosa pocas veces vista los cuatro agüelos tamé de Torres: Vicente Latres, Antonia Pascual, Josefa Lanao y

Antonio Chesa.

CHUAN DEL FUERAMURO : Ya se diba Chuan de antes, perque ara en el 13 de Octubre de 1866 va naixé Ramón, fillo de Ramon Colomina naixiu a Laguarres y Teresa Trillo de Torres. Los agüelos de parte de pare eban Ramón Colamina y Rosa Dia de Laguarres y los de parte de mare Manuel Trillo y Teresa Villa de Torres. Lo mes curioso de ixa Partida é la aclaracion de la situación de la casa: "Chuan del fuera muro” y avi se ben cllaro que de fuera muro deriva el fora muro y el coneixiu faramuro, que señala las casas que estaban fora del muro, com ara diuen las afueras....

LLUISON: Va sallé el Nº 21 en castellano: Luison, pero ara salle otra vez en torrense: Lluison que deriva del nom de la agüela paterna Luisa Villeverde.

ZAPATERO: Otra vez nom de oficio y el diu ben cllaro ixa partida: el 28 de Abril de 1667 naixeba José, fillo de Marcos Ferraz de Barbastro, de oficio zapatero y de Antonia Torres de Portaspana .Los agüelos eban de Barbastro, de Portespana y de Pociello y tot ixo quiere dí que los Ferraz eban de fora y se ven establlecé a Torres a la vez.

Dispués de ixas partidas no se possa el nom de las casas, con lo cual dam par acabada aquí esta relación que espero toz haiga feito gozo.

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Pregón de las Fiestas de Torres

[Agradecemos a Ángel, nuevo vecino de Torres al que damos la bienvenida, que nos haya facilitado su brillante y documentado Pregón de las Fiestas de este año, una lección de Historia y un texto literario excepcional.]

Vecinos de Torres, convecinos, amigos:

Antes de nada quiero agradeceros el inmenso honor que supone para mí poder dirigirme a vosotros en este primer día de las fiestas de Santiago y Santa Ana. Como muchos ya sabréis, y aprovecho para deciroslo al resto, en unas semanas mi mujer y yo vamos a ser unos nuevos residentes permanentes en el pueblo. Tenemos que hacer unas reformas en la Abadía, nuestra casa, y pensamos en cuanto estén finalizadas venirnos de inmediato para establecernos ya definitivamente en una casa que desde ahora es también la vuestra.

He de decir que yo hoy no debería estar aquí como orador, debería estar abajo,

escuchando a cualquiera de vosotros hablar sobre Torres, sus gentes, sus momumentos y sus paisajes; sobre esas cosas, vamos, de las que se habla siempre en un pregón de fiestas. Todos vosotros lo haríais mucho mejor que yo, sin ninguna duda, así que voy a intentar que mi charla sea lo menos aburrida y prólija posible y podamos así empezar con buen pie estas fiestas del 2001.

Cuando Chaime me propuso ser el pregonero de las fiestas, mi primera intención fue la de darle largas, dejarlo para más adelante, porque no me veía capacitado para estar hoy aquí delante como pregonero de estos festejos. Al final, no se cómo, me convenció y a pesar de los nervios estoy muy orgulloso de poder abrir hoy las fiestas en honor a Santiago y a Santa Ana; fiestas que, siempre lo hemos sabido todos los ribagorzanos, son las que abren plenamente el gran ciclo de festejos en nuestra comarca.

Semanas atrás se han celebrado las de Benabarre y las de Benasque que, qué duda cabe, son ambas unas grandes fiestas y en las que, por cierto,

muchos de nosotros hemos participado activamente. Pero convendréis conmigo que las primeras grandes fiestas de la comarca plenamente veraniegas son estas de Torres. El verano ya está avanzado, aunque este año no lo parezca mucho, los estudiantes están felizmente de vacaciones, la segunda quincena de julio es también una época en la que muchos de nosotros cogemos nuestras vacaciones veraniegas y Santiago es una fecha que marca el inicio de otros muchos festejos en toda España. Pocos, de todas formas, serán vividos con tanta intensidad como estos de Torres, de eso estoy seguro.

Aunque las fiestas han cambiado un tanto con los años. Ojeando un antiguo libro de Ricardo del Arco y Garay, un historiador y escritor oscense aficionado a temas

etnográficos, me encontré una serie de datos muy curiosos sobre como eran estas fiestas hace sesenta años. El libro se titula “Notas del folclore altoaragonés” y fue editado en 1943. En él, el autor recoge algunos aspectos que muchos recordaréis todavía

vívidamente; el día del patrón había ronda en la que se recogían tortas y donativos y, por la tarde, “corrida de pollos”, debiendo bailar el vencedor con la moza que eligiera una jota, en una costumbre que, curiosamente, hermanaba a Torres del Obispo con muchas localidades del Bajo Aragón donde quizás llegó la tradición desde estas tierras. Ricardo del Arco recuerda que también era costumbre que cada año que había buena cosecha se preparara el día de Santa Ana la “Pastorada”, que debía seguir unos cánones muy similares a los que todavía se mantienen en Benabarre o Capella, con un mozo y su amo repasando en clave irónica la actualidad de lo acontecido en el pueblo en los

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“Morisma”. Lo cierto es que yo he preguntado a algunos vecinos de Torres y nadie me ha sabido dar mucha razón de esta tradición, pero a lo mejor es que no he sabido preguntar a la persona adecuada. Por lo que cuenta Ricardo del Arco, se representaba cada 20 o 30 años, por lo que tenía un carácter excepcional. Por la mañana del día de Santa Ana se salía del pueblo Ricardo del Arco, se representaba cada 20 o 30 años, por lo que tenía un carácter excepcional. Por la mañana del día de Santa Ana se salía del pueblo y unos 20 o 25 mozos, vestidos de moros con cascos y con lanzas y encabezados por un jefe a caballo, eran perseguidos por otro grupo de cristianos con escopetas mientras discurría la procesión hasta la ermita. Los moros, relata el historiador oscense, “han perdido un castillo levantado en la plaza y es incendiado otro que tienen en una faja grande. Se encierran en el tercer castillo, levantado junto a la ermita, donde son hechos presos por los cristianos”. Estos castillo se construían de madera y leña y se podía subir por el interior gracias a escalones móviles. Según parece, los cascos, trajes y estandartes que usaban las tropas se traían desde El Grado. La “Morisca”, dicen, era momento propicio para la jarana, para la diversión y, cuentan las crónicas, para unas tremendas borracheras de la mayor parte de los participantes.

Ya no hay Patorada ni Morisca en Torres, como tampoco hay dances aunque de éstos tenemos documentación mucho más cercana gracias a trabajos como el de Chaime Asensio. Chaime precisamente publicaba hace unos meses en El Gallet un interesante estudio sobre como eran estos dances y lanzaba, veladamente, un llamamiento para su recuperación que, desgraciadamente no se ha podido producir. Por lo que comenta Chaime y por las características propias de la zona, eran los dances de Torres muy similares a los de Graus o Benabarre, aunque con variantes propias. Sería interesante trabajar para recuperarlos y tender así un puente con los primeros pobladores de estas tierras que Chaime considera pudieron se los ilergetes que residía por estos pagos hace más de 2500 años. Lo mismo pensaba don Ramón Burrel en su interesante “Relación histórica y monográfica del lugar de Torres del Obispo”, un libro singular que muchos de vosotros habréis leído, aunque no son tan antiguos los primeros documentos que dejan constancia escrita del nombre y la existencia del lugar.

Como me recuerda mi amigo Justo Broto, era en la campaña del año 1077 cuando el rey Sancho Ramírez remontaba el grado o fortaleza de Laguarres y conquistaba el valle del Sarrón, se hacía sin resistencia con Juseu y Aguinaliu, poblados entonces por

mozárabes, y cruzaba el esera para amenazar Secastilla, Muñones y Graus. Le habían acompañado en esta campaña las huestes del señor de Perarrúa, Sancho Aznar; de su hermanastro homónimo Sancho Ramírez de Aybar, señor de Benabarre; del monje-soldado Guillermo Servus Dei, señor de Capella; de Rolando Ramón, señor de Laguarres; del obispo de Roda Raimundo Dalmacio, y de otros infanzones de menor rango, entre ellos Gombaldo Ramón, afincado en Capella y hermano menor del señor de Laguarres, a quien el rey concedía el alodio de Castarlenas en recompensa por sus servicios. Para delimitar el término rural que circundaba este lugar fortificado, preguntó el rey a los ancianos de Capella los territorios que lo habían formado siempre –prueba, por cierto, de que las lindes responden a un derecho antiquísimo que se ha mantenido a lo largo de los siglos- y estos ancianos citan el lugar de Torres como uno de los

términos vecinos.

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del término obvio, una pardina, alquería, pradería o yerbazales. Un nombre que, por cierto, revela que en su origen no fue Torres propiamente un lugar de concentración vecinal sino de explotaciones agrarias y ganaderas dispersas como, por otra parte, parecen indicar los condicionantes defensivos de la época. Recientemente, supongo que lo sabeís, el doctor Salamero daba noticia del defensivos de la época. Recientemente, supongo que lo sabeís, el doctor Salamero daba noticia del descubrimiento de los restos de una villa rural hispano-romana aquí a la entrada del pueblo, lo que reforzaría esta hipótesis.

Según el documento mencionado antes, Torres no formaba parte del término de Castarlenas, aunque tampoco tuvo entidad para poseer un término propio; fue, en la Edad Media, una simple partida del territorio del castro de Juseu y se integró en 1291 en el Señorío de los Cuatro Castillos (es decir, Lascuarre, Laguarres, Luzás y Juseu, con sus anexos Castarlenas, Castigaleu, Pueyo de Marguillén, Estopiñán y Viacamp), que creó el rey Jaime II para el siciliano Felipe Saluzzo, primo de la reina. Felipe, marqués de Saluzzo, casó hecia 1323 con Sibila, heredera de la Baronía de Peralta, a la que aportó estas propiedades.

Para entonces, Torres ya no se integró en la Baronía de Peralta –que habría de fundirse más adelante con la Casa de Castro- sino que había sido vendido o donado al

monasterio de San Viturián. Las leyendas históricas del propio Torres hablan de su pertenencia a los templarios, según recoge el libro de don Ramón Burrel, y serían los templarios quienes construyeron la primitiva iglesia románica. Desgraciadamente, de todo esto no tenemos constancia documental, pero sí de que Jaime II, en 1307, confirmaba la propiedad de Torres a San Viturián. Por eso se le conoció como Torres del Abad hasta el año 1571, en que pasó al obispado de Barbastro tras un feroz pleito. Tomó entonces el pueblo su nombre actual, aunque aún habría de llamarse, como sin duda recordaréis muchos de vosostros, Torres de Largo Caballero durante los años de la guerra civil.

Dando un salto en la historia, parece evidente que en la segunda mitad del siglo XVI, una época de bonanza económica en toda Europa que se vió reflejada en la Ribagorza por un inusitado afán constructor, la Baronía de Castro remozó las iglesias de su propiedad con el mismo equipo constructor. A pesar de los vaivenes de la historia, Torres no había roto sus lazos administrativos con esa Casa y como ocurrió en Castarlenas, Luzás,

Laguarres, Lascuarre, Castigaleu, La Puebla de Castro o Naval, vió como era

rehabilitada su iglesia y adquiría su actual estructura. Al frente de los maestros albañiles debió estar un tal Antón Orsini, al que cabe suponer origen italiano por el apellido y por las trazas de su arte que quedan en los atrios de éstas y otras iglesias de nuestra

comarca. El fino trabajo realizado en la portada del templo de Torres demuestra que conocía bien su trabajo y que era un artesano con fina sensibilidad artística.

El censo de 1495 realizado para las Cortes de Tarazona, muy fiable, reconocía en Torres 18 fuegos, unas 90 personas como máximo. El anónimo autor de la “Descripción de los montes Pirineos...”, en 1586, le otorgaba 50 casas en ese año y en 1845, según Madoz, alcanzaba las 63 casas y las 295 personas, si bien incluyendo las aldeas de Toral y La Tosquilla.

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que, cuando no hay coches, nos transporta hasta los siglos XVI y XVII. Por cierto, habríamos de pensar en cambiar el tejadillo de uralita de la entrada a la iglesia.

La historia de Torres da para mucho más, el presente abre nuevos capítulos, muchos de ellos sumamente esperanzadores, pero no os quiero cansar. Estamos aquí para

divertirnos en estas fiestas de Santiago y Santa Ana y creo que, por hoy, ya he hablado demasiado.

Muchas gracias por escucharme y felices fiestas a todos.

Referencias

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